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Orquesta Sinfónica invita a viajar en el tiempo

San Juan, Puerto Rico (25 de agosto de 2026) – La Corporación de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico (COSPR) presentó su temporada 2026-2027, “Viaja en el Tiempo con la OSPR”, que invita al público a recorrer distintas épocas, estilos y expresiones musicales. La programación incluye 11 conciertos clásicos y cuatro conciertos Pops, junto a conciertos especiales, educativos, familiares y universitarios.

La nueva temporada reunirá grandes obras del repertorio sinfónico, destacados directores y solistas invitados, talento de Puerto Rico y obras de compositores puertorriqueños, junto a propuestas que exploran el encuentro de la Orquesta con otros géneros y expresiones musicales.

“Para nosotros es una gran satisfacción presentar una temporada que refleja la excelencia artística que distingue a la Orquesta, pero que también continúa abriendo espacios para nuevas propuestas, colaboraciones y maneras de acercar la música sinfónica a distintos públicos”, expresó Melissa Santana, directora ejecutiva de la COSPR.

 

Temporada clásica

La serie de conciertos clásicos comenzará el 5 de septiembre de 2026, bajo la dirección del maestro Maximiano Valdés, director titular de la OSPR, con un programa de Richard Strauss, William Walton y Edward Elgar. El concierto contará con la participación del violista puertorriqueño Jaime Amador como solista.

La temporada continuará el 26 de septiembre con el regreso del director italiano Enrico Fagone, quien dirigirá obras de Rossini, Mozart y Tchaikovsky. El 10 de octubre, el director venezolano-español Manuel Hernández Silva se unirá al pianista ruso Dmitry Shishkin, medallista de plata de la XVI Competencia Internacional Tchaikovsky, en un programa que incluye Alegría, del compositor puertorriqueño Roberto Sierra; el Concierto núm. 2 para piano de Rachmaninoff; y la Sinfonía núm. 1 de Kalinnikov.

El 7 de noviembre, el director François López-Ferrer regresará a la OSPR junto al clarinete principal de la Orquesta, Andrés Maldonado Feliciano, como solista de Contrastes caribeños, concierto para clarinete y orquesta de la compositora puertorriqueña Ema Quiñones Núñez. La programación incluirá además La valse de Ravel y la Sinfonía núm. 1 de Brahms. La primera parte de la temporada clásica cerrará el 21 de noviembre con el director español José María Moreno y la soprano puertorriqueña Natalia Santaliz, en un programa dedicado a Mozart y Mahler.

La serie regresará el 16 de enero de 2027 con la directora Jeannette Sorrell, ganadora de un Grammy® y reconocida internacionalmente por su interpretación del repertorio barroco. El fagot principal de la OSPR, Adam Havrilla, participará como solista en un programa que recorrerá obras de Händel, Bach, Vivaldi, Schubert y Mozart.

El maestro Maximiano Valdés retomará el podio el 13 de febrero, acompañado por la violinista estadounidense Aubree Oliverson, en un programa de Strauss, Mendelssohn y Hindemith. Posteriormente, el 6 de marzo, dirigirá al concertino de la OSPR, Omar Velázquez Frías, como solista del Concierto para violín y orquesta de Roberto Sierra, en una velada que incluirá además obras de Debussy y Beethoven.

El 3 de abril, el director asociado de la OSPR, maestro Rafael Enrique Irizarry, dirigirá un programa de Vaughan Williams, Rutter y Elgar, con la arpista principal de la Orquesta, Elisa Torres Pérez, como solista. La temporada continuará el 17 de abril bajo la dirección de Michelle Di Russo, directora musical de la Sinfónica de Delaware, con un programa de raíces americanas que reunirá obras de Gabriela Ortiz, Alberto Ginastera, Ernesto Cordero y Leonard Bernstein. El cuatrista puertorriqueño Luis Sanz será el solista del Concierto criollo para cuatro y orquesta sinfónica de Cordero.

El gran cierre de la temporada clásica será el 8 de mayo de 2027, bajo la dirección del maestro Maximiano Valdés, con un programa que reunirá el Bolero de Maurice Ravel, La mer de Claude Debussy y la Sinfonía núm. 4 de Johannes Brahms.

 

Conciertos Pops

La serie Pops, bajo la dirección del maestro Rafael Enrique Irizarry, comenzará el 19 de septiembre de 2026 con William Cepeda: Puerto Rican Jazz Sinfónico, una producción que reunirá a la OSPR con el destacado trombonista y compositor puertorriqueño William Cepeda y Afro Rican Jazz, en celebración de sus 35 años de trayectoria. La propuesta fusionará el jazz con la bomba, la plena, la danza, la música jíbara y la herencia taína mediante arreglos sinfónicos originales.

La programación Pops continuará el 28 de noviembre con Deck the Halls: A Symphonic Christmas, dedicado al repertorio navideño estadounidense; el 27 de febrero de 2027 con Sinfónica en Clave de Jazz con Charlie Sepúlveda y The Turnaround, que marcará la primera participación del trompetista ganador del Latin Grammy® como invitado oficial de la OSPR; y el 1 de mayo con Star Wars 50 Años en Concierto, en celebración de las cinco décadas de la saga y de la música que se ha convertido en parte esencial de su legado.

Una orquesta para distintos públicos

La temporada 2026-2027 se extenderá más allá de las series Clásica y Pops con conciertos especiales, educativos y familiares, como parte del compromiso de la OSPR de acercar la experiencia de la música sinfónica a públicos de distintas edades.

La OSPR continuará además su programa de conciertos universitarios, manteniendo una presencia constante en los recintos académicos de Puerto Rico y llevando gratuitamente el repertorio sinfónico a la comunidad universitaria y al público de sus entornos. Estas presentaciones se realizan en alianza con la Universidad de Puerto Rico y el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

“Nuestros conciertos especiales, educativos y familiares son parte fundamental de nuestra misión de acercar la experiencia de la música sinfónica a públicos de todas las edades”, añadió Santana.

Los conciertos de las series Clásica y Pops se celebrarán en la Sala Sinfónica Pablo Casals en Santurce. Para información adicional sobre la temporada 2026-2027, puede acceder a las redes sociales oficiales de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. Los boletos para todos los conciertos están disponibles en Ticketera y Ticket Center.

CONCIERTOS CLÁSICOS – TEMPORADA 2026-2027


CLÁSICO 1 – Strauss, Walton y Elgar
5 de septiembre de 2026
Director: Maximiano Valdés
Solista: Jaime Amador, viola
Destacado: Apertura de la temporada clásica. Participación del violista puertorriqueño Jaime Amador.


CLÁSICO 2 – Rossini, Mozart y Tchaikovsky
26 de septiembre de 2026
Director invitado: Enrico Fagone
Destacado: Regreso del director italiano Enrico Fagone a la OSPR.


CLÁSICO 3 – Sierra, Rachmaninoff y Kalinnikov
10 de octubre de 2026
Director invitado: Manuel Hernández Silva
Solista: Dmitry Shishkin, piano
Destacado: Shishkin fue medallista de plata de la XVI Competencia Internacional Tchaikovsky. Incluye Alegría de Roberto Sierra.


CLÁSICO 4 – Ravel, Quiñones y Brahms
7 de noviembre de 2026
Director invitado: François López-Ferrer
Solista: Andrés Maldonado Feliciano, clarinete
Destacado: Participación del clarinete principal de la OSPR con Contrastes caribeños de la compositora puertorriqueña Ema Quiñones Núñez.


CLÁSICO 5 – Mozart y Mahler
21 de noviembre de 2026
Director invitado: José María Moreno
Solista: Natalia Santaliz, soprano
Destacado: Participación de la soprano puertorriqueña Natalia Santaliz en la Sinfonía núm. 4 de Mahler.


CLÁSICO 6 – Händel, Bach, Vivaldi, Schubert & Mozart
16 de enero de 2027
Directora invitada: Jeannette Sorrell
Solista: Adam Havrilla, fagot
Destacado: Sorrell es ganadora de un Grammy® y reconocida intérprete del repertorio barroco. Havrilla es fagot principal de la OSPR.


CLÁSICO 7 – Strauss, Mendelssohn & Hindemith
13 de febrero de 2027
Director: Maximiano Valdés
Solista: Aubree Oliverson, violín
Destacado: Participación de la violinista estadounidense Aubree Oliverson.


CLÁSICO 8 – Debussy, Sierra & Beethoven
6 de marzo de 2027
Director: Maximiano Valdés
Solista: Omar Velázquez Frías, violín
Destacado: El concertino de la OSPR interpreta el Concierto para violín de Roberto Sierra.


CLÁSICO 9 – Vaughan Williams, Rutter & Elgar
3 de abril de 2027
Director: Rafael Enrique Irizarry
Solista: Elisa Torres Pérez, arpa 

Destacado: Participación de la arpista principal de la OSPR.


CLÁSICO 10 – Ortiz, Ginastera, Cordero & Bernstein
17 de abril de 2027
Directora invitada: Michelle Di Russo
Solista: Luis Sanz, cuatro
Destacado: Luis Sanz interpreta el Concierto criollo para cuatro y orquesta sinfónica de Ernesto Cordero.


CLÁSICO 11 – Ravel, Brahms & Debussy | Gran cierre de temporada
8 de mayo de 2027
Director: Maximiano Valdés
Destacado: Gran cierre de temporada con Bolero de Ravel, La mer de Debussy y la Sinfonía núm. 4 de Brahms.

CONCIERTOS POPS – TEMPORADA 2026-2027


POPS 1 – William Cepeda: Puerto Rican Jazz Sinfónico
19 de septiembre de 2026
Director: Rafael Enrique Irizarry
Artistas invitados: William Cepeda y Afro Rican Jazz
Destacado: Celebración de los 35 años de trayectoria de William Cepeda. Fusión sinfónica del jazz con la bomba, plena, danza, música jíbara y herencia taína, junto a varios artistas invitados.


POPS 2 – Deck the Halls: A Symphonic Christmas
28 de noviembre de 2026
Director: Rafael Enrique Irizarry
Destacado: Apertura de la época navideña con grandes clásicos del repertorio navideño estadounidense y arreglos orquestales asociados al cine y la radio.


POPS 3 – Sinfónica en Clave de Jazz con Charlie Sepúlveda y The Turnaround
27 de febrero de 2027
Director: Rafael Enrique Irizarry
Artistas invitados: Charlie Sepúlveda y The Turnaround 

Destacado: Primera participación de Charlie Sepúlveda como invitado oficial de la OSPR, con arreglos sinfónicos de su repertorio. Sepúlveda es ganador del Latin Grammy® y cuenta con cuatro nominaciones al Grammy®.


POPS 4 – Star Wars 50 Años en Concierto
1 de mayo de 2027
Director: Rafael Enrique Irizarry
Destacado: Celebración de los 50 años de Star Wars, con la OSPR interpretando en vivo algunos de los temas más emblemáticos de las bandas sonoras de la saga.

Defienden la ciudadanía puertorriqueña

 

La Fundación Juan Mari Brás, defendió la validez de la ciudadanía puertorriqueña, ante lo que describió como la desesperada gestión de la Cámara de Representantes de aprobar una resolución que ordena al Departamento de Estado de Puerto Rico cesar la expedición de certificados de ciudadanía puertorriqueña.

Según la resolución aprobada en días recientes por los representantes del Partido Nuevo Progresista (PNP) la ciudadanía puertorriqueña “es incompatible con el ordenamiento jurídico vigente”. En comunicado de prensa la Fundación Juan Mari Brás recordó que el Certificado de Ciudadanía Puertorriqueña emitido por el Departamento de Estado de Puerto Rico no es un mero papel administrativo ni un capricho identitario. Citó que el propio Juan Mari Brás sostuvo que la ciudadanía de Puerto Rico es “reconocida a los puertorriqueños por la Ley Foraker de 1900 es una de carácter nacional y es la que corresponde a los puertorriqueños tanto bajo el Derecho de Gentes o Natural, como bajo el Derecho Internacional positivo, que incluye -en lo que a Estados Unidos respecta- el Tratado de París de 1898, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y la Convención Interamericana de Derechos de los Ciudadanos de este hemisferio”.

JUAN MARI BRAS

La directora de la Fundación JMB, Mari Mari Narváez, indicó que “la defensa de la ciudadanía puertorriqueña y de su correspondiente certificado emitido por el Departamento de Estado de Puerto Rico se fundamenta en nuestra identidad nacional reconocida internacionalmente a través de nuestros representantes en diversos ámbitos culturales, académicos, científicos, deportivos, así como en argumentos jurídicos, constitucionales e internacionales de gran solidez”.

Reclamó que hoy la ciudadanía puertorriqueña posee una base jurídica e implicaciones internacionales pragmáticas que no pueden borrarse de un plumazo por las inseguridades políticas de los políticos del patio, que observan impotentes la fragilidad de la llamada ciudadania estadounidense de las personas en Puerto Rico.

Señaló que las inseguridades por los vaivenes de la política colonial no pueden pretender “destruir la única ciudadanía que tenemos las personas de Puerto Rico por derecho propio y natural y que es a prueba de cualquier desenlace político en nuestro país»

La directora de la FJMB apuntó que los que promueven esa resolución lo hacen ante la evidencia incontestable de la vitalidad y orgullo patrio con que la mayoría de los puertorriqueños celebran su nacionalidad y su cultura.

No soportan ver cómo el mundo admira, reconoce y celebra la nacionalidad puertorriqueña en todo su esplendor”, dijo la Lcda. Wilma Reverón Collazo, presidenta de la Junta Directiva de la Fundación. . “Podrán aprobar resoluciones en contra del Certificado de Ciudadanía Puertorriqueña pero no podrán borrar el contenido de esa ciudadanía. Esa ciudadanía tiene reconocimiento en organismos internacionales como el Comité de Descolonización de la ONU que año tras año se expresa reconociendo la identidad latinoamericana y caribeña del Pueblo de Puerto Rico”.

El primer cumpleaños sin ti

 

Especial para En Rojo

Hace unos días que me siento especialmente triste. Me pasa regularmente días antes de mi cumpleaños. Es como si cada año el cuerpo se asegurara de filtrar cualquier impureza de emociones para sanar totalmente. A veces, reflexionar sobre la vida sana. A veces, estar triste tiene cierta belleza, pero eso no ocurre esta vez. Mi madre murió hace unos meses. La persona que llevó la peor parte durante mi nacimiento no está aquí.

Hay algo extraño en cumplir años cuando falta la persona que recuerda nuestro comienzo mejor que nadie. Podemos saber la fecha, la hora, la historia repetida tantas veces, pero hay una parte de ese día que se fue con ella. Mi cumpleaños era una celebración que compartíamos las dos.

Ella fue la primera persona que me sonrió. Fue quien me cuidó de enfermedades; quien lloró conmigo cualquier dolor. Fue la mujer que más me amó en la vida. Ahora, todo es distinto.

No me abrazará.

No será la primera en llamarme para desearme un buen día.

No tendré un regalo de su parte.

No me cantará las mañanitas.

Tampoco le dirá a nadie lo orgullosa que está de mí.

Nada de eso pasará.

Y saberlo y aceptarlo duele.

El dolor se siente en los huesos. Se siente en la piel. Se huele en la casa. Se instala en el corazón.

Mi madre fue la fuerza que sostuvo nuestra casa toda su vida. Hoy, sin ella, el hogar parece una estructura blanda, húmeda, como si hubiera cambiado de materia. En la casa de mi niñez y juventud, todo parece ahora fuera de lugar: los cuadros, las toallas, las sábanas… Aunque los objetos sigan exactamente donde estaban, a pesar de que mi papá apenas haya movido algunas cosas, la casa ha cambiado su forma. Su luz también es distinta. Tampoco es igual el mantel, ni el libro que tenía sus notas. Cambiaron sus espejuelos y el sofá gris, donde todavía espero encontrarla, sentirla.

Los lazos familiares, que antes creía tan sólidos, también se sienten frágiles. Pienso que ella los reforzaba con cada abrazo, los reconstruía con un gesto de amor. Siento que mi círculo, que es mi tesoro, también se afectó, como cuando un cambio de temperatura abrupto separa la pega de las losas viejas. Noto que cada uno lleva el luto distinto. Supongo que es natural, pero a veces, no puedo evitar sentirme tan sola.

Mi madre era mi amiga, mi confidente. Era quien mejor me entendía, con quien disfrutaba de un concierto, de una obra de teatro, quien sabía consolar y también reír. Era quien nos mimaba y con quien nos sentíamos plenamente amados.

Mi madre no está, pero me la sigo encontrando. Se me aparece en la cocina cuando trato de imitar, sin éxito, alguna receta suya. Llega sin avisar en una cita médica. Me topo con ella en algún comentario que escuche al azar. Protagoniza canciones, viaja conmigo en el carro y, de alguna manera, consigue que aquello que yo creía una nueva preocupación se resuelva casi como un milagro.

Mi madre también aparece en mis sueños más extraños. Me aconseja, me cuida, me guía y me consuela. Su vida, en el Más Allá, luce bastante ocupada; incluso parece que allí maneja su propio afán.

Mi madre no está, pero llega siempre sin estar buscándola. A veces, digo algo y la escucho. Recuerdo una frase suya sin pensarlo, contesto con su tono, hago un gesto que no sabía que había heredado.

En este, mi primer cumpleaños sin ella, mi mente regresa a aquel poema que leí en su homenaje de vida, una hermosa pieza atribuida a Magdalena Blesa. Hoy, como la poeta, yo pensaba…

Yo pensaba que mi madre estaba en la tumba fría.

Y la he encontrado en mis ojos.

Llevo su boca en la mía.

Mis andares son los suyos,

mis gestos y mi mirada.

[…]

Las madres no se van nunca,

Se quedan en los espejos,

a observar cómo sus hijos

se les van haciendo viejos…”.

Envejecer ahora se siente como si creciera de nuevo; es como regresar al pasado una y otra vez, como para ajustar piezas. Sé que la vida sigue, pero atravesar el luto tomará su tiempo.

Este cumpleaños será distinto. Hay una silla vacía. Hoy, más que nunca, pensaré en ella. Me levantaré temprano, escucharé mis canciones favoritas y dejaré que el cuerpo atraviese o filtre aquello que aún necesita soltar. Imaginaré sus consejos e intentaré honrarlos.

Tomaré decisiones, planificaré resoluciones y pondré los límites necesarios para cuidar mi salud integral, como hubiese querido que hiciera ella. Compartiré con la gente que me quiere. Creo profundamente en que las alegrías compartidas se multiplican y que el dolor, cuando se comparte, pesa menos.

Mi madre no está, pero sigue estando.

 

 

A 10 años de PROMESA

Foto Archivo CLARIDAD. Vicente Vélez

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La Junta de Control Fiscal (JCF) impuesta por el Congreso de Estados Unidos está diseñada para quedarse, reafirmaron los exponentes del foro Una Junta Diseñada para Quedarse: Poder, Permanencia y condiciones de salida para PROMESA, presentado por la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU, en inglés), capítulo de Puerto Rico.

Celebrado en semanas recientes en la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana y moderado por la directora ejecutiva de ACLU, licenciada Annette Rodríguez Orabona,  en él participaron las licenciadas Jessica Méndez Colberg, Annie Rivera, la profesora María del Mar Rosa Rodríguez, el economista José Caraballo Cueto, el periodista Luis Valentín y el licenciado Fermín Arraiza Navas.

La discusión se enmarcó en lo que ha significado la imposición de la JCF para el país, imposición que en septiembre de este año cumple diez años y  en si de verdad ese ente fiscal tiene fecha de salida.

Para la licenciada Méndez Colberg, el problema con la alegación de que la Junta es temporera es que  cuando se mira la ley PROMESA es difícil concluir que esta tenga fecha de  expiración. Lo que establece la ley, en su Sec. 209, sobre las condiciones bajo las cuales la Junta terminaría sus funciones, es que  Puerto Rico logre acceso a los mercados a corto y largo plazo a tasas razonables y tenga cuatro presupuestos balanceados consecutivos de acuerdo a los estándares de contabilidad de la ley federal.

La experta en la ley PROMESA puntualizó que la parte más importante de esa sección es la que dice que es la Junta misma la que certifica que esas condiciones se han dado, para ellos terminar sus funciones. “Así que el Congreso creó una entidad que no tiene fecha de expiración, que tiene unos poderes extremadamente amplios y que es la que va a decidir cuándo va a terminar sus tareas en Puerto Rico: ese es el diseño de PROMESA”.

Méndez Colberg cuestionó si a 10 años de la aprobación de PROMESA “todavía podemos creer que la JCF viene a salvarnos, a velar por los intereses del pueblo de Puerto Rico, a reestructurar  esa deuda para que Puerto Rico pueda seguir ofreciendo los servicios esenciales a su gente, que es el propósito de una quiebra municipal”.

La respuesta a esta interrogante es que la realidad es que no, contestó.  Señaló que la Junta vino a controlar, dado a que la ley, en la sección 201, dice que la Junta es la que va a certificar el plan fiscal, a hacer el presupuesto.  La sección 204 permite que la Junta pueda  impugnar legislación que entienda que es inconsistente con los propósitos de PROMESA, según interpretado por la misma Junta. Además, la sección  315 dice que es la Junta la que representa exclusivamente al deudor en los procesos de reestructuración de deuda y que ni el ejecutivo ni el legislativo de Puerto Rico pueden establecer ningún tipo de control sobre la JCF.

“Una dictadura  no se impone con una fecha de expiración”, resumió. El problema es que la JCF no necesariamente fiscaliza el cumplimiento de unas condiciones objetivas, sino lo que entiende por  responsabilidad fiscal, establece las reformas institucionales a base de lo que ellos entiendan y cuando se ve el resultado. Es que la excepción hace la norma: lo que se justificó en un momento como una medida extraordinaria para atender la crisis ahora se ha  marcado como el funcionamiento del gobierno.

En tanto, el economista Caraballo Cueto reparó en que a nivel mundial han habido muchísimas crisis de deuda y no ha habido una JCF. Aun dentro de EE. UU. se han resuelto crisis de deuda sin una junta. Señaló que el apoyo del pueblo a la JCF ha bajado de un 72 %  a los dos años de su imposición a un 2 % actualmente.  Coincidió con Méndez Colberg en su señalamiento de que la JCF se ha extendido en su  supervisión al interceder en prácticamente todo el gobierno e incluso  hasta legislado. Como ejemplo  expuso que la Junta rechazó una resolución legislativa  para pagar las acreencias de la Autoridad de Puertos y se fue por encima de la Legislatura para legalizar la privatización de los muelles.

“Diez  años después es que están preparando un plan de crecimiento económico, cuando era por ahí por donde había que empezar, porque no hay crecimiento económico.  No se puede estar en unos Hunger  games a ver quién se va primero”.

Apuntó que la JCF tiene  un conflicto de intereses muy grande al ser esta la que establezca sus propias condiciones para poner fin a su intervención. Hizo alusión a los $300 mil al año, que es el sueldo del director ejecutivo, como un conflicto de intereses.

Por su parte, el periodista Luis Valentín, quien ha realizado extensos reportajes investigativos sobre el ente fiscal, afirmó: “La junta no se quiere ir, no lo digo en un vacío. La Junta asegura que trabaja para Puerto Rico,  pero es todo lo contrario”.

Expuso que ha podido ver las operaciones de la Junta día a día: tiene un espacio grandísimo, más de dos pisos, toda una oficina identificada, alrededor de 10 empleados, aproximadamente $70 millones de presupuesto y, más allá de eso, los correos que ha obtenido entre el gobierno y la Junta reflejan que en el trabajo diario, para que una agencia de gobierno haga una transferencia de $1.50, tiene que iniciar un proceso con un empleado de la Junta.

“Eso está pasando constante, todo el tiempo. El empleado del gobierno tiene que ajustarse a eso”. A lo anterior denunció que existe una  puerta giratoria entre el gobierno y la JCF de personas que han trabajado en el gobierno y luego trabajan en la Junta.

Consecuencias de carácter permanente 

 Mientras, la licenciada Annie Rivera, experta en temas de vivienda, hizo énfasis en que, aunque la Junta no es permanente, sus consecuencias sí son de carácter permanente. Un ejemplo es la creación del  Comité de Evaluación de Disposición de Bienes Inmuebles, cuyas consecuencias son una  violación de derechos humanos a través de la vivienda. Dijo que esto ha pasado por debajo del radar.

Este comité se encarga de revisar todas las disposiciones de bienes inmuebles que hacen todas las agencias administrativas y su artículo 5 deja sin efecto todos los demás reglamentos de disposición. El  comité ha establecido que hay que presentar una serie de documentos para todo tipo de disposición de bienes inmuebles, desde las escuelas en desuso hasta títulos de propiedad de viviendas. Establece, además, que los arrendamientos y los usufructos no se pueden conceder si hay más de una persona o corporación interesada en el inmueble, en ese caso se va a proceso de subastas.

La licenciada Rivera apuntó que los procesos de subastas gubernamentales también tienen una reglamentación a la que las familias y organizaciones no gubernamentales no  pueden acceder. A esto se añade el que la JCF le ha exigido al CRIM emitir 8 mil facturas mensuales, es  decir  96 mil facturas anuales. Denunció que esto tiene impacto en las familias porque ahora la familia que tenga una  deuda con el CRIM se va a someter a subasta de bienes inmuebles. “Eso no es otra cosa que las personas van a perder sus hogares a raíz de la deuda si no tiene acceso. Como podemos ver, los efectos no solo son a nivel de derecho, es que tienen un efecto directo en el día a día de las familias de Puerto Rico”.

La Universidad de Puerto Rico y la Junta

La profesora María del Mar Rosa Rodríguez expresó que desde un campo más discursivo, más ideológico, desde las humanidades y el sindicalismo, ve a la Universidad de Puerto Rico (UPR) como un proyecto social educativo; social y político que  funciona como un microcosmo del país. A su juicio, la política de la JCF  de controlar la UPR, desmantelarla su autonomía, ahogarla con recortes insostenibles y provocar una ruptura de shock  hace a la UPR una metáfora del plan de desmantelar el país entero.

La doctora Rosa Rodríguez planteó que para enfrentarse a la Junta lo primero es presentar  la ingobernabilidad. “A  la Junta no la sacamos diciendo que la Junta no vino a gobernar. Tenemos que salir a denunciarla y desmoralizarla con nuestra ingobernabilidad y estrategias concertadas entre diversos sectores”.

Una de las cosas que dijo es que hay que atacar es lo que se repite en la radio de que la Junta es un mal necesario. La junta tiene demasiado poder y hay que ceder y obedecer para que se vayan más rápido. Reconoció que hay  mucha apatía y mucha resignación,  por lo que exhortó a hacer trabajo organizativo  para transformar esa apatía en acción estratégica y transformar esa resignación en resistencia.

“La Junta no es tan fuerte como se presenta. No son invencibles, está compuesta por seres humanos con nombre y apellido que tienen mucho que perder. Hay que buscar sus debilidades, hay que tomar una ofensiva distinta, creativa, desde las aulas, desde las cortes y desde todos los espacios. Buscar maneras creativas de quitarles el sueño, de quitarles la paz y el poder”.

Los derechos humanos y la Junta

En su turno, el licenciado Arriaza Navas, director legal de ACLU, coincidió con que la Junta es un gobierno superpuesto sobre nuestro gobierno electo, “nos guste o no nos guste’.

Repasó que el ELA (Estado Libre Asociado)  no tiene inmunidad ni tiene soberanía, pero la Junta sí. Para el experto en derechos civiles, cuando se discute el tema sobre la permanencia de la JCF, se tiene que hacer un análisis desde una perspectiva histórica, económica, social y política; pero también se tiene que ver cómo la Junta ha afectado nuestros derechos civiles.

Expuso que desde el 1984, la eliminación de que Puerto Rico tuviese la posibilidad de atender problemas económicos a través de la ley de quiebra abona a la crisis, a que se elimine una deuda. Los especialistas dicen que por ser Puerto Rico un territorio, supervisar la deuda le tocaba a las  organizaciones internacionales encargadas de supervisar cómo se administran las colonias, y eso en Puerto Rico dejó de pasar desde el 1953, cuando se instauró el ELA.

En esa dirección, denunció como mentira el decir que el objetivo de PROMESA es restaurar el crédito contributivo de Puerto Rico. “Eso es una mentira: la Junta se creó para hacer posible el pago de una deuda multimillonaria a los bonistas, la Junta responde a compañías millonarias en Wall Street, la Junta no representa al ELA”.  Denunció, también, que las políticas neoliberales de privatización impuestas por la JCF a los servicios esenciales que son responsabilidad del Estado es una violación a los derechos civiles.

Por último, censuró el que la JCF se haya encargado de atribuirse unos poderes que no tiene en ley, al  paralizar todos los pleitos que había de derechos civiles en Puerto Rico cuando se radicó la quiebra en el 2017, por lo que van casi 10 años en que los pleitos de derechos civiles estén paralizados en la Corte Federal.

 

 

 

¿Cómo se limpia una base ocupada?

Foto por Cándida Cotto

 

CLARIDAD

 Ceiba– Dos guaguas blancas esperan por quienes reservaron, con meses de antelación, un espacio para el recorrido. El sol continúa, con los mismos meses de antelación, tornando el verdor de los céspedes en un amarillo blancuzco, tostado. Hay bruma en el aire, calor en el ambiente y todos cuantos llegan visten con gafas, sombreros, mangas largas y botas de trabajo. Los motores de las guaguas, adyacentes a la carpa de inspección militar, braman mientras van llegando. Al final solo una hizo falta.

Más de 20 personas respondieron, el pasado 20 de agosto, a la convocatoria del Comando de Sistemas de Ingeniería de Instalaciones Navales (NAVFAC, en inglés) para visitar seis zonas de la antigua base Roosevelt Roads. La entidad– encargada de la planificación, construcción, el diseño y mantenimiento de instalaciones de la Marina estadounidense en todo el mundo– invitó a la comunidad para conocer, como parte de un proceso que inició oficialmente en 2007, las etapas de limpieza en que se encuentran estas instalaciones.

“Históricamente, como parte de las evaluaciones ambientales que se hicieron durante el cierre, se identificaron unas áreas donde existían posibles desechos. Por eso hemos completado unas investigaciones. La más reciente, una investigación de la instalación donde recogemos muestras del suelo y analizamos los posibles riesgos a la salud… Eso se completó en abril y mayo del año pasado (2025)”, explicó Jamie Butler, coordinadora ambiental de la Marina en el proceso de cierre y limpieza de la base.

Desde 2004, poco después de cesar la actividad militar en Ceiba, el comando identificó posibles derrames en las zonas donde la Marina mantenía actividad militar. 21 años después, algunas de estas áreas entran ahora al estudio de medidas correctivas, cuando la Marina identifica los remedios para aplicar al suelo. El sitio SWMU 60, por ejemplo, se utilizó como una marina con una isla de bombeo y tanques para almacenar combustible. Entre 1940 y 1960, tres de sus áreas fungieron como vertederos clandestinos para residuos sólidos y chatarra.

“93 % de los terrenos que pertenecían a la Marina se ha transmitido a otras entidades fuera de la Marina o el Departamento de Guerra. Se han transmitido y se han reusado o tienen planes para desarrollarse nuevamente. La porción restante se arrienda a la autoridad de desarrollo local y se puede utilizar, pero la Marina aún retiene la propiedad hasta completar los trabajos de limpieza”, agregó Butler antes de continuar a la segunda zona: los muelles que supervisa la Autoridad de Transporte Integrado (ATI).

A pocos pasos de las neveritas de playa, de las bicicletas, de los perritos calzados con zapatos que resisten el calor, de la boletería y las riserías y las ansiedades para zarpar a Vieques y Culebra, la zona SWMU 55. Por aquí, debajo del suelo, corría tricloroetano (TCE), una sustancia que provoca cáncer renal, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos (NCI, en inglés). Entre noviembre de 2012 y noviembre de 2014, la NAVFAC excavó la tierra, instaló una galería de infiltración, aplicó oxidación química e inyectó aceite vegetal emulsificado (EVO, en inglés) en el agua para paliar la situación.

“Se instalaron (entre 2020 y 2021) nuevos pozos de monitoreo e inyección para inyecciones adicionales de EVO y se repararon pozos de monitoreo dañados durante la excavación para el estacionamiento de la terminal del ferri”, reza el documento oficial del recorrido. En marzo de 2023, a cinco años de mudarse el terminal a Ceiba, el área del muelle recibió una tercera ronda de EVO.

A todas estas, la carpa de inspección yace en la entrada de la antigua base. Detiene y requisa a los contratistas que ofrecen servicios a la plétora de aviones y equipos que almacenan en los hangares y pistas de aterrizaje. Una fuente de entero crédito compartió cómo, semanalmente, naves ingentes como la Osprey despegan y reparten su rumor por los cielos del Este. También avionetas que se accidentan y reparan sin que nadie –salvo los que tienen acceso a esos espacios– se entere. Y todo pasa por la carpita marrón militar, contigua al portón. Pero hoy, día del recorrido, solo las avionetas comerciales anuncian sus viajes.

“Esto es una zona de remediación entre agua y tierra. Se instaló un sistema de circulación nuevo que ayuda a limpiar el agua del subsuelo que estaba contaminada con solventes clorados. Ese sistema ya no es necesario de acuerdo con las concentraciones que ahora hay. Estamos observando los niveles de concentración sobre el suelo para (analizar) el uso sin restricciones”, explicó Butler.

“Los contaminantes que estudiamos son los que tienen que ver con la antigua actividad del Navy”, respondió María Dubois, representante de NAVFAC, a preguntas de los visitantes. Esas investigaciones se limitan a la huella donde la Marina tenía asentado algún edificio o activo.

A pocas leguas de la siguiente parada –una antigua cantera de la Marina– dos camiones aparecen estacionados bajo la sombra de algunos árboles. Cargan pedruscos que se asoman por los lados de sus vagones; similares a los que le extraían, años atrás, al llamado SWMU 71. La NAVFAC observó, en 2018, barriles de tránsito enterrados con residuos de asfalto en esta zona. La parcela aguarda por la antepenúltima fase de la limpieza: la Declaración de Fundamentos.

Las últimas tres zonas se dividieron en dos paradas. La primera, donde se almacenaban, abarca el AOC F. Tras más de 30 años de investigaciones, análisis y remedios que la propia Marina determinó, esta ubicación sirve de ejemplo de los trabajos de limpieza y están a punto de transferirse los terrenos al Gobierno de Puerto Rico, de acuerdo con los portavoces de la NAVFAC.

Las dos zonas finales forman parte de la misma explanada, una antigua estación de gasolina. La zona SWMU 54, igual que la AOC F, espera por los trámites finales para pasar a manos del Estado local. La segunda parte de la explanada, empero, aún espera por la segunda ronda de investigaciones tras arrojar TCE y metales en los primeros resultados del estudio. Aquí, al pie de la biblioteca abandonada, reinan los zancudos y los mosquitos. Amos soberanos de este lote que, por lo demás, luce baldío.

Para limpiar el suelo donde, de acuerdo con los oficiales, la Marina sostuvo actividades pesadas, la NAVFAC sigue los siguientes pasos:

  1. Evaluación de la instalación (RFA, en inglés)– Es el primer informe que se publica sobre posibles derrames o escapes de contaminantes.
  2. Investigación de instalación (RFI, en inglés)– El segundo informe y el más riguroso; caracteriza la naturaleza de los contaminantes y determina la respuesta “apropiada”. También se evalúan riesgos.
  3. Estudio de medidas correctivas (CMS, en inglés)– Identifican y evalúan los acercamientos de limpieza.
  4. Declaración de Fundamentos– Describe y publica la selección de la medida correctiva. En esta etapa la ciudadanía puede comentar sobre los trabajos planteados.

5.Implementación de medidas correctivas (CMI, en inglés)– El propietario del terreno (la Marina) debe realizar los trabajos y monitorear los resultados de la medida implementada.

  1. Cierre de sitio– Cuando las concentraciones de contaminación se reducen a niveles aceptables, la Marina transfiere el terreno al Gobierno de Puerto Rico con o sin restricciones. Algunas de estas limitaciones integran el tratamiento de desperdicios sólidos o el agua.