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Israel descontrolado y Estados Unidos debilitado 

Foto reproducida de Prensa Latina

 

 

Al cierre de esta edición de CLARIDAD, cientos de misiles teledirigidos desde Irán caen como un aguacero sobre el territorio de Israel, en lo que podría ser la antesala ominosa de una Tercera Guerra Mundial, esta vez con todos los principales actores en posesión de un vasto arsenal de tecnología bélica y armas nucleares. Israel promete represalias, lo que no sorprende a nadie que conozca el proceder habitual del estado sionista.

En toda la historia de este drama bélico en la región del Medio Oriente,  el cual puede culminar en una  tragedia sin precedentes para la humanidad, Israel ha sido el principal agresor, alzado con el poder que le otorgaron irrestrictamente  los dos imperios que lo fundaron hace 75 años  – Gran Bretaña y Estados Unidos- y el respaldo militar incondicional de los gobiernos Republicanos y Demócratas en Washington, con la complicidad de los principales gobiernos de Europa. De Estados Unidos nada más, Israel recibe miles de millones de dólares anuales  en subvenciones militares y armamento. Desde el  2023, han sido múltiples las apropiaciones de fondos del Congreso de Estados Unidos para armar a Israel y financiar su ofensiva genocida en los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania.

Desde el principio, el proyecto expansionista de Israel incluyó la anexión de toda la región que ahora comparten con Palestina, y también lo que es hoy Jordania. Por eso, la más reciente ofensiva genocida israelí en Gaza, y el aumento vertiginoso de los bárbaros asentamientos de nuevos colonos en Cisjordania son parte de esa estrategia. Un «Gran Israel» sin palestinos, y lo más lejos posible de Irán y de otros pueblos y etnias árabes e islamistas es el sueño perfecto del sionismo, el estado ideal por el cual consideran indispensable  limpiar de dichas tierras todo trazo de quienes no sean judíos y sionistas. La idea del «pueblo escogido», nada más ni menos que por un dios, no dista mucho de los delirios del supremacismo blanco que nos trajo las tragedias de la ideología Nazi en Alemania, el apartheid en Africa del Sur o la segregación en Estados Unidos.

La escalada de las hostilidades en la región, con continuos ataques armados al territorio nacional de El Líbano y específicamente contra las fuerzas de Hamás y Hezbola, son parte del plan perverso de Israel. Los grupos armados  de palestinos y libaneses que le hacen frente a la ocupación y el expansionismo israelí y defienden la soberanía e integridad de sus naciones son, por supuesto, el blanco principal de la furia sionista.

En semanas recientes, Israel ha desatado su ataque más feroz fuera de sus fronteras en largo tiempo, en su acariciado objetivo  de «eliminar de la faz de la tierra» al liderato de ambos grupos islamistas, cuyo principal apoyo logístico y militar les llega desde Irán. Ya se atribuyen haber asesinado a varios dirigentes de la cúpula de Hamás y la semana pasada cayó de un disparo de misil, Hasán Nasrallah, el máximo líder de Hezbola. Todo esto forma parte del plan maestro del movimiento sionista, que toma como pretexto el ataque armado de Hamás dentro del territorio de Israel,  el 7 de octubre de 2023, para desatar una revancha sin freno, de tal virulencia que ha costado la destrucción total de la Franja de Gaza y 50,000 vidas de civiles alli,  además de las miles de acciones de robo y expropiación de propiedad y arrestos ilegales en Cisjordania. Toda esta barbarie ha ocurrido ante los ojos atónitos de la comunidad internacional, sin que nada ni nadie alcance a detenerla. Toda una Organización de Naciones Unidas, compuesta por cerca de 200 países,  totalmente incapaz de detener la furia genocida de Israel ni de garantizar un mínimo de ayuda humanitaria  de alimentos, medicamentos y condiciones mínimas de vida a una población de millones de palestinos abandonados a su suerte.

A un año del inicio de la ofensiva  genocida  en Gaza, la incursión terrestre en El Líbano es el capítulo mas reciente del plan de conquista y ocupación sionista que ha sido el objetivo real desde la fundación del estado de Israel en 1948.

La ley de la dialéctica dicta que cada acción tiene su reacción. Y las acciones de Israel han provocado la furia de Irán, principal potencia islamista en la región y fuente principal de recursos y asilo de los grupos armados que se enfrentan al estado sionista. De ahí la respuesta balística de Irán que, sin duda, también traerá su cola, y así seguirá,  de un lado y otro, en espiral, sucesivamente hasta que todo vuele en pedazos.

Ante un tranque que parece  insalvable, solo el gobierno de Estados Unidos tiene el poder para  desescalar el conflicto.  Una decisión firme de detener el envío de armas a Israel, sería un primer paso contundente que seguramente sentaría al gobierno sionista en la mesa de negociación.

Pero el gobierno de Estados Unidos está vacilante, ambivalente. Dice querer un cese al fuego  y que se detenga la escalada, pero no consigue la atención del gobierno de Israel. Frente a un Israel envalentonado, Estados Unidos luce debilitado, declinante su influencia y defectuosa su inteligencia ante el monstruo que crearon y dejaron suelto desde hace 75 años. ¿ Será acaso el miedo a perder el respaldo millonario del » lobby» judío para sus campañas políticas? ¿ O será que la Mossad, agencia de inteligencia israelí, más dura y despiadada que la CIA, les chantajea con divulgar información sensitiva en su poder?  ¿ O será simplemente que el gobierno de Estados Unidos coincide con la estrategia expansionista de Israel porque le conviene a sus  intereses?  Como quiera que sea, la administración Biden luce tan fuera de control como su pupilo, realmente una imagen tétrica  de un imperio en decadencia.

Israel hoy no es una nación victimizada. El holocausto, que ocurrió y fue un horror, ya no puede seguir sirviéndole de excusa para sus tropelías. El estado sionista es el principal victimario del pueblo palestino y una amenaza temible para los países vecinos y para toda la  humanidad. Urge un consenso y una acción global urgente para impedir que se desate una tercera guerra mundial con consecuencias inimaginables.

 

 

 

Propuesta turística en Cabo Rojo amenaza el ecosistema local

Foto cortesia de Jannette Ramos Garcia.

 

 

Expertos en temas ambientales recorrieron los predios del desarrollo con CLARIDAD

CLARIDAD

Con dos reservas naturales aledañas y múltiples señalamientos en la obtención de permisos, el proyecto Esencia, en Cabo Rojo, pretende talar cerca de 2,000 acres de terreno para desarrollar un complejo condoturístico que incluiría dos campos de golf, un centro de salud y trauma, miles de viviendas y un saldo pernicioso para el medioambiente limítrofe, de acuerdo con múltiples profesionales en el tema.

“Este proyecto afectaría pueblos limítrofes, como en el caso del valle de Lajas, porque entendemos que el agua se extraería del sistema que se creó para regar al valle de Lajas, que tiene una capacidad. ¿Y cuánta agua se va a necesitar en este proyecto?”, denunció la portavoz del Comité por la Verdadera Esencia del Suroeste, Jannette Ramos García.

La también integrante del programa Sea Grant advirtió que Cabo Rojo, notorio por sus playas y estadías vacacionales, es un espacio en que los recursos como la luz y el agua están en constante competencia. Para la experta, hay “un Cabo Rojo” en días de semana y “otro” de viernes a domingo, cuando la población flotante afecta la demanda de los servicios básicos, provocando averías en la infraestructura.

“Hay carencia de agua en esos sectores que son bien secos, pero se les va a proveer agua a ellos, a diferencia del pueblo. ¿Qué los hace más especiales? Que tienen chavos”, añadió la activista.

De acuerdo con Ramos García y su equipo de apoyo, la zona en que los proponentes del proyecto —Reuben Brothers and Three Rules Capital— piensan construir es también zona marítimo-terrestre. En un recorrido por el espacio boscoso del futuro proyecto, CLARIDAD corroboró que, en efecto, el área contaba con estacas indicativas del deslinde de la zona marítimo-terrestre. Además, el grupo avistó a dos agrimensores de la empresa Javier E. Bidot landscapers, presumiblemente contratados por Reuben Brothers, e intercambió palabras con ellos.

“El impacto es completamente detrimental para el área porque estas tierras son difíciles de trabajar para lo que quieren hacer en estas lomas. Yo no sé cómo van a hacer dos campos de golf con estas lomas. Aquí hay especies en peligro de extinción como el guabairo, que está catalogado en peligro de extinción tanto por el Gobierno de Puerto Rico como por el Gobierno (¿de Estados Unidos?). También es parte del hábitat crítico de la Mariquita”, explicó, por su parte, el doctor y profesor en Ecología Héctor Quintero.

De igual forma, Quintero, quien da clases en la Universidad Interamericana en San Germán, esbozó las distintas construcciones que el proyecto Esencia pretende cementar en el área cársica. Con dos campos de golf, un hospital con centro de trauma, tres hoteles, una escuela privada para todas las edades, una posible rehabilitación del aeropuerto local y 900 residencias, el sector Peñones de Melones, lugar donde pretenden construir, es un área que se encuentra en el umbral de una alteración irremediable para su ecosistema y los demás barrios de Cabo Rojo.

“Aquí los servicios esenciales no dan abasto. Yo soy de aquí. Llevo 37 años viviendo aquí, y son 37 años que llega el fin de semana y uno tiene que coger agua; uno tiene que prepararse porque no va a haber presión. Uno tiene que pensar hasta lo que va a comprar, lo que va a cocinar, todo”, narró Sirena Montalvo Katz, residente de la Cuna de Betances.

Del mismo modo, Montalvo relató que hay dos escuelas en el área de Boquerón: una elemental y una superior. En los pasados años, Cabo Rojo ha sufrido el cierre de escuelas que, como resultado, han hacinado a los estudiantes en las pocas que quedan. Incluso, la también integrante del CVES indicó que hay casos en que familias viajan desde Lajas para traer a sus hijos a la escuela.

“El guabairo vive aquí, se reproduce aquí y no se mueve tanto como la mariquita. Necesita un tipo de hábitat específico para reproducirse, que son los bosques que no son muy altos, que no tengan mucha vegetación o que sean secos […] hay unos bosquecitos allí adentro que son áreas de anidaje; las tengo marcadas. Esas especies desaparecerían”, agregó Quintero.

En ese sentido, el ecólogo coincidió con José Vargas, biólogo especialista en temas aviarios. Para Vargas, también residente de Cabo Rojo, la eliminación de estas zonas naturales por estructuras de vivienda impactaría la alimentación de pájaros como la pizpita de mangle. En el área de Boquerón, estos pequeños viajantes de pecho amarillo se nutren de las hojas del mangle negro, una de las plantas en riesgo de ser removida.

De acuerdo con Quintero, el Bosque Estatal de Boquerón y el Refugio de Vida Silvestre en Boquerón figuran como las dos reservas contiguas al desarrollo planteado. Entre los tipos de plantas que florecen por estas colinas áridas, está la cóbana negra y una cepa de gramínea poco común. Ambas plantas están en peligro de extinción y en riesgo de ser extirpadas por el proyecto Esencia, al igual que los cuatro tipos de mangles que amortiguan la marejada en las orillas caborrojeñas.

“El peligro mayor de todo este proyecto es el impacto que va a tener en los recursos marinos. Porque cuando aquí llueve, llueve de verdad, y eso corre en unas escorrentías que hay por estas lomas, porque aquí no hay ríos. Se forman unas quebradas intermitentes, y todo eso va a caer en la bahía de Rincón, que está detrás de la de Boquerón. Todas esas áreas son viveros naturales para muchas especies de peces y moluscos”, elaboró el doctor Quintero.

Con la habilitación de dos campos de golf, la cantidad de inundaciones aumentaría de forma alarmante por las zanjas que, en lugar de para desaguar la lluvia, esta construcción rellenaría para formar las explanadas de recreación. De llegar a completarse, los herbicidas e insecticidas utilizados contaminarían el agua que desemboca en la Bahía de Boquerón, de donde muchos comerciantes pescan los famosos ostiones para sus negocios, dependientes del pequeño animal marino.

“Un área [Cabo Rojo] que no tiene un centro de trauma, que llevan años diciendo que van a construir un centro de trauma y, de momento, esta gente va a construir un centro de trauma exclusivamente para ellos junto con su escuelita privada, con su pista para aviones. Aviones entre dos refugios que no sé si impactan a las aves”, cuestionó Ramos García.

Efectivamente, el zumbido de las aspas y el estrépito del motor de las avionetas irrumpirían en el silencio que reina en este bosque seco. Aves migratorias como la pizpita de mangle, el playero coleador y la reinita trepadora estarían desahuciadas de los humedales que, por años, han servido como espacios de descanso y alimento entre sus viajes. Igualmente, se presume que hay un aproximado de 30 yacimientos arqueológicos en el terreno amplio.

“Para este proyecto se supone que, por ley, tengan que hacer una Declaración de Impacto Ambiental (DIA). La Ley de Zona Costanera de Puerto Rico dice que cualquier proyecto de gran impacto que se construya en un kilómetro de la costa lo requiere”, explicó el profesor Quintero.

No obstante, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) aún no ha emitido una opinión respecto al proyecto, que ya se catalogó como un “proyecto crítico”, de acuerdo con las más recientes métricas que fijó la Junta de Planificación. Asimismo, no se han pautado vistas públicas para que las comunidades adyacentes puedan deponer sus posturas.

Como respuesta a esta inacción del Estado, Ramos García y otros colaboradores de asuntos comunitarios convocaron a una Asamblea de Pueblo, el pasado sábado, 28 de septiembre para denunciar las contradicciones de los proyectistas y desarrolladores de Esencia. Más de 200 ciudadanos se dieron cita en la Biblioteca Municipal de Cabo Rojo.

 

 

 

 

Se quieren llevar la esencia de terrenos en Cabo Rojo

Foto Raul Omar Ortiz para el proyecto Sea Grant

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“Nosotros tenemos leyes que van en contra, literalmente, de este proyecto. En términos de política pública, ambiental y climática eso está protegido en la constitución, las  leyes de política pública ambientales, leyes de  desarrollo económico sostenible, el Plan de Uso de Terrenos (PUT), afirmó el doctor en Planificación, Ariam Torres Cordero, sobre la contradicción con la política pública que representa el pretendido proyecto turístico residencial Esencia, a construir en un predio de dos mil cuerdas en la costa de Cabo Rojo.

Indicó que los  terrenos tienen  dos clasificaciones de suelo: el suelo rústico común y suelo rústico, especialmente protegido por  su valor ecológico. La razón principal por la que los suelos tienen esta categoría es porque  están  entre dos reservas que son áreas naturales protegidas que sirven, a su vez, como un tipo de corredor entre las  diferentes especies y organismos que se van moviendo en diferentes momentos del día y en diferentes épocas del año y por su valor recreativo.

Se supone que  en un área que tenga  la categoría de suelo rústico protegido, el tipo de desarrollo como el proyecto Esencia esté completamente prohibido. Añadió que sí hay unas  áreas que son de suelo rústico común que son las menos, en donde  hay mas flexibilidad, pero no es suelo urbano, ni urbanizable. El planificador coincidió en que técnicamente el proyecto esta violando la ley.  No obstante reparó en que lo que sucede es que la Junta de Planificación estableció un  Reglamento Conjunto de Emergencia, el cual ha sido declarado nulo en dos ocasiones por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, con el cual a través de los años la Junta ha sido mucho mas flexible creando situaciones  en donde no se tiene que cumplir con el Plan de Uso de Terrenos y se ha buscado otros mecanismos  como declaraciones de proyectos estratégicos, o proyectos críticos. La impresión de Torres Cordero es que en caso de acudir  a los tribunales  va a ser bien claro que se declare ilegal la construcción: uno por que el RC ha sido declarado nulo y porque el PUT lo prohibe.

En un recorrido por los terrenos donde se pretende la construcción de tres hoteles de lujo, 900 residencias, igual de lujo, un hospital, una escuela desde pre-escolar hasta el grado 12, y hasta un aeropuerto, no hay dudas del valor natural, la belleza  escénica y espacio privilegiado que ocuparía dicho proyecto. El recorrido se hizo junto a miembros del Comité por la Verdadera Esencia del Suroeste.

El profesor de la Escuela Graduada de Planificación del Recinto de Río Piedras, de la UPR, apuntó que el proyecto  va a  aumentar el calentamiento del municipio de Cabo Rojo, las inundaciones,  va a poner un montón de comunidades y áreas comerciales en competencia por el recurso de agua que es relativamente escaso en la zona y más valioso que nunca. El área sirve como un corredor ecológico, por lo que el proyecto va a poner en peligro,  en términos de servicios de regulación del clima y el ecosistema.  “Ante el cambio climático este proyecto no tiene ningún tipo de sentido”, indicó Torres Cordero, quien tiene una especialidad en planificación comunitaria y justicia ambiental.

En esa linea denunció que en  términos del impacto cultural y social en Puerto Rico el proyecto  tampoco tiene ningún sentido porque  no va a ser algo que se va a integrar a la zona, sino que será algo totalmente  aislado y exclusivo.  No tiene nada que ver con el turismo que viene el fin de semana y los veranos, que se integran a los negocios y vida de la comunidad dado a que un por ciento significativo de los turistas que vienen a la isla  buscan la experiencia local, con la naturaleza. “Lo que nosotros tenemos para ofrecer son nuestros recursos naturales, la recreación al aire libre, se va a literalmente a restringir para el beneficio de unas personas que son las que pueden pagar altas precios eso también va en contra de la política de Turismo, que no es esa”.

Otro aspecto que advirtió es el desplazamiento a que se van a enfrentar las  comunidades adyacentes. “Los van a desplazar van a tratar de comprar  y al precio a que van a poder vender esa gente se tendrá que ir al mercado de vivienda que ya está caro”. El desplazamiento reparó lo van a ocupar los alquileres a corto plazo con lo que se elimina la oferta de alquiler a largo plazo.

Torres Cordero,  expresó en tono sentido que ya mucha gente ha pasado por esta experiencia en pueblos como Dorado y Rio Grande, donde hay proyectos similares. “Se transforma por completo el aspecto cultural de la región. No será el mismo turismo a largo plazo, Cabo Rojo  va a terminar como Rincón en el sentido de que la inmersa mayoría de la población va a ser extranjera”. Tampoco dejó pasar el que sea cierto que habrá acceso público al área.

De igual forma llamó la atención a que la cantidad de exenciones contributivas que se le está  dando a estos proyectos son tantas que la inversión de cuánto el país va a generar es mínima en comparación con lo que se está  dando.

“Las exenciones contributivas son muchísimas, se habla de empleo pero los empleos son de servicio, con esos empleos cuánta gente va a poder pagar la renta, el agua, la luz, la compra. Con esos empleos, esa gente va a tener que tener cinco y seis trabajos lo mismo que tienen ahora”, denunció.

Por su parte el historiador Guarionex Padilla Martí, destacó la importancia histórica y  escénica  del área. El sector donde se pretende desarrollar el proyecto Esencia, estuvo poblado por habitantes originarios del Caribe. Se sabe con certeza que existen al menos unos 24 yacimientos arqueológicos,  desde la época pre-colonial, y la época colonial española en particular vinculados a la industria de la sal, la cual  se explotó por muchísimo tiempo para uso comercial, en particular para la conservación de alimentos y estuvo en funcionamiento hasta las primera décadas del siglo XX. Indicó que  muchos de esos yacimientos que están en el área  tanto pre-coloniales como coloniales, no han sido trabajados mas allá de haberse identificado.

Padilla Martí relató que después del principio del proceso de colonización fue un área de asentamiento junto a la bahía de Boquerón y era el camino antiguo que conducía desde el área de Boquerón  hasta lo que hoy se  conoce como el área de Combate y el Faro de los Morillos. El sector fue la arteria principal de comunicación entre el faro y el poblado de Boquerón, así que es un lugar importante para las comunicaciones terrestres desde la Villa de Cabo Rojo -el pueblo- hasta esa parte de Cabo Rojo.

El oriundo y residente de Cabo Rojo, denunció que en  términos  de la magnitud del proyecto se trata de un deslinde de cerca  de tres millas que se llevó a cabo de una forma expedita a espaldas de la ciudadanía y que no se tomó en consideración a las comunidades aledañas, ni a las comunidades de Cabo Rojo.

“Es uno de los aspectos mas preocupantes, que todo este proceso se ha hecho de forma escondida sin tomar en consideración la opinión del pueblo por lo tanto me parece que los ciudadanos levantamos esa bandera de preocupación debido al impacto que pueda tener. Además, donde se va a desarrollar los pozos colindan con uno de los bosques mas importantes de Puerto Rico que es el Bosque Insular de Boquerón que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX y que tiene posiblemente la más grande extensión del bosque de mangle de Puerto Rico después del área de Piñones. Esa área de los bosques colinda también con una parte de una  reserva federal, por lo que en términos de la importancia de valor ecológico histórico es colindante con esos terrenos”.

Los miembros del Comité por la Verdadera Esencia del Suroeste, denunciaron que los contratistas del proyecto fueron los anfitriones  de la reciente actividad de recaudación de fondos en Washington de la comisionada residente y candidata a la gobernación del Partido Nuevo Progresista, Jennifer González.  La firma de Cristina Villalón y Ricardo Alvarez Díaz, Alvarez-Díaz,  quienes están a cargo del diseño y gestores de permisos del mega proyecto. Esto fue confirmado y denunciado por el medio Marea Ecologista.

 

 

 

 

Ante la incertidumbre del 5 de noviembre

 

Especial para CLARIDAD

 Cuando el tiempo transcurre rápidamente, la gente de mi pueblo dice que se está yendo como agua y lo he repetido mucho desde que en enero comenzó el 2024, año de elecciones en Puerto Rico y también en la “nación del águila”, cómo suele decir la querida profesora y compañera abogada, Belén Guerrero. Nos encaminamos como un bólido hacia el evento cuyos resultados impactarán nuestro día a día durante un cuatrienio. Más que salpicarnos los resultados en Estados Unidos (EU) nos avasallarán, sin importar que prevalezcan demócratas o repúblicanos, aunque sin duda, con Trump a la cabeza los males de la colonia serán más descarnados, como experimentamos durante su pasada incumbencia.  Aquí en Puerto Rico todos los días nos levantamos con nueva sorpresas e irregularidades en el proceso electoral, controlado por el PNP. La presidenta interina del organismo ni se molesta en disimular para qué equipo juega.

De la sabiduría y buena memoria de la población votante dependerá que tengamos más de lo mismo: politiquería, mediocridad, corrupción y pillaje, discriminación contra las mujeres y amenaza de nuestros derechos, así como los de las poblaciones diversas; la destrucción de nuestros recursos naturales, de la tierra y los valores culturales que nos definen como Nación; o que, por el contrario, prevalezcan el respeto por las diferencias, la pulcritud administrativa, la transparencia en el quehacer político, la rendición de cuentas, el reconocimiento del mérito, la preparación y experiencia en el servicio público, así como un proceso amplio, participativo y representativo para la descolonización y solución del estatus político. Sobre la mesa también estarán el regodeo en Puerto Rico de la Junta de Control Fiscal (JCF) o acciones firmes ante el gobierno de EU para lograr que se legisle su salida del país. Quedará echada a la suerte el destino del oprobioso contrato de LUMA, así como el futuro de GENERA y todo el sufrimiento que la población ha enfrentado ante la crisis de energética que agobia a la mayoría de la gente, pero también al comercio y a las pequeñas y medianas empresas.

Seguimos en las noticias todas las manipulaciones del PNP, su legión de fanáticos y gente que trabajan en destaque para dicho partido, relacionadas con las peticiones de voto adelantado y a domicilio, las recusaciones a montón por chavo y otras malas mañas. La inducción a engaño a personas de mayor edad y la preparación del terreno para que otras incapacitadas física o mentalmente para ejercer el voto lo hagan, no han dejado de sorprendernos. Nos ha animado, sin embargo, la gran cantidad de potenciales votantes que acudieron a inscribirse o a reactivarse y que al finalizar septiembre casi alcanzaron cien mil. Mucha gente joven, pero también más adultas, expresaron disposición a esperar el tiempo necesario para lograr su propósito. Lo intentaron por la vía tecnológica sin resultado, pues el sistema a través del internet se ha lucido con múltiples fallas que imposibilitaron completar la transacción. Todos los impedimentos, sumados a la exclusión de las candidaturas por acumulación a la Legislatura por Victoria Ciudadana y la Alianza, lo que les obligó a reducir el número a dos y a iniciar una campaña por nominación directa del profesor Rafael Bernabe y de la Lcda. Mariana Nogales, lo han tomado como un intento de impedir su ejercicio al sufragio, lo que no van a permitir. No les falta razón. El partido que gobierna y su candidata a la gobernación, le pusieron la tapa al pote con la ofensiva campaña de insulto a la inteligencia boricua con el “cuco” al comunismo, que parece haber provocado una reacción contraria de mayor participación.

De todas formas, somos muchas las hijas e hijos del rey, de la reina y de la plebe que sentimos gran preocupación de cara a la cercanía del proceso electoral. Si hasta la fecha el PNP, su maquinaria y políticos inescrupulosos, como “Georgi” Navarro han incurrido en tantas irregularidades y han salido por la puerta ancha, quién sabe lo que serán capaces de hacer el martes 5 de noviembre y en los días subsiguientes de recuentos y escrutinios. Es evidente que los partidos Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) y Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) no cuentan con la misma cantidad de personas para ser empleadas en la CEE y que participen en los trabajos de las distintas instancias en las cuales se requiere balance. Es decir, que lo partidos puedan velarse entre sí. Extrañamente, el sistema parte de la desconfianza y no de la honestidad, la transparencia y el compromiso con la tan cacareada democracia. Las organizaciones políticas que integran el bipartidismo se han manifestado ofendidas porque los señalamientos del Proyecto Dignidad, Victoria Ciudadana y el PIP sobre las fallas de la CEE le restan credibilidad y confianza al organismo. Afirman que se están haciendo alegaciones de un posible fraude para luego justificar su derrota en las urnas.

Las mujeres, que somos mayoría poblacional y también electoral, tendremos mucho que ver con los resultados del ejercicio al sufragio el 5 de noviembre. Con relación a la población masculina, nosotras nos inscribimos más y acudimos más a las urnas. Por lo tanto, tenemos el poder para lograr que el velo de la incertidumbre se descorra de forma positiva. Hay compañeras feministas que por razones de principios no creen en el ejercicio del voto mientras Puerto Rico sea una colonia, lo cual entiendo y respeto. Las que sí vemos la participación sufragista como una herramienta adicional de lucha por nuestros derechos y los del Pueblo en general, debemos hacerlo bien informadas y empoderadas para que resulten electas personas, especialmente mujeres, que nos representen mediante una agenda a favor de los derechos que hemos reivindicado y de aquellas políticas públicas que los fortalecen y amplían. Al mismo tiempo deben impulsar una Patria en la que prevalezca la justicia, la equidad, la celebración de la diversidad, la preservación del ambiente y los recursos naturales, el acceso a la justicia, la consideración del Tercer Sector como fuerza viva y participante en la toma de decisiones.

Como hemos señalado en otras ocasiones al abordar el tema eleccionario, no basta el género para apoyar candidatas a los puestos políticos. Hemos tenido mujeres que han sido electas a puestos públicos, pero han resultado ser las peores detractoras de nuestros derechos y adelantos en la lucha por la equidad de género. Las hemos encontrado en el PNP, el PPD y en el Partido Proyecto Dignidad. Podemos prepararnos e informarnos con el trabajo que sobre las elecciones han llevado a cabo la compañeras de Matria y la Ruta  de las Mujeres; Taller Salud, Proyecto 85 y próximamente el análisis que tradicionalmente lleva a cabo la Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (OPMT) sobre las elecciones desde una perspectiva feminista. Además de la evaluación sobre las candidaturas y de los partidos políticos, en un escenario en el cual abundará el voto mixto, el voto por candidaturas y por nominación directa o “write in”, es indispensable que nos adiestremos sobre cómo votar y hacer clara nuestra intención electoral. Varias plataformas se han hecho públicas con ese propósito y podemos utilizarlas. No hay que temer, sino prepararnos bien.

Sí se vale que desconfiemos de la CEE que se rige por un Código Electoral que se aprobó de forma amañada para favorecer al partido que hoy gobierna a Puerto Rico. El PPD, que presidió las cámaras legislativas en el cuatrienio que está próximo a terminar, no tuvo la valentía ni la sabiduría política para cambiarlo. De cualquier forma, al día siguiente de las elecciones la lucha por nuestra liberación nacional y libre determinación, por la equidad de género, la defensa de los derechos humanos y tantas causas justas, continuará. Será un chirilín más fácil, si se logra un cambio en quienes nos representan, pero seguirá viva la máxima de no poner todos los huevos en la misma canasta.

Frente por el derecho a permanecer

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El Frente Por el Derecho a Permanecer denunció que el Gobierno mantiene políticas públicas orquestadas, dirigidas al desplazamiento de las y los puertorriqueños de nuestro archipiélago.

Con el fin de luchar contra ese desplazamiento, el Frente,  integrado por la Junta Comunitaria del Casco Urbano de Río Piedras (JCRP), el G-8 (que agrupa a las ocho comunidades aledañas al Caño Martín Peña), la Colectiva Feminista en Construcción , el Colectivo Ilé, la Organización Boricuá de Agricultura Ecológica, el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras el Taller Comunidad La Goyco y Vamos (Concertación Ciudadana), en colaboración con  El Enjambre Colectivo, anunciaron  la celebración de un Encuentro Nacional contra el desplazamiento, para abordar propuestas que les permitan exigir respuestas al Gobierno de Puerto Rico.

La presidenta de la JCRP, Jackie García, indicó que el Frente se da desde el entendido común de que las raíces del desplazamiento se pueden encontrar en la manera en cómo el Estado ha priorizado beneficiar a los sectores más ricos, como con la Ley 60, en el aumento del costo de los servicios esenciales, el desmantelamiento del sistema agrícola, el desmantelamiento del sistema educativo y el empeoramiento de las condiciones de trabajo de las y los puertorriqueños.

Portavoces de la Colectiva Feminista, la cual  tiene su sede en la calle Robles en Río Piedras, relataron  que ven el desplazamiento todos los días y que ello se puede verificar en la matrícula de la Universidad de Puerto Rico. Ya no se ven estudiantes navegando en los alrededores de la UPR, ni en el casco de Río Piedras. Además de que, aunque han llegado negocios, estos apelan a personas que tienen ingresos mayores que las que transitan por Río Piedras. Tampoco hay transporte público. A las organizaciones que han tratado de tomar en sus manos limpiar los espacios, se les ha perseguido. Un ejemplo del desplazamiento es lo ocurrido en la calle Robles, que en menos de un año se desahuciaron a siete familias a las que por razones de compraventa les subieron el costo de alquiler.

En tanto, Marissa Reyes, quien es agricultora, expresó que el desplazamiento “no  se ve solamente desde un ámbito de vivienda en zonas urbanas. También se ve en el campo, porque las leyes están articuladas para sacarnos de nuestro territorio y no protegen a los ciudadanos y ciudadanas que habitamos en este archipiélago en el que tratamos de sostenernos; pero si las condiciones de vida digna no se garantizan, es un desplazamiento activo y sistemático que se está desarrollando desde el sector energético y en su política energética, hasta salud, vivienda, trabajo y educación”.

Jesús Vázquez, miembro del Frente y coordinador de la organización Boricúa de Agricultura Ecológica, resaltó que el frente de organizaciones de base está en la costa, en el contexto rural y en la ciudad.  Expuso que, normalmente, cuando se habla de desplazamiento en algunos espacios, se tiende a pensar en el contexto de la urbe; pero  en el contexto del campo, entre el 1940 al 2018, ha habido una reducción del 85 % del número de fincas agrícolas, una reducción de 74 % de los terrenos agrícolas.  En un momento, Puerto Rico llegó a producir más del  79 % de lo que consume  y hoy importa  más del 80 %, “es por eso que decimos que el desplazamiento es una amenaza sistémica”.

Mientras, Susana Quiñones, residente de la comunidad de Puerto Nuevo y miembro  de Amigos de Puerto Nuevo por la Cuenca (que incluye ocho comunidades), una organización que lucha contra el proyecto de canalización del Río Piedras que pretende ejecutar el Cuerpo de Ingenieros del  Ejército de EE. UU., denunció que en la urbanización Reparto Metropolitano,  recién se desalojaron 150 familias. “Ya Puerto Nuevo sufrió el desplazamiento. Es importante que el pueblo de Puerto Rico  entienda que el desplazamiento no es simplemente sacar a alguien de un lugar para moverlo a otro”. Esta censuró que los desalojos se hacen de manera individual y no a nivel de comunidad, para evitar pagar los costos reales: “Aquí hay costos a la vida, que van más allá del dinero; tiene que ver con las emociones. Las comunidades tenemos propuestas, pero el Gobierno no está dispuesto porque alguien se va a echar dinero en los bolsillos, y no es el pueblo de Puerto Rico”.

El Encuentro Nacional Contra el Desplazamiento se llevará a cabo el próximo sábado, 5 de octubre, de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, en el Edificio Ana G. Méndez, de la Universidad del Turabo, en Gurabo. Se indicó que ya hay confirmadas 34 organizaciones de toda la isla, incluyendo a Vieques y Culebra.

Después del Encuentro se presentarán propuestas de acciones afirmativas a todos los candidatos a la gobernación para que asuman el tema del desplazamiento como uno de prioridad para las comunidades de base, que tiene que ser atendido por las y los candidatos.