Instituto de Literatura Puertorriqueña premia a Rafael Acevedo Rodríguez

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Rafael Acevedo, director de En Rojo. Foto por Christian Rosado Medina Especial para CLARIDAD

CLARIDAD

 La ceremonia dio lugar en el Ateneo Puertorriqueño

El Instituto de Literatura Puertorriqueña (ILP) otorgó, la noche del 29 de enero, el Premio de Periodismo Bolívar Pagán al escritor Rafael Acevedo Rodríguez por sus diversas publicaciones en el Periódico CLARIDAD. Desde el Ateneo Puertorriqueño, la institución reunió a otros galardonados para resaltar sus contribuciones a la literatura del país.

La actividad contó con la participación de los presidentes del Instituto Tapia y el Ateneo Puertorriqueño, Roberto Ramos Perea y Marco Rigau, respectivamente. Estos indicaron que los premios se deciden en un proceso que dura un año y un mes para estudiar la mayor cantidad de publicaciones posibles, de manera que los trabajos reconocidos corresponden al 2024.

“El Instituto de Literatura Puertorriqueña es una de las instituciones culturales más antiguas que existen en Puerto Rico… Dentro de algunos años va a cumplir 100 años. Se fundó por ley en el 1935, a mediados de la década del 1930, por legislación del legislador socialista Bolívar Pagán, del Partido Socialista de Puerto Rico”, explicó, por su parte, Ramón Luis Acevedo Marrero, presidente del ILP.

Acevedo Marrero también informó que el propósito de Pagán —que además fue abogado y periodista— era estimular el desarrollo de la cultura puertorriqueña y cultivarla, premiando las mejores obras que se publicaban anualmente. Enfatizando su vigencia por ley, el doctor en Estudios Hispánicos recordó que el ILP es aun más antiguo que el Instituto de Cultura Puertorriqueña.

“El Instituto tiene la función de estimular el conocimiento y la producción literaria en general, para lo cual, además de los premios, tenemos un pequeño proyecto editorial de rescate de obras de literatura, historia, del pasado, que son difíciles de conseguir, pero que son muy valiosas. Para eso tenemos un presupuesto muy limitado, pero entre los proyectos que hicimos cuando había presupuesto de vacas gordas está la edición facsimilar de la revista La Azucena, de Alejandro Tapia”, agregó Acevedo Marrero.

Poco antes de la ceremonia, Acevedo Rodríguez saludaba a colegas y amistades desde el vestíbulo del Ateneo. Sujetaba, en las manos, su propia edición de La Azucena. Afirmó a varias personas que se trataba de un verdadero <<filete>> literario, y que valía los $20 que le costó. Por eso, al enterarse del agasajo junto al premio, obsequió su copia a la persona más próxima que le quedaba– que resulta ser el autor de esta nota.

“Por ley, la junta que escoge los premios y dirige el Instituto está compuesta por representantes de distintas organizaciones. Por ejemplo, la Academia Puertorriqueña de la Lengua, que representa el doctor José Luis Vega; también la Academia Puertorriqueña de la Historia, que representa el doctor Jorge Rodríguez Beruth; la doctora Vivian Auffant, que representa el Ateneo Puertorriqueño, y este servidor, que representa a la Universidad de Puerto Rico (UPR)”, elaboró Acevedo Marrero.

Por otro lado, el presidente del ILP reveló que la ceremonia también incluye, por ley, $20,000 en premios. No obstante, explicó, el fondo para los accésits se eliminó bajo la administración de Luis Fortuño. Antes del reconocimiento, la junta recibe aproximadamente 80 participaciones que se dividen en dos categorías: libros de creación y libros de investigación.

“No premiamos por género, premiamos por esas dos grandes divisiones. Por supuesto, también tenemos el premio que era muy importante para Bolívar Pagán, que era el Premio de Periodismo”, dijo. Acevedo Rodríguez recibió este último por la actualidad, pertinencia, variedad temática y manejo personal de sus artículos.

“Con un tono conversacional y un lenguaje llano y comunicante, como corresponde a un buen periodista, opina sobre diversos temas y reseña acontecimientos de carácter histórico, político y cultural, estableciendo vínculos entre estas y otras aristas con la intención de entender, cuestionar y valorar este mundo boricua en que vivimos, y que en realidad se extiende mucho

más allá en el tiempo y en el espacio”, describió Acevedo Marrero sobre los trabajos del autor de Muere Riggs.

El ILP reconoció, entre otros escritos: reseñas de libros como la nueva edición crítica de Redentores o Archivo rural; entrevistas a personajes como Frank Ferrer o Rafael Pabón; reflexiones sobre acontecimientos históricos como la masacre de Ponce o el ataque de los nacionalistas al Congreso; impresiones sobre arte y hasta críticas teatrales. También se destacaron algunos de sus ensayos breves sobre las limitaciones de la democracia liberal o los desenfoques de la izquierda internacional.

“Muchas gracias al Instituto de Literatura, que me sorprende que haya cometido este desliz. Me alegro mucho personalmente de que los representantes del Gobierno no estén aquí. El Premio Bolívar Pagán me emociona sobre todo porque, en la pequeña pero excelente biblioteca de mi viejo, uno de los primeros libros que leí era La historia de los Partidos Políticos Puertorriqueños, de Bolívar Pagán

El actor Teófilo Torres fue galardonado por su libro Décimas por saco, foto Christian Rosado Medina

En segundo lugar, Eugenio García Cuevas fue loado por sus coberturas con una “prosa rigurosa” y una profundización de temas sociales. De igual forma fueron premiados: Jorge Crespo Armaiz, Gerardo Alberto Hernández y María de los Angeles Castro, en la categoría de investigación, y Teófilo Torres, Mairym Cruz Bernal y María Samparelli, en la de creación.

Cada uno de los trabajos fue laudado por algún integrante de la junta, quienes exponían las razones detrás de la premiación. Al concluir el evento, los galardonados fueron fotografiados y prosiguieron a una breve tertulia con refrigerios.