Inicio Blog Página 1943

Espectacular junte de estrellas

En días pasados la tarima del Centro de Bellas Artes de Caguas se engalanó con la presentación de dos figuras estelares de la canción latinoamericana.

De Puerto Rico, el super-astro, Chucho Avellanet, quien esa noche estaría acompañado por otra gran figura de Nuestra América, la peruana Tania Libertad.

La primera parte del espectáculo correspondió a Chucho nuestro eterno querendón, quien hizo un derroche de su hermosa y potente voz. Voz que ha constituido uno de los grandes baluartes de nuestra cultura popular y que el tiempo ha respetado como si comprendiera lo que significa para Puerto Rico. (Desde que despuntó en sus comienzos cuando, junto con sus compañeros de programas como Canta la Juventud y El Club del Clan tales como Lucecita, Danny, Julio Ángel, Al Zeppy y la dirección de Alfred D. Herger ya demostraba su talento).

Talento que se manifestó en cientos de grabaciones vendidas, en múltiples conciertos ofrecidos tanto en Puerto Rico como fuera de nuestros límites territoriales. Todavía recordamos su maravilloso junte con otro de nuestros astros, Danny Rivera en el 2013, en esa misma sala de Bellas Artes de Caguas, titulado “Coincidencias” donde ambos estremecieron a los presentes con temas como entre otros: El Amor Desolado, Se acabó y Danny con los temas: Alegría y Manolo, así como varias interpretaciones a dúo. También recordamos con emoción profunda cuando durante la interpretación a dúo del tema El vino brindaron por el insigne defensor de los derechos humanos, Nelson Mandela, y nuestro queridísimo Oscar López el líder de la Revolución Bolivariana, Comandante Hugo Chávez.

De ahí en adelante por fortuna para nuestra América hispana y para orgullo de Puerto Rico, la carrera de Chucho siguió un curso ascendente durante el cual fe aclamado en toda la América hispana recibiendo numerosos premios tales como: El Yunque de Oro, en Venezuela, el Premio Guaicaupuro, también en Venezuela y varias nominaciones al Grammy Latino.

No obstante, el Premio Mayor recibido por Chucho ha sido el gran orgullo que siente el pueblo puertorriqueño por sus éxitos, ¡Gracias Chucho por haber nacido en esta islita tan pequeña pero cuyos hijos han hecho tan grande con su talento!

Fue esa voz la que estremeció la sala de espectáculos cuando acompañado por la impecable banda y los hermosos coros de Yanira Torres y Félix Alvarado interpretó los temas: Fue la Música (Lissette Álvarez), ¡Qué bonita es esta vida! (canción mexicana), Esta noche está para boleros (del compositor mexicano Charlie Mosqueta), Mil violines, Medly (Abeja Reina), ¡Que mal amada estás!, Latinoamericana, Carta a mi viejo (Alberto Cortez), En la cara de la luna, Ódiame, Amor desolado, Salud… el vino, Medley (Jamás te olvidaré), etc.

Luego de este medley, la figura atractiva y elegante de Tania Libertad, apareció en escena para interpretar a dúo con Chucho el hermoso tema La Flor de la Canela, de Chabuca Granda, acompañada musicalmente de la excelente banda de la noche, así como de Caridad y Sonia (su directora musical), quienes vinieron con Tania para acompañarla en los teclados.

La talentosa intérprete con una exitosa trayectoria que incluye miles de discos vendidos, un Grammy Latino, Premio de la UNESCO por la Paz y condecorada con el grado de “Comendadora” por el gobierno peruano y la Orden de Río Blanco por el gobierno de Brasil y considerada, al igual que nuestro Chucho, otro sólido baluarte de la cultura musical latinoamericana quien llevaba ya más de nueve (9) años de ausencia de los escenarios borincanos, retomó su puesto en las salas nuestras para cantarnos parte de su extenso repertorio, con temas que el público premió con sus aplausos como: Cucurrucucú Paloma, Gracias a la vida, Procuro Olvidarte, Qué sabes tú, Cielo rojo, Ave María, Fallaste Corazón, No soy de aquí ni soy de allá, Por debajo de la mesa, El pastor, Medley (Preciosa/Verde Luz).

Finalmente se produjo un cierre a dúo inolvidable con los temas: Noche de boda, Perdón, Nada personal, De qué manera te olvido, Perfume de gardenias, Si nos dejan y Vereda Tropical. No podemos terminar esta reseña sin reconocer la brillante participación de Félix Alvarado y Yanira Torres en los coros.

Las alianzas: Educar para avanzar

Así como la canción del momento, “des…pacito…,” sin prisa, con cuidado de no repetir errores del pasado, las circunstancias y cuánta madurez política se pueda alcanzar, serán las que determinen hasta dónde llegará la confluencia del Junte Soberanista.

La apreciación emana de la entrevista entre los portavoces del JS, el senador Juan Dalmau, la excandidata independiente a la gobernación, licenciada Alexandra Lúgaro y el representante Manuel Natal, y el equipo de redacción de CLARIDAD, en la cual abordamos sobre el significado e importancia de las alianzas políticas. Las interrogantes del compañero Rafah Acevedo, sobre cuál será la agenda de futuro del Junte Soberanista, dónde queda el proceso educativo, lo perentorio de eliminar a la Junta de Control Fiscal (JCF), la urgencia de la auditoría de la deuda, las leyes de cabotaje, guiaron parte de la conversación. “Bueno yo creo que obviamente cuando se presenta la oportunidad de hacer un Junte ésa es una de las áreas de mayor importancia y de las oportunidades más grandes de estas organizaciones donde ninguna ha tenido que renunciar a ninguna de sus posturas, yo creo que eso es de lo mas importante”, expresó Lúgaro en primera instancia.

Para la excandidata independiente a la gobernación que se identifica como independentista, la educación fue uno de los proyectos más grandes del esfuerzo del JS antes y después del boycot al plebiscito.

“Yo creo que es todavía -la educación- lo que nos trae a la mesa hoy porque todavía queda mucho por hacer en el área de las alianzas yo creo que las dos oportunidades más grandes que brindó este junte soberanista fue la oportunidad de educar y más que nada la oportunidad de mostrarle al país que sí podemos hallar puntos de consenso y trabajar unidos en aquellos puntos en beneficio del país y aquellas cosas en las que diferimos pues mira las podemos poner a un lado”.

Más información pp.24-25

Mantenerse en sintonía

Mientras el senador por el Partido Indepedentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, reconoció que el Junte se dio porque las circunstancias obligaron o precipitaron que se diera un esfuerzo conjunto de personas que unos meses antes estuvieron en una contienda electoral muy competida y en posiciones distintas.

“Siempre subrayamos eso porque cuando hablamos del Junte decíamos que fue una idea que llegó por las circunstancias, un plebiscito que se diseñó cargado para una opción que era la anexión y la contraparte un reclamo soberano en donde los que creemos en la independencia, en la libre asociación, teníamos un espacio común y estuvimos dispuestos en ese momento apremiante a adelantar nuestra agenda en pro de la soberanía, al tiempo que la completamos con educación, con militancia, luego eso se transforma cuando se incluye la colonia como opción en boicot”.

Para Dalmau la experiencia del junte, “nos crea una nueva circunstancia para una nueva plataforma no ha habido tal cosa como sentarnos a la mesa y diseñar una nueva hoja de ruta, eso va a depender de las lecciones de este proceso que yo creo que han sido unas ganancias enormes al mismo tiempo que las circunstancias que se nos estén presentando”. Coincidió en que asuntos como “PROMESA”, el tema universitario, la auditoría de la deuda, pueden ser parte de los esfuerzos del JS para seguir “remando en una misma direccón”.

El senador por el PIP acotó que en ocasiones las “alianzas” se confunden con “fusión”, y reparó que el Junte, no fue una fusión, a lo que atribuyó que su éxito medible en este momento fue que “sin renunciar ninguno a lo que cada cual es, fue o pertenece, pudimos llevar a cabo este esfuerzo común fundamentado en el respeto mutuo, fundamentado en el reconocimiento de la diferencia, y teniendo como objetivo algo por encima de nosotros como individuos y como organizaciones reconociendo que podíamos remar en esa dirección”.

Ante el reconocimiento de la importancia de las alianzas, queda la interrogante de por qué, entonces, se ha hecho difícil que estos esfuerzos no sean pasajeros.

A juicio de Dalmau, precisamente el valor de lo que se ha logrado con el JS es que no hubo agendas predispuestas y que han logrado romper con el paradigma tradicional de que cuando se habla de alianzas ya se tiene todo predeterminado de cómo se quiere esa alianza, hacia qué objetivos y una vez definidos, entonces se sale a buscar con quién se va a hacer. Como prueba contó que en una de las primeras reuniones uno de los primeros acuerdos fue no ponerle un nombre y que el Junte fue un nombre que le pusieron los medios. Recalcó que el éxito se ha dado porque no había agendas preconcebidas y se evitaron aspectos que incomodaran a los participantes. Hizo la observación de que el Junte es un grupo más amplio y que a ellos-los entrevistados- les tocó asumir la portavocía.

El reto está en cuál es la meta

En tanto el representante, Manuel Natal, quien promulga la libre asociación, apuntó a que el reto del Junte está, “en cuál es la meta, en cuál es la línea de llegada y en el contexto del plebiscito obviamente había una línea de llegada sabiamos que estábamos trabajando hacia un proceso de buscar educar y movilizar a la gente para un propósito, claro es mas fácil motivar a la gente a eso que incluso complicarse con un boicot y eso cambió la dinámica de lo que hacíamos. Ahora el reto está en que buscando hacia adelante a corto, mediano y largo plazo, cuál debe ser la línea de llegada, la meta de un movimiento de personas independentistas o libre asociacionistas que militan en partidos, movimientos, corrientes políticas distintas y eso hay mil formas de medirlo”.

Sobre esas formas dijo que era obvio que quizás en la mente de todo el mundo esté el proceso electoral del 2020, “pero nosotros estamos muy conscientes de que falta muchísimo, de que hay mucho país y muchas cosas por hacer y hay muchos retos que tendremos que enfrentar y en ocasiones dar la batalla de forma independiente, o separada antes de cualquier consideración como ésa”.

La necesidad de una nueva forma de hacer política

Para Lúgaro la receptividad percibida de parte de los diversos públicos en las presentaciones educativas del JS son prueba de que el país está exigiendo una nueva forma de hacer política. “Una forma en la que exista esa madurez política de estar hasta incluso dispuestos a un sacrificio electoral pensando en que hay un bien mayor en jerarquías”. Hizo la anotación de que sus palabras representan también la opinión del Junte.

Igual Natal, describió que lo resumía en un “contraste entre el pasado y futuro”.

¿Creen que el Junte se pueda mantener funcionando y educando sobre la soberania cuando comience el proceso electoral?

“Eso de nuevo está por verse cualquier predeterminación pienso que seria una imposición”, reaccionó en primera instancia Dalmau. El senador pipiolo expuso el cuidado con que hay que proceder en estos procesos para los cuales -dijo- tienen que darse las circunstancias determinadas. “Nosotros siempre evitamos contestar preguntas que nos obligan a tomar posiciones que van a ser contestatarias”.

Añadió que cuando se habla de partidocracia él como miembro de un partido lo resiente, e igual Natal, que también es miembro de un partido, hizo la salvedad de un miembro crítico, para luego recalcar que en el Junte, “hemos evitado la predisposición, hemos roto con paradigmas, incluso de quienes han estimulado el tema de las alianzas porque hemos sabido responder al momento, a las circunstancias particulares con un nivel de desprendimiento personal, midiendo el momento específico, qué va a pasar después lo mediremos. Lo otro es una camisa de fuerza que limita el tipo de esfuerzo que se requiere”.

En el caso del representante Natal, ante esta interrogante y emplazado con el hecho de que su Partido Popular Democrático (PPD) se niega a entrar en alianzas, reconoció: “Yo creo que obviamente el momento requiere también repensar el sistema político actual. Tenemos que pensar cómo buscamos espacios de trabajo común sin renunciar a lo que cada uno de nosotros somos y en mi caso particular del PPD creo que mi partido tiene que entender el momento en que se encuentra y lo que representa para el país y la realidad es que el PPD del 2017 no es en nada al PPD de 1957, o 1967 tanto electoralmente como en cuestiones de política pública, ideológico, no solamente en el tema del estatus y yo creo que el PPD tiene que tomar una determinación existencial, tiene que preguntarse qué va a representar para Puerto Rico en los momentos que se vive”.

Y ante el momento histórico y reconociendo que muchas personas están ansiosas ante esfuerzos novedosos como las alianzas, los entrevistados coincidieron en que hay asuntos que convocan naturalmente como la JCF, la auditoría de la deuda, pero reiteraron en que hay que ir con cuidado, tener respeto por las diferencias y madurez política, para que los esfuerzos no se desechen o se creen falsas espectativas.

Oscar, el de Caguas, el del Cash & Carry

Para su esposa Anabel, sus hijos Anamaris y Carlos y sus nietos, Mariana y Carlos Oscar.

El pasado miércoles 5 de julio murió Oscar Rivera Torres un cagüeño de pura cepa, valiente y luchador .

Estaba solo, creía yo, frente al féretro de mi madre, cuando escucho esta voz de amigo que me dice: Dale un beso, es tu última oportunidad. Levanté el velo, le di el beso y me volteo para encontrarme con la mirada compasiva de Oscar.

La trayectoria empresarial de Oscar Rivera y Anabel Arenas es tan exitosa y espectacular que salta a la vista. Hoy nos ocupa otro Oscar. El más discreto de los solidarios.

Sus aportaciones al pueblo de Vieques siempre fueron precedidas por la discreción absoluta Si alguna vez nos instruyó de forma tajante fue sobre este particular. “Ni lo de Vieques, ni ninguna otra gestión solidaria de mi parte será de conocimiento público”.

Un domingo soleado de febrero del año 2000 volvimos a escuchar la voz del amigo y al voltearnos allí estaba junto a Anabel, en el anonimato, junto a cientos de miles de sus compatriotas en la Marcha por la Paz de Vieques.

El Festival de Apoyo a CLARIDAD fue su cliente y tuvo en Oscar un generoso y siempre discreto suplidor.

Oscar era un natural del cuento oral. La compañera de Comunicadora Nexus y Ejecutiva de Cuentas para Oscar Cash & Carry, Madeline Ramírez, lo provocaba para que le repitiera cuentos y volvía el cuento intacto, el mismo, como la primera vez. Oscar el detective que se adelantaba a los hechos y descubría las mas intrincadas maniobras para evitar el robo en su establecimiento.

Oscar el sociológo que estableció un pacto de no agresión y cooperación con el liderato del Residencial Público de al frente.

Oscar el valiente y luchador que en el más absoluto de los silencios se enfrentó exitosamente a Wal-Mart y Sam’s hasta el sol de hoy. Los gigantes ni lo compraron, ni lo vencieron.

Oscar el que enfrentó su larga enfermedad con estoicidad.

Oscar el que compartía conocimientos y experiencias como si fueran cuentos.

La Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD les envía un abrazo grande y solidario a toda la familia de don Oscar, la de sangre y la extendida.

Agradecemos sus generosidad con nuestro Semanario y el movimiento independentista en general.

Comisión que chupa dinero público

«Sólo se dispondrá de la propiedad y fondos públicos para fines públicos y para el sostenimiento de las instituciones del estado…” Así reza el Artículo VI, Sección 9, de la Constitución de Puerto Rico que, en diversas ocasiones, ha sido invocado para impedir el uso de fondos públicos en gestiones puramente partidistas. Ahora, sin embargo, el escudo comienza a desaparecer.

Desde principios de este año, ante el empuje anexionista que la nueva administración de gobierno ha decidido lanzar, ese artículo de la Constitución ha vuelto a ser reinterpretado por la actual mayoría del Tribunal Supremo, y lo será aún más en los próximos meses, para que esa campaña pueda financiarse con fondos públicos. Ya hubo una primera decisión judicial y en los próximos años aparecerán otras que irán desmantelando dictámenes previos que protegían los dineros del pueblo de la voracidad partidista.

El último acto dentro de ese empuje anexionista fue la creación mediante legislación de una llamada “Comisión de la Igualdad” a la que inicialmente, y sólo para el primer año de funcionamiento, se le asignó un presupuesto de $380 mil dólares para gastos. Se trata de un cuerpo, integrado mayormente por viejos cuadros del Partido Nuevo Progresista –como Carlos Romero Barceló, Pedro Rosselló y Charlie Rodríguez– que abiertamente cabildeará en pro de la estadidad en Estados Unidos y que, entre otras cosas, contará con una oficina en Washington pagada por el tesoro público puertorriqueño. Además de esos tres cangrimanes estadistas –dos exgobernadores y un expresidente del Senado isleño– a la comisión se nombró al expelotero Iván Rodríguez, buscando que su popularidad en Estados Unidos le abra puertas que de ordinario estarían cerradas. A algunos congresistas no les entusiasma recibir a Romero ni a Rosselló, carcamales jubilados, pero les gustaría hacerse una foto con Rodríguez quien por sus ejecutorias como pelotero de Grandes Ligas es miembro del Salón de la Fama del béisbol.

La inclusión de Rodríguez ha afectado en algo el plan anexionista porque el flamante “funcionario del gobierno”, quien durante su época de pelotero tuvo ingresos superiores a los $120 millones, le incomoda lo del financiamiento público y al ser nombrado, solicitó que la comisión no opere con fondos gubernamentales. Ese pedido puso sobre el tapete el problema ético que muchos ya han denunciado y obligó a Rosselló a decir que “la consideraría”. Hasta ahora, sin embargo, nada se ha hecho y muy probablemente nada se hará. La naturaleza “pública” de la comisión es parte de un plan muy estructurado para adelantar la estadidad utilizando la estructura del Gobierno, que tendría que ser revisado para atender las incomodidades de Rodríguez.

Al expelotero, que ahora es parte de la “empresa privada” debe preocuparle que la pertenencia a la comisión de cabilderos lo convierte en “funcionario público” sujeto a las disposiciones de la Ley de Ética Gubernamental. Pero ya buscará la forma la Legislatura de darle vuelta a las preocupaciones éticas de Rodríguez sin impedir que la comisión siga chupando del tesoro público.

Desde un viejo caso conocido como PSP vs. ELA, decidido en 1978, el Tribunal Supremo de Puerto Rico había señalado que el antes mencionado artículo de la Constitución impedía que se utilizaran fondos públicos para fines partidistas y, más importante aún, que la promoción de un particular status para resolver el problema político puertorriqueño constituye una gestión partidista. En aquel caso se impugnó legislación aprobada durante el primer cuatrienio de Carlos Romero que permitía el uso de fondos públicos para organizar aquí las primarias de los partidos Demócrata y Republicano de Estados Unidos.

Posteriormente, el 2 de noviembre de 2000, amparándose una vez más en la Sección 9 del Artículo VI de la Constitución, el Tribunal Supremo declaró inconstitucional una ley aprobada en los últimos meses de la administración de Pedro Rosselló muy parecida a la del llamado “Plan Tenesí” que ahora quiere implantar el hijo de Pedro. Se llamaba “Ley de Elecciones Presidenciales de Puerto Rico” y pretendía que, como parte de las elecciones generales a celebrarse en noviembre de 2000, se eligieran compromisarios para representar a Puerto Rico en el Colegio Electoral que selecciona al presidente de Estados Unidos. Como igual que el plan de ahora, los supuestos compromisarios no eran más que cabilderos, el Supremo razonó que esa ley estaba diseñada para favorecer al movimiento anexionista y, por tanto, implicaba el uso de fondos públicos para fines privados.

Ahora, sin embargo, el Tribunal Supremo vive otros tiempos. Durante la gobernación de Luis Fortuño (2009-2012) el anexionismo logró mayoría en ese foro, la que de inmediato solidificaron ampliando la composición del tribunal de 7 a 9 miembros. Tras dicho copo, una tras otra han ido revocándose decisiones previas que, entre otras cosas, impedían el uso de fondos públicos en campañas partidistas de corte anexionista. El pasado mes de abril decidieron el caso Norma Burgos v. CEE para impedir que la norma que prohíbe anuncios del Gobierno previo a unas elecciones se extendiera, como había ocurrido antes, al plebiscito que querían celebrar el 7 de junio de 2017. Gracias a esa decisión los anuncios políticos camuflados del Gobierno llovieron el mes anterior a la consulta.

Si alguien pretendiera impugnar la constitucionalidad de la nueva “Ley para la Igualdad”, que permite el uso abierto de fondos públicos para cabildear a favor de la anexión, ya sabemos lo que dirá la opinión que finalmente decida el caso. Con la nueva decisión desaparecería lo poquito que quede de la jurisprudencia protectora anterior.

En uno de los viejos casos el entonces juez Negrón García dijo que “(los fondos públicos) no son privativos de quienes ostenten las riendas del país durante un cuatrienio”. Esa afirmación sigue siendo muy cierta, pero ahora sólo aparecerá en las opiniones que escriba la minoría.

En cuanto a la comisión que, entre otros, integra el expelotero Rodríguez, ya sabemos cuál será el resultado de sus esfuerzos. Como todos los que han realizado similar gestión desde el 1898 en adelante, vagarán por los pasillos fríos malgastando el tiempo en reuniones con funcionarios de tercera categoría. El único problema es que ahora, además del tiempo, malgastarán dinero que pertenece a todos los puertorriqueños.

¿Nos mantenemos en sintonía con el junte soberanista?

El 15 de marzo pasado se presentó en conferencia de prensa una alianza entre varios grupos políticos y sociales en favor de la soberanía. Se trataba de un esfuerzo conjunto para que los ciudadanos votaran por la segunda columna (Independencia/libre asociación) en el performance gubernamental llamado “La Ley para la Descolonización Inmediata de Puerto Rico de 2017”.

Juan Dalmau, uno de los tres portavoces de aquella alianza, afirmaba entonces: “este histórico junte buscará defender la soberanía de Puerto Rico ante los esfuerzos liderados por el Partido Nuevo Progresista para que prevalezca la opción de la estadidad en el plebiscito”.

Cuando este comentario se publique habrá pasado exactamente un mes de la celebración del ejercicio que fue boicoteado por todas las organizaciones independentistas y soberanistas al incluirse la colonia como una de las opciones en la papeleta. De todos modos, el PNP hizo todo lo posible por obtener un 100% sin ningún sentido del ridículo. Llegaron a contratar como observador a Thadeus McCotter, un congresista que tuvo que renunciar a su silla por acusaciones de fraude electoral.

A un mes, entonces, de ese ejercicio en caquistocracia ¿Qué queda de aquel Junte Soberanista cuyo esfuerzo principal era educar sobre la soberanía para participar en el plebiscito amañado? ¿Desapareció cuando decidieron boicotear el mismo?

La respuesta es que todavía hay Junte. No han desaparecido. Juan Dalmau, Alexandra Lúgaro y Manuel Natal, que han sido los portavoces más visibles de la alianza, visitaron la redacción del periódico Claridad. Tienen un conversatorio el jueves 13 de junio auspiciado por este medio.

Manuel Natal es el primero en llegar. Saluda. Se presenta. Pasa a la sala de redacción. Se muestra reservado mas no distante. Lee con atención el semanario que acaba de salir.

Dalmau llega y saluda como si fuera asiduo visitante del periódico. Se siente como en su casa. A fin de cuentas es un joven veterano de la política y pertenece a un partido que propone la independencia. No está en un lugar extraño. No obstante, a un observador lejano le sorprendería que un miembro destacado del PIP visite el periódico. Un enemigo rumor se comenta desde hace años. No se sostiene con la prueba. Esta es una.

Lúgaro completa la portavocía. La excandidata independiente a la gobernación muestra su locuacidad desde el primer segundo. A pesar de que no es una veterana de las lides políticas domina los medios. Siempre dispuesta al diálogo.

Los tres se sientan a la mesa. Las redactoras, Cándida Cotto y Gabriela Ortiz nos acompañan. Rompo el hielo. Les digo que entre los lugares comunes cuando hablamos de la soberanía está la defensa de “nuestro idioma, nuestra cultura y nuestra representación internacional, desde la gubernamental hasta la deportiva”, y ahora, de manera perentoria, soberanía también es el control de los destinos económicos del país, logrando entre otros objetivos eliminar la Junta de Control Fiscal y las leyes de cabotaje, así como auditar y renegociar la deuda pública”.

Para Dalmau, ésas son los elementos que mantienen la cohesión del Junte. Es enfático en el que se trata de una alianza en la que cada grupo mantiene su autonomía y que se une en defensa de aquello en lo que coinciden, dejando a un lado por el momento, con mucha disciplina, lo que los separa.

Los tres portavoces de la coalición pro soberanía aseguraron que luego de aquel anuncio (marzo) estaría desarrollándose un proceso educativo para explicar al pueblo en detalles las opciones del plebiscito. El plebiscito se llevó a cabo y triunfó el boicot. Uno podría preguntarse

¿Dónde queda el proceso educativo?

Manuel Natal, representante del PPD y soberanista antes del Junte, señala que antes del boicot y después de asumirlo, se han reunido en universidades y comunidades para hablar del significado de la soberanía y la necesidad de las alianzas. Lúgaro, de otra parte, apunta hacia el resultado de esas reuniones y que lo más que recibe son expresiones de agradecimiento por traer esperanza. Además, le parece un signo positivo el que la juventud, que de manera general y acrítica se define como apática, acuda a esas charlas, participe y se entusiasme con las discusiones políticas.

Lúgaro, sin duda, ejemplifica la erosión que ha sufrido la clase política que pertenece a partidos tradicionales. Le recuerdo que en una entrevista realizada por Jonathan Lebrón a 14 meses de las elecciones afirmó que “Puerto Rico tiene los recursos humanos y fiscales para fortalecer su economía y hacerse autosustentable y eventualmente moverse a un País independiente con derecho a hacer negociaciones internacionales (…) sin embargo, muchos puertorriqueños defienden la estadidad. Y si me piden que la defienda ante el Congreso yo lo voy hacer, yo estoy aquí para servirle a ellos, independientemente cuáles sean los intereses que ellos tengan”.

También le menciono que en una entrevista en WKAQ reseñada por el periódico METRO afirmaba que ““En estos momentos Puerto Rico tiene que lograr un andamiaje y una fortaleza porque de lo contrario, en un proceso de negociación para la estadidad estaríamos en una posición vulnerable y de desventaja porque realmente Puerto Rico no tiene nada que ofrecer. Hay que ordenar la casa primero”.

Entonces, pienso, ¿cómo deberíamos interpretar la presencia de Lúgaro en el Junte Soberanista si presupone, a partir de éstas y otras declaraciones, que la estadidad es el estatus preferido por los puertorriqueños? Si está dispuesta a defender la estadidad, ¿dónde quedaría la educación para la soberanía?

La excandidata independiente a la gobernación tiene una respuesta sencilla. Ella estaba dispuesta entonces y ahora a defender lo que la mayoría del pueblo decida aunque su visión personal sea distinta. Por supuesto, me gustaría entender mejor como se educa para la soberanía o la independencia categorizando de antemano que la estadidad es un estatus digno, viable, bueno para la economía, pero no tenemos tiempo en esta entrevista.

Menciono que el presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer Ríos, junto a un grupo de abogados, informó el 7 de junio, que acudirá al Tribunal a impugnar la constitucionalidad de la Ley “por la Igualdad y Representación Congresional de los Ciudadanos Americanos de Puerto Rico” conocida como el “Plan Tennessee”. ¿Qué hará el Junte Soberanista?

“Manténganse en sintonía” es la respuesta que Dalmau utiliza y que sus compañeros aceptan. Es una respuesta que no satisface a muchos. Al menos a mí, que pienso que estamos atravesando por una situación urgente, me gustaría saber que hay un plan.Y es que los estadistas en el PNP tienen un plan.Sí, es un plan caricaturesco, es una bola de humo, pero ha funcionado.

Al menos para lo que sirve, que es desviar la atención de todos hacia ese performance del Plan Tennessee (Plan Wannabe, lo llama Dalmau). Así que insisto. ¿Qué van a hacer¿ ¿Qué han hecho?

Natal habla de legislación y de charlas en universidades privadas y en el sistema UPR. No puedo dejar de pensar, mientras lo escucho, de que se hallaa en un cruce de caminos. El legislador renunció al caucus del PPD en la Cámara. Ha dicho en varias ocasiones que el país necesita políticos comprometidos con el pueblo, no con el partido. Eso, no hay duda, lo llevará a confrontaciones con la constitucionalidad. Pero, a fin de cuentas, sufrió una campaña de descrédito por parte de algunos elementos dentro del PPD y, aún así, fue el representante por acumulación con más votos en esa colectividad.

Me queda de esta breve charla una insatisfacción que viene como resultado de que necesitaríamos más tiempo y un ambiente más relajado. Eso a pesar de que los portavoces del Junte Soberanista muestran disposición de ánimo, son articulados, expresivos, y, de manera refrescante, tienen sentido del humor. Sin embargo, hay muchas preguntas sin contestar, como por ejemplo, ¿cómo se alcanza la soberanía? Si se organiza el Junte para el plebiscito ¿tendrían que replantearse ahora los objetivos? Si se aspira a educar en el ejercicio de la autoridad soberana que reside en el pueblo y que se ejerce a través de los poderes públicos sin la influencia de elementos extraños, definición que aprendí de memoria en una clase de Garzaro hace cuatro décadas, ¿no es es la situación actual un atentado brutal contra esa soberanía y no supondría una respuesta clara, contundente, visible? Es decir, ¿no es el manténganse en sintonía una respuesta insatisfactoria?

Tengo que matizar. Estoy en una entrevista como un escritor puertorriqueño que dirige un suplemento cultural. En ese sentido, está claro que mis observaciones son subjetivas pero racionales, libres y por eso objetivas. Luego del intercambio con Lúgaro, Dalmau y Natal, permanece mi apoyo crítico a las alianzas por la descolonización. No hay perfección más que en los ojos de los que están enamorados. Y aunque es un clisé, amar a la patria (su fulgor abstracto) es posible y necesario. Sobre todo si incluye a todos los habitantes de un territorio sin hacer exclusiones. Cada uno tiene su visión particular sobre lo que es la independencia y la soberanía así como los métodos para alcanzarla. Sin embargo, hacer énfasis en lo que nos une es imperativo.

Entonces, hay un Junte Soberanista que agrupa a varias organizaciones, incluyendo candidatos(as) independientes y legisladores(as) y alcaldes(as) de partidos colonialistas. ¿Parece un contrasentido? Más bien me parece una posición difícil y precaria, los portavoces del Junte así lo reconocen y están dispuestos a tratar de asumir ese riesgo. ¿Quién soy yo para prejuzgar? ¿Lenin? ¿Rosa Luxemburgo?

En este momento, el 1ro de mayo, el 11 de junio, hoy, quien está a la ofensiva sacando capital político es el gobierno de Ricky y la Junta (que son pitcher y catcher por lo que Iván Rodríguez es el niño símbolo ) y la colonia. A mí no me enamoran algunas alianzas pero no son mis enemigos. Mucho menos voy a repetir las necedades de la prensa farandulera para ningunear esfuerzos, los que sean, hacia cosas como la eliminación de las leyes de cabotaje y la ley PROMESA, así como auspiciar la auditoría de la deuda. Por dar tres ejemplos. En eso podemos hacer alianzas. A fin de cuentas, para esas tres cosas tienes que enfrentarte a los colonizadores.

¿Preguntas en el tintero? Muchas. Por eso voy, y los invito, al conversatorio del 13 de julio en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.