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Las movilizaciones de julio: Un nuevo aspecto

Especial para CLARIDAD

Las movilizaciones de este verano tuvieron un resultado único en nuestra historia: destituyeron un gobernador. La población indignada no quiso esperar hasta noviembre de 2020. Llevó a cabo un proceso de democracia directa que no le dejó espacio de salvación al gobernador. Las protestas fueron continuas, cada vez más extensas y heterogéneas. Una consigna con dos peticiones dominó el escenario: Ricky renuncia y llévate la Junta. La unidad de estas dos peticiones es necesaria para entender un aspecto clave de lo sucedido este verano.

Podemos decir, con seguridad, que la movilización del lunes 22 de julio ha sido la más grande en la historia de Puerto Rico. Pero ahí no se queda su carácter excepcional. Hay otro aspecto sorprendente. Antes de esa poderosa marcha, el 17 de julio, apenas cinco días antes, hubo otra monumental manifestación. Nunca antes en la historia de Puerto Rico, entre movilizaciones diarias sin pausa, se habían dado dos actividades de protesta realmente impresionantes. Si el miércoles 17 de julio, la población enjuició y decidió que el gobernador tenía que renunciar, el lunes 22 no quedó duda del final de Ricardo Rosselló. Si no se iba, el pueblo en movimiento obligaría a la legislatura a residenciarlo. La suerte estaba echada.

Para colocarnos en posición de entender la complejidad de la renuncia es necesario establecer los factores que motivaron la explosión social. Hemos destacado dos factores íntimamente relacionados que provocaron la indignación general: 1) los arrestos figuras claves del gobierno de Rosselló: Ángela Ávila Marrero, directora de ASES, y Julia Keleher, exsecretaria de Educación; ambas fueron detenidas en compañía de dos cabilderos y contratistas destacados: Alberto Velázquez Piñol y Fernando Scherrer, además de otras personas de menor categoría; 2) la publicación parcial del vergonzoso chat del gobernador con miembros de su gabinete y destacados cabilderos y contratistas. El chat salió a la luz parcialmente hasta que el Centro de Periodismo Investigativo publicó sus 889 páginas el sábado 13 de julio. Nadie quedó si recibir un insulto en las escandalosas hojas de este documento. En el afloró la podredumbre moral del gobierno: la homofobia, la misoginia, los insultos a la prensa, el menosprecio y la burla de sus propios compañeros de gobierno, de los adversarios políticos, y otros agravios.

No podemos olvidar que en Puerto Rico durante los últimos 29 años, entre 1990-2019, hemos visto múltiples movilizaciones de enorme magnitud. Las más grandes fueron provocadas por decisiones gubernamentales asociadas a la política neoliberal. Tres de estas monumentales protestas estuvieron vinculadas con paros nacionales en oposición a la venta de La Telefónica: el 28 de marzo de 1990, el 1 de octubre de 1997, y la huelga del pueblo a comienzos de julio de 1998. Otra de las grandes movilizaciones, considerada hasta ese momento la marcha más concurrida, fue para reclamar la salida de Vieques de la marina de guerra estadounidense a raíz de la muerte accidental de David Sanes por una bomba. Después de alrededor de 1600 desobedientes civiles que fueron encarcelados y de una protesta social en ascenso, la marina de guerra fue derrotada y tuvo que marcharse

Las restantes grandes movilizaciones se debieron también a políticas neoliberales. Las dos de mayor envergadura ocurrieron con el paro nacional del servicio público el 15 de octubre, en oposición a la Ley 7 de 2009, y el primero de mayo de 2017, convocado por la huelga estudiantil que se encontraba activa en ese momento. Nunca antes en nuestra historia un gobierno había arremetido con tanta furia contra el servicio público, ni se había dado una huelga estudiantil contra la agresión de dos autoridades: el gobierno y la dictadura de la Junta de Control Fiscal (JCF) impuesta por las autoridades federales.

El resultado de todo este complejo proceso de políticas de privatización, desregulaciones, reformas laborales y de creciente austeridad, fue la imposición de una política bipartidista que desplazó masivamente riqueza de los empobrecidos bolsillos laborales hacia bolsillos de un grupo empresarial insaciable de políticos empresarios y de empresarios políticos. La JCF llegó para exacerbar la política neoliberal de austeridad que tiene dos caras: el empobrecimiento del pueblo y la corrupción derivada de las privatizaciones con su plaga de cabilderos y contratistas. En este contexto fue que llegó el huracán María con su terrible azote. El gobierno y la JCF, lejos de atender la tragedia social, continuaron con sus planes de austeridad y de privatizaciones. La corrupción, además, permea ambos organismos.

El resultado fue cruel: miles de muertes por abandono y negligencia, cierre de más de 400 escuelas, ataque a la UPR y aumentos de matrícula nunca vistos e insensibles, reducciones a la salud, amenazas a las pensiones, eliminación del bono de navidad, la aglomeración de cadáveres en Ciencias Forenses, etc. ¿Quién no ha recibido un golpe en Puerto Rico que no pertenezca a la pequeña claque que se ha enriquecido con la política de austeridad? En nuestra discusión mañanera universitaria, en que me acompañan, Héctor Quintero, Federico Fernández, Francisco Moscoso e Iyari Ríos, hemos estado de acuerdo en que en este ataque universal, directo y despiadado a grandes sectores populares se encuentra una importante novedad de lo ocurrido el pasado julio.

En todas las movilizaciones anteriores había una focalización específica: oponerse a la privatización de la Telefónica, a la marina de guerra, a la Ley 7, al ataque a la Universidad pública, que incluía el interés de importantes sectores. La convocatoria para la mayoría se veía como algo externo. Pero el pasado julio, si bien lo empezaron movimientos de conciencia ya desarrollada, pronto fue desbordado por una marejada desconocida en las anteriores movilizaciones. Nadie puede adjudicarse una convocatoria que se caracterizó por una amplitud desconocida en nuestro país. Si alguna organización pretende hacerlo, sin ser absolutamente falsa su pretensión, se expone a la sonrisa benévola de las multitudes que participaron.

La cantidad de jóvenes, incluyendo niños y niñas de temprana edad, que se vieron en las manifestaciones fue sorprendente. Pero recordemos las imágenes dolorosas de niños y niñas llorando por el cierre de escuelas. Si allí se vieron mujeres airadas, recordemos las protestas intensas contra la intolerable cantidad de asesinatos causados por hombres relacionados con ellas. Si junto a los muy jóvenes vimos una gran cantidad de envejecientes, recordemos la amenaza a las pensiones. Así podemos seguir en una lista inacabable. Todos los golpeados y golpeadas, todos los agredidos y agredidas, tuvieron razón para autoconvocarse una vez el chat puso al descubierto la podredumbre moral del gobierno. Pero no se puede olvidar que el chat surgió después de los arrestos relacionados con salud y educación.

Mientras el gobierno y JCF amenazaban los planes de salud, mientras se cerraban escuelas y se atacaba a la UPR, la corrupción hacía fiesta con el dinero de esos dos servicios esenciales para el país. La lucha nacía de cada cual y la convocatoria ahora actuaba desde adentro. No fue posible detenerla y todos los agravios pusieron el ojo en la fuerzas concentradas que causaban las miserias: el gobernador y la Junta de Control Fiscal: Ricky renuncia y llévate la Junta. Ricky cayó y queda todavía pendiente la otra parte.

Mirada al País:Nuestros muertos resucitaron al pueblo

 

Por María Dolores(Tati) Fernós/Columnista invitada

Junto a varias compañeras participé el pasado año en una investigación sobre los efectos del huracán María en las comunidades, particularmente en las mujeres. El proyecto interesaba conocer cómo evaluaban las comunidades las respuestas de los gobiernos (municipal, estatal, federal) frente a las necesidades urgentes surgidas tras la devastación. Concluyeron que en general estas habían sido desastrosas. Ante esto las comunidades tomaron acción y actuaron en su propia defensa: cocinas comunitarias, atención a los viejos y enfermos, repartición de medicamentos, limpieza de carreteras, arreglos de casas afectadas, (en ocasiones realizadas por familiares o por desconocidos) y hasta enterrar a sus muertos.

Este accionar unió a vecinos así como a comunidades enteras que desarrollaron fuertes vínculos de solidaridad. Individual y colectivamente comprobaron que, contrario a lo pensado por muchos sectores, tenían la capacidad de resolverse problemas comunes que les afectaban. Surgió entonces desde sus techos, ventanas y balcones la bandera puertorriqueña en señal de que estábamos vivos y luchando.

Esta experiencia les hizo muy claro también que sus vicisitudes no le interesaban en lo más mínimo al gobierno, sobre todo al gobierno central, el cual les había claramente abandonado a su suerte. 
Los miles de muertos marcaron indeleblemente a todo el país y, pese a que por casi dos años siguió trabajando, no olvidó. Entonces se rompió el dique de la indignación. Las acusaciones a funcionarios gubernamentales por robo a fondos públicos hace poco más de un mes, pero más importante aún, el desprecio al pueblo que surgió de forma tan evidente en el infame chat del gobernador Rosselló y sus “brothers”, fueron la chispa que indignó al pueblo y lo llevó a la calle exigiendo la renuncia del Gobernador en unas manifestaciones nunca antes vividas en nuestra historia.

La indignación mostrada fue el resultado precisamente de las injurias y los agravios, de las penurias y los sacrificios así como de las desigualdades y los desprecios que surgieron tan visiblemente tras María… y del recuerdo de nuestros muertos.

Las experiencias vividas en este verano y los abandonos de décadas trascendieron el plano individual, se ampliaron e impactaron el ámbito político. Todo se ha transformado. Estamos ahora ante un pueblo empoderado, alerta, inconforme, que reclama el fin a las claques corruptas, a la ineptitud, a las desigualdades y los privilegios, al abuso de poder, al robo de fondos públicos. 
Este despertar del pueblo a su propio poder vino acompañado de un reclamo de participación activa en la gobernanza del país. Ya se percibe que no es aceptable para el pueblo que su participación en las decisiones gubernamentales se restrinja a votar cada cuatro años. Exige más, mucho más. Esta transformación, así como la nueva visión democrática que ha surgido, se evidencia en las Asambleas de Pueblo que se multiplican diariamente y que impactarán grandemente las elecciones del año entrante así como la composición de la próxima asamblea legislativa, las alcaldías y los procesos oficiales.

El pueblo gritó con fuerza en las calles y vigila de cerca cada decisión que se toma. Está vivo y dispuesto a tomar acción. 
Los muertos de María han resucitado en un pueblo entero que se ha levantado ondeando con fuerza su bandera exigiendo respeto y justicia.

Tras hallazgos de arsénico en las cenizas de carbón: Reclaman acción a la Gobernadora

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para Claridad

Distintas comunidades y organizaciones emplazaron a la recién gobernadora Wanda Vázquez Garced durante una manifestación frente a la planta de carbón AES en Guayama, el pasado sábado, 24 de agosto, para que reaccione públicamente a la solicitud de reunión que le hicieron hace unos días.

“Si de aquí al lunes 26 no contesta públicamente a la solicitud que hemos hecho, se entiende que continuará apoyando a la AES y que no le interesa ni le importa la vida de las personas que están afectadas por esta planta”, dijo durante la manifestación Víctor Alvarado, uno de los líderes del colectivo Resistencia Contra la Quema de Carbón (Resistencia RCC).

Uno de los reclamos continúa siendo que las agencias gubernamentales pertinentes sean más estrictas que la Agencia de Protección Ambiental Federal (EPA, por sus siglas en inglés) al ejercer su deber de proteger la salud, el ambiente y la vida de las personas, y aprueben leyes y reglamentos que prohíban todo depósito y uso de cenizas de carbón en Puerto Rico.

El emplazo se debe a que, en momentos en que un estudio científico comisionado por Earthjustice —principal organización de derecho ambiental sin fines de lucro de interés público en Estados Unidos— revela que la cantidad de arsénico en las cenizas producidas por la carbonera AES se encuentra a niveles que la EPA considera dañinos para la salud humana, la misma agencia federal pretende aprobar enmiendas —propuestas precisamente por AES— al reglamento de manejo de los residuos de la combustión de carbón.

Esas enmiendas implican, por ejemplo, ampliar la cantidad de cenizas de carbón que AES puede acumular en sus predios con la intención de usarlas como relleno de construcción, además, levantar las salvaguardas cruciales impuestas actualmente a la montaña de desechos de cenizas de carbón de esta empresa en su planta de Guayama, que va por 400 mil toneladas, siendo la más grande de Estados Unidos y sus territorios por 40 veces (la otra montaña está en Alaska y es de 11 mil toneladas).

Del mismo modo, las enmiendas liberarían a AES de la responsabilidad de limpiar la contaminación del agua subterránea e incluso no tendría que realizar más inspecciones ni control de escorrentía.

La lucha por eliminar el depósito de cenizas de carbón y la presencia de la carbonera AES en Guayama se extiende por años; sin embargo, se ha acrecentado en estos días a raíz del nuevo estudio de Earthjustice. En las tres muestras analizadas, tomadas en la urbanización Parque Gabriela y la Comunidad Ranchos Guayama en Salinas y en el Conector Dulces Sueños de Guayama, los niveles de arsénico oscilan entre 6 y 15 partes por millón.

Estos niveles son de 9 a 22 veces el nivel de seguridad establecido por la EPA para el arsénico en suelos residenciales y de 2 a 5 veces el nivel considerado seguro para el suelo en propiedades industriales.

Los mismos niveles de arsénico podrían existir en 18 lugares en Guayama, Salinas y Santa Isabel, donde las cenizas tóxicas están expuestas y cerca de residencias, escuela, hospitales y cuerpos de agua. Según Víctor Alvarado, desde el 2006 la AES rellenó con material altamente tóxico y peligroso kilómetros de caminos de estas zonas.

Estos resultados se suman a una larga cadena de investigaciones que demuestran el daño irreparable a la salud pública del país, como por ejemplo la realizada por la Escuela de Salud Publica de la Universidad de Puerto Rico, la cual establece una tendencia al aumento en enfermedades y muertes en la región de Guayama debido a la quema de carbón.

A juzgar por las comunidades afectadas, el Gobierno de Puerto Rico debería declarar un estado de emergencia nacional ante el grave riesgo a la salud que representa para todo el país la contaminación diaria del agua, aire y suelo que provoca la carbonera AES. No obstante, el Departamento de Salud y el Departamento de Justicia, antes y después de Ricardo Rosselló, siguen sin investigar cómo los reclamos comunitarios de salud se relacionan con la quema de carbón y los crímenes ambientales de la carbonera.

Del mismo modo, la EPA le da la espalda a la situación al rechazar realizar vistas públicas en Puerto Rico sobre las peligrosas enmiendas a la reglamentación sobre manejo de residuos de carbón.

Para el doctor en Química Osvaldo Rosario, aunque recientemente se están resaltando los niveles de arsénico en las cenizas, hay en ellas toda una serie de metales pesados tóxicos y cancerígenos. “La exposición a un elemento como el arsénico es peligrosa y lo es más aún la exposición a la combinación de todos estos metales, que tienen un efecto sinérgico”, dijo.

Los efectos a la salud pública de esta situación se evidencian, por ejemplo, en el aumento en la diabetes y en la predisposición en la niñez al desarrollo de cáncer de riñón, hígado y vejiga. Asimismo, simboliza un atentado contra la salud pública el que los pozos de agua de los pueblos adyacentes a la AES se estén contaminando con las cenizas tóxicas.

Viven y juegan entre el arsénico de las cenizas de AES

Por Omar Alfonso | La Perla del Sur y Centro de Periodismo Investigativo

Muestreos de suelo realizados en lugares donde una década atrás se descargaron miles de toneladas de cenizas de carbón confirman que el riesgo de exposición a sustancias tóxicas y peligrosas se extiende más allá del solar industrial de AES Puerto Rico en Guayama.

Tres análisis de suelo comisionados por la organización de derecho ambiental EarthJustice concluyen que hay peligrosas concentraciones de arsénico inorgánico en al menos dos comunidades del municipio de Salinas y en la ribera del río Guamaní en Guayama.

En ambas localidades han existido durante años depósitos de cenizas que habían sido cubiertos con una fina capa de tierra, pero ahora se desplazan con el viento hasta las viviendas y entran en contacto con objetos y personas que, sin remedio, las aspiran.

En Parque Gabriela de Salinas, el examen químico certificó que una porción del terreno contiene 22 veces más arsénico que el límite de seguridad establecido para suelos residenciales de Puerto Rico, de acuerdo a los parámetros de la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA, en inglés).

La muestra de Parque Gabriela se tomó en terrenos de la segunda fase de la urbanización, cuyas 200 viviendas se construyeron sobre una base de cenizas de carbón de AES, de entre 10 a 12 pies de espesor.

Tanto la EPA como el Departamento de Salud federal han determinado que la ingesta o exposición prolongada al arsénico favorece el desarrollo de cáncer en la piel, el hígado, la vejiga y los pulmones. Asimismo, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en inglés) cataloga el arsénico inorgánico como extremadamente tóxico.

Esta dependencia de la Organización Mundial de la Salud advierte además que los efectos de su exposición, como lesiones cutáneas, neuropatía periférica, problemas gastrointestinales, diabetes, efectos sobre el sistema renal y enfermedades cardiovasculares, pueden tardar años en manifestarse..

Aun cuando el arsénico puede encontrarse en el suelo y las rocas de forma natural, y en concentraciones de tres a cuatro partes por millón (PPM), en Parque Gabriela se cuantificó en 14.9 PPM, mientras que otra muestra de referencia tomada en terreno cercano donde no se depositaron cenizas arrojó 2.25 PPM.

“Esto está muy por encima de un nivel con el que cualquiera debería sentirse cómodo”, alertó la abogada sénior de EarthJustice, Lisa Evans. “Yo no quisiera ver a ningún niño jugando en un suelo que tuviera arsénico a ese nivel”.

“Una cosa es tener esto expuesto en un sitio industrial… pero tenerlo donde está soplando, en casas, en los patios traseros de las personas, eleva la posibilidad de que obtengas mucho polvo y la exposición a la sustancia química será una preocupación mucho mayor”, continuó Evans.

Según advierte la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de los Estados Unidos (ATSDR, en inglés), la exposición prolongada al arsénico puede reducir el cociente intelectual (IQ) en niños. También la entidad plantea que la exposición durante la gestación y la niñez puede aumentar la tasa de mortalidad en adultos jóvenes, al igual que ser perjudicial para mujeres embarazadas y el feto.

La Perla del Sur y el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) solicitaron desde el pasado 13 de julio una entrevista con Jesús Bolinaga, director para el Complejo del Caribe de AES. Un día después, este respondió que coordinaría el encuentro, pero esto no ha ocurrido.

A Bolinaga, sucesor del expresidente de AES Puerto Rico, Manuel Mata Merino, también se le pidió este lunes una reacción específica a los resultados de los nuevos análisis, pero tampoco ofreció respuesta.

Más lugares contaminados

El análisis químico financiado por EarthJustice también determinó que en un punto de la comunidad Ranchos Guayama de Salinas la concentración de arsénico en el suelo rebasa 11 veces el umbral que la EPA necesita para investigar casos de contaminación con materiales peligrosos.

Al menos 4.5 kilómetros de caminos vecinales en esta zona fueron cubiertos con cenizas de AES en el año 2006, y luego revestidos con gravilla y tierra, por orden del entonces alcalde Carlos Rodríguez Mateo. Según vecinos consultados por La Perla del Sur, la directriz del exejecutivo municipal incluyó cubrir con cenizas otras vías como la PR-706 y los caminos a los sectores La Julia y Brisas, donde residen otras 50 familias. Al presente, secciones enteras de sus calles tienen cenizas que han quedado al descubierto.

Entre los años 2005 y 2012, el exalcalde Rodríguez Mateo también endosó la construcción de las urbanizaciones Brisas de Evelymar, Vistas de Salinas, Veredas del Mar, Marbella y Valles de Salinas. Todas fueron construidas sobre toneladas de cenizas de carbón de AES.

De acuerdo a documentos oficiales de la empresa, durante ese mismo periodo se dispusieron solo en Salinas 609 mil toneladas de residuos de la combustión de carbón. Esta cifra es superior a las 500 mil toneladas de cenizas que AES produce a lo largo de dos años.

Tras perder las elecciones de 2012, en enero de 2017 Rodríguez Mateo juramentó como senador del Distrito de Guayama y desde entonces preside la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales de la cámara alta. Desde esa posición, encabezó el proceso legislativo que culminó con la firma de la Ley 40 de 2017 que, en lugar de prohibir el uso y disposición de cenizas en la isla, legalizó las cenizas mezcladas con agua que AES ha intentado mercadear bajo el nombre Agremax.

A una semana de la vigencia del estatuto, AES reinició el traslado de cenizas tóxicas al vertedero de Peñuelas, con el aval gubernamental, escolta policiaca y el respaldo de sobre 300 agentes y helicópteros de la uniformada. Tras 18 operativos en los que se movilizaron 720 camiones y cientos de ciudadanos enfrentaron a la Policía en Peñuelas y Guayama, el traslado cesó el 25 de agosto de 2017.

Desde entonces, la corporación ha exportado cerca de medio millón de toneladas de cenizas de carbón al estado de Florida, empleando buques y barcazas que zarpan desde el muelle Las Mareas en Guayama. A la vez, mantiene en su solar un vertedero con sobre 300 mil toneladas de residuos.

Las pruebas químicas realizadas por AlChem Laboratories de Puerto Rico y revisadas por la firma de consultoría Geo-Hydro en Colorado revelaron también que a un costado del conector de la carretera en el sector Dulces Sueños de Guayama, la concentración de arsénico en el suelo rebasa casi nueve veces el nivel de seguridad definido por la EPA.

Esta vía de rodaje de cuatro carriles y dos kilómetros de extensión se comenzó a construir hace una década sobre toneladas de cenizas de AES, que fueron apiladas encima del suelo y luego cubiertas por cemento y brea. El relleno gris ahora aflora a los costados de la carretera y se desplaza con las escorrentías de lluvia hacia la cuenca hidrográfica del río Guamaní.

Según el récord de vistas públicas del Senado de 2013, los ejecutivos de AES dijeron que solo en el proyecto del conector se emplearon como relleno entre 30 mil y 50 mil toneladas de cenizas. Documentos de la empresa reconocen que un millón de toneladas han sido enterradas en Guayama.

Al municipio de Arroyo Barril, una localidad de la República Dominicana a la que también fueron a parar cenizas de AES, se enviaron por barco 27 mil toneladas entre los años 2003 y 2004.

La revisión hecha por Geo-Hydro intentó determinar si las muestras de cenizas recolectadas en Parque Gabriela, Ranchos Guayama y Dulces Sueños eran similares entre sí y si podían provenir de una misma fuente.

“Los análisis muestran que los materiales volcados en esos suelos son consistentes con los residuos de la combustión de carbón de AES Puerto Rico”, sentenció Mark Hutson, geólogo y principal ejecutivo de Geo-Hydro.

Para su conclusión, Hutson revisó los resultados del estudio químico que la EPA, la Universidad de Vanderbilt y los laboratorios Arcadis realizaron al denominado Agremax en el año 2012, y tras comparar datos reafirmó que las cenizas de AES “son consistentes con los desechos arrojados en esas comunidades, así como con los resultados de las muestras de agua subterránea de la planta de AES”.

El estudio de la EPA de 2012, agregó, demuestra que el arsénico, boro, cloruro, cromo, fluoruro, litio, molibdeno, selenio, sulfato y talio pueden liberarse del Agremax, a niveles superiores a los estándares de salud.

Efecto multiplicador

A juicio del doctor en Química y subespecialista en contaminación ambiental, Osvaldo Rosario López, esta combinación de elementos que constituye el ADN químico de las cenizas “multiplica exponencialmente el potencial tóxico y cancerígeno de los desechos que AES quiere dejarnos aquí”.

“Hay que alertar a estas personas”, comentó refiriéndose a los residentes de las comunidades afectadas, “porque ya es sabido que todos estos venenos tienen un efecto aún mayor cuando se combinan. Es como estar tomando muchos venenos a la vez, sin hablar del efecto acumulativo de esa exposición”, añadió Rosario López.

“Está claro que dejar estos desechos industriales, sin cubrir, en la superficie del suelo representa un riesgo para la población local, especialmente los niños que juegan (en las zonas)”, expuso por otra parte el geólogo Hutson.

“Si este material fuera arrojado por una industria en mi vecindario, haría todo lo que esté a mi alcance para obligar a los responsables a limpiar su desastre tóxico y proteger la salud de mis amigos y vecinos”, añadió.

Entretanto, la ex Administradora Regional de la EPA, Judith Enck, hizo un emplazamiento directo. “AES, y no los contribuyentes, deben pagar el costo total de la limpieza”.

“Los resultados de las pruebas son preocupantes, pero no son del todo sorprendentes. Las cenizas de carbón contienen metales pesados y AES lo sabía cuando solicitaron permisos a la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico para esparcir las cenizas de carbón en muchos lugares de Puerto Rico. La Junta de Calidad Ambiental nunca debió aprobar esto”, insistió Enck.

“Para esto no hay excusa”, señaló por separado la abogada Evans. “Pero lo peor es que en Puerto Rico esta realidad se ignora, y se sigue ignorando a riesgo de las comunidades que viven junto a las cenizas”.

En una conferencia de prensa realizada el martes, 20 de junio, agrupaciones ambientales y comunitarias recordaron que entre los años 2004 y 2011 se utilizaron sobre dos millones de toneladas de cenizas como relleno en urbanizaciones y vías de San Juan, Dorado, Toa Alta, Caguas, Juncos, Ponce, Santa Isabel, Coamo, Arroyo, Salinas, Guayama y Mayagüez. Denunciaron que en lugares como la barriada Morales en Caguas los desechos se aprecian a simple vista, en tres solares baldíos próximos a viviendas, a una égida y a una escuela.

Reitera la urgencia

Ante estos hallazgos, el biólogo y catedrático de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, Arturo Massol Deyá, emplazó al gobierno a que le exija a AES medidas inmediatas de mitigación, además de una evaluación ambiental en la zona para atajar posibles rutas de exposición a arsénico y otros contaminantes.

“Esto es análogo al daño de la Marina de Guerra en Vieques, donde el problema dejó de ser exclusivo del lugar de bombardeos y las consecuencias de la contaminación alcanzaron escala regional, comprometiendo la salud de muchos, aun a la distancia”, manifestó.

“Si no se detiene y se contiene la generación de cenizas por AES, este problema se agravará con el paso del tiempo. La evidencia científica es contundente. No podemos postergar la atención a este grave problema. Mientras se queme carbón y se almacenen cenizas, el ambiente y nuestra gente estará en riesgo permanente”, comentó.

Entre recomendaciones a las personas en potencial riesgo de exposición, Massol Deyá sugirió prevenir el consumo de hortalizas de sus patios debido a que estas plantas tienen sistemas de raíces poco profundas y suelen crecer sin discriminar la entrada de contaminantes.

“Cosechas de árboles o arbustos con raíces profundas como mangós y quenepas pudieran, por lo pronto, estar libre de contaminantes asociados a las cenizas”, indicó.

También propuso el uso de mascarillas cuando se realicen tareas de limpieza exterior y recurrir a la limpieza con manguera si se detecta particulado con características de cenizas en ventanas, paredes y marquesinas.

“Como los niños son más vulnerables, también se debe procurar que las tareas de limpieza ocurran cuando ellos no estén presentes y mantener sus juguetes en el interior del hogar”, continuó.

De igual modo, recomendó mantener cobertura en los patios, con grama u otras plantas que ayuden a reducir la dispersión de polvos contaminantes, y árboles que actúen como filtros.

Trump insiste en comprar Groenlandia: ¿Para EEUU o para él?

 

Por Mirko C. Trudeau

La capacidad de sorpresa de la “diplomacia” del cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos parece no conocer límites: Donald Trump suspendió –vía tuit- un viaje oficial a Dinamarca y se mostró ofendido porque su primera ministra no estaba dispuesta a debatir sobre si le vende o no Groenlandia.

 “Dinamarca es un país muy especial con gente increíble, pero en base a los comentarios de la primera ministra Mette Frederiksen de que no tendría ningún interés en debatir sobre la compra de Groenlandia, pospondré nuestra reunión prevista para dentro de dos semanas para otro momento. La primera ministra ha sido capaz de ahorrar una buena cantidad de gasto y esfuerzo tanto a EEUU como a Dinamarca siendo tan directa”, tuitéo. 

Poco después, Frederiksen, dejó en claro que “Groenlandia no está a la venta. Groenlandia no es danesa. Groenlandia pertenece a Groenlandia”, y expresó que esperaba que el presidente no estuviera hablando en serio. Lo que molestó a Trump es que Frederiksen calificara la propuesta de “absurda”. Bastaría, ha dicho Trump, con que le hubiera dicho que no, pero su respuesta, fue “desagradable y sarcástica”. “No debería tratar así a EEUU”, dijo. 

No ha quedado muy claro las pretensiones del presidente-magnate inmobiliario: ¿Quiere Donald Trump quiere hacer de Groenlandia el 51 estado de EU o apenas trata de concretar un negocio personal? Lo cierto es que los recursos naturales de Groenlandia y su situación geográfica lo convierten en una apuesta de futuro.

 Algunos analistas hablan de que una anexión a EU frenaría los apetitos de China y Rusia en el Ártico. Otros, señalan que con el cambio climático, se abren nuevos espacios que facilitarían la extracción de numerosos materias primas, como hierro, zinc, rubis, uranio, diamantes y agua dulce (el 10 % de la reservas mundiales). También se especula que podría haber petróleo. 

Pero lo que realmente interesa son las tierras raras que se usan en las baterías de los coches eléctricos y casi cualquier aparato electrónico con batería, desde el teléfono celular hasta centrales eólicas, pasando por sistemas de defensa militares. Ah: el “problema” es que China es el primer productor mundial de tierras raras: produce más del 70% de esos metales estratégicos y goza de una amplia hegemonía en cuanto a baterías de autos eléctricos 

Groenlandia es la segunda isla más grande del mundo, un territorio danés autónomo de 2, 2 millones de km2 entre los océanos Atlántico Norte y Ártico, y con 2,5 millones de km² de zona exclusiva económica. Tiene una población de apenas 56 mil habitantes, que viven en la costa sin hielo rodeada de fiordos, particularmente en el suroeste. Gran parte de su superficie territorial está cubierta de hielo.

 Su posición en el norte, en gran parte por sobre el círculo polar ártico, genera fenómenos naturales como el sol de medianoche en verano y la aurora boreal en invierno.

 

Un poco de historia

La semana pasada, The Wall Street Journal adelantó la noticia de que Trump había mostrado reiteradamente su interés en comprar el territorio autónomo, perteneciente al reino de Dinamarca, lo que confirmó el propio mandatario el domingo, al señalar que se trataba de un concepto “estratégicamente es interesante”. “Esencialmente, es un gran negocio inmobiliario”, dijo. La primera ministra danesa explicó que Groenlandia no está en el mercado y calificó el debate de “absurdo”. 

El lunes, el magnate inmobiliario convertido en presidente de EU aludió al asunto, en tono extrañamente jocoso, también por tuit. “¡Prometo no hacerle esto a Groenlandia!”, escribió sobre un fotomontaje de un rascacielos dorado con la marca Trump plantado en lo que parece un rudimentario asentamiento de viviendas en Groenlandia.

 24 horas y 27 tuits después, canceló, por la misma vía, el viaje que tenía previsto realizar a Copenhague los días 2 y 3 de septiembre, invitado por la reina Margarita II. “¡Dinamarca está preparada para la visita del presidente Donald Trump! Socio, aliado, amigo”. El texto, acompañado de dos banderitas y la foto de lo que parece un cartel en un edificio con el nombre del mandatario republicano, lo había tuiteado la embajadora de EU en Dinamarca, Carla Sands, tres horas antes de que el viaje fuera cancelado.

 

Deteriora relación con la comunidad judía 

“Si votas por un demócrata estás siendo muy, muy desleal a Israel y al pueblo judío”, dijo el presidente estadounidense el martes, y lo repitió el miércoles, declaración que fue denunciada como antisemita por una amplia gama de líderes y organizaciones judía.

 Esa afirmación de “doble lealtad” tiene un largo antecedente histórico antijudío, ya que implica que éstos son “extranjeros”, con lealtad más allá del país donde nacieron y fueron naturalizados. La Liga Antidifamación, una de las principales organizaciones judío-estadounidenses de defensa de derechos civiles, exigió que Trump se disculpara de inmediato.

 Pero el magnate-presidente, cada vez más tuit-rágico, lo que intentaba, en medio de su furibunda campaña por la reelección, atacar a dos diputadas del Partido Demócrata, musulmanas, a quienes acusó de antisemitas por sus críticas al gobierno de Israel (y solicitó al gobierno de Benjamín Natanyahu que no autorizara sus visitas), y con ello denunció a todo el Partido Demócrata.

 Cabe recordar que casi 80 por ciento del voto judío-estadounidense fue para los demócratas en las elecciones intermedias el año pasado, según el Centro de Investigación Pew.

 Tras la cancelación de su visita a Dinamarca, Trump se prepara para otro viaje internacional, esta vez a la reunión del Grupo de los Siete en Francia, pero según sus asesores no tiene mucho entusiasmo en el encuentro. Quizá varios dirigentes de los otros países se sientan aliviados de no tener que soportar su manejo diplomático y de los asuntos internacionales.

 

El autor es economista del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York), Analista de temas de EEUU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)