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Estado de emergencia por violencia de género: “Cada siete días una mujer es asesinada”

Por la Redacción

Líderes y portavoces de grupos feministas adelantaron los aspectos que se proponen presentar este miércoles cuatro de septiembre, en una reunión con la gobernadora Wanda Vázquez Garced, con el objetivo de que se declare un Estado de Emergencia Nacional por la Violencia de Género. Según informaron en una reunión previa la Gobernadora les solicitó que presentaran cinco medidas para atender la crisis provocada por la violencia de género, que en este año ha provocado el asesinato de 11 mujeres por violencia de pareja, con 3 casos en los que se sospecha violencia de pareja, y 15 ¨bajo investigación¨.

Las propuestas, las cuales fueron desarrolladas por la Colectiva Feminista en Construcción, Taller Salud, Proyecto Matria, el Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, Coordinadora Paz para las Mujeres, Partido Independentista Puertorriqueño y el Movimiento Victoria Ciudadana, incluyen asuntos puntuales que se podrían implantar inmediatamente, así como otras que requieren coordinaciones más complejas.

La portavoz de la Colectiva feminista, Zoan Dávila, señaló que en la pasada reunión, la gobernadora solicitó a cada organización cinco medidas para ser incluidas en la Declaración de Emergencia. “Aunque durante los pasados años, organizaciones han presentado propuestas concretas sobre cómo atender este tema, hemos consensuado propuestas serias, viables, y urgentes. Esta propuesta recoge la declaración del Estado de Emergencia y requiere la implantación inmediata de al menos cinco acciones concretas para la paz y la vida de las mujeres, una gestión impostergable de parte del gobierno”, expresó.

Las feministas reclamaron que el documento contiene propuestas para cinco ejes, las cuales entienden se deben atender de inmediato. Estos son: Campañas de Prevención, Educación, Seguridad, Techo Seguro y, Cero Impunidad. En cuanto a la propuesta, las organizaciones resaltaron la necesidad de implantar nuevamente un currículo de perspectiva de género no solo en las escuelas, sino también en las agencias que ofrecen servicios a sobrevivientes de violencia de género.

“Urge reintegrar la educación con perspectiva de género en el currículo de escuelas públicas, adiestramientos intensivos a los policías estatales y municipales, fiscales, jueces, juezas y todas las personas que intervienen en la investigación y denuncia de estos delitos”, señaló, Ámarylis Pagán, portavoz de Proyecto Matria. Observó que todos los modelos internacionales afirman la importancia de campañas amplias, claras y consistentes a favor de la equidad y en contra de la violencia hacia las mujeres, por lo que en definitiva les parece que es urgente el diseño de una campaña que logre visibilizar el compromiso social de cero tolerancias a la violencia de género que tiene que promover el estado.

Otro aspecto importante a resaltar de la propuesta presentada por las organizaciones es la de Cero Impunidad. Según Vilma González Castro, directora ejecutiva de Coordinadora Paz para las Mujeres, ¨el alto número de asesinatos y desapariciones de mujeres sin esclarecer, que solamente se reporte el 2% de las agresiones sexuales y que haya miles de “Safe kits” sin analizar, abona a la impunidad que aumenta las condiciones de peligro que enfrentamos las mujeres¨.

González Castro explicó que el maltrato va escalando cuando una mujer llama para denunciar un acto de violencia entre pareja, las autoridades no acuden o, si llegan, esa mujer corre el riesgo de no conseguir que se detenga el maltrato. ¨El próximo acto será más violento. Es posible que esa violencia trascienda el ámbito doméstico. Es una crisis que ha resultado en un estado de emergencia nacional¨, afirmó.

Al respecto Sara Benítez, del Movimiento Amplio de Mujeres, expuso que desde su experiencia en el trabajo con mujeres víctimas de violencia doméstica, violencia sexual y acecho permea la percepción de impunidad y burocracia en el sistema de justicia, la ausencia de seriedad al tomar y diligenciar las denuncias en la Policía, la carencia de apoyo por parte de patronos a sobrevivientes y un sentido bastante generalizado de agobio ante las prácticas de instituciones como el Negociado de la Policía (NP), el Departamento de la Familia (DF) y en los tribunales. ¨Por eso, el Departamento de Seguridad Pública tiene que atender con premura el esclarecimiento de casos de mujeres desaparecidas en el país. Debe, darle prioridad a la búsqueda de agresores que tienen órdenes de arresto y/o juicios pendientes en casos relacionados a violencia doméstica y sexual”, añadió Benítez.

Ante la reunión las organizaciones tienen la espectativa de que la Gobernadora y su equipo de trabajo hayan evaluado las propuestas presentadas y ordene la implantación de estas junto a la declaración de Estado de Emergencia.

“Declarar a Puerto Rico en estado de emergencia nacional por violencia machista es un paso imprescindible y que urge para enfrentar la crisis de violencia que enfrentamos. Cada siete días una mujer es asesinada. No podemos esperar más. Hemos hecho el trabajo con la prontitud y la urgencia que lo amerita y esperamos que la Gobernadora asuma su rol con la misma responsabilidad con que nosotras lo hemos hecho”, culminó Lourdes Inoa Monegro de Taller Salud.

Grupos ambientales Piden detener nuevas negociaciones con AES

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Hasta el momento de redactar esta nota, la gobernadora Wanda Vázquez Garced no ha reaccionado a una solicitud de reunión por parte de los grupos que reclaman el cese de la operación de la planta de carbón AES y el depósito de sus cenizas en la isla.

Desde que la planta de quema de carbón AES en Guayama inició operaciones en el 2002, se calcula que el pueblo de Puerto Rico le ha pagado la cantidad de $2 mil 600 millones. Para el 2027, ya le habrá pagado $ 4 mil millones, a costa de que estos rieguen cenizas por toda la isla, contaminen pozos de agua y provoquen enfermedades y muertes.

El dato fue divulgado por el activista y portavoz del grupo Resistencia Contra las cenizas de Carbón (RCC) Víctor Alvarado, junto a activistas de otros grupos ambientales. Tanto el RCC, la Comunidad Guayamesa Unidos por tu Salud, el Campamento Contra las Cenizas de Peñuelas, la Alianza Comunitaria y Ambiental del Sur Este, el Comité Yabucoeño Pro Calidad de Vida y Toabajeños en Defensa del Ambiente esperan por que la gobernadora Wanda Vázquez Garced les conteste una carta enviada el 15 de agosto, en la cual le solicitan una reunión. Entre los asuntos presentados para su atención están el cierre inmediato de la planta y que se retire y se renuncie a la negociación de contratos nuevos entre AES y el Gobierno y la Junta de Control Fiscal (JCF), incluyendo las conversaciones con la nueva empresa de AES, Influence, hasta que se concluya una investigación de los crímenes contra el ambiente y la salud pública. La carta subraya que esta investigación le fue solicitada al Departamento de Justicia, mientras ella era la Secretaria.

Pero la indiferencia a estos reclamos no parece emanar solo del Gobierno de Puerto Rico, el cual permite que la isla tenga una montaña de cenizas de carbón al descubierto, más grande que en todo Estados Unidos y sus territorios. Los activistas contra las cenizas han denunciado que la administración del presidente Donald Trump ha demostrado otra vez su conducta inconsciente e insensible por los residentes de Puerto Rico, ya que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) propuso cambios a la regla federal para levantar las restricciones sobre los desechos tóxicos de las cenizas de carbón. Entre los cambios que ha propuesto la EPA está el que los residuos de cenizas se puedan depositar sin barreras en cualquier lugar cerca de hogares, hospitales, escuelas y pozos de agua potable.

Además de denunciar que intereses económicos poderosos de AES amenazan con dejar el sur de Puerto Rico, los activistas también revelaron que la EPA se niega a celebrar una vista pública en la isla y a la traducción de sus documentos. Los grupos en cuestión, representados por Earth Justice, le cursaron una carta en el mes de julio al director de EPA solicitándole una vista pública en Guayama sobre la nueva regla y una segunda carta solicitando la traducción de los documentos que contienen los cambios. La EPA nunca contestó estas peticiones y en su lugar se propone llevar a cabo una vista pública el dos de octubre en Washington, D.C.

¿Tiene la diáspora vela en este entierro?

Por Cristian J. Roldán/Especial para CLARIDAD

La noticia sobre los acontecimientos en la isla se esparcieron en un santiamén. La diáspora boricua en Chicago se organizó y movilizó para reclamar la renuncia de Ricardo Rosselló. Por mi cuenta, decidí contribuir con lo que se hacer: pintar un mural interactivo donde cada puertorriqueño pudiera escribir, con marcadores, encima de la obra su sentir con respecto a Ricky Rosselló y utilizar Facebook para invitar al público a participar. La imagen se compartió dos mil veces en Facebook y con ello llegaron comentarios de todo tipo. No obstante, uno particular me llamó la atención. Era de índole “Te fuiste cobarde… no te quedaste…. Y ahora estás (h)ablando mierda, porque no te quedaste como los demás…” . Para responder hay varios puntos a considerar: las condiciones socio-económicas y políticas que producen la migración masiva, la identidad Puertorriqueña, el colonialismo y nuestra historia, pero sólo me enfocaré en el porqué somos todos uno, independientemente de donde estemos parados o donde hayamos nacido.

Empecemos por una pregunta sencilla: Imagina que tú estás en Estados Unidos y tu madre en Puerto Rico. Te enteras que alguien llega a la casa de tu madre y le da una bofetá. ¿Tienes que quedarte callado porque no estás en la Isla? ¿Deja la madre de uno ser la madre cuando uno emigra? Personalmente no creo que la distancia lacere los lazos afectivos, al contrario los fortalece.

Muchos de los grandes próceres como lo fueron Eugenio María de Hostos, Ramón Emeterio Betances y Pedro Albizu Campos vivieron en el extranjero y emprendieron su lucha tanto en la isla como fuera de ella. El mismo Oscar López lideró una lucha por Puerto Rico en Chicago al comprender el racismo, la opresión y el colonialismo que vivimos los puertorriqueños tanto en la isla como en Estados Unidos.

¿Quién en la diáspora no tiene familia en Puerto Rico o viceversa? ¿Si vives en la isla y tu hermana se muda a New York, deja de ser tu hermana?

Cuando el huracán María devastó la isla, la diáspora se movilizó urgentemente para recolectar abastos y recaudar fondos para ayudar a nuestros compatriotas. En Paseo Boricua (como se le llama al barrio Puertorriqueño en Chicago) la gente no paraba de preguntarse los unos a otros si habían escuchado de sus familiares. La preocupación era de todos y cada unos. En cuestión de semanas The Puerto Rican Agenda , recaudó más de un cuarto de millón de dólares mientras el gobierno de Ricardo Rosselló mantenía aguantada el agua enviada, con tal de beneficiar a los por intereses privados. Chicago, New York, Orlando y donde sea que haya una diáspora habrá un sentimiento patriótico, de empatía y solidaridad. Demuestra que no somos dos, sino que somos un mismo pueblo que ha sido fragmentado por el colonialismo. Ya basta de divisiones, pues si nos ponemos a pensar críticamente, ha sido la misma fragmentación lo que ha perpetuado nuestro limbo colonial. Es absurdo enfocarse en las diferencias, porque la identidad y la cultura son algo que uno carga donde quiera que uno vaya. No es una planta que se arranca, se mete en una maleta y muere de camino al aeropuerto. El sentimiento de patria es algo que late en el corazón de cada puertorriqueño independientemente de donde se encuentre. Emigrar de la isla no significa que uno dejó de luchar por ella, pues aquel que es consciente de la importancia de la identidad entiende que la patria es siempre el punto de partida, así uno esté al otro lado del charco.

Finalmente una nación altamente dividida por la política ha sido unida por un político, al unísono de un pueblo que pide su renuncia. No dejemos que nos vuelvan a fraccionar pues ahora somos conscientes del poder que tenemos como nación unida. Es cierto que algunos de nuestros compatriotas nacieron en el extranjero. No obstante son igual de puertorriqueños que nosotros, así como la familia sigue siendo familia nazca en la isla o en el extranjero. Basta con ver una parada puertorriqueña en Chicago o New York para entenderlo. Digo esto a sabiendas de que muchos estarán en desacuerdo. Pero desde mi opinión, dicha mentalidad es producto de una educación colonial donde se ignoran las causas de la migración. Sin el reconocimiento de la diáspora nuestra historia está incompleta, al igual que un libro al que se le han arrancado varias páginas. Las olas migratorias de puertorriqueñas no son un fenómeno nuevo, ni tampoco exclusivo de Puerto Rico. Donde quiera que haya una colonia, habrá migración debido a que la única razón por la cual el imperio desarrolla instituciones en la colonia es con el fin de saquear los recursos naturales e instrumentalizar la mano laboral del local produciendo una plusvalía de ganancias destinadas al beneficio extranjero. El colonizador, en este caso Estados Unidos, invierte en la colonia (Puerto Rico) sólo lo necesario para mantener la estructura colonial creando un desgaste económico y fomentando una relación de dependencia. No es casualidad. Es producto de un mecanismo opresor cuya función erosiona no solo los recursos naturales, sino la capacidad de creer en nosotros mismos como pueblo.

Sí, fuimos muchos los que nos fuimos por distintas razones. Pero nos fuimos porque tras el desgaste económico y la ineptitud gubernamental pensamos que la alternativa más pragmática era trabajar, ahorrar y volver para poder vivir una vida decente. Nos fuimos pero jamás nos olvidamos. De hecho, aún tenemos la meta de regresar y construir la vida en la isla. No de dejar los huesos en el extranjero.

La historia de Puerto Rico es “La historia de dos ciudades”, en el sentido que una parte de la historia se desarrolla en el terreno imperial, donde reina el orden neoliberal, y en la isla, donde el caos ha culminado en el levantamiento de un pueblo que exige un cambio social. Esto es producto de la colonización, así como es la Argelia de Camus y Fanon, la Antigua de Jamaica Kincaid o la historia de cualquier nación que ha sido colonia. Somos un pueblo fuerte que a pesar de medio milenio de colonización, hemos aprendido a buscarnolas como sea y ayudarnos los unos a los otros. Que no se nos olvide que cuando nos unimos nadie nos puede detener. Ni un gobernador corrupto, ni una Junta de Control Fiscal, ni siquiera un imperio yanqui. No nos olvidemos que esto va más allá de Rosselló. Detrás de esto hay una elite colonial que sirve a los intereses del extranjero y del dinero, no a su pueblo. Una elite que buscará artimañas para mantenerse en el poder. Todavía hay una junta y todavía somos colonia por ende todavía falta mucho trabajo que hacer. Para enfrentar lo que viene tenemos que estar unidos porque lo que viene no es cáscara de coco. Pero unidos venceremos. La Patria es la madre de nuestra identidad, de lo que somos. Es nuestro estilo de vida y nuestra jerga, el café en la mañana y el arroz con habichuela en la mesa, el “buen provecho” en la mesa y el “buenos días” a los vecinos, sin importar donde estén parados nuestros pies. Es la tierra que nos dio identidad. Como dijo nuestro prócer Corretjer: “Yo sería Puertorriqueño aunque naciera en la luna.”

Ahora te pregunto yo a ti, compatriota, ¿Tiene la diáspora vela en este entierro? Deja tu comentario y fomenta el diálogo.


El autor es un artista y muralista puertorriqueño oriundo del pueblo de Juncos. Actualmente reside en Chicago, desde hace cinco años, donde estudia su maestría en Educación en el Arte en The School of Art Institute of Chicago.

Privilegio blanco

Por Alana Álvarez Valle/Especial para CLARIDAD

Hace algunos meses una persona a quien consideraba un pana dejó de hablarme de un día para otro. Como clásica virgoniana, pensé en miles de posibles razones para el comportamiento de mi amigo. Inclusive le pregunté si estaba molesto, a lo que –sin levantar la mirada del celular– respondió con un tajante no. La incógnita me tenía loca, por lo que reviví nuestra última conversación. Entonces me di cuenta de lo que pasó.

Nuestra última conversación fue sobre el privilegio blanco (White Privilege), y el pana no pudo esconder su fragilidad blanca (White Fragility).

Todo comenzó porque vimos a lo que parecía ser una persona sin hogar pidiendo dinero en un semáforo. Me dijo: “así no se puede, le voy a gritar que se ponga a trabajar. Porque en este país (Estados Unidos) quien quiere ganar dinero solo tiene que buscar trabajo”. Le mencioné que no sabíamos de sus circunstancias y que hay muchos factores que complican las posibilidades de conseguir un empleo decente, como el privilegio blanco. Cuando lo vi extrañado le di el ejemplo de ir al banco a pedir un préstamo.

“Si tú vas a pedir un préstamo al banco se te hace más fácil que a mí, porque eres hombre, blanco, estadounidense, nacido en South Windsor, CT. Mientras yo, soy mujer, puertorriqueña, inmigrante –aunque tenga ciudadanía estadounidense–, considerada una mujer de color, nacida en San Juan, Puerto Rico, con un apellido español”.

A pesar de que le expliqué como mejor pude, el compañero se ofendió, ya que aseguraba de que “todos tenemos las mismas posibilidades, solo tenemos que trabajar duro”. Después de ese día, no me habló más.

El concepto del privilegio blanco no es nuevo, se mencionó en la academia allá para los 1930 y se discutió durante las luchas de derechos civiles en los 60 y 70. No obstante, no fue hasta que la académica feminista Peggy McIntosh publicó el ensayo White Privilege: Unpacking the Invisible Knapsack en 1987 que se popularizó. La metáfora de McIntosh de la “mochila invisible” que las personas blancas cargan inconscientemente en una sociedad donde prevalece el racismo, se ha convertido en punto de partida para la mayoría de las discusiones sobre este concepto.

El privilegio blanco es un privilegio social que beneficia a quienes la sociedad identifica como personas blancas, por encima de lo que comúnmente experimentan las personas no blancas en las mismas circunstancias sociales, políticas y económicas. Es el referirse a las ventajas implícitas que tienen las personas blancas en relación con las personas que son objeto de racismo.

Según McIntosh, en la mayoría de las sociedades, los blancos disfrutan de ventajas que los no-blancos (People of Color-POC) no experimentan. Estas incluyen la presunción de un estatus social mayor, la libertad de comprar, trabajar, jugar y hablar libremente. Los efectos pueden ser vistos en contextos profesionales, educativos y personales.

Muchos boricuas que emigran al Imperio toman en primera instancia estas situaciones con un aire de incredulidad, hasta de negación. Porque en ocasiones es sutil, delicado y otras es obvio, burdo y descarado. Apenas pueden creer lo que viven, hasta que les golpea en la cara.

Como cuando me preguntan si soy portuguesa o francesa con aire de curiosidad, y el semblante les cambia al responder que soy puertorriqueña. O cuando mi amiga me dice que en su centro de empleo hay diversidad, hasta que se percata que todos los jefes de departamentos son hombres blancos mayores de 50 años. También está la amiga a la que un compañero de trabajo le aseguró abiertamente que a ella solo la contrataron para llenar la cuota de diversidad, porque ella vale dos puntos: uno por ser mujer y otro por ser no-blanca.

Hace algunos meses tuve que ir a la estación de policía con una amiga que trataba de salir de una situación de violencia doméstica. Al llegar los oficiales nos preguntaron “qué ustedes quieren que hagamos”. “Pues que nos tomen una declaración”, respondimos. Con desdén, nos mandaron a tomar asiento y a esperar a que alguien se desocupara. Éramos cuatro personas de color, mi amiga y su hermano, ambos de la India, una vecina peruana y yo. Después de llevar esperando un rato, una mujer blanca llegó gritando y dijo que necesitaba hablar con alguien y de inmediato la invitaron a pasar. Mi amiga sorprendida no entendía por qué a nosotras nos habían tratado tan mal y a la otra mujer la atendieron. “Porque no somos blancas como ella”, señaló disgustada la amiga peruana.

Y como el racismo tiene capas, si al privilegio blanco le añades el agravante del creciente odio hacia los hispanos –impulsado y avalado por el presidente Donald Trump– la situación se pone del color de hormiga brava. Como la amiga que habla poco inglés y sus compañeros de trabajo asumen que no es capaz, razón por la que no ha podido ni ascender ni cambiar de departamento.

El ejemplo del préstamo bancario aplica igual. Sabemos que a la persona blanca con apellido inglés le van a dar el préstamo antes que a otra. Del mismo modo, que no es igual que una persona con un apellido indio, japonés, francés, alemán solicite un préstamo que una persona con apellido español lo haga.

Como si fuera poco, entonces tenemos la fragilidad blanca, que no es nada más que es la incomodidad y actitud defensiva que asume una persona blanca cuando es enfrentada a información sobre desigualdad o discriminación racial. Es decir, que se sienten atacadas y ofendidas, porque se les ha señalado por una conducta o un comentario racista.

Por meses pensé que debí quedarme callada y no responderle nada al que era mi pana, hacerme la loca, ya que a lo mejor estaba siendo una exagerada, o que mi explicación no iba a hacer que él cambiara de opinión, por lo que no valía la pena expresarme. Eso es lo que hacemos muchas de las personas afectadas por el privilegio blanco, porque nos inculcan a las mujeres, a los y las inmigrantes, a las negras, a las musulmanas, que somos muy sensibles o sentimentales.

A casi un año después de aquella incómoda conversación me pasé la mano y me dije a mí misma que lo hice bien, que no hay porqué aguantar abusos ni comentarios retrógrados. Ni mucho menos hay que tolerar gente racista, obviamente no a quienes lo son por convicción ni mucho menos a quienes lo son por ignorancia.

María, Dorian, nosotros, ellos

Por Rafael Acevedo/CLARIDAD

Hace menos de una semana que el Idiota Anaranjado se expresó de esta manera en su cuenta de Twiter:

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

Puerto Rico is one of the most corrupt places on earth. Their political system is broken and their politicians are either Incompetent or Corrupt. Congress approved Billions of Dollars last time, more than anyplace else has ever gotten, and it is sent to Crooked Pols. No good!….

88,9 mil

10:45 – 28 ago. 2019

En resumen, Trump alega que Puerto Rico es uno de los lugares más corruptos del planeta y que el dinero aprobado por el Congreso es enviado a los políticos para beneficio propio y de los amigos.

Si bien es cierto que dos más dos son cuatro aunque lo diga un loco, aquí no se trata de una simple suma. La cifra que menciona el Primer Mandatario de EEUU es falsa: 92 billones de dólares. Y la corrupción en Puerto Rico, que existe y es alarmante, no debería sorprender al Donald. En EEUU el cabildeo, es decir, la compra de conciencias a congresistas, es legal. No se llama corrupción porque es permitido. Es como legalizar el robo de autos. Se acabaría el problema. Esa es la lógica.

Mientras Dorian se acercaba a la isla, Trump continuaba con su obsesión con la isla y con la alcaldesa de San Juan.

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

We are tracking closely tropical storm Dorian as it heads, as usual, to Puerto Rico. FEMA and all others are ready, and will do a great job. When they do, let them know it, and give them a big Thank You – Not like last time. That includes from the incompetent Mayor of San Juan!

59,4 mil

8:15 – 28 ago. 2019

FEMA, por supuesto, afirmó estar preparada. En la Isla sabemos que no lo estuvo antes y es dudoso que esté lista ahora. Pero, ante la amenaza, el fracasado inversionista de bienes raíces desvió fondos de emergencia a otra de sus obsesiones: el peligro de la emigración. Una partida de 155 millones se asignó a hogares temporales en la frontera con México para el programa MPP. Ese programa (Protocolo de Protección Migratoria), envía de regreso a México a migrantes que buscan asilo en Estados Unidos. Según la prensa norteamericana (Univisión), un reciente informe de la Universidad Syracuse, reveló que “durante el mes de julio un total de 11,804 inmigrantes fueron enviados de regreso a México para esperar sus audiencias”.

Ese desvío de fondos es parte de lo que la clase política puertorriqueña, en boca de la gobernadora Wanda Vázquez y la congresista sin voto, Jennifer González, llaman “creatividad de Trump”. En EEUU sin embargo, el congresista liberal Bernie Sanders, tenía algo que decir:

Bernie Sanders

@SenSanders

On Trump’s watch, 3,000 Americans died after Hurricane María. A new storm approaches and 33,000 Puerto Ricans still live under blue tarps.

Trump’s response? Divert $155 million from FEMA for migrant detention, complain about federal aid, and mock Puerto Rican officials. Insane.

Ciertamente, Trump se burla de los funcionarios puertorriqueños y estos responden con sumisión vergonzosa. Y, claro, Sanders sigue considerando a los puertorriqueños como unos ciudadanos americanos que han quedado varados en una isla del Caribe.

Hace apenas dos años, el Foro Económico Mundial ( https://www3.weforum.org/docs/GRR17_Report_web.pdf) aducía que 4 de los 5 mayores peligros de impacto global eran ambientales. La crisis ecológica crea graves crisis económicas. Hoy, cuando reviso estas notas, el huracán Dorian es el más fuerte jamás registrado en el Atlántico. Se mueve a ¡una milla por hora! sobre Las Bahamas y amenaza con cruzar la costa este de los EEUU. El presidente de ese país ya se ha puesto el jacket apropiado para hablar de la destrucción posible. Pero nosotros en Puerto Rico sabemos que no tiene ningún plan. Como no lo tienen los que administran la colonia. Y estos son capaces de decir que es confidencial.

No, ni Bush cuando Katrina destruyó a Nueva Orleans, ni Trump o Ricky cuando la tragedia de María, o con el paso de Dorian tienen un plan de rescate ambiental. Porque, de manera siniestra, el desastre es parte del bosquejo neoliberal.

La crisis ambiental exige una nueva política que impida que los intereses del capital se liberen con los Bolsonaros de la vida (y de la muerte) y se deje sin protección a la naturaleza. Pero no nos llamemos a engaño. Eso supondría una postura ética y una economía radicales. Los huracanes serán cada vez más fuertes. Las organizaciones que quieren un mundo mejor tienen que ser más fuertes aún con un huracán categoría 5.

Se puede. Somos más y no tenemos miedo.