Inicio Blog Página 1178

La poesía de Norberto James: De lo político, a lo abstracto, a lo personal

Especial para En Rojo

Hace sólo muy poco murió Norberto James Rawlings (6 de febrero de 1945 – 7 de enero de 2021), un poeta dominicano al que hay que prestar más atención de la que ha recibido.  Llegó a publicar ocho poemarios.  Uno de ellos recoge su obra de 1969 al 2000.  En el último Miguel D. Mena recopila la que parece ser la totalidad de su producción poética, inclusive unos textos sueltos que no parece formar un libro, textos que el poeta escribió en su último año: Norberto James Rawlings, Poesía completa(Edición de Miguel D. Mena, Santo Domingo, Ediciones Cielonaranja, 2020).

A pesar de esta producción sustancial o, al menos, notable, a James muchos lo conocen o lo reconocen por un poema de su primer libro, “Los emigrantes”, poema que Mena considera “un acto fundacional” y lo iguala a otros dos que trataron de definir el país y a su gente: Yelidá(1942) de Tomás Hernández Franco y Hay un país en el mundo(1949) de Pedro Mir.  Por su parte, Néstor E. Rodríguez, uno de los mejores comentaristas de la poesía de James, llama este poema “su más grande creación” y “el estadio más alto de la poesía dominicana” (“Norberto James Rawlings, el hombre de la multitud”, Interposiciones, San Juan, Santo Domingo, new York, Zemí Books, 2019).  Por mi parte apunto que mientras Hernández Franco propone en Yelidáuna mulatez esencial del dominicano en términos cuasi míticos y Mir, en Hay un país en el mundo, echa una mirada amplia a su país y a su gente con lentes ajustados al materialismo histórico, James centra su atención en un grupo particular de dominicanos, los cocolos, y reclama para ellos – y por ellos para sí mismo – la dominicanidad que a veces se les niega.  Recordemos que con el término cocolo, término originalmente despectivo, se designa en la República Dominicana a los negros descendientes de emigrantes venidos al país de las islas del Caribe inglés.  Más claramente no pueden hablar sobre ese origen del poeta sus apellidos.  Sus antepasados vinieron de Jamaica, de Saint Kitts y del sur de los Estados Unidos. James habló sólo inglés hasta los diez años.  Pero hay otros dominicanos del mismo origen que han hispanizado sus apellidos en un intento por asimilarse más fácilmente a la cultura dominante.  También hay que apuntar que en contexto de la problemática racial de esa otra antilla se establece una diferenciación entre el negro de origen cocolo y el de origen haitiano, a quien muchos, hasta nuestros días, le niegan por completo la dominicanidad.  Este último ha sido un tema debatido por décadas y décadas entre nuestros hermanos de esa media isla vecina.

Como apuntaba, “Los emigrantes”, el poema que hasta ahora se ha visto como el emblemático de Norberto James, es un reclamo de la dominicanidad para los cocolos.  El poeta así lo establece desde el comienzo del mismo.  “Aún no se ha escrito / la historia de su congoja. / Su viejo dolor unido al nuestro”.  Con estos tres tajantes versos abre el poema donde también se listan los nombre de cocolos importantes, algunos reconocidos en el país:

John Thomas, predicador.

Whinston Broodie maestro.

Prudy Ferdinand trompetista.

Cyril Chanlanger ferrocarrilero.

Aubrey James químico.

Violeta Stephen soprano.

Chico Conton pelotero

 

Y el poema cierra con un reclamo de inclusión con el que poeta pide el reconocimiento de la pertenencia a la dominicanidad para todos los cocolos y, a la vez, presenta la contribución de estos al país: “…aseguramos / la posibilidad del canto / para todos”.

No cabe duda de que “Los emigrantes” es un poema de importancia para las letras dominicanas.  Pero es injusto reducir a este solo texto la obra y la valía de Norberto James.  Ahora que gracias a la labor de Miguel D. Mena tenemos a mano su Poesía completapodemos y debemos ver su poesía como un conjunto, con variantes, diversidad y choques, pero también con una unidad que la hace coherente.  La propuesta de estas páginas es comenzar a apuntar hacia la coherencia de esta poesía e ir más allá del poema hasta ahora privilegiado por la crítica.

En el breve prólogo a Poesía completa de James Mena propone un acercamiento biográfico a esta.  Y la misma propuesta ha sido también el punto de partida que han adoptado otros comentaristas de la obra de James.  Su poesía se tiende a ver como producto directo de los azares vitales del poeta. Así su primer libro se asocia y hasta se identifica como producto del compromiso político de James quien estuvo directamente unido a la lucha estudiantil que floreció tras la invasión militar estadounidense de su país en 1965.  Su primera producción, pues, responde a su compromiso con esas circunstancias políticas y, por ello mismo, Mena ve como el primer James queda marcado por la poesía de León Felipe y de Pablo Neruda a quienes parece tomar como modelos principales. Para mí el impacto de la obra de Neruda marca toda la poesía de James, pero no lo hace un solo Neruda, no sólo el Neruda político.

Hay que apuntar que este primer libro queda también marcado y hasta parcialmente deformado por una visión de la poesía como un discurso privilegiado y elevado que lleva al poeta a emplear ciertas formas lingüísticas que no se usan en el lenguaje dominicano.  Creo que el joven James empleaba esas formas porque lo hacían sentir que su poesía se fundaba en una lengua privilegiada, elevada, digna y artística: “Vengo a escribir vuestrosnombres / … / sobre vuestra fatigada sal de obreros”, dice el poeta en “Los emigrantes” (y yo subrayo) con un lenguaje que no suena al de todos los días, al de un poeta comprometido con su gente y sus circunstancias y que, en parte, niega, en el fondo, una identificación completa con los dominicanos común y un total compromiso con ellos al separarse de la lengua compartida.  En su segundo libro todavía persiste ese lenguaje: “Si conocierais/ el reverso de nuestros toscos escudos…” (IX,La provincia sublevada[1972]), dice con esa expresión engolada que más tarde, por suerte, abandona.

El empleo de ese lenguaje que tergiversa su realidad lingüística desaparece poco a poco y el poeta aboga al fin por una sencillez que refleja la realidad de la lengua compartida.  Ese cambio también afecta el contenido de sus poemas que intentan darnos un cuadro fiel de sus circunstancias sociales.  Ya en su segundo poemario se enfocaba en su historia personal – “Yo no tuve libros / ni bicicleta.” (XI, La provincia sublevada) – y el reconocimiento de esa realidad personal lo lleva a abogar también por una sencillez formal que refleje esas circunstancias: “La sencillez / fue norma inviolable, / como lo fue el abierto amor a lo humano” (XV, La provincia sublevada).  El poeta reconoce que la lengua que emplea y el mundo al que intenta dirigirse están íntimamente relacionados.

En su producción posterior esa sencillez no queda divorciada de un cierto grado de abstracción que lo lleva, especialmente en sus poemarios más tardíos, al empleo de un lenguaje privado, críptico, abstracto, un lenguaje que, para mí, mira al Neruda surrealista y también a otros poetas que exploran el tema del amor, entre ellos, Pedro Salinas.  Ese lenguaje más abstracto se fundamenta en las metáforas crípticas y en el empleo de la sinestesia:

 

Existen olores oscuros,

señas de identidad,

que cuelgan de la vestimenta de

los objetos

atareados con su propio decaimiento

zozobrantes de sí mismos…

(“Cansancio visible”, La urdimbre del silencio[2000])

Pero en ese contexto de tonos surrealistas aparece el tema del amor que le da un sentido de concreción a su poesía y la hace más comunicante.  El amor hace más real todo el mundo del poeta y ese afincamiento se concreta específicamente en la amada que, en estos textos, sigue teniendo tonos nerudianos:

En lo más hondo de tus entrañas

edifico mi morada

lugar al que pertenezco

Levanto paredes

que habrá de garabatear mi hijo

con los vivos colores de sus canciones

En ti fundo mi hogar      creo mi patria

(“Compañera”,Patria portátil[2004])

 

El trayecto poético que aquí trazo brevemente en la poesía de Norberto James – y sé que mi particular lectura juega con los textos y reestructura esa poesía, y sé también que hay muchas otras posibles y diferentes lecturas de esta – me lleva a trazar en la misma un proceso que va de lo concretamente político a lo abstracto de tono surrealista y teñido fuertemente por el tema del amor a lo autobiográfico.  Pero aclaro que para mí ese intento de presentar su propio mundo está presente en toda su poesía, aunque se evidencia más fuertemente en su obra tardía.

En ese último o penúltimo momento poético – penúltimo si contamos los poemas que no llegó a recoger en forma de libro – el poeta, quien se sabía gravemente enfermo, tiene la valentía de explorar su propio fin:

Bajo el mismo toldo

esperando a que escape

en el brillo moribundo de la tarde

me mira esquiva la muerte

y yo provocador sonrío.

( “Encuentro”, Patria portátil)

Este rasgo autobiográfico, que aparece en toda su obra pero que se incrementa y concretiza al final de la misma, me lleva a verlo como un elemento que da una fuerte coherencia interna a la poesía de Norberto James, poeta a quien hay que leer, releer y colocar con propiedad y respeto en el canon dominicano y en el antillano también.

 

 

Elizam Escobar 1948-2021      

Por Soledad  Romero Pizarro

Dedico este Homenaje Póstumo a la memoria de Elizam Escobarartista, pintor, poeta y patriota puertorriqueño.

Elizam fue amigo y compañero exquisito quien encabezó con un colectivo de artistas  la ruta de ANTILLANOS,  una  exposición itinerante  que organicé para la galería KENKELEBA  en la ciudad de Nueva York durante el otoño del 2010.

El año 1980  marcó  la fecha del arresto de Elizam  en la ciudad de Chicago, acusado de  pertenecer a un grupo  clandestino en pie de lucha por la independencia y descolonización de Puerto Rico su tierra natal.  Condenado por sedición a pasar 64 años en prisión, su encarcelamiento ha sido una de las sentencias más largas que  hubiera experimentado  artista alguno como prisionero político de la Isla de Puerto Rico.  Después de una larga campaña internacional por su liberación, la  pena le fue conmutada por el Presidente William Clinton, al cumplir diecinueve años y cinco meses en cárceles estatales y prisiones federales de los EEUU.

Como el Ave Fénix  se renovó despojándose de la coraza carcelaria, y del entorno de opresión, enajenación y soledad calculada, por medio de la gracia  y bendición del Arte. Su genio artístico trascendió los muros siendo guiado por la inteligencia, el sentido de balance, la claridad y firmeza de sus convicciones políticas.

Cuando lo visité en su residencia taller en Hato Rey  para verlo seleccionar las piezas de la exposición, me describió el trasfondo creativo experimentado tras las rejas. Donde le fue permitido se dedicó a pintar. Se ocupó de pulir su intelecto escribiendo poesía y ensayos políticos que serían compartidos con los compañeros poetas en la Isla. Durante esa condena apenas recibió visitas excepto de su abogada la  licenciada Jan Susler  quien aparece en  la pintura ¿Por qué en medio del sueño?como personaje alegórico togado encarnando a la Justicia, pero con los ojos abiertos de un centinela. Elizam seleccionó  para Antillanos tres piezas complementarias que emergieron de un estado de carácter onírico _ porque fueron muchas las horas que estuvo sumido en el sueño, días y noches en duermevela .

Explica que durante esas secuencias experimentó un entretejido de experiencias que aparecerían luego transmutadas dentro de un universo simbólico.  La interpretación de la realidad opuesta a la soñada sería  codificada y proyectada en el lienzo La pugna del ser por medio de la desarticulada lógica de los sueños. Al experimentar tales procesos mentales,  Elizam describió  cómo internalizó aspectos formales y sub textos del cuadro El juego de cartas  del pintor polaco Balthus . Esta forma de penetración  le facilitó  la entrada al universo delirante de la caverna de los sueños y  de la imaginación, la cual sería proyectada desde su mente durante los años de encarcelamiento, 1989  en la prisión El Reno en Oklahoma.

En conclusión podríamos decir que su impulso creador fructificó creando cerca de mil obras artísticas: pinturas , portafolios,  esculturas, poemas, ensayos en torno al arte, y ocho  cuadernos con dibujos y notas. Una de sus últimas obras El ahorcado  es un autorretrato que proyecta su aprehensión  de morir ahorcado. La figura central aparece colgando de una viga del techo con las manos atadas e insertada en un saco, reflejando que ha caído dentro de una red de pesca, que es  al mismo tiempo un sudario mortuorio. Es una pintura que podría ser interpretada de forma literal como alerta  por la sarta de prisioneros  puertorriqueños  que han sido descubiertos ahorcados en la celda.

Hoy lloramos la ausencia de ElizamEscobar con su fallecimiento. Al mismo tiempo exaltamos la generosidad y entrega total de su vida y talento a la gran causa de la liberación de la nación puertorriqueña del colonialismo, la Patria que tanto amó

Ciudad de Nueva York, 22 de enero del 2021. __

 

Abogan por el derecho a la vivienda

CLARIDAD

 Entre el año 2017 a septiembre de 2020, en Puerto Rico se ejecutaron 12,788 residencias, de acuerdo a datos de la Oficina de la Comisionada de Instituciones Financieras (OCIF). Así lo dio a conocer un grupo de organizaciones que reclamaron al gobernador, Pedro Pierluisi Urrutia, que cuando se emita una orden ejecutiva que declare  un estado de emergencia o de desastre mayor en Puerto Rico,  se incluya una prohibición de desalojos por falta de pago durante el periodo que dure dicha emergencia.

 La petición fue hecha mediante una carta enviada por cerca de 30 organizaciones, encabezadas por ayuda Legal Puerto Rico (ALPR), entre las que hay organizaciones comunitarias y feministas, el Colegio de Trabajadores Sociales , la Sociedad de Planificación  y otras.

 “Las organizaciones, grupos y quienes suscribimos esta carta tenemos un compromiso con la defensa del derecho a la vivienda en Puerto Rico. Ya sea a través del ofrecimiento de servicios directos a poblaciones particulares o como entidades que promueven la abogacía, compartimos la certeza de que sin vivienda no hay salud pública o recuperación justa. Como gobernador, usted cuenta con la autoridad y el deber de establecer la política pública de Puerto Rico en temas de desastres y vivienda”, reclamaron las organizaciones.

 Las licenciadas Ariadna Michelle Godreau Aubert y Verónica Rivera Torres, ambas de ALPR, expresaron en entrevista que llevan años trabajando con desastres y que cada vez que hay uno hacen el mismo  llamado de moratoria justa. Aclararon que la moratoria que se solicita no es como las que se dieron cuando el huracán María ni como la primera Orden Ejecutiva (OE) que se decretó el 15 de marzo de 2020 debido a la pandemia, que tenían un tiempo determinado.

La situación actual es que la OE de marzo concedió una moratoria de 30 días en préstamos hipotecarios; pero esa moratoria de inmediato fue cuestionada por los bancos y más nunca se ha vuelto a  cuestionar el tema de moratoria en una OE.  Godreau Aubert, directora ejecutiva de Ayuda Legal,  indicó que sí se logró que se pasara una resolución que habilita una moratoria hasta agosto de este año; pero fuera de eso, en Puerto Rico nunca se ha vuelto hablar del tema.

En Estados Unidos, expusieron, cuando se aprobó el Cares Act se aprobó  moratoria para cubrir solo hipotecas subsidiadas  a nivel federal y para asistencia de alquiler federal.  Las licenciadas denunciaron que cuando se aprobó el Cares Act,  se incluyeron  unos fondos para el Gobierno de Puerto Rico, pero el Gobierno  no los usó hasta muy tarde. Solo algunos municipios los usaron; pero fue muy poca la publicidad, e incluso, el entonces secretario del Departamento de la Vivienda les llegó a decir  una vez que ese  dinero no se podía usar y que era “mínimo, muy poco dinero”.

 Aunque esa moratoria para las hipotecas subsidiadas por el Gobierno federal se han ido extendiendo a Puerto Rico, la realidad es que en la isla  nunca se ha  tenido una moratoria de desahucios: “De eso no se habla aquí”, censuró Godreau Aubert.

 La situación es que, ahora mismo, en Puerto Rico  la gente está en un hilo porque depende de lo que ha dicho la Rama Judicial de Puerto Rico, de que no se van a ver lanzamientos;  pero esto no es ni siquiera por orden del tribunal,  lo que significa que la gente está desprotegida una vez se acabe la disposición federal ahora en marzo.

 “La desprotección es real, es una vulnerabilidad en derecho que se evidencia precisamente por lo que los tribunales  han tenido  que hacer para evitar la ola de los desalojos. Antes de que el tribunal lo hiciera en Puerto Rico,  lo hicieron los federales. Ya han habido discusiones  de qué se puede ver en cuál fase”, subrayó Rivera Torres respecto a los casos en los tribunales en la isla.

Ambas comentaron que cuando lo peor del encierro con  la pandemia, muchas personas en alquiler llamaron a ALPR preocupadas porque  estaban procurando sacarlos de sus casas.  Los bancos también han presentado demandas de cobro, hecho emplazamientos y ejecutado casas. Eso, con todos los mecanismos legales que se han logrado conseguir. Por eso  importante que el Gobierno actúe, incluso crear legislación al respecto.

 De acuerdo con datos del mismo Gobierno de Puerto Rico, en el mes de septiembre, 97 mil familias se habían acogido a la moratoria de ejecuciones de hipoteca. “Cada vez que viene un desastre lo primero que se afecta es la vivienda, ya sea porque el desastre te la tumbó o  porque  no puedas pagar tu casa. Después de los  huracanes hemos visto,  a los días, las amenazas de desahucio.  Después de los terremotos, emplazamiento de hipotecas, y ahora con la pandemia, no hay dinero” manifestó Godreau Aubert.

 En términos de los gastos de personas que viven en alquiler, aunque los datos disponibles no son muchos, se sabe que casi el 47 % de la población que alquila, que es una tercera parte de la gente en Puerto Rico, invierte más del 35 % de sus ingresos en renta. Una   quinta parte son personas mayores de 65 años. Por medio de las llamadas que reciben en Ayuda Legal saben que estas poblaciones  tienen miedo de perder sus casas y que por circunstancias de edad, género, raza o  situación social  tienen menos oportunidad de conseguir una vivienda.

Las entrevistadas reiteraron que aunque la crisis hipotecaria y de desahucios que azota a Puerto Rico se suma a una crisis de vivienda que por años lleva empeorando, a esta situación se suma la falta de techo seguro de miles de familias que esperan asistencia, a más de tres años de los huracanes Irma y María y a más de un año de los terremotos que afectaron el Sur. Por último, el impacto económico del COVID-19 ha aumentado la vulnerabilidad de quienes hoy no saben cómo pagar sus rentas o hipotecas.

 Ambas exhortaron a que las personas que entiendan necesitan orientación sobre su situación a llamen a Ayuda Legal Puerto Rico al 787 – 957- 3106.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para cumplir el plan de ajuste, hay que revertir la deuda

CLARIDAD

El Centro para una Nueva Economía (CNE) advirtió que para que Puerto Rico pueda cumplir con un plan de ajuste de deuda a largo plazo debe antes procurar revertir el estancamiento secular de nuestra economía. Para lograrlo, recomendó que el Gobierno implemente una estrategia coordinada de crecimiento económico que incluya, entre otras cosas, aumentar la inversión fija doméstica y foránea, fortalecer las pequeñas y medianas empresas de capital local, promover la exportación por empresas puertorriqueñas e invertir de manera significativa en actividades de investigación y desarrollo, que resulten en bienes y servicios innovadores producidos localmente.

Las recomendaciones forman parte de un análisis preparado por el director de Política Pública del CNE, Sergio Marxuach, y compartido con la Prensa, en anticipo al Plan de Ajuste de la deuda de los Bonos de Obligación General (BOG) con la Autoridad de Edificios Públicos (AEP) y obligaciones con varios grupos de acreedores no asegurados, que debe presentar la Junta de Control Fiscal ante la jueza Laura Taylor Swain, el miércoles, 10 de febrero. En total, el Plan de Ajuste  modificaría los términos de cerca de $35,000 millones de deudas del Gobierno central.

El economista del CNE expuso que en octubre de 2020 la JCF presentó su oferta a los acreedores para reducir esa deuda a aproximadamente $11,900 millones, que se reparten en $6,000 millones en efectivo, $4,900 millones en nuevos BOG y $1,000 millones en la forma de un Instrumento de Valor Contingente (IVC). Menciona Marxuach que, según la JCF la tasa de recuperación promedio para todos los acreedores fluctuaría entre 31.3 % (sin incluir los pagos del IVC) y 34.1 % (incluyendo todos los pagos del IVC), aunque demuestra gran variación entre las diversas clases de acreedores.

Marxuach señala que todo este andamiaje de reestructuración está anclado en proyecciones económicas a mediano y largo plazo, que a su vez se utilizan para estimar los ingresos disponibles al gobierno y calcular el superávit primario (el dinero que queda después de cubrir los gastos operacionales del gobierno) que se puede utilizar para el servicio de la deuda reestructurada. Mientras, informes de prensa y documentos publicados por la misma JCF reflejan que algunos acreedores objetan las proyecciones económicas de la Junta porque las consideran demasiado pesimistas.

 “Esto no debe sorprendernos, debido a la naturaleza adversativa del proceso de reestructuración. Y también porque hacer proyecciones económicas y fiscales a largo plazo (20 años o más) es difícil en el mejor los tiempos. Y, ciertamente, no estamos en los mejores tiempos”, apunta el director de Política pública del CNE.

 Se puede estipular con un alto grado de confianza que el Gobierno de Puerto Rico enfrenta un nivel de incertidumbre no visto por lo menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, debido a que la economía de la isla ha estado estancada, en contracción o creciendo de manera mínima, por 15 años consecutivos. A esa débil base económica, indica, hay que añadirle los impactos económicos adversos de una concatenación de eventos desafortunados, tales como la reducción de la población; la quiebra misma del gobierno, que afecta la inversión; los huracanes de 2017; los terremotos de 2020 y la pandemia de COVID-19.

 A la luz de estas circunstancias, el cuadro macroeconómico del país es complicado. A corto plazo se vislumbra un repunte modesto (un crecimiento entre 1 y 1.5 % del producto nacional bruto) debido al aumento del gasto público para la reconstrucción de la infraestructura dañada o destruida por los huracanes y los terremotos, para restituir la pérdidas que han sufrido muchas empresas y para ayudar a los que han quedado desempleados debido a la pandemia, gasto público que es financiado principalmente por el Gobierno federal. Pero ese repunte que se proyecta a corto plazo no está garantizado.

 Las causas que Marxuach indica pueden afectar de manera negativa ese repunte son en primera instancia que el estímulo económico dependerá en gran medida de la disponibilidad de los fondos federales, lo que a su vez está sujeto a los vaivenes políticos y burocráticos en Washington, D.C., y a la incapacidad del Gobierno de Puerto Rico para ejecutar operaciones complejas. Además, mucho de ese gasto será en bienes y servicios producidos por entidades y personas foráneas, lo que reduce el efecto multiplicador en la economía local.

 Aun si se cumple esa proyección de crecimiento a corto plazo hay que recordar que ese modesto repunte se debe al reemplazo del capital destruido o a la compensación de pérdidas, y no cambia, transforma, o modifica de manera alguna la dinámica subyacente de estancamiento secular de nuestra economía a largo plazo.

 Es en este punto Marxuach presentó sus recomendaciones. Además de las ya mencionadas, hay que implementar políticas públicas que fomenten (directa o indirectamente) la productividad total. Por ejemplo, reformar a fondo el sistema educativo, el cual califica de mediocre; reducir los costos de la energía eléctrica, así como mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico; reformar instituciones obsoletas que impiden el crecimiento económico y eliminar la cacería de rentas por parte del sector privado.

“La implementación de ese tipo de estrategia toma tiempo y está plagada de riesgos. Es por eso que les recomendamos a los acreedores que acepten proyecciones económicas conservadoras en la confección del Plan de Ajuste. Ese es, simplemente, el curso de acción más prudente. El nivel de incertidumbre sin precedentes en tiempos modernos hace que las proyecciones económicas y financieras a largo plazo no sean confiables”, afirmó.

Marxuach ve difícil que Puerto Rico pueda presentar de buena fe un Plan de Ajuste que sea vinculante por treinta años. Sin embargo, reconoce que dadas las instrucciones claras de la jueza Taylor Swain, la JCF tiene que radicar en la corte este 10 de febrero por lo menos un bosquejo detallado del Plan. Las recomendaciones del Centro para una Nueva Economía son que se aumente el componente del IVC, al tiempo que se reduce la contraprestación pagada en forma de nuevos bonos de BOG. Explica que esto permite a los inversionistas un recobro mayor en caso de que la economía tenga un desempeño superior, mientras protege a Puerto Rico en caso de que los ingresos del Gobierno estén por debajo de las expectativas. Esto según el CNE, ayuda a mitigar la incertidumbre prevaleciente, facilita que se presente un PA viable y reduce la probabilidad de una crisis de liquidez.

“Esta es una propuesta en la que todos ganan: los inversionistas participan de cualquier escenario económico potencial al alza, Puerto Rico queda con una carga de deuda sostenible y ambas partes mitigan el riesgo de un nuevo incumplimiento a corto y mediano plazo”, reafirmó Marxuach.

 

Sila y “Nosotros no somos una colonia”

Especial para CLARIDAD

En los primeros días del nuevo cuatrienio dos políticos del Partido Popular Democrático sorprendieron por la estentórea naturaleza categórica de sus declaraciones. El flamante presidente del Senado José Luis Dalmau, al ser confrontado con el hecho de que empleaba a su hermana en su oficina por unos módicos $3,030 mensuales, aseguró de manera rotunda e indiscutible que hace años que lo venía haciendo. Al parecer, Diana Dalmau Santiago es una lumbrera singular e insustituible, porque desde hace un tiempo inmemorial ha disfrutado de dispensas del Estado, para asistir en una obra legislativa sin par, a un talentoso legislador con el mayor grado de consanguinidad imaginable. José Luis Dalmau, sin embargo, supo tranquilizar a la ciudadanía asegurando: “Esto no es nepotismo”. Si esto no es, me pregunto en qué consistiría esa práctica. Imagino que si el presidente del Senado le pagara unos módicos $3,030 mensuales a su páncreas o a su intestino delgado por los servicios insustituibles que le proporcionan para su supervivencia, esto clasificaría como nepotismo. En este caso, el grado de consanguinidad sería demasiado directo, tan cercano como el tórax. Afortunadamente, esta carne de la carne del presidente del Senado vive aún en tiempos de servidumbre voluntaria y, ante esta realidad, las mejores leyes claudican.

Por otra parte, Sila María Calderón retornó a la actualidad noticiosa en una entrevista de la edición dominical de un diario. En los días transcurridos desde entonces, no he escuchado ni leído a nadie comentando lo que dijo. Hay una excepción, no obstante, ya que la exgobernadora alegó en un arrebato de lucidez negativa que “Nosotros no somos una colonia”. No sé bien a qué se refiere la exgobernadora. Su frase es voluntariamente ambigua; su designio al pronunciarla acaso sea inescrutable; su voluntad poética es posible que colinde con lo intransmisible. Sila María Calderón nos sorprende con un pronunciamiento que rebasa la relación intrínseca entre razón y cordura. No se puede afirmar que su aserto sea surrealista, porque esto no rendiría justicia a las dimensiones insondables y subterráneas de su logro, y sería además un deshonor para esa corriente de vanguardia.

Intentaré, recalco apenas procuraré rozar la magnitud del acertijo, con humildad, consciente de que me encuentro ante la luz entorpecedora de un prodigio. “Nosotros no somos una colonia”. ¿Qué está queriendo decir nuestra exgobernadora?

El relámpago que es esta frase para el entendimiento recuerda a Moisés ante la zarza ardiente. ¿Qué nos quiso decir Sila? ¿Qué “nosotros” quiso decir con “nosotros”? ¿Y ese “nosotros” cómo no se puede haber convertido en una loción fragante, en una “colonia”? ¿Acaso ese colectivo, ese “nosotros” no tiene el potencial histórico de licuarse en una eau de toilette? ¿En caso de que así fuera, el prisma mental de la exgobernadora, atornasolado cual plumaje de colibrí con déficit de atención, nos estaría negando la posibilidad olfativa del perfume por la eternidad? ¿La posibilidad de consustanciarnos con un eau de toilette quedaría para siempre en un más allá imposible? ¿Nunca accederíamos entonces al temporal refresque de un splash? La pregunta es crucial y su respuesta es insoslayable y a la vez indeterminable. ¿Somos algo que se esparce con la mano o se administra en forma de aerosol? ¿O somos la negación del buen olor? Esa es la pregunta con la que la exgobernadora se queda con la boca abierta.

¿Qué quiso decir Sila? La pregunta produce vértigo. Pocas personas en nuestra dilatada historia han puesto a todo un pueblo ante un espejo tan cruel y a la vez tan trastornador. Quizá deba reunir ahora la valentía de esbozar una respuesta ante la afirmación de fuego, hecha con plomo derretido por alguien que nos reunió en un “nosotros” frente al precipicio de la historia, las narices arrugadas y los gestos de asco. “Nosotros no somos una colonia”. De cada palabra se podrían escribir volúmenes, pero ya estamos obligados a principiar una respuesta. Sila nos dirige a la confrontación de nuestro mal olor y apunta a nuestra imposibilidad fragante. Por siempre seremos tufo, hedor, fetidez, peste. Nunca oleremos ni a gardenias ni a rosas, aquí no hay Channel que valga. Ni aunque nos bañemos con galones de Nenuco o nos quememos la piel con la administración directa de aceite esencial de pachulí sin diluir, estaremos alterando la realidad de que “Nosotros no somos una colonia”.

Nos preguntamos cómo la gobernadora llegó a convencerse de esta realidad. Debió ser despiadado y lacerante su tránsito vital hacia ese “nosotros” fétido e incoloniable. Solamente puedo especular, que la exgobernadora, siguiendo la gran tradición de la que es parte tan integral como la hermana del presidente del Senado Dalmau es a su oficina, del Partido Popular Democrático, no pudo menos que verse avasallada por el rayo devastador del verbo magnicida de sentido y coherencia. Ya lo dijo Muñoz Marín en los albores de nuestra gran constitución, desconocida en años recientes por todas las ramas de gobierno de nuestro socio, cuya bandera ondea junto a la nuestra a la misma altura en la brisa hedionda de nuestra incapacidad para ser colonia: “Hemos dicho que estamos creando un estado dinámico, un estado que contiene dentro de sí la enorme energía de un continuo crecimiento, de una continua superación. Es el Estado Libre Asociado de Puerto Rico de naturaleza en parte federal y en parte lo que pudiéramos llamar cofederal. En estos dos factores se encierra la posibilidad de su desarrollo en la Unión Americana”.

¿Qué dijo Muñoz? ¿En qué se diferencia lo “federal” de lo “cofederal” y estos términos de lo colonial? No podemos entablar ahora una batalla con la dinámica perfidia disparatada de este maestro de maestros del nepotismo que no es nepotismo. Baste, por lo pronto, que Sila no apareció flotando en un canasto en el Nilo, antes de llegar a regir en el palacio del Faraón y en el Santa Catalina de los gobernadores con pésimos olores. Baste por lo pronto, imaginar que la exgobernadora desde la cuna abrevó en esta ciénaga.

“Nosotros no somos una colonia”. Sila María Calderón es una teórica de la descomposición. Con ella, atesoramos el retoricismo de la podredumbre.

Este escrito forma parte de nuestra edición especial en papel de enero.