Inicio Blog Página 108

La segunda etapa de la guerra

 

NCM

Los mercados bursátiles cayeron hoy y el precio del petróleo volvió a dispararse tras el intercambio de discursos presidenciales de Teherán y Washington ayer.

Mientras tanto, Estados Unidos hace preparativos de última hora para continuar una guerra que cada vez más produce una sensación de ahogo entre sus propios aliados.

La presidencia de Irán advierte que la guerra está en “una encrucijada”, en tanto que la Casa Blanca insiste que la ofensiva, comenzada hace un mes, se podría prolongar por semanas, en las que mostraría su fuerza “imparable”.

Pero abajo, en tierra, en el teatro de operaciones del oriente medio, donde sigue la lluvia de misiles, EEUU acumula una fuerza expedicionaria de miles de hombres, más barcos de asalto anfibio y más aviones, y, trata de contratar la construcción acelerada de túneles y edificios blindados para sus bases. Es el inicio de la segunda etapa de la guerra de EEUU para mantener el dominio sobre todo el mundo.

Al comenzar su octavo mes, el magno esfuerzo guerrero de Washington se encuentra estancado en dos frentes, sin una victoria creíble sobre Irán y humillado por Rusia, que rompió el bloqueo e hizo llegar petróleo Cuba, nación que tampoco da señales de rendirse.

Se trata de una especie de nudo gordiano enredado por el propio Estados Unidos, que en su afán para que “Occidente” domine “el Sur Global”, se topa con una crisis de su liderato en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ya herido por su insistencia de anexarse a Groenlandia. La rebeldía ante las órdenes de la Casa Blanca ha llegado al extremo de que España, Italia y Polonia cerraron sus espacios aéreos a las naves destinadas a la ofensiva y hasta Australia -aliado histórico de EEUU- reclama que la guerra debe acabar.

Contrario a la leyenda de la antigüedad sobre cómo Alejandro Magno rompió el nudo gordiano en su guerra contra los persas, ahora las cosas no pintan muy bien para los reclamos de EEUU, que exige que sus países aliados hagan más para sufragar la guerra, a pesar de que, de las más de 6.000 bajas entre muertos y heridos de todos sus aliados, los estadounidenses admiten que sólo han puesto poco más de 300 bajas. De igual forma, las ganancias de las petroleras de EEUU por el aumento de los precios y su economía sin sufrir mayores daños, son sus aliados en la zona de guerra los que están pagando el precio destructivo de los bombardeos y los daños a sus economías por albergar las 27 bases estadounidenses.

Irán, que estuvo preparándose durante años para la eventualidad de una guerra de larga duración, tiene un sistema indescifrado de túneles que almacenan miles y miles de misiles y drones y hasta las embarcaciones livianas y rápidas de su marina de guerra. Ahora resulta además que sigue construyendo misiles y sale a relucir su flota de submarinos pequeños -de un diez por ciento del tamaño de los grandes submarinos de EEUU- que son difíciles de detectar mientras actúan en las aguas poco profundas y turbulentas del estrecho de Ormuz.

Ante las pérdidas de radares, aviones y diversas instalaciones en sus bases, EEUU ha comenzado a gestionar que empresas de la industria de la guerra provean edificios blindados prefabricados que sean distribuidos desde Jordania, además de construcción rápida de sus propios túneles que protejan armas y soldados. Ese esfuerzo acelerado no deja de tener sus críticos en los propios EEUU, como el teniente coronel retirado de la Fuerza Aérea, David Deptula, quien llevaba años advirtiendo el problema, pero dijo esta semana que ahora “es muy poco y demasiado tarde” para la presente guerra.

Hamidreza Azizi, del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad, plantea que el problema principal no lo constituyen los ataques devastadores de misiles y drones de Irán ni el cierre del estrecho de Ormuz. Según el analista, la dificultad más grande es que Irán ha sido capaz de transformar su estrategia de guerra en una que ha abierto frentes múltiples en toda la zona y la ha convertido en un conflicto regional.

“Esto le permite a Teherán provocar que EEUU e Israel tengan que estirar demasiado sus recursos y complicar sus planes, a la vez que crea una incertidumbre constante sobre dónde será el siguiente punto por donde Irán presionará”, explicó el analista.

En ese aspecto, uno de los lugares donde más se siente esa presión es Israel, que, a pesar de todo, se mantiene firme en una guerra de tres frentes atacando a los palestinos en Gaza y Cisjordania, a Irán y el sur del Líbano. Pero con la entrada de Yemen en la guerra, ahora Israel está siendo bombardeado por el oeste, el norte y el sur.

La Casa Blanca ha dejado claro que, si no se logra un acuerdo negociado para el día 6 de los corrientes, desatará una ofensiva que borrará a ese país del mapa e inmediatamente después, caerá sobre Cuba.

El frente cubano también se ha regionalizado -o más bien, globalizado- con muchos países enviando flotillas de auxilios y suministros, desde sistemas de placas solares y arroz de China, hasta una gran cantidad de apoyos provistos por México a través de su marina de guerra.

El golpe menos esperado provino de Rusia, que hizo llegar a Cuba un enorme tanquero con más de 700.000 barriles de petróleo. Fue cuando el barco ruso ya se encontraba al norte de Haití, en la zona económica cubana, que la Casa Blanca dijo que le daba permiso para desembarcar en Cuba.

El esfuerzo guerrero comenzó el 28 de agosto de 2025 con la movilización de veinte por ciento de la flota hábil de EEUU para asediar a Venezuela, lo que culminó el 3 de enero pasado en el asalto de dos horas de 150 aviones y fuerzas especiales contra Caracas.

Pocos días después, comenzó el cerco petrolero a Cuba.

 

 

 

NCM Noticias es un sistema global de distribución informativa que no está afiliado a ningún otro interés, sea económico, institucional o político, ni es subsidiario de organización, entidad o gobierno alguno. La Política editorial de NCM Noticias es exclusivamente la difundida en sus editoriales y promueve el pacifismo, la justicia y la libertad de los pueblos sin ataduras doctrinales. Los medios, agencias y demás sistemas que difunden notas de NCM Noticias lo hacen con completa libertad y tienen sus propios puntos de vista y sus propias políticas editoriales.

 

 

 

Será otra cosa-Desmenuzar la envidia (Recetario de los afectos, 3)

Especial para En Rojo

La envidia es carne dura. Ingerirla puede ser nocivo. Obstruye la vista. Aumenta la temperatura corporal.  Altera el ritmo cardiaco. Provoca jaqueca. Corroe las vísceras. Destroza el sistema digestivo. Es un plato fortísimo, diría que peligroso. Si se sirve sin ablandarla, despertará sentimientos profundos. Por eso recomiendo desmenuzarla con paciencia para transformarla en potencia creadora.

Quien la padece, sufre, y mucho, aunque no se crea. Querer ser otro, desear lo del otro con obcecación no debe despacharse como pura mezquindad porque su raíz es la admiración. Pertenece a los sentimientos oscuros e igual que los celos, el rencor, la rabia o el resentimiento aparece con frecuencia en cualquier mesa. Por eso recomiendo nunca desestimar el ambiente donde se cuece.

Aseguran que existen envidiosos por naturaleza. Siempre es más fácil aludir a la suerte, al apoyo o a las oportunidades del otro, que reconocer la falta o incapacidad propias. Aunque parezca lo contrario, a veces, es involuntaria. Dicen que hasta la persona más generosa podría sufrirla por una milésima de segundo. Un pestañeo envidioso.

Es un ingrediente muy común, fácil de conseguir. Abunda en jardines, casas, oficinas, escuelas, universidades y hospitales. He oído que existen sembradíos de envidia donde agricultores explotados cosechan los frutos color esmeralda. Cuentan que, a pesar del calor, los pobres cosecheros usan guantes y mascarillas para no contaminarse.

Capitalizar la envidia es un negocio lucrativo: lo evidencian las redes tecnológicas programadas con incitadores algoritmos para provocar las ansias. La sentencia de “la falta produce el deseo” al ritmo del scrooling infinito, es su paradigma. Hablan de usuarios de las redes teñidos de verde con cerebros glaucos y pieles aceitunadas. Niños, jóvenes, adultos, viejos sueñan ser otras personas, tener cuerpos inverosímiles, habitar lugares insospechados, poseer objetos innecesarios, consumir platos maravillosos, viajar a espacios fabulosos. Demasiado deseo detrás de las pantallas: una epidemia esmeralda al alcance de un dedo.

Hay casas donde la envidia es un plato fuerte. Se sirve en las mañanas con la avena, al mediodía con la sopa y en la tarde con el arroz. Cuentan que hay festines que la ofrecen con champaña para brindis llenos de impiedad, sin preparar a los comensales para engullirla.

Cuando aparecía en nuestra mesa, mi madre nos obligaba a desmenuzarla con cuidado. Es una operación larga que exige mucha paciencia y dedicación. Córtenla en pedazos pequeñísimos, mastiquen con paciencia sus bocados por tiempo extendido, solo así se reduce su veneno, nos decía. Entonces, abría las ventanas para que la brisa de la noche se llevara la marisma remanente y el aire dulce acompañara nuestro sueño. Recomiendo esta receta para amansar la envidia, pero antes, habrá que estar segura de distinguirla bien.

Para ello habrá que prestar mucha atención: nunca, pero nunca, debe confundirse con la rabia por la desigualdad. Es muy común pintar de envidia la cólera que provoca la explotación, la ira que deviene de la disparidad social, el coraje por el trato desigual. Esta confusión la aprovechan para su beneficio en creces quienes nos culpan de pobre imaginación y vagancia, quienes nos proponen “reinventarnos” para sobrevivir la inequidad en la distribución de recursos, derechos y oportunidades. Así enmascaran la injusticia de mala estrella, la pobreza de ocio, la indigencia de pereza. ¿Quién desconoce que la desigualdad es por diseño? No nos engañan, sabemos que la furia por el atropello es harina de otro costal.

 

 

 

 

En Reserva-Revertir el zoológico,: prestar atención

 

 

 

Especial para En Rojo

 You can’t help it. An artist’s duty, as far as I’m concerned, is to reflect the times.

―Nina Simone

 En la V Cumbre Internacional de Afrodescendencia de Puerto Rico, sentada de manos entrelazadas con la electricidad sináptica que sólo suscita en nosotras la discusión y la inteligencia de otros, me senté y pensé en mi blancura. La ponencia en torno al libro ¿De qué color son los blancos? de Odome Angone, y el ambiente tanto alegre como apelmazado de la Cumbre siempre da pie, como dije hace dos años en ese mismo anfiteatro, al neologismo de «desaprender»; a embarazarse de conocimientos y entretejerse en temas interdisciplinarios. A revertir el zoológico para que nos miren y tomen fotos a nosotros en lugar de nosotros a ellos.

*

Ahí detengo el trajín de dedos. ¿Nosotros, quiénes? ¿Ellos, quiénes? Aborrezco las dicotomías. «Revertir el zoológico», murmuré durante la ponencia y anoté por el margen de la libreta seguida por la pregunta de quién soy yo para escribir sobre estos temas. Quién.

Soy aquella que debe responder a la pregunta que lanzó Odome cuando le pidieron, desde el público, que contestara ella. Soy quien transita la modernidad líquida, los espacios corporativos, las calles sanjuaneras de mis ancestros que alguna vez, sí, fueron dueños de haciendas, emigrados del Viejo Continente con caballos, sí, pero también con esclavos.

Odome lanzó la pregunta al público y rebobiné y adelanté una y otra vez una cinta mental: el viaje con mi mejor amiga de la universidad ―ella de Ghana, yo, de Guaynabo― al sur de España en 2013, ¿qué tal? ¿Acaso no le tomaron fotos? ¿Acaso no faltó la tira de colores para medir quién pasaba más veloz por Inmigración?

*

Tras ahondar sobre la academia, la justicia epistémica, los conocimientos ancestrales del matriarcado; el sentipensamiento (F. Borda), los constructos sociales y lo revolucionario de maternar a favor de nuestras hijas, una mujer del público afirmó que las blancas quieren ser negras. Con ese pensamiento aún en el aire, y sin tiempo para realmente responder dada la naturaleza efímera de la ponencia para tanta riqueza de tema, audiencia y sensación, Odome miró al público e invitó a los blancos a responder a la pregunta: «¿de qué color son?»

Él se volteó con una leve sonrisa en los labios y tamborileó sus dedos sobre los míos. «¿Contestas tú?». Con las mejillas algo rojas, y el bolígrafo en mano, respondí con la sinceridad de una niña que debía pensarlo. Debía revertir la mirada, «revertir el zoológico» que durante años se ha llevado a cabo a nivel global tanto en el mundo tangible ―pensé en la «Vénus noire» (Saartjie Baartman, 1789-1815)―, como en los mundos socioeconómicos y metafóricos.

La filósofa Simone Weil alguna vez dijo que prestar atención es la más profunda y la más difícil labor social. Prestar atención para dignificar. Prestar atención para amar. Prestar atención para liberarse de los presupuestos sociales, de la dominación de la oligarquía del gobierno y del hogar. Prestar atención desde un prisma decolonial. Prestar atención para conocer y sanar desde la duda, la vulnerabilidad y la curiosidad que nos llama a todo animal.

El desarrollo del capital sexual en el ciberespacio pornográfico

 

Especial para En Rojo

Según nos dicen las sociólogas Illouz & Kaplan (2020) “El sexo está vinculado a la acumulación de capital de otro modo, no solo configurando trabajadores asalariados dóciles, sino también consumidores individuales que compran productos y servicios de diversos estilos de vida” (p.45). Es decir, que la esfera del mercado económico- político no meramente atraviesa al entorno trabajador per se como parte del rol proactivo de producción, sino también al mismo consumidor el cual esta a su vez generando producción de deseos, emociones, etc. Eso sí, hay que subrayar, que en lo que concierne al campo sexual, la distribución, producción y acumulación debe apreciarse a nivel individual. Esto se debe a que como bien nos indica Illouz & Kaplan (2020) la competitividad sexual es una destreza y capacidad personal dado que es algo totalmente vivencial.

Quiérase decir, que la teoría del capital de Marx desde el enfoque bioeconómico[1] y político en cuanto al campo sexual se trata, logra ampliarse la noción del valor hacia otros modos de producción social capaces de capitalizar y apreciar al acto sexual como reproducción, tanto económica como no económica. Si seguimos la línea de pensamiento de Illouz & Kaplan (2020)

La perspectiva económica concibe al sexo y la sexualidad como productores de capital en forma de dinero. Basta pensar en la panoplia de productos, y especialmente <<servicios>> incorporados, como juguetes sexuales, novelas eróticas o pasarelas románticas que se venden a los consumidores en mercados de distintos estilos de vida.  (p.26)

La manera en que el capital sexual siempre se ha lucido e inclusive reconocido significativamente es a través del ámbito pornográfico y más aún en los entornos de entretenimiento o diversión. Sin embargo, si de algo puedo reafirmar es que, tanto el sexo como sexualidad producen un sobreexcedente en lo que respecta a los valores de uso, cambio y goce que el mismo trabajo no capitaliza. Y es ahí donde despierta la necesidad de incurrir al deseo como parte integral del análisis psicosociológico acerca de cómo se degrada e incluso desvirtúa a las ganancias que logra generar este en el mundo cibersexual hasta en general.

Dentro de la pluridimensionalidad de nociones y definiciones en cuanto a capital sexual se trata, podríamos definir al mismo en estos momentos histórico como un valor económico el cual se desarrolla a partir de intercambio que se efectuaría en una cualidad y capacidad psicosocial en particular. Dicha ejemplificación se hace más palpable hoy día en las nuevas dinámicas de remuneración que ofrece la amistosa y estruendosa cultura cibersexual. Esta categoría discrepa de la forma en cómo antes se solía visualizar, percibir e interpretar al capital sexual que era básicamente bajo una sola nomenclatura, que descansa en el entorno industrial de la pornografía.

Si nos adentramos bien a la cibercultura sexual, encontramos que, es precisamente el deseo no solo sexual sino en sí el que ha abierto nuevos senderos y caminos de reproductibilidad socioeconómica los cuales resignificaron el campo del capital. En efecto, diría que es gracias al mismo deseo que ese sentimiento de gozar puede proseguirse, que bien se logra solidificar e incluso adaptar a las circunstancias inmateriales (modos de subjetivación) y materiales (modos de producción), justamente como sucede en el juego de imágenes que evoca el mundo del cine según nos diría Gilles Deleuze (2000).

El cine resulta ser una imagen en movimiento ultrarrápido, que a su vez da la impresión de vida cuando dicha reeditación corre al tiempo y espacio adecuado para traspasar todos los medios entre el espectador versus cámara. Ahora bien, si partimos del entorno cinematográfico y cibersexual, puede hallarse ciertas mitologías que aún continúan arrastrándose y amenazando la frontera vida anímica. El filósofo y psicoanalista lacaniano Slavoj Zizek (2011) expone que

La informatización afecta a nuestra noción de lo real, imaginario y simbólico[2] bajo las siguientes líneas de separación: la vida “real” y su simulación mecánica, la realidad objetiva y nuestra falsa percepción (ilusión) de ella, entre los fugaces afectos, sentimientos, actitudes, etc. y el meollo remanente de nuestro Yo. (p.148)

Tales efectos, hacen posible desde la mirada lacaniana el reordenamiento simbólico y lógico-formal de resignificar al sexo como una esfera de valor socioeconómica irreductible ya que este campo en particular siempre cohabita el factor del intercambio interpersonal. De ahí el ¿Por qué?

el capital sexual hoy desplaza hacia un lado al deseo y todo lo que envuelve, precisamente porque este mas allá de desvirtuar al deseo vía el sentimiento de gozar, tampoco es trabajo activo según nos delinea Illouz & Kaplan (2020) puesto que opera más bien como un supuesto de que ciertos sujetos lo utilizan para exhibir y reactualizar los nuevos modos de subjetivación sexual contemporáneos. Lo característico de esta psíquica potencialidad libidinal es que llega a exteriorizar desde su condición psicosocial la necesidad de saciar su deseo que es gozar y maximizar el valor interpersonal por medio de la tecnología (magazines, producción de contenido independiente, cine, mensaje de textos, imágenes, etc.).

El ejemplo por excelencia que enmarca cómo el capital sexual hoy ha sido valorizado, remunerado, y utilizado es definido como el imperativo de satisfacción inmediata del siglo XXI. Este, aunque pudiera traducirse en el acto sexual en términos prácticos y funcionales no lo llega a ser, ya que aquí no estriba el efecto pornográfico per se de verlo todo como diría la pensadora Silvia Ons (2018), sino más bien a través de la búsqueda de ese principio de gozar. La capacidad de obtener algunos beneficios personales, económicos, y hasta culturales desde nuestras actividades rudimentarias hace que se degrade al deseo apasionadamente. Y este sentir, siguiendo la línea de pensamiento de la psicoanalista Georgina Vorano (2015) es generado por el mismo sistema neoliberal e incluso cibersexual, los cuales han convertido a la felicidad, el hiperconsumir, el tener éxito, relaciones sexuales “perfectas”, entre otros, en un claro paralelismo de la gesta sexual a nivel porno-ilusorio.

De esta forma es que actualmente la cultura del cibersexo reinventó el concepto del sexo cuyos refuerzos sociotécnicos y bio- económicos cobraron mayor empuje y robustecimiento durante el fenómeno pandémico del Covid-19, gracias a las políticas del autocuidado, distanciamiento social, “vacunación forzada” lock-down, etc. Dentro de este turbulento debate colmar frustraciones, angustias, miedos y hasta falsos imaginarios es que se sitúa el lapsus de olvido e inclusive desdén hacia lo que interpretamos como deseo versus capital sexual, puesto que la cibernética reapalabró resignificativamente los entendidos socioculturales …

 

Referencias

Chul-Han, B. (2014). La agonía de Eros. Madrid, España. Herder.
Chul-Han, B. (2015). Psicopolítica. Madrid, España. Herder.
Deleuze, G. & Guattari, F. (1972). El Anti-Edipo. Vol. I: Esquizofrenia y Capitalismo. Buenos Aires, Argentina. Paidos.
Deleuze, G. (1990). Posdata de las sociedades de control.
Illouz, E. & Kaplan, D. (2020). El capital sexual en la modernidad tardía. Madrid, España.    Herder.
Cabanas, E. & Illouz, E. (2021). Happycracia. Paidos. España
Lacan, J. (1976). El Seminario IV: La relación de Objeto. Paidos. Argentina.
Ons, S. (2018). El cuerpo pornográfico: marcas y adicciones. Buenos Aires, Argentina. Paidos.
Vorano, G. (2015). Dictadura del placer y pornoilusión. (video: TedX Córdova) (enlace:  https://youtu.be/4Up_-hPJMxc?si=nylxTDDdk-quh_KS )
Zizek, S. (2020). Pandemia: La Covid 19 estremece al mundo. Paidos. Argentina
[1]   El concepto de bioeconomía que utilizo se apoya más bien al enfoque central que tienen los recursos técnico- científicos sobre la base económica ya que es ahí donde se focaliza la producción del mercado de las emociones.
[2]   El nudo borromeo es una constitución de tres anillos o aros interconectados para ilustrar las estructuras que caracterizan a los seres hablantes en la experiencia analítica y estos son: lo Real, lo simbólico y lo imaginario. Sus alineamientos hacen definir al “objeto a” por causa del deseo.

La propaganda y narrativas falaces de la guerra

 

Especial para En Rojo

En medio de la guerra de Estados Unidos contra Irán —porque ya es una guerra y no un mero conflicto bélico— quedan evidenciadas las abrogaciones ilegales del presidente Donald Trump de poderes correspondientes constitucionalmente al Congreso, que es la instancia de poder estadounidense que puede declarar oficialmente una guerra contra otro país. Es bajo esta innegable realidad que se hace indispensable la capacidad de análisis crítico del ciudadano para filtrar las noticias difundidas y así poder estar correctamente y bien informado.

Las narrativas falaces y la propaganda son armas fundamentales en la guerra moderna, diseñadas para moldear la percepción, desmoralizar al enemigo y legitimar acciones violentas a través de la desinformación. En la actual era digital, estas tácticas utilizan las redes sociales, bots y trolls para difundir noticias falsas. Se crea un entorno de «guerra cognitiva» y la verdad es secundaria.

Así las cosas, se manipula la verdad, creando narrativas engañosas en la denominada «Manguera de Falsedades» (Firehose of Falsehood) que consiste en difundir múltiples narrativas contradictorias rápidamente para confundir y saturar la opinión pública.

El uso de memes con humor y sarcasmo son parte de las tácticas propagandísticas para atacar la narrativa oficial del adversario.

La desinformación se integra con ataques informáticos y acciones militares, deshumanizando el conflicto. Se insiste en que el enemigo inició la guerra y que se actúa en legítima defensa.

Las redes sociales permiten que la desinformación se propague más rápido que la verdad, priorizando las emociones sobre los hechos. Los medios de comunicación también pueden sesgar la información bajo presiones políticas o económicas, limitando la perspectiva del conflicto.

El uso de noticias falsas se convierte en un arma de guerra. Para ello se recurre a la guerra memética (el uso de memes). Un estudio sobre la desinformación y la guerra híbrida en «Comunicación y Hombre» analiza cómo los ejércitos usan la desinformación en el dominio informativo.

En los conflictos bélicos modernos, la información y las narrativas han dejado de ser solo complementos. Se convierten en un sexto dominio de guerra (junto al terrestre, marítimo, aéreo, espacial y ciberespacio). Esta «guerra cognitiva» no busca solo destruir infraestructuras, sino «hackear» la mente del adversario y de la población civil del país atacante para alterar su percepción de la realidad.

Las narrativas falaces suelen operar bajo estructuras repetitivas que buscan simplificar la complejidad del conflicto mediante sesgos informativos. Se procura instalar la idea de que «el enemigo empezó la guerra», y el atacante aparece como la víctima obligada a defenderse.

Hay la tendencia informativa persistente a deshumanizar al adversario, utilizando términos que presentan al otro como una «bestia» o criminal, eliminando matices morales para legitimar la violencia. Se recurre a la difusión de historias desgarradoras, a menudo falsas o exageradas, para movilizar emociones. Un ejemplo clásico es la historia de los bebés sacados de incubadoras en la Guerra del Golfo, que influyó decisivamente en la opinión pública. El relato falso creado fue que soldados iraquíes entraron a un hospital con sus armas de fuego, sacaron a los bebés de las incubadoras, se llevaron las incubadoras y dejaron a los bebés morir en el frío suelo.

La manipulación del lenguaje es una táctica informativa común en las guerras, mediante el uso de términos como «neutralización» o «daños colaterales» para que la percepción de la muerte sea algo inocuo.

En fin, los gobiernos y sus fuerzas armadas utilizan hoy los trolls, bots y algoritmos para diseminar noticias falsas a gran escala, actuando como un «multiplicador de fuerza» que no requiere soldados tradicionales. Los memes con humor, sarcasmo e ironía son utilizados para influir en la opinión pública y contrarrestar la narrativa enemiga. Se maximiza la emoción para que sustituya la racionalidad y el análisis crítico.

Es frecuente la sexualización de la guerra mediante imágenes y videos de mujeres bellas y sensuales pertenecientes a las fuerzas armadas para «humanizar» la guerra mediante la manipulación visual.

La verdad se convierte en otra más de las víctimas de la guerra. Creada una dependencia casi absoluta de las fuentes oficiales que sustituye las corresponsalías periodísticas de guerra, se hace casi inevitable que las redacciones repliquen narrativas gubernamentales sin el debido contraste.

 

El autor es periodista.