Francisco Félix
La esencia de la ola es insistir. Así como insiste nuestra piel. Que nos arropa con su tersidad, con ese brillo hermoso que refleja el sudor de nuestras frentes en un día de verano. Esa piel que nos envuelve las manos que empujan y empujan el agua hasta arrastrar un cuerpo victorioso sobre la costa rocosa. Esas son las manos de mi hermana que insisten sobre el barro y la madera, son las manos de mi madre que insisten en el cuidado de la vejez, son las manos de mi tía que insisten en no soltar las manos de mi abuela sobre la pizarra, son las manos que insisten sobre la candela y la poesía.
Las manos del mangle que busca donde enraizarse, a pesar de que al otro lado de la costa, un misil se siembra sobre la tierra. A nosotrxs, el cemento y la piedra nos alejan del mar, a un palestino, un disparo. Sin embargo, el palestino también insiste. No importa cuanto tiempo. Aunque esto es algo terrible. Por eso insisto sobre la poesía, insisto sobre mis manos. Al menos, por hoy, en esta noche de marzo, cerca del misterio del mar, lejos de las manos de mi madre, en este abandono para fomentar el turismo.
*Palabras introductorias en la Cumbre Afro 2026
El autor es escritor, editor y comunicador ambiental. Posee una maestría en Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras. Su obra literaria incluye el poemario Esta Isla (Alayubia, 2019) y Sobre los domingos (La Impresora, 2019). Su libro más reciente es Tito Rojas a muerto (2025) en la lista de los mejores libros del año de En Rojo.



