Las comunidades quebradizas y heroícas de James Gunn en Superman

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Especial para En Rojo 

Los personajes de comics son definidos según el escritor que los explore en el momento. Los artistas y escritores reimaginan cada personaje según la historia que buscan contar experimentando con el canon de maneras contradictorias e innovadoras.

Cuando comencé a coleccionar comics durante mi adolescencia, me mantuve alejado del personaje de Superman. Por mi desconocimiento del género, lo rechazaba porque me parecía muy patriótico y su lucha por el American way era un comentario político extremadamente problemático. Sus creadores, Jerry Siegel y Joe Shuster, veían a Superman como un defensor del statu quo estadounidense. Esta imagen se solidificó en la serie animada de Max Fleischer en los 40, donde los enemigos de Superman, entre los que contaban Nazis y estereotipados agentes japoneses, reflejaban los prejuicios dominantes durante la Segunda Guerra Mundial. Ya para los 80, la época en la que comencé a leer comics, John Byrne, el escritor principal entre el 1986 y el 1988, alineó a Superman a las políticas conservadoras de Ronald Reagan y lo tornó en un Súper Republicano.

Vislumbré las posibilidades del personaje con historias como Superman: Red Son (2003), escrita por Mark Millar y arte de Dave Johnson, donde el kryptoniano es criado en la Unión Soviética y asume un perfil político muy diferente al de Byrne. Sin embargo, no adquirí el amor por el personaje hasta que leí uno de los libros más bellos en los comics de superhéroes, All-Star Superman (2005-2008), escrito por Grant Morrison con el arte por Frank Quitely. En este, Superman se prepara para morir después de que Lex Luthor lo envenena con una sobredosis de energía solar, la raíz de sus poderes. Igual que Hércules, Superman hará doce maravillosas hazañas para dejar un legado. En una de ellas, Superman invita a Lois Lane a tomar un brebaje que le dará los poderes del héroe por 24 horas. En otro momento de la historia, Lex Luthor también bebe la poción. Su amante y su enemigo más temible logran ver el mundo a través de ojos alienígenas. El impacto de esta nueva visión es más obvio en Luthor, que logra visualizar las fuerzas que forman nuestra realidad y se da cuenta que todo está conectado. Mientras Luthor ansiaba el poder para destruir a Superman, el alienígena entiende que cada ente a través de todo el universo forma parte de una esencia insondable. A través de los ojos de un inmigrante, Luthor es testigo de la totalidad de la experiencia humana.

Para Morrison, la fortaleza y mayor debilidad de Superman son su vulnerabilidad emocional y la insistencia de ver lo mejor en todos. El personaje de la más reciente película de Superman (dir. James Gunn; EE.UU., Canada y Australia, entre otros; 2025) es ese inmigrante fascinado con todos aquellos con los que comparte un planeta.

El principio de Superman obvia la historia de origen del protagonista y se zambulle en medio de una batalla en Metrópolis. La acción abre cuando Superman (David Corenswet) cae seriamente herido en el Polo Norte y depende de su perro, Krypto (un personaje chulo y necesario), para llegar a su palacio de hielo (the Fortress of Solitude). En Metrópolis, el Martillo de Bovaria, un poderoso monstruo metálico que acaba de derrotar a Superman, arremete en contra de la ciudad mientras Lex Luthor (Nicholas Hoult) dirige el ataque desde las alturas de su edificio de Lexcorp. Por otro lado, Lois Lane (Rachel Brosnahan) observa tranquilamente la batalla desde el edificio del Daily Planet. Los citadinos se arremolinan en las calles para ver el espectáculo épico y hasta intervienen para ayudar o criticar a Superman.

La historia toca todos los puntos que tradicionalmente definen una película de este personaje: batallas épicas con contrincantes fantásticos; el romance entre Clark Kent/Superman y Lois Lane; el plan maestro que Lex Luthor pone en acción con su pandilla de poderosos criminales; el equipo del Daily Planet, que incluye a Jimmy Olsen (Skyler Gisondo) y al editor en jefe, Perry White (Wendell Pierce); los consejos sabios de los Kent (Pruitt Taylor Vince y Neva Howell); y hasta un equipo nuevo de superhéroes formado por el arrogante y entretenido Green Lantern/Guy Gardner (Nathan Fillion), el brillante Mr. Terrific (Edi Gathegi) y la guerrera alada, Hawkgirl (Isabela Merced). Ya hemos visto que, desde su trilogía de Guardians of the Galaxy (2014, 2017, 2023) y The Suicide Squad (2021) hasta sus series de televisión, Peacemaker (2022) y Creature Commandos (2024), James Gunn entiende a plenitud el género y conoce profundamente su voz narrativa.

Gunn incluye sus toques deliciosos que hacen únicas sus historias de superhéroes. No me canso de sus batallas al ritmo de canciones juguetonas ni de su humor que humaniza a sus héroes. Gunn pone a sus personajes en situaciones donde tienen que colaborar con otros seres tan poderosos e imperfectos como ellos mismos, desarrollando así un tipo de hermandad algo quebradiza pero que guía al grupo hasta su meta.

En esta película, Superman lucha junto a una comunidad formada por metahumanos (aquellos con poderes) y humanos ordinarios dispuestos a dar la milla extra por salvar el mundo. No estamos frente a una figura que nos va a salvar, sino ante una que nos unirá para luchar junto a nosotros. Gunn nos da un Superman que es un inmigrante y que, aunque pasa por humano en el rol de Clark Kent, otro lado fundamental que enfatiza la vulnerabilidad e inocencia del héroe, entiende lo que es desconocer su origen. En lo personal, su poder no lo hace invencible, sino diferente a todos los demás. Aquí está la necesidad del protagonista de formar comunidad reconociendo la belleza en cada uno. Este Superman nos inspira a que cada uno haga su parte en la lucha contra los grandes intereses capitalistas que nos aplastan a diario. Este Superman es el que me representa y que te recomiendo que veas en la pantalla más grande que puedas.

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