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Censuran postura de presidenta de la Junta de Gobierno de la UPR

 

La Comisión Multisectorial para la Reforma Universitaria (CMRU) expresó su rechazo contundente a las expresiones de la presidenta de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR), doctora Mayda Velasco, en contra del proyecto de una nueva ley universitaria.

La medida PS 172 fue derrotada el jueves, 11 de noviembre, en la sesión del Senado 14 a 13, por los legisladores del Partido Popular Democrático y el Partido Nuevo Progresista, después de casi un año de presentada y atendida por la Comisión de Educación.

En comunicado de prensa, la Comisión Multisectorial que está integrada por representantes electos del sector estudiantil, docente, no docente y de comunidades aledañas a la UPR desmintieron los argumentos de Velasco de que la ley podía afectar la acreditación de la UPR y afirmaron que estos argumentos sobre la acreditación ya habían sido atendidos por otros funcionarios durante el trámite del proyecto de ley propuesto.

“Las preocupaciones en torno a la acreditación de la agencia de la Middle States Commission on Higher Education (MSCHE) fueron contestadas en detalle en el informe positivo conjunto que prepararon las comisiones de Educación y Hacienda del Senado”, indicó la doctora Ísar Godreau, representante de la UPR-Cayey ante la Comisión.

“Es una pena que la alta gerencia de la Universidad siga planteando escenarios hipotéticos de pérdida de acreditación no sustentados en evidencia en vez de apoyar una medida que busca fortalecer a la institución frente a los señalamientos reales que la MSCHE ya le ha hecho a la UPR, incluyendo el problema de su gobernanza politizada y su falta de financiamiento”, añadió.

Los miembros de la CMRU indicaron que la la Middle States establece que las instituciones educativas deben tener un cuerpo rector legalmente constituido, compuesto en su mayoría por miembros externos a la comunidad universitaria. Dicho cuerpo debe tener independencia y trabajar libre de influencias político-partidista que interfieran con sus deberes.

“El cuerpo rector planteado en el PS-172 es el Consejo Universitario (CU), y cuenta con mayoría de miembros externos a la comunidad universitaria (7 de 13 miembros). Para evitar que sean influenciables por la política partidista y para promover el sistema de mérito, la CMRU adoptó un modelo de nombramiento similar al que se estableció en la Ley 4 del 2016 para la Autoridad de Energía Eléctrica”, explicó el Dr. Juan Carlos Martínez Cruzado, representante de la UPR-Mayagüez ante la CMRU. Añadió que en el caso de la AEE, esta Ley 4 del 2016, al igual que en el caso del Consejo Universitario propuesto por el PS-172, el gobernador escoge los funcionarios de una lista de candidatos recomendados por un cuerpo encargado de identificar el talento idóneo. En el caso de la AEE, se contrata una firma privada para la función de búsqueda y recomendación. El PS-172 le adjudica esa función a los senados académicos, los que recomiendan los candidatos idóneos para cada puesto en el Consejo Universitario. Luego, Junta Universitaria, constituida por la Presidencia de la UPR, los rectores y la representación electa de profesores y estudiantes, selecciona por lo menos tres de los candidatos recomendados para cada puesto. De manera que de cada terna recomendada por la Junta Universitaria, el Gobernador, dentro de su plena discreción, emitirá los nombramientos para el posterior consejo y consentimiento del Senado de Puerto Rico.

El representante estudiantil, Abel Urbán, también de Mayagüez, defendió que lejos de poner en riesgo la acreditación, esta y otras medidas propuestas en el PS-172 fortalecen y enriquecen la capacidad de la

Universidad para lograr el cumplimiento cabal con los estándares de acreditación de la MSCHE. Trajo a la atención que esta agencia ya ha expresado preocupación con la inestabilidad que provoca la intromisión político partidista en la institución. “La alta jerarquía universitaria, altamente politizada, ha querido usar el cuento del cuco por venir para desacreditar una reforma que le resulta antipática porque impide que la Universidad siga siendo botín de los partidos políticos de turno.”

Por su parte, el representante de la CMRU de UPR- Río Piedras, doctor Jorge Colón, recordó que el PS-172 radicado por petición de la Comisión Multisectorial es producto de un ejercicio de amplia participación universitaria iniciado en agosto de 2018, mucho antes de que la doctora Velasco pasara a formar parte de la Junta de Gobierno de la UPR.

“Desde el 2018, se ha llevado a cabo una extensa discusión sobre la reforma de la ley universitaria entre sectores estudiantiles, docentes, no docentes, gremios universitarios, comunidad extramuros y senados académicos”. Colón aclaró que la medida obtuvo informes positivos, tanto de la Comisión de Educación como de la Comisión de Hacienda, luego de que se escucharan más de 22 ponencias en vistas públicas y se evaluaran sendos memoriales explicativos.“Los integrantes de la CMRU escucharemos recomendaciones y volveremos a presentar una medida para la consideración de Cámara y Senado en un futuro cercano”, afirmó.

Carlos Rivero, representante estudiantil de UPR-Ciencias Médicas, denunció que “mientras esta medida legislativa estaba siendo evaluada en el Senado de Puerto Rico, hemos podido comprobar una y otra vez la incapacidad de la Junta de Gobierno de la UPR para cumplir con su misión de defender y fortalecer a la Universidad. Los criterios de acreditación exigen un compromiso constatable de parte del cuerpo rector de la institución en proceso de acreditación. La desacertada decisión de la Dra. Velasco de invitar únicamente al comité ejecutivo del cuerpo a la reunión citada por la agencia acreditadora excluyendo a los demás integrantes, no cumplió con ese requisito”.

Los representantes estudiantiles ante la Junta de Gobierno de la UPR no fueron invitados a una reunión con miembros de la MSCHE el pasado 10 de noviembre. “Esta decisión, en unión a los recortes presupuestarios que ha recibido el Recinto de Ciencias Médicas, puso en peligro la acreditación del mismo. Exhortamos a la legislatura de Puerto Rico a que se una a los esfuerzos de la comunidad universitaria para lograr la aprobación una nueva ley para la Universidad de Puerto Rico, atemperada a los tiempos, que la dote de una mayor autonomía y la fortalezca en su capacidad para impulsar con sostenibilidad, el desarrollo humano, socioeconómico y cultural, que tanto necesita nuestro Puerto Rico”, concluyó el estudiante de Ciencias Médicas.

Haití: ¿La olvidada?

 

 

Especial para CLARIDAD

Haití desde hace largo tiempo ha estado controlada por el caos y la violencia. Este pueblo alguna vez fue una colonia esclavista famosa por la brutalidad de sus colonizadores, adquirió la independencia de Francia en el 1804. En los dos siglos transcurridos desde entonces, Haití ha tenido dificultades para liberarse de ciclos de dictaduras y golpes de estado que han mantenido al país en la pobreza y sin poder brindarle a la mayoría de sus habitantes los servicios más esenciales para la vida.

Un terremoto demoledor arrasó con gran parte del país en el año 2010. En ese momento se creía que el desastre era una oportunidad para arreglar una infraestructura muy afectada y empezar de nuevo. Se recibieron millones de dólares en asistencia y muchas donaciones inundaron el país, además de otros millones adicionales de suministros de petróleo a bajo costo y préstamos de Venezuela. La mayoría de este dinero no llegó al pueblo, pues se quedó en la parte administrativa de las grandes organizaciones, mucho fue robado por grupos no haitianos y también el gobierno haitiano.

Un tiempo después del terremoto, un brote de cólera que ocasionó el fallecimiento de al menos 10.000 haitianos ha sido vinculado a la llegada de las fuerzas de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH) que estaban infectados. La organización solo admitió su participación años después, pero negó tener responsabilidad legal y se escudó en los tratados internacionales que le otorgan inmunidad diplomática.

En 2011 Michel Martelly, un cantante popular se convirtió en presidente, éste fue acusado de corrupción y de malversación de fondos destinados a la reconstrucción. Gran parte de los 2,000 millones de dólares que Venezuela le prestó al país fueron malversados o derrochados en el transcurso de ocho años (escándalo de PETROCARIBE).

En los siguientes años, la situación económica cada vez más precaria, el incremento de la delincuencia y la corrupción gubernamental desencadenaron protestas de los ciudadanos que, cansados de su gobierno, exigían la renuncia del presidente Martelly. El presidente se aferró al poder y eligió a Jovenel Moïse para sucederlo en las elecciones de 2015. Antes de dedicarse a la política, el presidente Moïse, hasta entonces un exportador de fruta poco conocido, estuvo involucrado en uno de los informes por su participación en un esquema para desviar fondos destinados a la reconstrucción.

Desde la intención de que Moïse accediera comenzó la controversia. Hasta su campaña fue acusada de fraude y corrupción y asumió el poder 14 meses después de que los votantes acudieron a las urnas, luego de que un tribunal electoral no encontrara evidencia de irregularidades generalizadas en las votaciones. Asumió la presidencia en 2017 mientras enfrentaba una acusación de corrupción también relacionada con la ayuda venezolana de petróleo.

Moïse utilizó su control del poder judicial para desestimar cualquier proceso en su contra para socavar a la oposición, que nunca reconoció su victoria electoral. El desacuerdo entre Moïse y la oposición sobre la terminacion de su mandato presidencial se convirtió en una gran crisis política. El presidente dejó al país sin parlamento ni fechas para los nuevos comicios. Al prolongarse la crisis, Moïse comenzó a gobernar a través de decretos impopulares lo que mermó aún más la legitimidad de su gobierno. Las protestas se aceleraron cada día más multitudinarias. En julio el presidente de Haití, Jovenel Moisse fue asesinado en su casa, profundizando el caos político del país sin que hasta el momento se haya resuelto el asesinato.

El 14 de agosto de este año (un mes después del asesinato del presidente) ocurrió un terremoto en la parte sur y suroeste del país que destruyó hospitales, viviendas, con dos mil doscientas cuarenta y ocho personas muertas y trescientas desaparecidas. Esta área estaba muy afectada ya debido al paso del huracán Mathews en el 2016. Lamentablemente las ayudas han llegado muy lentamente por la situación de inseguridad e inestabilidad. Dos días después del terremoto la depresión tropical Grace llegó a Haití, dejando a su paso mucho daño y miles de personas afectadas. Mientras todo esto pasaba en el país miles de personas que habían salido de Haití por el terremoto de 2010 y vivían en varios países de América Latina caminaban por caminos difíciles y peligrosos por muchos días para tratar de llegar a Estados Unidos. Muchas personas han logrado llegar a la frontera entre México y Estados Unidos allí recibida con látigos, abandono y la promesa de devolverlos a un país que, aunque el suyo no les permite una vida digna ni siquiera que les cubre sus necesidades básicas. Hoy en México, Colombia, Guatemala hay miles de personas haitianas en campamentos improvisados en muy precarias condiciones esperando poder llegar a Estados Unidos país que los devolverá a Haití. Llegan a un país en peores condiciones en que lo dejaron.

La situación política y la delincuencia generalizada ha perjudicado enormemente al sistema de salud, de por sí muy débil, al llegar la pandemia del coronavirus. Haití ha sido de los últimos países en los que han llegado las vacunas para el COVID-19. La cantidad de muertes oficiales por coronavirus sigue siendo reducida porque no se realizan suficientes pruebas y muchas personas no tienen acceso a los servicios médicos. Las personas que trabajan en las organizaciones de salud han reportado que los hospitales están colapsados.

El vacío de poder de Haití ha sido ocupado por líderes del crimen organizado, que desde hace varios años controlan zonas del país. Una organización de derechos humanos haitiana ha expresado que el 60% del territorio nacional esta controlado por las pandillas. Las bandas de delincuentes, cada vez más armadas, han encontrado en los secuestros la forma de ganar poder y dinero. Entre julio y septiembre se contabilizaron 221 secuestros. Más de dos personas diarias entre los que hay comerciantes, vendedores ambulantes, médicos, estudiantes, niños y religiosos, muchos religiosos. Los secuestros se han convertido en un negocio tan lucrativo que actualmente son secuestradas ocho personas diarias, según el Centro de Análisis e Investigación de Derechos Humanos (CARDH), este mes se dice los secuestros han aumentado. Esta situación de inestabilidad ha vuelto ingobernable algunas regiones del país, muchas personas tienen miedo de salir de sus casas y muchas organizaciones de ayuda e Iglesias tan importantes en ese hermano país han tenido que reducir o dejar sus actividades. Incluso se ha vinculado a algunos políticos a este crimen organizado.

Según un recuento realizado por la Fundación Je Klere (FJKL) en agosto, actualmente existen unas 150 pandillas activas en Haití. Las más fuertes son los 400 Mawozo, responsables del secuestro masivo de religiosos, liderada por Wilson Joseph, y el G-9, de Jimmy Barbacue Cherizie. Ambos grupos se han repartido la ciudad y unas controlan la zona de Croix des Bouquets y otras en Martissan, en Puerto Príncipe impidiendo a la población salir de la ciudad sin jugarse la vida.

El poder de las pandillas es tal que las organizaciones de ayuda incluida la ONU han tenido que negociar con ellos para que les permitieran descargar y repartir la ayuda humanitaria enviada tras el terremoto. México después de dos intentos tuvo que darse la vuelta con su barco cargado de alimentos y medicinas después de que los sicarios de unos y otros comenzaran a dispararse frente al buque, confirmó días después el presidente de México, López Obrador.

El  sábado 16 de octubre secuestraron   un grupo de 16 misioneros estadounidenses, un canadiense y el chofer haitiano. Esta situación ha hecho que el mundo mire hacia Haití nuevamente. Que pena que cuando día a día secuestran personas haitianas hay un silencio generalizado en muchas noticias ni siquiera en este terrible episodio mencionan al chofer haitiano. Desgraciadamente hay menores entre las personas secuestradas y las bandas han pedido un millón de dólares por cada persona secuestrada con amenazas de muerte si no se paga el rescate.

Hasta donde ha llegado el poder de las bandas de delincuentes y la descomposición del Estado basta ver la escena que se vivió el  domingo 17 de octubre durante el 215 aniversario de la muerte de Jean Jaques Dessalines. Cuando el primer ministro Ariel Henry pretendía poner un arreglo floral en la tumba del libertados haitiano fue recibido a tiros por los delincuentes y uno de sus líderes apodado Barbacue llegó al lugar vestido igual que el primer ministro y este se tuvo que refugiar en un cuartel de la policía.

La situación se ha agravado en estos últimos días debido a la falta de combustible en el país. Cientos de manifestantes bloquearon carreteras y quemaron neumáticos en Puerto Príncipe para denunciar una grave escasez de combustible y un aumento de la inseguridad, así como exigir la dimisión del primer ministro. La escasez de combustible de Haití es grave por razones diversas, secuela de la pandemia, incompetencia del gobierno y la violencia de las bandas. Hay manifestaciones de todo tipo la oposición organizada, la oposición no organizada, las bandas, el pueblo…

La dramática crisis en la que está inmerso el país caribeño de 11 millones de habitantes nos lleva a preguntamos si hay Esperanza para el pueblo de Haití, creemos que sí.

El Comité de Solidaridad con el pueblo de Haití en Puerto Rico sigue firme en su trabajo para apoyar las personas y las organizaciones haitianas que continúan a pesar de tantas dificultades. Construimos una escuela elemental en Leogane Haití hace ya diez años y seguimos con la ayuda del pueblo boricua apoyando esta comunidad escolar, dando alimentación diaria al estudiantado y ayudando en el mantenimiento de la escuela. Hemos realizado varios proyectos y en este momento con ayuda de aportaciones individuales y de muchas cooperativas a traves de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico estamos ayudando a grupos y organizaciones haitianas a las personas afectadas por el reciente terremoto. También estamos desarrollando un proyecto con mujeres campesinas en el área de Abricots.

Sabemos de la valentía y el coraje del pueblo haitiano sabemos que su lucha por tener una sociedad justa, equitativa y solidaria no cesará y lograrán el triunfo. No cesemos en acompañarlos en esta lucha.

La autora es portavoz del Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití

 

 

 

 

 

 

 

Elecciones en Chile: las claves de la segunda vuelta 

«La Constituyente está en riesgo»

La segunda vuelta presidencial en Chile entre José Antonio Kast y Gabriel Boric será “pareja”, opina Juan Pablo Luna, doctor en Ciencia Política y profesor en la Universidad Católica de Chile. A pesar de esa paridad, Luna piensa que por ahora el candidato de extrema derecha tiene más chances de ganar y convertirse en presidente. “El tema es cuánto movilizás y quién termina yendo a votar”, explicó. “Los comandos de campaña están medio perdidos para dónde ir y recomponer fuerzas para la segunda vuelta”, comentó.

Nacido en Uruguay, Luna es PhD en Ciencia Política en la Universidad de Carolina del Norte, investigador asociado del Instituto Milenio Fundamento de los Datos e investigador del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES. Especializado en el estudio de los sistemas de partidos y los efectos políticos de la desigualdad, es autor del libro «Representación segmentada: las estrategias de los partidos políticos en las democracias desiguales» (Oxford University Press 2014), entre otros .

Luna advierte que el grupo de apoyo “chico” que tiene Kast es “de temer”. “Acá hay un gran fracaso de sectores liberales de construir una derecha moderada y moderna, no autoritaria”, planteó en una entrevista con la Agencia Regional de Noticias (ARN).

Con la elección de este domingo, Luna también señaló que se confirmó un “sentimiento” de un grupo de gente que dijo “paren un poquito la máquina” y pidió con su voto que los políticos se preocupen por temas cotidianos como la “seguridad, la migración, la economía y la inflación”. Un triunfo de Kast, agregó, vislumbraría un escenario de “confrontación” con la Constituyente.

-¿Qué primera evaluación hace sobre los resultados del domingo? ¿Hubo sorpresas? Las encuestas habían manejado que Kast y Boric pasaban a la segunda vuelta.

-Lo que sorprende de alguna manera es que las encuestas estaban bien, porque venían de errarle bastante. Y lo que estaban prediciendo era contraintuitivo para alguna gente, sobre todo la subida de (Franco) Parisi, que terminó siendo real. Había gente en los comandos que decía que esto era un bluff y que las encuestas le estaban errando.

En ese sentido, no sorprende mucho; desde hace dos o tres meses empezó a surgir con fuerza un sentimiento de “paren un poquito la máquina, se está moviendo demasiado la cosa”, como una coalición de orden anclada en preocupaciones cotidianas: seguridad, migración, economía, inflación. De alguna manera es como un parate al proceso de cambio que Chile había iniciado con el estallido y después con la constituyente. A partir de eso gana tracción Kast.

Lo otro importante de los resultados del domingo es que los cuatro candidatos con más votación vienen de fuera de los partidos tradicionales. Incluso Sichel, que era el representante del piñerismo, gana la primaria contra todo pronóstico y por fuera de las estructuras partidarias. Recién en quinto lugar aparece alguien de un partido tradicional, Provoste (Democracia Cristiana).

Entonces hay una forma de mirarlo que es más una coalición de frenazo y retroceso, pero al mismo tiempo hay un fuerte componente antisistema que es como el mínimo común denominador de esas cosas que parecen tan diferentes desde afuera.

Eso te pone condiciones medio jabonosas para pensar estrategias de segunda vuelta. ¿Cuánto le aporta el apoyo del Partido Socialista (PS) o de la Democracia Cristiana (DC) a la candidatura de Boric?, ¿cuánto le aporta o perjudica a Kast el correrse un poco al centro con los partidos de la centroderecha? Ambos lo tienen que hacer por razones de gobernabilidad si son electos, porque salieron razonablemente bien en la parlamentaria, pero en términos de adhesión ciudadana hay un riesgo ahí.

También hay una gran incógnita en términos de salir a buscar el voto de Parisi, que diría que es un voto antisistema de clase media, media baja, hecha a sí mismo, muy asociada al consumo, un nuevo rico de clase media, muy aspiracional, que tiene un componente antisistema. Es algo así como “yo construí todo esto en contra de la política y de los políticos”, y por tanto es un voto que no le es cercano a ninguna de las dos coaliciones, ni a Kast ni a Boric. Creo que es menos kastista de lo que se piensa, pero no es seguro que termine votando en segunda vuelta. Diría que los comandos están medio perdidos para dónde ir y recomponer fuerzas para la segunda vuelta.

-No es tan fácil entonces sumar los bloques. Como estos son de izquierda van con Boric y como estos son de derecha van con Kast.

-Eso funciona a nivel de élites pero tiene muy poca tracción a nivel territorial y ciudadano.

-Vinculado a eso, ¿qué hizo el votante de Parisi en la segunda vuelta de 2013?

-Se quedó en la casa. No fue a votar. Y de hecho las encuestas que hay respecto a preferencia de segunda vuelta del voto de Parisi es algo así como 25% Boric, 20% Kast, 25% que no va a votar y una cantidad de no sabe.

Si vos le preguntás al voto Parisi alineación izquierda- derecha: 80% dice que no está alineado, la gran mayoría no tiene afiliación partidaria ninguna o está afiliado pero está más cercano a la izquierda.

-¿El votante de Sichel sí es más presumible que se traslade a Kast?

– Acá hay un gran fracaso de sectores liberales de derecha de construir una derecha moderada y moderna, no autoritaria, mucho más abierta en el tema de los valores. Mi apuesta naif era que Kast podía quebrar a la derecha, en el sentido que los más duros se iban a ir con su candidatura pero la derecha moderada iba a tratar de, perdiendo a corto plazo, construir una derecha de centro, más liberal y usar la «oposición» con Kast para esa derecha democrática. Mi impresión es que están convergiendo rapidísimo con Kast, y que la cercanía al poder puede más.

-La salida inmediata de Sichel diciendo que no iba a votar a Boric, que no votaría a la izquierda, marcó una línea también.

-Además, subiéndose a esto de asociar a Boric con la violencia, con el comunismo, la misma línea de ataque de Kast. El discurso de Sichel del domingo deja claro que hay que abrir una negociación con Kast y listo.

-¿Y cómo evalúa la salida de Provoste? ¿Se esperaba un apoyo más contundente a Boric?

-Ahí hay pasadas de cuenta, porque parte del Partido Socialista (PS) ya estaba con Boric en primera vuelta. Ayer rápidamente el PS abandona a Provoste simbólicamente y dice «nosotros estamos del lado de Boric», y me parece que ahí quedó también cierto resquemor por parte de la DC, ya que luego de que ganan la primaria a (la socialista) Paula Narváez, ella nunca sale a apoyar a Provoste y ambienta esta fuga prematura de votos desde la Concertación a Apruebo Dignidad. Creo que viene por ahí. Es una muy mala declaración de Provoste, le hace muy mal a la DC y a su figura, pero opera desde esa lógica, una lógica más de resentimiento por temas de campaña.

-¿Cómo impacta este resultado en el proceso constituyente? En aquel momento se interpretó ese proceso como un giro a la izquierda en la sociedad chilena, pero este domingo se vio otro resultado.

-Lo que tenés es una alternancia entre distintos tipos de liderazgo antisistema más que izquierda-derecha. Creo que la lógica de adhesión ciudadana tiene que ver con climas de opinión donde prosperan o colapsan coaliciones alternativas al sistema tradicional. En ese sentido, lo que tenés configurado si llega a ganar Kast, que para mí es lo más probable, es un escenario de confrontación con la Convención Constitucional. Hay que ver el timing de cómo le va en los primeros meses de gobierno a Kast, que va a ser un gobierno duro en términos económicos, de agenda legislativa, va a tener una oposición fuerte. Creo que no es descartable hoy algo que era razonablemente poco probable hace unos meses que es el voto de rechazo a la propuesta de Constitución.

Estos son señales de alerta para la Convención Constitucional de que hay que bajar ciertos excesos retóricos, moderar ciertas propuestas maximalistas, para tratar de hacer viable la nueva constitución, que es donde realmente se juega parte del futuro del país. No solo ni tal vez principalmente, pero hoy la constituyente está en riesgo.

-¿Es viable pensar en esa moderación, teniendo en cuenta el perfil de los constituyentes?

-El pívot de la constituyente hoy lo tienen el Frente Amplio y el Partido Socialista, y mi impresión es que en la convención, por eso yo apostaba a un quiebre para segunda vuelta, se da un quiebre en la derecha que primero estaba como abroquelada y una izquierda moderada se abre a procesar cambios, sale de esa posición de rechazo más visceral. Entre el Frente Amplio, el colectivo socialista, independientes no neutrales y algunos personeros de la derecha democrática hay un proyecto más o menos en común y la posibilidad de sacarlo adelante en la convención, de alguna manera excluyendo a la izquierda más identitaria y la ex Lista del Pueblo y excluyendo a la derecha más recalcitrante.

Sobre todo es bajar los niveles de estridencia de la discusión pública en la constituyente que es lo que tiene un poco cansada a la gente.

¿Qué puede pasar a partir del 11 de marzo en términos de gobernabilidad y negociación? Ni Boric ni Kast tendrán un gran peso en el parlamento

-Tenés un congreso más fragmentado, polarizado y con menos experiencia legislativa que cualquier congreso que hayas tenido en Chile desde el retorno de la democracia. Cualquiera que gane va a tener minoría. Eso les da un motivo para moderarse de cara a la segunda vuelta. Gran parte de las propuestas que uno y otro tenían no se va a poder hacer por lo menos en el contacto del juego democrático. Tengo ciertas dudas respecto a Kast sobre cuánto juega dentro de las reglas y cuánto desborda las reglas. Pero en un contexto institucional, tenés un sistema trabado, Piñera ya lo tuvo, pero está en una situación más fácil para conseguir ciertos consensos de la que va a tener el próximo presidente, cualquiera sea.

-¿Cómo imagina la campaña de Boric, más hacia el centro o más de izquierda?

-No tengo claro todavía la estrategia, creo que claramente lo único que puede hacer hoy es moverse hacia el centro, sea lo que sea que es el centro, y no lo pienso tanto como institucionalidad partidaria, porque esos son algunos militantes de cuadros para el gobierno que, para ponerlo en simple, cuestan mucho más de lo que valen en términos electorales. Porque la gente no los quiere, y eventualmente te traés 10 votos y perdés 20.

Lo que debería intentar es movilizar a todo el mundo democrático en contra de una amenaza que puede derivar en un Bolsonaro, en un Trump, una cuestión así. Ante eso creo que es el mejor antídoto para esta línea de ataque que Kast ya desarrolló diciendo “esto es libertad versus comunismo”.

El punto es cuánto pierde por izquierda con ese giro y cuánto el miedo a Kast y al autoritarismo hace que gente de una izquierda más identitaria y más radical, vaya con la nariz tapada a votar a Boric en la segunda vuelta.

Siendo una votación voluntaria requerís una estrategia de movilización electoral y esa estrategia en Chile los partidos no son capaces de hacerla por sí mismo, no tienen estructura territorial. Los partidos en Chile piensan que esto solo se gana por aire, y Parisi logró un 13% solo por aire y fuera de Chile. Pero tenés que llevar una cantidad de gente a votar que no está votando si se piensa dar vuelta esto. No hay músculo ni estructura organizacional para mover ese aparato, no hay aparato.

La mejor imagen para transmitir esto es: el sistema chileno es una lechuga hidropónica, la ves ahí arriba, la vas a agarrar y está en el aire, está en el agua, y hoy tiene la mitad de las hojas quemadas.

-Esta dificultad que plantea de llevar la gente a votar por ejemplo, pero en la previa se hablaba de que eran las elecciones más importantes de la democracia pero la participación no supera de vuelta el 50%. ¿Cómo se explica eso?

-Este cuento de que es la elección más importante, es algo que se cuenta la élite y los medios. Puede ser importante en función de quién termine saliendo y lo desquiciado que sea, pero para la vida de la gente la gente no lo considera importante. La gente está desconfiada del sistema político y de la política. Si fuera una elección realmente importante tal vez moverías un poco más del 48%, de la gente que salió a votar. Ahí hay como un cuento que el sistema se cuenta a sí mismo.

Lo mismo respecto a la polarización. Tenés climas de opinión pública que son sobreinterpretados por un sistema político que no tiene estos vasos comunicantes con la sociedad y que eventualmente cristalizan en un resultado electoral pero que es evanescente, se te diluye a los tres días.

Me da la impresión de que a los dos o tres meses de gobierno Kast va a estar en un lío enorme. Lo mismo si fuera Boric. Parte de lo que no se entiende bien en Chile es que pensamos que esta elección viene a resolver problemas de representatividad y legitimidad, pero en realidad es un síntoma de esos problemas, no es la vía de solución. Lo que tenés son estos vaivenes que duran poco. Es medio peruana la situación, en estos giros de la opinión pública. Nadie quiere a nadie.

-¿En la campaña de Boric no faltaron temas como la seguridad, algunas certezas económicas?

-Sin dudas. El problema es este enamoramiento con la generación de 2011, la generación de los estudiantes y la dificultad de hablarle a las necesidades concretas de la gente. Ahí está el tema inseguridad, de la inflación, los migrantes, que son problemas enormes hoy para Chile y sobre los cuales esta izquierda, y tampoco la otra, tiene mucho reflexionado. En parte esto tiene que ver con que es una izquierda fuertemente elitista, es un recambio generacional, pero sigue siendo una izquierda muy elitista, poco conectada con el Chile profundo y, en ese sentido, es vista por los sectores medios y populares con resentimiento, para ellos son los hijos de la élite «que vienen a hacer lío en nombre nuestro». Eso es un problema.

-¿Qué pasa con el mundo empresarial más cercano a Piñera? ¿Cómo ven a Kast?

-La derecha empresarial es super pragmática. Salvo excepciones muy puntuales ha estado abroquelada en contra del proceso de cambio y no quiere entender su rol en el descontento y en los problemas que tiene Chile en términos sociales, e incluso económicos.

Viven con la utopía del regreso al 17 de octubre de 2019 (previo al estallido social). Kast les promete eso. Va a incendiar el país, pero esa es la promesa de Kast y la élite económica chilena es particularmente poco sofisticada en términos de entender que hay variedades de capitalismo, de que a veces es bueno tener sindicatos para conversar, es una élite muy bruta. Sacó muchísimo capital, retiraron utilidades como nunca, compraron dólares como nunca y hoy están más aliviados porque probablemente ven que acá hay una recomposición del modelo tradicional.

Lo otro es que el 50/50 del Senado te bloquea toda posibilidad de cambios radicales en el modelo. Eso tranquiliza mucho a los mercados. El punto es cuándo se te vuelven a desbordar las instituciones por la calle. En eso mi impresión es que ese desborde hoy se ve más lejano, no tanto porque hayan encontrado una solución sino porque la gente está cansada del quilombo. Son ciclos.

-Si gana Kast, ¿es viable pensar que él gobierne con partidos, como los que integran Chile Podemos+, o que sea algo más tipo Bolsonaro?

-Lo que veo con temor de Kast es que su grupo de apoyo chico es de temer. Algunos de los diputados electos, la gente que está desde el comienzo con Kast, es realmente de temer. Entonces el punto es cuánto logran los partidos más democráticos de la derecha disciplinar a Kast y a sus huestes y cuánto él logra correrlos hacia su lado. Esto va a depender de cómo él maneje los primeros meses de gobierno y las iniciativas que ponga sobre la mesa. Si pone iniciativas suficientemente duras se le va a complicar el gobierno. Uno de los problemas que tiene la derecha para gobernar es que el costo de oportunidad para estar allí en Chile es altísimo, todos ganan más en la empresa privada, pero igual hay mucho militante que puede eventualmente querer seguir en el gobierno de Kast y disciplinarse. Es una pregunta abierta. Realmente no sé. Hay que entender que esta candidatura hace dos meses se pensaba para un 5% o 10% testimonial. Esta candidatura era Parisi.

-Respecto a la izquierda, el FA y los socialistas vienen actuando bastante en conjunto en la constituyente ¿Se está configurando ahí una etapa de unidad de izquierda, como de una etapa postConcertación?

-El sueño húmedo del FA es quebrar a la Concertación y fue lo que se intentó hacer en las primarias, trayéndose al PS. Ahí hay también una oposición tradicional entre la DC y el Partido Comunista. En este contexto es posible que se fragüe una nueva izquierda sin la DC o intentando excluir a la DC, que también con el discurso de Provoste de ayer se autoexcluye. Puede haber una reconfiguración de las fuerzas de izquierda y tal vez sea más fácil hacerla desde la oposición a Kast que desde el gobierno.

-¿Cómo evalúa la participación? Votó menos del 50% de los habilitados y en el congreso está en estudio reinstalar el voto obligatorio.

-Eso va a volver, sea vía el congreso o sea vía la constituyente y eso te cambia de nuevo el panorama, es una incógnita enorme qué va a pasar. El tema es que si vuelve con sanciones suficientes como para que la gente sienta la obligación, porque creo que parte del juego es hacerlo con sanciones más bien simbólicas que hagan que la gente se vuelque a votar. Me parece que esa es la tentación del sistema.

-Las encuestadoras hicieron alguna proyección de segunda vuelta entre Boric y Kast y no era claro que ganara Kast.

-Es una segunda vuelta pareja. El tema es cuánto movilizás y quién termina yendo a votar.

-¿Esto que ha sucedido es como el “impulso y su freno”? ¿Se alborotó demasiado el escenario de cambio y la gente mandó a parar?

-Es el bonapartismo también. Todo proceso de este tipo tiene su contra y se comprimió más rápido que lo que se esperaba. Hay una coalición pro orden clarita. Tiene un mensaje claro, políticas aterrizadas, concretas, que le mientas igual, no importa, y la esperanza, el arbolito, toda esa cuestión es esotérica.

 

Reproducido de www.pagina12.com.ar

Hipócrita

Especial para En Rojo

No sé si esto le pasa a otra gente, pero durante los insomnios, suelen visitarme las vergüenzas. 

Mentira: sí sé que le pasa a otra gente, a mucha gente. Lo sé porque le pregunté a Google tan pronto escribí la oración anterior y antes de escribir ésta, y la internet me devolvió resultados de todo tipo: confesiones en blogs, sugerencias de terapistas, preguntas (de seguro insomnes) en foros varios, descripciones de libros, y hasta una entrevista con un neurobiólogo que el paywall de la revista no me dejó leer. 

Algunas de estas vergüenzas no me perturban mucho el sueño. Son livianas. Saludan, visitan un rato, se esfuman sin despedirse. Anoche, por ejemplo, pasé un rato con una que podría archivar bajo una categoría amplia de “jibarerías”, en donde recordé, en bastante detalle, cómo en mi segundo año de escuela graduada, en Estados Unidos, un bibliotecario especialista en estudios latinoamericanos me puso a cargo de un pequeño presupuesto para escoger y adquirir libros para la biblioteca. El hombre nunca se quejó, y en serio que casi no recuerdo qué compré y qué dejé de comprar, pero sí recuerdo intuir su decepción, reconocer y lamentar internamente mi falta de mundo y sofisticación, y evitarlo en los pasillos. Esa vergüenza en particular no me atormentó–ni me atormenta–demasiado. Aunque sí me enredó, brevemente, en un remolino de adjetivos acusatorios como “ignorante” y “colá” (mis compañeros eran casi todos blancos, con bachilleratos de universidades famosas) reconocí la memoria en cuestión como un ejemplo del “síndrome del impostor” que ahora está tan de moda, y de paso descubrí que tal vez el problema no era tanto mi jibarería como la gansería del gringo bibliotecario, que me había puesto a trabajar de gratis y encima me había hecho sentir mal.  

Otras vergüenzas son pesadas. Visitan con mayor frecuencia, espantan más el sueño, y están equipadas con tentáculos que les permiten traer consigo memorias de otras vergüenzas y desencadenar pequeñas tormentas de emoción y narrativa. Invaden la imaginación y tensan el cuerpo. Son densas, culposas, y se disfrazan de revelación, de epifanía, de conciencia. 

Así eres, murmuran. Esto eres tú, de esto estás hecha.   

La que empieza, por ejemplo, con la imagen de mi abuela, diciéndome “¡hipócrita!”, en una voz que de algún modo combina grito y susurro, una suerte de rugido ahogado. Mi abuela Can, mi vieja, con sus hermosos y enormes ojos brillando de rabia:la capacidad de prenderlos y disparar con ellos rayos de odio era uno de sus superpoderes. Hipócrita, me dijo. La escucho clarito, aún hoy.  

Yo tenía unos once años, vivía con ellos, mis abuelos, y mi bisabuela, madre de mi abuelo y suegra de mi abuela, estaba a punto de mudarse con nosotros. Aquella mudanza fue todo un drama, con sus actos, capítulos y escenas, aunque en ese momento no me lo parecía: los niños a veces son así, absorben el drama con naturalidad, o más bien parecen hacerlo, siguen comiendo, o jugando, o leyendo, o haciendo la tarea, mientras el mundo se desmorona a su alrededor, y el trauma, cuando lo hay, se les agazapa en algún recoveco interno y espera algún otro momento, alguna otra etapa, para develarse  (y desvelarnos). 

Recuerdo a las dos hermanas de mi abuelo. ¿O eran tres? Una sonreía a veces, la(s) otra(s) no. Nunca las visitábamos, y ellas tampoco nos visitaban a nosotros. Casi ni las veíamos. Pero en esta saga fueron importantes, y las recuerdo dos o tres veces, en la sala de la casa.  Subían la voz. No recuerdo lo que decían pero sí que parecían estar muy molestas con mi abuelo. 

Ahora, claro, me doy cuenta de que el drama era bastante común y hasta vulgar: mi bisabuela estaba anciana, mis tía-abuelas estaban cansadas de cuidarla, y mi abuelo–quien había sido siempre el hijo favorito, mimado y favorecido–se había estado zapateando la responsabilidad. Ahora le tocaba. 

Lo que significa (y esto también era y es muy común) que le tocó no a él sino a su esposa. Como mujer, era ella la que tenía que cuidar de mi bisabuela, su suegra, la encantadora anciana que todavía llamaba a mi abuelo sesentón “hijito adorado”, leía el periódico con lupa y se mecía largamente en el sillón de la marquesina.

Me enseñaron a llamarla “Abuelita Carmen”. Al principio era bastante autosuficiente: se duchaba sola (tal vez con el apoyo de un brazo, el de su nuera, mi abuela, para entrar y salir de la ducha), se vestía sola,  usaba el baño y le decía “no” al pamper. 

Cuando supe que se mudaría con nosotros, llena de entusiasmo ofrecí compartir mi cuarto con ella. No lo hacía por generosidad. Era todo parte de una elaborada fantasía, un collage de libros y películas, donde me imaginaba una vida muy linda con una viejita en mi habitación, seríamos amigas, sí, nos haríamos trenzas en el pelo, me regalaría sabidurías milenarias, yo le leería novelas en voz alta cuando su vista fallara, cosas así.  Mi abuela me dio las gracias, y me dijo que al principio usarían el cuarto vacío, el cuarto que había sido de mi papá, y que en su momento, cuando fuera necesario, la mudarían al mío para que no durmiera sola. 

Abuelita Carmen se despertaba antes que el sol, y me despertaban a mí sus pasos inconfundibles, arrastrando un poco las zapatillas, camino al baño, pasillo abajo. En casa (como en casi todas las casas clasemedieras de los ochenta) compartíamos un solo baño (eso de los “master bathrooms” vino después) y su lenta peregrinación matutina me obligaba no solo a despertar sino a esperar. Habían pasado ya algunos días, o semanas, de su estancia allí, cuando me topé con el primero de una serie de problemas: el asiento del inodoro lleno de orín, un orín que olía distinto, que olía a edad y enfermedad. Vomité y desde entonces, traté de despertar yo primero, para usar el baño antes que mi bisabuela, cuyos pasos matutinos ahora me causaban horror. Surgió una especie de competencia. Nos levantábamos, ambas, cada vez más temprano. Se instaló entre nosotras cierta desconfianza. Me acusaba con mi abuelo de agresiones bobas e imaginarias, como esconderle las llaves o apagarle la tele. Yo alternaba entre hacerle compañía y evitarla por completo. 

No me pasaba por la mente el esfuerzo que esa larga caminata representaba para la viejita, o que probablemente trataba de despertarse antes que los demás para molestar lo menos posible. No me fijaba ya en su pelo, en su melena larga y plateada, una cabellera gruesa y sedosa que ahora pienso parecía pertenecer a una mujer mucho más joven y que ella misma trenzaba y amarraba en un moño alto como parte de su rutina mañanera.  

Solo me fijaba en mi propio horror. Y recordé con espanto la oferta que le había hecho, a través de mi abuela. Entendí que debía retirar la invitación para compartir cuarto a como diera lugar o sería muy, muy infeliz. 

Se me ocurre ahora que quizás no hacía falta que dijera nada, que mi bisabuela ya estaba instalada, pero en aquel momento pensé que mi papá regresaría, o que el cuarto haría falta para alguna otra cosa,  y que entonces me la encasquetarían a mí…Así que le dije a mi abuela (asustada, con vergüenza) que había cambiado de opinión, que por favor no la metiera en mi cuarto. 

Pocas veces la vi tan furiosa. Hipócrita, me dijo. Hipócrita, repitió. Dos veces, escuché la palabra entonces, y hoy me visita de vez en cuando, en su voz, en su rugido menudo y poderoso, acompañada de sus ojos de fuego y miel. 

A medida que escribo, algo va cambiando. No cambian los hechos, o el contorno básico de la narrativa. Es otra cosa. Pasa que empiezo en la sensación de antigua vergüenza, en los ojos y la voz de mi abuela diciendo “hipócrita”, en esa aversión que de niños les tenemos a veces a los viejos, y de pronto escucho, como si fueran nuevos, los pasos difíciles de mi bisabuela en la oscuridad del pasillo,  y se me ocurre que si no la estudio un poco, si la dejo en simple insomnio, la historia de mi vergüenza trivializa la experiencia de esa mujer orgullosa que se encuentra, de repente, reducida y desubicada, que adora a un hijo que no le hace mucho caso, que recibe cada madrugada como un aviso o presagio del fin. Trivializa además la mía propia, la de esa nena que es egoísta no por maldad sino por miedo, que hoy es una señora que ama y extraña a un hermoso país que se derrumba, una señora que a veces no duerme. 

Los blogueros y las terapistas de la interné, los mismos que validan la “normalidad” de mis vergüenzas insomnes, me resultan, a la hora de atenderlas, bastante  inútiles. Incluso pueden hasta empeorar un poco la cosa, porque recomiendan medidas como  “comer saludablemente” y “hacer ejercicio”, medidas que me provocan, de inmediato, otra vergüenza (muy familiar) de no estar haciendo bien ninguna de esas dos cosas. La mejor “medida” para mí es, al final, esto que estás leyendo. Porque una de mis vergüenzas recientes y recurrentes se trata, precisamente, de no escribir  lo suficiente. Esa trae consigo el temor de haberme quedado sin cosas para decir, o sin el talento necesario para decirlas bien. Me hace rumiar, empantanada, en temas incómodos e insondables como la vejez, la nostalgia y el exilio. 

Es ahí, en medio de uno de esos pantanos, escuchando de nuevo el insulto, “hipócrita”, y resignada a la ausencia de sueño, que decido acercarme a mi vergüenza con algo parecido al cariño, susurrarle está bien, tú ganas, eso soy yo, de ti estoy hecha. Y la invito a escribir.

Joven soprano puertorriqueña debuta en Europa con ópera ‘Idomeneo’ de Mozart

Clara Luz Iranzo. Cortesía: Juliana Vicente

Especial para En Rojo

 gortiz@claridadpuertorico.com

La soprano puertorriqueña Clara Luz Iranzo, quien estudió en el Conservatorio de Música de Puerto Rico bajo la tutela del tenor Antonio Barasorda y luego fue becada en Mannes School of Music en Nueva York para culminar su bachillerato en canto, debutará esta semana en el Cultural and Conference Center of Heraklion en Grecia con el papel protagónico de Ilia de la ópera de Mozart ‘Idomeneo’.

“Estoy emocionada. Participar en esta ópera es un honor muy grande para mí porque soy la única latina en la producción y mi sueño de representar a Puerto Rico a nivel internacional se está cumpliendo”, dijo en entrevista telefónica con EN ROJO la joven de 23 años de edad que, como soprano, emplea al cantar el registro más agudo de la voz femenina.

Recordó Clara Luz que el acercamiento que le hizo el director artístico de Idomeneo y de la compañía estadounidense Teatro Grattacielo y Camerata Bardi Vocal Academy, Stefanos Koroneos, para ofrecerle uno de los roles principales de Idomeneo se dio luego de que ella no pasara a la final en la competencia internacional Camerata Bardi International Vocal Competition, celebrada en Nueva York en 2020. Koroneos había sido jurado en esa competencia.

“A veces uno no gana de la manera que quiere y espera, sin embargo los esfuerzos y sacrificios siempre son devueltos en oportunidades más grandes, incluso”, dijo la joven además de reconocer que durante la pandemia se ha mantenido enfocada a pesar de lo difícil que ha sido la situación. Clara Luz compartió que el contrato con la compañía comenzó con esta pieza y se extiende por varias temporadas.

Las funciones de Idomeneo, que inicialmente serían en julio 2021, se celebrarán los días 24, 25 y 26 de noviembre. La pandemia provocó que la producción se dilatara y que la mayoría del elenco tuviera que mantenerse contactada de forma virtual. “Este ha sido un proceso largo e incierto”, pero tendrá la oportunidad de ser dirigida por el reconocido Myron Michailidis, director musical de Erfurt Opera y Erfurt Philarmonic de Alemania, relató a la vez que dijo que estará cantando en la obra acompañada de la Athens Philarmonia Orchestra. La joven se mostró esperanzada de las oportunidades que puedan resultar de esta experiencia. “Siento que esto será un antes y después en mi carrera como artista”, dijo.

Previo a este salto internacional, Clara Luz Iranzo ya había comenzado a despuntar en la ópera. En Puerto Rico, ha trabajado con la Orquesta Sinfónica, con la Fundación de Zarzuela y Opereta de Puerto Rico y con la Coral Lírica de Puerto Rico. Además, “el ser becada en Nueva York me ha abierto las puertas del mundo […] Recientemente, estuve en una producción de la universidad que tuvo su estreno mundial”. Ella cree que esos logros son los que la han traído hasta esta etapa de su carrera profesional, que comenzó hace cuatro años, pero para la que viene preparándose desde niña.

Idomeneo le ha enseñado

Idomeneo es una ópera en tres actos. A modo de contexto, en el primer acto la princesa Ilia, hija del rey de Troya, es capturada en la guerra entre Troya y Grecia, en la cual han matado a su padre. Se enamora de Idamante, hijo del rey de Creta, Idomeneo, enemigo del reino de su padre. Ilia está atormentada por la pérdida de su padre y sus hermanos y porque se está enamorando de su enemigo.

Clara Luz confesó que “esta obra me ha enseñado a ser más humana y genuina. El personaje tiene un corazón bien puro y he crecido mucho a través de su interpretación”. La enseñanza también la ha tenido por medio del contacto con el equipo técnico y el elenco, que es internacional: “hay griegos, coreanos, italianos, estadounidenses y [por la pandemia] nunca nos hemos visto todos en persona”, comentó quien considera que ser soprano es “servirle a la humanidad y a la música […] uno tiene este talento para compartirlo y creo que, sobre todo en estos tiempos, es bien importante la conexión humana, el transmitir emociones”.

Como representante de Puerto Rico en el exterior, la joven aprovechó el cierre de la entrevista para agradecerle al público puertorriqueño “que me ha visto crecer, me ha ayudado a formarme, me ha brindado apoyo y cariño, y es mi combustible para continuar en esta difícil carrera”.