Inicio Blog Página 1588

La represión del Gran Jurado contra Chelsea Manning

El caso de Chelsea Manning se perfila como una agresión abierta y brutal contra el pueblo de Estados Unidos a la libertad de prensa y de estar informados sobre su realidad política.

Por Raymond Soto Dávila/Especial para CLARIDAD

En nuestro Puerto Rico hay una serie de asuntos relacionados a Estados Unidos que no se tocan o que de tocarse luego de un tiempo no se vuelven a escuchar en el análisis político que se difunde a través de los diversos medios del país. Ello puede deberse al impacto de estos asuntos cuando se trata de represión política como es el caso del uso del Gran Jurado del gobierno de Estados Unidos al aplicarse a opositores políticos. Ese es el uso precisamente que se da contra Chelsea Manning pero antes de discutirlo se debe repasar brevemente lo que ha significado ese mecanismo para los luchadores por la liberación nacional de nuestro país.

El Gran Jurado y el Partido Nacionalista

En el 1936 el Gran Jurado del Gobierno de Estados Unidos le requirió las actas del Partido Nacionalista de Puerto Rico a Juan Antonio Corretjer, quien militaba entonces en ese partido. Corretjer se negó a entregar las actas y por esa negativa lo encarcelaron el 2 de abril de 1936, iniciándose en nuestra historia de liberación la resistencia al Gran Jurado. A esto seguirían varios intervalos en que se aplicaría a luchadores independentistas tanto en Puerto Rico como en la diáspora extendiéndose su uso a militantes que no eran boricuas pero se comprometían con la causa. Igualmente se persiguió con este mecanismo a defensores de causas reivindicativas, luchadores afroamericanos, chicanos, indígenas y agrupaciones estadounidenses identificadas con la defensa de derechos humanos y con principios socialistas y comunistas, cuya composición mayormente era “caucásica”. Estas acciones represivas del gobierno de Estados Unidos utilizando como arma el Gran Jurado se dieron de forma muy intensa entre los años de 1976 a 1983. Las facultades investigativas del Gran Jurado son muy amplias, los investigados deben comparecer sin abogado y pueden ser encarcelados por periodos de tiempo hasta dieciocho meses si se niegan a cooperar. Además de responder a preguntas, puede exigir huellas dactilares y muestras de pelo. La investigación del Gran Jurado puede ser “civil” o “criminal” siendo esta última mucho más agresiva o dañina. A Manning le han aplicado el civil. El gran jurado tiene una larga historia como institución en Estados Unidos, data de su relación con sus colonizadores comenzando como un calco del gran jurado inglés.

El caso de Chelsa Manning

El caso de Chelsea Manning se perfila como una agresión abierta y brutal contra el pueblo de Estados Unidos a la libertad de prensa y de estar informados sobre su realidad política. Los hechos indican que Manning representa un reto al gobierno permanente del imperio y que no se trata de que estén dispuestos a limitarse a acciones represivas a través de la jerarquía militar que le son aplicables por haber sido parte de las fuerzas armadas. Es un gran error para las personas con conciencia en Puerto Rico mantener silencio sobre este caso y gravísimo para los luchadores por la independencia. Primero debemos ver un poco de la historia personal de Manning. Nació en Oklahoma, en 1987, reconocida bajo el nombre de Bradley Manning, su padre es estadounidense y su madre es de Gales. Su vida familiar fue convulsa, hubo problemas de alcoholismo, sus padres se separaron y su escuela secundaria la estudia en Gales, a donde fue a vivir con su madre y hermana mayor. Desde temprana adolescencia Manning se sentía como una niña y no como un niño, añadiendo esto un gran peso a sus años de desarrollo debido al acoso frecuente que tuvo que enfrentar. En sus años de escuela secundaria despuntó en aprovechamiento académico y en computadoras. Manning regresó a residir con su padre a Estados Unidos poco después de terminar su secundaria. Luego de varios problemas familiares y de residir por un tiempo con una tía paterna, decide entrar al Ejército a instancias de su padre quien también fue militar. Su motivación era servir a su patria y lograr disminuir sus ansias de salir públicamente como mujer ya que creyó que el ambiente militar lo podía ayudar en ese sentido.

El curso que siguió Manning en el ejército fue angustioso desde el inicio. Logró terminar el adiestramiento básico a pesar de que durante el mismo se le amenazó con expulsarla debido a altercados con oficiales. Poco después Manning recibe adiestramiento adicional en el Fuerte Huachaca en Arizona, donde se capacita como analista de inteligencia y digitalización. Al final de este adiestramiento le otorgan los salvoconductos de seguridad que le provee acceso a material “sensitivo”. Luego la asignan a Fort Drum en el estado de Nueva York, donde conoce y establece una relación personal con Tyler Watkins quien la conecta con una comunidad de “hackers” en Boston. En 2009, el ejército transfiere a Manning a la base conocida como “Forward Operating Base Hammer” en la frontera de Irak con Iran. Es aquí que ella se entera de innumerables horrores que le cambian la vida porque transforman su conciencia.

Dado su trabajo como analista, Manning se encuentra con información clasificada de bitácoras del Departamento de Estado, información sobre Irak y Afganistán, evaluaciones a prisioneros de Guantánamo y videos de acciones que son crímenes de guerra. Antes de finalizar el 2009, Manning intentó contactar al New York Times y al Washington Post pero no tuvo éxito. Aprovechó un pase en Rockville, Maryland, en febrero del 2010 y logra contactar a Wikileaks y a Assange, suministrándoles una gran cantidad de documentos. . En abril de 2010, Wikileaks hizo público un video donde se ve un helicóptero militar estadounidense tiroteando y asesinando a iraquíes indefensos con la excusa de que “confundieron” una cámara de fotos con un arma. Mientras tanto, Manning de vuelta en Irak comienza a enfrentar mucha tensión, entrando en conflicto con otros militares al punto que surgen amenazas de bajarle de rango y de expulsión. En medio de todo eso, Manning contacta por la red un hacker, conocido como Adrian Lemo, a quien le confía lo de las filtraciones a Wikileaks. Este individuo la delata al Departamento de Defensa lo cual provoca su arresto en mayo del 2010.

Tras su arresto, Manning es encarcelada en Kuwait en donde manifiesta tendencias suicidas. Luego la trasladan a la cárcel de Quantica en Virginia, en encierro de 23 horas y bajo continua observación. Por razones desconocidas, la obligan a estar desnuda, en condiciones crueles y abusivas. Le celebraron juicio dictándosele sentencia el 21 de agosto de 2013 con una condena de 35 años de cárcel. La declararon culpable de 20 cargos entre los cuales destacan espionaje, robo y fraude mediante computadora. Sin embargo, no la declaran culpable del cargo más serio, el de ayudar al “enemigo”. La administración Obama sostuvo que las filtraciones de Manning pusieron en peligro las fuentes de información y diplomáticas estadounidenses. Se continuó debatiendo luego de la sentencia si compartió inteligencia “peligrosa” o si se trataba de una “whistle blower” a quien le habían impuesto una sentencia injusta o excesiva. Tras su sentencia Manning comunicó que se consideraba transgénero y deseaba comenzar terapia hormonal. En abril del 2014 logró ser reconocida legalmente como Chelsea Elizabeth Manning. En enero de 2016, a pocos días de vencer el término presidencial de Obama y tras una campaña militante a su favor, ese presidente la libera, saliendo definitivamente en mayo de ese año luego de cumplir siete años de cárcel.

El re encarcelamiento de Chelsea Manning por vía del Gran Jurado ocurrió apenas dos años después de su liberación. A todas luces tiene un doble propósito político: (1) proveer un escarmiento para intimidar a todos los que so color de libertad de prensa o principios humanitarios osen delatar atrocidades del gobierno de Estados Unidos y (2) articular un adefesio leguleyo contando con declaraciones de Manning, para extraditar y encarcelar de por vida al australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks. La posición de Manning ha sido de no cooperar. No va a testificar por dos razones: Ya lo hizo durante el juicio militar y solamente si se permite la prensa podría considerar hacerlo. Lleva dos periodos de encarcelamiento. El primero comenzó el 9 de marzo del 2019, duró dos meses y se le obligó a estar en solitaria por un mes. El segundo comenzó el 16 de mayo, poco después de su excarcelación, al resistir una nueva citación del Gran Jurado. Desde esa fecha se encuentra en el “Federal Detention Center”, en Alexandria, en el norte de Virginia.

El Gran Jurado como arma

Hay un caso que sirve para demostrar el uso del Gran Jurado como arma para cumplir fines inclusive de su política exterior.: Se trata de Herbert Osborne Yardley. Yardley inició la primera organización de inteligencia criptológica del gobierno de Estados Unidos que se conoció como el “Black Chamber” aunque su nombre oficial era “US Cipher Bureau”. Se le considera precursor de la poderosísima agencia secreta conocida como National Security Agency (NSA). Luego de que finalizara la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la lucha geopolítica entre diversos países era muy complicada pero para Estados Unidos el país que estaba en su mirilla era el Japón Imperial. Japón había sido aliado de Estados Unidos en dicha guerra y no eran pocos los que en esa época desaprobaban el uso de espionaje contra aliados. Yardley logró romper los códigos y claves de comunicación de Japón, representando esto una gran ventaja para Estados Unidos al concertar tratados. Yardley dejo de trabajar para el gobierno de Estados Unidos y ya para los años de la Gran Depresión enfrentaba estrechez económica. Es este el motivo principal para escribir un libro muy revelador sobre su trabajo el cual tituló “American Black Chamber” que le fue publicado en el 1931. El gobierno de Estados Unidos vio con alarma esta publicación la cual fue muy exitosa. Yardley preparó un manuscrito con el fin de publicar un segundo libro el cual iba a titular “Japanese diplomatic secrets” pero el gobierno de Estados Unidos logró impedirlo. Ese manuscrito no representaba todos los requisitos necesarios en ley para acusarlo de espionaje. El 23 de febrero de 1933, el gobierno, entonces bajo la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, se valió de una serie de maniobras para que un gran jurado ordenara la incautación del manuscrito por razones de seguridad nacional. Fue George Platt Brett, Jr., heredero y presidente del imperio publicitario Macmillian, quien finalmente se presentó a un edificio federal donde sesionaba el Gran Jurado e hizo entrega del manuscrito. El libro permanecería censurado hasta que gracias al trabajo del reconocido periodista investigador James Bamford, se desclasificaría el manuscrito en el 1979. (Para más sobre este tema, ver de James Bamford, The puzzle palace (1982) y Body of secrets (2001); Ladislas Farago, The broken seal (1967); Simon Singh, The code book: The science of secrecy from Ancient Egypt to quantum cryptography, 1999.)

El pueblo de Estados Unidos se encuentra como en la cueva de Platón. Tiene que tomar el poder y romper la enorme caja de secretos que nunca lo ha llevado a la paz y lo mantiene en guerras y al borde de más guerra en gran parte de su trayectoria como pueblo. La historia está a punto de repetirse. Hay que liberar a Manning y evitar la extradición de Assange a Estados Unidos.

Comentarios a: sotodavilar41@gmail.com

¿Último Gobernador de la Colonia?

 

En las últimas semanas han corrido ríos de tinta sobre el ya famoso “chat” del gobernador y su círculo más estrecho de colaboradores.  No recuerdo, sin embargo, ningún comentario sobre su promesa en su toma de posesión, cuando afirmó que sería: “el último gobernador de la colonia”.

¿Serán proféticas estas palabras de Ricardo Rosselló Nevares?

Es importante advertir que el cargo de gobernador no corresponde a un soberano.  Los estados de la Federación norteamericana tienen gobernadores porque en realidad son provincias, no Estados.

Esto es así sencillamente porque la soberanía exige “un orden supremo cuya vigencia no es, derivable de ningún otro orden superior” (H. Kelsen).  Conforme a esto, carecerá de soberanía aquella comunidad cuyo ordenamiento esté situado bajo otro superior.

En las naciones soberanas a su más alto cargo político se le llama presidente, no gobernador.

¿Resultarán proféticas las palabras de Ricardo Rosselló Nevares?

Ricardo Alegría Pons

San Juan

Moro y el fracaso del Estado policial en Brasil

Por Emir Sader

 

El proyecto de construcción de un Estado policial es uno de los tres ejes fundamentales del gobierno de Bolsonaro y tiene en el juez Sergio Moro su agente.

Un eje es el ultraneoliberalismo del ministro de Economía, Paulo Guedes, que garantiza el apoyo del gran empresariado y de todos los voceros del neoliberalismo. Un eje que avanza en la destrucción del país, independientemente de los apoyos en el Parlamento o en la opinión pública. El segundo eje son los militares. Como Bolsonaro no tiene partido, buscó acercarse a los militares para tener su apoyo, en función de lo cual ha nombrado a docenas de ellos a cargos importantes del gobierno.

El tercer eje existe alrededor del nombramiento de Moro para el Ministerio de Justicia, para llevar la Operación Lava Jato al gobierno, hacer de ella una política de Estado, con la finalidad de construir un Estado policial en Brasil. Se trata de criminalizar a los movimentos sociales, a los partidos de izquierda, a asociaciones del campo popular, a personalidades de izquierda. La finalidad es blindar al Estado, de forma que no sea posible un nuevo 2002, cuando Lula triunfó por primera vez.

Uno de los instrumentos para ello, heredado directamente de los gobiernos estadounidenses, es la caracterización como terrorismo de los movimientos sociales que supuestamente atentarían en contra del derecho a la propiedad privada –antes de todo al MST– para atacarlos e intentar destruirlos.

El gobierno ha retomado una modalidad todavía más radical del neoliberalismo, con la destrucción del patrimonio público, la liquidación de los derechos de los trabajadores y el congelamento de los recursos para políticas sociales. Una política que sólo atiende a los intereses del capital financiero.

Un modelo antipopular y antinacional como ese, requiere un régimen político antidemocrático, que busca impedir una nueva derrota electoral de la derecha, como ha ocurrido cuatro veces de 2002 a 2014, en disputas democráticas. De ahí la ruptura de la democracia con el golpe que sacó a Dilma Rousseff del gobierno, sin ningún fundamento legal, que contó con el silencio cómplice del Poder Judicial. Se ponía en práctica la guerra híbrida, la nueva estrategia de la derecha en escala internacional, que incluye la persecución política por la instrumentalización de las leyes y por la judicialización de la política, con el Poder Judicial sustituyendo a la soberanía popular por sus decisiones arbitrarias.

El golpe en contra de Dilma ha representado la ruptura de la democracia y la instauración de un régimen de excepciones en Brasil. El proyecto del gobierno de Bolsonaro representa el intento de pasar del régimen de excepción a un Estado de excepción, cerrando todos los espacios democráticos subsistentes e imponiendo efectivamente una dictadura.

Un Estado es indispensable para que la falta de popularidad de la política económica neoliberal no lleve, mediante elecciones democráticas, a derrotas sistemáticas de la derecha, como ha ocurrido en Brasil desde 2002. Fue necesario apelar a instrumentos antidemocráticos tanto en el golpe en contra de Dilma, como en la persecución a Lula y en la victoria con fraude en las elecciones presidenciales.

El debilitamiento de Moro por las denuncias de The Intercept debilitan el proyecto de la derecha. El paquete que Moro ha enviado al Congreso, con duras medidas represivas, tiene cada vez menos posibilidades de ser aprobado, así como un torpe decreto que firmó para permitir la expulsión del país al periodista de The Intercept. Toda su reacción a las revelaciones de las conversaciones deben haber sido el objeto de un apresurado viaje de Moro a Estados Unidos, de la cual retornó con medidas que buscan desviar la atención de las denuncias, pero que han tenido efecto contrario.

Romper el eje del Estado policial del gobierno es un objetivo importante para las fuerzas democráticas brasileñas, tanto para frenar el proyecto de construir un Estado de excepción, como para ampliar los espacios democráticos, que son los que permiten que las mayorías puedan expresarse de forma libre y democrática sobre el futuro del país.

Reproducido de www.lajornada.mx

El autor es sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

Cinco claves para entender el escenario electoral en Uruguay

Por Katu Arkonada

Después de casi 15 años y 3 gobiernos del Frente Amplio, Uruguay encara su elección presidencial más difícil. Unas elecciones convertidas en un plebiscito, como en otros países del ciclo progresista, entre la continuidad del proceso de transformación, o la restauración conservadora. 

Lo hará además, por primera vez, sin ninguna de las figuras históricas como candidato. Ni Pepe Mujica, ni Tabaré Vázquez ni Astori, estarán en la boleta del Frente Amplio el 27 de octubre. 

El contexto es complejo, y similar al de otros países de la región: estancamiento económico (el crecimiento en 2019 será del 1% pero sólo por la inversión de 3.000 millones de dólares para la construcción de una segunda papelera), los medios de comunicación como principal partido de oposición, judicialización de la política, y la presencia cada vez más importante de iglesias evangélicas, sobre todo en el norte del país. 

Pero hay algunas características propias de este pequeño país del Cono Sur. Vamos a analizar 5 de ellas: 

Los candidatos. A pesar de que más que votar candidatos se eligen proyectos distintos de país, en el campo de la derecha tenemos todo el menú: evangelistas, outsiders, empresarios o un partido militar. Todo ello del lado del Partido Rosado, la combinación del Partido Nacional y el Partido Colorado, en una elección en la que además de los candidatos de ambos partidos, Lacalle Pou y Talvi, se suman esta vez millonarios emprendedores como Edgardo Novick, o el ex comandante en jefe del ejército nacional y defensor de torturadores Guido Manini, que cuenta con el apoyo de sectores de la Iglesia Católica. 

Mientras la derecha, dividida, empuja el eje político-ideológico y discursivo hacia la derecha, el Frente Amplio se ha tenido que correr al centro, y prueba de ello es la designación como candidato del ex Intendente de Montevideo Daniel Martínez, del Partido Socialista, por encima de cuadros de izquierda como Carolina Cosse (propuesta por el MPP en las internas del FA) o el dirigente obrero, militante comunista, Óscar Andrade, uno de los cuadros de futuro del Frente Amplio. 

Profundidad o amplitud. Un Frente Amplio que siempre se caracterizó por tener amplitud, algo que ha sido muy efectivo en determinados momentos de la historia para incorporar a muchos sectores de un arco político-ideológico amplio, pero que también hace que en otros momentos pierda profundidad y concreción en su proyecto político. Y si bien en los dos primeros gobiernos de Pepe Mujica y Tabaré hubo avances profundos, como la reforma de los impuestos y la reforma en el ámbito de la salud, la realidad es que hoy, con 34 organizaciones políticas en su seno, la amplitud se convierte en un lastre para lograr una profundización necesaria en su proyecto político, y a su vez, la no profundización se convierte en un lastre electoral, pues en el escenario electoral de las campañas de marketing y redes, son los Lacalle Pou y Talvi quienes se mueven mucho mejor que el Frente Amplio. 

Es la demografía, estúpido. Se calcula que hasta un 40% del voto al Frente Amplio en las elecciones de 2004 y 2009 provenía de personas jóvenes, menores de 30 años, que se identificaban con la izquierda, y por extensión, con el FA. Pero hoy en día los votantes jóvenes, y especialmente los nuevos votantes, que en esta elección van a ser el 10% del electorado (250.000 personas), han crecido bajo gobiernos del Frente Amplio, y por lo tanto, dando la presencia del Estado, la ampliación de derechos y la redistribución de la riqueza como algo inherente a sus vidas. 

La gestión no es sexy. Durante mucho tiempo los comités de base fueron un pilar fundamental de un Frente Amplio que se ha visto vaciado de cuadros para desplazarlos hasta el gobierno. Se construyó barrio a barrio una victoria cultural antes lograr la primera victoria electoral. Pero como en política no hay espacios vacíos, esas formas de cercanía con la gente las empieza a utilizar la derecha (no hay más que ver el ejemplo del PRO con los timbrazos). De la misma manera, el simple hecho de hacer una gestión correcta (o incluso buena como es el caso de Bolivia) no es suficiente para las masas de votantes, especialmente jóvenes. 

Contexto regional. A un país como Uruguay le afecta mucho la situación político-económica de sus vecinos. Y si bien la derecha no puede ondear la bandera de una Argentina en crisis como ejemplo, la bolsonarización de la política es también un hecho, con la campaña más sucia y llena de fake news de su historia electoral. Asimismo, igual que en Argentina pudimos ver que los cambios no eran irreversibles, en Uruguay el desmontaje de la política industrial o salarial sería más rápido, al mismo tiempo que las experiencias vecinas acentúan la tendencia hacia políticas económicas poco audaces, por no decir conservadoras, aun si ganara el Frente Amplio. 

Estas son las principales claves de una elección que es muy posible que se resuelva en segunda vuelta, posibilidad que acercaría el triunfo a una derecha que ahí sí se uniría para derrotar al centro-izquierda del FA. 

En ese escenario, es necesario tener claridad en que las derrotas electorales siempre son posteriores a las derrotas políticas. Si se pierde el 27 de octubre será por una acumulación de derrotas políticas. 

En caso de que el Frente Amplio revalide la victoria para un cuarto mandato, nos encontraremos con un gobierno en disputa y un parlamento más fragmentado que nunca, pasando de una legislatura donde por primera vez coexistían 5 fuerzas políticas, a una con 7 partidos. 

Son indudables los avances de estos 15 años de gobiernos del Frente Amplio: la politización de la sociedad, el crecimiento del movimiento sindical, el matrimonio igualitario, o la legalización del cannabis, entre otros muchos. Pero también son numerosos los pendientes que van desde una reforma agraria a una ley de medios o la profundización de los Derechos Humanos, sobre todo en los casos de terrorismo de Estado. 

Esperemos que Uruguay, junto con Argentina, ratifiquen este 2019 la continuidad del ciclo progresista latinoamericano, haciendo realidad el sueño de un gran uruguayo: la justicia social para los nadie de Nuestra América.  

 

Las ideas contenidas en este análisis son resultado del diálogo mantenido y las presentaciones del libro “Más allá de los Monstruos” en la Universidad de la República de Montevideo junto a Sebas Valdomir, Coordinador de la Bancada Progresista del Parlasur y miembro del Movimiento de Participación Popular (MPP), así como Nicolás Centurión y Gabriel Bermúdez, miembros de Izquierda en Marcha y Espacio 205, todas ellas organizaciones del Frente Amplio. 

Mas allá de los triunfos y las derrotas

Oro en béisbol. Foto Alina Luciano

Por Javier Guaní Gorbea/Enviado Especial de Claridad

Aunque he cubierto un sinnúmero de eventos internacionales, no cabe duda de que los Juegos Panamericanos, en los que actualmente me encuentro (con la fotógrafa de este semanario Alina Luciano) es por mucho, el evento más significativo de mi carrera periodística. Más allá de las victorias y derrotas, un evento como este prueba que mediante el deporte se puede llevar un mensaje de unidad y confraternización, independientemente de que se trate de una competencia. Pero como esta es una columna de deportes, aquí va un resumen de lo que ha sido nuestra participación esta primera semana de los Juegos.

Sobresalientes los bolos y el boxeo

[ngg src=»galleries» ids=»32″ display=»basic_slideshow»]

En estos dos deportes, Puerto Rico solo tenía dos atletas por deporte, por lo que es extraordinario que nos hayan dado cuatro medallas, dos de ellas de oro. La pareja de Jean Pérez y Christian Azcona rompió récord panamericano de pareja y luego Pérez se consolidó en sencillo, obteniendo un bronce.

Por su parte, Yankiel Rivera ganó su primer combate y le hizo una gran pelea al cubano Yosbany Veitía, independientemente de lo que fue anotado por los jueces, que le dieron el beneficio de la duda al cubano, por lo que Rivera tuvo que conformarse con el bronce. Mientras, Oscar Collazo se convirtió para mí en la figura principal de los juegos al vencer al cubano Damián Arce en semifinales y luego al medallista de plata de los Juegos de Río, el colombiano Yumberjen Martínez.

Imparables en béisbol

Desde que se empezó a configurar el equipo de béisbol que se iba a llevar a los Juegos, se hablaba de que el dirigente Juan Igor González estaba construyendo uno de los mayores trabucos para representar a Puerto Rico. Los nuestros se vieron cómo el equipo dominante del torneo, que acabó con marca de 6-0 bateando oportuno, tuvo la mejor defensa del torneo y sin duda el mejor picheo. Todo culminó el domingo con una medalla de oro, con una victoria 6-1 sobre Canadá, a quien vencimos en dos ocasiones.

Por encima de las expectativas el surfing y el baloncesto.

fotos: Alina Luciano
Oscar Collazo, Oro en boxeo

Considerando que la surfista Tía Blanco (que era nuestra mayor posibilidad de medallas) no pudo hacer el viaje, no estoy seguro de que el Comité Olímpico esperara una medalla. Afortunadamente, obtuvo una de bronce, de la mano de Marie Carmen Rivera, en la disciplina de stand up paddle boarding. Por su parte, el equipo de baloncesto de cancha, del que no se esperaba grandes cosas pues su propósito principal era comprometer una serie de jugadores para el futuro, se creció obteniendo medalla de plata (fue derrotado en la final por Argentina) y consiguió victorias importantes contra los mundialistas Venezuela, República Dominicana y Estados Unidos. Este último contaba con jugadores de primer nivel del baloncesto colegial. Por su parte, el equipo 3×3 cumplió con lo que se esperaba al ganar una medalla de plata, aunque se quedó un sabor amargo, pues la falta que definió el partido final fue una controvertida.

Por debajo el taekwondo y el tiro

Aunque la modalidad poomsae pudo salvar una medalla de bronce, el equipo de Taekwondo estuvo por debajo de lo esperado, pues atletas como Crystal Weeks y Elvis Barbosa fueron eliminados temprano de la competencia. Mientras, en el tiro, nuestra mejor esperanza de medalla, Yarimar Mercado, parecía estar a las puertas de una medalla (posiblemente de oro) en rifle de 10 metros, cuando se desplomó, quedando en sexta posición. Eso pareció afectar el resto de su rendimiento en los juegos y esa disciplina de tiro se fue en blanco. Otras disciplinas que corrieron con la misma suerte fueron el levantamiento de pesas y la gimnasia, aunque la realidad es que en esos 2 deportes no había oportunidad real de medalla.

Faltan deportes con medallas

Al momento de este escrito, ya el tenis de mesa en dobles había asegurado tres medallas adicionales para la delegación. Se espera que otros deportes que están por comenzar, como el judo y la lucha, produzcan medallas adicionales. Sin duda, no hay nada más hermoso que escuchar el himno de tu país en la conclusión de un evento deportivo. Nuevamente, queda demostrado que mediante el deporte se crean vínculos que van más allá de la competencia.