Todavía queda mucho trabajo por hacer en la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) a menos de 30 días de las elecciones, según se desprende de entrevista con el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Roberto Iván Aponte Berríos.
El comisionado electoral del PIP afirmó que todavía quedan por eliminar del registro electoral activo cerca de 10,500 fallecidos. La fecha límite para completar este trabajo se suponía que fuera el 28 de septiembre, fecha con la que es obvio no se cumplió. Aunque se continúa trabajando, de llegar el día de las elecciones y no haberse concluido el trabajo, se determinó que se enviaría a los colegios electorales una lista aparte llamada “lista salmón”, con el nombre de los fallecidos. Se supone que esa lista evite que alguien acuda a votar por alguno, indicó.
No obstante, de acuerdo con Aponte Berríos, el tema del voto adelantado por correo es uno más complicados. La manera de monitorear ese voto es que la persona envía una copia de su identificación electoral con las papeletas. Aunque por lo regular la gente envía su identificación, en las elecciones pasadas hubo gente que no lo hizo. En estas elecciones, al elector que no envíe su identificación con las papeletas se le va a conceder un término de 72 horas para que pueda enviar una fotocopia de su tarjeta electoral. Luego que se reciba su identificación, entonces es que se contaría el voto. De no llegar la identificación, no se contará el voto.
Según la CEE, al 30 de septiembre, las solicitudes del voto adelantado por correo eran de 174,922. Aun cuando el Código Electoral establece que el envío de las papeletas del voto adelantado por correo debe efectuarse 30 días antes del día de las elecciones, al 30 de septiembre el trabajo no se había completado. Las expectativas de la CEE es que se concluyera el 6 de octubre.
Contrario a la cantidad del voto adelantado por correo, el voto ausente solo lo solicitaron 11 mil personas, número mayor al de las pasadas elecciones, que fue tan solo de 6 mil.
Sobre la papeleta presidencial y la del llamado plebiscito y sobre la inclinación de algunas personas a dañar la papeleta, Aponte Berríos advirtió que si la persona va a escribir algo, tiene que tener cuidado de que lo que escriba no caiga en las marcas del cuadrante de un candidato. No obstante, recordó que, después de un análisis, el PIP decidió exhortar a sus electores a que dejen las papeletas en blanco. El PPD también lo ha dicho para el caso de la papeleta del plebiscito.
Tras las denuncias de que la CEE estaba obstaculizando el proceso de inscripción de nuevos electores, la reactivación de electores o el hacer algún otro trámite, como cambio de dirección, a inicios de este mes de octubre los nuevos inscritos se contaban en 98,556. De acuerdo con Aponte Berríos, ese número podría aumentar en los próximos días debido a que todavía se estaba atendiendo los casos en el sistema electrónico eRE mientras los reactivados se contaban en 87,354. Suponiendo que todas las personas hicieron el esfuerzo por inscribirse o reactivarse, el total de los electores que se espera voten en estas elecciones es de 1,995,188.
Aponte Berríos observó que ese número es menor al del 2020 cuando el número de electores activos era de 2,355,895. Explicó que este número se debe a que desde que hubo la determinación del Tribunal Federal en el 2012 de que había que reactivar a las personas solo si no votan en las dos últimas elecciones generales, había una burbuja de más de 500 mil personas que elección tras elección no acudían a votar, pero quedaban todavía activos porque votaron en el 2016. “Decimos que es una burbuja porque no es un número real, así que para proyectar quiénes participan realmente en estas elecciones generales de ese 1,955 mil, tendría que quitarle los 500 mil”. Comentó que el estadístico Manuel Álvarez, proyecta que al restar esos 500 mil, el número real de votantes sería de 1millón 425 mil personas.
La confiabilidad de las máquinas
Sobre la confiabilidad de las máquinas de escrutinio, Aponte Berríos aclaró que el ensayo que se realizó el 27 de septiembre fue específicamente para asegurar que el problema que hubo en las primarias con la transmisión del archivo de colegio a nivel central se hubiese resuelto. Sin embargo, reparó en que todavía no se puede garantizar que las máquinas vayan a funcionar bien. Su parecer es que debe haber otros ejercicios antes del día de las elecciones y destacó que no se ha llevado a cabo un simulacro como el del 2016.
Aponte alertó de que mucha gente está pidiendo las papeletas modelo, pero todavía la imprenta no se las ha dado, a cinco semanas del día de las elecciones. En estas elecciones habrá cinco papeletas. Para el evento electoral se enviaron a imprimir 10 millones. En cuanto a las denuncias de la falta de empleados de la CEE, lo que se ha hecho es que cada partido mueve el personal que tiene de una oficina a otra, añadió.
El comisionado electoral del PIP admitió que en términos generales queda mucho trabajo por delante. Resaltó que en la recta final, “hay que trabajar y fiscalizar los procesos a todos los niveles”, hay que trabajar las juntas de voto a domicilio; el voto de los confinados, del cual hay 5,033 solicitudes, y el voto en los hospitales.
“No es un evento de un solo día”, subrayó.



