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Crucigrama: Etnairis Rivera

Especial para CLARIDAD

Horizontales

1. Ariadna del _____; (1989) poemario de Rivera publicado también en italiano “Arianna dell’acqua”.

4. 17 de _____ de 1949; nacimiento de Rivera. Autora de “WYdondequiera”, “Intervenidos”, y “María Mar Moriviví”.

10. Símbolo del francio.

11. A(_____)es; (2013) poemario de Rivera.

12. Buenos _____; capital de Argentina.

13. La _____; poema de Rivera.

15. Estimulase a las bestias para que echen a andar.

18. Elemento compositivo que significa ‘piedra’, ‘fósil’.

19. Pachamamapa _____. Canto de la Pachamama; (1976) poemario de Rivera.

20. Junta reúne.

22. El viaje de los _____ / De la flor del mar y de la muerte; (2000) libro de Rivera.

23. _____ ciudades y casi paraísos; (1995) poemario de Rivera.

25. El pájaro _____ luz; poema de Rivera.

27. Del verbo absterger (Limpiar de materias viscosas las superficies orgánicas.)

30. Avanzo empujada por _____ misma; poema de Rivera.

32. Séptima letra del alfabeto griego.

34. Encares, carees.

35. Denota multiplicación de números.

36. Boquerón curado en salmuera.

37. Haydée _____ Bunke Bider; murió junto a Ernesto Guevara en Bolivia. Fue conocida por el nombre de Tania la guerrillera.

38. Memorias de un _____ y su manzana; (2005) poemario de Rivera.

41. Perteneciente o relativo al país o lugar natal, fem.

44. Altar.

45. Monarca, fem.

46. El _____ del polen; (1981) poemario de Rivera.

47. Ser fantástico o espíritu elemental del aire.

49. Composición métrica escrita generalmente para canto.

51. Danzante del _____; poema de Rivera.

52. Los pájaros de la _____; (2009) poemario de Rivera.

54. Olfateé.

55. La _____ libre; poema de Rivera.

56. Se fue la _____ como la madre un día; poema de Rivera. La obra de Rivera ha sido traducida al inglés, francés, portugués, italiano, sueco y árabe.

Verticales

1. Fluirá

2. Tela de seda sin brillo.

3. Quiere.

4. _____ Angélico; fraile dominico. Destacado pintor cuatrocentista italiano.

5. Cantina.

6. Persona que trabaja en los servicios de ferrocarril, fem.

7. Del verbo ser.

8. Sustrajo.

9. De hueso, pl.

14. Fantasma.

16. Segunda nota musical.

17. _____; (2003) poemario de Rivera dedicado a la lucha del pueblo de Vieques contra la marina yanqui.

20. Unge, aceita.

21. Fallé.

23. Huir.

24. Natural de Vélez Blanco o de Vélez Rubio, villas de Almería, España, fem.

25. Diosa, poét.

26. _____ Rivera; escritora y catedrática puertorriqueña. Autora de: “A(mar)es”, “Los pájaros de la diosa”, “Pachamamapa Takin”, “El viaje de los besos”, “Entre ciudades y casi paraísos”, “Ariadna del Agua”, “La ruta libre”, y “Se fue la luna como la madre un día”.

28. Viga del barco.

29. Canto y baile típicos de las islas Canarias’.

30. María Mar _____; (1976) poemario de Rivera.

31. Cólera.

33. Antes de Cristo.

35. Apócope de papá.

39. A nivel.

40. Valentía.

42. _____ Saint-Jean; periodista, educadora y feminista canadiense.

43. Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, siglas.

48. Influenza, gripe.

50. Licor antillano.

52. Regala.

53. Volver _____ mar; poema de Rivera.

tras . tocar

 

Se trata de un libro electrónico de poesía bilingüe e imágenes por Chloé S. Georas disponible en las plataformas principales de libros electrónicos, incluyendo Kindle y Apple ebooks: https://books2read.com/u/4A7G50

 Tras . Tocar, nos advierte que no hay tacto sin trastocamientos ni roce sin riesgos.  La autora define tras . tocar como «alterar el orden que mantienen ciertas cosas o el desarrollo acostumbrado de algo como consecuencia del tacto».  Sus versos e imágenes son umbrales a paisajes cotidianos de intimidades apocalípticas, convocándonos a armarnos de vulnerabilidad para enfrentar con irreverencia el sentido común que hornea las violencias del pan nuestro de todos los días.

 Sobre el libro se ha comentado:

 «Ahora, los text objetos de Chloé Georas asumen una tercera dimensión: se desplazan, son tridimensionales, y abrirlos significa trastocarlos.  El último impulso, generado por la invitación a leer y a tocar, lleva implícito la posibilidad de liberarlos de manos autoriales.  Así, el tocar adquiere sentido y vincula dos partes inicialmente separadas, mediando la generosidad que circunda la entrega táctil (envío, exposición, publicación) con la invención y la imaginación que el afecto estimula en las neuronas de aquello que se halla entre manos.  Violencia y resistencia se entretejen: la violencia profunda ejercida contra la mujer, la agresión institucional proveniente de los claustros universitarios, el mens rea de todos los días, pero también la insistencia en una escritura que transforma el agravio en reciedumbre y fuerza.  Trastocar, transformar, transicionar.  La trayectoria se aviva entre las fotos impregnadas de un toque emblumado (azulado), que conforman el testimonio silencioso y post-humano donde se sigue deshaciendo y tejiendo el hilo de los vocablos, de los afectos, de las traducciones que trastornan el sentir y los sentidos.  Aquí, trastocar es la metáfora de pase, el desplazamiento que trastorna lo sentido, tan frágil.»

Áurea María Sotomayor, Escritora y Profesora, Universidad de Pittsburgh

 «Como el punto que escinde el título tras.tocar, Chloé S. Georas deambula por la maravilla de lo poco o de la cicatriz, su excesivo contrario, para armar poemas que desbaratan nuestra forma de percibir, que es leer con el cuerpo.  Nada nos prepara para ser testigos del apocalipsis cotidiano de los genocidios, de las migraciones, de la naturaleza, de los vínculos afectivos, de las cuarentenas.  La perturbación que provocan los poemas de este libro bilingüe se logra desde el punto que separa las palabras, desde las fotografías que confrontan la expresión, desde la traducción que sabotea la soberbia de un único significado, desde las imágenes-explosivos o el uso de la pregunta vertical.  Porque la palabra es herida, pregunta, errancia, la poeta exige de lectoras/es valientes que caminen por los cuerpos minados de sus poemas y sus fotografías.  Este libro objeto, quiere alterar, sin recomponer. tras.tocar es también des.ordenar, llamar de otra forma la lectura. Ya lo advirtió Thea: la lengua es un músculo rompe huesos.»

Vanessa Vilches Norat, Escritora y Profesora, Universidad de Puerto Rico

 «Tras . tocar es universal, profundo, transgresivo, valiente. Cada poema desarma nuestra complacencia. Es un alto inequívoco contra la inercia del desentendimiento y la complicidad con lo que acontece.  El apocalipsis no es futuro, ya está aquí, en cada soplo de cotidianidad, en los silencios, en la calma que sabe ocultar con sábanas blancas lo que muere a plena vista. No es posible salir ilesa de esta poesía. Son versos que enuncian y denuncian la condición de época, a la vez que reivindican las fuerzas vitales en un mundo en pedazos, en que la existencia misma colapsa.  Se invoca el tras.torno existencial, para luego posarse con la misma fuerza a un nivel más íntimo. La debacle se conjura en la crisis civilizatoria pero se personifica en nuestra intimidad más singular.  En este desafío llega una poesía que evoca esperanzas ante el dolor, intentos de cierre para las cicatrices y la potencia misma de lo humano.  Esta poesía encarna una voz que no se deja porque después de todo, viene de un profundo amor por la vida.  Tras . tocar es filosofía, es poesía activista, es el lenguaje vivido de una guerrera apócrifa.»

Érika Fontánez Torres, Profesora, Universidad de Puerto Rico

Chloé S. Georas escribe poesía y textos bilingües (español e inglés) y hace trabajos fotográficos/visuales.  Es la autora del libro-objeto “rediviva : lost in trance . lations” (Editorial Isla Negra, 2006; Libros Nómadas, 2001), el cual fue premiado por el Pen Club de Puerto Rico.  También es Catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico.  Ha presentado y publicado su trabajo creativo y académico en Puerto Rico y otros países.

 

Cuaresma y dimensión social de la fe

Especial para CLARIDAD

En un mundo laico y pluralista como es este que vivimos, cada vez menos personas prestan atención a tiempos litúrgicos cristianos como es la Cuaresma. Es verdad que, ahora, en tiempos de pandemia, el término Cuarentena se hizo más actual y las personas perciben que la Cuaresma es un tiempo de cuarentena espiritual. Son 40 días de intensificación de la dimensión comunitaria y social con la cual los cristianos se disponen a celebrar la Pascua. Esta fiesta, común al Judaísmo y al Cristianismo, celebra la vocación humana para la renovación de la vida y la libertad.

La sociedad debe ser laical y abierta a todos igualmente: creyentes y no creyentes. Sin embargo, laical no quiere decir anti-religiosa. El pluralismo de la sociedad debe ser de suma y diálogo y no de exclusión o negación. Todas las religiones son llamadas no a hacer propaganda de sus doctrinas o caminos y si a colaborar para construir en común con toda población una sociedad más justa y solidaria.

Infelizmente, en América Latina y Caribe, hasta poco tiempo, el Cristianismo fue elemento usado por las clases dominantes para mantener la herencia trágica y inhumana del colonialismo. Muchas veces, la Iglesia Católica y otras han colaborado para mantener y mismo fomentar la alienación social y política. Esa toma formas violentas, incluso de justificar las discriminaciones sociales y la exclusión moral de las personas consideradas diferentes del modelo oficial.

En muchos países, la Cuaresma es época en la cual las Iglesias inician campanas de intensificación de la solidaridad social. Eso es la esencia de la fe cristiana. Es lamentable que, aún en ese momento, las Iglesias aún participen poco de la educación cívica de los pueblos. El papa Pablo VI escribió que la Política, cuando vivida como debe ser, es forma sublime de hacer caridad. En el Salvador de los años 70, Monseñor Oscar Romero enseñaba que es necesario restituir la dignidad de la Política como servicio al bien común.

Actualmente, el papa Francisco insiste en que todas las comunidades cristianas se pongan como Iglesia “en salida”. Su preocupación principal es el servicio a los más empobrecidos del mundo. El papa encuentra mucha oposición latente y silenciosa por parte de algunos sectores la curia romana, de diversos obispos, de una parte del clero y de algunas organizaciones eclesiásticas. Hasta hoy, hay cristianos que tienen dificultad de comprender la palabra de Jesús: “No vale la pena poner vinos nuevos en odres viejos. Vino y odres se romperán. Para vino nuevo, es necesario tener odres nuevos” (Mc 2, 18 -22).

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

Miel que me das: «Pero el cardo florece» – Alceo

Dibujo en tinta sobre papel de Emanuel Torres

Pero el cardo florece

 

Que el vino humedezca mis pulmones, pues retornan en su círculo la estrella

y su violenta estación y, oprimido por el calor febril, todo está sediento,

y cantan bajo los pétalos las cícadas.

 

Pero el cardo florece. 

 

Ahora, las mujeres andan más sangrientas que nunca

y los hombres débiles,

pues la Estrella del perro les seca la cabeza

y las gónadas.

 

Fragmento 94 de Alceo, traducido del griego antiguo por Cristina Pérez Díaz

Dibujo en tinta sobre papel de Emanuel Torres

 

Nota de la traductora

De las notas de David Campbell en su Greek Lyric Poetry, se deduce que Alceo (siglos 7-6 a.C), compatriota y contemporáneo de Safo en la isla de Lesbos, era el rey de la pachanga. Sus poemas eran el alma de las fiestas entre sus amigotes: a veces hablaban de mitología, a veces de la guerra, a veces del amor. Safo era para él casi una diosa. En el siglo quinto a.C., seguía de moda en los banquetes atenienses y, en el siglo 1 d.C., en Roma, fue una de las principales influencias de Horacio.

 

Las Vicisitudes de las Comunidades del Caño Martín Peña con los “Traficantes de Sueños”

 

Especial para CLARIDAD

El 25 de enero de este año 2021, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU. dio notificación pública sobre su decisión de excluir el Proyecto de Restauración Ecológica del Caño Martín Peña del plan de trabajo para el año fiscal 2020-21. Angustiosa y frustrante noticia. Este proyecto es crítico para su realización pues es el que provee para el dragado y canalización del tramo obstruido del Caño Martín Peña.. Como se sabe, el cauce del tramo este del canal está seriamente comprometido con escombros y otros materiales vegetativos que prácticamente impiden el flujo natural de agua por el mismo. La restricción del flujo impide que la escorrentía de las aguas de lluvia pueda fluir con facilidad, lo que provoca serias inundaciones recurrentes en grandes sectores de las comunidades del Caño. Estas aguas de inundación, a su vez, están altamente contaminadas con aguas sanitarias sin tratamiento que resultan de la carencia del servicio de alcantarillado en algunos sectores y de escapes de tuberías sanitarias obsoletas dentro de las comunidades y de troncales sanitarias regionales de la AAA que provienen de sectores al norte y al sureste del Caño y discurren bajo el lecho del Caño y paralelas al mismo. Las inundaciones recurrentes, anuales, que la situación descrita produce, constituyen un serio problema de salud pública y salud ambiental para cerca de 26,000 seres humanos que viven en el sector. Esta situación ha estado prevalente por décadas.

El Caño Martín Peña tiene una extensión de 3.75 millas entre la Bahía de San Juan y la Laguna San José. En la primera mitad del siglo 20, el canal tenía un ancho que variaba entre 200 y 400 pies y estaba bordeado por un bosque de manglar en ambas riberas. A través de éste discurrían dos veces al día, un caudal impresionante de agua provocado por las mareas astronómicas que entran a la Laguna La Torrecilla, se desplazan-por el Canal Suárez, descargan en la Laguna San José y de aquí a través del Caño, descargan en la Bahía de San Juan. El movimiento de agua diario entre la Laguna San José y la Bahía de San Juan permitía el desalojo y procesamiento de las cargas de contaminantes que se recibían mediante descargas directas e indirectas en estos cuerpos de agua. Hasta finales de la década del 1960 la Junta de Planificación autorizaba proyectos de urbanización cuyos alcantarillados sanitarios descargaban directamente a los cuerpos de agua pues había muy pocas, si algunas, plantas de tratamiento de aguas usadas. Múltiples urbanizaciones, condominios y otros asentamientos urbanos utilizaban la Lagua La Torrecilla, la Laguna San José, la Laguna de El Condado y el litoral del océano Atlántico como medio de disposición de las aguas sanitarias. En ese tiempo se asumía que la dilución de las aguas usadas en un volumen sustancialmente grande de un cuerpo receptor era suficiente para prevenir la contaminación. De hecho, se acuñaba una frase que en inglés se refería a “dilution is the solution for pollution”.

En principio, esta práctica de manejo ambiental tenía algún grado de eficiencia puesto que, por un lado, la magnitud de las descargas sanitarias era pequeña en relación al volumen de los cuerpos de agua receptores, y por el otro, el ecosistema estuarino, caracterizado por los bosques de manglar, eran suficientemente robustos y abundantes como para procesar y asimilar las sustancias y nutrientes contenidas en las aguas usadas. Para 1956 escribía Eduardo Barañano (Plan Regional del Área Metropolitana de San Juan; Junta de Planificación de Puerto Rico, 1956) que menos del 28% de la población urbana en el área metropolitana de San Juan contaba con servicio de alcantarillado sanitario. Éste consistía de tuberías para recoger las descargas sanitarias de las edificaciones y transportarlas a los cuerpos de agua de lagunas y del litoral costero. A ese tiempo existían, al menos, 30 descargas puntuales a la bahía de San Juan, al Océano Atlántico (entre El Condado e Isla Verde), a la Laguna de El Condado y a la Laguna San José. A esa fecha de 1956 se estaba comenzando la construcción de la planta de tratamiento de aguas usadas de Puerto Nuevo la cual daría servicio regional de alcantarillado sanitario. Recuerdo cuando comenzaba mis estudios de planificación que en 1974 un profesor nos indicaba que, a ese tiempo, estaban descargando cerca de 18 mil unidades de vivienda de apartamentos en la Laguna de El Condado que la mantenían en nivel serio de contaminación pues se había alterado el intercambio de agua entre esa laguna y el océano como resultado de la reconstrucción hecha al puente Dos Hermanos.

El Proyecto de Restauración Ecológica del Caño Martín Peña supone el dragado de 2.2 millas de la mitad este del Caño entre la Laguna San José y el puente de la avenida Muñoz Rivera. Según estudios técnicos realizados por la Corporación (“Hydrologic-Hydraulic Analysis for The Caño Martín Peña Ecosystem Restoration Project; GLM Engineering Group; June 2020) el dragado y canalización propiciará una mejora sustancial en los niveles de oxígeno disuelto y una mejor estratificación de los niveles de salinidad en las aguas del Estuario, un incremento notable en la biodiversidad y mejoría general de los parámetros físicos, químicos y biológicos de todo el sistema del Estuario de la Bahía de San Juan. Probablemente de importancia mayor, el proyecto permitirá la revitalización de las siete comunidades del Caño que proveerá para una mejora dramática en las condiciones de la salud humana y de las condiciones de vida de toda la población del área. El beneficio agregado de este proyecto se hace extensivo, además, a las comunidades de residentes al norte de la laguna, como las urbanizaciones de Los Ángeles, Laguna Gardens, La Marina, entre otras. También asegurará el funcionamiento del Aeropuerto Internacional Luís Muñoz Marín al mejorar el sistema de drenaje de las pistas de aterrizaje las cuales conectan a la Laguna San José.

Las gestiones de la Corporación del Proyecto ENLACE con el Cuerpo de Ingenieros comenzaron formalmente en el 2004 (hace cerca de 17 años) cuando esa entidad federal validó, mediante un estudio, el interés en llevar a cabo el dragado del Caño, reconociendo, además, su justificación a nivel ambiental y económico. Con ese reconocimiento y la gestión de la Corporación, el Congreso federal autorizó el dragado del Caño en el 2007 (hace 14 años) como un proyecto primario de protección contra inundaciones y de restauración del ecosistema estuarino; en esa aprobación se autorizó el uso de hasta $150 millones. En el año 2012 (hace 9 años) el Cuerpo de Ingenieros y la Corporación firmaron un acuerdo mediante el cual esta última le transfiere fondos públicos de Puerto Rico al Cuerpo de Ingenieros para que supervisara y llevara una revisión técnica del proceso de estudios de viabilidad y de Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de dragado gestión que representó una inversión de $3 millones. En 2016 (hace 5 años) el Cuerpo de Ingenieros firmó el Acuerdo de Diseño para llevar a cabo los trabajos de pre-construcción, ingeniería y diseño para el primer contrato de construcción del dragado. Este Acuerdo suponía la inversión de $3.85 millones, de los cuales el 35% fueron fondos del Pueblo de Puerto Rico. A enero de 2021, se habían asignado $5.6 millones, de los cuales $3 millones representan el pareo provisto por ENLACE mediante una combinación de dinero en efectivo y en especie, de manera que el contrato para iniciar la construcción y desarrollo del dragado está listo, pero ha sido pospuesto ya que el Cuerpo de Ingenieros tiene otras prioridades que ocupan su agenda de trabajo y posponen su colaboración en este proyecto.

La situación con el Cuerpo de Ingenieros y el Proyecto ENLACE me hace recordar las circunstancias en las que esa agencia federal ha manejado los proyectos de canalización de cuerpos de agua en Puerto Rico. La experiencia histórica dice que esa agencia, independientemente de su eficiencia técnica, es exageradamente burocrática y extremadamente lenta en la ejecución de los proyectos en los que se involucra. Tomemos como ejemplo la historia de la canalización del río Piedras. En junio de 1970 se produjeron lluvias severas e inundaciones significativas en la cuenca del río Piedras que provocaron daños multimillonarios a sobre 900 familias en Puerto Nuevo y a muchos comercios en el Sector Bechara, adyacente a la Avenida Kennedy. En octubre de ese mismo año se produjeron nuevas inundaciones provocadas por una depresión tropical que se tornó estacionaria por cinco días cerca de Puerto Rico (Coastal Flood Hazards and Responses in Puerto Rico: An Overview; Department of Natural Resources Planning Area; February 1980). Como resultado de esos eventos de inundaciones, el gobierno decide llevar a cabo la canalización del río Piedras, actividad que se encomendó a la Secretaría de Control de Inundaciones del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP). Poco tiempo de iniciadas las labores de estudio y diseño, se decidió encomendar el proyecto al Cuerpo de Ingenieros. Esa entidad inició el estudio de viabilidad en el 1978 y completó el llamado Survey Report en octubre de 1984. El Congreso federal autorizó el proyecto en noviembre de 1986 (hace 35 años) a un costo total estimado entonces de $234 millones.

Pocos años después de esta fecha comenzaron los trabajos de dragado y canalización del proyecto, cuyo costo no conozco al presente, pero que estoy seguro de que a esta fecha excede los $1,000 millones. A modo de ejemplo, en octubre de 2010 se autorizó un contrato por $520.3 millones solamente para completar los trabajos de la quebrada Margarita, tributaria del río Piedras. Recientemente el Cuerpo de Ingenieros indica que, para llevar a cabo las actividades pendientes de construcción de la canalización desde el puente de la Avenida Roosevelt hasta la parte alta de Río Piedra Heights, invertirán otros $1,585 millones. De manera que cuando terminen lo que falta por hacer, (que es por mucho más de lo que hasta ahora han hecho), habrán invertido sobre de $2,500 millones en un proyecto que comenzó hace 43 años y que estimo le tomará completarlo otros 20 años adicionales. Es decir, las familias que esperan la protección de ese proyecto en Puerto Nuevo habrán esperado más de 60 años de su realización. Las circunstancias del río Piedras son muy similares a las que ocurrieron con el proyecto de canalización de los ríos Bucaná y Portugués en Ponce, que también los comenzó el DTOP a principios de la década del 70 y que todavía el Cuerpo de Ingenieros no ha entregado de forma definitiva.

Me resulta de gran significado saber que antes que se encomendara al Cuerpo de Ingenieros el llevar a cabo obras de control de inundaciones en Puerto rico, los ingenieros puertorriqueños del DTOP y luego del DRNA realizaban esas obras a un costo relativamente más bajo, con gran certidumbre en la programación del tiempo de inicio y terminación de construcción el cual era razonablemente corto, y con igual y quizás mayor eficiencia desde el punto de vista de ingeniería hidráulica. Esa Unidad de Control de Inundaciones Puertorriqueña llevó a cabo las obras de canalización del Río Yagüez en Mayagüez, del Río Hondo y Bayamón en Bayamón-Cataño, del Río Humacao en Humacao y de la Quebrada Mendoza en Cabo Rojo, obras que todavía están dando servicio a sus comunidades respectivas.

Pienso que la problemática de inundación y de salud pública de las comunidades del Caño no pueden esperar otras décadas para su solución definitiva. La condición de inundabilidad y de impacto a la salud ocurre ordinariamente todos los años, prácticamente todo el tiempo. Los proyectos de control de inundación a los que en este escrito me he referido afectaban a las comunidades concernidas de forma esporádica y con baja recurrencia de tiempo. La situación del Caño no es comparable a la situación que afecta al río Piedras. El sentido constante de inseguridad, el daño crónico a la salud de miles de niños y de población de mayor edad, la condición de pérdida frecuente de propiedad mueble e inmueble, la aspiración de ‘soltar el nudo’ que tiene maniatado y cautivo el presente y el futuro de la vida y el desarrollo de las comunidades no puede seguir esperando por una decisión burocrática en manos de extranjeros que parecen traficar con la indolencia cuando tratan con comunidades pobres, un claro ejemplo de injusticia ambiental. El Caño y sus circunstancias son únicos en Puerto Rico y corresponde una solución urgente, y también única. No se puede postergar más tiempo el tomar las decisiones correspondientes al dragado y canalización que ya están evaluadas, examinadas y prudentemente acordadas con todos los actores sociales involucrados. Pienso que hay que exigir que el Cuerpo de Ingenieros que revise su decisión de excluir el Proyecto del Caño de su plan de trabajo anual. Y si no está en esa disposición, exigir al Departamento de Vivienda que autorice la financiación necesaria para el proyecto de dragado y canalización del Caño con los fondos del Programa de Desarrollo Comunitario (CDBG-MIT) disponibles y llevarlo a cabo con entidades profesionales y técnicas que no sean los ingenieros federales, tal como se ha hecho con múltiples otros proyectos de construcción en Puerto Rico. No hay tiempo para perder esperando por “traficantes de sueños”, onerosos en tiempo y dinero que parecen no tener voluntad, compromiso ni sensibilidad con las comunidades del Caño Martín Peña. Hay que ponerle fin a esta injusticia. Recordemos las palabras de Doña Consuelo Lee Tapia: “En tiempo de los cínicos la inteligencia cae en el desorden, la corroe el cáncer del no-propósito. Y éste se extirpa con el poderoso bisturí en mano firme y experta. Porque el tiempo de los cínicos siempre se supera asiéndose con bravura a los principios.” (Fragmento del poema En Tiempo de los Cínicos)