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Imperativo resolver lo de la deuda de la AEE

Sergio Marxuach. Foto toadas de Dialogo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertoico.com

 

El director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía (CNE), Sergio Marxuach,  alertó sobre que Puerto Rico no puede seguir aplazando la resolución de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y recabó una mayor atención de parte de la Junta de Control Fiscal (JCF), así como de la jueza Laura Taylor Swain y de la gobernadora de Puerto Rico.

En un reciente análisis, AEE Titulo III: Un equilibrio complejo, el CNE expone que, en la negociación de la deuda de la AEE bajo el Título III de la Ley PROMESA, los gastos entre abogados, asesores financieros y consultores de todas las partes han superado los $1,500 millones. “Si la restructuración no se finaliza en el tiempo debido, ¿cuánto podría llegar a costar un litigio prolongado en comparación con los beneficios de un acuerdo sostenible?”, cuestionó el CNE.

En esa dirección, Marxuach expone que hay dos espectros extremos que delimitan los posibles acuerdos con los bonistas y plantea la necesidad de un acuerdo “razonable”.

El primer espectro es la propuesta de la JCF (PAD), que propone el pago de $2,300 millones en nuevos bonos, lo que representa  una recuperación aproximada del 23 %. El Instituto de Análisis Económico y Financiero de la Energía (IEEFA) proyectó que esto añade aproximadamente 1.6 centavos por kWh a las facturas de los clientes durante 35 años, con un costo total para los usuarios de aproximadamente $5,100 millones (Sanzillo, IEEFA, 7 de septiembre de 2023).

En el otro extremo del espectro está el reembolso total del valor nominal de los bonos emitidos por la AEE más los intereses posteriores a la presentación de la petición, las reclamaciones administrativas y los honorarios, que, según sostiene la coalición de acreedores, se niega a negociar,. Ello produciría una obligación total de aproximadamente $11,000 a $12,000 millones.

“Este escenario no es considerado económicamente factible por la mayoría de las partes en el proceso, incluida la jueza Swain, quien ha caracterizado públicamente algunos de los argumentos de los bonistas como “probablemente descabellados” (Slavin, Judge pushes PREPA, creditors to negotiate deal in 60 days. Bond Buyer,11 de julio de 2024)”.

A preguntas de CLARIDAD sobre cuál sería una manera sensata de zanjar esta disputa si, como se ha visto, los bonistas insisten en cobrar por completo y no pasó ni un día en que acudieran a apelar la más reciente decisión de la juez Swain. En una vista celebrada a mediados de marzo, la jueza rechazó una exigencia de los bonistas de cobrar  $3.7 mil millones, que según ellos se debió dirigir al pago de los bonos durante la quiebra, pero se utilizaron para otros gastos operacionales no autorizados.

El director de Política Pública del CNE señaló que entiende que la decisión de la jueza está bien argumentada y tiene una base legal sólida, aunque reconoció que habrá que ver qué determinará el Tribunal Apelativo. Subrayó que es descabellado lo que los bonistas están pidiendo, lo que implica un aumento en la factura que nadie en Puerto Rico podría pagar.

A juicio de Marxuach, tanto la Junta como la jueza Swain deben prestar una mayor atención ante la postura recalcitrante de los bonistas. Puntualizó que la Ley PROMESA le da unos poderes a la juez,  pero su parecer es que esta les está dando la mayor cantidad de oportunidades posibles, aunque su paciencia parece estarse acabando.

Marxuach afirmó que las partes deben llegar a una negociación y que lo preferible es llegar a un acuerdo razonable.  “Todo el mundo está de acuerdo en que se debe utilizar el tribunal, pero si una de las partes no está dispuesta a moverse en algún momento ella (se refiere a la jueza) va a tener que utilizar el poder que tiene. Si los bonistas quieren apelar, que apelen. Llevamos ya 10 años y esto se está convirtiendo en el consenso”. Apuntó que la falta de un acuerdo está aguantando otras cosas que hay que hacer  en el sistema eléctrico y que, en la media que prosiga el pleito, va a ser más difícil a largo plazo la transición a la energía renovable e incluso una negociación con Genera.

Del otro lado, expuso, el CNE considera un escenario como el que propuso el economista Martín Guzmán hace unos años de recortar un 80 % de la deuda.  La última oferta de la JCF, dijo, está más o menos en un recorte de 27 %. Eso, de todas maneras, implica un aumento en la factura, a menos que se logren ahorros por otros lados.

Agregó que la razón del aumento en la factura es porque no hemos estado pagando deuda por unos 10 años. Aunque la AEE se fue a la quiebra en el 2017, dejó de pagar su deuda en el 2015. Marxuach indicó que en la medida en que no se generen ahorros, lo que en estos momentos ve difícil por todo lo que está pasando en el mundo, habría un aumento, pero eventualmente ese aumento se podría mitigar.

La alternativa

Sergio Marxuach destacó que en la medida en que podamos movernos de combustible fósil a energía renovable se puede mejorar tanto el servicio como los ingresos de la AEE. Al respecto, planteó que la energía  renovable tiene dos ventajas: no solo que es más barato que los fósiles, sino que en la medida en que se tenga  un porciento más alto de generación a un costo fijo, no se tienen las variaciones por cosas que pueden suceder de las que el país no tiene control. Observó que todos los países grandes, incluidos los europeos, al presente están buscando reducir la dependencia del mercado internacional, es decir, del gas y petróleo.

“En esa medida, creo que el Gobierno de Puerto Rico ha hecho la decisión incorrecta porque lo que se ha visto en los últimos 15 meses es la instalación de más combustible fósil. Por lo menos, antes de la guerra de Irán podía decir que el combustible fósil era más barato, pero ya esas condiciones no existen y no se sabe cuándo esto va a terminar y cuánto va a tardar volver a la normalidad”.

Recordó que ya ha pasado antes que en la medida en que el precio para el combustible aumenta en Europa y Asia y excede lo que se paga en Puerto Rico se tiene el riesgo de que la compañía de gas determine venderlo en otro lugar, además de que el fin de la guerra —Israel, Estados Unidos e Irán—, no garantiza que vaya a haber mejores precios. Señaló que ya salió un informe de la Agencia Internacional de la Energía que dice que se  han identificado cerca de 40 facilidades de producción de petróleo o gas natural en nueve países a las que les han sido afectadas sus infraestructuras y que hay que reconstruir, lo que puede tardar de dos a tres años. A esto se le une la incertidumbre de las negociaciones sobre el control del estrecho de Ormuz.

El director de Política Pública del CNE sostuvo que a largo plazo lo que más sentido tiene para Puerto  Rico, siendo una isla, es que invierta en la energía renovable. Reparó en que  si ya se tuviera 1/3 parte de inversión en energía solar, el impacto de la situación con el combustible no sería tan grande y se tendría una respuesta para adaptarnos a unas circunstancias, de una manera que no lastime la economía y a los hogares. “Desafortunadamente hemos  arrastrado los pies”, expresó en referencia a la Ley 17 de 2019 que establece la transición a un sistema de energía renovable para el 2050.

Una vez más, Marxuach insistió en que el país está en una situación bien complicada. “Me preocupa que nadie le está prestando atención en Puerto Rico  por parte del Gobierno. Esto es algo bien importante para Puerto Rico. Se ha caído del radar y hay que recordar que esto todavía no se ha terminado. Con relación a los fondos de FEMA para la reconstrucción del sistema, advirtió que  “si acabamos gastando los $10 mil millones en lo mismo, gas y petróleo, pasará  lo mismo. Eso es otra cosa a que la gobernadora no le ha prestado atención: el daño ambiental que  provoca el uso de los combustibles fósiles”.

 

 

 

 

¿De quién es la voz del cristianismo? Disputa por la narrativa en tiempos de hegemonía conservadora

 

 

Luis Echeandía Colón

Especial  para En Rojo

 

En el debate público contemporáneo —también en Puerto Rico— se ha instalado con fuerza la idea de que el cristianismo es, por definición, conservador. No solo en lo moral, sino como aliado natural de proyectos políticos que buscan restringir derechos y reforzar jerarquías sociales. Esta percepción responde, en gran medida, a la presencia visible y organizada de sectores de la derecha cristiana que han logrado ocupar espacios mediáticos y políticos con notable eficacia.

Pero aceptar sin más esa equivalencia implica caer en una simplificación peligrosa. Aunque esa crítica se sostiene en una historia real de alianzas con el poder colonial, patriarcal y económico, reducir el cristianismo a un bloque homogéneo termina invisibilizando sus propias tensiones internas y las voces que lo han desafiado desde dentro.

Sería deshonesto ignorar que las iglesias han servido para legitimar la conquista, la esclavitud y el orden social desigual. El cristianismo ha sido, muchas veces, lenguaje del poder. Pero también, en otros momentos, ha sido lenguaje de resistencia.

Esa tensión no es nueva. Ya en el siglo XVI, fray Bartolomé de las Casas —con todas sus contradicciones— denunció la brutalidad del sistema colonial y defendió la humanidad de los pueblos indígenas frente a su deshumanización. Más adelante, movimientos como el cuáquero desarrollaron posturas radicales para su tiempo: oposición a la esclavitud, afirmación de la igualdad espiritual entre hombres y mujeres, y una ética comunitaria que desafiaba estructuras jerárquicas establecidas.

En América Latina, las Teologías de la Liberación retomaron esta tradición crítica desde el siglo XX. No se trató simplemente de adaptar la fe a una agenda política, sino de releer los textos bíblicos desde la experiencia histórica de los pobres y los marginados. Esa relectura permitió rescatar dimensiones sistemáticamente invisibilizadas: el Dios que escucha el clamor del pueblo oprimido, el Jesús que confronta estructuras de exclusión, las primeras comunidades que ensayan formas alternativas de vida en común.

Estas corrientes no solo produjeron reflexión teológica; también alimentaron procesos de concientización y organización que dejaron huella en toda la región. Aunque hoy no ocupen el centro de la conversación pública, su legado sigue siendo un contrapunto necesario.

El problema, entonces, no es únicamente la hegemonía de la derecha cristiana, sino también la forma en que esa hegemonía es aceptada —a veces sin cuestionamiento— por sus críticos. Cuando se habla de “la religión” como si fuera un bloque monolítico inevitablemente conservador, se corre el riesgo de reforzar precisamente la narrativa que los sectores más conservadores buscan imponer: presentarse como los únicos intérpretes legítimos de la fe.

Esa reducción produce un efecto paradójico. Al denunciar —con razón— las alianzas entre religión y poder, se invisibiliza a quienes, desde dentro de esas mismas tradiciones, han intentado articular visiones más justas e inclusivas. Se les borra del mapa simbólico y se estrecha el campo de lo imaginable.

Reconocer la pluralidad interna del cristianismo no implica romantizarlo ni eximirlo de crítica. Implica comprender que estamos ante un terreno en disputa, donde coexisten proyectos profundamente opuestos: unos que buscan cerrar el mundo, y otros que intentan abrirlo.

En un momento en que las narrativas importan tanto como las políticas públicas, la pregunta no es solo qué hace la derecha cristiana, sino quién le concede —explícita o implícitamente— el monopolio de la voz. Para desmontar la hegemonía de la derecha cristiana en el espacio público, no basta con rechazar la religión en bloque. También es necesario reconocer y amplificar esas otras voces que, desde la fe, siguen insistiendo en que otro mundo es posible.

 

El autor es teólogo, historiador y escritor.

Miles marchan para rechazar Esencia

 

CLARIDAD

Más de 70 organizaciones respondieron a la convocatoria de la Coalición Defiende Cabo Rojo

 La marcha comenzaba el jueves a las 11:00 de la mañana. Desde las 10, miles de personas circulaban por la isleta de San Juan y los predios del Escambrón, en filas de piquetes o buscando un espacio para estacionarse. El sol repartía un calor indiscriminado, y muchos se untaban bloqueador solar, acomodaban gafas y ajustaban sombreros en preparación de la jornada de siete horas.

A las 10:25, 17 motoras y una patrulla de la Policía transitaban por la avenida Constitución. El primer oficial de la fila hizo señas para que todos giraran a la izquierda, en dirección a la playa donde estaban los manifestantes. En las aceras, parejas, grupos y mascotas afluían a las inmediaciones del Coliseo Sixto Escobar.

«Esencialmente, el peor proyecto», leía un muro del parque Luis Muñoz Rivera. Al fondo, de donde mismo soplaba el viento, el gentío y su bullicio. Entre miles de personas pululando, aparecían portavoces y líderes de Taller Salud, la Asociación de Maestros de Puerto Rico, el Partido Independentista Puertorriqueño, las Jornadas se Acabaron las Promesas, la Mesa de Diálogo Martin Luther King y la Federación de Trabajadores de Puerto Rico. Cargaban pancartas, carteles y banderas.

Cada una respondió al llamado de la coalición Defiende Cabo Rojo. Formada hace dos años, la colectividad busca aunar esfuerzos entre la ciudadanía para rechazar el desarrollo multimillonario de Esencia, que pretende asentar casas de lujo, hoteles, un aeropuerto y una escuela sobre 1,549 cuerdas del suroeste del país. Se estima, al cierre de esta edición, que cerca de 50,000 personas se dieron cita.

También, la protesta coincidió con el No Kings Day que realizaron, a través de todos los Estados Unidos, miles de personas que repudian las políticas implementadas por el Gobierno de Donald Trump. Varias pancartas lucían el rostro de Donald Trump, coronas y otras artes que criticaban las políticas al estilo de reyes.

“Esperamos que el Gobierno escuche al pueblo porque el pueblo se está expresando. Nosotros estamos planificando un bosque estatal para esa área. Que la gente pueda disfrutar de todo el uso que se le pueda dar al área. No queremos un turismo exclusivo para millonarios. Ellos (los desarrolladores) dicen que eso va a ser de acceso público, eso es falso. Eso va a estar cerrado, va a ser como Dorado”, expresó el doctor en Ecología Héctor Quintero.

Quintero, integrante de Defiende Cabo Rojo, destacó por igual la precarización del recurso del agua. Hasta el momento, contó, los impulsores de Esencia “identificaron un pozo, ¡un solo pozo!” con el que justifican la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

“Esa DIA es ilegal porque ellos tienen que aprobar el abasto total. Ahora hay un acuífero que no  se sabe el tamaño, que no se sabe cuánta agua hay. Ellos ponen la opción que, si no encuentran suficiente agua, se podrían conectar a la Autoridad de Acueductos, y la Autoridad de Acueductos ya les dijo que no tienen agua”, aseguró.

El profesor compartió estar, junto a sus compañeros de causa, dispuesto “a todo” para detener el desarrollo de Esencia. Entre las personas presentes, figuraba la escritora Magali García Ramis, el salsero Pirulo, el actor René Monclova y líderes como Pedro Cardona Roig. Por encima de todos, los zanqueros de Agua, Sol y Sereno reían y saludaban a cuantos podían.

Al filo del mediodía, miles de ciudadanos dirigidos por banderas inmensas de Cabo Rojo y Puerto Rico se abrían paso por el paseo lineal de Puerta de Tierra. Más atrás, y más pequeñas, cientos de banderas de Palestina, Puerto Rico, la comunidad LGBTT+, macheteras, comunistas, feministas y de toda índole ondeaban bajo el calor sofocante. El gentío desembocó frente al capitolio.

Desde allí, un rumor sordo ocupaba el aire. Frente al edificio, dos patinaban en círculos mientras miles más abarrotaban la entrada de la ‘Casa de las Leyes’. Al centro, una ingente pancarta leía «Schatz, Jenniffer y Johnny: corruptos». Otra pancarta reveló el apoyo de la comunidad Carrasquillo, en Cayey, y su líder don Miguel Rivera Luna. Más abajo, un grupo practicaba un areyto con piezas indígenas, recordando todos los yacimientos arqueológicos que permanecen en donde se quiere construir Esencia.

“Aquí yo veo que Esencia quiere todo o nada, y no puede ser. Esto no es algo que solo afecta a Cabo Rojo, afecta a todo Puerto Rico. Ni mucho menos es algo que solo le compete al alcalde de Cabo Rojo, como dijo el comisionado residente Pablo José Hernández”, comentó la licenciada Rosa Seguí, integrante del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC).

Días antes de la marcha, el periódico Metro publicó y retiró una columna de la Lcda. Seguí que denunció los efectos ecológicos, económicos y sociales de Esencia. “Es muy peligroso que nos hayan censurado. La columna era una forma de libertad de expresión y estaba basada en investigaciones del Centro de Periodismo Investigativo, estudios extensos de la tierra, y buscaba exponer la situación con un fundamento científico… Además de que representa una censura para el partido. La única columna censurada pertenecía a una portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana”, agregó.

Antes de continuar a La Fortaleza, Defiende a Cabo Rojo conmemoró la figura recién fallecida de Sandra Pagán Gallardo. Reconocieron su legado como activista de la zona oeste del país y como la autora de la frase “¡Esencia no va!”. Por su parte, Beatriz Llenín Figueroa ofreció un marco general de los efectos que traería Esencia.

“El gobierno de la gente, en el futuro, no entregó la dignidad, la libertad y el respeto propio por una vaquita de chavos, ni por unos cuantos contratos, ni por un puestito en edificios como ese. En ese futuro, el gobierno de la gente protegió las 1,549 cuerdas esenciales en Cabo Rojo, interconectada con las Sierra Bermeja, el Bosque Seco de Guánica y más allá. Esa decisión, que es la única posible, la haremos prevalecer cueste lo que cueste”, declaró la escritora en su discurso frente al capitolio.

En ese futuro, continuó Llenín Figueroa, hay sombra de árboles que jamás se cortaron, aguas frescas que jamás se intoxicaron, aire despejado que jamás contaminaron, ríos y playas que se mantuvieron públicas, acuíferos subterráneos que nunca se explotaron, ni campos aplanados en pro de juegos de “bolita y hoyo”.

Los miles de manifestantes se agolparon en la calle Resistencia, donde distintas colectividades continuaron hablando de los riesgos del proyecto y de la oposición popular a su desarrollo. Amigxs del Mar, la Federación de Maestros, Amnistía Internacional, Campamento Pelícano, el Colectivo Ilé y muchos más se unieron a las denuncias de la tarde.

La artista Lizbeth Román interpretó varias de sus piezas conocidas, intercambiando la lírica por las consignas de la tarde. Seguido a la cantante, Les Pleneres de La Goyco. Todas advirtieron sobre el riesgo que supone el Proyecto de la Cámara 25 (PC25), que busca reducir la Zona Marítimo Terrestre de 50 metros a 20 metros del mar. Para oponerse, las organizaciones convocaron a otra manifestación para el 15 de abril, frente al Capitolio.

“Nuestras manos seguirán siendo custodias de la tierra”, afirmó Llenín Figueroa, poco antes de concluirse la manifestación.

 

 

Urgen fondos para los albergues que atienden víctimas de violencia de género

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La  situación de falta de presupuesto que enfrentan los albergues que atienden a víctimas de violencia de género es histórica. En las recientes décadas, esta falta ha sido un problema consistente hasta llegar al año pasado, en el cual se aplicaron unos recortes sistemáticos en todas las fuentes de fondos que ascienden a sobre a $850 mil.

La presidenta de la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género, Coralys León Morales, a preguntas de CLARIDAD,  indicó que los fondos que suelen recibir los albergues se otorgan, unos, en el caso de fondos federales, por medio del Departamento de Justicia de Puerto Rico, por el Departamento de la Familia y por la Oficina de la Procuradora de la Mujer (OPM), y otros son los llamados donativos de la Legislatura de Puerto Rico. En el caso de los donativos legislativos, los albergues y sus organizaciones tienen que competir con organizaciones de otras características, por lo que no hay una partida garantizada.

La Red Nacional acoge a 50 organizaciones no gubernamentales (ONG), que a su vez administran  nueve albergues especializados en atender víctimas de violencia de género, los únicos que existen en el país que ofrecen servicios. De parte del Estado no ofrece este servicio. De acuerdo con la presidenta de la Red,  los albergues necesitan un presupuesto de entre $3 a $2 millones anuales, cifra que no tiene ninguno en su presupuesto.

León Morales aclaró que hubo un error en lo divulgado al decir que la OPM recibió la asignación de $1.6 millones para los albergues. En la reunión el 16 de marzo entre miembros de la Red y la procuradora Astrid Piñeiro Vázquez,  esta aclaró que no todo el dinero era para los albergues. Según se les informó, solo  la cantidad de $ 120 mil van a ser otorgados a tres albergues que ya  tenían los fondos asignados. El otro millón será asignado  mediante convocatoria. León Morales afirmó que al presente  los albergues están manejando la reducción de los fondos VOCA (siglas en inglés de Victims of Crime Act), que son la principal fuente de presupuesto.

La presidenta de la Red dio a conocer que, además de reunirse con la procuradora, se han reunido con  una asesora de la gobernadora, la secretaria de Estado y con Justicia. En el caso de la secretaria de Estado, Rosachely Rivera Santana, hubo una conversación franca y se le presentó la propuesta de establecer un impuesto a la venta de armas y sus aditamentos. Aunque dijo que todavía no han tenido la oportunidad de presentar la propuesta a la Legislatura, sí se incluyó en un memorial explicativo de una resolución presentada por la senadora Álvarez Conde, pero la Comisión de Hacienda del Senado que preside la senadora  Migdalia Padilla le emitió un informe negativo a la resolución.

León Morales defendió que todas las áreas geográficas del país tienen albergues y que no hacen falta más, sino que hace falta más recursos para poder sostener y ampliar los servicios. Aseguró que nunca ha habido una partida en el presupuesto del gobierno para estas organizaciones y que es la primera vez en la última década que se presenta una propuesta para fondos recurrentes. El pasado año, los albergues atendieron a 570 féminas víctimas de violencia de género.

En una reciente gestión, los representantes del Partido Popular Democrático (PPD) Domingo Torres García y Estrella Martínez Soto anunciaron en comunicado de prensa la radicación  de la Resolución Conjunta de la Cámara 322 para asignar $1.5 millones a organizaciones sin fines de lucro que brindan servicios directos a sobrevivientes.

«Reconocemos que, aunque el Estado tiene una responsabilidad, son las organizaciones sin fines de lucro y los refugios quienes brindan el apoyo incondicional y directo en el momento de mayor vulnerabilidad. No podemos permitir que la falta de recursos burocráticos limite su capacidad de salvar vidas», expresó el representante Torres García.

Por su parte, la representante Martínez Soto enfatizó que esta asignación presupuestaria responde a la persistencia de un problema que, a pesar de los estados de emergencia previos, sigue reflejando cifras alarmantes. En Puerto Rico, se procesaron más de 9,000 órdenes de protección anuales entre 2022 y 2023.

«La violencia de género se combate con determinación y recursos. Con esta resolución, buscamos que la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) distribuya estos fondos de manera estratégica, asegurando que el dinero llegue a donde realmente se necesita: a la operación diaria de quienes atienden a las sobrevivientes», añadió la Representante.

La medida fue avalada por la Red Nacional de Albergues.

 

 

 

 

 

 

 

Destitución de rectores agudiza tensiones en la UPR

CLARIDAD

La presidenta de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Dra. Zayira Jordán Conde, destituyó, el pasado 24 de marzo, a los rectores de las unidades de Río Piedras, Ponce, Mayagüez, Bayamón y Aguadilla, en medio de lo que muchas figuras consideran una guerra interna del Partido Nuevo Progresista (PNP).

La jefa del sistema universitario argumentó que su determinación está justificada puesto que las rectorías son “puestos de confianza”. Con relación a los motivos de estas destituciones, Jordán Conde se limitó a responder que estos funcionarios “no estaban alineados” con la visión de futuro de la institución centenaria.

“A través del tiempo, lo que se puede percibir con respecto al alineamiento y la confianza que se le atribuye a un puesto de esta naturaleza… Tomé la decisión de remover a los rectores que no se alineaban con la visión de futuro para la universidad… La universidad tiene que crecer en muchas áreas y tiene que ajustar otras áreas. Eso es lo que vamos a hacer. Tenemos que crecer nuestra oferta virtual, ofrecer cursos que estén de acuerdo con lo que la industria necesita”, compartió expresidenta de Atlantic University a distintos medios.

Para Edward Maldonado Rosa y Dyamar Rivera Cruz, representantes estudiantiles del Recinto de Río Piedras, la situación actual responde a una guerra interna del PNP. Ambos recordaron la llamada que hiciera el secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, junto al senador Ángel Cintrón para designar a Jordán Conde como presidenta de la UPR.

A juicio de Maldonado Rosa, integrante de la Junta Universitaria (JU), el control del PNP sobre la gerencia de la UPR ha afectado los procesos parlamentarios, los reglamentos de comunicación y la forma en que se gobierna la universidad pública. El estudiante también destacó la audiencia que solicitaron la Dra. Angélica Varela Llavona y el Dr. Agustín Rullán, rectores de Río Piedras y Mayagüez, respectivamente.

La audiencia quedó pautada para el jueves, 26 de marzo, a la 1:00 p.m. Allí la Junta de Gobierno (JG) confirmó la destitución de las cinco rectorías y rechazó las audiencias solicitadas. A modo de sustitución, Jordán Conde designó al Dr. Miguel Muñoz Muñoz –expresidente interino de toda la UPR– como rector interino del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM).

Rivera Cruz, por su parte, destacó que la evaluación de la Junta de Gobierno en esta audiencia resulta clave para futuras decisiones del movimiento estudiantil. Como presidenta del Consejo General de Estudiantes (CGE) de Río Piedras, aseguró que se contemplan respuestas “dentro y fuera del marco legal”.

“El Consejo General de Estudiantes del Recinto de Río Piedras repudia enérgicamente las tácticas de coerción y arbitrariedad en la gobernanza de la Universidad de Puerto Rico. La doctora Angélica Varela Llavona cuenta con el apoyo de los tres sectores que conforman la comunidad universitaria… Su estilo de liderazgo (de Jordán Conde) ha convertido a la gobernanza universitaria en un ambiente hostil donde perpetúan las peleas personales de la presidenta”, escribió el CGE del recinto más grande.

Además, la organización estudiantil exigió que la JG destituyera a Jordán Conde en lugar de a las cinco rectorías.

Por otro lado, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) decidió denunciar estas destituciones con una valla publicitaria que presentaba la polémica como parte de los conflictos librados dentro del PNP. BMedia, empresa contratada para el anuncio,  removió las imágenes que deploraban la intromisión partidista e invitaban al diálogo.

“Hoy (26 de marzo) en la mañana, la agencia mediática nos indica que se reserva el derecho de publicar el anuncio, que lo retiran de sus medios y que nos devolverán el dinero. No cabe duda de que hubo presión política y económica que llevó a este acto de censura. La APPU sigue firme en defensa de la UPR y de camino a firmar su primer convenio colectivo”, divulgó la colectividad de docentes.

El profesor Jorge Lefevre Tavárez, vicepresidente de la APPU, igualmente resaltó la correlación entre las vistas del Senado que evalúan el desempeño de Domenech y la determinación de las rectorías. En el programa Última Palabra, Lefevre Tavárez vinculó ambas situaciones como forma de proteger al secretario de la Gobernación.

En respuesta a estas tensiones, el Partido Independentista Puertorriqueño presentó una enmienda a la Ley 53 del 2021 para aumentar escalonadamente el presupuesto de la UPR. El proyecto, presentado por los representantes Denis Lebrón Márquez, Adriana Gutiérrez Colón y Nelie Lebrón Robles, busca devolver el 9.6 % del fondo general a la institución.

Al cierre de esta edición, el estudiantado del Recinto de Río Piedras espera por una asamblea general virtual, a las 11:00 a. m.