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El Quilombo brasileño

Por Emir Sader

Todavía no había terminado la reunión del Superior Tribunal Federal sobre habeas corpus para Lula, cuando surgió noticia de que un militar de la FAB (Fuerza Aérea Brasileña) había caído preso en Sevilla, en un vuelo presidencial para la reunión del G20, en Japón, con 39 kilogramos de cocaína.

Después de la sorpresa –a pesar de que aún este año había ocurrido un caso similar con militar brasileño en vuelo hacia París–, vinieron las preguntas: antes de todo, ¿cómo había salido dicho militar de Brasil con los paquetes de cocaína en su bolso de mano? ¿Qué significa que un miembro de la FAB estuviera envuelto en un caso de trafico de drogas?

Con los errores en la seguridad de la presidencia de Brasil llegaron especulaciones sobre lo extendido que está el narcotráfico hacia el interior de las fuerzas armadas brasileñas. Así, inmediatamente se asoció el decomiso en Sevilla con el uso de las FF.AA. en el combate al narcotráfico en Río de Janeiro y cómo ese contacto con el submundo narco puede haber contaminado a esa institución. La participación de un militar vinculado a la presidencia, viajando impunemente en un avión de comitiva presidencial, es síntoma de que hay otra gente involucrada dentro de la Fuerza Aérea o incluso en otros sectores de las FF.AA.

Otra preocupación es con la falta de seguridad de un vuelo presidencial, lo que refleja el desorden generalizado en el gobierno, que cambia de ministros y de secretarios semanalmente. En plena crisis por las denuncias de The Intercept, el presidente de Brasil abrió frentes con dos sectores fundamentales del gobierno.

Por un lado, cambió a cuatro importantes asesores militares, incluido el de más alto rango dentro del gobierno, a quien sustituyó por un miembro de la Policía Federal de muy bajo rango. El militar sustituido dio entrevista diciendo que el gobierno es un quilombo, que solo se concentra en lo que no es prioritario, generando crisis tras crisis.

Por otro lado, el mandatario despidió al presidente del BNDES, un gran banco público de financiamento, pero sin que se hayan encontrado las irregularidades en el funcionamiento del banco, conforme Bolsonaro siempre pregonó. Los empresarios han recibido de muy mala manera la forma abrupta y sin razones de la sustitución del presidente del banco.

En ese clima el presidente de Brasil cambió su itinerario para ir a la reunión del G20, cambiando Sevilla por Lisboa, como si eso resolviera los problemas. Partió molesto con las declaraciones de Angela Merkel, quien dijo que está muy preocupada por la situación grave que vive Brasil y que pretende tener una conversación seria con el presidente brasileño, especialmente sobre los temas vinculados a la desforestación de Amazonia. Incómodo, el presidente brasileño dijo que aceptaría consejos en la reunión del G20, en la cual no tendrá ninguna figuración significativa, en gran parte por mérito propio, ya que antes de la cumbre tuvo a bien publicar un documento con sus posiciones esdrújulas sobre la globalización y demás temas prioritarios de la reunión de Japón.

Mientras tanto, el STF (corte suprema) votaba dos requerimientos presentados por la defensa de Lula. Uno solicitaba la cancelación del juicio por el que Lula fue condenado por comportamiento parcial de parte del juez que lo presidió. El otro requerimiento pedía una declaración de parcialidad del juez Moro, el cual, en caso de ser aceptado, dadas las evidencias presentadas por The Intercept, haría que todos los procesos dirigidos por ese juez fueran cancelados, llevando a la libertad de Lula.

La presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffman, dijo que Lula está sometido a una verdadera tortura jurídica. Cada tanto se crea un clima alrededor de algún nuevo recurso de la defensa de Lula, tensión, expectativa, como si se tratara de un partido final de un campeonato. Previsiones, análisis, entrevistas con jueces, transmisión por el canal del Poder Judicial, expectativa, todo inunda los medios, los tradicionales y los alternativos.

Lula siempre recomienda tener los pies sobre la tierra y se mantiene sereno, sin grandes expectativas. Pero las decisiones actuales del STF se revisten de características especiales. Son las primeras desde la revelación de las conversaciones hechas por The Intercept, donde los datos reiterados confirman lo que la defensa de Lula siempre dijo: Moro y todos jueces de la Lava Jato no son imparciales, no actúan como jueces, sino como partido, coordinados, moviéndose como partido político, que tiene un objetivo: perseguir a Lula, impedirle ser candidato en las elecciones de 2018, cuando todas las encuestas apuntaban a su victoria en primera vuelta.

Entre las decisiones absurdas del STF está la declaración reiterada de que el juez Moro tiene la imparcialidad necesaria para juzgar a Lula. La revelación de las conversaciones entre el juez y los acusadores de Lula, en las que Moro los instruye directamente acerca de cómo actuar –lo cual está absolutamente prohibido– han replanteado esa decisión.

La primera demanda de la defensa de Lula fue rechazada, pero la segunda fue aplazada hasta agosto, a la vuelta de las vacaciones del Judiciario. Uno que otro juez se ha mostrado asustado con las revelaciones, uno que otro ya ha dicho que no ha cambiado su posición.

Lo cierto es que el clima político ha cambiado con esas revelaciones. A medida que son publicadas, la situación de Moro y de sus colegas queda más y más comprometida. Sospechosamente, Moro y su más cercano colaborador han viajado a EE.UU. para realizar visitas a órganos de seguridad del gobierno norteamericano. En el día mismo en que aparecía el escándalo de tráfico de drogas en el avión presidencial brasileño, Moro visitaba la DEA, órgano norteamericano encargado del combate al narcotráfico, para firmar un convenio en representación del gobierno brasileño.

Reproducido de www.pagina12.com.ar

El autor es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

Silencio de la comunidad internacional ante el terror en Sudán

Por Juventud Rebelde

Los militares que derrocaron al autócrata Omar al Bashir dispersan las masivas protestas con violencia extrema mientras la población, harta de la miseria y dictadura, reclama un Gobierno civil, reporta RT.

Decenas de miles de personas salieron a las calles de la capital y otras ciudades de Sudán el último domingo de junio en rechazo a la gobernante junta militar de Abdel Fattah al Burhan, que derrocó al autócrata Omar al Bashir a principios de abril. Las autoridades locales han confirmado que al menos siete personas murieron en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y 181 resultaron heridos, 21 de ellos por armas de fuego. 

Los manifestantes reclamaron un Gobierno civil de transición, corearon eslóganes a favor de la democracia, la paz y la justicia, y expresaron su desconfianza en el Consejo Militar de Transición (CMT) que orquestó el golpe bajo la promesa de unas elecciones democráticas y un Gobierno de transición con las Fuerzas por la Libertad y el Cambio. 

Las protestas, descritas desde Sudán como las más grandes en la historia del país, coincidieron con el 30.º aniversario del golpe de Estado islamista de 1989, que derrocó al último Gobierno electo y elevó al poder a Al Bashir. Se produjeron 27 días después del asesinato por los militares de decenas de manifestantes en una sentada pacífica en la capital, Jartum, el 3 de junio, el último día del Ramadán y del cese de las negociaciones con las Fuerzas para la Libertad. 

Los médicos denunciaron 118 muertes y afirmaron que 40 cadáveres habían sido arrojados al río Nilo en un intento de ocultar su muerte aquel día. Cientos resultaron heridos y también se reportaron como mínimo 70 casos de violaciones, tanto de mujeres, como de hombres. El Gobierno, por su parte, solo reconoció 61 muertes. 

Actualmente en Sudán falta agua potable, alimentos y medicamentos básicos. En la capital del país, así como en otras ciudades, tienen lugar asesinatos masivos, ejecuciones extrajudiciales, el saqueo de los bienes de la población civil, un drástico aumento de las violaciones, palizas en plena calles y otros actos de terror. 

Qué pasa, punto por punto

El agudo descontento social estalló en diciembre de 2018 a raíz de la mala situación económica y la política interna de Omar al Bashir que llevó al drástico crecimiento de los precios del combustible, el pan y la harina, el déficit de alimentos básicos y el aumento de la inflación, que aquel mes alcanzó el 70 %. En aquel entonces, cientos de sudaneses salieron a las calles. 

Con el derrocamiento de Al Bashir el 11 de abril, los militares anunciaron el inicio de un período transitorio de dos años y la euforia de los manifestantes dio lugar a la decepción y la amargura cuando se percataron de que el Consejo Militar de Transición no se apresuraba en darles las prometidas libertades y derechos. 

Los manifestantes decidieron continuar su protesta y organizaron una sentada pacífica frente al Comando General Militar en Jartum en  lucha por un país gobernado por civiles, con representantes de la oposición, y no por militares. Tras semanas de conversaciones para lograr un acuerdo de Gobierno compartido, las partes no solucionaron sus diferencias y con el fracaso de las negociaciones, el 3 de junio las fuerzas sudanesas atacaron el campamento, asesinando a decenas de personas. 

No se sabe con certeza qué tipo de fuerzas de seguridad sudanesas, que están fragmentadas, fueron responsables de lo sucedido. La Embajada de EE.UU. en el país africano atribuyó la responsabilidad al Consejo Militar de Transición, pero los testigos y videos desde el lugar de los hechos evidenciaron la presencia de los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), conocidas por sus abusos y represiones contra civiles, que en las últimas semanas quemaron comercios y cometieron violaciones y asesinatos.

Con el inicio de las represiones, la Junta Militar desconectó Internet, que a día de hoy está disponible solo en algunos hoteles y otros pocos puntos, mientras la mayor parte del territorio de Sudán permanece desconectada. La ausencia de Internet impide que la información sobre lo que está ocurriendo traspase las fronteras nacionales. 

Entretanto, la televisión local informa sobre el fracaso del movimiento opositor y desmoraliza a los manifestantes, mostrando a las mujeres con ropa de estilo occidental y hasta una confesión de un hombre, que afirmó haber participado en las protestas solo por alcohol y hachís. «No quieren que el mundo vea la verdad», comentó a The New York Times el dentista sudanés Ahmed Babikir. 

Los médicos, en peligro

El periódico mencionó la profesión de Ahmed no en vano: los médicos fueron la principal fuerza organizadora de las protestas de abril, cuando depusieron a Omar al Bashir, y lo hacían todo para que ninguna muerte ni lesión pasara desapercibida. Documentaban con detenimiento cada herida, hacían copias de los dictámenes médicos, ayudaban a los heridos y creaban movimientos clandestinos. 

Ahora los representantes de esta profesión no están a salvo en Sudán. La ONG Physicians for Human Rights, que documentó extensos ataques contra los médicos por las fuerzas del destituido Al Bashir, anunció el 26 de junio que presentó ante la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU las evidencias de los numerosos casos de violaciones de los derechos humanos en Sudán y ataques contra la infraestructura médica y el personal. 

Mientras el poder está en manos del Consejo Militar de Transición, la comunidad internacional observa el desarrollo de los hechos desde fuera. La ONU condenó el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes durante las protestas pacíficas e instó a facilitar una investigación independiente de las muertes, pero no se mostró favorable a intervenir en la situación, solo a reubicar a su personal en territorio sudanés. 

La Unión Africana suspendió la membresía de Sudán y le prohibió participar en las actividades del organismo hasta que en el país se establezca «una autoridad civil de transición», pero la Liga Árabe no siguió el camino de los países africanos. Los esfuerzos de la Unión Africana y Etiopía para que los generales y los líderes de las manifestaciones regresaran a la mesa de negociaciones no dieron frutos.  

Los acontecimientos de Sudán tampoco ocupan el centro de la atención mediática. Pese a la ausencia de una cobertura estable de Internet, la información desde las recientes protestas fue ampliamente compartida en redes sociales. El canal Al Jazeera también cubrió diferentes protestas pese al cierre de su oficina en Jartum. 

Shahd Khidir, «influencer» sudanesa residente en Nueva York, denunció en su cuenta de Instagram la masacre en su país, acompañada de «un apagón mediático y la censura de Internet». Compartió mensajes que indicaron que en Jartum disparaban contra las viviendas de los civiles, violando a las mujeres, torturando a los residentes locales, quemando sus cuerpos, impidiendo a los musulmanes rezar e instalando el terror. 

Uno de los mensajes fue de un testigo que narró un aterrador caso de violencia contra un grupo de manifestantes, a los que golpearon, ataron y e hicieron ver cómo violaban a una niña de seis años.

«No hay ningún medio de comunicación objetivo que comparta lo que está sucediendo, a excepción de Al Jazeera, cuyas oficinas fueron cerradas. Mi amigo Mattar fue asesinado por las Fuerzas de Apoyo Rápido. Mi mejor amigo se escondía el 2 de junio y fue la última vez que hablé con él. Estuvo desaparecido durante cuatro días y cuando me puse en contacto con él, dijo: “Me atraparon, me golpearon y abusaron de mí, me humillaron y arrestaron y confiscaron mi teléfono. En este momento estoy herido”. Y todo lo que pude hacer fue publicar esto», escribió Shahd Khidir.

Reproducido de www.juventudrebelde.cu

Quiebra fiscal y política

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“Yo no sé nada, yo llegué ahora mismo, si algo pasó, yo no estaba allí…” Así como dice la canción que cantaba Daniel Santos, el gobernador Ricardo Rosselló, así como la Legislatura —Cámara y Senado—, se cantan ajenos a los actos de corrupción que han salido a la luz pública en estas semanas.

Las denuncias contra el ahora exsecretario del Departamento de Hacienda (DH), Raúl Maldonado, de la existencia de una “mafia institucional” en ese departamento, las pesquisas en el Departamento de Educación (DE), en ASES, contra el exdirector de campaña del gobernador y representante ante la Junta de Control Fiscal (JCF) Elías Sánchez, todas fueron hechas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI). En tanto, el director del esa agencia, Douglas Left, hace una gira mediática solicitando la cooperación de los ciudadanos para las pesquisas y prometiendo que habrá arrestos en julio. Ha colapsado el gobierno de Ricardo Rosselló.

No es posible el no saber 

Al menos para el representante Manuel Natal Arvelo, algunas de las cosas que están ahora en la palestra pública él las lleva denunciando, en algunos casos desde hace dos años, y en otros, más. Uno de estos casos que denunció en la Cámara desde el primer día es el de los vínculos de Elías Sánchez con la firma Wolf Poper, “lamentablemente la información y la denuncia fue despachada”, dijo en entrevista.

Otra actuación indebida de Sánchez que ya había denunciado es el uso de escolta policíaca durante la campaña. Natal Arvelo señaló que ha hecho gestiones con todo el liderato que ha pasado por la Policía, en la presente administración y que quien único ha reaccionado fue la exsuperintendente Michel Hernández, quien le indicó que había preparado un informe, pero que Pesquera no quería hacerlo público. Por parte del actual director del Negociado de la Policía, Henry Escalera, también se ha obstaculizado la investigación.

El representante ahora independiente ha sido el primero y el único en denunciar el montaje y fraude de la campaña Unidos por Puerto Rico, tras el paso del huracán María.

En el caso de Raúl Maldonado, Natal Arvelo afirmó que no es algo nuevo, que era algo que se conocía cuando fue confirmado por segunda ocasión para el puesto de secretario de Hacienda. “En ese sentido, yo creo que, sin duda alguna, en la Cámara de Representantes por lo menos, estos temas se conocían. Algunos hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para investigarlo y traerlo a la luz pública; otros por distintas razones se han hecho de la vista larga”, manifestó.

En cuanto a la investigación por el FBI de la figura de Sánchez, Natal Arvelo resaltó: “Nadie se llame a engaño: el Gobernador de Puerto Rico también está siendo investigado porque una persona con una cercanía como la de Elías Sánchez al gobernador, inevitablemente, las acciones por las cuales se le investiga, tienen que ver con Rosselló”.

Respecto a la posibilidad de que pueda haber una investigación en la Legislatura, Natal Arvelo, sugirió buscar la forma de conformar una comisión que no esté compuesta por el partido de mayoría y los intereses políticos. Se debe hablar de la posibilidad de nombrar una especie de “Blue Ribbon”, una comisión de la verdad con personas que tengan credibilidad y que hayan lo hayan demostrado en el país, que se encarguen de investigar estos asuntos hasta las últimas consecuencias.

Al afirmar que en el país hay una crisis moral y que, en efecto, el Gobierno de Ricardo Rosselló ha colapsado, observó que la gente sí está preocupada y que sin duda alguna la mayoría del pueblo no entiende la magnitud de lo que se está viviendo. Trajo a la atención que en este momento en el País se toman decisiones bajo la Ley Promesa que comprometen el futuro de Puerto Rico por más de 40 años, mientras quienes se supone nos representen incurren en actos rampantes de corrupción.

El clientelismo político y la colonia

En entrevista por separado, el representante independentista Denis Márquez Lebrón afirmó que ante los acontecimientos, en primera instancia era cuestionable y hasta deprimente que se llevaran a cabo vistas públicas sobre el presupuesto y que la persona que tenía que ir a dar cara sobre el presupuesto no estuviese en Puerto Rico. Recuerda que quien asistió por el Departamento de Hacienda a las vistas de presupuesto fue el subsecretario Francisco Peña, que también renunció a los cinco días del despido de Maldonado. Esto lo que demuestra —afirmó— es una crisis política y gubernamental brutal.

El representante por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) señaló que, no obstante, esta situación de crisis, por no llamarla de otra forma, se repite cada cuatrienio, porque no es otra cosa que la corrupción y el clientelismo político. A esos efectos mencionó los casos de corrupción en el cuatrienio pasado. 

En esa misma línea indicó que la actividad de la JCF tiene el mismo esquema al recibir y utilizar $66 millones de fondos públicos para pagar a un montón de asesores, abogados, peritos, con el mismo esquema de contrataciones del Gobierno. “Cada día que se promueve lo que aquí llaman la externalización, que no es otra cosa que la privatización de la gestión pública. Aumenta la contratación desmedida y crean una red de supuestos asesores y peritos que se chupan el presupuesto del país”. Reparó además en que a esto se le añade la contratación por décadas de servicios legales para el Gobierno.

Márquez Lebrón, quien presentó una resolución para que se investiguen los casos de corrupción explicó que su propuesta se trata de la creación de una especie de comisión especial con representación equitativa y con investigadores. Al preguntarle sobre la propuesta de Natal Arvelo, expresó que cualquier iniciativa para llevar a cabo la búsqueda de evidencia es bienvenida.

Sobre la necesidad de investigación, el legislador del PIP estableció que había que tener en cuenta que la información sobre el presupuesto que llevó el DH a las vistas públicas está basada en la información que proveyeron todos sus asesores, que son los que están siendo cuestionados ahora mismo en las investigaciones federales. 

Sobre la intervención de los federales, trajo a la atención que el hecho de que el Gobierno Federal esté haciendo todas esas investigaciones es parte del debate político en Estados Unidos , que incide sobre Puerto Rico: “Es una forma de golpear al gobierno de turno, que, claro, se lo pone en bandeja de plata. Cuando se tiene investigaciones en cada una de las agencias con el mayor presupuesto, dice mucho; sin olvidarnos del asunto de la corrupción tras el paso del huracán”.

Márquez Lebrón resumió que la historia de corrupción y clientelismo político que hemos tenido por décadas está amarrado a los dos partidos políticos que se mantienen en el poder para el sostenimiento de la colonia, en múltiples ocasiones con las propias instituciones estadounidenses como cómplices. “Aquí hay una quiebra fiscal, aquí hay una quiebra política. Y esta es la crisis social en donde, a pesar de que hay una crisis y un huracán que devastó al país, los buscones, los inversionistas ligados a los partidos de mayoría no cesan, y a los partidos no les importa la situación del país. Siguen esas conductas, se recrudecen cuando recrudece la crisis económica. La condición colonial recrudece el clientelismo político, la corrupción”.

El Gobierno compra votos con las enmiendas a la Ley 22

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

El martes, 25 de junio, cerró la sesión legislativa. La noticia en la que se denunció que las enmiendas a Ley 22 eran un intento del Gobierno para controlar los donativos hechos por las corporaciones acogidas a dicha ley a entidades sin fines de lucro básicamente pasó inadvertida por la discusión pública. El tema de la corrupción lo opacó todo.

El asunto per se y las denuncias hechas por Rob Rill, fundador de la Sociedad 20-22, y el senador José Nadal Power se dieron a conocer el último día de la sesión. Rill destacó que la legislación propuesta irá en perjuicio de cientos de organizaciones sin fines de lucro en la isla. El senador Power sostuvo que lo legislado en la Cámara Baja es discriminatorio. 

El Código de Incentivos que enmendaría la Ley 22, para que los donativos que son requeridos a los inversionistas queden en manos del Gobierno, se aprobó a viva voz en la Cámara de Representantes. 

El Código de Incentivos que enmendaría la Ley 22, para que los donativos que son requeridos a los inversionistas queden en manos del Gobierno, fue aprobado en por la Cámara de Representantes y el Senado. Solo falta la firma del Gobernador. 

Las enmiendas que interesan a este artículo se insertaron horas antes de que la Cámara aprobara el Código el pasado viernes, 21 de junio. El proyecto de la Cámara aplicaría igualmente a la Ley 20. Ambas leyes seguirán vigentes hasta el 31 de diciembre. Luego de esa fecha no se darán más exenciones bajo Ley 20-22, sino bajo la nueva ley de incentivos. 

En 2012, cuando se aprobó la Ley 22 bajo la administración de Luis G. Fortuño, se determinó que las compañías que llegaran a la isla —resguardadas por dicha ley— estarían obligadas a escoger una entidad sin fines de lucro para hacer un donativo de $5 mil. 

Actualmente, las entidades sin fines de lucro son reconocidas como tal mediante la sección 501(c)(3) de la ley federal. Bajo esta ley esas entidades están exentas del pago de contribuciones. Aunque las iglesias también están libres de la carga contributiva y pueden definirse como “organizaciones sin ánimo de lucro”, la certificación federal no les aplica.

Una de las enmiendas propuestas eliminaría  el requisito de la sección 501, por lo que no se necesitaría / necesitará esa certificación federal para ser una entidad sin fines de lucro. Otro de los cambios a la ley sugiere que la compañía ya no estaría haciendo el donativo directamente a la entidad que escoja, sino que deberá enviar el donativo al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC). Sin embargo, no será esa entidad gubernamental la que identificará a qué entidad sin fines de lucro hacer el donativo, de eso se encargará la Legislatura a través de la Comisión Especial de Fondos Legislativos para Impacto Comunitario. Además, el donativo de $5 mil se duplica. 

Un premio de consolación 

La licenciada María Dolores Fernós opinó que las enmiendas a la Ley 22 van dirigidas a favorecer los sectores religiosos y las organizaciones fantasmas que puedan surgir en un año electoral y afectar las elecciones; que el Gobierno está buscando contentar a los sectores que están molestos por no haberse aprobado los proyectos de libertad religiosa, terapias de conversión y aborto. “Están haciendo lo indecible con este diseño para ganárselos nuevamente y comprarles el voto”, agregó. 

La organización Proyecto Matria también se posicionó en contra de las enmiendas a la Ley 22. Su cofundadora y directora ejecutiva Amarilis Pagán criticó que el proceso de distribución de donativos por parte del Gobierno siempre ha sido un proceso con cierto nivel de corrupción. 

“Actualmente, Matria no recibe fondos gubernamentales. Lo decidimos hace varios años porque nos encontramos con que había agencias del Gobierno que presumían de que por darnos un donativo nosotras no podíamos denunciarlos ni discernir. De hacerlo así, nos cortaban fondos o nos amenazaban con quitárnoslos. Los fondos que recibimos son privados o del Gobierno Federal”, dijo Pagán.

Criticó que los donativos legislativos son más limitantes y peligrosos porque hay que cabildear con los legisladores para que se aprueben los fondos y reconozcan la organización. Al ser esta la dinámica, con los cambios a la Ley 22, la independencia de criterios que deben tener las organizaciones sin fines de lucro para cumplir con su misión se vería afectada.

También, mencionó que los donativos administrados por la Legislatura son aún más subjetivos que los que dan otras agencias como el Departamento de la Familia y el Departamento de Justicia.

Para otorgar un fondo gubernamental se debe contar con un personal asignado para hacer el registro del donativo; otro personal que reciba las solicitudes, las evalúe y otorgue los donativos; también un encargado de otorgar los contratos y un equipo de monitoría y auditoría. Todo fondo que se distribuye a través de una agencia de gobierno está sujeto a una auditoría, tanto por la Oficina del Contralor como por la propia agencia. 

Cuando los donativos son privados, esos pasos son mucho más cortos. El proceso es mucho más sencillo, económico y los requisitos para la monitoría son mucho más simples que los que implican una monitoría de fondos públicos. Pagán señaló que con las enmiendas a la Ley 22, el costo de manejar el dinero de los donativos aumentaría, dejando menos dinero disponible para las organizaciones sin fines de lucro.

“Lo que se destina a la comunidad debe llegar a la comunidad. Además, en la tradición filantrópica se estila respetar el aspecto privado del donativo y el sector privado filantrópico ha demostrado ser más ágil, transparente y eficiente en lograr que estos recursos lleguen a la comunidad”, declaró por escrito el Doctor Nelson I. Colón Tarrats, presidente de Fundación Comunitaria de Puerto Rico (FCPR). 

Por otra parte, la abogada y cofundadora del Proyecto Matria coincidió con el planteamiento también hecho por la licenciada Fernós de que las enmiendas a la Ley 22 van dirigidas a favorecer los sectores religiosos “para pasarles la mano”. 

“Yo veo el proyecto y lo que me viene a la mente es que se trata de un premio de consolación”, manifestó Pagán. 

En este sentido, y en resumen, las organizaciones que actualmente reciben fondos de Ley 22 pudieran perder el acceso a los mismos. 

Avelino Muñoz Stevenson: Cosas que pasan

Elliott y Avelino

Por Alfredo Berríos/Especial para CLARIDAD

Conocí a Avelino Muñoz Stevenson hace poco menos de 39 años.

Sabía de él por referencias mientras estudiaba en el Georgia Institute of Technology, donde comencé a mojarme los pies en lo que era periodismo mientras estudiaba ingeniería en Atlanta. Resulta que dos boricuas me hablaron de una excursión en Isla de Mona, cuyo cuento no voy a compartir.

Había tomado la decisión de regresar a Puerto Rico para terminar mis estudios en el Recinto Universitario de Mayagüez. Mientras estudiaba en Tech, llegué a ser editor deportivo del Semanario de la universidad, por lo que un día uno de esos compañeros me llamó y me dijo que un nuevo periódico vería la luz y que un compañero de escuela sería el editor deportivo.

Gracias a él, contacté a Avelino y, cuento corto, terminó contratándome para cerrar la redacción deportiva de El Reportero. De hecho, el cuento de cómo me contrató lo recordó hace poco más de un mes en Noticentro al Amanecer, que fue la última vez que lo escuché hablar.

Pocos obreros de esta profesión hablan de sus mentores y maestros, y menos en esta época. Todos se vanaglorian de saberlo todo por haber estudiado en una universidad durante cuatro años, sin taller que les enseñara lo que es la realidad.

Avelino me trajo a la realidad. De él aprendí que somos testigos de la historia que usamos nuestras habilidades para relatarla, que no somos los protagonistas, como ocurre en estos momentos, y que cada día es una enseñanza.

De Avelino aprendí cuán importante era la credibilidad, el no manipular al lector. El no dejar que nuestras visiones nublaran la imparcialidad. Me enseñó a desarrollar mi potencial, me hizo entender que quien menos importaba en la noticia era yo.

Aprendí de él lo que era el periodismo que le enseñó su segundo padre Joaquín Martínez Rousset, me presentó y arriesgó su confianza con sus fuentes. Yo, que creí lo sabía todo, supe lo que era periodismo con él.

Nuestra relación con la mejor fotoperiodista con quien he trabajado en mi vida, Alina de Lourdes Luciano, nos hizo mejores profesionales a todos, gracias a nuestras diferencias y nuestras inquietudes.

Tuve la rara experiencia de ser su jefe más tarde en mi carrera, en donde el maestro dejó al alumno tomar las decisiones, siempre consultándole. La gran mayoría de las decisiones en mi carrera en esa etapa fueron consultadas con él… y jamás me arrepentiré de hacerlo.

La vida nos mantuvo unidos durante el resto de sus años. Hicimos radio, televisión juntos. Nos inventamos proyectos, algunos exitosos, otros no tanto.

Lo más importante, sin embargo, fue que a través de él conocí a quien ha sido mi acompañante durante los últimos 34 años. En 1987, Avelino se convirtió en familia, pasó a ser mi compadre, palabra poco conocida y apreciada en estos días.

Cuando se celebraba la ceremonia en la Iglesia, bajó mi nerviosismo diciéndome que tenía el carro cerca y que podíamos salir corriendo de allí.

Aún cuando considero a mi compadre uno de los mejores periodistas en los últimos años en todas las facetas, sus metas lo llevaron fuera de los periódicos. Los canales de televisión lo recibieron como ancla y narrador. 

¿Les dije que era una de las pocas personas con un repertorio de chistes interminables? Más de la mitad de mi repertorio es gracias a él. La tele lo recibió con un programa en donde presentaba “Cosas que pasan”.

El carácter de Avelino se vió en muchas ocasiones, pero nunca jamás como en una ocasión en un partido de la Liga Puertorriqueña a principios de 1990, cuando una persona mal intencionada le llamó para decirle que su hija había tenido un problema. El compadre terminó el partido sin inmutarse, aún cuando la producción me tenía listo para relevarle en cualquier momento.

Luego que tomé la decisión de moverme al continente, con su bendición, nunca perdimos el contacto. Su idealismo le llevó a tomar rumbos que en ocasiones no fueron exitosos, pero eran bien intencionados.

Cada vez que visitábamos Puerto Rico, era mandatorio que nos encontráramos él, mi esposa Gladys y yo, así como muchas amistades comunes. El junte de El Reportero en el 2014, tuvimos la oportunidad de recordar los tiempos de enseñanzas. Hoy día, sólo quedamos dos de los originales de ese grupo.

En los últimos años, sufrió problemas de salud poco después de tomar las riendas de la Fundación Cabecitas Rapadas, que resultó ser su último proyecto, en donde entregó cuerpo y alma y en donde vació quién era en realidad. Su esfuerzo fue una misión, no por conveniencia, sino por convicción.

Hoy su partida estremece mi alma y mi ser. Puerto Rico, no yo, pierde un gran hombre, padre, multifacético, entregado a sus convicciones. Me consuelan cientos de experiencias, vivencias y enseñanzas.

De paso, no te preocupes, dejas tu huella en Jowell y Eduardo.

Yo pierdo a mi compadre. Buen viaje, y como decías: “Cosas que pasan”.