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En riesgo el patrimonio cultural del país

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquez@claridadpuertorico.com

Los archivos nacionales son instituciones que salvaguardan el legado histórico, político y cultural de los pueblos. En estos se reúnen los documentos oficiales del gobierno e instituciones, que ayudan a entender la historia y el desarrollo de un país; testimonios que merecen preservarse para las actuales y futuras generaciones. 

En contraste con archivos nacionales de otros países, el nuestro está en el abandono. Basta con pasar por el edificio Ricardo Alegría en la Avenida Constitución, para constatar el deplorable estado del edificio que alberga el Archivo General y la Biblioteca Nacional, adscritos al Instituto de Cultura Puertorriqueña. 

Pero el asunto va mas allá, no sería suficiente con un “lavado de cara” y un poco de pintura por así decirlo. Al deterioro físico de las facilidades se suma el deterioro administrativo y la falta de personal. Es una queja recurrente entre compañeros historiadores, periodistas y sociólogos –por mencionar algunos– que se benefician de sus servicios. 

Así, fuentes de entero crédito han criticado y cuestionado la falta de fondos, personal y el deterioro del Archivo y la Biblioteca en su totalidad, tanto en lo físico como en lo administrativo. 

Ante la falta de personal, el trabajo se multiplica para la plantilla de archiveros que queda. La Biblioteca Nacional tampoco cuenta con recursos humanos para garantizar un servicio eficiente. Entre otras labores, los cuatro o cinco archiveros que quedan tienen que hacer de tripas corazones para atender a los usuarios de sala, fotocopias archivar documentos, etcétera. 

El personal para las colecciones también es limitado. Mientras, el laboratorio de restauración está cerrado por falta de expertos en la materia. 

No hay personal que realice el debido proceso de disposición de documentos de las agencias y municipios. Muchas agencias reclaman al archivo que vaya y coteje los documentos para llevarlos al archivo.

A pesar de esta carencia cuando se retira un empleado se congela la plaza. 

 

Como consecuencia del estado del Archivo las personas que son custodios de documentos de valor histórico desconfían de donarlos por temor a que cierre o empeoren sus condiciones.

Las puertas y ventanas están frágiles. El elevador que permite acceso a los depósitos no está funcionando. En consecuencia, los archiveros han tenido que utilizar por meses unas escaleras incómodas para cargar las cajas de documentos. Esto representa un peligro. 

Los depósitos tienen problemas de filtración y control de temperatura a pesar de que es indispensable que estos espacios mantengan unas condiciones óptimas para evitar el deterioro de los documentos. 

Por otra parte, está la pretensión de mudar el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y El Caribe al edificio Ricardo Alegría, lo que limitaría las instalaciones del Archivo y la Biblioteca significativamente.Esto pondría en riesgo las colecciones y toda la documentación con la que cuentan ambas instituciones. 

Aunque el ICP y el Centro se encuentran en conversaciones acerca del alquiler según constató El Adoquín Times hace unas semanas, la mudanza de dicho centro universitario no se ha llevado a consulta con los empleados. 

Ante esto, el representante del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Denis Márquez Lebrón, radicó una legislación para investigar el estado y funcionamiento del Archivo General. La resolución 1446 busca determinar el nivel de cumplimiento del ICP con lo dispuesto en la Ley de Administración de Documentos Públicos de Puerto Rico.

El gobierno actual no ha demostrado interés alguno en preservar tal patrimonio histórico. Por ejemplo, el cierre de la Galería Nacional, los recortes al presupuesto de la Orquesta Sinfónica, y el poco o ningún interés por reactivar los Centros Culturales en los pueblos. La situación refleja desdén y falta de voluntad política.

No puedo cerrar esta historia sin antes comentar que mientras la escribo solo pienso en la sociedad distópica descrita por George Orwell en 1984 y en el Ministerio de la Verdad, cuyo fin es manipular o destruir documentos históricos para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia mantenida por el Estado. Pero a diferencia de la novela de Orwell, esto no es ficción. 

Corroboración de “La cuesta de San José”

Corroboración de “La cuesta de San José”

Por Julio Eduardo Torres/Especial para CLARIDAD

A mi regreso a Puerto Rico de un viaje de deportes, leo el lunes 8 de julio, la columna del compañero Reinaldo Pérez Ramírez “La Cuesta de San José”. De mis ojos brotaron lágrimas. El recuerdo de esa actuación del hermano Gregorio “Goyo” Lima, hoy inconsciente y postrado en cama, me llevó a recordar mucho de su vida.

Señala Rei que hoy Goyo está impedido de corroborar lo que nos cuenta. Yo también oí esa narración más de una vez. Pero, como la fuente es la misma, Goyo, no puedo servir de corroboración. Sin embargo, la narración si está corroborada. La ha corroborado el propio Goyo con sus actuaciones durante toda una vida.

Recibido de abogado a finales de la década del 60, comenzó a trabajar en Ponce en un bufete corporativo, con un buen sueldo inicial. En un año, otorgó mas escrituras que todas juntas las que hizo en el resto de su vida profesional. Si hubiera continuado allí, habría tenido una holgada vida financiera. Pero su discurso de graduación lo llamaba. Al año renunció y se agenció una posición en la Sociedad Para Asistencia Legal, con un salario mensual inferior a los $500. Se dedicó a defender a los pobres, primero en Caguas y después en Bayamón. En Caguas son legendarias las historias sobre sus batallas con una judicatura que demasiado a menudo discriminaba contra los pobres. En Bayamón, participó en casos de envergadura en defensa de los menos afortunados y los perseguidos.

Siempre ha sido un abogado valiente y atrevido. En esos primeros años se integró plenamente a la actividad del Colegio de Abogados que en ese momento era una entidad esencial en la vida de Puerto Rico. Fue miembro de su Junta de Gobierno. Allí fue autor o coautor de la resolución aprobada en Vieques, requiriendo la salida de la Corte Federal de Puerto Rico.

Al cabo de unos años renunció de SAL y estableció su bufete en Bayamón. Era a mediados de la década de los 70 donde la persecución al independentismo era rampante. Su renuncia fue en gran parte motivada por los impedimentos que imponía SAL a la defensa de “casos políticos”,. Aunque desde SAL había representado a algunos perseguidos políticos, al renunciar se integró plenamente a la defensa del independentismo perseguido. 

Defendió puertorriqueños perseguidos en todos los foros: en la Corte Federal, incluyendo casos de Servicio Militar Obligatorio, de Vieques y muchos otros. En los Tribunales de Puerto Rico lo hizo en casi todos los distritos: Humacao, Aguadilla, Ponce, Aibonito, Bayamón, San Juan y otros. Fue el primer abogado que en 1976 llegó al tribunal a representar a los 4 de Mata de Plátano en Luquillo. Entre sus representados estuvieron Filiberto, Narciso Rabell, Willy Abreu, Rita Zengotita, Elías Castro, Miguel Cabrera, Carlos Fortuño y muchos otros. No discriminaba por agrupación, credo político específico o ninguna otra consideración. Bastaba ser un perseguido. Nunca conocí que cobrara un solo centavo por sus servicios a esos puertorriqueños. Aún en los últimos tiempos, ya rayando los 80, hizo calladamente múltiples gestiones tratando de ayudar a los perseguidos de ahora. 

En buena parte de su vida participó en el deporte nacional en el que fue figura controversial. Participó en organizar el viaje a las Olimpiadas mundiales Moscú 1980, retando el boicot de Estados Unidos. Fue miembro del Comité Olímpico, Vicepresidente y Presidente de la Federación de Esgrima de Puerto Rico, un deporte de la elite. Desde esta Federación realizó múltiples gestiones para llevar el deporte al pueblo de modo que los hijos de los pobres, aquellos que no podían subir la cuesta de San José, tuvieran la oportunidad de conocer el deporte y participar en él.

Por sobre todo fue un patriota abogado. Quizás la anécdotas que mejor demuestra su vocación de abogado patriota, valiente y osado, ocurrió en la Corte Federal en 1988 en el caso de Filiberto Ojeda Ríos. Al ser arrestado nuevamente Filiberto por lo ocurrido en el arresto en Luquillo en 1985, Goyo fue designado por el Tribunal para representarlo. En la primera vista, los federales insistían en que Filiberto permaneciera detenido en Roosevelt Roads durante todo el proceso. Filiberto y Goyo se oponían. El fiscal consultó con “Washington” para ver si era posible cambiar la directriz. Informó que “Washington” dijo que no. Goyo sugirió que se eliminaran los intermediarios y “lets talk to the Master”, lo que podía tener una implicación ofensiva. Uno de los planteamientos era el acceso del abogado a Filiberto. El magistrado entonces dispuso que Filiberto permaneciera en Roosevelt Roads y se pusiera a disposición de Goyo un agente del FBI para que llevara a Goyo a Roosevelt Roads cuantas veces él quisiera. A esto Goyo ripostó que solo entraría a Roosevelt Roads con las armas en la mano a sacar el invasor de su patria. Ahí acabó la sesión. Al otro día temprano, la Jueza que presidía el caso botó a Goyo del caso. Filiberto no fue a Roosevelt Roads sino que fue trasladado a MCC de New York, hasta que le construyeron una celda en el último piso del edificio de la Corte Federal en el Viejo San Juan. Aunque expulsado, triunfante. 

Ciertamente, la vida de Goyo es elocuente corroboración de su discurso “La Cuesta de San José”.

Los estudiantes son quienes pagan las últimas consecuencias

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com 

Desde el principio, los estudiantes de las escuelas públicas quienes se vieron afectados por los actos criminales que se le imputan a la exsecretaria del Departamento de Educación (DE), Julia Keleher, particularmente, los niños, niñas y jóvenes de Educación Especial. 

Mientras Keleher conspiraba para cometer fraude, fraude electrónico y robo, miles de estudiantes dejaban de recibir los servicios que aseguran las condiciones para una educación pública de calidad. Los maestros escaseaban, pues muchos de ellos tuvieron que “brincar el charco” luego de ofrecer sus servicios –digamos– por más de una década bajo contratos de un año. 

Maestros con bachillerato, maestría e incluso doctorado, trabajaban como recursos transitorios y cobrando $1,750 mensuales. Entretanto la exsecretaria llenaba sus bolsillos y los de sus amigos. 

Esto produjo un déficit de maestros y maestras de Educación Especial que por ejemplo, de doce maestros necesarios en una escuela la mitad no estaban nombrados. Por ende, sin maestros (as)los estudiantes del programa tampoco reciben sus terapias. 

Ante ese deficit, el año pasado se abrieron unas convocatorias en las que cualquier persona con bachillerato podía ejercer como maestro o maestra de Educación Especial al ser contratado como recurso transitorio. Esto es absurdo porque no cualquiera está preparado para hacer ese trabajo.

“Mis estudiantes son los primeros afectados por dicho proceso”, dijo la maestra de Educación Especial, Migdalia Santiago Negrón.

La contratación de transitorios para atender el déficit de maestros en Educación Especial no es una solución ni a corto ni a largo plazo. En todo caso se debió otorgar las permanencias a los muchos maestros que ya se habían ido del país.

Santiago, recordó que bajo la administración de Alejandro García Padilla no se dieron permanencia y que las últimas se otorgaron durante el cuatrienio de Luis G. Fortuño. 

“Una vez que sale a principios de año que Keleher iba a ser arrestada, el Gobernador decidió otorgar las permanencias”, comentó. 

El 10 junio del año en curso 2,558 maestros del DE recibieron la permanencia luego de trabajar largos años por contrato (transitorios). Ricardo Rosselló, figuró como maestro de ceremonia en la actividad que se celebró con bombos y platillos en el Centro de Convenciones. 

“Eso fue una movida política”, sostuvo la maestra y Presidenta de la organización Educamos. De un asunto interno que respecta al patrono se hizo un “show mediático”. 

La semana pasada el nuevo secretario interino del DE, Eligio Hernández Pérez, dijo que había un deficit de 3 mil maestros. Hernández, también sostuvo que va a continuar con el “trabajo” realizado por Keleher. Él sabrá lo que está diciendo… 

Santiago, expuso que la población actual de maestros está entre los 21 mil y 25 mil maestros. A esto, añadió que cuando la Federación de Maestros de Puerto Rico era representante exclusivo había 36 mil. En ese sentido, el DE ha perdido 10 mil maestros desde el 2008; a razón de mil por año. 

“Ahora tenemos maestros con permanencia, pero también tenemos maestros que se fueron del país porque no bajaban las permanencias, les cerraban las escuelas o los declaraban excedentes”, dijo Santiago. 

Santiago añadió que las dificultades que ha enfrentado el programa creado bajo la Ley Número 51 del 7 de junio de 1996, para prestar servicios educativos integrales a personas con impedimentos, entre las edades de 3 a 21 años, no es tema nuevo. Pero los contratos, el cierre de escuelas, y todo lo que ha constituido el andamiaje de corrupción dirigido por Keleher, solo ha empeorado esa situación.

Mientras la exSecretaria tenía como meta lograr un ahorro de $15 millones, otorgó de $900 millones en contratos para servicios que no se tradujeron en beneficios para los estudiantes ni en mejoras para los planteles escolares. Como ejemplo Santiago mencionó a, tus valores cuentan, las pruebas estandarizadas, sistemas de información para registro de personal y otro para el de maestros, entre otros, cámaras de seguridad para constar el “vandalismo” en las escuelas pero ninguna estrategia definida para resolverlo. 

Luego del huracán María muchos niños y niñas se vieron afectados, no entendían lo que pasaba y el DE no intervino. Por ley, debió proveer un sicólogo por escuela pero eso no ocurrió, expresó Santiago. 

Por otra parte, además de la falta de maestros y otros servicios como los mencionados antes, la maestra destacó que cada escuela tiene derecho a un segundo trabajador social si sobrepasa una población de 250 estudiantes “pero en la vida real eso no pasa”. “Si tienes 500 (estudiantes) y te baja la matrícula a 450, te quitan un trabajador social. El que se queda tiene que bregar con los 450”, explicó. 

Al preguntársele sobre la contratación de la empresa CSA para la inspección de las escuelas luego del huracán, dijo que muchas de las inspecciones para las cuales se contrató a la compañía no se hicieron. 

Mencionó que a la escuela Ramon Marín Solá fue el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos (USACE), Keleher “decía que no abriría las escuelas hasta que el Cuerpo de Ingenieros no le diera la seguridad de que estaban en condiciones”. 

“A las dos semanas (del huracán) ya nosotros estábamos con la escuela lista para recibir los estudiantes, al menos por la mañana y fuera de los salones porque no había luz, pero Keleher dijo que no. Dejó que las escuelas se siguieran deteriorando porque el proyecto era cerrar más escuelas y al final eso fue lo que pasó”, reclamó. 

El huracán le dio la razón y junto con la reforma –o deforma– educativa se ha dado espacio a la privatización, tanto por las Chárter como por los Vales Educativos para las escuelas privadas. 

Ya se ha dicho que las Chárter al ser escuelas especializadas marginarían a los estudiantes de educación especial, más de lo que han sido marginadas hasta hoy. Por esto muchas comunidades escolares se han opuesto a esto y al momento de las 11 escuelas que estaban para convertirse en Chárter solo hay seguridad de que una va a funcionar como tal a partir de agosto. 

En cuanto a los Vales Educativos, la fecha para solicitarlos se ha extendido tres veces porque no se ha llegado a las 3 mil solicitudes que se esperaba llegar para el mes de mayo.

El dinero de los Vales sale del presupuesto del Departamento de Educación. Todos los años se evalúa el presupuesto y se entrega uno nuevo. Por ende, ese dinero no está asegurado. De tal manera, padres o madres que consiguen un Vale para matricular a su hijo en un colegio no tienen la certeza de que para el próximo año van a haber fondos para que su hijo o hija pueda continuar estudiando en el mismo. En ese caso el estudiante tendría que regresar a la escuela pública.

Pero después de todo, son los planteles en peores condiciones son los que quedan para los sectores marginados, principalmente para niños, niñas y jóvenes de Educación Especial “que por sus problemas específicos de aprendizaje no pueden coger un Vale para irse a un colegio”.

Fallece el eminente intelectual cubano Roberto Fernández  Retamar

 

El intelectual Roberto Fernández Retamar falleció en la tarde de hoy en La Habana a los 89 años de edad. Presidente de la Casa de las Américas desde 1986, Retamar se convirtió en uno de los pensadores más prestigiosos del continente.

El destacado poeta, ensayista y promotor cultural obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1989, así como múltiples reconocimientos y condecoraciones.

Integraba la Academia Cubana de la Lengua, institución que también presidió, y a su infinita obra habría que añadir su labor docente e inigualable faceta de editor.

Fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado de la República de Cuba.

Por decisión familiar, su cadáver será cremado y sus cenizas lanzadas al mar.

La muerte de Roberto Fernández Retamar es una pérdida irreparable para la cultura cubana.

Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de La Víbora, en La Habana (1947). En 1948 abandona la carrera de arquitectura e ingresa en Filosofía y Letras. En 1954 se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. En 1955 realizó un curso de lingüística en La Sorbona, y en 1956 estudió en la Universidad de Londres.

Declaración de la Casa de las Américas: “Es necesario decir que estará con nosotros, en nosotros”.

“Puso a disposición de los hombres lo que tenía de inteligencia // […] Les entregó lo que tenía de coraje // […] Hizo su parte, llegado el momento // […] al final, declaró que volvería a empezar si lo dejaran”. Así se expresaba el poeta en los versos titulados Sería bueno merecer este epitafio, y así lo recordamos.

La muerte de Roberto Fernández Retamar es una pérdida irreparable para la cultura cubana. Desde que se dio a conocer en 1950 con el poemario Elegía como un himno, su obra fue abriendo cauces y marcando hitos en la poesía de lengua española, a la que legó textos que quedarán para siempre como Felices los normales, ¿Y Fernández? o Con las mismas manos.

No menos relevantes son sus penetrantes y esclarecidos ensayos, que ponen en evidencia la vastedad de su pensamiento y la magnitud de su labor intelectual, tanto si recordamos ese clásico de la reflexión latinoamericana y caribeña, Caliban, como si pensamos en Para una teoría de la literatura hispanoamericana, en su fervorosa pasión por la obra martiana, o en sus lúcidos ensayos sobre el papel del intelectual y los procesos de descolonización cultural en nuestra América.

Es imposible disociar su nombre de la historia de la Revolución cubana, separarlo de un fenómeno que ha sido asunto e inquietud permanente, tanto como escenario vital y caja de resonancia de su figura y su obra.

Sería mucho, ya, si ese fuera el legado de Roberto, pero a su obra literaria habría que añadir su labor docente y su inigualable faceta de editor, que lo llevó a dirigir diversas revistas antes de asumir en 1965 la dirección de Casa de las Américas, para consolidarla como uno de los más importantes referentes culturales de nuestra América.

Pero aún haría más, al frente de la Casa de las Américas toda desde 1986, como continuador de la heroína y fundadora, Haydee Santamaría, y del gran pintor Mariano Rodríguez. El privilegio de que Roberto presidiera en las últimas décadas esta Casa contribuyó a que –bajo su conducción– ella apostara por el riesgo sin dejar de ser fiel a sí misma, al espíritu que la vio nacer en la descomunal e inconclusa tarea de la integración cultural de la América Latina y el Caribe.

En ocasión de la dolorosa pérdida de Haydee, la Casa de las Américas dio a conocer una declaración –en la cual se transparenta la escritura de Roberto– que concluía afirmando:

“Es necesario decir que estará con nosotros, en nosotros. […] Pero desde ahora somos más pobres, aunque nos acompaña para siempre el honor de haber trabajado bajo su guía, bajo su aliento, que seguimos sintiendo, orgullosos y entrañablemente conmovidos, a nuestro lado”.

Esas palabras siguen siendo válidas para Haydee, tanto como lo son para este entrañable hermano suyo que acaba de dejarnos. Las hacemos nuestras para ti, en este momento de infinita tristeza, querido Roberto.

Reproducido de www.cubadebate.cu

 

Roberto Fernández Retamar: Epitafio

Por Chiqui Vicioso

El poeta Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa de las Américas, quería que al partir se le escribiera este epitafio:

“Puso a disposición de los hombres lo que tenía de inteligencia. Les entregó lo que tenía de coraje. Hizo su parte llegado el momento. Al final, declaró que volvería a empezar si lo dejaran”.

Nada de sofismas, de frases grandilocuentes, de demostración de falsa o genuina brillantez, o inteligencia, porque así era el más brillante e inteligente de los poetas e intelectuales de Cuba.

Así también era su poesía. Alumno de Camila Henríquez Ureña, a quien citaba con gran cariño, admiración y respeto, y con su ejemplo como ley de vida, parafraseaba: “Lo que importa en la literatura es que nos entiendan, un intelectual que se respete debe rendir culto a la sencillez. La literatura no es un ejercicio para diferenciarnos de los otros, es un puente que tendemos hacia su inteligencia emocional, y luego a su comprensión. Todo poeta es un maestro, de su reconocimiento se encargará la posteridad.” No es un pavo real en el pequeño corral de las vanidades.

De esa sencillez habla este maestro de la poesía coloquial, quien como Ernesto Cardenal, otro reconocido cultor, se dio a conocer en 1950 con su poemario: Elegía como un Himno. 

Su filosofía poética: Felices los normales lo catapultó como una de las grandes voces poéticas del continente; y Con las mismas manos y Y Fernández? Lo consagraron, junto con los muy amados Eliseo Diego y Pablo Armando Fernández, como uno de los poetas fundamentales de la cultura cubana.

Empero, si su poesía era un canto a la nueva humanidad que se estaba gestando en la cultura cubana, es en su ensayismo donde conocemos la vastedad de su pensamiento, de su labor intelectual. Su ensayo Calibán es un clásico de la reflexión latinoamericana y caribeña; así como Para una teoría de la Literatura Hispanoamericana. Otra de sus pasiones era José Martí, cuya obra inspiro sus ensayos sobre la descolonización cultural de nuestra América. 

Roberto, repito, fiel discípulo de Camila, realizó una gran labor docente en la Universidad de La Habana y en la dirección de Casa de las Américas, (desde 1955), sin duda la más prestigiosa referencia cultural del continente.

En el epitafio para Haydee Santamaría (primera directora de la Casa), resonaron sus palabras: “Es necesario decir que ahora estarás con nosotros, en nosotros, pero desde ahora somos más pobres, aunque nos acompaña para siempre el honor de haber trabajado bajo su guía, bajo su aliento, que seguirá estando orgulloso y entrañablemente conmovido, a nuestro lado”.

Gracias poeta, por tu franca risa, finísimo humor, la calidez de tus abrazos. 

Las farmacéuticas inundaron EEUU con miles de millones de opiáceos mientras se declaraba la epidemia

 

Por Chris McGreal y Joanna Walters

La epidemia de opiáceos en EEUU avanzaba y llevaba a niveles récord el número de muertes por adicción a los calmantes. Mientras, las farmacéuticas y distribuidoras inundaban el mercado con sus pastillas: 75.000 millones de comprimidos, según la información previamente clasificada que un tribunal estadounidense ha decidido hacer pública.

La reciente publicación de las estadísticas de la agencia estadounidense contra las drogas, DEA, supone un golpe para algunas de las mayores farmacéuticas del país. Habían desembolsado millones de dólares en arreglos extrajudiciales con el objetivo, en parte, de mantener en secreto la evidencia: se beneficiaron haciendo negocio con el aumento de la demanda de opiáceos incluso mientras los funcionarios de salud pública estaban declarando la epidemia.

Los datos abarcan desde el año 2006 hasta el 2012, cuando se llegó al máximo de 282 millones de recetas de opiáceos al año, un número equivalente al que haría falta para que todos los adultos estadounidenses consumieran opiáceos durante un mes. Las ventas anuales de calmantes narcóticos llegaron a superar ese año los 8.000 millones de dólares.

En el tribunal federal de Cleveland (Ohio), el juez de distrito Dan Polster está juzgando unas 2.000 demandas civiles contra fabricantes y distribuidores de opiáceos presentadas por ciudades y condados de todo el país en un gigantesco juicio de distrito múltiple. Polster ha ordenado la publicación de los datos tras una larga batalla de un año iniciada por The Washington Post y The Charleston Gazette-Mail en Virginia Occidental (el estado más afectado por la epidemia),

Según un análisis de las cifras publicado por The Washington Post, la circulación de los dos opiáceos más comunes (la hidrocodona y la oxicodona) aumentó en más del 50% en el período registrado, llegando a 12.600 millones de pastillas en el año 2012.

Para ese entonces, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ya habían declarado una crisis de salud pública debido al aumento de muertes por sobredosis. Los datos muestran que algunos de los mayores aumentos de ventas se produjeron en zonas que ya habían sido devastadas por los opiáceos.

Casi nueve de cada diez pastillas fueron fabricadas por empresas subsidiarias de tres multinacionales farmacéuticas: Mallinckrodt, Endo y Actavis (hoy rebautizada como Allergan). Tal vez no sean compañías muy famosas, pero las pastillas que venden con entusiasmo –según se ha informado, en muchas ocasiones minimizaban el riesgo de adicción y recetaban inapropiadamente la medicación como una solución para el tratamiento del dolor crónico– se han infiltrado en los últimos 20 años a lo largo y ancho de todo Estados Unidos.

Entre 2006 y 2012, Mallinckrodt vendió casi 29.000 millones de pastillas de opiáceos en EEUU, captando el 38% del mercado. Actavis vendió una cifra similar y Endo llegó a 11.000 millones de comprimidos. Una de las drogas de Endo es el Opana, un opiáceo muy potente que se vio obligado a retirar del mercado porque estaba matando a mucha gente.

El cuarto mayor fabricante, aunque con una cuota de mercado mucho menor (en torno al 3%) fue Purdue Pharma . Sin embargo, se alega que su papel fue fundamental en el fenómeno de la prescripción masiva por haber cambiado las prácticas y la cultura del tratamiento del dolor.

Pero con unidades vendidas no se puede terminar de comprender el impacto que algunas drogas han tenido en la epidemia. Muchos de los calmantes más comunes fueron opiáceos de menor potencia: contribuían a la dependencia y a la adicción, pero no tenían el mismo riesgo de sobredosis que los narcóticos más fuertes y menos recetados.

En 2010 Purdue Pharma facturó 3.000 millones de dólares con el OxyContin, un medicamento que vendía como muy potente, lo que representa casi un tercio del máximo valor alcanzado por todo el mercado de opiáceos en su momento álgido. Su principio activo es la oxicodona, un poderoso opiáceo derivado de la adormidera (amapola real) y más potente que la morfina. Se responsabiliza a esta medicamento de estar detrás de un aumento en muertes por sobredosis en la primera década de los 2000.

Todas estas empresas están siendo objeto de múltiples demandas en las que se les acusa de aumentar las ventas de opiáceos con afirmaciones falsas sobre la seguridad y eficacia de sus medicamentos. También han sido denunciados los miembros de la familia Sackler, que es dueña de Purdue Pharma.

La publicación de los datos de la DEA reforzará el argumento de los demandantes de que la responsabilidad por la epidemia salpica a toda la industria, con las farmaceúticas pretendiendo captar la mayor cuota posible del mercado de opiáceos sin considerar la tragedia humana que se estaba creando.

Los fabricantes de opiáceos niegan haber cometido ninguna ilegalidad. Entre otros argumentos, han tratado de responsabilizar de la epidemia a médicos que prescribían medicamentos en exceso. Pero a Purdue Pharma ya la condenaron con una multa de seiscientos millones de dólares en un juicio penal por su venta de opiáceos. En marzo, la empresa acordó pagar 270 millones de dólares por una demanda civil presentada por el estado de Oklahoma. Mallinckrodt llegó a un acuerdo hace dos años con el Departamento de Justicia y aceptó pagar 35 millones de dólares por la venta de opiáceos.

El desglose de los datos por condados muestra que la venta de opiáceos se concentró a menudo en las regiones más afectadas por la epidemia, como algunas de las zonas más pobres de Appalachia (Virginia Occidental). En un momento determinado, las mayores ventas per cápita fueron en las zonas rurales del condado de Mingo (Virginia Occidental), donde médicos y farmacias se ganaban la vida vendiendo recetas o píldoras a cualquiera que pagase y sin hacer demasiadas preguntas. La práctica provocó caravanas de consumidores de opiáceos que llegaban a Mingo desde cientos de kilómetros de distancia.

McKesson Corporation, el mayor distribuidor de medicamentos del país, suministró muchos de los opiáceos en el condado de Mingo. Según el análisis de los datos de la DEA publicado por The Washington Post, fueron McKesson y otras cinco empresas (entre las que figuran Walgreens, CVS y Walmart) las responsables de la mayor parte de las ventas de calmantes en Estados Unidos.

McKesson, situada en el séptimo lugar del ranking de Fortune 500, pagó hace dos años una multa récord de 150 millones de dólares para terminar con la acusación del Gobierno de que estaba distribuyendo demasiados opiáceos en lugares donde la demanda de pastillas no podía ser tan grande. McKesson también fue una de las compañías que desembolsó millones de dólares para terminar con las demandas del fiscal general de Virginia Occidental por haber inundado el estado de opiáceos.

Joe Rannazzzisi, exresponsable del departamento de la DEA a cargo de controlar la distribución de medicamentos recetados, cuenta a The Guardian que él había intentado iniciar procesos penales contra McKesson y otros distribuidores . Según su testimonio, el lobby ejercido por la industria farmacéutica hizo que funcionarios del Departamento de Justicia bloquearan su iniciativa.

Reproducuido de www.rebelion .org Traducido por Francisco de Zárate