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Puerto Rico ha dicho basta

 

“Porque esta gran humanidad ha dicho: ¡Basta!, y ha echado a andar.  Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente”…,esa frase dicha por el Comandante cubano Fidel Castro me ha dado vueltas en la mente estas ultimas semanas al ver nuestro pueblo levantarse para luchar contra las injusticias.  Fotos:Mariblanca Robles López Vicente Vélez

La juventud boricua indiscutiblemente llevó la voz cantante, acompañada de miles de personas que  veían como finalmente habíamos despertado como pueblo y echamos andar. 

amf

Editorial:Una nueva Policía para un nuevo País

Puerto Rico no puede convertirse en el nuevo país al que nuestro pueblo aspira con la Policía que tenemos. Eso quedó claramente demostrado durante las pasadas semanas de un levantamiento ciudadano que culminó con la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló y toda su camarilla. El contraste entre los manifestantes y la Policía no pudo ser más marcado. Mientras los primeros abarrotaban día tras día el Viejo San Juan con protestas novedosas y creativas, la Policía utilizó su viejo manual de provocaciones, infiltración de agentes encubiertos, diseminación de rumores, falsas alarmas y miedo, y una brutal e indiscriminada represión con gases lacrimógenos, gas pimienta, balas de goma y macanazos. Según información publicada en los medios de prensa, decenas de personas resultaron heridas en dichas refriegas. La mesura demostrada por los manifestantes ante las acciones policíacas impidió que ocurriera una tragedia mayor. 

Resulta increíble que a estas alturas, cuando la comunicación es inmediata, el comisionado de la Policía, Henry Escalera, pretendiera hacernos creer que la violencia venía de los manifestantes. Las imágenes difundidas comprobaron quiénes fueron los verdaderos agresores. Gracias a un impresionante informe y vídeo circulado en los medios por la organización contra el abuso policíaco, Kilómetro 0, millones de personas en Puerto Rico, Estados Unidos y el mundo vieron y escucharon lo que verdaderamente ocurrió.  

La Policía también pecó por omisión. En contraste con el despliegue de fuerza exhibida en el Viejo San Juan, la uniformada brilló por su ausencia el día de la multitudinaria Marcha del Pueblo. Mostró un total desapego por la protección de vidas y la seguridad de los cientos de miles de manifestantes que colmaron el Expreso Las Américas. El alto nivel de civismo del pueblo, y la oportuna intervención de los mediadores del Colegio de Abogados y Abogadas, impidieron incidentes lamentables en la enorme concentración. 

La administración de Ricardo Rosselló se sometió voluntariamente al proceso de Reforma de la Policía, pero luego lo ha saboteado. Ahora mismo, dicho proceso está maniatado en el Tribunal Federal en San Juan, y en medio de una controversia entre el juez encargado, Gustavo Gelpí, y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), por el giro que ha tomado la supervisión de la Reforma bajo su nuevo Comisionado Especial nombrado por el Juez Gelpí. 

Ahora que el pueblo puertorriqueño ya conoce su capacidad para lograr cambios, es necesario fortalecer el reclamo para que se implante con vigor, compromiso y sin más dilación el acuerdo de Reforma de la Policía. Puerto Rico necesita un cuerpo policíaco profesional que pueda garantizar la protección de la ciudadanía sin violar sus derechos. Nuestra sociedad no podrá renovarse sin una Policía nueva y libre del lastre de décadas de corrupción, represión y violaciones a los derechos civiles y humanos. 

Jóvenes boricuas sembrando futuro

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquez@claridadpuertorico.com 

El País se va a quiebra, pero eso no necesariamente significa el fin de todos los tiempos. En el mejor de los casos, la crisis actual podría representar el comienzo de una nueva etapa en la historia de Puerto Rico. 

Urge transformar la sociedad en su conjunto, pues toda su estructura se agrieta. Según el sociólogo, Erik Olin Wright, esa transformación sucede en tales fisuras, mediante actividades entre las que figuran la ocupación (rescate) de casas o terrenos, huertos comunitarios y hasta movimientos de software.

Desde los años 1960s y durante los 1990s, en Puerto Rico se dieron los rescates de terrenos. Por otra parte, durante esa última década, Carmelo Ruiz Marrero, ya documentaba para este semanario el desarrollo de la agricultura ecológica en la isla. 

En el transcurso de 30 años, diversos proyectos han sido articulados sobre la filosofía de la agroecología; la Universidad de Puerto Rico (UPR) ha sido un espacio fundamental para el desarrollo de los mismos en los últimos años. 

Estudiantes de los recintos de Utuado (UPRU), Mayagüez (UPRM) y Río Piedras (UPRRP) se han organizado en sus respectivos espacios para trabajar el tema de la agroecología y la soberanía alimentaria. Cada colectivo es el resultado de procesos de formación y experiencias particulares, sin embargo les une la certeza de que en Puerto Rico la agroecología debe aplicarse como una herramienta de transformación social especialmente para los pequeños productores, productoras y familias del campo que practican la agricultura familiar.

Los colectivos organizados en los tres recintos, constituidos tanto por estudiantes y participantes (como lo es el caso de Huerto Semilla, en UPRRP) forman la Red Agroecológica Estudiantil de Borikén, una iniciativa formada recientemente que tiene el fin de articular distintos procesos estudiantiles. 

Del 15 al 22 de septiembre del 2019 se llevará a cabo el XXIV Congreso Latinoamericano y Caribeño de Entidades Estudiantiles de Agronomía (CLACEEA), en Alagoas, Brasil. Dichos colectivos pretenden participar de este congreso convocado por la Confederación Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes de Agronomía (CONCLAEA).

Este año el Congreso estará centrado en la temática de la Educación Popular y Soberanía de los Pueblos. Se realizaran espacios de discusiones, plenarias, relatoría histórica de la organización, exposición de experiencias agroecológicas, análisis de coyuntura y una pasantía con los Quilombos, cultura afro campesina de la zona de Alagoas.

Sería la primera vez que una delegación boricua participaría en el CLACEEA. Por esto exponen que, como participantes del XXIV CLACEEA, su compromiso radica en expandir e intercambiar conocimientos multidisciplinarios, conocer diferentes métodos de estructura organizativa, crear redes y tener más contactos internacionales abriendo oportunidades a la participación en futuros congresos, talleres, pasantías de formación, etc.

En general los objetivos de la Red son: fortalecer la logística y plan de trabajo a largo plazo; continuar los procesos de capacitación y formación sobre metodologías de educación popular, sustentabilidad y desarrollo comunitario para aplicarlas a la realidad de la isla; trabajar en conjunto con organizaciones que estén trabajando temas agrícolas, ambientales, comunitarios, sociales, genero, entre otros; promover la conciencia agroecológica y la importancia de producir nuestros propios alimentos; ofrecer talleres e intercambio de saberes con comunidades en la ciudad y el campo; proveer brigadas de apoyo para agricultores con fincas agroecológicas o pequeños productores que, aunque tengan algunas practicas convencionales son personas claves para la soberanía alimentaria de Puerto Rico. 

Los delegados de la Red están solicitando apoyo económico para poder asistir Congreso. Para información adicional sobre la organización y su participación en el XXIV CLACEEA puede llamar a los siguientes números: 787 396 9781 (UPRU), 787 245 3867 (RUM) y 787 513 3603 (Huerto Semilla RP). También puede hacerlo vía correo electrónico: daeb.claceea2019@gmail.com. 

“Venimos con el fin de hacer una entrega total a las masas con nuestro deber de socializar nuestro conocimiento de la academia y poder apoyar distintos procesos comunitarios a través de una agroecología humilde, eficaz y de para el pueblo, educación popular del tu a tu y enseñarnos todes mutuamente. Sembremos la esperanza y multipliquemos el optimismo crítico para semilla por semilla transformar nuestra realidad a una con más justicia social, libertad, amor eficaz, equidad, soberanía alimentaria, sustentabilidad y desarrollo del pueblo borinqueño”. (Red Agroecológica Estudiantil de Borikén)

La CONCLAEA lleva organizada desde 1992 con el fin de impulsar la unidad, articulación y fortalecimiento de las federaciones, asociaciones o colectivos estudiantiles de ciencias agrarias en América Latina y el Caribe. Entre las banderas de lucha de la CONCLAEA está: la agroecología, la soberanía alimentaria, la educación popular, la defensa de la universidad pública, las relaciones con movimientos sociales y el antimperialismo.

Comunidad de personas sordas continúa el reclamo de servicios de interpretación

 

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para CLARIDAD

“El 24 de julio, cuando el gobernador renunció, todo el mundo celebró, pero yo no porque todavía estoy peleando por el derecho de las personas sordas de tener acceso a servicios. No me proporcionan el derecho a estar informado a través de un intérprete”, expresó a CLARIDAD en lenguaje de señas Eugenio Sastre Fernández, miembro de la comunidad de personas sordas de Puerto Rico. 

“Yo quería celebrar a la misma vez que todos y, aunque soy bueno leyendo labios, a veces me pierdo lo que se dice. Leí los labios del reportero cuando dijo que [el gobernador] anunciaba la renuncia, pero no sé qué dijo antes y después”, añadió en señas Roberto Rodríguez Ortiz. 

Este sector de la población, que alcanza los 200 mil integrantes, ha participado activamente en las manifestaciones ciudadanas de las pasadas semanas. A los reclamos del pueblo, esta comunidad suma lo que continúa siendo una de las principales exigencias: accesibilidad a los servicios de interpretación en oficinas gubernamentales y medios de comunicación, por ejemplo. En esto coincidieron todos los entrevistados: Bonnibel Delgado, Joel Sánchez Quintanal, Eugenio Sastre, Roberto Rodríguez y la interprete Marina Martínez Cora. 

Ante la pregunta de cuán informados se han sentido durante estas semanas, Rodríguez Ortiz contestó que la actualidad noticiosa le llega una semana después: “de lo que sucedió con el chat y con lo del esquema de corrupción, yo no me enteré hasta una semana luego porque no hay un intérprete disponible [durante la transmisión] que nos provea la información al instante”, manifestó. 

El resultado en la demora al momento de informarse es que pierden información. Cuando ha habido un intérprete, entonces el dilema es si está o no cualificado. “Lo que hemos notado es que el gobierno no se enfoca en quién es ese intérprete cualificado, sino en “cumplir”. 

Rodríguez Ortiz, por ejemplo, tuvo que irse a Estados Unidos en 2005 en búsqueda de mejores servicios y, cuando regresó al cabo de 10 años, todavía sintió [siente] el atraso. “Hemos reclamado que no hay intérpretes en las noticias, en los mensajes de estado en las manifestaciones. En Puerto Rico, hay muchas barreras comunicativas para los sordos”, informó. 

Aunque siempre aparecen intérpretes voluntarios para ayudar, por ley, el gobierno debe proveer uno cualificado, pero como eso no pasa, se ven afectados todos los servicios gubernamentales para la comunidad de sordos. Se les dificulta, por ejemplo, hacer una querella en un cuartel, mantenerse informados del desempeño de sus hijos en la escuela, entender un diagnóstico en sala de emergencia, comunicarse con sus familiares dentro de la cárcel. 

Ante ese panorama, la respuesta de parte de los gobiernos que han pasado es siempre la misma: no hay fondos para pagarle a intérpretes cualificados, que son los que dominan los movimientos corporales, los conceptos del tema que interpretan, el lenguaje de señas de Puerto Rico (este lenguaje no es universal). 

Como manifestaron, el problema para allegar fondos proviene de la falta de conocimiento básico sobre la comunidad sorda. Desde el gobierno debe haber más conocimiento de cuántos son los sordos en Puerto Rico, qué impedimentos adicionales tienen, en qué pueblos están más concentrados, etc. 

Tras diálogos de años con las entidades gubernamentales pertinentes, la comunidad de sordos ha logrado más acceso a derechos civiles, cuyo cumplimiento está cobijado bajo los artículos 3 y 4 de la ley federal de 1990 Americans with Disabilities Act​​ (ADA), y bajo la ley estatal 136 del 13 de agosto de 1996, que dispone que todas las agencias gubernamentales proveerán un intérprete para que asista a las personas con impedimentos auditivos.

“La ley ADA exige, pero nadie la sigue. Es que no hay ningún tipo de penalidad ni de agencia que le dé seguimiento a eso y los penalice en caso de incumplimiento”, dijeron los entrevistados. 

Van años de denuncia constante de estas violaciones de ley y en general, “los sordos se siente tan cansados que no luchan porque su autoestima está por el piso, se han dado por vencido…Necesitamos más liderazgo y empoderamiento para entonces luchar. Pesan los años de decirnos que no, de pisotearnos”, aseguraron. 

Por eso, ante la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló, Rodríguez Ortiz expresó sentirse escéptico. “Depende de a quién traigan, si va a poner gente que no trabaje por la comunidad de sordos. Yo no estoy satisfecho todavía, pero siento que este es el principio para empezar cambios”, manifestó Sastre Fernández. 

“Vamos a seguir marchando y vamos a seguir en contra de Wanda [Vázquez]. No la queremos”, afirmaron. 

Sin currículo adaptado ni interpretes en Educación 

El Departamento de Educación (DE) no tiene dinero para pagarles a los intérpretes. “No hay dinero, pero vimos ahora con la corrupción a donde se destinan esos fondos. El dinero sí estaba disponible, lo que pasa es que no lo invierten en lo correcto”, expresó Sastre Fernández. 

El colegio San Gabriel, especializado para atender a la niñez sorda, funcionaba antes independientemente. Hace unos años, recibe fondos del DE, pero luego de ese cambio de administración, se alteró la estructura curricular que utilizaban. El DE implementó un currículo que no está adaptado para la niñez con limitaciones auditivas. 

“La comunicación con señas está bien afectada. Hay maestros que no saben lenguaje de seña y los padres tampoco tienen la exposición para educarse con señas…Este problema está porque han cortado fondos”, aseguró Rodríguez Ortiz, quien es maestro en el colegio San Gabriel. 

“Los niños sordos no tiene tantas opciones de escuelas, por lo que sus padres se están yendo de Puerto Rico con ellos. Estamos perdiéndonos porque no quieren desde el gobierno pagarle a un intérprete sordo”, continuó. 

La comunidad de personas con limitaciones auditivas no se opone a la inclusión de niños sordos en escuelas de corriente regular, pero mínimamente cada plantel debe contar con intérpretes cualificados. Según contaron, en las escuelas de corriente regular los asistentes de Educación Especial fungen como intérpretes y solo tienen como preparación una clase básica y otra intermedia de lenguaje de señas. “Ese niño o niña tendrá atraso y será enajenado porque el empleado no puede ponerlo a la par del resto del grupo”.

En las escuelas de corriente regular los pasan de grado porque no saben manejarlos. “Eso, luego, les imposibilita la independencia. Tienen muchas deficiencias cuando llegan a la adultez”. Además, “Si no hay fondos para la educación, los sordos no tendrán las mismas oportunidades académicas que todos los demás estudiantes, se tienen que conformar con trabajos vocacionales”, dijeron. 

Futuros pasos 

Los entrevistados coincidieron en que dentro de las agencias gubernamentales debe haber una persona responsable que haga el trabajo de conectar la agencia con instituciones que trabajan con la comunidad sorda como Servicios Orientados al Sordo, Inc. (SOS) o la de Servicio Ayuda Legal (SAL PR). 

Coincidieron además en que: 

En Puerto Rico hace falta que alguna institución de educación superior certifique un grado en interpretación para sordos. 

Se tiene que crear y oficializar una junta examinadora en Puerto Rico y, junto a los mismos sordos y sordas, hacer un estudio lingüístico para validar el examen requerido para obtener la certificación. 

Existe el deseo y reclamo de que sean los mismos sordos los que enseñen lenguaje de seña. 

“También necesitamos intérpretes cualificados de Puerto Rico que sepan trabajar con la forma correcta del proceso de interpretación”. 

“Todo el mundo dice que va a aprender chino o francés, pero es una opción muy real aprender lenguaje de señas de Puerto Rico y comunicarse con sus compatriotas”. 

Analfabetismo Ético

 

Por Francisco A. Catalá Oliveras/Especial para CLARIDAD

El chat de Ricky Rosselló y sus secuaces es un documento que debe pasar a formar parte de la bibliografía de los estudios de la conducta humana. Revela un analfabetismo ético que solo puede ser catalogado de absoluto. Los participantes –gobernador, funcionarios, asesores y cabilderos–, todos profesionales, hicieron gala de insensibilidad y de su vocación orientada hacia la corrupción y la persecución política. El catálogo de prejuicios, entre los que sobresalen la homofobia y la misoginia, es exhaustivo. 

Llama la atención que en una conversación entre “amigos” profesionales que ocupaban cargos de gran importancia no se encuentre, en sus cerca de 900 páginas, alguna alusión a un libro –aunque sea de autoayuda– o ensayo periodístico. Parecería que el analfabetismo va mucho más allá del desconocimiento de la ética. Tal vez, esto explica la ineptitud. ¡Y pensar que a semejantes personajes se les confía la responsabilidad de lidiar con los problemas políticos, económicos, financieros y sociales de Puerto Rico!

La moda es una fuerza sumamente poderosa. Toda generación tiende a burlarse de las modas del pasado a la misma vez que sucumbe fácilmente ante las de su tiempo. En el fondo, cosas del mercado… El chat utiliza los nuevos artilugios de las comunicaciones y refleja la cultura en boga de la zafiedad, la grosería, la vulgaridad y la impudicia. Quizás alguien pueda argüir que algunos de los artistas que han convocado las protestas también reflejan en sus expresiones tal cultura. ¡Ojo! Independientemente de cuán agradables o desagradables resulten algunas palabras, aquí cabe una distinción ética fundamental. Las palabras gruesas que aparecen en el chat se usaron en el clandestinaje para conspirar y para burlarse de la gente, hasta de sus muertos; las que se han escuchado en las protestas se han pronunciado en público para revelar la indignación popular y para acusar el atropello. Valga la diferencia en significado e intención.

Desafortunadamente, los personajes del chat eran solo el tumor en la cúpula gubernamental. El cáncer de la deshonestidad y de la corrupción se extiende a todas las agencias y corporaciones públicas. Lo que ha sucedido en Hacienda, en Educación, en Salud y en todo el andamiaje institucional no son accidentes ni errores. Son parte de un siniestro patrón de consultorías aviesas, ventas de influencias y contratos torcidos en los que se menoscaba el bolsillo público y gana el privado. Huelga apuntar que de tal mal no están exentas las otras ramas de gobierno.

Tampoco se salva el sector privado. Gran parte de la actividad empresarial se dedica a la cacería de rentas: cabildeo de leyes que le otorgan ventajas en el mercado a determinadas empresas, búsqueda de subsidios y privilegios fiscales, gestión orientada a lograr laxitud en la aplicación de leyes y reglamentos ambientales, articulación de contratos leoninos y diseño de procesos de privatización en los que el lucro desplaza al servicio. Algunas de estas actividades son legales. Otras no. Pero en casi todas se pueden encontrar señales de analfabetismo ético. La codicia enceguece.

La Junta de Supervisión (Control) Fiscal es otra que tal baila. En sus integrantes, en sus funcionarios y en muchos de sus consultores priman los conflictos de intereses. Los sueldos y beneficios – empezando por el de su secretaria ejecutiva –, pagados por un pueblo pobre y en crisis, son exuberantes. Anidan en ella un montón de mercenarios. No pueden llamarse seres humanos sino mercancías que el pueblo de Puerto Rico paga a sobreprecio. La Junta, en lugar de ayudar a resolver la crisis, se ha convertido rápidamente en parte de la misma. La llamada reestructuración de la deuda va por mal camino. Para colmo, el presidente de la Junta se pavonea como parte del equipo de campaña de Trump. ¿No es esto evidencia de analfabetismo ético?

Para servirle al gobierno, al sector privado y a la Junta se cuenta con un ejército de asesores de aquí y del exterior: abogados, contables, analistas financieros, economistas, publicistas… Son profesionales que se presume se desempeñen en correspondencia con determinadas normas éticas. Puesto que inciden en la política pública resulta pertinente la opinión de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, sobre el particular: “…existe la responsabilidad moral de pensar de forma creativa sobre qué políticas pueden aumentar las oportunidades de los pobres para permitirles asumir mayor responsabilidad en su propio provecho. Cualquier política que socave el sentido de comunidad, las normas sociales y la cultura y orgullo de un país viola principios éticos”. ¿Qué principios rigen en la lucrativa práctica de los asesores? ¿Los de sus clientes?

El chat de Rosselló y sus secuaces ha hecho evidente el escandaloso analfabetismo ético en la gestión gubernamental. Ha estado acompañado de arrogancia y narcisismo, monedas de gran circulación en muchos sectores del país, como se hace patente en la discusión pública. Las protestas, las marchas masivas del pueblo son, por el contrario, el inicio de un proceso de alfabetización ética que muy bien puede augurar profundas transformaciones orientadas a forjar una sociedad más sana. Se trata solo de un comienzo en el que son numerosas las imponderables. Nunca se sabe con certeza qué viene luego del fin de fiesta. Desmantelar instituciones, del lado que sea, es más fácil que diseñarlas. Pero parece que la esperanza, por fin, está renaciendo. Hoy, el pueblo puertorriqueño tiene más confianza en sí mismo que la que tenía ayer.