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Amanda Serrano es nuestra mejor embajadora

Por Javier Guaní Gorbea/Especial para CLARIDAD

Durante los últimos meses, hemos escrito varios artículos de cómo el deporte femenino en Puerto Rico y en el mundo en general no recibe tanta cobertura como debiera, sobre todo si se compara con la rama masculina. Uno de los deportes de mayor disparidad, tanto a nivel económico como de cobertura, es la diferencia abismal en que se cubre el boxeo por género. Es por eso que estoy seguro de que para el 95 % de la fanaticada pasó inadvertida la contundente victoria de la boricua Amanda Serrano frente a la estadounidense Heather Hardy, el pasado viernes en Nueva York.

En Hardy, Amanda enfrentaba una boxeadora invicta en 22 combates, que se caracteriza por una gran quijada, campeona mundial de las 126 libras y que en el papel representaba su prueba más dura. Amanda dominó desde el primer asalto, al punto de que dos de los jueces anotaron el primero 10-8, sin que hubiera una caída. Al final, obtuvo una convincente decisión unánime, ganando el octavo campeonato de su carrera y demostrando nuevamente que en este momento el boxeo femenino está en uno de sus mejores momentos. Ella está en conversaciones para ser considerada la #1, libra por libra, del mundo.

Amanda lleva más de 7años sin perder una pelea, pero pese a sus éxitos, se ha visto imposibilitada de hacer buen dinero, por lo que ha tenido que recurrir a deportes como las artes marciales y el judo para complementar sus ingresos. Su talento le ha permitido convertirse en la única boxeadora fémina en conquistar 7 divisiones distintas. Ha llegado el momento de que sus contundentes victorias ya no pueden ser ignoradas por los promotores y se hacen los arreglos para que enfrente a la inglesa Katie Taylor, también invicta en lo que sería un mega combate en la rama femenina a principios del 2020. Ojalá y se le dé, pues ella se lo ha ganado a pulso.

Al que todavía no la conozca le recomiendo que vaya a Youtube y busque 2 o 3 de sus peleas. Le aseguro que no se arrepentirán, pues su estilo de ir para el frente y tirar todo el tiempo golpes, la hacen una de las guerreras más entretenidas de todo el deporte. Creo que ha llegado la hora de darla a conocer, reconocerle sus logros y celebrarla como una de las mejores boxeadoras de la historia boricua, sin nada que envidiarle a Tito, a Gómez o a Cotto.

Reflexión de un Balanceado Mundial de Baloncesto

Por Elga Castro Ramos /Especial para CLARIDAD

A Eddie y los “guerreros”

Antes de empezar el Mundial de Baloncesto FIBA 2019 en China, muchos esperaban con ansias un hipotético encuentro entre Serbia y Estados Unidos, lo que no esperaban es que se diera en la pelea de los puestos quinto al octavo, en vez de la gran final. Al quedar eliminados de la ronda de medallas por Argentina y Francia, respectivamente, Serbia y Estados Unidos fueron dos de las sorpresas del Mundial…pero de las que no se cumplieron. La final para muchos inesperada enfrentó a una Argentina sin jugadores de la NBA y a una España de la era post Pau Gasol y sin Serge Ibaka. Acá una mirada al Mundial.

Gran actuación de América

De los siete equipos que fueron de América, solo uno, Canadá, no pasó a la segunda ronda, quedando en la posición número 21 de los 32 equipos participantes. Argentina llegó en segundo lugar (Plata), Estados Unidos en séptimo lugar (su peor actuación en la historia), y luego Brasil (13), Venezuela (14), Puerto Rico (15) y República Dominicana (16). Para nuestro continente, estos resultados significan que los dos representantes en los Juegos Olímpicos de Tokío 2020 serán Argentina y Estados Unidos, mientras que Brasil, Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana irán al repechaje le próximo verano, junto a dos países invitados de acuerdo al ranking mundial, que probablemente sean Uruguay y México.

…pero

Para muchos la gran decepción del Mundial fue la actuación del equipo de Estados Unidos, uno de los favoritos para llevarse el título, y que no sólo no obtuvo la medalla de oro, sino que quedó fuera del medallero en séptima posición. Aún sin llevar las máximas estrellas de la NBA, Estados Unidos era un sólido candidato, pero cuando miramos con detenimiento el por qué, las razones eran bastante abstractas: que era el único equipo con todos jugadores NBA, la larga racha de partidos invictos en torneos internacionales y pues el peso del nombre. Pero desde los fogueos se vio que no era un equipo invencible, de hecho, perdieron un juego de fogueo con Australia y en la primera ronda estuvieron muy cerca de perder con Turquía. Y finalmente una sólida Francia los derrotó, para luego sufrir otra derrota frente a Serbia ya en la ronda de consolación. Es importante señalar que este equipo se formó para el Mundial y que no han estado jugando juntos como otros equipos. Y aunque estaban muy bien dirigidos por un grande como Greg Popovich, parece ya no ser suficiente juntar doce jugadores de la NBA e ir al torneo.

Tanto Popovich como el ex jugador Kobe Bryant han expresado que es evidente que la unidad de muchos de los otros equipos, el tiempo fogueando juntos y la cohesión que esto crea, les da ventaja. Más aún quedó demostrado con el gran torneo del equipo argentino, que no tener jugadores en la mejor liga del mundo, la NBA, no te descalifica para ser contendor en el torneo.

La otra cantaleta de los estadounidenses-cuando están perdiendo-es las diferencias entre las reglas FIBA y las reglas de la NBA. Honestamente cuando están ganando por márgenes abultados y terminando invictos los torneos rara vez escucho esta discusión, pero es recurrente cuando están perdiendo. Y aunque sí hay algunas diferencias entre ambos reglamentos, son más las similitudes y son múltiples los jugadores de otras nacionalidades que también juegan en la NBA y cuando se ponen el uniforme del equipo nacional, cambian la sintonía sin problema. Para mi más que el cambio de reglas es un problema del estilo de juego y la cohesión de muchos de estos equipos. Además se vio evidenciado que hay otras ligas muy competitivas alrededor del mundo, por ejemplo la Liga Endesa en España, en la cual juegan muchos de los jugadores que estaban participando en el Mundial.

13 títulos en 12 años

España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia, siendo la primera en el 2006. Aunque no fue una potencia del baloncesto mundial en el siglo XX, definitivamente sí lo ha sido en lo que va de este siglo. En los últimos doce años, España ha conquistado trece títulos: en los Euro del 2001 al 2017 ha ganado tres oros, dos plata y dos bronce. También dos platas en los Juegos Olímpicos del 2008 y 2012 y bronce en los del 2016. Y oro en el Mundial del 2006 y en este. Un equipo así siempre es candidato al título y su consistencia se vio durante el torneo, jugando con una sólida defensa y con una ofensiva que fluía bien a través de todas las posiciones, de la mano de quien fue elegido jugador más valioso del torneo, Ricky Rubio.

“No perdimos la final, sino que ganamos la medalla de plata”

Entre las muchas sorpresas positivas y negativas del torneo, quisiera destacar la espectacular actuación de Argentina, quien no sólo se llevó una medalla de plata y terminó con récord de 7-1, sino que demostró un gran nivel durante todo el torneo, derrotando al favorito Serbia y apabullando a una Francia que venía de dar la sorpresa al eliminar a Estados Unidos. Muchos no pronosticaban un largo torneo para esta Argentina, quien sólo tenía al veterano de 39 años Luis Scola de la famosa generación dorada que tantos títulos le dio a su país. Pero el veterano técnico Sergio “Oveja” Hernández formó un gran equipo alrededor de Scola y estuvieron jugando juntos por mucho tiempo, incluso fueron a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, torneo que muchos no valoran en este deporte, y no solo obtuvieron la medalla de oro, sino que lo usaron como fogueo. Esa unidad no sólo en términos anímicos sino en el tipo de baloncesto que mostraron en China, fue la clave del triunfo argentino, una sólida defensa y un gran movimiento de balón, además de la combinación de veteranía y juventud. La frase de su entrenador luego de la final lo resume todo y da la nota positiva: “No perdimos la final, sino que ganamos la medalla de plata”.

El Mundial fue bueno porque fue competitivo y balanceado, y además hubo sorpresas y países de diversos continentes lucieron, a diferencia del de fútbol donde el dominio europeo es abrumador. En términos de nuestra Isla, Puerto Rico logró dos de sus objetivos principales que era pasar de la primera ronda, lo que no lograba desde el 2002 y además clasificar al repechaje. Es evidente que queda mucho trecho por recorrer para alcanzar el nivel de otros países, pero si contextualizamos lo que eran las expectativas de clasificar al Mundial cuando comenzaron las ventanas FIBA, nos damos cuenta de lo lejos que llegaron y hay que celebrar lo logrado dentro de todas las circunstancias y usarlo como base para mejorar de cara al 2020 y al futuro.

Sobre el Debate Impunidad vs. Punibilidad

 

Por Mercedes Garriga Torres

En los últimos días el debate en las redes sociales se ha concentrado en la crítica a la solicitud de varios grupos de mujeres y feministas de que se decrete un estado de emergencia, y más específicamente, de que se implementen una serie de propuestas de acciones que el gobierno debe tomar, y que incluyen la ¨cero impunidad¨. Esta discusión va a la par con un cambio que se ha visto en las últimas dos décadas en las discusiones sobre el tema de la violencia de género (violencia sexista, violencia machista, violencia doméstica, maltrato), que se ha substraído del entorno privado, para conceptualizarse como un asunto público y de derechos humanos; aquellos que garantizan una vida digna. La concepción actual de los derechos humanos a nivel internacional cuestiona la visión de mundo de que la experiencia masculina es la referencia universal de la humanidad, así como la desigualdad en la distribución del poder entre hombres y mujeres en todos los aspectos sociales. Mientras esta desigualdad en la distribución del poder no se remedie, las mujeres no disfrutaremos de derechos humanos plenos. Y mientras esto no ocurra, no podemos decir que vivimos en una verdadera democracia.

Cuando hablamos de ¨cero impunidad¨ nos referimos precisamente a la protección y promoción de los derechos antes mencionados.  Es una lucha contra la actitud de desamparo hacia la mujer por parte del Estado, que les niega protección, y de la sociedad en general que invisibiliza el problema. Impunidad es sinónimo de no hacer nada. Una cultura de impunidad es una cultura en la que la violencia de género no tiene consecuencias, tanto para las víctimas como para los perpetradores. No podemos confundir impunidad con punibilidad. Puniblidad significa aplicar una pena o castigo a una conducta que ha sido tipificada como delito. El derecho penal no es, y no puede ser la herramienta principal para luchar contra la impunidad. Se ha demostrado vez tras vez que las leyes penales son ineficaces para prevenir la violencia doméstica. El ius puniendi del estado se guía por el principio de la intervención mínima, y por lo tanto debe ser reservado para aquellos casos en los que todas las demás herramientas contra la impunidad hayan fallado. De hecho, en la sentencia del 29 de julio de 1988 del caso Velázquez Rodríguez v Honduras de la Comisión Internacional de Derechos Humanos, la Comisión deja claro que ¨la protección de los derechos humanos no debe confundirse con la justicia penal.¨ La lucha contra la impunidad no tiene por objeto principal el condenar a los perpetradores de violencia, sino el amparar a las víctimas. La política del Estado al manejar estos casos tiene que ser la rehabilitación y la prevención de reincidencia, lo que incluye no el castigo.

 

Contra la impunidad o inacción del estado ante esta epidemia de violencia, se debe emplear un enfoque multidisciplinario que incluya medidas para prevenir razonablemente la violencia de género. Precisamente ese es el enfoque de las propuestas presentadas por los grupos de mujeres que se reunieron la semana pasada con la gobernadora Wanda Vázquez. Se trata de brindar asistencia y llevar a cabo intervenciones a favor de las víctimas, aumentar los recursos disponibles para atender casos, diseñar protocolos para el manejo de casos, y, en fin, crear una infraestructura que permita que la respuesta a las víctimas sea adecuada. Y sí, también tiene que haber un marco legal adecuado para proteger a las víctimas. El Estado tiene el deber de llevar a cabo investigaciones que permitan identificar a las personas responsables de la violencia, para asegurar un resarcimiento adecuado a las víctimas, y para disuadir a los perpetradores de la comisión de delitos futuros. Pero la disuasión comienza sensibilizando a la sociedad sobre la prevención de la violencia de género, comenzando desde las edades escolares, y a través de materiales educativos. También a través de campañas en medios de comunicación y de la recopilación de estadísticas para evaluar si las herramientas con las que contamos en la actualidad son adecuadas y suficientes. El ¨cero impunidad¨ de la propuesta presentada por las organizaciones de mujeres se trata de que no se nos culpe por la violencia que recibimos, y de que el Estado no se haga de la vista larga, reconozca el enorme rol que juega en la prevención de la violencia de género y no sea negligente al investigar y manejar los casos que llegan a su atención. La ¨cero impunidad¨ se le exige al gobierno y se refiere a las actuaciones del gobierno.

Cuando el énfasis es en proteger a las personas vulnerables a la violencia de género, nos salimos del ámbito del derecho penal y del ius puniendi del Estado, para convertir a la mujer en sujeto del derecho y no en su objeto. Pensemos en esto, cuando nos enfocamos en el derecho penal como herramienta para hacerle justicia a las mujeres, lo que estamos diciendo es que el Estado está capacitado para representarnos. Pero lo que vemos es lo opuesto, cuando el Estado nos representa, nosotras pasamos a un segundo lugar, ya que la problemática se reduce a un caso en un tribunal del Estado contra el perpetrador de la violencia, en el que por cierto, nos revictimizan y nos deshumanizan.  No es el poder judicial ni el policial es que nos hará justicia ante las agresiones machistas; ellos defienden el interés de un estado patriarcal y capitalista y eso también es violencia en contra nuestra.  Justicia se hará cuando las mujeres seamos el centro de las actuaciones del gobierno, más allá de sus propios intereses.

¨Cero impunidad¨ significa que hay que trabajar para desmontar la sociedad patriarcal y capitalista que nos oprime doblemente. Tenemos que entender que la inequidad del poder entre hombres y mujeres surge de ese sistema, por lo que no es al derecho penal al que le compete resolverla. La realidad es que en una sociedad capitalista tanto las víctimas como los perpetradores, pertenecen en su gran mayoría a una misma clase trabajadora y a lo mismos sectores marginalizados. Al Estado le conviene ¨resolver¨ de la manera más económica posible.  Se exime de culpa encerrando en la cárcel a uno que otro perpetrador de violencia de clase pobre y botando la llave. Mientras al abusador de clase alta se le encubre y se le da trato preferencial.  Si criticamos el machismo, pero no criticamos el capitalismo, nos quedamos cortos/as. Habiendo aclarado que la violencia patriarcal no se resuelve por la vía punitiva, y que lo que buscamos no es castigo, debemos plantearnos respuestas radicales al problema de la violencia de género fuera del sistema en que vivimos. No queremos igual acceso a un sistema injusto, queremos cambiar el sistema. De eso se tratan las propuestas presentadas a la gobernadora. De lograr una sociedad verdaderamente igualitaria para todos y todas.

 

La autora es abogada.

 

Entrevista a Luis Rosa:  “Hay poder cuando la gente encuentra un camino común”

Luis Rosa

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com 

A finales del año 1999, once de los diecisiete patriotas boricuas encarcelados por décadas por sus luchas independentistas fueron puestos en libertad condicional. Nueve llegaron a la Isla. Recibieron el apoyo, la admiración y el respeto incondicional del pueblo. En agosto de ese mismo año, poco antes de su regreso, se celebró una marcha en la que participaron independentistas y no independentistas como parte de la campaña de liberación de la última jornada de prisioneros políticos puertorriqueños. 

Decía Juan Mari Bras, que junto con las luchas para sacar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de Vieques, “de estas dos vertientes en que empezó a montarse el consenso nacional de los puertorriqueños es que saldrá la enorme fuerza moral que nos permitirá alcanzar la independencia de la última colonia externa del mundo”. 

CLARIDAD ha vuelto a conversar con Luis Rosa Pérez, nacido y criado en Chicago, para saber cómo ha sido su experiencia a 20 años de su regreso. También, para conocer sus impresiones sobre el ambiente político en la Isla, en contraste con las que tuvo inicialmente al momento de su llegada. 

Cuando esta entrevista, que forma parte de una serie para celebrar los 20 años de la excarcelación de la última jornada de prisioneros políticos (hasta 2001 cuando arrestaron a Ana Belén Montes), sea publicada, Rosa Pérez ya habrá llegado a su casa en Aguadilla; habrá visto, abrazado y besado a su hija, hijo y esposa, lo más que anhelaba al momento de nuestra conversación. Antes, había viajado a Chicago para coordinar la fiesta Boricua De Bandera a Bandera que se celebra entre la última semana de agosto y principios de septiembre en ese estado. 

 “Actualmente estoy en Chicago. Por los últimos 10 años he ayudado a coordinar la fiesta Boricua. Pero este año fue más especial porque pude traer la obra de Lolita en conjunto con el Centro Cultural Puertorriqueño. Coincidimos con el centenario de Lolita Lebrón y la presentación de la obra de teatro de la Colectiva EnfocArte, que viene de Puerto Rico; también, con la presentación del libro del MPI al PSP”. 

Como parte de sus próximos proyectos tiene una gira con la Colectiva EnfocArte para llevar la obra Lolita a Nueva York, el 19 de septiembre; el 20 a Filadelfia; el 21 a Boston y el 22 a Brooklyn. Pero aparte de eso, su trabajo es la construcción. Poco después de su excarcelación y llegada a la Isla se convirtió en handy man, principalmente para controlar su horario de trabajo. 

“En ese momento estaba haciendo campaña para Carlos Alberto, Oscar López Rivera y los demás que quedaban en prisión y necesitaba ese espacio para poder moverme entre las distintas actividades. Por eso empecé a hacer ese tipo de trabajo”, explicó. 

Luis en la primera entrevista que concedió a CLARIDAD 1999. Foto. Alina Luciano

Rosa Pérez sigue luchando por un Puerto Rico libre. Esa es la tarea principal de su vida a casi 40 años de su arresto. Aunque algunas cosas han cambiado a partir de la primera impresión que tuvo a su regreso, menciona que no ha dejado de sentir el calor y el apoyo de la gente cuando se habla de los presos políticos. Eso siempre le ha servido de motivación, inspiración y de obligación de continuar en la lucha “porque nosotros no salimos después de 20 años presos para retirarnos del proceso de lucha.” La cárcel no pudo detenerlo. 

Quise saber cómo comparaba el ambiente político en la Isla luego del verano de 2019, a lo que me respondió que “hay un nuevo despertar… es algo que viene sintiéndose con Vieques y la excarcelación nuestra: que hay poder cuando la gente encuentra un camino común”. 

“El terreno está fértil para la convergencia. En esta ocasión se dio prueba de nuevo de que cuando la gente está enfocada en lo que quiere, esa voz de los individuos se convierte en voz colectiva. El pueblo descubrió dónde está la fuerza, la fuerza que siempre han poseído, pero que a veces se olvida. Si los líderes de nuestros movimiento toman la responsabilidad de nutrir eso, no hay nada que pueda parar esa fuerza”. 

Siguiendo en su última línea, resaltó la importancia de entrar en conversaciones con otros sectores no independentistas, como parte de una estrategia para ganar fuerza en el camino de la lucha. Que es importante aprender a ser estratégico con la alianza, lo que describió como una ciencia y un arte que tenemos que apreciar, y hacerlo sin perder, pues “muchas veces hemos hecho alianzas y hemos entregado mucho recibiendo poco o nada. Tenemos que definir el camino y lo que realmente queremos”. 

“Yo creo que el independentismo debe estar a la disposición para asumir su rol de liderato en esa lucha”.

Como exprisionero político demostró su apoyo a Ana Belén Montes y a Nina Droz, “dos compañeras valientes”.

“A Ana Belén, que reconoció que su trabajo para un gobierno represivo no era algo que le complacía, que no le caía bien, y tuvo la valentía de denunciarlo, hay que respetarla, luchar por ella y dejarle saber a los carceleros que ella no está sola y que hay un pueblo listo para defenderla y luchando por su excarcelación. Lo mismo con Nina Droz. Aunque muchas veces hacemos cosas que no cuajan con el momento, definitivamente, nació de un acto de amor de ella y de contribuir a una causa, y por eso hay que respetarla y luchar por ella”, expresó. 

Además de su trabajo y lucha por la independencia de Puerto Rico, la música sigue siendo su pasión y actualmente toca percusión con los Reyes Cantores Isabelinos con quienes ya ha grabado tres discos. 

“Aquí en Chicago tuve la oportunidad de acompañar a uno de los grupos que estuvo en el festival. Cuando me dan break de tocar, siempre lo hago con mucho orgullo. Gente como Tony Mapeyé y Chabela son mis ídolos en términos musicales y me encanta poder estar en la tarima con ellos”. 

Su hijo e hija también son músicos. Ella tiene 15años, toca flauta y un poco de violín y piano. Él pronto cumplirá los 10, y toca la trompeta. También, están envueltos en el deporte. Son los tesoros de su vida. Pronta recuperación a su esposa quien se encuentra en tratamiento de quimioterapia. 

Una vez más quiso agradecerle al pueblo por el apoyo: “Hemos cumplido 20 años afuera, casi son 40 años desde el arresto, en ningún momento dejé de sentir el amor del pueblo y siempre estaré agradecido por eso”.

Batista llega a diciembre

 

Por Francisco (Pancho) Velázquez

En la calle la Paloma, por la Loíza, hay un elemento que acepta apuestas y da buen precio en peleas clandestinas, de hombres y de gallos, beisbol de las mayores y, últimamente, del asunto cubano. 

Se la pasa de once de la mañana a cuatro de la tarde en el balcón de la casa esperando pendejos…

Bajo a pie desde mi casa. Hace fresco y pasear a mi aire me sienta bien. He dejado el ron y el cigarillo y ya no me resulta tan trabajoso caminar cinco kilómetros en la ciudad, con propósito, sin parar en cafetines a darme un palo de quince de a cono, y chuparme un limón. 

Llego y me parecen familiares sus señas. Me conoce de oídas y en el decursar de la conversación sé que también de vista. Me invita a subir, me convida a una copita de Cinzano, dice: 

—Yo lo veía a usted hace veinte años por aquí, repartiendo galletazos. Se le notan los años.

 —Era policía raso entonces.

—Y yo truhán; robaba bicicletas y tapabocinas. Era amigo del Orejón Armenteros que se murió del corazón bastante joven. Un juez me dio a escoger entre la cárcel y el ejército que resultó ser la misma cosa. Fíjese, me crié aquí mismo, donde estoy sentado. Cerré el círculo.

—La cárcel por robar bicicletas…

—Y otras menudencias. Un amigo mío y yo nos robamos la ofrenda de San Mateo. Fueron setenta pesos. Nos vio el sacristán y nos delató. Le cuento esto porque sé quién es usted y cómo evolucionó en la vida. Santo no es, por si aún le quedan mañas de policía y le da por pasar juicio.

—No. Le pregunté por curiosidad. Recuerdo vagamente lo de la ofrenda. Se sospechaba del sacristán.

—A mi que él se la iba a robar pero dimos alante. El cura la guardaba en el sagrario, al fondo en una cajita bajo llave. Quería llevarme el copón que era de oro pero Momo Saldaña me dijo que no, que tenía hostias consagradas que habían sobrado. Forzó la cerradura con una ganzúa. Eran setenta pesos pero eso fue en 1938, domingo de Ramos.

—A Momo lo mataron en el 48 escalando una ferretería. Era bueno reventando cajas de caudales. 

—Me enteré. Estaba en el Japón y mi mamá me escribió dándome el recado. Diciéndome que le diera gracias a dios y al juez…

—Y lo de las hostias era embuste. El cura se come el sobrante en la última misa. Hay gente que hace porquerías con hostias consagradas; misas negras y así.

—Y hacen porquerías con la leche también. Por eso hay que usar gomitas.

—Y comérselas también. No regar ni gota.

Se ríe con ganas. Rellena el Cinzano.

—Hay que tener cuidado con las mujeres, nacen con el doble pensamiento–, reflexiona.

—Mire, yo recuerdo un hombre de alta hechura en Ponce. Era muellero y en un dos por tres rebajó como cincuenta libras y tenía que recostarse del seto para poder hablar. Arrastraba los pies y era un negro joven. Fue a médicos y nada. Entonces le recomendaron a doña Teté, una vieja que trabajaba la obra violeta en Puerta de Tierra. Dicen que ella lo olió por encima y le dijo que le habían hecho un trabajo de leche.

—¿Pero Teté lo curó?

—Se echó seis meses. Pero volvió a los muelles. Eso fue en el 46. Yo vivía a dos puertas de Teté y lo recuerdo. Lo trajeron en la caja de una camioneta con techo de lona, tirado en una colchoneta, desde Ponce. Recuerdo al chofer que era primo suyo gritándole, “te lo dije, pendejo”. 

—Coño.

—Había sido una mujer de ocasión que él visitaba con alguna frecuencia y se había hecho grandes imaginaciones con él. Pero una vez lo vio con otra en el cine y averiguó que era casado. Cuando él la visitó a las dos semanas ella le pidió que se lo metiera a pelo. Fue cosa de mojar el regalo con algodones y llevárselos a una señora de Carolina.

Asiente con la cabeza; pregunta:

—¿Pero no revirtió?

—Lo hizo peor. Conservaba la camisa que ella le había regalado y que llevaba puesta el día que le robaron la leche. Estaba sin lavar, en una funda entre sus cosas. Una mañana se la puso sin lavar ni planchar, como se la quitó, y fue al trabajo de ella en la panadería Rizal en la calle Frontispicio en Ponce. Ella lo vio y entendió el mensaje. No cruzaron palabra. El hizo dos gestos seguidos en pantomima; prender un fósforo y luego llevarse un bocado. Dio media vuelta y se fue.

—¿No me queda claro, qué tiene que ver el fósforo y el bocado?

—Es el mensaje, es como se revierte. Quemas una prenda que llevabas cuando te hicieron el maleficio, mezclas las cenizas con aceite de oliva y te las comes. Eso lo pasa a la persona que lo promovió.

—Tuvo suerte que no encontró el calzoncillo que llevaba puesto. A lo mejor tenía un cohete. 

—El fuego purifica, veterano. Hasta la mierda.

Añado:

—Dicen que se envenenó con verde parís. La mujer. El despecho es cosa seria. 

—Me contó mi mamá cuando vine de pase en el 49, mi mamá que la conocía, yo de pasada nada más , que Teté se hizo un sueño y despertó delirando diciendo que el mundo se iba a acabar. Hablaba de gente derritiéndose y fuego por todas partes y que el sol había bajado a la Tierra. Vinieron a su casa espiritistas importantes, leían lo que ella escribía en trance, trataron de que volviera a sus modos pero se le quitó solita en dos semanas en las que apenas comió y bebió. Los allegados se preocuparon mucho porque recordaban la asamblea espiritista en Río Piedras y que ella llegó a la puerta del local, se santiguó y dio media vuelta. Le dijo al ayudante que la llevaba y la traía que allí iba a entrar la muerte. Coño y me contó mi mamá que en medio de la asamblea un orador dio el paso.

—Paso adónde?

—Al otro mundo. Cayó muerto de un infarto, muerto antes de la cabeza dar con el suelo.

Entonces, ya repuesta, modificó la visión. Dijo que era un sol grande con forma de hongo y ni tres meses después tiraron la bomba atómica y según se supo después, detalló al pelo lo que pasó en el Japón.

Se hace fácil la tarde. Se nota que no tiene con quien hablar fuera de sus negocios. Esto pasa mucho en San Juan, la gente llega de la isla y tratan de ir tirando pero muchos terminan en Nueva York y los de tu crianza o se han muerto o han mejorado sus circunstancias y dejan el barrio. 

Las dos guerras han limpiado bastante el perraje. Los truhanes de ahora son de poca monta salvo uno que otro forajido y la mafia de las vellonerras. No bien se hacen hombres se van a los estados dejando a los viejos con la hermana menor para que los cuide. Las verónicas hacen lo que pueden pero se le aflojan las carnes y se mueren los viejos y se quedan solas. El país es duro para la mayoría y queda poca gente de hace veinte años. 

El gobierno dice que la esperanza de vida va en ascenso pero cuando yo nací, y el veterano, era de cuarenta años. Ahora, está solito y habla a tontas y a locas, saltando de tema en tema, tratando de subrayar su relevancia en la vida. 

Todavía no tocamos a lo que he ido allí. Noto que aun lleva los zapatos del ejército y las identificaciones de metal colgadas del cuello. A veces se le vacía la mirada. Problemas de reajuste, quizás.

Hiato en la conversación. Sorbo la copita de Cinzano. 

—¿Y usted es veterano?

 —Todos somos veteranos. 

—Yo le metí veinte. Salí en abril. Compré la casa que mamá alquilaba. La puse al día. Ahorré un dinerito y ahora soy financiero. 

—Bueno, banquero de apuestas.

—Modo de ver. Pero, dirá usted…

—Vengo por lo de Cuba.

—El libro está en pausa hasta diciembre, Como van las cosas…

Al fondo había un Zenith de onda corta, un par de bohemias regadas y ejemplares atrasados del New York Times. 

—Llegué a dar cinco a uno hasta mayo. Ahora está en tres a uno.

—¿Tres a uno a qué?

—A que Batista llega a diciembre.

—¿Eso es muy elástico. Llegar cómo?

—Que no se cae.

—Caerse en muchas cosas. Uno se cae de una bicicleta, andando borracho por la acera.

—La precisión es que no llega a enero. Golpe de estado, asesinato político, asilo en la embajada americana. En fin, que su pie no pisa Cuba en enero. Vivo, por supuesto.

—En diciembre dos, pago o cotizo para enero.

—Yo digo que llega a enero.

—En ese caso doy 12 – 1 y en descendiente hasta diciembre del 59 que vuelve a emparejarse la apuesta. 

—¿La apuesta mínima es…?

— Mil dólares.

—Y la máxima?

—Mil dólares. Ayuda a la contabilidad….