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La presidenta de la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR), profesora Alba Brugueras Fabre, calificó de terrible el impacto que tendrá la nueva orden ejecutiva sobre los pequeños y medianos comerciantes.
Brugueras Fabre dijo a CLARIDADque aunque todavía la AEPR no había generado un estimado reciente sobre el impacto en la economía que han tenido los periodos de cierre y apertura, entendía que el impacto de todos estos meses para la economía ha sido terrible, sobre todo, porque no se están dando remedios a los trabajadores y a las familias en la misma proporción que se están dando los cierres parciales, además de que es obvio que para los medianos y pequeños comerciantes el impacto económico se agudiza con el nuevo cierre y habrá negocios que no van a poder continuar operaciones al final del año. “No tenemos estimados de cuántos se van a estar perdiendo, pero ya en los últimos años vimos una merma en los establecimientos en Puerto Rico”.
Entre las disposiciones de la nueva orden ejecutiva que entrará en vigor lunes, 7 de diciembre, y se extenderá hasta el 7 de enero están: “ley seca” desde el sábado a las 5:00 a. m. al lunes a las 5:00 a. m.; toque de queda a las 9:00 p. m.; la operación de los comercios solo a un 30% y el cierre 24 horas los domingos para todo el comercio, excepto farmacias, gasolineras, supermercados, ferreterías. Los restaurantes solo podrán vender mediante servicarro o entrega a domicilio.
La economista reconoció que las grandes cadenas, tanto locales como extrajeras, siempre han tenido una ventaja ante estas disposiciones por la flexibilidad y capacidad que tienen para adaptarse a lo que está ocurriendo. Eso incluye que las leyes y reglamentaciones siempre tienden a favor de las cadenas más grande y de más poder en el mercado.
En esa línea, puso en duda la capacidad y la agilidad que tendrá el mecanismo SURI (Sistema Unificado de Rentas Internas) que anunció la gobernadora se utilizará para fiscalizar que estos comercios cumplan con la orden. “Sería una intervención posventa y no se sabe cuánto tiempo después. Además, el Departamento de Salud está apostando a una fiscalización ciudadana con líneas confidenciales. Eso es un ejercicio difícil que, a la verdad, no recuerdo ninguno que haya sido efectivo. En esto del Covid, las llamadas a Salud, por los medios nos hemos enterado de una que otra; pero cuando miramos hacia atrás, las veces que se han hecho, en el país donde la ciudadanía se ha convertido en el agente fiscalizador, la verdad es que no son esfuerzos de mucha inversión y [tienen]poca efectividad. Vamos a ver qué ocurre.”
Brugueras Fabre continuó con que las medidas que han tenido que tomar los pequeños comercios durante los últimos 10 meses con el cierre y abre los ha llevado a tener más gastos operacionales, por lo que habrá que ver cuánto les afectará este nuevo cierre.
La profesora dijo que ciertamente el País va a tener un año con números negativos respecto a la economía, lo que es inevitable. Para ella, es necesario que el Gobierno haga más viable que el pequeño comerciante advenga a las ayudas federales que se supone hay disponibles, pero que no todo el mundo ha tenido acceso a ellas por distintas razones. “Hay unos fondos que el Gobierno no ha logrado llevarlos a donde los tiene que llevar. Si se hace un plan para poder llegar a los pequeños y medianos negocios podríamos ver un mejor 2021, pero ya a la segunda mitad del año. No creo que durante la primera parte del año veamos algo positivo. Necesitamos esa inversión de dinero, que se aprueben nuevos paquetes para poder movilizar el sector”.
La economista trajo a la atención que no solo los negocios y otros sectores económicos populares han sufrido los efectos de la pandemia, sino que hay otros sectores, como el de transportación y suplidores mayoristas, que también han sufrido mucho porque ante la incertidumbre los negocios no pueden comprar lo que compraban antes.
“Y tenemos una orden ejecutiva, que por primera vez dura un mes completo, que probable debió haberse hecho antes para que este periodo se hubiese dado con medidas de protección un poco más flexibles. Perdimos tiempo en agosto, septiembre; debimos haber sido más estrictos en ese tiempo, probablemente para ahora haber podido estar en una curva baja”, dijo, refiriéndose a los niveles de contagio por la pandemia.
“La economía es crucial atenderla, pero no podemos dejar a un lado lo que está sucediendo. La salud, el número de personas contagiadas, ha ido en aumento y no lo podemos ignorar. Tenemos que buscar la forma de proteger la economía, pero a la misma vez aprobando mecanismos para atender a las familias, a los hogares, a los trabajadores que tienen que salir a trabajar y a los negocios más pequeños. Se tienen que dar las dos cosas”, precisó.



