CLARIDAD
Por segunda vez, la Junta de Control Fiscal (JCF) le negó al Gobierno de Puerto Rico la aprobación del contrato con la empresa New Fortress Energy (NFE) para suplir gas natural licuado. El primer contrato, a 20 años, fue rechazado tan recientemente como julio. Este segundo contrato rechazado era por siete años.
Una vez más el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEFFA, siglas en inglés) advierte al pueblo de Puerto Rico de que, al igual que el primero, este segundo contrato propuesto obligaría al país a recibir más gas del que se necesita. Según revela IEFFA, New Fortress informó recientemente a sus inversionistas que su capacidad de seguir operando depende de su contrato en Puerto Rico. El contrato de NFE en Puerto Rico ha sido históricamente una fuente estable de ingresos para esta empresa con problemas financieros, plantea.
Kathy Kunkel, analista de IEFFA, trae a la atención y recuerda que NFE es propietaria de la terminal de importación del gas natural licuado en el puerto de San Juan y suministra gas natural a las unidades de ciclo combinado 5 y 6 de la Central Eléctrica de San Juan, así como a los generadores de emergencia instalados en 2023, tras el huracán Fiona. “Al renegociar su contrato para abastecer estas instalaciones, NFE busca imponer nuevos costos a los residentes de la isla”.
El contrato rechazado por la JCF comprometía al Gobierno de Puerto Rico —entiéndase a la AEE— a comprar gas en firme de 40 unidades térmicas británicas (BTU) para cuantificar el contenido del gas natural al año. Expone Kunkel que según los datos de consumo de combustible presentados ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), las unidades 5 y 6 de San Juan y los generadores de emergencia utilizaron 31 BTU de gas natural en el último año fiscal, que finalizó en junio de 2025.
“En otras palabras, el contrato propuesto contempla una cantidad significativamente mayor de gas natural que la que Puerto Rico compra actualmente a New Fortress. Los volúmenes del contrato fueron aparentemente calculados por Genera, la empresa que opera las centrales eléctricas de Puerto Rico y que también es subsidiaria de NFE”, subrayó la analista.
Destaca que, como señaló la JCF, ni la Administración de Servicios Generales ni el Gobierno, en este caso el NEPR, “validaron de forma independiente el consumo y el pronóstico de gas natural licuado proporcionados por Genera para garantizar que los volúmenes incluidos sean adecuados y no expongan a los contribuyentes al pago por volúmenes excedentes comprados al vendedor, la empresa matriz de Genera”. Entre otras directrices, la JCF ordenó a las entidades gubernamentales evaluar de forma independiente las cifras de Genera.
Esto es pertinente, alertó Kunkel, dado al hecho de que Genera ha propuesto proyectos que incrementarían el uso del gas de su empresa matriz en Puerto Rico, incluyendo la conversión a gas natural de las unidades diésel existentes en Mayagüez, Cambalache y Palo Seco. “Los proyectos no han recibido la aprobación regulatoria completa y no existe un cronograma claro para su implementación. De concretarse todos, IEEFA estima que añadirían un máximo de 14 TBTU a la demanda de gas natural”.
El proyecto de Palo Seco, señala Kunkel, también implicaría un aumento del compromiso de compra del contrato a 50 TBTU, lo que nuevamente nos obligaría a los puertorriqueños a pagar por más gas del que consumimos. Esto, porque ya en diciembre de 2024 se anunció un contrato para una nueva planta de gas de ciclo combinado de 478 megavatios (MW) en San Juan, recientemente ampliada a 560 MW. No obstante, el desarrollador del proyecto ya tiene un acuerdo de suministro de gas natural con NFE, mientras los detalles de dicho acuerdo de suministro de gas no se han hecho públicos.
La analista de IEFFA cataloga la conducta de NFE de poco confiable ante sus actuaciones de retrasar la entrega de gas a finales de 2021 y principios de 2022 y tan reciente como el pasado mes de julio, en aparente represalia por la no aprobación de la versión original del presente contrato. Además NFE está en una disputa legal con los pilotos del puerto de San Juan debido a su decisión de utilizar remolcadores más económicos, que según los pilotos son menos seguros, para traer su buque gasero. New Fortress pasó casi dos semanas a finales de septiembre y octubre sin entregar gas a las unidades de San Juan.



