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NaciÓN

Lo personal se convirtió en político en “Guerra Fría en Puerto Rico”

 

Especial para CLARIDAD

El periodista y comunicador británico Steve Howell, sabía que lo que su padre, Brandon Howell (1918-1987), había vivido en su juventud en Puerto Rico lo marcó políticamente. De eso no se hablaba mucho en la casa de sus padres en el norte de Londres por razones personales, explica, pero cada vez que se hablaba de política, su papá recurría a su experiencia en Puerto Rico como ejemplo, porque fue allí que él se desarrolló políticamente.

Steve Howell’

Brandon Howell, arquitecto egresado de la Universidad de California (Berkeley), es la figura central y el hilo conductor de Cold War Puerto Rico: Anti-Communism in Washington’s Caribbean Colony (Guerra Fría en Puerto Rico, anticomunismo en la colonia caribeña de Washington) que entrelaza su vida en Puerto Rico, desde la investigación que hizo recientemente su hijo, con la historia política de la época en plena Guerra Fría.

Su padre vivió en Puerto Rico de 1941 a 1948 junto a su primera esposa, Beatrice (Bee) Howell, en un tiempo convulso marcado por la persecución política. Brandon Howell fue uno de los profesionales estadounidenses con perfil progresista que el gobierno de Rexford G. Tugwell (último gobernador de Puerto Rico nombrado por Estados Unidos 1941-1946) trajo a Puerto Rico como parte del Nuevo Trato, y siendo arquitecto trabajó en la Junta de Planificación de Puerto Rico.

El hijo, quien ha dedicado su vida profesional al periodismo, en medios como BBC Wales (Gales), señala que su papá, estadounidense, llegó a Puerto Rico listo para sumergirse en la lucha política que se estaba desarrollando. “Había mucha actividad política y él se volcó en ella. Era un momento importante en Puerto Rico, donde hubo un auge en el apoyo a la independencia,” destaca su hijo, de 75 años.

Brandon Howell entró en contacto con César Andreu Iglesias, líder socialista e independentista, presidente del Partido Comunista de Puerto Rico y co-fundador del semanario Claridad, y a su entonces esposa Jane Speed, también activista, y se insertó en círculos de izquierda y comunistas en Puerto Rico.

Durante su tiempo en la Isla, el también ávido caricaturista, hizo y publicó caricaturas políticas bajo el seudónimo “Pepe” y ‘Diego Muñoz” para varias publicaciones comunistas y de trabajadores, incluyendo Brazos. Además, diseñó la portada del primer libro de cuentos del escritor José Luis González, de quien Brandon Howell se hizo muy amigo.

Para Steve Howell, el l impulso de investigar la vida de su padre en Puerto Rico comenzó como “algo personal”, pero en el proceso “se ha convertido en algo político”, afirma el investigador, en la medida en que fue atando cabos sobre este periodo en la década de los años 40 en la vida de su padre y la de sus amigos y familias, y cómo estos fueron afectados por la persecución instaurada por el Gobierno de Estados Unidos, especialmente mediante la Ley Smith y el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC). Brandon Howell no solo fue perseguido en Puerto Rico, sino también en Gran Bretaña, en donde se auto-exilió en 1949 de la persecución política en territorio estadounidense y donde también fue espiado y vigilado por la inteligencia británica, la Rama Especial o MI5, agencias aliadas al FBI, por sus “actividades políticas” en Puerto Rico.

El autor de Cold War Puerto Rico comenzó a investigar seriamente sobre el tema en el 2012, pero no fue hasta 2023 que aceleró el proceso de su investigación, con entrevistas y visitas a archivos en UC Berkeley, Columbia University, el Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College en Nueva York, New York Public Library, London School of Economics, University of Liverpool, Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico y la Fundación Luis Muñoz Marín, entre otros. Además, visitó las facilidades de CLARIDAD para conocer de primera mano el trabajo del periódico independentista que había ayudado a fundar el amigo de su padre.

Cuando Steve Howell comenzó su investigación no estaba claro que la historia de este libro se centraría en Puerto Rico, pero en la medida que investigó sobre la época todo lo acercaba a Puerto Rico. “Con el paso del tiempo y luego de hablar con Leila (Andreu Cuevas) (periodista e hija de César Andreu Iglesias) empecé a darme cuenta de que la historia más importante era la de Puerto Rico,” revela el investigador, quien descubrió que la extensión de la Ley Smith a los luchadores y activistas políticos y sociales en Puerto Rico era un aspecto desconocido para el mundo.

El investigador considera que, aunque se ha escrito mucho sobre la Ley de la Mordaza, apenas se mencionan en la historia de Puerto Rico los juicios bajo la Ley Smith y las audiencias del Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC), que fue el comité del Congreso de EE. UU. que lideró la persecución anticomunista, principalmente entre 1938 y 1975.

“En Puerto Rico hubo procesamientos bajo la Ley Smith a una escala tan amplia como en California y Nueva York, y esto se desconoce por completo. Ahí me di cuenta que había una historia que no se había contado adecuadamente,” sostiene el investigador, quien en 2017 también fungió como subdirector de estrategia y comunicaciones del Partido Laborista y asesor de Jeremy Corbyn, líder de la oposición y líder del Partido Laborista de Gran Bretaña de 2015 a 2020. Además, su libro sobre las elecciones generales de Gran Bretaña en 2017, Game Changer: Eight Weeks That Transformed British Politics, fue reconocido por el periódico The Guardian como uno de los mejores libros políticos de 2018.

La Ley Smith es una ley federal estadounidense aprobada en 1940 que tipificó como delito penal abogar por el derrocamiento violento del gobierno, organizar o ser miembro de cualquier grupo o sociedad dedicada a esto.

Steve Howell señala que, durante la investigación, lo más difícil, además de limitaciones lingüísticas que junto con la tecnología y sus colaboradores cercanos logró sobrepasar, fue lidiar durante cuatro años con las autoridades federales de Estados Unidos para obtener los archivos con los datos recopilados de su padre. Al final, solo logró obtener 8 archivos largos y las autoridades le admitieron que algunos de los archivos de su papá habían sido destruidos a mediados de la década de 1970.

Para Howell hijo, la lucha política en Puerto Rico es un asunto que no necesariamente es comprendido del todo fuera de la Isla y de la diáspora puertorriqueña. Incluso confiesa que le ha costado un poco lograr que algunos de sus amigos británicos de izquierda se interesen por este tema.

Como británico, ve paralelismos en la función de Puerto Rico para Estados Unidos, y la de Irlanda y Gibraltar para Gran Bretaña desde el punto de vista imperial. “Puerto Rico es como Gibraltar en términos geopolíticos, y como Irlanda en su superposición con la política interna británica porque Irlanda fue utilizada como fuente de mano de obra barata por Gran Bretaña, por lo que existe una gran diáspora irlandesa en Gran Bretaña”, abunda el investigador.

También ve paralelismos en la izquierda británica y estadounidense en su dificultad para abordar la cuestión irlandesa o puertorriqueña, respectivamente. “La izquierda británica fue débil en este tema, de la misma manera que la izquierda en Estados Unidos también lo ha sido en la cuestión de Puerto Rico”, puntualiza el periodista.

Con este libro, el autor espera contribuir a la documentación e investigaciones sobre la historia de esos años convulsos de la Guerra Fría y el McCartismo en Puerto Rico, además de seguir añadiendo piezas al rompecabezas de la historia colonial y de represión política.

“Mi padre hizo una contribución política significativa a la lucha en Puerto Rico en aquel entonces, y fue apreciada y valorada por el pueblo puertorriqueño y sus compañeros, y me complace haber podido conocer y comprender su impacto e importancia”, concluye el autor.

Entre los colaboradores de Cold War Puerto Rico: Anti-Communism in Washington’s Caribbean Colony se encuentran los intelectuales y profesores puertorriqueños Rafael Bernabe y Arcadio Díaz Quiñones quienes leyeron el manuscrito en su etapa final y aportaron comentarios, además del editor de The Nation, Don Guttenplan, el autor Seth Rosenfeld, el periodista del periódico laborista de Gran Bretaña The Morning Star, Andrew Murray, entre otros historiadores y expertos en investigación sobre asuntos políticos.