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Presentación libro diálogo con dos mujeres libres ante la historia: Blanca Canlaes Torresola e Isabel Rosado Morales

vie. 24 oct. 7:00pm – 9:00pm
Casa Soberanista302 C. Ing. Ricardo Skerret, San Juan, 00918, Puerto Rico  

Presentación libro Roosevelt

Este viernes 24 de octubre se presenta el libro: Diálogo con dos mujeres libres, ante la historia: Blanca Canales Torresola e Isabel Rosado Morales. La conversación estara cargo de la periodista Perla Franco Cardona y el licenciado René Torres Platet. La actividad será en la Casa Soberanista en Roosevelt. Más información 787 458-8266.

El domingo 26 la presentación ser en la Casa Isabel Rosado Morales en calle Escolástico López en Ceiba a la 1:00 pm. Con Eli Fontánez Marcano y la profesora Helena Méndez Medina.

Esta semana en la historia

 

23 de octubre de 1929
Comienza a desmoronarse la bolsa de valores
Lo que luego se conoció como la Gran Depresión de 1929, comienza a marcarse con descensos en valores de Wall Street. De la crisis salieron varias grandes fortunas como la de William Boeing, el patriarca de los Kennedy, Walter Chrysler, J. Paul Getty, Howard Hughes, et al

24 de octubre de 1935
Masacran nacionalistas
“El 2 de octubre de 1933 llegó a Puerto Rico el militar estadounidense Elisha Francis Riggs para ocupar la jefatura de la Policía colonial. Meses después, el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, nombró a Blanton Winship, otro militar estadounidense, como gobernador. Según el historiador Juan Rodríguez Cruz, Roosevelt lo nombró con dos misiones: la de implantar efectivamente las medidas económicas del Nuevo Trato para la isla, y la erradicación de la insurgencia del Partido Nacionalista de Puerto Rico…”

Esa intención imperó el 24 de octubre cuando en la UPR, Río Piedras, se daba una asamblea organizada por colonialistas para repudiar a Albizu Campos. “En los alrededores de la UPR en Río Piedras se ubicaron policías armados con carabinas. La Policía también reforzó la entrada del pueblo de Río Piedras para impedir que los nacionalistas se movilizaran a defender a los estudiantes nacionalistas que contrarrestarían la actividad. … [L]a Policía abrió fuego contra el automóvil en que se encontraba Pagán en la calle Brumbaugh cerca de la universidad. Pagán estaba en el vehículo junto a los nacionalistas Pedro Quiñones, Eduardo Rodríguez Vera y Dionisio Pearson. Pagán y Quiñones murieron en el acto, Rodríguez Vera murió en el hospital y Pearson terminó gravemente herido, pero sobrevivió. Les dispararon sin que se pudieran defender y, según Corretjer, aunque Pagán estaba muerto, con la cabeza caída sobre la rueda de guiar, un policía de apellido Colón, le levantó la cabeza y le descargó un balazo en el ojo.

“. . . José Santiago Barea, miembro del Partido Nacionalista y sargento de los Cadetes de la República de dicho movimiento, se encontraba en Río Piedras al momento de ocurrir los sucesos, y al percatarse de lo que sucedía abrió fuego contra los oficiales. Luego del tiroteo, Santiago Barea fue perseguido, alcanzado y asesinado por la Policía. Según el historiador y nacionalista Ramón Medina Ramírez, Santiago fue fusilado sin remisión, cuando se entregó desarmado e indefenso. Estos sucesos se conocen como la Masacre de Río Piedras” (tomado de enciclopediapr.org/ la-masacre-de-rio-piedras).

26 de octubre de 1790
Natalicio de Valero
Antonio Vicente Miguel Valero de Bernabé Pacheco nació en Fajardo y ostentó el grado de General. Es una de las primeras figuras luchando por la independencia de Puerto Rico.

Es conocido como el Libertador de Puerto Rico, fue un líder militar clave en la independencia de la América Latina, batallando junto figuras como el Libertador Simón Bolívar, principalmente en Perú. Valero soñaba con la libertad de Puerto Rico, documentando su plan político y militar. Tras alcanzar la independencia de la América contintental se une con Bolívar para luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico. Las diferencias internas en las nuevas repúblicas y el acecho de los viejos imperios junto al de Estados Unidos, impidió estos planes.

26 de octubre de 1950
Comienza defensa nacionalista
Mientras el liderato nacionalista celebraba el natalicio del general Valero, agentes de la policía rodean la casa de Albizu Campos en el Viejo San Juan.

27 de octubre de 1950
Arrestan nacionalistas e incautan armas
«Albizu Campos recibió información de que su asesinato se llevaría a cabo el 26 de octubre de 1950 durante una actividad nacionalista en el pueblo de Fajardo. Como consecuencia, el liderato militar del movimiento fue preparado para evitar su asesinato o posible arresto. La actividad terminó sin incidentes. Sin embargo, en la madrugada del 27 de octubre, el comandante nacionalista Rafael Burgos Fuentes, quien era parte del grupo que escoltaba a Albizu, fue arrestado junto a un grupo de sus compañeros y en el proceso se le ocuparon armas de fuego. La prensa anunció que la Policía había descubierto una “conspiración” y “complot” nacionalista. La residencia de Albizu Campos fue sitiada por la Policía y el líder recibió confidencias de que el Gobierno iniciaría una ola de allanamientos y arrestos contra los nacionalistas. Ante la preocupación de perder las armas que habían adquirido durante dos años, y de que los nacionalistas cayeran presos sin luchar, Albizu Campos decidió iniciar la Insurrección>> (enciclopediapr.org).

28 de octubre de 1950
Motín y fuga de prisioneros
En un capítulo que todavía está bajo estudio de historiadores, ese día varios nacionalistas participaron de un motín en la cárcel estatal del Oso Blanco en San Juan. Se fugaron unos 110 presos y recuperaron armas.

29 de octubre de 1948
Masacres sionistas

Ese día el ejército israelí capturó el pueblo palestino de Safsaf y fusiló de 52 a 64 civiles. El mismo día, capturaron al pueblo de al-Dawayima, ahí, la masacre de civiles está estimada en desde 30 a hasta 145 personas,

 

Tras la tregua en Gaza: ¿ habrá futuro para la paz? 

Izando la bandera de Palestina. Foto por: Víctor Birriel

Esta es la gran pregunta que se hacen las millones de personas en el mundo que han contemplado con horror cómo Israel ha perpetrado impunemente un genocidio en Gaza por dos años consecutivos.

Ciertamente, la tregua e intercambio de rehenes y prisioneros decretados recientemente representan un respiro para la martirizada población de Gaza, y una pequeña hendija de luz en la impenetrable oscuridad del bombardeos inmisericorde de la milicia israelí contra dicha población indefensa. En menos de dos años, Gaza ha sufrido la pérdida de 70,000 vidas, principalmente de niños, niñas, mujeres y ancianos. A esto, se le añaden las decenas de miles de heridos, mutilados, encarcelados, torturados y despojados de toda humanidad que ha dejado esta guerra implacable. Cabría preguntarnos entonces, en un conflicto sangriento que ya lleva 75 años ¿serán estos pasos suficientes para  encaminar una paz duradera en Palestina?  La respuesta queda tan en el aire como los acuerdos mismos entre Israel y Hamás, que ocurrieron hace una semana, tras la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un intento por aplacar la creciente presión de los gobiernos árabes más ricos y poderosos porque se acordara un cese al fuego e Israel permitiera la entrada de  imprescindible ayuda humanitaria a la franja de Gaza.

La realidad es que Israel venía hacia tiempo resbalando pendiente abajo en el apoyo de otrora importantes aliados suyos. Ningún gobierno contemporáneo apreciaría ser incluido entre los que apoyan un genocidio. Y ya los gobiernos de Gran Bretaña, Francia, Canadá, y hasta el de Australia, habían hecho patente su disgusto con la virulencia de las acciones guerreristas de Israel en Gaza y su negativa a permitir la ayuda humanitaria. En respuesta, dichos gobiernos dieron un paso en la dirección correcta y reconocieron formalmente a la Nación Palestina, a pesar de que Estados Unidos objetó que lo hicieran. De esa manera, Estados Unidos queda como único miembro del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que aún no reconoce la existencia de una Nación Palestina.

El gobierno de Israel, por su parte, parece no comprender por qué sus alianzas se quebrantan cada vez más. Lo último que hizo rebasó los límites de lo tolerable, hasta para el gobierno de Donald Trump. La gota que colmó la copa fue la incursión militar en el Emirato de Qatar,  a espaldas del gobierno de Estados Unidos y, durante la cual resultó muerto un ciudadano de dicho reino árabe. Esa violación a la soberanía de un estado vecino, afín a Trump, y además, un socio crucial para lograr el regreso a Israel de los rehenes en poder de Hamás, provocó una grave  crisis diplomática y la furia de Donald Trump. La respuesta fue contundente. El gobierno de Estados Unidos le «dobló el espinazo» a Benjamín Netanyahu y acordó con Hamás un cese al fuego, el intercambio de rehenes y prisioneros y abrir los canales para la entrada de ayuda humanitaria a la desesperada población de Gaza.

¿ Por qué el gobierno de Estados Unidos esperó tanto para frenar la carnicería de Israel en Gaza?  Nadie sabe a ciencia cierta, pero ningún gobierno estadounidense, y mucho menos el de Donald Trump, imaginó que esta guerra en Gaza terminaría haciendo rodar por el suelo la reputación del estado de Israel y dividiendo de forma irreversible el sentir de la población de Estados Unidos sobre dicho asunto. Una respuesta  popular insólita ante un estado y un gobierno percibidos como «satélites» de Estados Unidos.

Con su guerra genocida en Gaza, Israel se ha colocado al margen del consenso internacional, como un estado paria, forajido y desafiante de las convenciones. Ha quedado claro que el derecho absoluto a la  «legítima defensa» que reclama no es más que un subterfugio para su obstinada pretensión de exterminar la población palestina, conducta y pretensiones a las que se opone y rechaza  la inmensa mayoría de la población del planeta.

Así lo confirman los resultados de encuestas de opinión en el mundo entero y en las multitudes de millones de seres humanos que colmaron las marchas y protestas contra el genocidio de Israel en Gaza en los cuatro puntos cardinales del globo. Sin duda, esa marea humana indetenible en favor de los derechos de Palestina ha sido un factor esencial en el cambio de opinión sobre Israel entre los gobiernos del mundo.

Por tres cuartos de siglo, el apoyo a Israel en Europa y buena parte del mundo, y sobretodo en Estados Unidos, había sido inquebrantable. Eso ha cambiado de manera drástica en esta ocasión. Ya el mundo pudo ver por sus propios ojos lo que pasa en el escenario de la guerra en Gaza, y lo que vio no le gustó. Vieron morir bebés prematuros en sus incubadoras por las bombas en  hospitales. Vieron la destrucción material y la muerte en las caras de las víctimas. Vieron el hambre y la desnutrición, y las caravanas interminables de familias palestinas desplazadas de un lado a otro  como si fueran ganado. Vieron a un Benjamin Netanyahu vil y desafiante ordenar las más terribles atrocidades. En menos de dos  años,  vieron morir asesinados por las bombas y asaltos de la milicia israelí a 247 periodistas, el número más alto de corresponsales asesinados en guerra alguna.

Hoy, la encuesta más reciente de Pew Research dice que el 59% de la población de Estados Unidos tiene una opinión negativa de Israel. En la última encuesta del diario The New York Times, por primera vez en la historia de dicho periódico el apoyo a Palestina ( 35%) superó al de Israel (34%). Cambios indicativos de una nueva consciencia ganada en la lucha.

Falta que la tregua conduzca a una paz duradera. Si depende de Benjamin Netanyahu y el gabinete de guerra israelí, eso no sucederá, y ya lo han demostrado con sabotaje y más víctimas fatales en estos últimos días. Por eso, desde Estados Unidos hay un desfile de enviados y oficiales en Jerusalén, seguramente para recordarle a Netanyahu las palabras del presidente Donald Trump el día que se anunció el acuerdo de cese al fuego en Gaza. Con Netanyahu a su lado, Donald Trump dijo: «Israel fue el cabildero más poderoso que yo he visto. Tenía control total en el Congreso, y ahora ya no lo tiene.»

Ante ese quiebre tan importante, es preciso que las poblaciones de todos los países aumenten la presión para que siga tambaleándose el apoyo monolítico que Israel una vez tuvo. Solo así, con lucha, presión y resistencia en todos los frentes, y en todo el mundo, Palestina tendrá la oportunidad de un futuro de paz.

 

New Fortress Energy quiere vender más gas del que necesitamos

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Por segunda vez, la Junta de Control Fiscal (JCF) le negó al Gobierno de Puerto Rico la aprobación del contrato con la empresa New Fortress Energy (NFE) para suplir gas natural licuado. El primer contrato, a 20 años, fue rechazado tan recientemente como julio. Este segundo contrato rechazado era por siete años.

Una vez más el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEFFA, siglas en inglés) advierte al pueblo de Puerto Rico de que, al igual que el primero, este segundo contrato propuesto obligaría al país a recibir más gas del que se necesita. Según revela IEFFA, New Fortress informó recientemente a sus inversionistas que su capacidad de seguir operando depende de su contrato en Puerto Rico. El contrato de NFE en Puerto Rico ha sido históricamente una fuente estable de ingresos para esta empresa con problemas financieros, plantea.

Kathy Kunkel, analista de IEFFA, trae a la atención y recuerda que NFE es propietaria de la terminal de importación del gas natural licuado en el puerto de San Juan y suministra gas natural a las unidades de ciclo combinado 5 y 6 de la Central Eléctrica de San Juan, así como a los generadores de emergencia instalados en 2023, tras el huracán Fiona. “Al renegociar su contrato para abastecer estas instalaciones, NFE busca imponer nuevos costos a los residentes de la isla”.

El contrato rechazado por la JCF comprometía al Gobierno de Puerto Rico —entiéndase a la AEE— a comprar gas en firme de 40 unidades térmicas británicas (BTU) para cuantificar el contenido del gas natural al año. Expone Kunkel que según los datos de consumo de combustible presentados ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), las unidades 5 y 6 de San Juan y los generadores de emergencia utilizaron 31 BTU de gas natural en el último año fiscal, que finalizó en junio de 2025.

“En otras palabras, el contrato propuesto contempla una cantidad significativamente mayor de gas natural que la que Puerto Rico compra actualmente a New Fortress. Los volúmenes del contrato fueron aparentemente calculados por Genera, la empresa que opera las centrales eléctricas de Puerto Rico y que también es subsidiaria de NFE”, subrayó la analista.

Destaca que, como señaló la JCF, ni la Administración de Servicios Generales ni el Gobierno, en este caso el NEPR, “validaron de forma independiente el consumo y el pronóstico de gas natural licuado proporcionados por Genera para garantizar que los volúmenes incluidos sean adecuados y no expongan a los contribuyentes al pago por volúmenes excedentes comprados al vendedor, la empresa matriz de Genera”. Entre otras directrices, la JCF ordenó a las entidades gubernamentales evaluar de forma independiente las cifras de Genera.

Esto es pertinente, alertó Kunkel, dado al hecho de que Genera ha propuesto proyectos que incrementarían el uso del gas de su empresa matriz en Puerto Rico, incluyendo la conversión a gas natural de las unidades diésel existentes en Mayagüez, Cambalache y Palo Seco. “Los proyectos no han recibido la aprobación regulatoria completa y no existe un cronograma claro para su implementación. De concretarse todos, IEEFA estima que añadirían un máximo de 14 TBTU a la demanda de gas natural”.

El proyecto de Palo Seco, señala Kunkel, también implicaría un aumento del compromiso de compra del contrato a 50 TBTU, lo que nuevamente nos obligaría a los puertorriqueños a pagar por más gas del que consumimos. Esto, porque ya en diciembre de 2024 se anunció un contrato para una nueva planta de gas de ciclo combinado de 478 megavatios (MW) en San Juan, recientemente ampliada a 560 MW. No obstante, el desarrollador del proyecto ya tiene un acuerdo de suministro de gas natural con NFE, mientras los detalles de dicho acuerdo de suministro de gas no se han hecho públicos.

La analista de IEFFA cataloga la conducta de NFE de poco confiable ante sus actuaciones de retrasar la entrega de gas a finales de 2021 y principios de 2022 y tan reciente como el pasado mes de julio, en aparente represalia por la no aprobación de la versión original del presente contrato. Además NFE está en una disputa legal con los pilotos del puerto de San Juan debido a su decisión de utilizar remolcadores más económicos, que según los pilotos son menos seguros, para traer su buque gasero. New Fortress pasó casi dos semanas a finales de septiembre y octubre sin entregar gas a las unidades de San Juan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cubano exitoso ¿self made millionaire?

 

Annette Lavastida Fajardo

El término self-made millionaire presupone que la riqueza extrema es el resultado de la voluntad individual, el talento o la perseverancia. Pero ignora (deliberadamente) los sistemas de privilegio y acumulación previos: herencias, acceso a crédito, ventajas migratorias, redes de contactos, educación, estabilidad institucional, infraestructura, o incluso la existencia de propiedad privada masiva como derecho garantizado por el Estado.

Decir self-made millionaire/billionaire es como decir pescado autodidacta que aprendió a nadar solo. Es un instrumento ideológico. El relato del “self-made” no describe la realidad, la produce. Es un mito moral que cumple una función ideológica: legitimar la desigualdad bajo la apariencia de justicia meritocrática. Si el millonario se ha “hecho a sí mismo”, entonces el pobre es “culpable de sí mismo”. Así se evita hablar de estructuras y se convierte la pobreza en fallo moral.

Cuando se examinan los casos concretos, la paradoja se repite. Muchos de los supuestos self-made se construyen sobre estructuras colectivas y subsidios públicos. Es un sofisma. Más precisamente, es un sofisma de causa falsa (non causa pro causa): atribuir un efecto (riqueza) a una causa (esfuerzo individual) que no explica el fenómeno, mientras se ocultan las verdaderas causas: estructura económica, herencia, clase, y relaciones de poder.

Cuando extrapolamos ese “yo me hice solo” a boca de muchos cubanos emigrados es, en realidad, un eco del mismo sofisma neoliberal del self-made man, pero tropicalizado y con un toque de épica de Calle Ocho. Es el mito del “cubano excepcional”.

Existe una especie de nacionalismo narcisista de la diáspora: la idea de que el cubano es “el mejor donde llega”. No importa si es médico, plomero o estafador de seguros; todos creen representar la punta de lanza de la inteligencia caribeña. El mito viene de una mezcla extraña de trauma y propaganda. El exilio se vendió a sí mismo como prueba del fracaso del socialismo y del éxito del “individuo libre”.

Así, cada cubano exitoso se vuelve un argumento político ambulante, aunque lo que haya detrás sea, muchas veces, un sistema de privilegios migratorios, subsidios y redes preexistentes.

Cada vez que se habla de este fenómeno salta un indignado “excepcional” que clama: “YO NO RECIBÍ AYUDA”. La frase suena casi heroica, pero oculta la verdad incómoda de que el estatus migratorio automático, las ayudas de reasentamiento, los préstamos sin avales, los programas de vivienda y empleo fueron privilegios únicos (cuyos familiares y amigos antes que él también obtuvieron, y que ahora son su red de apoyo…siempre que se aclimate ideológica y culturalmente a ellos), negados a haitianos, hondureños o dominicanos en la misma situación.

La Ley de Ajuste Cubano fue, de hecho, una política de guerra fría, convirtiendo a cada emigrante cubano en testimonio viviente del “fracaso comunista”. Y esa condición de “refugiado político pre-aprobado” les dio una rampa que otros latinoamericanos nunca tuvieron.

El cubano promedio del exilio detesta que le recuerden sus privilegios porque eso erosiona su narrativa fundacional: la del mérito. Aceptar que tu prosperidad fue estructuralmente facilitada (relevante recordar la ventaja de aquellos que, sin recursos económicos previos, hicieron carrera universitaria gratuita y ese status académico también les ofrece un trampolín profesional), implicaría aceptar que no eres la prueba del fracaso ajeno y la excepcionalidad por ser cubano, sino del éxito de un sistema que te usó como vitrina.

Por eso el “self-made cubano” es un fenómeno psicológico fascinante. Es una identidad basada en negar las condiciones que la hicieron posible. Una especie de síndrome del náufrago patrocinado, que jura haber sobrevivido sin tabla mientras aún lleva el salvavidas puesto.