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Refugio en Río Piedras atenderá a jóvenes sin hogar

 

 

El nuevo albergue brindará “un ecosistema de servicios” para esta demografía

En Rojo

Como parte de un esfuerzo para ofrecer refugio temporero, apoyo y vivienda, la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico inauguró, el pasado 19 de diciembre, su nuevo proyecto Techo Joven, que contará con una casa en Santa Rita para atender esta población.

En el caso de Janetsy Berríos, una de tantas personas que puede acudir a este centro para personas de 13 a 24 años, Casa Ramón, precedente de Techo Joven, apareció a dos días de estar “en la calle” embarazada, sin un lugar en que pudiera pernoctar. “Fue bien fuerte”, recordó entre suspiros y pausas. Pero con el tiempo, Berríos pudo conseguir vivienda, trabajo y otras ayudas emocionales y psicológicas.

“Para mí, es un honor poder estar aquí contando mi experiencia, porque ha pasado de todo, esto que sucedió, y al sol de hoy continúo en crecimiento personal desde que todo esto pasó. Aún continúo recibiendo servicios de Head Start y en muchos aspectos”, relató Berríos.

A raíz de sus vivencias en Casa Ramón, Berríos afirmó que pronto comenzará una carrera en  labores sociales. “Yo quiero hacer esto también. Todo el mundo debería hacer esto. No deberían estar pasando por las cosas que yo pasé”, declaró la joven. El próximo enero, Berríos iniciará un bachillerato en Trabajo Social.

Para el fundador de la Red, Macos Santana Andújar, este programa le da continuidad a la erradicación del sinhogarismo juvenil que, desde la pandemia, el también director de Techo Joven ha identificado. Despachados del Departamento de la Familia (DF) u otras agencias de gobierno, gran parte de estos jóvenes “no tienen apoyo”.

“En ese momento, comenzamos a trabajar para generar un espacio que diera techo seguro. Así fue que inauguramos nuestro primer proyecto de albergue y vivienda, Casa Ramón, en Juncos, para jóvenes de 18 a 24 años”, contó Santana Andújar.

Tras abrir el primer centro de ayuda, el director se percató de que “el perfil de los jóvenes en la calle era muy específico”. El trabajador social destacó que, a diferencia de lo que usualmente se cree, la mayoría de esta juventud estudia, trabaja y, en casos más complicados, balancea estos deberes con la crianza de un hijo.

En septiembre de 2023, la Red expandió este programa con un segundo albergue ubicado en San Juan. En ese transcurso pospandémico, los distintos apoyos de la Red han atendido a 3,503 jóvenes, impactando a más de 650 este año pasado. Techo Joven, distinto a Casa Ramón, apoyará a jóvenes desde los 13 a 17 años que, por diversas razones, han huido de sus casas.

“Habrá quien diga: ¿pero un niño de 13, 14 años sale de su casa y se escapa? Sí, pasa todo el tiempo. Así que este primer componente (ampliación de edades) es un proyecto innovador de Runaway Homeless Youth (RAY), financiado por el Gobierno federal a tres años, que pretende apoyar a jóvenes de 13 a 17”, elaboró Santana Andújar.

En esa línea, el nuevo refugio para la niñez integrará un albergue de 21 días, servicios de psicología, trabajo social y, en los casos que se pueda, un plan de reunificación familiar. En el segundo componente de Techo Joven, dirigido a  jóvenes de 17 a 24 años, Santana Andújar explicó que habrá un “ecosistema de servicios” desde la nueva casa que aspira a tener todo.

“Es tener todo en esta misma facilidad para que los jóvenes de 18 a 24 puedan moverse hacia adelante. Cuando digo todo, me refiero a nuestro modelo de ecosistema. Janetsy, Ivanis y otros jóvenes no solamente han recibido techo, sino que nosotros administramos centros de educación preescolar Head Start. Los hijos de los jóvenes van al Heads Start”, añadió el director de la Red.

Asimismo, tanto los jóvenes como sus crías reciben apoyo emocional, psicológico, ayuda para conseguir vivienda, coordinación de citas médicas y otros servicios en el mismo techo. Con tres pisos, la nueva casa en Santa Rita tendrá apartamentos con múltiples habitaciones, cocina, baños y otras comodidades para quienes acudan.

“Hay quienes plantean, muchas veces, que los jóvenes están perdidos o que aquí no hay jóvenes en la calle. Sí hay, y ya les hemos dicho quiénes son. Los que salen del Departamento de la Familia, los que salen de instituciones juveniles, los jóvenes con hijos que terminan en la calle”, agregó Santana Andújar.

Por otro lado, el fundador del programa destacó que el 49 % de las personas que llegan a Casa Ramón son mujeres, mientras reseñó la dificultad que implica conseguir estadísticas en Puerto Rico. De casi 4,000 jóvenes que han atendido, Santana Andújar adujo que, usualmente, gran parte de quienes no tienen hogar se ubican alrededor de universidades.

“El problema no se puede ver con tanta facilidad porque no hay datos, pero ha sido parte de nuestro trabajo. Levantar esos datos y, también, hacer el llamado a las instituciones públicas, que les corresponde atender el problema”, argumentó el director.

De acuerdo con la Red, las zonas con mayores incidencias de sinhogarismo son San Juan, Mayagüez, Bayamón y otros puntos concurridos del país.

Tercera carta de la más pequeña al doctor Alonso

 

 

 

Especial para En Rojo

Dr. Alonso
Psiquiatra

Estimado doctor:

Saludos. Antes que nada, quiero que sepa que hice un tremendo esfuerzo por no escribirle, pero como puede ver, he fracasado, como en tantas otras cosas. Sin embargo, me siento orgullosa al darme cuenta de cómo cada vez domino mejor el arte de perder, el arte supremo del fracaso. Quizá sea porque, además de sus recomendaciones, he sumado a mis ya tradicionales terapias ocupacionales algunas lecturas que me sosiegan. Así que, siguiendo el consejo de un poema de Elizabeth Bishop, acepto la angustia de perder algo cada día, como «las llaves» o «las horas derrochadas en vano». También, como dice el poema, me he ido entrenando para «perder más lejos», es decir, para perder cosas mayores. Y, ante la gran pérdida, aquella que representaría un desastre, me agarro al concepto nietzscheano del Amor fati (amor al destino). De este modo, evito quedarme para siempre chapoteando en el charco de mis propias miserias.

Mas no se equivoque conmigo, doctor: para las mujeres de mi tamaño, la derrota es el escalón sobre el cual nos paramos cuando, al creernos a ras del suelo, el peligro de ser pisoteadas parece inminente. Digamos que su función, la de la derrota, es la de un dínamo que nos impulsa a seguir. Nos aferramos a ese peldaño como a una balsa en medio del mar, y flotamos hasta la próxima orilla. Supongo que usted ya sabe cómo es, porque de mujeres así está lleno nuestro país: de esas que, de tripas, hacen corazones. Usted las habrá visto, ¿verdad? Si lo ha hecho, sabrá que esto no es fácil. Ya una empieza a cansarse de que, para la mayoría de nosotras, todo tenga que ser una constante lucha por sobrevivir. De todas formas, no nos amilanamos, doctor. Fíjese que, en esta ocasión, el hecho de haber fallado en mi propósito inicial de no escribirle, hoy me servirá para ahondar en la fatalidad de hacerlo. Quiero que sepa que si fracasé fue por miedo. Desde que competimos con la inteligencia artificial, vivo más aterrada del prójimo que antes. Por eso me he visto en la imperiosa necesidad de acudir a usted nuevamente, para que me ayude a salvaguardar mi humana pequeñez en este mundo de gente capaz de renunciar a lo humano con tal de ser cada día más grande.

Es que me he puesto a pensar en cómo es que, por un lado, avanzamos, pero por otro, nos vamos a la mierda debido al nuevo logro tecnológico. Ya ha pasado antes, y se ha visto que es necesario tomar decisiones para que el adelanto no vaya en detrimento de lo mejor de nuestra humanidad. Pero el ser humano es ambicioso, algunos más que otros, y como dijo Goya, el pintor, no mi bisabuela: «el sueño de la razón produce monstruos».

Hay que andarse con cuidado, doctor. En estas cosas de perder, las mujeres, usualmente, perdemos más, porque siempre hemos estado en condición de desventaja frente al otro sexo. Ya veremos cómo nos irá frente a la IA. Aunque, con ella, todes enfrentamos un desafío similar al que, por ejemplo, representaron las nuevas tecnologías, las máquinas de guerra y hasta los medios de comunicación (el cine, la televisión, la fotografía, etc.) durante la época de transición histórica al siglo XX. En todos los ámbitos de la vida, incluido el del arte. ¿Sabe de lo que le hablo, doctor?

Los autores más vanguardistas tuvieron que arreglárselas y reforzar su espíritu crítico para lograr afirmar la «especificidad diferencial» del arte literario, de la palabra, frente a los nuevos medios de imagen que amenazaban con engullirlo. En estos momentos, igual que en el siglo pasado, el avance parece prometer progreso, pero siempre hay una parte de la humanidad que se queda atrás y vuelven a ponerse en juego nuestros valores y nuestra sensibilidad, que ya bastante trastocada está con el uso de tanto aparato que pretende moldear y dirigir nuestras vidas. No soy una reaccionaria, doc, sabe bien usted que no, pero tampoco soy la «loquita» que algunes creen que soy. Me doy cuenta de todo. Por ejemplo, veo lo problemático que es para la lucha contra el patriarcado que esa inteligencia artificial la estén desarrollando mayoritariamente hombres. Todavía es muy reducida la participación de las mujeres en los campos de estudio y de trabajo STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, metemáticas) en comparación con la de ellos. Esto significa que, a través de la inofrmación que reciben y que generan estas «inteligencias», la brecha de género no sólo se perpetúa, sino que se amplifica, contribuyendo a la reproducción de estereotipos y sesgos machistas, doctor. Además, ya leí lo que un colega suyo ha dicho sobre los peligros del uso equivocado de estos sistemas para el conjunto de la humanidad, pero sobre todo para los jóvenes, a quienes habría que proteger para que estas tecnologías no sustituyan su experiencia humana. Se supone que estas herramientas deberían servir para potenciar nuestras capacidades, no para inhibirlas. ¿Verdad que no se equivoca su colega, doctor? La verdad es que me da terror pensar que el criterio para abordar las cosas más profundas de la vida esté siendo forjado con el contenido de las apps y bajo la idea de que la vida funciona como una de ellas. Me preocupa que sea un algoritmo el que nos dirija la vida, que nos diga qué sentir, cómo reaccionar, qué desear, rechazar, o aceptar. Me da tristeza que el uso equivocado de estos aparatos robe a las nuevas generaciones la oportunidad de experimentar lo que realmente nos hace humanos: enfrentar los retos de la vida y la satisfacción de cuando logramos sobreponernos a las pérdidas y los fracasos que estos conlleven. Me entristece pensar que no lleguen a conocer tampoco la particular alegría que se siente alcanzar aquello que una vez estuvo tan lejos, porque ahora, para muchos, nada parecería estar lo suficientemente distante. ¿Usted me entiende, doctor? Sé que soy dramática, es parte de mi condición, pero necesito que me ayude a superar estos temores. Quiero creer que el dispositivo tecnológico que quizá algunos niños reciban como obsequio en esta Navidad, en lugar de representar una amenaza para la humanidad, y para la seguridad de nosotras, servirá para fomentar su espíritu crítico, expandir su creatividad, ampliar sus intereses y su sensibilidad. En fin, doctor, perdóneme la letra, la prisa me traiciona. Se me queman las morcillas…

Felices fiestas,

Yo, la más pequeña

 

Breves de diciembre: All We Imagine as Light, Last Shadow at First Light, Emilia Pérez

 

En Rojo

 

Agradezco inmensamente el reconocimiento que me hizo la gente buena, linda y talentosa de CLARIDAD/En Rojo por mi extensa trayectoria como crítica/comentarista de cine, este pasado jueves 12 de diciembre. Aunque espero seguir impresionada con las nuevas producciones de cine que se avecinan y poder comentarlas para compartir nuestro sentir con lxs que aprecian el cine de igual manera, comparto la batuta y luego pasará enteramente a Juan Ramón Recondo, uno de esos estudiantes que se vuelven maestro ante nuestros ojos. Así que aquí sigo con una selección de filmes que han llegado a las salas de cine y otros que han enriquecido el universo de streaming.

All We Imagine as Light (India)
Directora y guionista: Payal Kapadia; cinematógrafo: Ranabir Das; elenco: Kani Kusruti, Divya Prabha, Chhaya Kadam, Hridhu Haroon, Azees Nedumangad, Anand Sami

El ambiente siempre ha sido un factor determinante en las historias contadas en el cine de ese inmenso país que es la India. Desde el cine de Satyajit Ray que penetró los cerrados y selectos centros europeos, el impulso nacional del cine musical de Bollywood (con todas sus versiones a través de los años) y luego las mujeres residentes en Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido (Gurinder Chadha, Mira Nair, Deepa Mehta), la India captada en el cine ese colorido y movimiento incesante con historias íntimas que detallan su supervivencia. All We Imagine as Light (incluida en cada lista de críticos desde su debut en el Festival de Cannes donde recibió el Grand Prix y ganadora de “Otra mirada” en San Sebastian/Donostia) es la historia de tres mujeres independientes—ya que se han transportado a Mumbai para trabajar apartadas de sus familias. Son mujeres que han conseguido sobrevivir en lugares difíciles de manejar por ser mujeres, pero con voluntad indomable para lograr esa libertad. Prabha y Anu son enfermeras y Parvaty es cocinera del dispensario de salud en Mumbai. Entre ellas no solamente hay diferencias de edad y educación, pero además de actitud de cómo aceptar y cambiar las circunstancias que les rodean. A pesar de que las tres provienen de poblados pequeños y alejados y están inmersas en una ciudad donde miles de personas transitan a pie, bicicleta, motora, autobús, tren y auto, día y noche, al parecer sin cesar, no se atemorizan, sino que les sirve para mejor definirse como personas.

 

En la interacción entre las mujeres, reconocemos las dificultades económicas. Prabha y Anu tienen que compartir un pequeño espacio como vivienda por razones económicas a pesar de que ambas reciben un sueldo “respetable” por ser profesionales. Diferente a Parvaty que creyó tener su vivienda asegurada por haberla heredado de su padre y ahora intenta retrasar un desahucio inevitable. Las tres se mueven con gran seguridad en esta enorme ciudad sin depender de hombres que ofrezcan su protección. Esa libertad les da una seguridad de tomar sus propias decisiones a pesar de la soledad e incertidumbre que puedan sentir. Cada una tiene su propia luz que se confunde con la brillantez de las calles de la ciudad y lo que las tres esperan de la vida.

Last Shadow at First Light (Japón)
Directora y guionista: Nicole Midori Woodford; cinematógrafo: Hideho Urata; elenco: Masatoshi Nagase, Mihaya Shirata, Mariko Tsutsui, Peter Yu

Este filme de la singapurense, Nicole Midori Woodford (presentado en San Sebastian/Donostia), es una reflexión muy personal de la adolescente Ami, residente en Singapur de madre y padre japoneses, sobre el terremoto y tsunami de 2011 en Japón. Un sentido de soledad permea en el ambiente desde que conocemos a Ami y su padre, Wen Yong, ambos cuidadores de su abuela paterna. Parecen evitar aludir al pasado, aunque Ami siga expresando sus dudas, su falta de información de la desaparición de su madre, Satomi, cuando era apenas una niña. Poco a poco descubrimos las causas de su soledad: cuando sucede el tsunami, Satomi decide regresar al hogar de su madre y padre en Japón que sabe ha sido afectado, pero desconoce si han sobrevivido, si necesitan ayuda, si han desaparecido. Ella, como enfermera, logra viajar al lugar del desastre, pero su lazo de comunicación se rompe ante la desolación que contempla. Tanto Wen Yong como Ami quedan incomunicados y después de un tiempo, dan a Satomi y su familia como desaparecidx. Hubo casi 20,000 personas recuperadas muertas o declaradas desaparecidas.

Según Ace Chu, es el silencio que esconde el sufrimiento lo que permea en todo el filme. La voz que acompaña a Ami en las grabaciones que escucha continuamente es la de su madre asegurando que pronto volverá de su viaje, algo que nunca sucede. El cambio ocurre cuando Wen Yong le escribe a Isamu para que viaje al Japón e intente seguir los pasos de Satomi al visitar la casa de lxs abuelxs, los lugares + afectados por el terremoto/tsunami y la casa desolada donde alguna vez estuvo su madre. Ante esta devastación, sentimos precisamente el silencio del vacío, la presencia y ausencia de lo que una vez estuvo presente y ese mar ahora bloqueado para detener lo incomprensible.

Emilia Pérez
Director y guionista: Jacques Audiard; cinematógrafo: Paul Guilhaume; elenco: Zoe Saldaña, Karla Sofía Gascón, Selena Gómez, Adriana Paz, Edgar Ramírez, Mark Ivanir, Eduardo Aladro.

Este narco-musical—según lo califica una de las múltiples reseñas en El país que han elogiado y destrozado el filme—sobresale por tener a lxs espectadorxs a la expectativa en cuanto a su temática central y hacia dónde se dirige la historia. Cuando en la 1era parte no hay mención del personaje del título y todo parece girar alrededor de Rita (Zoe Saldaña), una abogada con ansias de servir a lxs + necesitados, pero que tiene que seguir el juego de defender a los adinerados para poder sobrevivir, nos imaginamos que en algún momento habrá confrontación donde se definirán los roles. Por supuesto, el que todxs estén cantando y bailando, en la calle, el tribunal y clubes, para mi añade un gesto cómico. Por eso cuando se da la reunión, peligrosa y violenta, entre Rita y Manitas, lo menos que esperamos es su propuesta de transformarla en la mujer que siempre quiso ser, esto de la boca del jefe de uno de los + peligrosos carteles de México. Esa transformación se da en escenas vertiginosas y dolorosas cubiertas de realismo mágico.

Emilia Pérez (Karla Sofía Gascón) protagoniza la 2nda parte de la historia con Rita como su “teniente” que cumple sus órdenes, aunque no siga sus consejos. Emilia pone en peligro las medidas de seguridad que con tanto cuidado armó Rita, mientras intenta reparar el daño que hizo a través de los años al asesinar y secuestrar a todxs los que representaran un obstáculo en su camino de controlar el narcotráfico. Aquí surgirá un nuevo amor (Epifania) para Emilia, sin poder soltar a Jessi, el amor de su vida y la madre de sus hijos cuando era Manitas. Así nos mantiene adivinando el curso final de la historia que puede o no volverse innecesariamente complicado. Emilia Pérez sobresalió en el Festival de Cannes con premios de actoras, dirección, música y el prestigioso Premio del Jurado y arrasó en los Premios Europeos. (Netflix)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mamá de Rafah, doña Lydia Rodríguez

Foto tomada de la página de FB de Rafa.

 

Para las y los que trabajamos en CLARIDAD, Carmen Lydia Rodríguez, era doña Lydia, la mamá de Rafah. No había día que no supiéramos de su comida, de cuando empezó a pintar a sus ochenta y tres años, de las celebraciones familiares.

Rafah vive orgulloso de su madre y así lo entendimos, la aprendimos a querer y admirar. Crió una gran familia de hijos, hijas, nietas, nietos y biznietos. El pasado sábado en la mañana supimos de su muerte, el 3 de diciembre le habían celebrado su noventa cumpleaños, así que nos tomó por sorpresa su partida.

Para todas y todos en CLARIDAD, Rafah, además de sus múltiples contribuciones como director de En Rojo, es un miembro querido de nuestra familia. En buena parte, él es como lo criaron y educaron su querido padre José Agustín Acevedo y su madre doña Lydia, así lo transmite continuamente  en sus valores y su trato.

A nombre de la Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, nos unimos a Rafah y toda su familia en un profundo y solidario abrazo.

CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña

 

 

Puerto Rico en un impasse al filo de la Navidad 

 

Los acontecimientos y noticias de las últimas semanas y días confirman la parálisis que afecta a muchos de los asuntos más importantes que nos atañen a todos y todas en el país puertorriqueño. Parecería que muchos de esos asuntos importantes y estratégicos de cara al futuro penden de un hilo que mueven manos «invisibles», pero no desconocidas para quienes seguimos de cerca las movidas políticas y económicas aquí.

Por ejemplo, la quiebra de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). El Plan de Ajuste de Deuda (PAD-AEE) propuesto por la Junta de Control Fiscal ( JCF) pende de un hilo, y tal parece que es muy poco lo que podrían lograr para su aprobación el Tribunal de Título III de la Ley PROMESA, la jueza Laura Taylor Swain y sus mediadores o la propia (JCF) ante el tranque de  Golden Tree y demás bonistas envalentonados por el «toallazo» que les tiró el Tribunal de Apelaciones de Boston. La jueza ordenó continuar la mediación pero luego de muchos intentos y largos meses, esta no ha producido un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Otra promesa rota de la irónicamente llamada Ley PROMESA.

Igualmente detenido está el plazo para que la JCF cese su intervención en Puerto Rico. A su salida como representante del gobierno de Pedro Pierluisi ante la JCF, Omar Marrero abogó por el cese de funciones de dicho cuerpo en Puerto Rico, pero recibió un cordial «tapabocas» del portavoz de los procónsules, Robert Mujica. Tal parece que Puerto Rico les está resultando muy lucrativo a ellos y a sus asesores – bufetes de abogados, consultores de todo tipo, y  la inefable McKinsey & Company, que factura millones de dólares a muchos bandos distintos en la Isla, y los mantiene a todos encandilados en su doble y triple juego, sin rendirle cuentas a nadie.  McKinsey anda por el mundo sembrando el caos. Su más reciente fechoría, su nefasta  intervención en la crisis por opiodes que azota a la nación norteamericana le acaba de costar $650 millones pagaderos al gobierno de Estados Unidos. Asesor por excelencia de la JCF y responsable del engendro de LUMA, en los últimos tiempos Mc Kinsey ha tenido una racha de multas millonarias en Sur África, Australia y otros países por fechorías cometidas en el ejercicio de sus funciones como asesores de grandes empresas, e industrias y gobiernos en todo el mundo. En Puerto Rico, McKinsey – que factura un mínimo de $2 millones mensuales por sus «servicios»» ha estado detrás de todas las medidas de austeridad y recortes de servicios que ha implantado la JCF. O sea, la austeridad para nosotros pero no para ellos y sus prebendas millonarias.

Otro asunto sin resolver son los servicios para la población estudiantil de educación especial. Entre el despilfarro monumental de fondos estatales y federales  en todas las agencias del gobierno de Puerto Rico, la JCF insensiblemente ha determinado  seguir arrinconado al estudiantado de educación especial, los más vulnerables y necesitados de servicios. La saga de la educación especial en Puerto Rico enfrenta de un lado a dicha población y sus padres que exigen loa servicios educativos y de apoyo a los que sus hijos e hijas tienen derecho, y del otro a un Departamento de Educación y un gobierno de Puerto Rico que han abdicado su responsabilidad hacia dicha población, lo que ha dado pie a un pleito de clase que ha durado décadas. La JCF propone, como siempre, que la soga parta por lo más fino, y que dicha población ceda en sus reclamos de servicio a cambio de una compensación de $5 mil por estudiante demandante. Además de humillante, la oferta de la JCF demuestra todo lo que está mal de su gestión y actitud hacia Puerto Rico y los puertorriqueños.

Por otro lado, quedó claro de la comparecencia de la renunciada Secretaria de Educación, Yanira Raíces, a las vistas del Comité de Transición del gobierno que, a partir del 25 de enero próximo, no habrá fondos en dicho departamento ni para salarios a los asistentes de Educación Especial, ni para las terapias que dicha población necesita como parte de su plan educativo integrado. Otra vez se repite el patrón de caos e incertidumbre en los servicios a estos estudiantes.

El impasse en Puerto Rico se extiende también no solo a la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), donde aún no se certifican los funcionarios electos en los pasados comicios del 4 de noviembre,  sino que también siguen en el aire la composición de la Asamblea Legislativa y los nombramientos del nuevo gabinete de la Gobernadora Electa.

Pero la mayor incertidumbre sigue siendo la inestabilidad energética y la poca confianza que genera el nuevo  «task force » nombrado por la Gobernadora Electa. Dicho «task force», anunciado con bombos y platillos, está integrado por demasiadas figuras relacionadas con el colapso de nuestro sistema energético y con las soluciones fallidas del pasado y del presente. Es imposible confiar en quienes tuvieron la encomienda de enderezar el rumbo de la AEE y nos fallaron o cayeron presas de otros intereses mezquinos. Contar con un sistema eléctrico confiable y estable, basado en energía limpia y sostenible es un imperativo para el  desarrollo económico futuro de nuestro país. Figuras y soluciones energéticas recicladas no son la respuesta que nuestro pueblo necesita y merece.

Ya entramos en un nuevo periodo navideño,  temporada del año donde cada puertorriqueño y puertorriqueña lleva dentro su propia versión de la Navidad. Sea o no religiosa, la Navidad en Puerto Rico es una época esperada porque convoca a la  familiaridad, la solidaridad y al encuentro de nuestra común humanidad en la alegría y el compartir tan característicos de familias y comunidades a todo lo ancho y largo del archipiélago puertorriqueño.

Por eso, aún en medio del impasse y de la incertidumbre política y económica, nuestro pueblo nunca pierde la esperanza, ni la fortaleza para resistir y perseverar en la aspiración de un futuro digno y próspero.

¡ Feliz Navidad para toda nuestra gente!