Inicio Blog Página 22

No soy nostálgico o el vacilón dialógico en la obra de Luis Rafael Sánchez

 

 

Especial para En Rojo

A Federico Irizarry Natal

 

Indiferencia a la nostalgia aduce el fabulador. Encara, sin embargo, oposición de algunos personajes. Antígona ofrece su vida en aras de regresar a un tiempo en que se dignificaba la muerte mediante el ritual del entierro, término que suscita equívocos que le encantarían a Dafne la diva. Lo liminal, después de todo, configura las prácticas transgresoras de Dafne. Ella actúa convirtiendo la norma social en áreas grises. Imposible acudir a los parámetros de las buenas costumbres para evaluarla. Derrota las pretensiones regulatorias de la real academia. No hay precepto moral que encasille su proceder. No está codificado. Habita el ser o no ser de la impudicia.

Dafne expresa sorpresa fingida ante el aplauso que le concede el Congreso de Asuntos de la Familia. Se desarticula la nostalgia ante un futuro decodificado de antemano. Aspira al mito, sujeto de un imaginario que tritura la nostalgia porque suscita adulación infinita que trivializa el tiempo. La inmanencia que anima al mito oblitera el recuerdo, contraviene el sentido de pérdida.

Que no tiene fechas el aire concluye una voz en La importancia de llamarse Daniel Santos. Si la vida moderna nos descalabra el espíritu, dice Bianca, se busca solaz en un tiempo previo de sosiego.

El bolero, sin embargo, concreta el umbral que trasciende, confirma o niega la nostalgia. La ambigüedad propone polisemia, la palabra inasible, las aristas disímiles que suscita una percepción, la muerte del autor si, como dice Barthes, los lectores se apropian de palabras ajenas y configuran su propia interpretación. Si le creemos a Mandrake el Mago, la nostalgia es ensayada. En el libreto espontáneo de Papa Morrison, la nostalgia es un artificio, un recurso teatral que traza un hilo emocional con la audiencia dado que la vida consiste en una secuencia de pérdidas. ¿Qué constituye el bolero al que se accede en las velloneras de América que visitó Luis Rafael? Ensayar, repetir, reiterar, recordar enmarcan al bolero, animan el dialogo con la vellonera. Cerveza en mano, se intenta anular el tiempo revisitando una angustia primigenia. Se intentan difuminar aflicciones del corazón. Yo no he visto a Linda, pero sí la veo no la conozco.  La congoja performativa ocupa el primer palco existencial.

La nostalgia supone fronteras temporales, un antes y después que anula el ahora. Si la vida es una cosa fenomenal, lo mismo pal de alante que pal de atrás, nos ahorramos la elipsis, el presente que se disipa al momento de enunciarlo. Pero el tapón automovilístico que enmaraña al muy pulcro senador Vicente Reinosa oblitera la nostalgia dado que la inmovilidad concentra la energía en el aquí y en el ahora. Por eso recurrimos a la nostalgia porque el presente también puede ser una tara, que hay mucha doña deprimente y deprimida, confiesa el doctor Severo Severino. No hay mejor antiséptico que un viaje al pasado, al mundo imaginario de Disney, que el caos mental se remedia conversando con el perro Pluto, recomienda el galeno.

El primer perro Buddy Clinton apuesta también a contrarrestar la nostalgia mediante su incorporación al libro Guiness por ser el primer animal que opera como un Perry Mason, el primero en “interceder por el honor de un presidente norteamericano”. Su salto a la fama anularía el tiempo, constituiría un túnel cuántico que conecta al ayer con hoy. Merecida tiene la inmortalidad si logra librar al maculado mandatorio de su condena ciudadana por haber avasallado la inocencia de una púber, una relación de poder asimétrica similar a un peso pesado contrapuesto a un peso pluma. Se engañó a sí misma Mónica suponiendo un camino franco al primer dormitorio de la nación, ignorando las malas artes de Hillary, la misma que logró que una comentarista demócrata de CNN le adelantara unas preguntas del debate contra Bernie Sanders, lo que demuestra una afinidad de los Clinton con conductas indecorosas.

El perrito presidencial muestra un conflicto de interés al defender un amo que no solo le alimenta con Alpo gourmet, sino que además engalanó su pata izquierda delantera con un Rolex, y como no hay nada nuevo bajo el sol dicen que dijo Salomón, Buddy se propone actuar como el Michael Cohen de Trump. El affaire Lewinsky es de poca monta; lo que intentará Buddy es librar a su amo del lastre histórico que supone haberles declarado la guerra a los pobres, de intentar descalabrar la red social de protección a los estadounidenses más vulnerables a la vez que fortalecía el welfare corporativo. Que la presencia histórica de Buddy se concreta por los sobos recibidos en su barriga por gente importante como la voz primera del Vaticano y el Dalái lama.

Buddy reniega de la nostalgia, que agua pasada no mueve molino, que la inclinación temporal del primer perro coincide con la infalible brújula de Jack Sparrow, todo gravita hacia el norte, la vida gravita hacia el ahora dice Buddy, “solo en el presente radica toda vida” (97), fin de la cita filosófica del primer sujeto perruno.

¿Qué hace un general con un antiquísimo traje blanco? ¿Por qué Quintina le remienda el corazón a Don Goyito? Todo recala en la disolución de la nostalgia, en abrogar el pasado. Bien lo dice el General Cataplum en Farsa del amor compradito: “Las tradiciones pasaron de moda”, según consta en su proclama unilateral (28). De una acotación misma surge una nostalgia deshilvanada por la ambigüedad dado que hay “un viejo baúl que parece recuerdo de piratas” (7). Algo sabemos de piratas porque uno de los nuestros, Roberto Cofresí, ocupa un lugar en el salón de la fama de la piratería. Que Roberto evidenció las bondades de la globalización lo sabe todo el mundo porque se requirió una alianza mundial para poner fin a sus travesuras marítimas. De confrontar al enemigo resulta ducho el General Cataplum porque puede que aparezca con la escopeta de una bala o con la de dos. Ese equívoco militar impide que cuaje la nostalgia ante la indefinición que desarticula la sensación de pérdida o ausencia. Ni siquiera el final de La farsa acoge la nostalgia porque no se echa de menos lo que no es, que Pirulí Pulcinello abjura de la caída absurda del telón porque “esta obra ha sido alterada”, pero jura y perjura el Pirulí e invita a regresar al teatro para atestiguar un final diferente.

Devórame otra vez propone reiterar, alargar el presente. Nadie puede acusar a Luis Rafael de inconsistente, que en su texto “Palabras viajeras” destaca lo atemporal del bolero, “los boleros sin tiempo” y escribo las comillas de rigor para que nadie me acuse de plagio. Atestiguo que ha sido el escritor quien consagra la eternidad del bolero, que el reloj se ha tornado superfluo donde impera la inercia del tiempo. Newton no lo vio venir, pero Luis Rafael sabe que la imaginación tercia en la abolición del tiempo. Nos permite reinventar el siglo a lo Rabelais. El capital desequilibra sus bondades en favor de los suyos, pero la naturaleza, nos asegura el genial Darwin es democrática, dispensa sus parabienes a todos por igual. Gente con connections exuda privilegio, ostenta una falaz ecuanimidad, endeble fachada que descalabró un agresivo juey palancú en La Guagua aérea. El juey ancestral, de los 60’ digamos, devela lo prolífico de la naturaleza, el palancú horada una madriguera donde mejor le parece, convive con excelsos cañaverales, una caña brava enhiesta que opaca la explotación laboral que precedió a un tiempo muerto infinito, alardeando de su extinción, papel inolvidable de manos a la obra y el país se convirtió en un semillero de fábricas, loas a Santo Teodoro Moscoso. Escribo estas palabras y me invade la nostalgia que pretendo deslegitimar al recordar la Farmacia Moscoso instalada en la plaza de recreo de Ponce. Volvamos al palancú, inolvidable la indignación contagiosa que modela José Luis Chavito Marrero en la versión cinemática. Chavito nos abandonó y se llevó su furor ético, ausencia ideal en estos días de descontrol fiscal en los que procónsules financieros han gestado una descomunal transferencia de fondos públicos a manos privadas. Que solos se quedan los vivos.

El anhelo elusivo también suscita nostalgia. Píramo y Tisbe, protagonistas de La hiel nuestra de cada día, tratan de escapar de su pobreza superlativa retrotrayéndose a un pasado de plenitud que pudo haber sido realidad inefable o fábula. He ahí el eje de la ambigüedad.

Leo en La importancia que los empobrecidos de San Paolo apabullan a la nostalgia poniendo colores donde no existen; se apoderan de su imaginación y renuevan el presente, “reinventan la vida”, lo mismo pal de adelante que pal de atrás. Así dispensaba sus atenciones Daniel Santos. Leo que no tiene fechas el aire. Que no tiene fechas el fuego. Agente aséptico fue Daniel Santos que nos libró de las fútiles penurias que reparte la melancolía. Las velloneras de América eternizan su proceder bolerístico, cada moneda invalida la angustia que podría suscitar su deceso, esa voz única aniquila la melancolía, expone su sexualidad sin tiempos muertos, acota la voz de la Importancia.

Afortunadamente la naturaleza nos concedió herramientas para desarticular la melancolía. La voz del texto considera que la risa es un remedio congénito boricua contra la melancolía. Si se contrabandean esperanzas en los dos extremos del charco, existe la utopía posible que pregona Kant, se vive en un eterno presente a espera de la vida digna, que no todo el mundo puede vanagloriarse de un de Hostos, un Betances, un Tapia en un mismo siglo (guárdenme el secreto: estas últimas palabras no son mías, pertenecen a Félix Córdova Iturregui).

La prosa fragmenta, se tiende en el tiempo, tonifica al presente, induce a esperar el próximo fragmento, que la conferencia magistral El himno de la vida de Luis Rafael Sánchez consta de 15 fragmentos. En ese texto, el escritor abjura del sentimiento de insatisfacción o fracaso. Apabulla la melancolía al prometer que la frustración no sería ni el norte ni el sur de su vida. Como sentencia cuasi final nos recuerda las palabras inmortales de Martí: “Nuestro vino es amargo, pero es nuestro vino”.

Impropio resulta renegar de la melancolía. Se ha estipulado que se viene a sufrir a este valle de lágrimas, la muerte es jurisdicción de Dios, que Sócrates desmitologiza a la muerte prefiriendo el mundo de las ideas platónico a las incertidumbres de la vida material, “resolver el problema de la vida” es agenda inconclusa proclama Antígona.

La nostalgia venida a menos aplaca el sopor de la pérdida, bálsamo para el espíritu, paz que fructifica al amparo de un mohín de indiferencia, concilia y reconcilia con la madre fortuna. La muerte de la nostalgia concreta la disolución de la cultura determinista, un imaginario centrífugo que democratiza su dispersión, que consigna la vellonera, la santera del pueblo, que conjura los males del corazón, yo no he visto a Linda pero espero al cartero todas las tardes, la posibilidad, la espera que reniega de la melancolía, la fruición lúdica que no discrimina, que cobija lo mismo al de adelante que al de atrás.

 

 

 

 

 

Doña María Ledée: “Esos no son de aquí»

 

Especial para En Rojo

 

“‘Cuando los dedos de arena deshacen,
la dureza de la piedra solo es memoria del gesto inacabado”.

José Saramago

 

Estoy bien, en calma mientras el sol imponente se planta en occidente a la altura de los palmares de Isla Verde y Cangrejos. Son las siete de la mañana camino hacia la playa, busco un muro estratégico para observar. Me siento, disparo la mirada, a la izquierda un grupo de turistas que aún festejan la trasnochada con cervezas, nachos y mariguana. Son turistas de sol y playa. Por ese lado también camina un turista con barbas blancas. En su iPhone hace dos funciones: graba el momento mientras habla con alguien de Nueva York.  No se enteran de antiguos caseríos, ni de los actuales problemas que anuncian miseria.  Lo más que le interesa es la toalla tendida al sol.  No es importante para ellos el punto poético de ver estos paisajes costeros. Creo que este sitio se disfruta con una mayor sensibilidad poética para que el mundo del presente se haga más tolerable. Cuando las dudas se disipan aparece la melancolía, aparecen paisanos interesados en contar historias humanas de Puerto Rico, es decir, historias concebibles de un barrio legendario que llamaban Cangrejos.

La resaca durante la noche ha sido brutal. La erosión endiablada se ha comido la playa de Ocean Park.  El oleaje se acerca más a la calle, la cubre de arena, la corriente de la resaca llega al parque y al estacionamiento. ¿Cómo se explica este fenómeno? Es preocupante. Cada año es más fuerte la excavación de la ola en la costa.  La fuerte marejada desentierra metales, troncos de palmeras muertas, muros pesados, pilares de un desaparecido puerto, vigas de residencias y restaurantes. Es impresionante que un lejano paisaje playero quede al descubierto. El conflicto entre el mar y las construcciones urbanas pone al descubierto artefactos del pasado no muy lejano.  Sin duda, son vestigios de Cangrejos que salen a flote sin importancia.  Esto no es normal, ¿por qué no saltan las alarmas del cambio climático?

Esta indiferencia avanza desde que vengo aquí a reflexionar en solitario, al ritmo de las olas incansables que ya es música para mí el ritmo de las olas incansables que llegan a la orilla.  Pero también el rompimiento de la ola se mezcla con mis paisanos que conocen mejor la resaca de Cangrejos. Cada verano se materializa la pérdida de un poco más de playa. El océano Atlántico se nos viene encima y al parecer nadie ni el gobierno mismo, tienen un proyecto o idea para paliar el desastre que se ve venir.

Veo venir cada año la ruina de este hermoso paisaje para esta época estival. Se aproxima el final de un mundo que no fue mío ni tampoco del lector, probablemente. Los paisanos de Cangrejo, Machuchal y Villa Palmeras que aún viven salen a ver el final de una época. Los auténticos vecinos vienen aquí caminando en todas direcciones y se detienen con angustia a ver lo poco que queda de la génesis. No hay que darle muchas vueltas a la cabeza, esto se acaba. No hay poder que detenga al océano: las brutales marejadas, los sargazos y el turismo incapaz.  Y cómo golpean esos elementos hasta derribar a un vecindario para siempre. Soy de tierra adentro, me quedo patidifuso sin saber qué hacer para evitar el desastre de la memoria de Cangrejos.

Contemplo cada verano el interesantísimo final de la odisea que llevan los descendientes de Cangrejos.  La época estival ya no es la misma. ¿Dónde están las vacaciones veraniegas de los paisanos, obreros, empleados públicos o de los escolares? Este fenómeno del cambio climático no ha dicho su última palabra sin duda que no ha trazado aún sus límites. No hay banderas rojas, son playas desprotegidas, la adrenalina del Atlántico es alarmante. Los turistas americanos desconocen los lugares donde tienden toallas y sillas de playa. Desconocen la bachata que resuena con fuerza y gravedad en esta imponderable resaca de Cangrejos.

No acostumbro contemplar a Cangrejos a estas horas de la mañana. Es otro tiempo estival. A estas horas la reflexión no es forzada cuando con frecuencia me encuentro con doña María Ledée y su mascota. Es una cangrejera al cien por cien. Es una noventona que vive con su perrita poodle en el residencial Luis Llorens Torres. Lleva siempre un traje oscuro de algodón ya degradado por los años. Cuando está de buen humor se acuerda de San Mateo de Cangrejos, Villa Palmeras, Barrio Obrero y Machuchal.  Tenemos la misma costumbre de recordar. Esta mañana tengo la suerte de charlar con ella una vez más.

Llega a Ocean Park en busca de un banco solitario y se sienta a observar la lontananza cuando el mar estaba retirado, muy retirado de la costa. Entonces, Ocean Park era una playa de arenas extensas y blanquecinas que para alcanzar el agua había que cruzar una región de dunas, un bosque de almendros y palmeras, manglares, matas de icacos y uvas playeras. Y se llegaba con alegría. Entonces no eran playas de sol, neveras, sillas, ni sombrillas para turistas sino de anafres, senderos de arenales, marismas, villas de pescadores, cocoteros y nichos de cangrejos.

No es que antes se viviera mejor, quizás sí, pero tengo la sensación de que doña María levanta más la vista que nosotros porque su mirada nació aquí, es patrimonio, sus recuerdos fotografían otra realidad climática más generosa. La voz de ella está llena de historias, de escondites y juegos de la geografía costeña muy distinta a la del presente.  El padre fue el último pescador de Las Marías. La madre la llevaba a escuchar misa los domingos en la iglesia de San Mateo de Cangrejos. Aún lleva la imagen de la Virgen María colgada al cuello. La besa cuando se despierta. Me encuentro esta mañana estival a doña María caminando por la orilla recogiendo objetos frívolos que devuelve al mar y que sabe que no los iba a conservar.

La madre se llamaba doña Lisa Sampayo y le cantaba canciones de cuna en un lenguaje criollo de San Tomás. En cambio, acompañaba a su padre a pescar en el mar de Cangrejos. Era de la isla de Vieques, municipio situado al este de Puerto Rico. No me contó mucho de su padre, pero debo decirle que se llamaba Juan Ledée. Era un viequense blanco y nacionalista que de Vieques saltó al poblado de Juncos, luego a Caguas hasta finalmente instalarse en Santurce donde conoció a doña Lisa. La señora María, me señala con el dedo índice las rocas donde colocaba las trampas su padre para atrapar langosta mientras lo esperaba en la orilla. Su vida es un legado de una memoria histórica familiar, costera, atlántica, caribeña y cangrejera.

En tanto que mis paseos por la playa me hunden en una confusión azarosa, histórica y poética. Este horizonte que descansa en el infinito también me remite a un destino no muy alejado de asedios británicos y holandeses. Cangrejos fue y sigue siendo costa de desembarcos y ataques rechazados por la población cimarrona.  En esta orilla Cristóbal Colón vio una lumbre de leñas y siguió de largo. En esta ruta marítima del norte, entonces, eran los galeones de velas los que acercaban a la isla a la España ibérica y musulmana.  Por esa ruta entraron mercancías, esclavos, la Biblia, la guitarra, europeos y canarios. El poeta cagüeño don José Gautier Benítez adoptó esta navegación como un punto poético romántico y nos regaló un hermoso poema “A Puerto Rico” (Regreso de España.)

 

 A Puerto Rico (Fragmento)

¡Patria! jardín de la mar,
la perla de las Antillas,
¡tengo ganas de llorar!
¡tengo ganas de besar
la arena de tus orillas!

 

El Contemplado de Pedro Salinas es otro poema relevante que sigue el guión poético establecido por José de Gautier Benítez.  Es un poema de expresión de amor incondicional al mar y las arenas del Atlántico antillano.

 El Contemplado (Fragmento)

¡Si tú has sido para mí,
Desde el día
Que mis ojos te estrenaron
El contemplado, el constante
Contemplado!

 

Se nota a leguas cómo el horizonte marítimo del norte de la isla ha definido la textura poética de los paisajes del litoral de la Capital, el Condado, Miramar y Cangrejos.  Recuerdo poemas mientras María (la tuteo) recuerda boleros de Silvia Rexach, Mirta Silva y mucha salsa del sonero mayor Ismael Rivera, Maelo, de Tras Talleres y Barrio Obrero.

A sus noventa y tres añitos, no tiene masa muscular, la cara está enjuta, los hundido sus ojos, no se corta las uñas. Los pómulos están vacíos, se recoge el pelo con una gomita, usa chancletas mete-dedos; no suda, sino que le salen mieles de su piel cimarrona y anda en sus huesos seguida de su perrita la cual recibe regaños cuando quiere orinar en una esquina visitada antes por otro canino. Es callada y reservada, no sabe leer ni escribir. Parece que nunca le hizo falta. Además, es cálida a su manera.

De modo que, todos los días llega a la orilla de la playa para contemplar los paisajes desaparecidos de la juventud. Entonces, no había turismo masivo y llegaba en el trolley de Villa Palmeras a Ocean Park. También lo destruyeron, ya no existe. Su padre le contaba que después del 1898, la marina americana construyó cuarteles para la soldadesca invasora. Esos fueron los primeros turistas y nos trataban como si fuéramos un pueblo salvaje. Los americanos secaron la laguna, luego le tiraron capa relleno. Luego se comenzó a vender solares a los extranjeros. Así fue como se fundó este barrio de Ocean Park. Las nuevas calles fueron identificadas con nombres americanos personeros de la invasión. Tales como la avenida Ashford, McLeary, Taft, Washington, McKinley y muchas otras.  De modo que los lugareños de toda la vida se convirtieron en carpinteros, albañiles, choferes, estibadores, jardineros y  servidumbre. Los barrios de Cangrejos fueron los primeros en ser libres y los primeros también en ser sometidos. A pesar de todo, muchos cangrejeros conservan un rincón en estas orillas que despiertan fascinación y cercanía.  Llevan por orgullo que Cangrejos fue el primer lugar de la creación de Loíza, Carolina, el Condado y Santurce.

Donde estoy sentado puedo conversar con María cálidamente.  Y mientras la escucho pienso que me hace infeliz ver cómo la playa se va llenando de turistas y gente que desconoce que Cangrejos fue una comunidad antillana, fuerte, cultural y de larga vida. Este lugar no se vive como era. Se ha americanizado. No tomaron en cuenta la continuidad de Cangrejos. Por tanto, la americanización urbana y comercial derrotó al antiguo pueblo que intentó ser una ciudad, pero quedó inconclusa. El hecho es que Cangrejos ha desaparecido y la narrativa de su gente quedó abandonada. María me habla con un nudo en la garganta. La entiendo. Ha perdido su mundo de ayer.

Para ella los meses, días y noches, siempre fueron de época estival. Gracias a su lucidez, y la tenacidad de recordar, María recobra su razón de ser y su pasado, mamá y papá. Sus memorias de gente buena es lo que la retiene aquí en su mundo sobre cemento y asfalto; entre el caserío del poeta Luis Llorens Torres y la orilla de arenas de Ocean Park. Hoy, el mar luce al fondo como un retablo sin columnas, ajeno a mis paisajes de campo y piedras.  María conoce los olores del mar: el de la ola, la sal y la arena. Me siento tan pequeño recordando las mañaneras de buena conversación con María.

Esa arena es íntima para María, pero lejana a mí porque mi intimidad está adherida a memorias de una plaza esperando por los campesinos.   Llevo los nervios del campesino rural. Entonces, cabe decir que María pervive como «la filosofía que nace del asombro y la contemplación”. El poeta es el villano más libre de la humanidad. Ese carácter me lleva a frecuentar mañana y tarde la resaca que nos trae el Atlántico. Y lo más importante para mí es la tertulia que me regalan los paisanos que aún viven en las marismas de Ocean Park. He conocido tantas historias inacabadas de paisanos como don Esteban Díaz. Es un cangrejero que lleva más de cinco décadas recorriendo arenas con un aparato que detecta metales. Es un buscador de oro desde el litoral del Condado a Isla Verde.

Don Esteban nació en Villa Palmera. El mismo barrio de doña María.  Estas arenas, el mar y los cocoteros son un refugio fresco aún para los cangrejeros. En otra ocasión les hablo del buscador de oro que hoy se muere de cáncer. Su tenacidad y ganas de vivir son de piedra sobre piedra. María y Esteban tienen memorias de plomo, saben de dónde vienen, quién eres y hacia dónde vas. Un enjambre de turistas estadounidenses ocupa la playa del último Trolley. Es la alarma de que nuestro encuentro de hoy ha terminado. “¿Qué es eso María?” Y me responde: ”Esos no son de aquí». Nos despedimos, abandonamos la playa con garbo y mucha chispa.

 

 

 

 

 

Historias de hombres que rompen con los moldes esperados: The Wizard of the Kremlin, De Gaulle: Résistance y De Gaulle: Liberté

 

En Rojo

Decidí escribir de tres filmes que no están en salas de cine aquí en Puerto Rico y dudo mucho que lleguen en algún momento. Pero como hoy en día, gracias al streaming, si uno tiene paciencia, encuentra casi cualquier filme no importa cuándo se exhibió, su país de producción y su país de origen. Criterion Channel es una joya, pero otras plataformas también se ocupan de complacer a lxs espectadorxs, por supuesto, por un precio moderado o exorbitante. Vi The Wizard of the Kremlin en Fine Arts hace varias semanas que, aunque es de 2025, se exhibió en el circuito americano este año, pero contrario a Mixtura (Perú, Ricardo de Montreuil) también del 2025 que sigue en cartelera, ya desapareció. De Gaulle: Resistance (parte 1) y De Gaulle: Liberté (parte 2) son dos regalos que encontré en París durante la ola de calor que nos obligó a refugiarnos en el cine. Las vi en francés original y sin subtítulos, así que tuve que despertar la memoria del francés que aprendí en UPRRP y lo practicado en las otras ocasiones que he visitado esta hermosa (y ardiente) ciudad.

The Wizard of the Kremlin

Director:Olivier Assayas; guionistas: Olivier Assayas y Emmanuel Carrère; autor: Giuliano Da Empoli; cinematógrafo: Yorick Le Saux; elenco: Paul Dano, Alicia Vikander, Jude Law, Jeffrey Wright, Tom Sturridge, Will Keen, George Sogis.

Olivier Assayas tiene un estilo muy peculiar de contar sus historias. En este caso, el narrador parece ser un profesor investigador estadounidense conocedor de la historia y política de la Unión Soviética y luego su transformación en la Federación Rusa. Su contacto y principal interés es entrevistar a Vadim Baranov, conocedor y ex participante de esa transición. Aquí entonces cambia nuestro narrador que nos lleva confusamente a los cambios sociales y políticos y su papel en esa “nueva Rusia”. Con una voz monótona, casi como si él no tuviera participación en la historia, Baranov nos cuenta el ascenso de Vladimir Putin y la desaparición de hombres poderosos de la nueva oligarquía. El tono que usa Baranov hace de estos cambios una normalidad y nunca da la impresión de que él mismo pueda ser un blanco que remover en la nueva política que él mismo ha construido. Los cambios se presentan como necesarios para el desarrollo de la nueva nación (Mother Russia), pero Baranov siempre se presenta distante, casi sin verse afectado emocionalmente. Para lxs que vieron la miniserie del 2024, “A Gentleman in Moscow” basado en la novela de Amor Towles, ambas tienen ese estilo de contar donde lo importante es la secuencia y no lo sorprendente. Con todos los hechos narrados, sobresale Jude Law como Putin.

y De Gaulle: Liberté

Director: Antonin Baudry; guionistas: Antonin Baudry, Bérénice Vila; autor :Julian T. Jackson; cinematógrafos: Giora Bejach y Pierre Cottereau; elenco: Simon Abkarian, Simon Russell Beale, Florian Lesieur, Benoît Magimel, Loïc Corbery, Félix Kysyl, Anamaria Vartolomei, Niels Schneider, Campbell Scott, Daniel Betts.

Podemos olvidar montones de nombres de líderes en la historia de Francia, pero la figura de Charles de Gaulle en el siglo 20—a través de la entreguerra, la 2nda guerra mundial, la formación de la 5ta República, el proceso de independencia de Argelia—es dominante. El no fue una persona “bendecida” con dinero, estudios, contactos poderosos. Decidió hacer su carrera en la rama militar a pesar de no tener las cualificaciones buscadas por sus superiores. Tampoco lo detenía un no, un fracaso, un regaño, una degradación. Todo esto se dramatiza en ambas partes del filme sobre los años de 1940 a 1944.

La Bataille de Gaulle: L’ âge de fer

Esta 1era parte presenta incidentes al parecer desconectados, pero serán las historias que dan el trasfondo histórico de lo que vamos a presenciar como presente. Generales destacados en la 1era guerra mundial, convencidos de que ésta era la única manera de salvar a Francia de la máquina destructora Nazi, firman un armisticio que les permite ocupar parte del país. Jóvenes como Fernand Bonier de la Chapelle se lanzan a la calle para protestar y organizarse para revertir esta decisión. El general Charles de Gaulle se opone tenazmente a esta decisión y favorece la formación de un gobierno francés en el exilio ubicado en Londres donde tiene que exiliarse al ser declarado enemigo de Francia por Henri Philippe Pétain y su nuevo gobierno. Es precisamente el mensaje radial por la BBC de De Gaulle (junio 1940: “la voz del honor nacional y libertad: Resistir”) lo que no solamente define su posición ante el avance del fascismo en Europa, pero además el papel de su nación (ahora dividida ideológicamente como tantas veces en su historia) en una guerra de aliados donde Inglaterra y Estados Unidos dominan el discurso público y nacional. Si en los primeros años De Gaulle tenía que batallar con su aliado, protector y debatiente, Winston Churchill (en un papel maravillosamente interpretado por Simon Russell Beale) y los generales y políticos franceses que lo rechazaban, luego en la 2nda parte, se añadirá Franklin Delano Roosevelt (Campbell Scott) con su propio mapa de dominación e influencia estadounidense.

La Bataille de Gaulle: J’écris ton nom

Personajes históricos dentro del círculo de De Gaulle ocupan espacios muy importantes y prolongados en esta 2nda parte. Destaco al General de brigada Philippe LeClerc (Niels Schneider), a cargo de las tropas de la Legión Extranjera (en su mayoría de territorios africanos además de españoles Republicanos) y del líder de la Résistance, Jean Pierre Moulin (Félix Kysyl), quien a través de sus posiciones políticas en 1939 ayudó al gobierno Republicano español y que en estos momentos logra unir los diferentes grupos de la Résistance para apoyar el plan de liberación de De Gaulle. Son episodios que tienen vida propia con su enlace al desarrollo de las Fuerzas Francesas Libres (FFL), las estrategias de De Gaulle para reclutar + grupos de soldados y convencer a los aliados que su plan militar es el único que podrá derrotar a los Nazis. Y aunque le toma tiempo convencer y obtener el apoyo de los territorios/colonias en África, es el que mejor conoce el territorio y sus ejércitos. El fin de esta reconquista es llegar a París, donde los parisienses ya estaban en la calle y caminar con ellos en el Arc d’Triomphe. Y ahí estuvo también “La Nueve” con los soldados españoles que nunca perdieron la esperanza que su país sería el próximo a liberar.

En las críticas de The Guardian y El País, comparan la imagen de De Gaulle a la del Quijote como alguien arrogante (nadie lo puede persuadir a tomar otro camino), obstinado (no se desvía de su meta y estrategia para lograrla) y genial (por sus resultados, incluyendo después del final de la guerra). Simon Abkarian interpreta precisamente a ese De Gaulle con sus 6 pies y 5 pulgadas, cuerpo espigado, su quepis que le añadía varias pulgadas, su seriedad en cualquiera de las situaciones con que se enfrenta desde el exilio, África y Francia y su seriedad y posiciones claras con dirigentes y subalternos. Debemos recordar y volver a ver a este excelente actor en Yes (Sally Potter 2004), Casino Royale (Martin Campbell 2006), Rendition (Gavin Hood 2007).

Fue un privilegio poder ver estos dos excelentes filmes, dos días corridos, en una sala de cine en París donde el público aplaudió y se mostró tan conmovido.

 

 

 

Siguen pulseando el gobierno y LUMA

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico de acoger las demandas presentadas por el Gobierno de Jenniffer González Colón que pretenden cancelar el contrato de LUMA Energy evidencia que no hay duda de que este es un procedimiento que le urge al pueblo de Puerto Rico que se resuelva.

Consultado sobre la determinación de ese tribunal, emitida el 8 de agosto, el licenciado Luis Santini Gaudier, quien fue representante del interés público en la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), expuso que, del tribunal de acoger el caso, no hay duda de que este es un procedimiento que urge al pueblo de Puerto Rico que se resuelva. “No lo va a resolver el pueblo de Puerto Rico, lo va a resolver el tribunal. Pero le urge al pueblo de Puerto Rico que se resuelva si LUMA se va o se queda”.

A juicio de Santini Gaudier, la controversia del caso presentado por el Gobierno es sencilla —aunque aclara que él no la hubiese planteado tan sencilla. Explicó que debido a que cuando se presenta una demanda en el tribunal se tienen que incluir todas las causas de acción de a quién se va en contra, no se puede escoger fraccionar una causa de acción y si esa no sale bien después radicar otra.

Resaltó que lo que está pendiente en el tribunal ahora mismo es si era necesario el voto unánime de todos los miembros de la Junta de Gobierno de la AP3 para aprobar la extensión del contrato suplementario de LUMA. De acuerdo con la Ley 129 del 2009, se supone que hubiese un voto unánime de los miembros de la junta para que se pudiera renovar el contrato. De no ser unánime, se supone que no se hubiese aprobado, debido a que hubo dos votos abstenidos. Por tanto, no se puede considerar que fue una votación unánime. Los votos abstenidos fueron los de Liza Ortiz y Héctor Ferrer, ambos como representantes del pueblo.

El licenciado Santini, quien también participó del estudio que hizo el Colegio de Abogados sobre el contrato original de LUMA, entiende que tanto el contrato original como el complementario son nulos. Apuntó que a la demanda presentada por el Gobierno él le hubiese añadido la falta de la negligencia con la que ha actuado LUMA e incluso que LUMA se constituyó después de que se le adjudicó el contrato por la AP3.

“Es decir, LUMA no participó, no licitó en ese contrato porque quienes licitaron fueron las compañías matrices ATCO y Quanta y IEM”. De hecho, Santini Gaudier radicó una querella ante la Oficina del Contralor, ya que se supone que cuando se hace una subasta, los interesados tienen que participar en la subasta. Cuestionó cómo se le adjudicó un contrato a una entidad que se constituyó después que pasaron todos los procesos y fue adjudicado a una entidad que no existe en derecho. Denunció que el contralor no ha hecho nada con la querella.

En cuanto al caso ante el tribubal, afirmó que este está partiendo de la premisa de que el contrato original es válido y que una extensión que estaba por vencer, el último día, la AP3 se reúne y lo extiende. “Eso fue lo que presentó el Gobierno y la AP3, por lo que no se presentó un caso en todos sus méritos”. En tono enfático expuso que el informe del Colegio de Abogados, además de comprobar que el contrato original de LUMA es nulo en derecho, contiene todos los incumplimientos de LUMA. El informe se les envió a todos los candidatos a la gobernación, a la Oficina del Contralor y hasta a las agencias federales. “No le hicieron caso”.

Por su parte, el licenciado Rolando Emmanuelli Jimenez, señaló en entrevista sobre la decisión del TS de acoger el caso que esta fue cinco a cuatro y que dos de los jueces del ala conservadora progubernamental se mudaron a la disidencia. Ello refleja que hay una disputa bien grande y que el caso está listo para que el tribunal lo atienda. El punto, dijo, sería si los documentos y los textos que las partes puedan presentar son suficientes para que el tribunal resuelva el caso. El Tribunal Supremo le dio 30 días al gobierno para que presente sus alegatos y 30 a LUMA para refutarlos.

Una vez el caso quede sometido en ese plazo de 60 días, el licenciado Emmanuelli Jiménez estima que el tribunal podría tomarse entre otros 30 a 60 días más en resolver, “lo cual es bien interesante porque el tribunal podría dar por terminado el contrato de LUMA y establecer que es nulo. Hay que fijarse que la opinión pide que las partes le muestren al tribunal sobre los remedios de transición. Eso lo que está anticipando es que puede haber una anulación del contrato y habría que mediar sobre el proceso de transición que obviamente sería a base de lo que establece el contrato, porque eso está bien pensado ahí”.

Al preguntarle si LUMA podría asumir una “transición eficiente”, en caso de que el tribunal determinase que el contrato es nulo y ordenase una transición, el licenciado Emmanuelli Jiménez reaccionó: “Esa es la pregunta de los 64 mil chavitos”.

El licenciado, que también participó en el estudio del Colegio de Abogados y ha estado inmerso en todo el proceso legal de la deuda de la AEE como representante de los retirados, alertó de que una transición hacia otro operador privado sería un error garrafal. “Ya es evidente que en un sistema como este no puede pasar a una operación privada. La que venga va a ser peor”.

En su opinión, la única alternativa razonable que tiene el Gobierno es enmendar la ley de manera sustancial para que la AEE sea “una autoridad autónoma, democrática, sin politizar y profesional. Que se corrijan los defectos de la ley que ocasionó toda esa politización y que vuelva a ser un ente público. Esa es la gran decisión que tiene que tomar el pueblo de Puerto Rico. Volver a otro operador nos va pasar igual que con la Autoridad de Acueductos”.

Al igual que su colega, el licenciado Emmanuelli Jiménez recalcó que el contrato original de LUMA es nulo por ser leonino y que la extensión fue algo que el Gobierno sacó después. Expuso que si el Gobierno prueba las alegaciones de la demanda de que el contrato es nulo, esto no generaría derechos ni obligaciones para con LUMA y, por ende, habría que entrar en un proceso de transición que podría incluso conllevar que LUMA tenga que devolver las prestaciones, es decir los $135 millones que ha recibido por operar.

Respecto a si, no conforme con la determinación, LUMA podría apelar y a cuál foro, indicó que la única oportunidad sería que hubiese algún punto federal, tendría que acudir al Tribunal Supremo de EE. UU., acción que es cuesta arriba porque dicho tribunal solo atiende el 1 % de los casos que se le presentan.

 

 

 

 

 

 

Ni carbón ni gas

 

Ya sea gas o carbón, ambos combustibles fósiles son rechazados por las comunidades de Salinas y Guayama. Los dos generan daños a la salud y al ambiente y cualquiera de los dos extendería la operación de la carbonera AES más allá del 2032.

En comunicado de prensa, portavoces de la Secretaría de Asuntos Ambientales del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) denunciaron como conflictivo el supuesto plan del Gobierno de Puerto Rico de convertir la planta de carbón de AES en Guayama a generación con gas fósil (gas natural). Además, indicaron que la  propia corporación privada solicitó fondos de un programa federal que choca de manera directa con la versión oficial ofrecida por la gobernadora, Jenniffer González.

Los portavoces revelaron que AES fue seleccionada el pasado 4 de junio para negociar hasta $164.5 millones bajo el AES Puerto Rico Plant Modernization and Resiliency Program, proyecto que tiene un costo total estimado de $819.9 millones.

Según denunciaron documentos oficiales del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) revelados por el periodista investigativo Omar Alfonso, los fondos destinados al programa de modernización de plantas de carbón, al cual solicitó AES, no pueden utilizarse para instalaciones que tengan como plan una conversión posterior a gas.

“Aquí hay una contradicción monumental que la gobernadora tiene que explicar al país. Al aprobar la Ley 1 de 2025,  Jenniffer González justificó extender hasta 2032 la operación de la carbonera AES en Guayama, aduciendo que ese periodo permitiría la transición de la quema de carbón a la generación con gas fósil, mal llamado ‘gas natural’. Incluso aseguró que la conversión tomaría entre uno y dos años. Pero ahora nos encontramos con que el propio DOE establece que una conversión de carbón a gas no es una modernización elegible bajo este programa y que para recibir estos fondos se requiere un plan de retención a largo plazo de la generación a carbón”, explicó Víctor Alvarado Guzmán, Secretario de Asuntos Ambientales del PIP.

El asesor ambiental del PIP cuestionó cuál es el verdadero negocio detrás de la extensión de AES hasta 2032; si la gobernadora engañó al pueblo de Puerto Rico, es AES la que está engañando al gobierno federal o se está ante un acuerdo en el que ambos conocen una realidad que no le están diciendo al país.

Alvarado Guzmán señaló que la contradicción se hace todavía más evidente con las propias acciones de la gobernadora, que el pasado mes de junio visitó el  área donde la Autoridad de los Puertos realiza trabajos de dragado en la bahía Las Mareas, en Guayama, para ensanchar  el canal de navegación para permitir la entrada de barcazas de mayor tamaño cargadas de carbón para AES.

En dicha visita la gobernadora afirmó que se estaba  buscando una conversión a gas natural en un futuro. ¿Cómo se puede hablar de una transición inminente al gas mientras el gobierno invierte y modifica infraestructura para facilitar que AES continúe recibiendo carbón?”, preguntó.

Por su parte, en conferencia de prensa celebrada el sábado, 8 de agosto, organizaciones ambientales y residentes de comunidades del sur de Puerto Rico también denunciaron la aprobación del proyecto AES Puerto Rico Plant Modernization and Resiliency Program, el cual  “podría extender la operación de la carbonera, no por cinco años, como se le ha querido hacer creer al pueblo de Puerto Rico, sino por 25 años adicionales”, denunció Felícita Burgos, de la Red Continental Cristiana por la Paz.

Los denunciantes censuraron el que gobierno de González Colón  continúe favoreciendo la planta de carbón de AES en Guayama, en total desconsideración hacia la salud y la vida de las comunidades cercanas a esta instalación, cuyos residentes llevan años reportando enfermedades y muertes vinculadas a la contaminación de la carbonera.

La abogada ambiental y lideresa comunitaria Ruth Santiago destacó que también se están impulsando cambios a las reglamentaciones de la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA) para beneficiar a AES y seguir afectando la salud de todos los puertorriqueños. “Se pretende eliminar los informes sobre el manejo de cenizas y el monitoreo del agua contaminada en Guayama, donde la propia AES ha admitido que contaminó el Acuífero de la Costa Sur sin poder descontaminarlo”, reveló Santiago.

Se advirtió que el costo del proyecto de ‘modernización’ de AES podría traducirse en nuevas subvenciones federales al conglomerado corporativo o, alternativamente, obligar a los residentes, comercios e instituciones puertorriqueñas a pagar ese gasto a través de la factura eléctrica, agravando aun más el costo de vida en la isla.

El licenciado Gabriel Meléndez Cardona, abogado y coordinador de política pública de El Puente de Puerto Rico, advirtió que el proyecto de modernización ha generado un efecto dominó de daños ambientales, incluido el dragado de la bahía Las Mareas, adyacente a una reserva natural de investigación designada por la NOAA, y el depósito de material de dragado contaminado con cenizas tóxicas en la comunidad Cimarrona de Guayama, sin notificación, permisos ni controles de polvo fugitivo o erosión.

Tanto la Secretaría Ambiental del PIP como las organizaciones comunitarias y ambientales cuestionaron el que se continúe beneficiando en términos económicos una planta que ha dañado la salud de la población.