Inicio Blog Página 251

Edgar Martínez: boricua en el Salón de la Fama y modelo a seguir

 

Especial para CLARIDAD

Puerto Rico cuenta con seis Boricuas en el salón de la fama de Cooperstown: Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez. Son Leyendas en la Isla del Encanto y están en el Salón de la fama como inmortales del beisbol de Grandes Ligas. El presente articulo lo dedicaremos a ese gran ser humano lleno de humildad que lleva por nombre Edgar Martínez.

Edgar, de padres puertorriqueños, nació en Nueva York el 2 de enero de 1963. Sus padres se mudaron al Barrio Maguayo en Dorado donde Edgar creció y se educó. A la edad de 11 años sus padres decidieron regresar a Nueva York y él tomo la decisión de quedarse viviendo en Dorado con sus abuelos.  Sobre esta vivencia me señaló lo siguiente:

“Fue lo mejor que me pudo haber sucedido. Mis abuelos me dieron disciplina, y la estructura que me ayudo a desarrollarme como persona y como pelotero”.

En el resumen de autobiografía y libro titulado “Edgar” se describe lo siguiente sobre su niñez y adolescencia durante este periodo (Edgar: An Autobiography by Edgar Martinez | Goodreads).

“La paciencia, la persistencia y las circunstancias más improbables llevaron a Edgar Martínez de un vecindario pobre en Dorado, Puerto Rico, a ser el centro de atención en Seattle, donde pasó la totalidad de su carrera de 18 años en las Grandes Ligas con los Marineros. Por fin, su camino está destinado a una última parada: el Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown”.

En dicha autobiografía Edgar cuenta que mucho antes de desarrollar destrezas de jugador y de consolidarse como uno de los mejores jugadores de MLB de su generación, Martínez perfeccionó sus habilidades de bateo golpeando piedras en el patio trasero de su hogar.  Asistió a la escuela en Dorado donde tuvo que trabajar en varios empleos hasta que una prueba casual de los Marineros a los 20 años lo cambió todo. Su primo Carmelo Martínez fue su mentor desde temprana edad.

Cuatro años después de ser firmado debuto en las Grandes Ligas el 12 de septiembre de 1987 a la edad de 24 años con los Marineros de Seattle donde jugo 18 temporadas consecutivas. Algunos de sus logros en la MLB incluyen: escogido para participar en 7 juegos de estrellas, Campeón bate de la liga Americana en 1992 y 1995. Obtuvo el galardón del Mejor bateador designado (“silver sluger award” ) en 1992,1995, 1997, 2001 y 2003, además el Premio Roberto Clemente por su labor filantrópica y comunitaria en el 2004. Líder en carreras empujadas de la Liga Americana en el 2000 y su número fue retirado por los Marineros en el 2017. En el 2019 se hizo justicia y fue seleccionado al Salón de la Fama de Cooperstown. Conecto 2,247 hits en su carrera por MLB, 309 cuadrangulares y un promedio de bateo de .312 de por vida.

Aprovechamos su vistita a Houston con los Marineros para una serie de tres juegos y pudimos entrevistar a uno de los jugadores más sencillos y humildes que hayamos conocido. Sin egos, muy serio y respetuoso contesto nuestras preguntas y la de la Prensa latina presente durante esa serie en el estadio de los Astros.

Comenzamos la entrevista presentándonos y felicitándolo por sus logros históricos (Salón de la Fama y demás) y ser recientemente nombrado coach de bateo de los Marineros de Seattle.

Su carrera como jugador profesional termino en el 2004 desde ese momento trabajo como instructor de bateo de los Marineros con jugadores de las ligas menores (“ rubín” instructor). En el 2015 le solicitaron ser coach de bateo el equipo grande a lo cual acepto. Estuvo como coach 2 ½ años y no regreso hasta ahora que el nuevo dirigente, Dan Wilson, nombrado en agosto del 2024, a final de temporada le solicito su ayuda.

Tiene una fundación “Edgar Martínez” para dar becas a estudiantes hispanos y afroamericanos en las escuelas de mayor necesidad económica en el área de Seattle. La fundación Edgar y Holli Martínez financia anualmente diez becas de bachillerato por un valor de $20,000 cada una para estudiantes latinos en el estado de Washington. Además, los fondos recaudados se destinarán al enfoque principal de la fundación de proporcionar becas y programas de apoyo para que estudiantes graduados afroamericanos para que obtengan una maestría en enseñanza de la Universidad de Washington, la Universidad Estatal de Washington y la Universidad de Seattle. Los estudiantes deben mantener al menos un GPA de 2.7 (tomado de la página de la fundación Edgar and Holli Martinez Foundation | Foundation Directory | Candid (foundationcenter.org) .

Le preguntamos sobre los grandes momentos en su carrera en MLB y nos contestó lo siguiente:

“Los momentos que más significativos han sido fue cuando me llamaron por primera vez para subirme a las Grandes ligas, el primer juego de estrellas en 1992, en los “playoff” en el 1995 cuando vencimos a los Yankees en la final de la liga”.

¿Cuáles han sido momentos difíciles en tus 18 años en las mayores?

“A principios de la temporada en 1993 y luego de ganar el campeonato de bateo en 1992, tuve una lección que me mantuvo fuera de juego y me afecto mucho y en el 2002 tuve otra lección que me también me afecto mucho”.

Edgar llegó a los Marineros en los últimos 2 meses de la temporada (agosto 22-agosto 23) cuando nombran al nuevo dirigente Dan Wilson quien fue compañero de equipo durante 10 temporadas y conoce de sus cualidades como bateador. Le pidió trabajar cómo “coach” de bateo, al cual Edgar aceptó.

Le preguntamos sobre sus metas y expectativas con el equipo ya que llego a final de temporada.

“Ellos están dando el esfuerzo necesario, van a seguir peleando, ellos no se rinden. Hay varias opciones para entrar y ellos lo saben”.

¿Vas a estar con el equipo el próximo año?

“Eso todavía no lo sé y no he tomado la decisión. Hay que esperar para tomar una decisión como esa.  Hay que meditar y pensarlo bien antes de aceptar un compromiso como ese”.

No importa donde este Edgar Martínez la próxima temporada ha dejado su huella en el beisbol de MLB. En su honor y por su calidad como bateador designado se creó el premio “Premio Edgar Martínez” el que se le otorga al bateador designado destacado en la Liga Americana. Se ha entregado anualmente al bateador designado (DH) más destacado de la Liga Americana (AL) en las Grandes Ligas de Béisbol. (MLB) desde 1973. Se convirtió en inmortal ya que su número fue retirado por los Marineros en el 2017 y en el 2019 fue seleccionado al Salón de la Fama de Cooperstown. Uno de nuestros grandes jugadores en MLB. Hay una carretera estatal en Dorado que lleva su nombre, la PR-963, que ahora es la Avenida Edgar Martínez.

CLARIDAD  se une a los muchos que nos sentimos orgullosos de que Edgar Martínez nos representó dejando su legado en MLB. Ejemplo para las nuevas generaciones.

Para ver esta entrevista en video y otras de MLB y otros deportes visita: El Fogón de Jorge- Prensa Pitirre – YouTube. 

Comentarios a:email@jmercado47@sbcglobal.net

 

 

 

 

Israel comenzó una «incursión terrestre limitada» en el Líbano

 

Israel anunció que sus fuerzas comenzaron a efectuar «incursiones terrestres selectivas» en poblados del sur de Líbano contra el movimiento Hezbolá. Además, el Ejército israelí continuó sus bombardeos contra el movimiento islamista y este lunes se cobró más de 100 víctimas, incluido el líder de Hamas en el Libano y tres dirigentes del Frente Popular para la Liberacion de Palestina.

«De acuerdo con la decisión del nivel político, las fuerzas de la Defensa Civil iniciaron incursiones terrestres limitadas, localizadas y selectivas, basadas en inteligencia precisa», indicó el ejército israelí. Las incursiones, respaldadas por ataques aéreos y de artillería, tienen como objetivo combatientes del grupo Hezbolá «en poblados cercanos a la frontera» con Israel, indicó el comunicado.

Estados Unidos había anunciado horas antes las operaciones terrestres «limitadas» de Israel contra Hezbolá en Líbano.

Un ataque con drones alcanzó un edificio de departamentos en el centro de Beirut. La explosión alcanzó un edificio de varios pisos, sin derribarlo, pero causando tres muertos y decenas de heridos, según reportó un funcionario de Defensa Civil del Líbano.

El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) anunció en un comunicado, emitido en la mañana, que su jefe de Seguridad MilitarMuhammad Abdul Aal, su comandante militar en el LíbanoImad Awda, y el líder Abdul Rahman Abdul Aal habían sido abatidos en el ataque.

Durante otro ataque este lunes, que impactó sobre la zona sureña de Al-Baas, fue asesinado el comandante de operaciones en el Líbano del grupo islamista Hamas, según expresó la propia agrupacion en un comunicado. «Fatah Sharif Abu al Amine, el líder de Hamas (…) en Líbano y miembro de la dirección del movimiento en el extranjero» murió en un bombardeo contra su «casa en el campo de Al Bass, en el sur de Líbano», explicó Hamas. La organización afirmó que murió junto con su esposa, su hijo y su hija en un «asesinato terrorista y criminal» sobre un campo de refugiados palestinos.

«Por la noche, el ejército golpeó y eliminó al terrorista Fatah Sharif, jefe del brazo libanés de la organización terrorista Hamás», señalaron las Fuerzas de Defensa de Israel en un comunicado.

Los medios de comunicación libaneses informaron de decenas de bombardeos en la Bekaa central, oriental y occidental y en el sur, además de Beirut, que han alcanzado edificios donde vivían civiles y se espera que el número de muertos aumente.

Pero la ofensiva israelí no está limitada al territorio libanés. Según reportó Al Jazeera, las fuerzas de Israel bombardearon la escuela Abu Jaafar Al Mansour en la localidad de Beit Lahia, en Gaza, matando al menos a dos personas. Es el segundo ataque a una escuela en las últimas 24 horas.

En el edificio, según medios palestinos, operaba un centro que refugiaba a desplazados por la guerra. Para el Ejército israelí, en cambio, era un «centro de mando y control» del Hamas en el norte del enclave.

La siguiente fase

Estos ataques se encuadran en lo que el ministro de Defensa del país hebreo, Yoav Gallant, señaló como la nueva etapa del conflicto con Hezbolá durante una reunión con alcaldes de las comunidades fronterizas del norte de Israel.

“La siguiente fase de la guerra contra Hezbolá comenzará pronto. Será un factor importante para cambiar la situación de seguridad y nos permitirá completar la importante misión de devolver a los residentes a sus hogares”, dijo el ministro, en referencia a los más de 60.000 israelíes que fueron desplazados a raíz de los ataques al norte del territorio.

Esta nueva advertencia se produce horas después de que Gallant dijera a tropas israelíes desplegadas próximas a la frontera libanesa que el Ejército israelí hará uso de todas sus «capacidades» e incluyera a los soldados de infantería como «parte de este esfuerzo».

«Usaremos todas nuestras capacidades. Si alguien en el otro lado no entiende qué significan estas capacidades, son todas, y ustedes son parte de este esfuerzo», dijo el ministro a las tropas de dos brigadas apostadas en la frontera norte de Israel.

Según reportó The Washington Post, funcionarios estadounidenses confirmaron que Israel está preparando una incursión sobre el terreno al sur del Líbano. Los avances, presuntamente estarían orientados a la destrucción de la infraestructura militar de Hezbolá.

«Los planes están en línea con los americanos. El entendimiento es que no vamos a tener otro Gaza», declararon fuentes internas israelíes para el Washington Post.

Por el momento, Israel ha desplegado pequeñas unidades de las fuerzas especiales en el sur del Líbano para aparentemente preparar el terreno para una ofensiva terrestre a mayor escala. Según el diario The Wall Street Journal estas misiones israelíes se han centrado en la red de túneles de Hezbolá.

A su vez, el ejército libanés ordenó reposicionar a sus tropas en el sur del país, según declaró a AFP un responsable militar libanés, en momentos en que Israel instauró una «zona militar cerrada» en localidades fronterizas.

Desplazados

Desde el comienzo de la escalada israelí contra el Líbano, hace una semana, unas 100.000 personas han evacuado el país con destino a Siria, según informó la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

«Se calcula que unas 100.000 personas (tanto libaneses como sirios) han cruzado del Líbano a Siria desde la escalada de las hostilidades en Líbano. Se estima que alrededor del 60 % son sirios y el 40 % libaneses», detalló el organismo en un comunicado.

Según ACNUR, entre los recién llegados destaca la presencia de niños pequeños, señalando que «alrededor del 60% de los que cruzaron la frontera eran menores de 18 años».

Ayer, el primer ministro libanés, Najib Mikati, aseguró que el Líbano ya suma alrededor de un millón de desplazamientos desde la intensificación de la ofensiva israelí.

Nombramientos

El avance de Israel sobre el territorio del Líbano ha traído consecuencias severas para el orden interno del país. Mikati, primer ministro libanés, aseguró este lunes que convocará al Parlamento libanés para votar un presidente en el país, dado que ese puesto lleva vacío dos años, pero sólo si hay un alto al fuego entre Israel y Hezbolá.

A su vez, el lider interino de Hezbolá, Naim Qassem, afirmó este lunes que el grupo chií nombrará a un nuevo líder «lo antes posible» tras el asesinato de Nasralá. Sin embargo, Qassem no ofreció detalles sobre la posible sucesión, ni se pronunció sobre la posibilidad de un funeral para Nasralá.

«Pese al asesinato de Nasrala y de varios de sus comandantes, Hezbolá continuará por el mismo camino, y la Resistencia Islámica continuará con su lucha de apoyo para dar la victoria a Gaza, a Palestina, en defensa del Líbano y en respuesta al asesinato de personas inocentes», sentenció el clérigo.

«No es con el Líbano, es con Hezbolá»

Israel espera que la Unión Europea imponga nuevas sanciones contra Irán, según dijo en Bruselas el embajador israelí ante la UE y la OTAN, Haim Regev, quien dio aviso de que Teherán y Hezbolá «están planeando algo», aunque añadió que Israel está «preparado».

El diplomático aseguró que no hay espacio para una negociación entre Israel e Irán. «Cada vez que intentamos hablar con ellos, el resultado ha sido construir una amenaza contra Israel», señaló.

Respecto al Líbano, aseguró que Israel no está en guerra con ese país. «Nuestra guerra no es con el Líbano, es con Hezbolá. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, animó a los ciudadanos iraníes a dar la espalda a sus líderes, este lunes en un mensaje de video.

«Cada día, el régimen iraní sumerge cada vez más a nuestra región en la oscuridad y en la guerra. Cada día, sus marionetas son eliminadas. Pregunten a Mohamed Deif. Pregunten a Hasán Nasralá», dijo el mandatario, refiriéndose a los líderes asesinados en ataques israelíes.

Netanyahu deseó «un futuro de prosperidad y paz» para israelíes e iraníes, y llegó a asegurar que «Israel está con ustedes» en su mensaje, dirigido directamente al pueblo de Irán.

La respuesta iraní

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Naser Kanani, afirmó que, de ser agredidos, las represalias serían severas, en aparente referencia a los dichos de Israel tras los asesinatos de Nasralá y Abbas Nilforushan, el general de brigada de la Guardia Revolucionaria irani.

“Daremos una respuesta que será lamentable para quienes violan nuestros intereses nacionales y cortaremos las manos y los pies del agresor”, dijo en una rueda de prensa el portavoz, al ser preguntado de las posibles reacciones de Teherán a los asesinatos.

Kananí aseguró que las acciones de Israel “no quedarán sin respuesta” y auguró un “castigo” para el Estado judío. “Irán no dejará sin respuesta ninguna de las acciones agresivas del régimen sionista contra la República Islámica, y este régimen no quedará sin castigo por los crímenes que ha cometido contra Irán”, sentenció el funcionario.

 

Reproducido de www.pagina12.com.ar

De amigos que son también siervos: el poder perturbador de lo abyecto

 

En su ensayo “El narrador”, Walter Benjamin elogia la narrativa de Nikolai Leskov a la vez que traza una genealogía de la decadencia del arte de narrar. A grandes rasgos, su historización sugiere la causalidad entre las transformaciones tecnológicas y las formas de comunicación que dominan determinados enclaves históricos. La antigua práctica de la épica, comunal por naturaleza, cae en crisis con la imprenta y el surgimiento de la novela, individual y desprovista de consejos. En nuestra era, domina la información, desprovista de toda atadura de la experiencia, sabiduría o longevidad. De ahí, Benjamin se da a la tarea de resaltar los aspectos más valiosos de los narradores y su arte moribundo. Contra la inmediatez y el carácter inequívoco de la información, resalta la polisemia del relato, que lo hace eterno.

Para ilustrar este aspecto alude al primer cuentista de los griegos, Heródoto. Da el ejemplo específico del cuento sobre Psaménito III, faraón derrotado y capturado por el rey persa Cambises II.

Cambises decide humillar a Psaménito al obligarle a presenciar la caravana triunfal del ejército persa. La caravana incluía la tortura de tener que ver a su hija como esclava, obligada a cargar un jarrón de agua de camino al pozo junto a otras mujeres nobles. Todas las mujeres nobles lloraban y sus familias sufrían al verlas, pero Psaménito no reaccionaba ante esta injuria. Luego le tocó ver a su hijo, junto a otros dos mil varones egipcios, desfilar como bestias con sogas al cuello y bridas en la boca, camino a la ejecución. Psaménito, inexplicablemente, permanecía parco. Sin embargo, cuando reconoció entre la procesión a uno de sus viejos siervos, ahora harapiento, enloqueció. Se dio golpes en la cabeza y calló en un profundo estado de luto.

Aquí ocurre una alteración inexplicable. Curiosamente, Benjamin describe a este último personaje como sirviente, mientras que Montaigne y el mismo Heródoto, a quienes alude en su ensayo, hacen referencia a un “amigo” del rey Psaménito en sus relatos. En el ensayo “De la tristeza”, Montaigne fija la interpretación en el aspecto acumulativo de la emoción. Al igual que explicaba el mismo Heródoto, el rey se había descompuesto al ver a un viejo amigo por puro agotamiento emocional. Montaigne se acerca a la tristeza como al vicio. Son elementos de magnitud capaces de abrumar el cuerpo y la vida misma.

Pero la versión benjaminiana resulta irresistible. ¿Dónde habrá leído esta traducción? ¿De qué boca le habrá llegado este relato? ¿Quién habrá sustituido a aquel amigo por este siervo? ¿Habrá sido al revés, en algún punto en la historia que se esconce como una aguja en un pajar? ¿Importa?

Para Benjamin, el relato ofrecía alternativas. Le sugería que el destino de los hijos no conmueve al rey porque es también su propio destino. También le sugería que lo que el rey ve podría conmoverle como nos conmueve una obra de teatro y que el antiguo sirviente fungía como un actor. Incluso apuntaba a la posibilidad de que el viejo criado le permitió relajación al rey, o una pausa de su sufrimiento.

Reconozco que el objetivo del ensayo no es agotar la capacidad semántica del cuento de Heródoto, sino ilustrar precisamente su insondable potencia semiótica. De todos modos, creo que vale la pena aventurar otra explicación convencido de que, si bien no agotamos el caudal simbólico del cuento, le permitimos desbordarse hacia su potencial revolucionario.

El faraón no se conmueve con el funesto destino de quienes cuentan con sangre real, pues es su propio destino. Bien. ¿Pero qué le conmueve del destino del siervo? Su falta de sangre real es el elemento constitutivo de su subordinación y consecuentemente, la otra mitad de la dialéctica que fundamenta la identidad del soberano. En el desfile de la humillación, observa cómo pasa ante sí quien antes le había acompañado: de todos los prisioneros de guerra quien más antiguamente le había reconocido como monarca. El rey no se conmueve con el funesto destino de quienes cuentan con sangre real, pues es su propio destino. Sin embargo, se descompone ante el espectáculo trágico de quien no cuenta con sangre real, pues no es su propio destino, sino el destino del Otro, que sostenía con su presencia aquello que lo entronizaba. El siervo harapiento traía consigo el poder perturbador de lo abyecto.

La distinción entre amigo y siervo se desdibuja en el campo semántico de la corte cuando estudiamos otro caso. Entre los siglos XVI y XVIII, algunos monarcas europeos, principalmente los británicos, delegaban las tareas de aseo del retrete a nobles de la corte que gozaran de su confianza. Se ha reportado que el Groom of the Stool asistía tanto con la digestión y excreción como con la consejería y la protección de secretos de Estado. Tenía llaves para todos los espacios privados del monarca. Así, un siervo podía ser a la vez gran amigo del regente por virtud de su vínculo con la abyección. Este servil amigo no solo acompañaba a su majestad en sus momentos más vulnerables, sino que además echaba mano de aquello que el rey, humano al fin, relegaba al ámbito de lo abyecto: todo eso, lo indeseable, que no soy.

Cada vez que dudo de la curiosa sustitución del famoso texto de Walter Benjamin, recuerdo un viaje a Madrid en 2018 en el que me topé con un objeto curioso en un museo pequeño en el centro de la ciudad. Allí relucía el retrete de nada más y nada menos que Fernando VII, el Deseado. La caoba barnizada del gabinete hacía juego deslumbrante con el terciopelo dorado del sillón. Aquello podía pasar por un trono si no fuera por el recorte circular en el mismo centro del asiento. Se había construido en 1830, luego de que la práctica de tener un magister del retrete cayera en desuso. Pero allí estaba, a la vista de cualquiera. En la parte inferior, una compuerta que daba acceso al interior del trono, donde se colocaba la bacinilla. Y en esta compuerta, la presencia inexplicable de una cerradura, aguardando la llave correcta. Una llave que jamás cargaría su majestad.

Poco ha podido esclarecer la información, a pesar de mis múltiples intentos. Solo me queda el relato.

Donde quiera se cuecen habas

 

 

 

Especial para En Rojo

La perra color miel o «la perra dorada», como al nene le gustaba llamarla, era ágil y esbelta. En sus ojos, tan expresivos como los de esas personas a las que parecería vérseles el corazón en la mirada, se conjugaban los colores de la tierra y de la maleza. Era una perra del campo, que dormía las siestas a pata suelta debajo de un almácigo y, cuando se aburría, le gustaba perseguir mariposas. No era de nadie, porque era de todos, pero acostumbraba a pasar las noches en casa del gruñón de don Memo, el dueño del colmado y de las dos o tres vacas lecheras que había por allí.

El nene llevaba poco tiempo en Puerto Rico. Dos años tal vez habrían pasado desde que sus padres decidieron dejar Washington D.C y regresar al pueblo donde había nacido. Hasta entonces no había conocido la playa, aunque sabía nadar porque aprendió en los campamentos de verano de la YMCA. Tampoco había visto riqueza igual a la de nuestra naturaleza, y ante nuestros árboles y la diversidad de formas, colores y texturas de sus frutas, que eran su debilidad, el nene no lograba resistirse. Nada era un obstáculo lo suficientemente infranqueable, ni siquiera la altura de una rama, si se trataba de poder saborearlas. Saltaría verjas, cruzaría pelos de alambre, treparía árboles colgándose de sus bejucos como un mono, y hasta se las arreglaría para escabullírsele al toro más bravo sólo por la pulpa blanquecina de una guanábana, la carne firme y jugosa de un mangó o el dulce olor de una guayaba.

En sus recorridos por el barrio, la perra no le soltaba ni pie ni pisada. Lo seguía, sobre todo, en las tardes, cuando después de la escuela el nene se iba a bañar a la charca. Allí la perra perseguía sus mariposas y el nene se subía hasta la copa del arbusto de guayaba que le hacía una sombra como de medialuna al agua. Desde lo alto se dejaba caer para zambullirse en la charca como antes en las piscinas de los gringos.

Una de esas tardes de chapoteo y recolección de frutos se dio cuenta de que la perra ya no era ni tan esbelta ni tan ágil, que dormía más de lo que cazaba mariposas y que tenía un poco hinchada la panza. Como se dedicaba a mirar para arriba, en su glotona búsqueda de frutas, no se había percatado de que la perra dorada muy pronto tendría perritos. Por eso, ante la sospecha, salió de la charca como un bólido para ir a preguntarle a don Memo. Cuando llegó, lo encontró en el colmado explicándole a una vecina cómo atrapar a un ratón con el chavo de queso que le acababa de vender. El nene decidió no importunar y volver más tarde. Para matar el tiempo, salió en busca de la perra que se había quedado atrás.

En su trayecto, el paisaje no dejaba de maravillarlo. El olor de la tierra mojada y de la yerba recién cortada, los colores del atardecer y la brillantez de un sol siempre caliente, la buena sombra de la palmera y del almendro y la brisa del mar que como una voz susurrante parecía develarle los misterios más preciados de aquel pueblo costero, lo impresionaban inmensamente. Casi tanto como lo emocionaba el sonido de las cuerdas de la guitarra que tocaba su abuelo después de su jornada despalillando e hilando tabaco, o la idea de que la perra tuviera perritos.

Después de un rato de recorrer la zona, de gozar de sus encantos y de descubrir que la algarroba, aunque apestaba, era dulce, decidió volver a donde don Memo. A mitad de camino la perra le salió al paso y llegaron juntos al colmado, pero el viejo ya no estaba. Supuso el nene que lo encontraría en el rancho de las gallinas, porque más o menos a esa hora les daba una ronda a las ponedoras. Así que dejó a la perra cavando un hoyo a los pies de una mata de plátano y se fue a dar con el paradero del viejo, que al final tampoco estaba con las gallinas sino ordeñando una vaca. Entonces, desde la distancia, le preguntó si él también se había dado cuenta de que la perra dorada tendría perritos. El viejo, sin hacerle caso a la pregunta, le pidió que se acercara y lo ayudara con la vaca que estaba inquieta. Cuando el nene se agachó, siguiendo las instrucciones del viejo, este le apuntó con una teta, y un chorro de leche salió disparado hasta su cara. Furioso, el nene se pasó la mano para secarse, y se fue sin confirmar la noticia. Las carcajadas del viejo lo siguieron hasta la casa.

Al otro día, cuando regresó de la escuela, se encontró con la sorpresa de que la perra había parido. Eran los cinco perritos más lindos que había visto nunca. Unas pequeñas bolitas doradas, tiernas e indefensas, a las que no dejaba de mimar ni de buscarles la vuelta para jugar.

La tarde de domingo en que el nene no pudo visitarlos por la mañana, fue a verlos y no los encontró. Memo, de mala manera, le dijo que no sabía de ellos ni de «la perra puta esa». «Why you talk about her like that?», le preguntó el nene (en inglés porque cuando se molestaba no hablaba bien el español). «Aquí no están, te dije ya. Vete y búscalos por allá por la charca», añadió el viejo. El nene le hizo caso, pero, al llegar, atraído por una guayaba se trepó al arbusto como de costumbre. Fue entonces cuando desde lo alto vio un bulto en el fondo cristalino de la charca. Se lanzó y lo llevó hasta la orilla. Adentro encontró a los perritos. Sin pensarlo dos veces, cargó el saco hasta donde el viejo: «I thought you were like the algarroba, but you’re not, you are simply a criminal, a murderer, a motherfucker».

Hoy, el nene ya es un señor de 73 años al que todavía se le aguan los ojos cuando recuerda esto. Y no es que el campo fuera leña como dicen, pues donde quiera se cuecen habas, sino que don Memo era eso que hoy como ayer, en la ciudad o en el campo, y ya en buen español, se conoce como un «viejo cabrón».

 

Formidable visita a un clásico:  Redentores de Zeno Gandía, en el fino estuche crítico de Vivian Auffant

En Rojo

He leído en par de fines de semana la nueva edición de Redentores, de Manuel Zeno Gandía. Disfruté el regreso a uno de nuestros clásicos. Se trata de la novela que cierra el conjunto de textos que Zeno agrupó con el título de “Crónicas de un mundo enfermo” : La charca (1894), Garduña (1896), El negocio (1922) y Redentores (1925). Poco más de un cuarto de siglo en los que el escritor reflexiona sobre el “medio”, la sociedad colonial que parece corromperlo todo, en tiempos de España y en las primeras dos décadas del dominio norteamericano. Como un médico -él lo era- ausculta el cuerpo social y diagnostica.

Digo que es un clásico. Precisemos. Italo Calvino, en su ensayo «Por qué leer los clásicos», define un clásico como una obra que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Para él, los clásicos son libros que siempre tienen algo nuevo que ofrecer al lector, independientemente de cuantas veces se lean. Además, Calvino menciona que un clásico es aquel que pertenece a todos y que, a lo largo del tiempo, mantiene su relevancia y resonancia en diversas épocas y contextos. Digamos que, al igual que sus novelas anteriores, Redentores es un libro al que volvemos y siempre nos parece relevante.

Esta edición crítica de la que les comentó es la que presenta el Instituto Alejandro Tapia Rivera, la Biblioteca Tarrasco Santa y el Instituto de Literatura Puertorriqueña. Incluye, además de las atinadas anotaciones, un estudio preliminar de la académica Vivian Auffant Vázquez. Nada mejor para anticipar el centenario de la publicación de esta novela.

El estudio en cuestión toma en cuenta el contexto histórico, político y literario sin olvidar los aspectos de la elaboración literaria. Auffant Vázquez coloca el texto donde corresponde. Se explaya en detalles sobre la profundidad temática de la novela -la exploración de cuestiones filosóficas, morales o existenciales- así como la maestría en el uso del lenguaje, la estructura narrativa y el estilo, atestiguando que son los rasgos distintivos de los clásicos.

La estudiosa señala como la rica complejidad narrativa -elementos de la crónica novelada, la historia novelada, la novela histórica y la novela de tesis, le sirven a Zeno Gandía como marco para una reflexión de la trayectoria del imperialismo norteamericano desde el Tratado de París, cuya legalidad se pone en juicio a través de toda la novela.

Auffant Vázquez ha colocado esta novela en un fino estuche de la mejor madera. Ha logrado ubicar este clásico puertorriqueño en el contexto del pensamiento político y filosófico con un pormenorizado análisis documental. Así, por ejemplo, fundamenta con citas de la novela, como el escritor se refiere a la ley Foraker, la ey Jones, o el Tratado de París en diálogos y voz del narrador, pero además, Auffant nos refiere a esa discusión a partir de su análisis de legislaciones del Congreso, revistas autorizadas de la época, documentos, que arrojan luz sobre el texto.

Nada escapa al trabajo de erudición de la ensayista. El contexto religioso -a veces pasado por alto- se incluye aquí pues se trata de una fuerte seña de identidad y una enorme influencia sobre todos los aspectos de la sociedad, incluyendo, por supuesto, el período de cesión colonial en el 1898 y durante esas primeras décadas del siglo pasado

Como lector amante de la historia, disfruté las páginas de este estudio preliminar dedicado a lo histórico político. No sólo porque va en detalle a las cuestiones documentales y legales de la ambición imperial norteamericana, sino porque Auffant, de nuevo, nos lleva a la novela. ¿Auffant nos habla sobre el problema de los aranceles? Pues nos lleva al capítulo 14 de la novela, en el que Pedro Piedra, personaje literario, diserta al respecto.

No tengo dudas de que el estudio preliminar de Vivian Auffant Vázquez es el trabajo más profundo que se ha publicado sobre esta novela. Hay buenos trabajos sobre ella, pero en esta publicación están cubiertos todos los asuntos desde la perspectiva contextual a la especificidad del texto literario.

Si al principio hablaba de “un clásico”, hablo de una calidad literaria que puede adaptada en otros medios, como cine o teatro, lo que ayudaría a introducirla a nuevas audiencias y a mantener su relevancia. Un clásico permite y se sostiene al ser reexaminado desde diferentes perspectivas a lo largo del tiempo, ofreciendo nuevas interpretaciones y relevancias en contextos cambiantes. En este caso particular, la publicación de Redentores de Manuel Zeno Gandía, se entrega como un formidable objeto de análisis crítico y estudio académico, lo que garantiza que siga siendo leído y discutido en contextos educativos amplios y variados. Agradecemos por esto a la compañera Vivian Auffant Vázquez.

Mis felicitaciones también al Instituto Alejandro Tapia y al Instituto de Literatura Puertorriqueña por la iniciativa de esta publicación.