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Crucigrama: Ana Otero

Por Vilma Soto Bermúdez/Especial para En Rojo

Horizontales

1. Ana _____ Hernández; pianista, concertista de renombre internacional y educadora puertorriqueña. Fundó en San Juan la prestigiosa Academia de Música Otero.

4. _____ Juan; ciudad donde falleció Otero.

5. 24 de _____ de 1861; nacimiento de Otero.

7. Montañas de _____; macizo en el desierto del Sahara.

9. En Cuba, vara de madera dura, rematada en una punta de hierro, que se emplea para ahoyar en la tierra.

11. Pronombre personal.

13. Interjección usada para detener las caballerías.

15. Farináceo “arracacia xanthorrhiza”, vianda cultivada comercialmente en las montañas de Barranquitas y Orocovis.

17. Miembro de un antiguo pueblo itálico que habitaba en Campania.

19. Cesta grande, regularmente sin asas.

20. Cinco más uno.

21. Combaten en duelo.

24. Del verbo raer.

26. Conservatorio de Música de _____; Otero estudió en esa institución.

30. Ganso.

31. Afirmación.

33. Símbolo del argón.

34. Quiere, adora.

35. Segunda nota musical.

36. Ana Otero _____; entre sus composiciones están: “Un atrevimiento”, “Premiere pensée” y “Vals concierto”. Juan Morel Campos le dedicó la danza “Anita”.

37. Antes de Cristo.

38. Asistiré.

40. Interjección.

41. Persona que sobresale de manera notable en un ejercicio o profesión.

42. Nombre de la letra n.

43. Red.

45. Olfatear.

46. _____; ciudad natal de Otero. 

49. Empresa dedicada a la radiodifusión o televisión.

55. Cauce, canal para tomar el agua y conducirla a donde es aprovechada.

56. Monja.

57. _____; danza de Morel Campos dedicada a Otero.

58. En el centenario de _____ Otero Hernández; ensayo de Antonia Sáez publicado en la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

59. 3 de _____ de 1905; fallecimiento de Otero.

Verticales

2. Desgarrase.

3. Escuché.

5. Interjección para indicar la risa.

6. Grasosa, pingüe y pegajosa.

8. Sonreír.

9. _____ Martí; escribió la crónica “Ana Otero” en honor a la concertista puertorriqueña. Fue publicada en el diario “Patria” en Nueva York el 20 de agosto de 1892.

10. _____ atrevimiento; danza compuesta por Otero.

12. Alabar.

13. _____ de Diego; elogió a Otero con el apelativo “Alma de ave”.

14. Virtud teologal.

16. Premiere _____; vals compuesto por Otero.

18. Árbol de la familia de las cupresáceas cuya madera es rojiza y olorosa.

21. La _____; himno de Puerto Rico al que Otero escribió la música.

22. Orilla de la calle por lo general ligeramente elevada.

23. Símbolo del tántalo.

25. _____ Otero Hernández; fue catalogada como “Artista de América” por Rubén Darío. Otero dio conciertos en Puerto Rico, Sur y Norte América y Europa.

27. Dios egipcio.

28. Del verbo imanar.

29. Perteneciente o relativo al sacerdote.

32. Cólera.

33. _____ Suárez Díaz; autora de “El Antillano: Biografía del Dr. Ramón Emeterio Betances (1827-1898)”.

39. Existe.

42. Dios principal de los cananeos.

44. _____ concierto; composición musical de Otero.

46. Vacía.

47. _____ Portuondo; cantante cubana conocida como “La diva del Buena Vista Social Club”.

48. Ahora.

50. Apócope de mamá.

51. Eleva la bandera.

52. Hembra del oso.

53. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

54. Miré.

La sociedad actual y las Iglesias

Por Marcelo Barros/Especial para en Rojo

La sociedad contemporánea está marcada por la diversidad cultural. Por su carácter laico, tiene la tendencia de mantener la religión en la esfera privada de la conciencia de cada uno. Eso se comprende porque antes la religión imponía sus normas morales y ritos a toda sociedad. Eso no tenía sentido y era opresivo. Sin embargo, cuando se privatiza la fe y la espiritualidad es difícil escapar de la ideología individualista del Capitalismo. Ese tomó el puesto de la religión. Religiones originarias de nuestros pueblos, como también el Judaísmo, Cristianismo y Islam son tradiciones comunitarias y solo así pueden colaborar con la humanidad, sin imponer normas y creencias.  Lo importante es que los grupos religiosos se respeten unos a otros y se inserten en la sociedad como colaboradores para construir un mundo justo. Para las Iglesias, la propuesta del evangelio no es en sí religiosa. Jesús propone que sus discípulos/as sean testigos de que Dios tiene para el mundo un proyecto de paz, justicia y comunión con el universo. La gran revolución realizada por Jesús fue revelar el rostro subversivo de Dios, Amor paterno y maternal, que, como cantó María: “derrumba los poderosos de sus truenos y eleva los humildes” (Lc 1, 52). Por eso, los cristianos deben insertarse en la sociedad y participar como ciudadanos, junto a todos los hombres y mujeres de bien, a servicio de la justicia, paz y cuidado con la naturaleza.

En la tradición católica, actualmente tenemos un obispo de Roma, que, a diferencia de los dos papas anteriores, insiste en el diálogo humilde y sin pretensiones con la humanidad. Da prioridad a las personas sin tierra, sin techo y sin trabajo. Propone una Iglesia en salida. Eso significa que obispos, sacerdotes y fieles deben desplazarse de los centros de poder que excluyen de condiciones dignas de vida la mayor parte de la humanidad para las periferias del mundo junto a las víctimas de esa sociedad sin corazón. 

En sintonía con el papa, pastorales sociales católicas y evangélicas cultivan una espiritualidad socio-liberadora. Así, la intimidad con el Espíritu se da en el camino social y político por un nuevo mundo posible. Es en comunión con los empobrecidos de la tierra  que las comunidades eclesiales de base y militantes experimentan la presencia del Amor Divino que conduce y cambia vidas personales a la medida que transforma las estructuras del mundo. Una Iglesia debería ser ensayo de una nueva sociedad alternativa basada en la justicia, la paz y la comunión con la Tierra y con la naturaleza.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros. 

Sólo la paz: A Walter Torres

Walter Torres

Por Marisol Villamil

7 de junio de 2019

Buenas tardes, 

Antes de comenzar “oficialmente” quiero comentarles algo que considero muy relevante. 

Muchos de ustedes conocieron a y sobre Walter como ilustrador, calígrafo, dibujante- no muchos como el gran escritor que era y su supremo humor analítico y dulcemente mordaz. Gracias Vanessa y gracias Nelson por exponer esta importante faceta de su creación. Así que decidí, apenas ayer, leerles un poquito de su prosa y poesía. 

Del performance “Y estaba la rana cantando debajo del agua”, 1981

“Las campanas de la Iglesia San José del Convento de los Dominicos una grabación en video cassette o el libro de Mary Cassatt que compró María Antonia Ordoñez, son en su máximas reflejos. ¿Cómo lo pudo entender el Pueblo de Puerto Rico, o qué fue lo que sucedió en el Museo de la UPR? ¿Qué tiene que ver Paco Bascocheo o algún pintor famoso o algún escritor novel de paso por San Juan? ¿Cuánto se conoce la isleta de San Juan o si es más reconocible el decir simplemente Porto Rico? Ya tenemos la tarde ensangrentada con nubes de lluvia o tormenta en Puerto Rico, los empleados del gobierno no saben a qué atenerse… la colonia no ofrece alternativas, se vive sabiéndose existencialmente atrapados donde la literatura es un esparatrapo de muñecos sucios, la palabra es nula.”

“Soy comunista. Soy columnista. Soy colmunista. Soy cacifista. Ya la guerra se acabó se acabó se acabó ya la guerra se acabó y ahora el ppd. (y ahora el pnp) (y ahora el psp)

No soy terrorista, No soy papista, no soy pansista ni estadista como muchos pnps, No soy puertorriqueño, soy ccuubbaannoo. soy cubano, por si no lo sabían, Walter Torres es cubano, lo que pasa es que mi familia adinerada se estableció en Sabana Grande hace mucho tiempo.”

“De tanto quererte tanto, de tanto esperarte tanto, me están creciendo en el alma espinas que me hacen daño y que me roban la calma, no sé qué hacer, daría el mundo entero por tenerte y adorarte locamente, no sé qué hacer que haría el mundo entero por amarte y no dejar jamás de verte, de tanto quererte tanto, de tanto quererte tanto, me estoy muriendo de amor, me estoy muriendo de amort. Estoy perdiendo el sentido, de tanto esperarte tanto, el corazón se me ha ido.”

Tenemos las maletas- 2002

Tenemos las maletas llenas de compromisos y de dados cargados de puertas que son los sueños. Las dejamos en las esquinas para que acumulen tiempos que se rompen si se oxidan. Cargamos la palabra y sus trapos: hamacas y turbantes que por ilusión serán las sogas de las barcas en el puerto. Llevamos la mirada y la conciencia atada como un ramo de laurel. Llevamos el lirio y el viento en nuestra cara, un gato y un silencio tibio y lento. 

a ti Marisol

A Walter y 

para Walter

Han contado conmigo para un brindis y ni he sabido cómo hacerlo, ni desde qué voz, mas aquí voy para Walter y con ustedes. 

Todo comenzó con la tinta, pero no piensen que estoy recurriendo a metáforas o imágenes –digo literalmente “con la tinta”. Pues resulta que cogíamos una clase juntos con Merce López Baralt. Y aún en aquel entonces, yo tomaba notas con una pluma –sí, una pluma, de las que se llenaban manual y delicadamente desde un tintero. Bueno, imagínense a esta joven estudiante cargando con un tintero. Así que en medio de la clase, de la disertación de Merce, se cae el tintero (de vidrio, por supuesto) y hubo tinta por todos lados: piso, libretas, bolsos, ropa, pies, butacas… 

Y así, inmediatamente, Walter- quien estaba al lado mío –comienza a ayudar de lo más eficiente y caballerosamente posible– a recoger todo aquello a la vez que, con exactamente dos miradas entre Merce y nosotros dos, para no interrumpir la clase, ni crear más alborozo del que ya conllevaba un tintero roto en medio de una clase de literatura llevada por la Profesora López Baralt. Al otro día Walter me regaló un tintero y del color azul que yo prefería: turquesa.

Así que todo comenzó con y a través de la tinta. 

Y esa tinta, la de la caligrafía, la de la escritura, la del dibujo, la del vino y la de la devoción nos acompañó siempre. 

Toda la vida fungió de protector y grande amor. A mis hijos los consideraba sobrinos y mis hijos le llaman tío –Tío Walter. María, ese evento tan terrorífico, lo pasamos juntos.

Colaboramos mucho pública y secretamente también. 

Todos podemos tener (o haber tenido) mamá, papá, hermanos, hijos, familiares, amigas, amigos, colegas, vecinos, compañeros y a algún ángel guardián. Yo he tenido la dicha y la bendición de haberlos tenido a todos y además en una persona –Walter. Siempre estuvo, desde ese tintero roto a este corazón roto. 

Fue desde la tinta mi ángel guardián. 

Me han pedido un brindis, ni sabía cómo hacerlo. Que hayan más seres como Walter. 

¡Qué viva! 

¡Que no lo olvidemos! 

Marisol Villamil Fernández 

7 de junio de 2019 

There’s only one, and is Meryl

Por Norge García Espinosa/Especial para En Rojo

Truman Capote, fiel a sí mismo, dijo que le parecía fea. “Tiene boca de pollo”, le reprochó, en una entrevista en la que también atacaba a otras actrices y cantantes. No eran del tipo que él amaba, cisnes, como llamaba a sus amigas. Pero ya era el tiempo de otros rostros y otras apariencias. Meryl Streep sobrevivió a esa, a los elogios y críticas de Pauline Kael, a los 40 años, cuando recibió en menos de un año varios guiones que la invitaban a interpretar a brujas, y a la bofetada que le dio Dustin Hoffman durante el rodaje de Kramer contra Kramer, compensada, si es que eso puede entenderse así, con su primer Oscar. Luego vinieron dos más, por La decisión de Sophie, donde no deja nada para nadie, y por La dama de hierro, en la que consigue que miremos a la mujer despiadada que fue Margaret Thatcher desde un ángulo menos implacable. Verla es aprender, aprender a actuar y estar en el compromiso del artista virtuoso con su arte. Un actor al que mucho admiro, en Cuba, dijo una vez algo que luego supe que ella también afirmaba: Cuando comienzo a crear un personaje, sé que no sé absolutamente nada. Y ese es el reto, empezar de cero, alterar todo lo que uno es para que el personaje gane cuerpo y vida propia. En ese oficio, la muchacha a la que Dino di Laurentiis rechazó para su King Kong, ha sabido mantenerse a flote. Aún tiene tiempo para ganarse otro Oscar, y ponerse junto a Katherine Hepburn en el sitial de quien ha acumulado cuatro estatuillas. Puede que sí, puede que no, lo que es seguro es que a esta mujer nacida en New Jersey el 22 de junio, hace ya 70 años, nada la detiene y nada la intimida. A estas alturas ha hecho de todo: desde el drama de época o contemporáneo más intenso, hasta la comedia elegante de El diablo viste de Prada o musicales como Mamma Mia! e Into the Woods. Ahora le ha bastado con un grito, en el primer episodio de la segunda temporada de Big Little Lies, para poner a todo el elenco de esa producción a sus pies. Si mañana nos dijeran que va a interpretar a Dios, se lo creeríamos. Y tal vez acabaríamos rogándole para que, si desde ese papel, puede reinventar el mundo, que lo haga mejor, desde el rigor y la persistencia, el talento indiscutible y la lucidez con la cual ella es, sencillamente, única e irrepetible. Acá van mis diez recomendaciones de toda su carrera.

10. Into the Woods, interpretando a La Bruja, en la versión cinematográfica del musical de Stephen Sondheim, quien le dedicó una nueva canción y le puso como dedicatoria en la partitura: No la jodas.

9. La dama de hierro. Un filme sobrio, levantado alrededor de su interpretación, en la cual otra vez ella se confirmó como la reina de los acentos, para dar vida a una Margaret Thatcher senil que repasa su existencia como delirio.

8. Julie & Julia. El filme de Norah Ephron se basa en un libro y en un blog para que Meryl Streep sea Julia Child. Y recuerde: si se le cae al suelo lo que está cocinando, recójalo y devuélvalo a la sartén, que nadie va a enterarse.

7. Los puentes de Madison. Engordó para el papel y se convirtió en esta mujer de ancestros italianos para seducir a Clint Eastwood. Es que no hay nada que esté fuera de su alcance.

6. Angels in America, varios papeles. La monumental versión para la TV que Mike Nichols dirigió a partir de las obras de Tony Kushner le permitió ser la madre de uno de los protagonistas, pero también el rabino que aparece en el arranque mismo de esta producción.

5. El diablo viste de Prada. Si Miranda Priestly está inspirada en Anna Wintour, la editora jefe de Vogue debe haber quedado muy halagada. Todavía repetimos sus bocadillos, porque “todo el mundo quiere ser como nosotras”.

4. Kramer contra Kramer. Exigió que Joanna, su personaje, se reescribiera, para evitar que se le mostrara al público como una villana. Para “ponerla en situación”, Hoffman le dio aquella bofetada. Nunca han vuelto a trabajar juntos. Pero el resultado del filme cambió la vida de los dos.

Meryl Streep

3. La amante del teniente francés. Bueno, es ella y es Jeremy Irons, jóvenes y radiantes, con un guión de Harold Pinter que desmonta una y otra vez los detalles de un amor imposible, que acaba bien para sus personajes, y no tanto para quienes lo interpretan.

2. Un grito en la oscuridad. Interpretar a Lindy Chamberlain, la madre acusada de asesinar a su hija, fue una tarea ardua. La ayudaron las cejas, la peluca insufrible bajo el calor australiano, y una fe en la inocencia de esa mujer que se transpira a lo largo de toda su actuación, de las más retadoras de toda su trayectoria. Por este papel ganó el premio a mejor actriz del Festival de Cannes. 

1. La decisión de Sophie. Se negó a repetir la toma de la escena en la cual su personaje tiene que elegir ante el horror. Y dejó para la cámara una interpretación que justifica su negativa. Tuvo que doblar ella misma la versión en francés para que no se perdiera el complicado trabajo de acentos que le demandó el personaje, esa sobreviviente del holocausto que jamás se recuperará de la experiencia. Con ese papel se puso al nivel otras actuaciones míticas, en el apretado Olimpo de una Bette Davis en All about Eve, Gloria Swanson en Sunset Boulevard, Giuletta Massina en La Strada, Vivien Leigh en El tranvía…, Liza Minnelli en Cabaret, y otras grandes y raras excepciones. De alguna manera su visión del papel rebasa lo que el guión nos dice del personaje, lo hace vívido y vulnerable de un modo que roza la poesía. Magistral, sería la palabra. Pero ella ha venido siéndolo a lo largo de toda una carrera en la cual se ha dado el gran placer de ser ella misma, a través de tantas historias en las que acaba transformándose como nadie. Por cierto, ahora que me doy cuenta, ¿habremos perdido la oportunidad de ver a Meryl Streep como Blanche Dubois? ¿Qué nos compense interpretando alguna vez a la Martha de Quién le teme a Virginia Woolf, y a la Mary Tyrone de Largo viaje de un día hacia la noche?, obras que, como ella misma, ya son clásicos norteamericanos.

Norge Espinosa, poeta, dramaturgo, actor, crítico cultural, administra el Teatro El Público. Es cubano.

Pavarotti: Vida y milagros de un reconocido tenor italiano

Por Soledad Romero/Especial para En Rojo

Director Ron Howard, Documental, 2019, en inglés e italiano 

Pavarotti, and Friends… from Puerto Rico

In Memoriam – Hace apenas unos días Puerto Rico perdió a uno de sus más prestigiosos tenores, César Hernández, quien se convirtiera en protagonista de alto nivel como intérprete destacado de La Traviata, La Bohème, Aída, Tosca, y Carmen, entre otras. Adquirió fama y reconocimiento en los escenarios principales de Europa y Estados Unidos. Una invitación de Luciano Pavarotti para aparecer en un concierto transmitido en vivo desde el Lincoln Center fue uno de los escalones sustentado por su voz para iniciar la trayectoria de éxitos de su carrera. En Puerto Rico, compartió escenario con Plácido Domingo como Otelo y el consagrado barítono puertorriqueño Justino Díaz como Yago. Tenía 61 años cuando falleció. 

Antonio Barasorda fue otro tenor puertorriqueño que se distinguió como mentor de estudiantes del Bel Canto. Falleció el año pasado a los 72 años, estando aun activo en su carrera artística. Barasorda debutó en el Metropolitan Opera House en Nueva York, en 1994, como Cavaradossi en Tosca; luego Norma, I Pagliacci, Cyrano de Bergerac, Idomeneo, y Aída. Protagonizó el estreno mundial de Gernika, en Bilbao, y la inauguración del Centro de Bellas Artes en San Juan en 1981. Este artista tuvo una plétora de éxitos a nivel local e internacional. Nos hacemos eco de los expertos, al nombrar y celebrar con sumo orgullo a estos artistas puertorriqueños ejemplares de tan fina hechura en el cultivo del oficio que hicieron gala de sus elevadas capacidades artístico vocales en todos los escenarios. Curiosamente, ambos exhibieron un comportamiento exento de altanería: discretos, elegantes y extremadamente profesional. El caudal y tesoro de voces femeninas y masculinas que ha generado Puerto Rico desde el siglo XIX, merece nuestra admiración y respeto como público. ¡Bravi! 

Luciano Pavarotti

Démosle curso a Pavarotti and friends, el tenor que nos ocupa. Nos sentamos cómodamente en un macro cinema de mullidos asientos que se manejan con un botón, una sala que si te animas, te traen una bandeja con picadera ordenada con antelación. En mi caso, prefiero palomitas de maíz, un pop corn, pequeño para no distraerme comiendo, digo … Ocurre que de entrada algo de la personalidad campechana de Pavarotti, quien sin emitir una nota nos cautiva y arropa. El no sé qué de su físico, la sonrisa satisfecha y segura combinada con la intensidad, virtuosismo y fuerza de la voz. El documental nos advierte, que él, Luciano, pudo haber sido panadero como su padre; pero cuidado, el hijo nos alerta que su padre poseía una bella voz de tenor y que lo arrastró a cantar en un coro local allá en Modena, Italia. El resto del filme integra reminiscencias personales como las tres hijas que procreó con su primera esposa, junto a la acumulación de éxitos, viajes, conciertos por todo el mundo, repetidos proyectos benéficos con artistas internacionales de la música popular y sobre todo, su preferencia por la opípara mesa, la variedad de pastas (su especialidad como chef), mientras se le escapaban pecadillos no muy discretos que van a culminar en su segundo y último matrimonio con una atractiva joven italiana. Esta aventura final provocó una fuerte reacción de censura en la Italia tradicional, uno de los últimos países en aprobar la legalidad del divorcio. Toda esa intensidad emotiva se desborda en el concierto magistral de los Tres Tenores (1998), filmado en las ruinas iluminadas de las Termas de Caracalla como telón de fondo. Se reúne con Plácido Domingo, José Carreras, y Zubin Mehta, director de orquesta. Con esta bien lograda producción que es casi una experiencia mística recorrieron otras capitales, logrando mayor difusión con las reproducciones en técnica de CD y DVD, para satisfacción de la audiencia internacional. Tal concierto filmado fue la culminación de la trayectoria de los cantantes y músicos, convirtiendo este tipo de música que antes había sido patrimonio o propiedad mercantil de las clases privilegiadas, en producto popular democratizado. No olvidar que teatros como el Metropolitan Opera House, hace años había instalado pantallitas detrás de las butacas con traducción simultánea de la letra al inglés, francés, español y alemán. Igualmente se ha estado transmitiendo en vivo, a una selección de cinemas, un escogido de conciertos en vivo con un encore, desde el Metropolitan Opera House NY, difundiéndolos al mundo entero. Con esto acabaron la exclusividad de ese medio musical, además de aumentar la audiencia. La ópera como género nació en Italia, y se escenificaba en los teatros de todas las ciudades. El lugar reservado para la clase obrera, artesanos, estudiantes y poetas pobres, era lo que aun llamamos el gallinero o balcón a precios populares. Igualmente reza para las representaciones teatrales de tragedias, dramas y comedias que precedieron el género. Tal audiencia no aristócrata, se convirtió en público conocedor, exigente, agresivo y hasta peligroso. Se vengaban del autor, de los actores o cantantes lanzando zapatos, tomates, huevos o frutas en mal estado, entre abucheos, y pitidos, creando una algarabía para que la función no se oyera. Como contraparte no faltaban aplausos de las claques (grupos comprados para aplaudir). Desde arriba se lanzaban manifiestos, proclamas políticas instando a alzarse contra los gobernantes. Los temas de las óperas, no necesariamente exaltaban a los aristócratas o a los nuevos ricos. El teatro al igual que su hija la ópera, ejercía el control social a través de la crítica abierta, poniendo en ridículo a los personajes. Verdi el grandioso compositor italiano, manifiesta un tema político además del amor en Aida. Igualmente en Nabucco, de tema bíblico sobre el cautiverio de la nación judía, su hermoso coro final Va, pensiero… el pueblo italiano lo ha convertido en fina canción protesta contra el infame Berlusconi. El tema nacional, en Tosca –tragedia de amor, celos, resistencia política y conspiración– del maestro Puccini, nos deja trémulos de emoción al oír o ver bien sea a Pavarotti o a Domingo cantar el aria exquisita E lucevan le stelle; al finalizar el teatro se viene abajo eufórico en bravos y aplausos. La interpretación por Pavarotti de Nessun dorma un aria final de Turandot de Puccini se convirtió en la canción de rigor de sus contados conciertos, enloqueciendo a la audiencia que no lo deja salir del escenario … En la ópera abundan los temas mitológicos, bíblicos o literarios. También los protagonistas son campesinos, payasos del mundo circense, adaptaciones de cuentos fantásticos orientales, o egipcios como en La Flauta mágica de Mozart, quien se dejó fascinar por el personaje universal Don Juan Tenorio. En la Traviata de Verdi el amor de un aristócrata por una cortesana –morirá tuberculosa en espera del amante, que llega troppo tardi– una adaptación de La dama de las camelias de Alexandre Dumas, donde expone los prejuicios de clase que el amor apenas puede vencer; en Carmen adaptación de novela de Mérimée la hermosa y letal obrera, seductora tabaquera, le es infiel al amante, lo abandona y él la mata … 

 Concluyo esta reseña recordando la lectura de las Memorias de Bernardo Vega (Editadas por César Andreu Iglesias), un líder socialista de nuestro País que vivió en Nueva York, donde cuenta que una de sus grandes diversiones era ir a la ópera. En una de las ocasiones en que coincidí con él en las oficinas del MPI frente a la Plaza de Río Piedras me contó que conoció a Eva Le Galliene, una actriz y productora inglesa que tenía un teatro en la urbe, del cual él era asiduo. Me subrayó la importancia de fomentar las artes y hacerlas accesibles a las clases obreras y artesanas como diversión o en su función didáctica. Palabras con luz…