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Mirada al País:El líquido más preciado

 

Por Francisco(Pancho) Moscoso/Columnista invitado

El agua, sin dudas y evidente para todo el mundo, es el líquido más preciado de toda sociedad. La vida humana y la de todos los organismos depende  de ella. Se le atribuye al filósofo griego Empédocles (aprox. 484-424 a.C.) la identificación del agua (junto al aire, la tierra y el fuego) entre  los elementos básicos de la Naturaleza (Francisco L. Cardona, ed., Textos presocráticos, 1969). Por interesante que resulte,  no es de filosofía que vamos a tratar aquí.

En el artículo “Insostenible el manejo del agua en Puerto Rico” (El Nuevo Día, domingo, 28 de junio de 2020, pp. 4-5) el periodista Gerardo E. Alvarado León nos presenta un reportaje magníficio, muy informativo, con observaciones de profesionales y académicos, y abarcando diversas dimensiones que confronta el país sobre ello. En el mismo se establece una premisa general y se identifican al menos siete soluciones. Cada una de ellas a su vez vienen entrelazadas con problemas. Lo planteado en el artículo, ciertamente, promueve más discusión y suscita interrogantes y sugerencias adicionales.

La premisa sobre la cual aparentemente hay consenso es que el problema del abasto y suministro del agua en Puerto Rico no es el de su escasez o la falta de ella. La atención está centrada en el mal manejo profesional y administrativo, combinado con una infraestructura hidráulica general deficiente y/o anticuada. Si ese combo es la raíz del problema (lo que también se puede cuestionar), podemos preguntar cómo un país que se jacta de poseer unos índices de los más elevados de educación superior y universitaria sigue reproduciendo este problema desde hace décadas. Habría que examinar la composición social de los altos ejecutivos manejadores y qué intereses (sociales o privados) defienden. Por otra parte, ¿será que también no hacen falta especialistas, por ejemplo, en ingeniería hidráulica? La Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, tiene una especialidad en ingeniería eléctrica  y prepara buenos profesionales  (que incluso  exporta): está en la hora de ampliar el currículo y ofrecer una subespecialidad (sino completa) en torno a la necesidad imperiosa hidráulica.

Se señala que debido a la falta de lluvia donde se requiere y por la sequía, las interrupciones y el racionamiento del agua serán necesarios por zonas, regiones o a nivel isla. Hemos escuchado estas advertencias  tantas veces en el pasado; y lo seguimos padeciendo. Al mismo tiempo, estamos ante la paradoja ser un país tropical rodeado de agua y donde llueve casi todo el año. Mas aun, en la primera mitad de este año se registró un record de más lluvia caída en enero y se destaca a febrero como el mes “más lluvioso en la historia climatológica del pais”.

Cuando llueve mucho nos quejamos y cuando falta la lluvia nos agobiamos. Esto nos lleva a cuestionar uno de los puntos de vista citados, de que “no podemos depender de la lluvia para tener agua; eso es inaceptable desde el punto de vista de la ingeniería”. Estamos en desacuerdo con lo primero, en sintonía con lo segundo. El problema no es la lluvia, que nos cae del cielo, y muchas veces somos agraciados con cantidades astronómicas. El problema es que en muchos lugares donde cae la vemos correr por el suelo y se desvanece sin aprovecharla. Desperdiciamos mucha lluvia que nos viene  gratis Por supuesto que necesitamos y dependemos muchísimo de la bendita lluvia. ¿Qué hacemos y dejamos de hacer con la lluvia? ¿Con qué ingeniería manejamos la lluvia?

Entre las soluciones indicadas están: (1) Recoger el agua de lluvia en aljibes. Traduzcase en proyectos concretos de cómo recogerla en las casas y edificios, con arreglo a usos específicos incluyendo el agua potable; (2) Desalinizar el agua, que se dice es costoso. ¿Por qué cuesta tanto y qué hace falta hacer para viabilizarlo?; (3) Emplear energía solar con relación a la desalinización. Vengan  las ideas y diseños; (4) Reutilizar las aguas tratadas (se da de ejemplo su uso en riego agrícola). Identifíquese de qué aguas estamos hablando, dónde, cómo tratarlas y démosle uso; (5) Corregir las pérdidas de salideros, desbordes y roturas de tuberías (a lo que añado alcantarillados tapados). Asígnense brigadas para identificar dónde ocurren, levanten inventarios, e instrumenten las reparaciones; (6) Identificar los hurtos del agua. No es tan sencillo. Hay que examinar las circunstancias en que ocurre (a lo mejor son pobres marginados y desatendidos por años),  e ir caso a caso; (7) Reforestar las cuencas de los lagos y embalses y efectuar los dragados frecuentes o contínuos. ¿Qué están esperando? Basta de ‘debemos hacer esto’ o ‘debemos de hacer lo otro’ en abstracto. ¡Hágase!

Por otra parte, si conocemos los patrones de lluvia y sus áreas regulares de precipitación, ¿no es posible construir acueductos o canales y embalses intermedios para conducir agua a las zonas carentes? Roma antigua es famosa por los monumentales acueductos que suplían agua a las ciudades. En Egipto e Ifriquiya (Túnez) antiguos  construyeron las birka y mawájil, o reservas de agua que variaban de tamaño según lo requerido. En Valencia y Andalucía hispanomusulmana se emplearon técnicas hidráulicas como los qanats(pozos horizontales con respiraderos para conducir agua por gravedad), cimbras(trincheras de agua cubiertas), alcavons(túneles con respiraderos para redireccionar agua de los ríos a las acequias) y acequias(canales de riego tomando agua de manantiales o ríos). En  la Hacienda La Buena Vista en el Barrio Magueyes de Ponce hay un ejemplo de lo último. Cristóbal Colón documentó que hasta los taínos idearon acequias rudimentarias para regar los conucos en zonas más áridas. Tenemos el pasado y el presente de ejemplos como los de Singapur, Israel y otros países citados en el artículo para aprender. Estudiemos y comparemos, y traigamos lo aplicable a nuestro caso.

Por último, se señala que el pueblo tiene una responsabilidad colectiva de usar prudentemente el agua y no desperdiciarla. Completamente de acuerdo, pero a la vez implementando los siete puntos para empezar. Que el Estado no le eche la culpa a la gente por sus negligencias,  incapacidades y directrices desacertadas. Hay que tener el ojo puesto, al mismo tiempo, en la corrupción y asegurar que se procese judicialmente, con las penas correspondientes.  Podemos visualizar en todo lo expuesto múltiples tareas, muchos empleos en diversos niveles, instalaciones acordes e interrelaciones con otros ramos de la economía.

Para atender todo esto, en mi opinión, el Estado (cualquier estado) tiene el deber de garantizar el acopio, sumistro y servicio del agua como interés social y público, principalmente. Lo mismo aplica en todos los demás renglones básicos de la sociedad como la alimentación, salud, educación, energía, vivienda y transportación. Si el sector privado ha de tener espacio, no lo tenga mayoritaria y mucho menos enteramente. Pues, inevitablemente, los intereses sociales y los de la ganancia privada individual son complicados de compajinar. Y esas son otras aguas sobre lo que igualmente hay que dialogar.

 

El autor es Historiador. Comentarios a: fmoscoso48@gmail.com.

COVID-19: Beneficios y deficiencias de la terapia de plasma convaleciente

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

En 1934, un niño se infectó con sarampión en Pottstown, Pennsylvania.

El caso fue grave. C.Y. (nombre con el que se identificó estudiante) se recuperó, pero expuso a sus compañeros. El doctor de la escuela, J. Roswell Gallagher, usó el plasma de C.Y. y les administró pequeñas dosis a 62 estudiantes en riesgo, de los cuales solo 3 desarrollaron levemente sarampión.

Lo anterior fue el argumento hecho por el Dr. Arturo Casadevall en su artículo para The Wall Street Journal “How a Boy’s Blood Stopped an Outbreak”,publicado en febrero. El señalamiento de Casadevall surge ante la carrera de médicos, científicos y farmacéuticas para desarrollar análisis, medicamentos y vacunas, mientras que la terapia con el plasma de personas que se han recuperado de COVID-19 (tratamiento experimental) puede utilizarse en casos graves.

El plasma es lo que sostiene las células de la sangre. Contiene anticuerpos, proteínas que se pegan al virus y dan señal al cuerpo para removerlo, según explicó Radamés J.B. Cordero, científico en el departamento de Microbiología Molecular e Inmunología de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health. Fue por medio de Cordero que llegué al artículo del Dr. Casadevall, director del departamento. Lo llamé con motivo de dar seguimiento al experimento en el que dos muestras de melanina fueron enviadas al espacio, escrito que fue publicado a finales del 2019 en nuestro suplemento cultural EN ROJO. El experimento con la melanina no se ha completado, así que Cordero aprovechó para hablarme de algo más relevante en este momento.

El artículo citado y explicado brevemente no es uno de estilo estrictamente científico, algo que consideró Casadevall al momento de escribirlo para lograr que tuviera un mejor impacto. Por diez años, Casadevall ha sido mentor académico de Cordero, quien aclaró que hasta hace poco se interesó por la terapia de plasma convaleciente. Cordero, ha seguido el proceso, viendo cómo se ha desarrollado y compartiendo información.

CLARIDAD: ¿Qué es exactamente lo que han estado trabajando en cuanto al plasma?

RespuestaCuando los primeros casos en EU comenzaron, Arturo Casadevall, se dio cuenta de que en las noticias nadie estaba hablando del plasma. Él es experto en anticuerposinfectólogo. Escribió ese artículo, se lo envió a unos colegas y eso desató el interés y la colaboración entre docenas de instituciones en Estados Unidos que comenzaron a trabajar para desarrollar la terapia del plasma. En poco tiempo crearon un website, redactaron protocolos para que otros hospitales y universidades pudieran implementar la terapia. Se han publicado varios estudios que demuestran que el plasma es seguro. Todavía están trabajando en hacer estudios controlados para determinar qué tan eficaz es el tratamiento.

C: ¿Cuánto tiempo pasó desde que se publicara el artículo y se comenzara a tratar a personas con la terapia de plasma?

R: Alrededor de un mes. Tiempo récord. Algo que hay que tener en mente es que para esto primero hay que buscar la aprobación de la FDA. El FDA dio la aprobación y se comenzó a tratar a la gente. Hoy, miles de personas han recibido el tratamiento.

C: Esta terapia de plasma convaleciente no funciona igual en todos los pacientes.

REs por ese mismo problema que me interesé. Aun cuando no podemos predeterminar qué plasma es bueno o mejor, los resultados son prometedores. Su eficacia tiende a variar porque el plasma varía entre diferentes personas donantes.

C: ¿Es posible sintetizar o copiar los anticuerpos de un plasma que es bueno y replicarlo para utilizarlo en diferentes pacientes? ¿A dónde se dirigen tus próximas investigaciones sobre este asunto?

R: Para eso tenemos que saber qué cosas del plasma tenemos que copiar. Si es un anticuerpo o la combinación de 10 anticuerpos. Lo ideal sería saber de antemano la efectividad de una dosis de plasma antes de dárselo al paciente, y así mejoraríamos la eficiencia de la terapia.

C: El proceso consiste en identificar los mejores plasmas de pacientes que se han recuperado y ver en cuál de esos pacientes funciona, si funciona en otros pacientes infectados.

R: Una de las metas es entender cómo mejorar esta terapia del plasma. Y una manera de hacerlo es si logramos identificar cuáles son los mejores para utilizar.

C: ¿Este proceso puede tener repercusiones en la salud del paciente?

R: Lo que se ha visto es que es seguro.

C:¿Por qué enfocarse en trabajar en implementar la terapia de plasma y no en la vacuna?

R: La terapia de plasma existe ahora. Desde el día uno hay pacientes que se están recuperando, y ese plasma existe y se puede utilizar para proteger a otras personas. Específicamente, personas que están expuestas al virus, como enfermeros y médicos. Se les puede transferir la inmunidad de una persona que sobrivivió al COVID-19. Ahora, una vacuna necesita más estudios; primero hay que desarrollarla, asegurarse de que no hay efectos secundarios, de que no es tóxica, y esos estudios demoran. Es un proceso biológico que hay que esperar que se desarrolle. A veces, esas manifestaciones de toxicidad se desarrollan con el tiempo, meses. Además de eso, después tienes que producir la vacuna a grandes escalas. Es un proceso inherentemente difícil, complicado, aunque el resultado es ideal porque una vacuna suele proteger durante más tiempo. Con el plasma tienes un producto que existe ahora y se están haciendo los estudios pertinentes para determinar su eficacia.

 

¿Por qué despidieron a la Secretaria de Justicia?

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

¿Puede un gobernante “perder la confianza” en uno de sus principales funcionarios, de un momento para otro y sin haber tenido comunicación con esa persona? Eso dijo la gobernadora Wanda Vázquez cuando le preguntaron sobre el despido de Denisse Longo como Secretaria de Justicia. Obviamente es pura mentira y al decirla le falta el respeto al interlocutor porque lo supone imbécil.

La secretaria botada anda en la misma línea. Cuando le preguntaron sobre las razones de su despido se limitó a decir que no le dijeron por qué lo hacían. Ninguna de las dos quiere revolcar el asunto. Tal vez cuando usted esté leyendo esto conozcamos más detalles de la evidente verdad que ambas quieren ocultar. Aun cuando la prensa diaria, sorprendentemente, no está presionando para destapar algo tan importante, será imposible mantener ocultos los detalles por mucho tiempo.

El despido de la persona a cargo de la secretaría de Justicia no es algo de poca monta. Se trata del cargo más importante del sistema de procesamiento criminal. En Puerto Rico no existe la figura del juez de instrucción, que efectúa investigaciones criminales y presenta la acusación. Esa función está concentrada en el Departamento de Justicia. Son sus fiscales quienes efectúan la pesquisa, reúnen la prueba y presentan los cargos. Debido a esa función, aun cuando quien lo dirige es seleccionado por el gobernador de turno, debe contar con un mínimo de autonomía para efectuar las investigaciones criminales libre de presión.

Todos sabemos que de ordinario no ha sido así y por eso con frecuencia a quien ocupa el cargo se le pone el mote de “sastre jurídico”, por acomodar las investigaciones políticamente sensitivas a la medida del gobernante. Los datos históricos abundan, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, de donde nos copiamos ese marco legal. Ahora mismo William Barr, el Secretario de Justicia estadounidense, está inmerso en una faena bochornosa, utilizando su oficina para proteger a los “soldados políticos” de Donald Trump. Llegó al extremo de solicitar la desestimación de una acusación donde ya la persona había sido encontrada culpable.

En el caso de Denisse Longo su historial es similar. Tan solo debemos recordar la batalla legal que dio hace unos meses intentando mantener oculto el informe en torno al manejo de suministros con propósitos políticos tras los terremotos del pasado enero. El propósito político de tal ocultación era evidente y tuvo que producirse una sentencia del tribunal para que soltara el informe. También debemos recordar la fallida investigación de Justicia en torno a los integrantes del “chat de la infamia”, a pesar de los delitos que allí quedaron expuestos. La investigación fue chapuceada, con el obvio propósito de tirarle la toalla a los implicados.

Su imagen era, por tanto, la de un cuadro político al servicio de Vázquez. Por eso pocos esperaban que el Departamento que dirigía Longo investigaría con profundidad el gran escándalo de la actual administración, que es el relacionado con la compra fraudulenta de pruebas para detectar el Covid 19.

La magnitud de ese escándalo ya es ampliamente conocido. Un reciente informe de una comisión de la Cámara de Representantes identifica a una larga lista de funcionarios gubernamentales como posibles ejecutores de actos criminales. Entre esos se encuentran oficiales de la mansión ejecutiva, muy cercanos a Vázquez. También hay integrantes del llamado “Staff Médico”, que asesora a la gobernadora en relación con la pandemia.

Desde que estalló el escándalo Wanda Vázquez se lanzó al ruedo a defender la transacción. A pesar de la evidente malversación de más de $3 millones, y que sólo gracias a la intervención de personas fuera del Gobierno, no se perdieron otros $38 millones, no ha parado de defender a los implicados. Ese atrincheramiento dramatiza su interés en que se efectúe una investigación seria, que termine enjuiciando a los implicados. Esa investigación tendría que hacerla Justicia porque a la mayoría de los implicados no le aplica la ley de la Oficina del Fiscal Independiente.

Según la poca información conocida, Vázquez y Longo tuvieron una acalorada discusión sobre la investigación que Justicia debería estar haciendo sobre este tema y, minutos después, se produjo el despido en forma de renuncia con efectividad inmediata. El interés de Longo por mantener callado el asunto puede explicarse, no por proteger a Wanda, sino para evitar que la controversia le afecte en la búsqueda de un nuevo empleo.

Este asunto no puede quedarse como si se tratara del despido de un funcionario más, de los tantos que han salido de la misma manera durante este cuatrienio. En esta ocasión seguramente estamos ante un intento burdo por obstruir la justicia, impidiendo la presentación de cargos contra figuras públicas que cometieron delitos.

Deshaciendo la arquitectura: Manifiesto de la arquitectura antirracista

 

Por Cruz Garcia & Nathalie Frankowski / WAI Architecture Think Tank

 LEY

Los sistemas legales y las instituciones que implementan las leyes, han obstruido históricamente la equidad, la justicia y la verdadera igualdad. Una sangrienta y racista historia de mecanismos y códigos judiciales forjaron el mundo que existía desde el Caribe a las plantaciones en Estados Unidos. Esa estructura central, planta sus raíces podridas en un legado racista de arquitectura y planificación. De la misma manera que las leyes de Jim Crow en los Estados Unidos y el Apartheid en Sudáfrica fueron sistemas legalmente sancionados de opresión contra los negros, hoy en día todavía estamos luchando con un legado de racismo legal e institucional.  A medida que las revoluciones en asentamientos coloniales transforman, destruyen y alteran ecosistemas, los regímenes de racismo y opresión son extremadamente eficientes, ya que escriben leyes, órdenes y directivas que les permiten el control y la opresión de las poblaciones negras, indígenas y de otros grupos racializados. Debemos desafiar el uso perverso del espacio público como territorio militarizado para la vigilancia y la violencia contra las personas negras, indígenas, cuir y trans. Debemos demoler tanto el legado material como inmaterial de la colonización, la plantación, Jim Crow y el apartheid. No es suficiente acatar la ley cuando la ley es parte de un sistema racista. Debemos desafiar las arquitecturas de la ocupación racista, de la gentrificación (aburguesamiento), de la destrucción del medio ambiente.

 

ARQUITECTURA

La arquitectura tiene una problemática obsesión con la construcción de edificios. Formada históricamente por hombres y mujeres irreflexivas y acríticas, la vocación del arquitecto existe principalmente como un apéndice de los poderes hegemónicos. Este poder, siempre abrumador e indiscutible, odia sentarse voluntariamente en la mesa de negociación. A menudo, los arquitectos hablan en términos platónicos cuando defienden la arquitectura y su cuestionable relación con las economías de explotación y la supremacía blanca. En su ingenuo idealismo, los arquitectos a menudo fantasean con la posibilidad de exorcizar el mal de los edificios y trabajar dentro de los parámetros del mal menor. Debemos abolir la arquitectura del oportunismo criminal y del andamiaje colonial, opresivo y supremacista. Después de todo, ¿cuál es la huella colonial de tu arquitectura?

SUEÑOS

Los arquitectos sueñan con clientes y benefactores poderosos y ricos. Imaginan arquitecturas capaces de manufacturar consentimiento. Especulan sobre la reformación de las prisiones, la creación de campos de concentración sostenibles, la construcción de prístinos muros fronterizos mientras delinean edificios “orientados a la comunidad” que facilitan la vigilancia. En su obstinada ingenuidad, los diseñadores, planificadores urbanos y arquitectos se niegan a reconocer los legados racistas, coloniales y opresivos de estos arquetipos. Las cárceles que se benefician de hombres y mujeres negras, los centros de detención que sirven para separar y destruir familias hispanas, las infraestructuras del complejo militar post imperial que continuamente aterroriza a las comunidades de todo el mundo, no pueden ser reparadas por mejores arquitecturas, más eficientes y sostenibles. Después de todo, ¿cuál es la huella colonial de su arquitectura? El racismo es un dispositivo cuyo objetivo es crear muros entre las personas. Estos muros no deben construirse. Necesitamos aprender a destruir estos muros.

VALOR

El concepto de valor en las sociedades contemporáneas a menudo se confunde con la ilusión de una riqueza que se puede medir a través de la acumulación de mercancías o mediante el éter especulativo del capital financiero. En estos escenarios, las mercancías, incluida la arquitectura o los elementos arquitectónicos, podrían adquirir un estado místico. La pregunta que queda es, ¿cuál es el valor de la arquitectura como mercancía en comparación con el valor de una vida negra? ¿Puede una ventana rota, un muro con graffiti o un recinto policial quemado ser igual o más valioso que la vida negra? En este sistema de valores de supremacía blanca, las vidas negras e indígenas son meros productos que se pueden comparar con objetos y artefactos desechables y reemplazables. Después de todo, ¿cuál es el valor de su arquitectura? ¿Y cuál es el valor de la vida negra?

INSTITUCIONES

El racismo institucional es el mago detrás de la cortina de Oz. El racismo institucional opera en las juntas de gobierno, comités de contratación y evaluaciones de admisión. El racismo institucional es responsable de crear y mantener discursos hegemónicos mientras castiga y obstruye la construcción y el libre flujo de formas de conocimiento alternativas, ancestrales y antirracistas. Las instituciones operan como monumentos ideológicos que obstaculizan discursos y posiciones antirracistas. Debemos estar listos para reformar las instituciones transformables y abolir las intransigentes.

DISEÑO

No es suficiente que las universidades, escuelas, estudios y organizaciones profesionales publiquen mensajes solidarios en sus plataformas de Instagram cuando crean muros invisibles alrededor de sus torres de marfil. No es suficiente etiquetar BLM cuando diseñan edificios para vigilar, detener y encarcelar, cuando mantienen el estatus quo a través de procesos de evaluación sesgados y requisitos absurdos. No es suficiente que las instituciones escriban bonitas y sinceras cartas en solidaridad con los activistas que luchan contra la policía y las fuerzas paramilitares mientras continúan construyendo sus dotaciones con el dinero de sus legados coloniales. Si se toman en serio la demolición de sus legados de racismo institucional, las instituciones académicas deben repensar sus estrategias de reclutamiento para atraer, estimular y crear entornos seguros para educadores y estudiantes. Simultáneamente, las escuelas de arquitectura deben adoptar la deconstrucción de sus planes de estudio para cuestionar no solo el futuro de la arquitectura, sino también para exponer el pasado racista que ayudaron a construir.

AGNOSIA

La arquitectura sufre de una agnosia similar a la que describió José Saramago en su ensayo sobre la ceguera. En el texto de Saramago, una pandemia hace que todos los personajes pierdan la vista, inundados por una blancura cegadora. Espesa como la leche, esta ceguera blanca se expande creando estragos y un sistema de explotación y crueldad. La arquitectura sufre de una agnosia blanca similar. Incapaz de ver su complicidad con un legado de opresión, la arquitectura continúa guiándose a través de las sensaciones de sus manos blancas, masculinas y geriátricas. Debemos encontrar formas de recuperar la vista para poder percibir la diversidad que tenemos delante.

SABER

Para descolonizar la arquitectura primero debemos descolonizar el saber que genera sus conceptos, ideas, planes y estrategias. Arraigada a un andamiaje euro centrista, las teorías, historias, tecnologías, filosofías y criticas de la arquitectura necesitan pasar por procesos de deconstrucción ideológica. En contra de los imaginarios hegemónicos de la arquitectura blanca debemos crear y fomentar otros saberes antirracistas y emancipadores.

NEXOS

Al igual que el vertiginoso ensamblaje que son la negritud y la raza (y, por lo tanto, la construcción de un concepto de blancura), la historia de la arquitectura que nos vemos obligados a aprender y practicar se nos presenta en el mismo momento y a través de la misma superestructura ideológica que la trata de esclavos en el triángulo atlántico y continúa hoy con la globalización de los mercados, la privatización del mundo bajo los auspicios del neoliberalismo y la creciente imbricación de los mercados financieros, el complejo militar post imperial y las tecnologías digitales. La importación forzada de una idea de modernización y progreso que podría haberse ejecutado solo mediante la esclavitud de cuerpos negros e indígenas es tan intrínseca a la práctica de la arquitectura como la explotación de una humanidad subalterna vinculada al capitalismo neoliberal contemporáneo y su práctica de captura, depredación, extracción y guerra asimétrica. Así como la arquitectura se vuelve cada vez más imbricada con el neoliberalismo, también lo hace un sistema de riesgo. Lo que inicialmente experimentaron los negros durante la trata transatlántica de esclavos ahora se ha convertido en la «norma, o al menos la suerte de, toda la humanidad subalterna». No podemos lidiar con un estado contemporáneo de riesgo, explotación, vigilancia, militarización y guerra sin desafiar las manifestaciones físicas del estatus quo.

 

ESTADÍSTICAS

El éxito no puede medirse en gráficas de datos vacíos e indicadores demográficos dudosos. El ‘stop and frisk’. La policía paramilitar. Los controles aleatorios de la policía. Los abusos de ‘la migra’ o el ICE. La guerra contra las drogas. La guerra contra el crimen. La guerra contra el terror. Estas mal calculadas estrategias policiales han sido justificadas por la mala interpretación de las estadísticas sin contexto. Vivimos en una sociedad que ofrece datos que cuantifican las especificidades de los efectos sin mirar las causas. Datos que sin contexto son manipulados para justificar el encarcelamiento y el homicidio masivo de personas negras. Lo mismo puede decirse sobre el ideal cartesiano del progreso y su legado colonial y la insaciable sed de crecimiento. Debemos aprender a crear nuevos parámetros para que la arquitectura funcione sin responder a estadísticas vacías y sin servir a sus agendas y tecnologías racistas e ideológicas

GOTEO

La justicia por derrame (el ‘trickle-down’) no funciona, al igual que la economía por goteo demostró ser un engaño, una magia que no funcionó. La arquitectura de goteo sufre el mismo problema. Si las utopías solo pueden ser concebidas por aquellos suficientemente privilegiados como para llegar a las escuelas de una disciplina blanca y elitista, los imaginarios ideales solo reflejarán a quienes las imaginen. En lugar de una cultura de la arquitectura, que sirve y mantiene el estatus quo, debemos encontrar formas de construir redes de solidaridad. Las utopías negras, originarias, ancestrales y de otros grupos oprimidos deben ocupar el espacio previamente reservado por los imaginarios blancos. Necesitamos nuevas utopías. Utopías desde abajo. Necesitamos utopías de goteo inverso (‘trickle-up’) a través de arquitecturas antirracistas.

 

REENCUENTRO

Frente a estos tristes y violentos escenarios, no es suficiente ser apolítico o limitarse a «no ser racista». Debido al aumento del populismo y el incremento exponencial de los niveles de riesgo, la fabricación de sujetos racializados se ha revitalizado en casi todas partes. Necesitamos reconocer nuestro papel en esta revitalización y oponernos vehementemente a sus intenciones destructivas. Debemos emplear nuestras formas de reinventar el mundo para cuestionar el que hemos creado. Es imperativo que usemos nuestras facultades críticas para deconstruir nuestras formas de imaginar el mundo. Otros mundos son posibles, urgentes y necesarios.

AFINIDAD

La afinidad puede ser un objetivo poético para encontrar alianzas, pero la esperanza vacía que brinda el liberalismo tímido no será suficiente para eliminar el racismo antinegro. La complicidad desempeñada por las instituciones en la construcción y perpetuación del estatus quo es un problema real con ramificaciones materiales. No es suficiente que las organizaciones académicas y profesionales escriban convenientemente anuncios que apoyen las luchas negras y descolonizadoras si no hacen nada para detener el diseño y la construcción de máquinas de opresión. Al igual que la descolonización no es una metáfora, tampoco lo es el antirracismo. El llamado abstracto para encontrar afinidades entre nosotros no es un sustituto para las acciones reales en sus manifestaciones psicológicas y espaciales. No es suficiente llenar los rangos de una clase gerencial con casos representativos excepcionales de grupos marginados si las instituciones siguen patrocinando las arquitecturas de la antinegritud y opresión racial.

SISTEMA

En un mundo de complicidades estratégicas, la arquitectura y el racismo operan bajo las demandas de un mismo sistema. Este sistema de extracción y explotación es responsable por la destrucción ambiental y por la explotación laboral. Las fuerzas invisibles que ayer oprimían a los esclavos y hoy a los obreros, son las mismas que destruyen bosques y reservas naturales alrededor del mundo mientras establecen burbujas que protegen a los empresarios, administradores y gobernantes. Así como la arquitectura ha sido clave en la consolidación de sistemas de poder ideológico y material, nuevos imaginarios arquitectónicos deben reformular nuevos sistemas anti opresión y antirracismo

IMMUEBLES

Los edificios nunca son solo edificios. Los edificios responden a los fundamentos políticos de las instituciones que los financian, visualizan y desean. Los edificios son manifestaciones físicas de las ideologías a las que sirven. Aunque una posición ingenua o romántica puede imaginar edificios como artefactos semiautónomos capaces de albergar o envolver el espacio, esta actitud despolitizada ignora su relación histórica y material con los regímenes de violencia y terror. Los edificios pueden proteger, pero también pueden confinar, intimidar y oprimir. Los edificios pueden albergar y fomentar la hospitalidad, pero pueden encarcelar y torturar. Los edificios pueden ser herramientas para la segregación étnica, la destrucción cultural y el borrado histórico. Los edificios pueden reforzar el estatus quo y ayudar en la implementación de los deseos colonizadores del expansionismo. Una democratización antirracista del acceso solo es posible mediante la descolonización de edificios y espacios públicos. Los arquitectos deben conocer los programas de los edificios que diseñan y se deben responsabilizar por ello.

MONUMENTOS

Los monumentos militares, confederados, filantrópicos capitalistas y colonizadores son parte de un aparato que reescribe, blanquea, legitima, estandariza y borra una historia de genocidio, destrucción y racismo mientras mantiene el estatus quo. Los monumentos nos remiten al pasado, ya que se concretan en mármol, granito, bronce, vidrio, acero, objetos que llevan el peso muerto de una historia asesina. Junto con estos avatares formados según los líderes de los regímenes de muerte, racismo y explotación colonial, otras arquitecturas recrean el efecto del monumento, aunque a una escala diferente: estaciones de tren, palacios de administradores coloniales, puentes, campamentos, fortalezas, estadios y también edificios académicos, dotaciones y museos. Una arquitectura antirracista debe desmantelar la construcción de estos monumentos y cuestionar su papel en la construcción de un «estilo de poder y dominación». Los restos del potentado son los signos de la lucha física y simbólica dirigida contra los colonizados.

PROPIEDAD PRIVADA

El capitalismo a menudo se vende como un sueño utópico de mercados libres y competencia posideológica sin obstáculos. Sin embargo, a medida que las corporaciones, cabilderos poderosos y las clases dominantes construyen su poder sobre el legado de la explotación de cuerpos negros e indígenas, todo lo que queda es un rastro de destrucción ambiental, violencia social y negligencia cultural. La relación entre el capitalismo y la arquitectura como propiedad privada, da paso al aumento de la vigilancia policial que se remonta a las plantaciones en América y el Caribe. Siguiendo los pasos de este legado, la necesidad de subdividir, las «prácticas de zonificación» vinculadas a redes de represión cuyas herramientas y métodos incluyen la «imposición de redes ideológicas en las poblaciones», es responsable de la vigilancia y el estado policial de muchos barrios y comunidades negras y de otros grupos racialmente oprimidos. Estas subdivisiones del suelo fomentan y mantienen el estatus quo mediante la acumulación de riqueza que tiene enormes repercusiones en las oportunidades (educación, salud, seguridad) de las comunidades privatizadas. Las leyes arcaicas de impuestos a la propiedad que vinculan la educación a la posesión de tierras y artefactos arquitectónicos son solo un ejemplo de estas leyes racistas de zonificación. Las prácticas policiales y de zonificación que van de la mano con la invención de la propiedad privada son estrategias coloniales que deben ser abolidas. Debemos desmantelar el concepto del capitalismo como un mercado libre basado en la acumulación de riqueza, deshumanización, vigilancia, zonificación y encarcelamiento masivo. Deben crearse nuevas estrategias de zonificación anticapitalistas y antirracistas, no para subdividir grupos por clase o afiliación étnica, sino para demoler los mecanismos de explotación, acumulación de riqueza y permitir que florezcan espacios verdaderamente equitativos, justos y dignificantes.

OSTRACISMO

La invención de la negritud a través da la racialización de grupos oprimidos tiene repercusiones urbanas y arquitectónicas que han dado forma a nuestras ciudades. A través de esta racialización, una serie de dispositivos de gestión de la vida, el trabajo, la sexualidad, la seguridad y la movilidad encuentran materialización en sistemas arquitectónicos y urbanos de alienación. El fin de la arquitectura y la ciudad colonial la alienación de las personas negras y los pueblos originarios que se encuentran divididos por infraestructuras violentas y monumentales. Una arquitectura antirracista solo es posible luego de confrontar el ostracismo que ha sido diseñado a través de nuestra historia.

RADICAL

Radical significa ir a las raíces. Para que la arquitectura sea radical, debe indagar en su pasado, presente y futuro rol en la perpetuación de los orígenes de la fragmentación social, la opresión, la colonización y el racismo. Debemos deshacer el daño creado por la complicidad de la arquitectura con estos sistemas de opresión. Debemos deshacer los centros de detención. Debemos deshacer las cárceles. Debemos deshacer las fuerzas armadas. Necesitamos des-narrar la historia de la arquitectura y construir nuevas narrativas que expongan las raíces racistas y coloniales de su desarrollo capitalista, de su modernismo y sus secuelas desesperadas. Para crear nuevas formas de arquitectura radical, debemos aprender a deshacer la arquitectura.

TEORÍA

La posible fusión del capitalismo y el racismo conlleva una serie de implicaciones arquitectónicas y urbanas. Riesgo sistemático, empobrecimiento y deuda, el surgimiento de nuevas prácticas imperiales que toman prestado de ambos, la lógica esclavizadora de la captura y la depredación, y de la lógica colonial de ocupación y extracción. Bajo la rúbrica del capitalismo y el racismo, la arquitectura sigue siendo, por un lado, una disciplina que filtra y destila la posibilidad de otros mundos en una construcción ideológica canónica europea y blanca. Por otro lado, la arquitectura se reproduce continuamente a través de estrategias coloniales que destruyen incansablemente el medio ambiente para la creación de nuevos asentamientos mientras gentrifican (aburguesan) sin cesar los ya existentes. Se deben desarrollar e implementar nuevas teorías y prácticas para cuestionar, subvertir y oponerse a la arquitectura como herramienta para el control, la dominación y la opresión. Las nuevas formas de conocimiento deben abolir la arquitectura como una extensión del capitalismo y el racismo.

ANTIRRACISMO

Considerando los matices racializados más abstractos y convenientemente sigilosos del mundo hispanohablante, debemos desarrollar vocabularios, conceptos e ideas que nos permitan generar arquitecturas antirracistas. Aun cuando se es tabú en muchas partes hablar de la construcción de la raza como aparato opresivo, es innegable que el legado del racismo ha dejado una infraestructura urbana y arquitectónica alrededor de mundo. No es suficiente hablar de racismo antinegro como una condición particular de los Estados Unidos, sino que debemos internalizar la critica y deconstruir un legado sanguinariamente violento que se expande a través de las Américas, el Caribe, Europa, África, Asia y Oceanía. Debemos generar nuevos y más inclusivos imaginarios que se enfoquen en la liberación y empoderamiento de los grupos oprimidos, de personas negras y pueblos ancestrales y originarios. Es imperativo el deconstruir arquitecturas racistas y crear espacios antirracistas.

NATURALEZA

La colonización europea y la extensión de su horizonte espacial fueron impulsadas por el genocidio y la destrucción ambiental. No es una coincidencia que los efectos ambientales de esta expansión resurjan en la forma de una amenaza ecológica que es inminente para las comunidades empobrecidas y tiene claras connotaciones racistas. El complejo militar posimperial que mantiene la cadena de explotación material, ambiental y humana está directamente relacionado con la destrucción de los ecosistemas. “El militarismo es la mayor causa individual de destrucción ambiental en el mundo. El Ejército de los Estados Unidos es el mayor contaminante del planeta y el mayor consumidor de petróleo del mundo. El Pentágono es el cliente más grande de BP «. No hay justicia racial sin la protección del medio ambiente. No es suficiente utilizar materiales con certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design en sus siglas es ingles) o paneles fotovoltaicos en edificios si contribuyen al complejo militar posimperial. No podemos abogar por la justicia ambiental al condonar y participar en procesos de militarización, deforestación y profanación, ocupación y destrucción de territorios originarios. No hay una arquitectura sostenible al servicio de los militares. No hay justicia ecológica si la arquitectura contribuye al racismo ambiental.

 

 

El texto incluye partes de Achille Mbembe, Critica de la Razón Negra y Estética de la superfluidad, Frantz Fanon, Los condenados de la tierra, y Eve Tuck, K. Wayne Yang, La descolonización no es una metáfora (2012)

La relación entre militarismo y destrucción ambiental fue tomada de la lectura de Anne McClintock para TBA21.

Gracias a Tessa Allen de Oliveira por ayudar en la traducción del texto.

Crucigrama Roberto Fernández Retamar

Por Vilma Soto Bermúdez/Especial para CLARIDAD

Horizontales

1. Roberto Fernández _____; poeta, ensayista y revolucionario cubano. Presidió la Casa de las Américas y la Academia Cubana de la Lengua.

3. 20 de _____ de 2019; fallecimiento de Fernández Retamar en La Habana. Autor de “En su lugar, la poesía”, “Una salva de porvenir”, y “Juana y otros poemas personales”.

5. “Nuestra América”: cien años, y _____ acercamientos a Martí; libro de RFR publicado en 1995.

8. Alguno.

10. Tierra sin cultivar ni labrar.

12. Parte que sobresale del cuerpo de una taza.

13. Río alemán.

14. Mi hija mayor va a Buenos _____; poemario de RFR de 1993.

16. Perteneciente a la tea, fem.

18. Distancia entre dos cuerpos.

22. Cinco escritores de la Revolución _____; antología de RFR de 1968.

24. Ave australiana similar al avestruz.

25. _____ defendida; libro de RFR publicado en 2004.

28. Plantígrado.

29. _____; título de una de las obras ensayísticas más destacadas de RFR publicada en 1971.

32. Ente.

33. Premio Internacional _____ Martí; otorgado a Fernández Retamar en 2019 por la UNESCO por ser una de las más prestigiosas voces de las letras cubanas, de honda vocación y convicción martiana.

35. Asesinar.

36. Gustave _____; ilustrador del siglo XIX.

37. Del verbo aspar.

39. Isla del archipiélago de las Cícladas griegas, también conocida como Cea.

41. Bóvido salvaje muy parecido al toro.

42. El _____ de vuelo popular; libro sobre la poesía de Nicolás Guillén de RFR publicado en 1972.

43. Me atraqué de comida.

48. Aceites.

52. Salubridad.

53. Reúne.

55. 9 de _____ de 1930; nacimiento de RFR en el barrio La Víbora, de La Habana.

56. Roberto _____ Retamar; doctor en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Profesor de la Universidad de La Habana y de la Universidad de Yale. Durante la dictadura de Batista militó en el Movimiento de Resistencia Cívica.

Verticales

1. Comiese con ruido.

2. _____ Fernández Retamar; fue miembro correspondiente de la Real Academia Española. Autor de “Calibán”, “El son de vuelo popular”, y “Revolución nuestra, amor nuestro”.

3. _____ y otros poemas personales; libro de RFR de 1981.

4. En su _____, la poesía; poemario de RFR de 1959.

6. La poesía, _____ autónomo; libro de RFR de 2000.

7. Una _____ de porvenir. Nueva antología personal; poemario de RFR publicado en 2013.

9. Utilice.

11. Sonríe.

15. Propenso a ilusionarse con demasiada facilidad.

17. Conocer.

19. Paliza.

20. Vestidura sacerdotal que se lleva sobre la espalda y los hombros.

21. _____; país natal de Fernández Retamar.

22. Que tiran a rojo, fem.

23. Mercedes _____; cantautora revolucionaria argentina.

26. Algunos _____ de civilización y barbarie; libro de RFR publicado en Buenos Aires en 1989.

27. Que tiene arena.

30. Revolución nuestra, _____ nuestro; libro de RFR de 1976.

31. Juana de _____; en 1803 fue declarada símbolo nacional de Francia.

34. Existe.

36. Primera nota musical.

38. Del verbo poder.

40. Enfade.

44. En esta nuestra tierra: un canto para la _____; poemario de RFR de 2003.

45. Sufijo que forma adjetivos, que suelen indicar relación o pertenencia.

46. Interjección para denotar molestia o repugnancia.

47. Para _____ teoría de la literatura hispanoamericana; libro de RFR publicado en La Habana en 1975.

49. Toda la _____, toda la sangre. Antología (1978-2017); libro de RFR.

50. Poeta _____ La Habana, libro de RFR publicado en Barcelona en 1982.

51. Escuchar.

53. Elegía como _____ himno; poemario de RFR 1950.

54. _____ la España de la eñe; libro de RFR de 2001.