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Documentos de la Liga de Patriotas Puertorriqueños

 

Carlos Rojas Osorio

La obra que hoy nos ocupa se intitula Documentos de la Liga de Patriotas Puertorriqueños. Fundada por Hostos; reúne un conjunto de documentos, la mayor parte de ellos inéditos, y cuyo hallazgo es fruto de una amplia investigación llevada a cabo por el Dr. Orlando Hernández, quien también escribe una extensa y bien pensada Introducción en la cual expone lo que fue la Liga de Patriotas Puertorriqueños y explica el contenido de los textos reunidos.

Eugenio María de Hostos fundó la Liga de Patriotas Puertorriqueños  en Nueva York entre los días 2 y 4 de Agosto de 1898. Es decir, a poco más de una semana de la invasión del ejército de Estados Unidos ocurrida el 25 de julio de ese mismo año. Como dice el mismo Hostos. El propósito inicial fue “luchar por la independencia de Puerto Rico. Sin embargo, este propósito no fue aceptado y no figura en los Estatus de la Liga debido a la oposición del sector anexionista de la sección de Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, que era mayoritario”.[1] De todos modos, anota Orlando Hernández que La Liga de Patriotas “hizo importantes contribuciones a la teoría y la práctica de la descolonización que amerita conocerse y discutirse”. (2024: 21) Hostos venía desde Chile, vía Caracas, precisamente ante el hecho del final de la guerra y llega a Nueva York el 16 de julio de 1898. Su proyecto era una respuesta a las necesidades del Pueblo de Puerto Rico en esa coyuntura histórica. Hostos se apercibió de la miseria económica y fisiológica del pueblo puertorriqueño. De ahí que su propuesta sea en realidad todo un proyecto de largo alcance sobre lo que podía y debía hacer Puerto Rico ante la inusitada situación en que se encontraba. La amplitud de su proyecto hace pensar que Hostos en ese momento fue el único que tenía una idea clara de lo que en Puerto Rico podía y debía hacerse. Los demás políticos sólo estaban buscando poder entrar en coalición con el gobierno estadounidense que ya imperaba en el país.  Por eso hablo de una “política sin poder’, pues no era el poder lo que ni él ni a la Liga de Patriotas les interesaba. Por eso dividía los objetivos de la Liga en dos, uno político y uno social, siendo este último el más importante por la amplitud de su proyecto. “Política sin poder y de una política al revé de la política colonial del régimen español”.

El objetivo político de la Liga de Patriotas fue “favorecer el propósito de los que desean la constitución de una Republica bajo el protectorado temporal y con la alianza indefinida de Estados Unidos”. (65) Señala Orlando Hernández que este propósito original de la Liga de Patriotas no aparece en las dos versiones de las Obras completas publicadas en 1939. Sólo la edición crítica de las Obras aparece con el texto correcto. La diferencia entre el texto aprobado en la Liga de Patriotas es que se omitió “la propuesta de crear la República de Puerto Rico bajo “el protectorado temporal de Estados Unidos”. (57) También se omite la delegación de poderes suficientes de la Liga que iría a Puerto Rico a fin de convenir con todos los actuales hombres de una asociación que ayude al nuevo gobierno”. (57) Tal representación estaría a cargo de Eugenio María de Hostos, fundador de la Liga de Patriotas.  Se trataba de “abrir un espacio para regresar a Puerto Rico a trabajar por los ideales que el propulsaba”. (57)  También se solicitaba una ayuda económica para enviarle a Betances para que pudiera regresar a Puerto Rico.

En lo aprobado en la sesión del 4 de agosto se eliminaba “cualquier referencia a la frase ‘República de Puerto Rico”. (59) Diecinueve miembros aprobaron la resolución, y hubo un voto en contra emitido por Pedro de Castro López quien apoyó la anexión de Puerto Rico a Estados Unidos.  Así, pues, el 4 de agosto fue la fecha en que se fundó la Liga de Patriotas Puertorriqueños.  “La organización allí en Nueva York no levantó vuelo y su directiva se disolvió”. (61)

Hostos viajó a Puerto Rico y su llegada fue el 27 de septiembre de 1898. En Juana Díaz se organizó también la Liga de Patriotas, y luego en Ponce y Mayaguez.  “Las gestiones que realizó Hostos para dar a conocer la Liga de Patriotas en Ponce y en Yauco han debido darse antes de que Juana Díaz se convirtiera en sede del primer capítulo de la Liga, el diez de octubre de 1898”. (84)  Durante las sesiones de los días 23 de octubre y 9 de noviembre se aprobaron los Estatutos de la Liga. En Ponce, Matienzo Cintrón fue uno de los que disintió de la Liga.  A pesar de ello, Orlando Hernández señala importantes confluencias entre Hostos y Matienzo. “Ambos se convencieron de que los partidos políticos en Puerto Rico eran estructuras de poder que obstruían la gestión a favor de las transformaciones que había que realizar, aunque esa conciencia se dio en distintos momentos. Los dos colaboraron en la defensa de los derechos de los periodistas ante la represión y abusos de la ocupación militar estadounidense. Y ambos se equivocaron en el uso del término americanización, en lugar de modernización”.  (87) Una de las diferencias entre Hostos y Matienzo fue que éste no se expresó a favor del plebiscito, e incluso se sabe que estuvo en ese momento a favor de la anexión.

Juana Díaz fue un municipio que durante el régimen español tuvo sus manifestaciones en contra del régimen. Tomás Carrión Maduro fue el secretario de actas de la primera Junta directiva de la Liga de Patriotas en Juana Díaz.  En una editorial del periódico La Bruja (23 de noviembre de 1898) se señala que La Liga de Patriotas “es el alma mater de la revolución político social de nuestra patria”. (90) Y que su propósito es la moralización y la educación del pueblo. Después de que Hostos participara en los trabajos de la Comisión Puertorriqueña en Washington, regresó a Juana Díaz. Y el 23 de febrero “los profesores y estudiantes de la Escuela del Instituto Municipal participarían en un acto que promovía la Confederación Antillana”. (97)

En el Instituto Municipal de Juana Díaz se siguió un plan de estudio similar al que se estableció en Mayagüez, aunque éste era más detallado y con mayores explicaciones. Al principio se concedió por parte del municipio una subvención para el Instituto Municipal, pero ya para el 24 de junio de 1899 se eliminó la subvención. Es entonces cuando Hostos se decide a organizar la Liga de Patriotas en Mayagüez.  A finales de marzo o comienzos de abril 1899 se traslada Hostos con la familia a Mayagüez. Y el 3 de abril da comienzo el primer ciclo de conferencias sobre la Liga de Patriotas y el 5 del mismo mes comienza a reunirse con ciudadanos del Sur Oeste con el fin de explicar sus proyectos. “Entre abril y septiembre de 1899, Hostos dictó tres ciclos de conferencias breves, dirigidos a la educación de los ciudadanos y hacerles participar de modo dialógico en las discusiones de la problemática del país”. (104) Las conferencias se organizaban en la sala consistorial del Municipio de Mayagüez. Hostos explicó los Estatutos de la Liga de Patriotas, el funcionamiento de la Liga y el Derecho público Americano aplicado a Puerto Rico.

En las conferencias, Hostos explica la necesidad de una transformación en la educación, la urgencia de modificar las instituciones, la modernización y la “importancia de implantar una política sin poder al revés de la que se practicaba en la colonia, rechazando la rebatiña por el poder y el partidismo”. (107) Varias conferencias estuvieron dedicadas a explicar el habeas corpus, pues “impugnaba los lamentables casos que se dieron durante ese año y medio que estuvo en la Isla, del arresto y encarcelamiento de los periodistas Izcoa Díaz, Manuel Rossy, Tomás Carrión Maduro, Manuel Guzmán Rodríguez y los más de cien acusados de incendios, muchos ellos, víctimas inocentes de la represión militar de los Estados Unidos en Puerto Rico bajo la ley marcial. De hecho, le atribuía tanta importancia a este tema que dedicó seis conferencias al Habeas corpus”. Y dictó cuatro conferencias que impugnaban el proceso y rechazaba el abuso y “violaciones de derechos de Izcoa Díaz y de Carrión Maduro, las que prontamente aparecieron publicadas en la prensa”.  (109)

Hostos describe el propósito de las conferencias: “De los dos modos de funcionar que fijan los estatutos, en asambleas deliberativas y en asambleas educativas, estas últimas son ahora las más importantes. En efecto, se trata de que vayamos aprendiendo a ver por nosotros mismos los verdaderos problemas que nos ofrece la situación de nuestra patria, y a ese fin os convoco a estas conferencias”. (109)

Hostos se valió ante todo del recurso al Derecho y a la educación popular; las armas del derecho antes que la fuerza de las armas bélicas.  Habló de los “derechos como poderes”, el autogobierno (selfgoverment), la “ley de asentamientos rurales”, y “diferentes procesos relacionados con los partidos políticos y el proceso electoral en Estados Unidos”. (110) La ley de asentamientos vacíos tenía como finalidad la utilización de tierras baldías con el fin de favorecer la agricultura y la ganadería.  Hostos propuso hacer un préstamo de 21 millones de dólares para atender a las necesidades más urgentes del país, y en especial con ocasión del desastre enorme causado por el huracán San Ciriaco de 1899.

Señala Orlando Hernández que Hostos “ya había madurado un pensamiento ecológico. Apenas comenzaba a generarse la información necesaria para conocer a fondo los procesos ambientales. Se sabe que Hostos era lector de John Mir, el naturalista estadounidense oriundo de Escocia, que para esa época había iniciado campañas de conservación del ambiente en los Estados Unidos. En las conferencias Hostos expresó la necesidad de incluir una partida para las inversiones de restauración ambiental. De manera que el proceso incluía rearboración de los territorios para devolver al clima su benéfica regularidad y para reintegrar a nuestro suelo las riquezas de los elementos vegetativos que se lo ha ido arrebatando”. (115) Tal como se enseña en la actualidad, Hostos se fija en la idea según la cual no podemos quitarles a las generaciones futuras su porvenir. “Advertencia profética que nuestros gobiernos han convertido en lastimosa realidad”, observa Orlando Hernández.  (117)

La necesidad de un plebiscito fue uno de los temas cruciales que Hostos defendió en los periódicos en ese momento coyuntural.  Escribe Hostos: He aquí como se debe proceder: Organizar rápidamente la Liga de Patriotas en todo el país. Redactar, discutir plebiscitamente una Declaración de Personalidad ante las Naciones, una Petición de Plebiscito o de gobierno temporal ante el Congreso de la Unión y una Rogatoria a la Suprema Corte Federal para pedirle la interpretación de la Enmienda IX y X de la Constitución. (126) Hostos denuncia la total falta de participación de Puerto Rico en las decisiones que se toman en Washington. “La cesión contra su voluntad, o sin consulta previa de su voluntad, de cuantos derechos naturales han servido y sirven para la formación de un estado jurídico”. (126) Y agrega: La entrega a usos y abusos de la fuerza, hasta el punto de que parece un estado de conquista el que debiera ser estado de igualdad y armonía entre los acogidos y los que acogieron”. (126) Hostos era admirador de las instituciones democrática de los Estados Unidos; y es valiéndose de ese estado de derecho como él denuncia la ocupación como un hecho de fuerza bruta, incompatible con el derecho estadounidense. “Una hechura de la fuerza como sería la anexión incondicional de Puerto Rico”. (126) Y concluye: “Sin plebiscito y sin convenio de gobierno temporal, la anexión de Puerto Rico sería incondicional; siendo incondicional sería forzada: una anexión forzada es una agresión criminal”. (126)

Agrega Orlando Hernández que “Hostos planteaba no solo la necesidad de una consulta plebiscitaria, sino que también pensó en la alternativa de una Asamblea Nacional, donde estuvieran representados los distintos sectores políticos. Sería esta la autorizada a hacer reclamaciones y negociar con el Congreso y el Ejecutivo de los Estados Unidos, para lograr poner en marcha el proceso de autodeterminación de acuerdo con el destino político que escogiera el Pueblo de Puerto Rico”. (128) La propuesta de la Asamblea Nacional es el antecedente histórico de la Asamblea Constitucional de Estatus, tal como lo ha planteado el licenciado Alejandro Torres Rivera. Después de Hostos, fue José De Diego, como presidente de la Cámara de Delegados, quien volvió a la idea del Plebiscito. Presentó una resolución conjunta el 21 de septiembre de 1917 para que en las elecciones generales del 1920 se realizase el plebiscito. Se escogería entre la independencia o la anexión a los Estados Unidos. El proyecto de ley no tuvo apoyo suficiente. Comenta Orlando Hernández que ninguno de los cinco plebiscitos que se han realizado ha tenido legitimidad, pues no han cumplido con los requisitos establecidos por las Naciones Unidas para una verdadera descolonización.

¿Qué pasó con la Liga de Patriotas? Comenta nuestro autor: “La disminución del interés por la Liga coincidía con el recrudecimiento de las tensiones entre los bandos políticos. Esto sucedía a pesar de las simpatías que generó en sus inicios y el apoyo importante que recibió de varios periódicos: El Correo de Puerto Rico, El Combate, La Nueva Era, El Terruño y La Bruja”. (146) Pero el legado de la Liga de Patriotas es imperecedero y de hecho llega hasta nuestros días porque sigue vigente la crítica al colonialismo, el uso y abuso de la fuerza, la discriminación y la necesidad de un Plebiscito, como bien lo entendieron José de Diego, Matienzo Cintrón, y es todavía a Hostos a quien invocamos para reclamar el Plebiscito y la Asamblea Constituyente, como ha mostrado el licenciado Alejandro Torres Rivera.

La Liga era realmente una novedad: un instrumento político/educativo que no buscaba el poder ni la promoción de sus lideres ni las lealtades personales para extenderles a los ciudadanos participación democrática activa: una organización que intentaba terminar la dependencia colonial y promover los derecho del pueblo a determinar su futuro; un  movimiento que ofrecía una perspectiva para promover la equidad y el derecho a la educación de niñas y niños, de mujeres y hombres,  sin distinción de género o clase. En fin, propiciaba una visión de mundo al revés de la de muchos puertorriqueños -tras cuatro siglos de coloniaje- y ante la seducción del régimen estadounidense, que aún no se había probado- encontrarían difícil de apreciar en su dimensión de mejoramiento personal y de beneficio social”.  (139)

 

Hostos partió hacia Santo Domingo, el 5 de enero de 1900, donde había sido invitado por el gobierno para proseguir su inmensa labor educativa. Allí continúa denunciando los atropellos que se cometían en Puerto Rico. Analiza la ley Foraker, la cual no hacía más que justificar los hechos consumados, y denunció de modo implacable el imperialismo estadounidense. “Hay que insistir todos los días en decir y repetir que Puerto Rico ha sido robado en lo suyo, de su libertad nacional; de su independencia nacional, que ni los españoles ni los americanos han podido poner en mercería”. (Hostos, citado en Hernández, 2024: 463)

En breve, Orlando Hernández nos pone a disposición esta serie de documentos: actas de las sesiones en que se aprueban los estatutos de la Liga de Patriotas, muchas de las conferencias que dictó en Juana Díaz y Mayagüez, las propuestas educativas, sociales y económicas, artículos para los aperiódicos que el mismo Hostos escribió comunicando la labor de la Liga, cartas a sus familiares y amigos, y hasta algunos artículos de contemporáneos suyos que trabajaron con él. Y, por supuesto, la extensa y magnífica introducción a estos Documentos escrita por Orlando Hernández y que aquí hemos comentado. Un trabajo extraordinario que nos da a conocer la importancia en su momento y en la actualidad de lo que fue la Liga de Patriotas Puertorriqueños fundada por Eugenio María de Hostos.    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Orlando Hernández,   Documentos de la Liga de Patriotas Puertorriqueños. Fundada por Hostos.  Textos inéditos y dispersos, San Juan, Comisión Hostos 180, 2024, p. 21.

Canción del emigrante

 

– Adam Zagajewski (versión de Pablo Figueroa Cordero, traducido del polaco)

 

En ciudades extranjeras vinimos al mundo,

las llamamos patria, aunque no es permitido

admirar por mucho tiempo sus muros y torres.

Andamos de este a oeste

y frente a nosotros se mueve un gran aro de sol ardiente,

a través del cual, ligero, como en un circo,

salta un león domesticado.

En ciudades extranjeras

observamos las obras de los antiguos maestros

y sin sorpresa

reconocemos nuestros propios rostros en viejas pinturas.

Existíamos ya antes

e incluso conocíamos el sufrimiento,

sólo nos faltaban las palabras.

En la iglesia ortodoxa de París, l

os últimos rusos blancos y canosos

le rezan a un Dios,

el cual es más joven que ellos por siglos

y tan indefenso como ellos.

En ciudades extranjeras permaneceremos,

como árboles, como piedras.

 

 

 

La invitación a la vida en medio de la muerte en The Room Next Door

 

Especial para En Rojo

 

“El sueño, el libertador, se comporta a menudo como verdugo, pero cuando más fuerte es la tortura, se presenta el despertar y reconcilia al sufriente con la realidad que, por muy siniestra que pueda ser, sin embargo, en ese instante, es un placer comparada con los dolorosos sueños.”

–August Strindberg, Prefacio a Comedia Onírica, traducido por Francisco J. Uriz

En Cries and Whispers (dir. Ingmar Bergman, Suecia, 1973), dos hermanas, Maria (Liv Ullman) y Karin (Ingrid Thulin), velan por su otra hermana, Agnes (Harriet Andersson), que se está muriendo de cáncer. Las tres viven emocionalmente aisladas por una compleja serie de conflictos familiares que las persiguen como murmullos (whispers del título) mientras su pasado doloroso se hace físico en los llantos (cries) y quejidos de Agnes. Sin embargo, esta conexión por un pasado traumático se torna en un aislamiento entre las hermanas que tan solo Anna (Kari Sylwan), una sirvienta joven que ha trabajado en la casa por muchos años, puede romper con sus expresiones de amor y atención hacia Agnes. El exterior de la casa es apacible, gris y siempre sumido en neblina, reflejando cómo lo onírico difumina el mundo que rodea a las hermanas. Pero el interior de la vivienda resalta el intenso color rojo de telón de escenario, resaltando la teatralidad en una historia de cuatro mujeres que interactúan en un cuarto en sangre viva. En ese espacio donde se espera la muerte, el tiempo pasa como un sueño y la realidad se confunde. La ordalía concluye con un recuerdo que Anna descubre en un diario de Agnes donde las tres hermanas ríen juntas en un columpio mientras la sirvienta joven las mece. ¿Es este momento feliz el fragmento del pasado de Agnes o un sueño que ella anotó en su diario? Quizás el cáncer es la pesadilla de la cual Agnes se despierta para ir al columpio con sus hermanas.

La realidad en el cine de Bergman se comporta de formas únicas que asociamos con lo onírico. En otra película que también cuenta una historia sobre mujeres, Persona (dir. Ingmar Bergman, Suecia, 1967), Elisabet (Liv Ullman) es una actriz de teatro que, debido a un trauma con la realidad, ha cesado de hablar. Ella viaja a una casa aislada en la costa donde permanece con una enfermera, Alma (Bibi Andersson), para descansar y quizás salir de su trauma existencial. La taciturna Elisabet y la expresiva Alma desarrollan una relación en la cual la una gradualmente se confunde en la otra. Estos espacios dominados por mujeres fuertes con profundidades emocionales nos enfrentan a nuestros miedos, a la muerte y a las experiencias que nos unen. Bergman entiende que el cine es una máquina generadora de sueños y la manera en la que capta la realidad de sus personajes devela sus delicadas vidas interiores. En su más reciente película, The Room Next Door (España, EE.UU. y Francia; 2024), Pedro Almodóvar demuestra la influencia de Bergman al contar una historia sobre dos mujeres, Ingrid (Julianne Moore) y Martha (Tilda Swinton), que se van a una lujosa casa de campo a esperar la muerte.

En The Room Next Door, Martha es una corresponsal de guerra que, después de haber puesto su vida en riesgo tantas veces, desarrolla cáncer terminal. La potencia emocional que Martha asocia con la supervivencia en un campo de guerra se torna en una exploración de su pasado y en una intensa experimentación de cada detalle que la rodea. Por otro lado, Ingrid es una escritora que ha conocido a Martha por muchos años. Por eso ella decide acompañar a su amiga por un mes para así despedirse de la vida. Ingrid lucha por mantenerse en control de sus emociones frente al miedo y a la incertidumbre de lo que está por venir. En esa casa en la campiña donde Martha espera morir, Ingrid hace lo posible por apoyar a su amiga mientras esta se debilita cada vez más.

The Room Next Door es otra maravilla de Almodóvar. Como en su película autobiográfica, Dolor y gloria (España y Francia, 2019), donde el director explora los dolores físicos y los recuerdos que nos invaden a medida que envejecemos, el director examina los cambios que enfrentamos a medida que se nos termina la vitalidad de la juventud. En The Room Next Door, Almodóvar pasa a la etapa final en la vida de su protagonista para revelarnos la fuerza tan agradable como tan dolorosa del recuerdo. Para Martha, solo queda habitar su lugar en el mundo, gozar la comodidad del suelo húmedo del bosque, recordar el apetito sexual de dos hombres que se amaron en una zona de guerra y resignarse a que su hija siempre la considerará una extraña. Almodóvar sitúa su historia en un Nueva York de tarjetas del tren, de nieve por la ventana y de maravillosos jardines urbanos. Los mundos neoyorquinos de Martha e Ingrid ostentan privilegio y brillan con los típicos colores saturados de la España del cine de Almodóvar. Sin embargo, el director desnuda sus personajes de su comodidad al enfrentarlas a la enfermedad y a la acechante muerte.

Así como Martha sonríe por la ternura del recuerdo, como esa memoria de las tres hermanas meciéndose en un columpio en Cries and Whispers, y la manera en que Almodóvar nos demuestra visualmente la compenetración entre Martha e Ingrid, que recuerda la fusión visual de Elisabet y Alma en Persona, The Room Next Door es otra joya del maestro español. No quiero restarles impacto a las poderosas actuaciones de Moore y Swinton, que por sus proporciones monumentales deben de ver en la pantalla grande de Fine Arts Cinema. Pero no dejo de coquetear con el gozo que sentiría si la historia hubiese sido contada con Carmen Maura y Marisa Paredes, que se nos fue de sopetón hace unas semanas. Ese sueño fantástico me lo quedo, porque la realidad nos ha dado otra gloria de Almodóvar.

Universidad ¿sin humanidades ni educación?: Un combatiente en busca de la masa…

Por Angélica Miranda

Especial para CLARIDAD

Entonces, todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Del poema Masa de César Vallejo 

 

Empezó el año con la más reciente agresión  – de una larga cadena – contra la Universidad de Puerto Rico.  Esta es una manifestación de una rampante desestimación de lo que debiera ser una Universidad, que propone cerrar ”programas de baja matricula”, entre ellos filosofía, literatura comparada y educación.

Aclaro que lo que sigue es el resultado de varias conversaciones con amistades y familiares, algunas profesoras de la UPR, que han reaccionado al asunto.

Intentamos entender qué lleva al máximo representante de la más importante institución de educación superior en el país a plantearse una acción que despoja a la Universidad de su sentido y propósito.   Dice el presidente que estas generaciones ven al mundo de una manera distinta y que no les interesan las carreras “ de las humanidades y la educación”.  Mi reacción visceral es que la visión detrás de tal aseveración es que la función primordial de la Universidad es crear profesionales (que puede serlo), mostrando miopía e insensibilidad ante lo intrínsecamente importante de la educación universitaria, que es formar mejores seres humanos, con capacidad crítica, raciocinio y empatía.  [Me remonto a mi experiencia personal, cuando  llegar a la universidad literalmente abrió una ventana al mundo: el debate, el choque de ideas, la diversidad, la confrontación, el dogmatismo, la sabiduría, la libertad, toda esa amalgama de experiencias que a veces eran hasta contradictorias me llevaron a ser la persona que soy hoy.  Gracias a la formación redondeada que se practicaba en aquella Universidad (que es esta misma, pero pareciera que no) a pesar de mi antipatía por las ciencias naturales, hoy día puedo al menos identificar quién fue Galileo Galilei y unos cuantos más, y de que estoy en las filas de los que no pudieran (ni aunque quisiera) hacer una carrera en filosofía, puedo  identificar a Descartes, Marx y Gramsci. ]

El argumento sobre la incongruencia de mantener programas que no tienen “ demanda” suena convincente a prima facie.  Una de las explicaciones sugeridas es el de la demografía: somos un país envejecido donde los jóvenes han optado por irse.  No se habla mucho, sin embargo, de una razón igual de poderosa : el aumento sistemático del costo de matrícula, a la vez que un aumento insostenible en el costo de vida, que le han imposibilitado a miles de estudiantes proseguir estudios.  La propia Universidad hizo un estudio reciente sobre las condiciones de vida de los estudiantes que demostró la precariedad de su situación.  Todavía hay sectores que insisten que nuestra Universidad es “muy barata”,  olvidando la definición y la esencia de lo que es una Universidad pública.  No nos vendría mal remontarnos al origen de nuestra Universidad, donde la coyuntura histórica apuntó a la necesidad de formar profesionales para el bienestar del país, donde la educación fuese verdaderamente asequible para los sectores mayoritarios, notoriamente empobrecidos en aquellos años (y ahora!).

Mucho se ha insistido en que el fin último de todos los asedios a la Universidad es su privatización.  Se señala que se ha seguido con la Universidad el mismo patrón que con otras corporaciones públicas (Autoridad de Energía Eléctrica, Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Autoridad de Carreteras), de debilitarlas, vilipendiarlas (propaganda mediática para convencer de que son ineficientes), venderlas pedazo a pedazo, etc.  Si bien es cierto y es una teoría posible, hay quien piensa que ninguna institución  privada de educación superior en Puerto Rico tiene ni el capital, ni el interés en comprar la UPR.  Estas instituciones están enfrascadas en sus propios problemas de financiamiento y falta de matrícula.  El fin es más nefasto: no es venderla, es destruirla, desaparecerla.  Es eliminar a los pelús molestosos, o los docentes comunistas que adoctrinan a la juventud, es remover la piedrita en el camino de una comunidad con criterio que le sale al paso en defensa del país, es hacer lo que puedan para impedir la victoria de la idea.

Empezaron hace tiempo, como suele suceder, con acciones que pasaron desapercibidas, hasta llegar al punto de que hoy día están amenazados los conceptos de permanencia (docente y no docenete), de beneficios marginales, de retiro digno y de estudios al alcance de la mayoría.  Lentamente formaron una burocracia como el chupacabras, que desvía fondos en sueldos de locura para puestos “de confianza”, que congela las plazas de quienes se retiran para sustituirla por una fuerza laboral sin derechos y, por lo tanto, amordazada, que impuso “medidas cautelares” (hace más de una década) con consecuencias como “presupuestos cero” en las oficinas que se ven entonces obligadas a justificar hasta la compra de lápices, que desatiende la infraestructura física y de funcionamiento que resulta en el deterioro evidente de sus estructuras, etcéter, etcetera, etcetera.

Si se piensa, no debería tomarnos por sorpresa que las autoridades universitarias demuestren su sesgo  de desprecio al intelecto y al espíritu contestatario, libre y crítico que distingue a grandes sectores de la Universidad.  Se trata, después de todo, de personajes identificados con apátridas que han expresado aspirar a un Puerto Rico sin puertorriqueños.

Hay que admitir que todo esto ha ocurrido sin que se haya fraguado un movimiento ágil de resistencia, sin que se haya detenido este sistemático ataque a la Universidad.  El poema que contiene la estrofa que sirve de epígrafe a esta reflexión habla de un cadáver que fuera abordado primero por uno, luego por dos, tres, cientos, miles de hombres urgiéndole a que no se muriera – pero el cadaver, ay!, siguió muriendo.  No fue hasta que “ todos los hombres de la tierra le rodearan” que el cadáver se incorporó y echó a andar.  Este hermoso, conmovedor, divino, utópico recordatorio del poder de la solidaridad es pertinente  en estos momento en que nuestra Universidad necesita su Masa.

 

 

 

 

Lo que veas entre corchetes es totalmente prescindible.

Pedro Adorno, adalid de la patria

Foto tomada de la página de FB de Pedro Adorno Irizarry

La Junta Directiva, el Comité del Festival y el Colectivo de CLARIDAD le extienden el más sentido pésame a nuestro compañero Pedro Adorno Irizarry y a toda su familia ante la muerte de su padre don Pedro Adorno.

Don Pedro natural de Morivis fue uno de los fundadores de la Juventud Obrera Católica(JOC). Organizador del Movimiento Obrero Unido junto al siempre recordado Pedro Grant, fue secretario del MOU allí representando la organización Misión Sindical. Activista y militante participó en la huelga en contra de la venta de la Telefónica, en defensa del sindicalismo puertorriqueño. Trabajó en la Liga de Cooperativas donde fungió como  directivo de la Cooperativa de Lomas Verdes de Bayamón. Fue precursor y organizador de comunidades bajo la óptica de la autogestión cooperativista de empoderamiento. Militó en el Partido Socialista Puertorriqueño(PSP) y fue el encargado de Asuntos Sindicales en la Zona de Bayamón, además participó de la transformación del PSP al Nuevo Movimiento Independentista.

Don Pedro y Nuris. Foto tomada del FB de Pedro Adorno Irizarry

El hombre que hoy nos deja era un patriota cabal y toda su vida la dedicó a la lucha por un mejor país, luchando siempre por los derechos civiles y humanos. Junto a su esposa y cómplice Nuris Irizarry procrearon una hermosa familia. Era una persona solidaria, valiente, discreta y de sonrisa fácil, consecuente en sus principios y acciones.

Don Pedro como significa su nombre fue una piedra fuerte donde ancla toda su prole. Reciba su familia la de sangre y la extendida un fuerte y solidario abrazo.

 

Los servicios funerarios serán hoy desde la 1:00pm hasta las 9:00pm, en la funeraria Asencio de Bayamón.