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Escuelas públicas: sin escándalo no hay clases

Parece que el Departamento de Educación (DE) no puede comenzar un año escolar sin un escándalo. Primero, la revelación de que la secretaria, Yanira Raíces, gastó $250 mil en unas 24 mil mochilas   que llevan su nombre y el logo de la agencia como “regalo” a los y las maestras,  Una semana después,  el  inicio de clases -el  13 de agosto- tuvo que ser retrasado por el paso de la tormenta Ernesto.  En medio de la aún emergencia, se reveló que el DE le extendió un contrato de “servicios profesionales” al director político y tesorero de la campaña de la candidata a la gobernación del Partido Nuevo Progresistas (PNP), Jenniffer González.

El contrato por asesoría se hizo a favor de  la firma  del  licenciado Oriol Campos Hernández, OC Strategics Advisors, por la suma de hasta $225 mil por seis meses, a razón de $37,500 mensuales, reveló el medio Noticel. Cuando se levantó la opinión pública y las críticas al llamado “contrato”,    Campos Hernández  anunció, en declaraciones escritas este 20 de agosto, que “renunció” al mismo.

Mientras, tanto el gobernador Pedro Pierluisi como la secretaria del DE catalogaron de “exitoso” el inicio de clases este 19 de agosto.  Las declaraciones a la Prensa se ofrecieron durante una visita a una escuela elemental en el barrio Rabanal de Aibonito. Según el gobernador, las escuelas “estaban listas”.

No así para la presidenta de la Federación de Maestros (FMPR), Mercedes Martinez, quien rechazó el proclamado“éxito” y repasó que todavía hay escuelas sin luz ni servicio de agua, y otras están en trabajos de reparación.

En tanto, las y los maestros de Vieques y Culebra días antes recibieron el golpe de que el gobernador Pedro Pierluisi vetó el proyecto del Senado 1384, el cual disponía otorgar un diferencial de $1,000  al salario del personal docente, no docente y a las y los trabajadores de servicios especiales (T1) de las escuelas públicas de ambas islas- municipios de Puerto Rico, solicitado para encarar el alza en el costo de vida, que en Vieques y Culebra es mucho más alto aún que en la Isla Grande.

 

Recinto de Río Piedras comienza el año con más estudiantes

El pasado lunes, 19 de agosto, la rectoría de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras (UPRRP) anunció un aumento de 408 estudiantes en su matrícula para este año académico, en comparación con los semestres del 2023-2024. La cifra saltó de 11,651 estudiantes a 12,059, a dos años de aprobarse las flexibilizaciones de ingreso.

“Aún es muy temprano para saber cómo se divide ese número entre las facultades, pero eso también estará accesible en algún momento”, expresó la directora de la Oficina de Comunicaciones de la UPRRP, Lorna Castro.

Asimismo, el comunicado institucional indica que, entre los programas con mayores admisiones, se destacan los de: la maestría en Gerencia de Proyectos (modalidad a distancia); el Certificado Académico Post Bachillerato en Planificación de Desastres; el doctorado en Filosofía en Ciencia de Cómputos,  entre otros.

De acuerdo con el representante del Consejo General de Estudiantes (CGE) Edward Maldonado Rosa, la nueva cantidad de estudiantes representa el 99% del cupo del recinto. No obstante, la fecha para confirmar la matrícula de cursos se pautó para el miércoles, 20 de agosto.

No obstante, Castro compartió una lista de las matrículas de años pasados, divididas por facultad. Las cifras de la página oficial muestran que, con los años, gran parte de las facultades principales han perdido una cantidad notable de estudiantes.

En el período entre el primer semestre del año académico 2014-2015 y el primero del 2023-2024 (10 años), las siguientes facultades han registrado reducciones de más de 500 estudiantes de nuevo ingreso: Ciencias Naturales, Humanidades, Ciencias Sociales y Educación. De estas cuatro, el ingreso de Naturales ha sufrido una baja de 1,000 estudiantes en los pasados diez años.

 La vida estudiantil no se siente

CLARIDAD intentó acceder a un esbozo de las matrículas por facultad, pero de acuerdo con Castro aún no están disponibles. No obstante, este medio pudo compartir con estudiantes del recinto para escuchar sus impresiones del aumento anunciado.

“Mi experiencia es que todo ha sido muy individual. Las personas están muy individualizadas. Tal vez pensamos en la IUPI como un lugar de unión, donde hay las mismas protestas que otros años, pero es cierto que hace falta mucha más unidad. Hace falta un poquito más de acción de los estudiantes”, opinó Yarelis Figueroa Vázquez, estudiante de Comunicación e Información en su segundo año.

La Facultad de Comunicación e Información, en la que estudia Figueroa Vázquez, aún opera desde las oficinas de Plaza Universitaria por los daños que el edificio original sufrió luego del huracán María. De acuerdo con la última información que ofreció el recinto, el nuevo edificio de la facultad debe estar ubicado en el antiguo edificio de la Oficina del Registrador.

En el caso de Ciencias Naturales, la estudiante Alondra Ríos Morales explicó que, como es su último semestre de estudios, no enfrentó mayores dificultades en las distintas partes de la matrícula. Sin embargo, destacó que no siempre ha sido el caso durante los cinco años en que ha estudiado en el recinto.

“Yo entré a la universidad durante la pandemia, en 2020. A principios no había nada de nada. Siento que, a pesar de las situaciones, Naturales ha podido mantenerse activo en cuanto a actividades, [y] vida estudiantil”, apreció la estudiante de la facultad más grande de la IUPI.

A nivel no docente, el acuerdo entre la institución y la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) aún está dentro de los tres meses establecidos para cumplir con el Plan de Clasificación y Retribución, que garantiza mejoras al salario, las condiciones de trabajo y otros reclamos apremiantes de la organización sindical.

“No es lo que me imaginé. Mi familia estudió en la IUPI y hablaban de las organizaciones estudiantiles, de las salidas a Río Piedras; de que esta era una etapa para disfrutar. Creo que nada se da como me lo han contado. Hay organizaciones, pero no tienen el mismo ‘outreach’”, describió un estudiante de Ciencias Sociales que quiso compartir con CLARIDAD, pero mantuvo su identidad anónima.

En octubre de 2022, la Junta de Gobierno (JG) de la UPR aprobó una serie de criterios nuevos que flexibilizaron los requisitos para ingresar a la institución. El cambio consistió en que el peso del promedio escolar- que antes influía un 50%- ahora vale por el 60%, mientras que el examen de ingreso- antes 50%- ahora es 40%.

Reclama información al DE sobre días de clases perdidos por emergencias

La organización de justicia climática El Puente Puerto Rico  dio a conocer en comunicado de Prensa que demandó judicialmente al Departamento de Educación (DE) para que entregue información pública relacionada a la cantidad de días lectivos perdidos a causa de huracanes, sismos, olas de calor, apagones, pandemia, entre otras emergencias ocurridas desde el 2015 hasta el presente.

La demanda fue presentada el pasado 31 de julio en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan. El Puente denunció que el DE se ha mostrado renuente a responder con información precisa a las peticiones hechas  a través de dos solicitudes, una realizada el 14 de febrero y otra el 24 de junio de este año.

Según expuso la organización, la primera petición fue contestada con información vaga, obviando, por ejemplo, eventos de gran impacto como el huracán María. Luego de otorgarle una extensión no solicitada para que entregara la información, la agencia envió documentos que no estaban relacionados a la solicitud, con datos imprecisos, como decir que las clases fueron canceladas “de manera prolongada”. “Decidimos recurrir al tribunal para conseguir la información que entendemos nos fue denegada arbitrariamente”, dijo el licenciado Gabriel Meléndez Cardona, coordinador de política pública de El Puente Puerto Rico.

Para la organización de justicia climática,  la pérdida de días lectivos es un asunto medular para conocer los efectos del calentamiento global en la comunidad escolar. “Necesitamos que el Departamento de Educación provea la información para poder realmente entender cuál es el impacto del calentamiento global en nuestros estudiantes porque, entre otros efectos, esto podría violentar el derecho constitucional que tienen a una educación de calidad”, advirtió Federico Cintrón Moscoso, director de la organización.

El licenciado Meléndez Cardona dijo que este derecho se ve “continuamente afectado por la inacción del estado frente a una crisis que viene advirtiéndose por años”. “Nuestra intención es contribuir al entendimiento de estos asuntos. Por lo tanto, si el estado realmente desea comprender y atajar los efectos del cambio climático en la educación, este debe hacer accesible y compartir esta información a la ciudadanía y así poder desarrollar y adoptar las medidas pertinentes y adecuadas”, afirmó.

A través de un ejercicio sencillo de recopilación de información publicada en los diversos medios, El Puente dijo haber encontrado que mínimamente los estudiantes perdieron un total de 98 días de clases a causa de los huracanes Irma y María, los sismos del 2020, y la pandemia de COVID-19. El calendario del DE establece que el año escolar no tendrá menos de 180 días lectivos. No hay criterios claros para determinar si la reposición o cumplimiento del tiempo lectivo se lleva a cabo y cómo afecta de manera diferenciada a las distintas regiones.

“Urge conocer el total de días lectivos que se han perdido por las diversas emergencias climáticas y de salud, y el número específico a nivel regional para saber cómo se están afectando las distintas escuelas”, precisó Cintrón Moscoso.

Otra información que desea obtener la organización es qué seguimiento se le está dando al Plan de Manejo de Emergencias de las escuelas ante eventos climáticos. Este debe ser revisado mínimamente dos veces al año. “Alertamos que estamos en plena temporada de huracanes y ya hubo la primera interrupción en el calendario. Queremos saber cuál es el plan para las escuelas que, según un reportaje del Centro de Periodismo Investigativo, conforman el 84% de los refugios durante las emergencias. Queremos saber, además, si ha sido revisado para evaluar otros eventos climáticos como son las olas de claro y el polvo del Sahara, que tienen un impacto directo en nuestra comunidad escolar”, agregó Cintrón Moscoso, quien hizo un llamado nuevamente al DE para que entregue la información solicitada.

Salud se niega a hacer una lista de pacientes vulnerables durante los apagones

Centro de Periodismo Investigativo

 

LUMA, la empresa privatizadora del sistema de energía, urgió a que los pacientes conectados a aparatos eléctricos se registraran en una lista, cuando era inminente que la tormenta Ernesto causaría un nuevo apagón en Puerto Rico. “En este momento tenemos tres mil personas registradas con equipo de preservación de vida y eso es muy poquito”, dijo Juan Saca, presidente de la compañía, en una conferencia de prensa el 12 de agosto. Alegó que LUMA les daría prioridad para devolverles la luz. Aunque evadió responder si el Gobierno le había compartido información sobre esos pacientes vulnerables, aseguró que sólo tenía los datos de la lista que estaba levantando en ese momento durante la emergencia.

Siete años después del huracán María, que causó casi 3,000 muertes principalmente por falta de acceso a la electricidad, Puerto Rico carece de un sistema integrado de información que identifique quiénes son y dónde están las personas con necesidades especiales, como los electrodependientes, con el fin de socorrerlos antes, durante y después de los desastres. El Departamento de Salud (DS) ha optado por evitarse el trabajo de crear esa lista en vez de intentar hacerla para salvar vidas.

“En su momento deberíamos tener una única base de datos. Así que esa tiene que ser la meta”, reconoció el gobernador, Pedro Pierluisi, en la conferencia de prensa antes de que la tormenta Ernesto llegara. El CPI le había pedido una reacción ante el hecho de que LUMA hiciera un llamado a sus clientes vulnerables a marcar el 848-888-5862 para registrarse. Los municipios, el gobierno federal, el Departamento de Salud y organizaciones sin fines de lucro también han hecho esfuerzos por separado y descoordinados para crear la lista de personas que dependen de equipos eléctricos para vivir.

Estos pacientes no pueden contar con LUMA para su seguridad durante un desastre, porque su categoría “no se considera una prioridad de restauración”, según su Plan de Respuesta a Emergencias. Ese plan contradice las declaraciones de su presidente, Juan Saca, y de su portavoz, Hugo Sorrentini, quienes afirmaron por separado que los electrodependientes iban a recibir prioridad luego de que la empresa atienda áreas críticas como las líneas de transmisión que estabilizan el sistema eléctrico y los hospitales.

En Puerto Rico, a pesar de la falta de un registro nacional, la Ley 152 del 19 de julio de 1998 permite a los pacientes recibir subsidios por consumo de energía con equipos necesarios para conservar la vida. Un informe de LUMA indica que unas 2,799 personas están acreditadas para recibirlo. Esto apenas representa el 6% de los pacientes identificados por emPOWER Program, una herramienta del gobierno federal que ofrece datos de los electrodependientes, y por el registro de infantes, niños y adolescentes del DS.

La base de datos nacional se pudo haber creado a partir del 2021, si el Senado hubiera aprobado el proyecto de ley P del S 281, que buscaba crear el registro de pacientes de diálisis y con necesidades especiales, con el fin de crear un plan que garantice su sobrevivencia. Pero el secretario de Salud, Carlos Mellado, dijo durante las vistas públicas que esa responsabilidad debía recaer en los municipios. Los electrodependientes no solo son vulnerables durante los desastres naturales, sino siempre, dado el frágil sistema eléctrico de Puerto Rico, donde se va la luz con frecuencia sin que haya una tormenta.

Alexis Torres, secretario del Departamento de Seguridad Pública, también le sacó el cuerpo a que su agencia hiciera la lista, al sostener en las vistas públicas que ese trabajo debía recaer en los municipios y en el Departamento de Salud. El desacuerdo entre la Rama Ejecutiva estaba claro. Nelson Torres Yordán, el entonces director ejecutivo de la Asociación de Alcaldes, que agrupa a mandatarios del Partido Popular Democrático (PPD), devolvió el balón a Mellado: “Esto es una facultad inherente al Departamento de Salud”, expresó. Y la Federación de Alcaldes, que reúne a los jefes de ayuntamientos del Partido Nuevo Progresista (PNP), añadió que el registro no debía ser impuesto a los municipios. Como los municipios y las agencias de salud y seguridad evadieron la responsabilidad, se colgó la legislación.

“Esto es un asunto de luchas y desacuerdos entre agencias estatales y de los municipios”, dijo Ralph Rivera, principal investigador del Centro de Preparación en Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas, en respuesta al fracaso del proyecto de ley. “Si tuviéramos ese registro, en teoría no hubiera que improvisar después del desastre”.

La medida bipartita, de los senadores Gregorio Matías (PNP) y Gretchen Hau (PPD), buscaba que el Gobierno estuviera listo para no tener que solicitar esos datos a nadie durante una emergencia: precisamente evitar la posición en que estaba LUMA, haciendo una lista de pacientes vulnerables a veinticuatro horas de que llegara la tormenta Ernesto.

El tras bastidores de estas decisiones tomadas al interior del DS, que pueden significar la vida o la muerte para las personas, es ahora público, ya que el CPI accedió a miles de emails, informes y otros documentos tras una demanda de acceso a la información, presentada en diciembre de 2023. Estas comunicaciones demuestran que en la agencia hay un cuadro peligroso de desinformación, negligencia y falta de continuidad de las iniciativas necesarias para socorrer a los más vulnerables. Otros documentos sobre este mismo asunto se obtuvieron tras una petición de información al gobierno federal por medio del Freedom of Information Act (FOIA).

Apagón significa peligro

Flaquito, medio encorvado y de 21 años, Carlos Manuel Cruz le sonríe a su mamá, a la enfermera y al visitante. No ve, no habla, pero siente. Dibujó en el aire un sol imaginario con la mano derecha, y luego imitó los sonidos del galope de un caballo y del croar de un sapo. El síndrome de Klinefelter, condición genética que solo afecta a los hombres, había frenado el desarrollo de su cuerpo. Padece ceguera y dificultades para comprender qué sucede a su alrededor. Durante la primera semana de junio, estaba ajeno a que en su casa, en el barrio Pasto de Coamo, se había interrumpido la electricidad. La explosión de un transformador de la red eléctrica que administra LUMA provocó un apagón en Coamo, Santa Isabel y Aibonito. Una semana después del paso de la tormenta Ernesto, su vecindario aún estaba a oscuras.

Cuando se va la luz, para los padres de Carlitos se activa una alerta de peligro. Tienen que “correr a prender una planta eléctrica o buscar gasolina”, explicó su madre, Lizzie Santiago. A Carlitos la epilepsia le provoca convulsiones y le baja la oxigenación, y tiene que recibir terapias con el concentrador de oxígeno, un aparato que depende de electricidad.

Mientras el Gobierno aún no ha creado el registro global de estos pacientes, el gobierno federal tiene disponible desde 2013 la base de datos emPOWER, que identifica a más de 44,000 electrodependientes en Puerto Rico . Esta lista es limitada: solo incluye a beneficiarios del programa de Medicare, que están conectados a alimentadores, camas de posiciones y máquinas de diálisis, entre otros equipos.

Durante las vistas públicas por el proyecto de ley que buscaba crear el registro de pacientes de diálisis y con necesidades especiales, el Secretario de Salud indicó que esa información ya la tenía emPOWER. Eran declaraciones engañosas.

Los documentos obtenidos tras la demanda del CPI confirman que el DS ha dado un uso muy limitado a esos datos y que ha incurrido en un patrón de errores con esa herramienta. El Secretario no dijo a los legisladores que su agencia obvió usar los datos de emPOWER durante el peor desastre natural en la historia moderna de Puerto Rico, la dupla de huracanes Irma y María. Y tampoco informó que, aunque solicitó al gobierno federal los datos de los pacientes identificados tras los terremotos de 2020, no los compartió con los funcionarios de primera respuesta municipales que estaban necesitados de información sobre quiénes eran y dónde estaban los electrodependientes. El prEl programa emPOWER publica datos agregados (sin identificar información personal de los pacientes), para que el gobierno pueda hacer planes de preparación y respuesta. Cuando hay una emergencia, entonces sí ofrece la información personal, para que los gobiernos estatales y municipales puedan identificar, localizar y rescatar a estas personas vulnerables. Desde antes del huracán María, el Departamento de Salud ha tenido oportunidades para adiestrarse sobre cómo funciona esa herramienta, según documentan los emails.

El exsecretario de Salud Rafael Rodríguez Mercado aseguró a Notiséis 360, en septiembre de 2019, que esa información no estaba disponible para el huracán María. Según Rodríguez Mercado, el Departamento de Salud y Servicios Humanos federal (HHS) “no se lo dejaba usar a los territorios y a algunos estados. Y por lo que pasó en María lo están dejando usar”.

La agencia federal desmintió tajantemente esas expresiones. “Esas declaraciones son incorrectas”, dijo un portavoz de HHS al CPI, y aseguró que los datos con identificadores individuales de los pacientes sí estaban disponibles.

Mellado y Shirley Esquilín, directora de la Oficina de Preparación y Coordinación en Respuesta de Salud Pública, no aceptaron peticiones de entrevista del CPI. La agencia aseguró por escrito que emPOWER solo le provee las direcciones de los pacientes dependientes de electricidad. Pero HHS envió otras declaraciones que desmienten esa aseveración: “los datos identificados, incluyendo nombres, direcciones y tipos de equipo que usan [los pacientes], han estado disponible para oficiales de estados y territorios desde 2013, para actividades de salvar vidas, en respuesta a los desastres, incluyendo huracanes”.

Para que Salud pueda compartir la información de pacientes particulares con los funcionarios de primera respuesta, estos deben firmar un acuerdo federal de intercambio de información y recibir un entrenamiento sobre la ley HIPAA, que protege la privacidad de los pacientes.

“No sé cuál es ese celo de Salud en guardar los datos, si no puede hacer nada solo. Si se pone a guardar los datos, entonces no está haciendo salud pública”, dijo al CPI Mariola Rivera, una neumóloga pediátrica que ha sido vocal en la red social Twitter (X) sobre la importancia de usar esa información para atender a los electrodependientes.

“No es una cosa difícil hacer un curso de HIPAA. Te toma una mañana. Bien fácil. Salud tiene que aprender a delegar. ¿Por qué crear tanto problema y tanto obstáculo cuando puede ser algo tan sencillo? Es impresionante que llevemos tantos años peleando por una cosa tan sencilla”, añadió Rivera.

“A ciegas” las sin fines de lucro durante las emergencias

Dos importantes organizaciones sin fines de lucro, la Cruz Roja Americana y la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP), fueron a La Fortaleza el 5 de agosto de 2022, a recomendar precisamente lo que el Gobierno había rechazado un año antes: una lista sobre los pacientes con necesidades especiales.

Aunque una portavoz del Departamento de Salud indicó al CPI que desconoce de la recomendación de la Cruz Roja, la directora ejecutiva de esa organización de respuesta a desastres, Lee Feliciano, confirmó que le hicieron la recomendación en la reunión de La Fortaleza de ese 5 de agosto, hace dos años, ante funcionarios del DS y del NMEAD. Les pidieron una mejor estrategia de preparación y respuesta a los desastres. De uno de los emails obtenidos se desprende que al encuentro asistió Nivia Gerena, enlace de las poblaciones con necesidades funcionales y de acceso en el DS, Abner Torres, director del Área de Planificación del NMEAD, y Ciení Rodríguez, secretaria del Departamento de la Familia, entre otros.  El problema se repitió en 2022 luego del huracán Fiona, que causó un apagón general.

El registro, según Feliciano, “no se puede empezar a hacer en medio del desastre”,  Debe estar actualizado constantemente y alimentarse con bases de datos gubernamentales, privadas y de organizaciones sin fines de lucro, lo que se puede hacer en cumplimiento con la ley HIPAA, dijo. “Debe ser una herramienta para nosotros, organizaciones sin fines de lucro y organizaciones como los departamentos de emergencia de los municipios, para ayudar a preparar mejor a esas familias cuando viene ese desastre. Sin la información es muy difícil hacerlo. Porque estamos actuando después del desastre y no antes”, añadió.

La Cruz Roja, al igual que el Gobierno, orienta a la población sobre la importancia de que cada individuo asuma responsabilidad por sí mismo y por su familia. “Esa educación a nivel general, que es mucho de lo que vemos, de preparación familiar y de cómo hacer la mochila de emergencias, está bien y es necesaria”, dijo al CPI Lee Feliciano. “Sin embargo hay unas poblaciones vulnerables que necesitan educación particularmente diseñada para ellos y ellas, como la comunidad de sordos y las personas encamadas. Y los cuidadores, que es gente que se agota. Hay que ver cómo ayudamos a esos cuidadores a estar mejor preparados para un desastre”, sostuvo. “Hubo personas de la comunidad sorda que se enteraron tarde de que venía el huracán María y de cuán potente era”.

José Acarón, director de AARP en Puerto Rico, manifestó su frustración cuando el CPI le preguntó por las listas. Su organización se había aliado al Departamento de Salud en 2015, dos años antes del huracán María, para colaborar en la creación del Registro de Poblaciones con Necesidades Funcionales y de Acceso. Los pacientes se inscribían de forma voluntaria, llamando a la línea de servicios gubernamentales 3-1-1. La fallecida artista dominicopuertorriqueña Sandra Zaiter, que padecía parálisis de sus piernas, fue el rostro público de esa campaña. En 2016, con el cambio de gobierno, el DS abandonó la iniciativa, dijo Acarón.

“La única forma de atender esto es que haya voluntad desde arriba hacia abajo, desde el Gobierno de Puerto Rico, el federal, hasta los municipios. Y que sean las organizaciones sin fines de lucro las que ejecuten el plan. Pero están ciegas”, advirtió Acarón.

Salud le indicó al CPI que no administra este registro, sino que pertenece a Tu Línea de Servicios de Gobierno 3-1-1, adscrita al Departamento de Estado. “Según se nos ha informado, el Registro no se encuentra activo hace unos siete años aproximadamente. Es importante mencionar que ese registro no sustituía la responsabilidad y preparación individual. Cada residente debe desarrollar su propio plan de emergencias para su seguridad y la de su familia en caso de una emergencia”, dijo la portavoz de Salud.

Salud indicó que cuenta con el Registro de Niños Jóvenes Dependientes de Tecnología, creado después de los huracanes Irma y María en el 2017, que recoge datos de 299 menores de edad.

En su ponencia para el Proyecto del Senado 281, Mellado sostuvo que la actualización de los datos no podría hacerla su agencia porque no contaba con el recurso humano. La alegada necesidad de empleados contrasta con un patrón de uso de fondos públicos para contratar servicios profesionales de empresas de tecnología en esa agencia, con posibles cobros inflados y duplicidad de servicios, que poco han mejorado el rendimiento o datos disponibles en el DS, según una investigación del CPI.

En sus respuestas escritas al CPI, Salud sostuvo que ha desarrollado una visualización más amigable (“user friendly”) de los datos de emPower por municipio y por zona, sin identificar a los pacientes, además de un resumen general de datos agregados de esa plataforma que se actualiza mensualmente, para suministrar a las alcaldías.

Seis días después de que el CPI le enviara las preguntas al DS, el 7 de agosto de 2024, el Secretario de Salud emitió una orden que obliga a las aseguradoras a reportar mensualmente a cuántos pacientes conectados a equipos médicos le dan cubierta. Esa orden administrativa, sin embargo, no obliga a que, cuando haya una emergencia, las aseguradoras suministren a Salud los nombres, las direcciones y las condiciones de salud de los pacientes para poder identificarlos y socorrerlos antes y durante los desastres.

El registro global funciona en otros países

Una noche de diciembre de 2015, en la Provincia de Buenos Aires, Mauro Stefanizzi despertó al escuchar unos ruidos guturales. Fue hasta el cuarto de Joaquín, su hijo de un año de edad que padecía patologías pulmonares crónicas, y se percató de que el concentrador de oxígeno no estaba funcionando. Había ocurrido un apagón. Stefanizzi  cobró conciencia de que las interrupciones en el servicio eléctrico podían matar a su hijo, contó al CPI. Además, había aumentado el costo de la electricidad y a Stefanizzi se le hacía difícil pagarla. Comenzó a hacer activismo y a aparecer en medios de comunicación, se le unieron familias y nació la Asociación Argentina de Electrodependientes (AADED). Una de sus tareas fue abogar porque el Estado aprobara la ley 27.351, que estableció un registro de pacientes y garantizó que tengan electricidad de forma permanente, aunque los beneficios comenzaron a afectarse con la llegada del presidente Javier Milei, según denuncia la AADED.

Los pacientes se inscriben en una lista del Ministerio de Salud argentino, que la actualiza cada mes y la comparte con el Ministerio de Energía, que a su vez envía los datos a los gobiernos provinciales. Estos costean la totalidad de la electricidad de los pacientes, explicó Stefanizzi. “Al Estado argentino le cuesta menos pagar la luz al paciente en su casa que tenerlo en un hospital en terapia intensiva. Como parte de la ley, no se le puede cortar la luz”, añadió. El Gobierno argentino parte de la premisa de que, si las empresas eléctricas no pueden controlar los apagones, entonces son responsables de costear los equipos de resguardo, como baterías, para que los electrodependientes puedan conectar sus aparatos. “La empresa monitorea las casas por conexión remota y, si las baterías se están quedando sin carga, va a reemplazarlas y manda un generador eléctrico”.

Colombia y Chile también cuentan con registros de electrodependientes.

El 18 de junio de 2024, en una conferencia de prensa celebrada en respuesta a los apagones continuos y masivos de ese mes, el doctor Carlos Díaz Vélez, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, sostuvo que las interrupciones del servicio eléctrico agravan la crisis salubrista de Puerto Rico. Estos retrasan los tratamientos, las cirugías y las pruebas de laboratorio de la población en general, y sobrecargan los hospitales por causa de los electrodependientes que llegan por no tener energía en sus casas. Los galenos recomendaron a Pierluisi un plan para que la crisis energética no afecte más la salud pública, lo que incluye crear un censo sobre los dependientes de electricidad.

Comentarios a emartinez@periodismoinvestigativo.com

Esta investigación es posible en parte con el apoyo de Hispanic Federation y The Fund for Investigative Journalism.

Despiden a comandante de Hezbolá en Tiro mientras la vida sigue en Beirut

Por Iñaki Estívaliz
Especial para Claridad

Tiro/Beirut (El Líbano), 19 ago.- Miles de libaneses chiíes despidieron este domingo en el sur de Líbano al comandante Hussein Ibrahim Kassab, líder de Radwan, la fuerza de élite de la milicia de resistencia islámica contra Israel, Hezbolá.

Kassab fue asesinado el día anterior de un torpedazo de dron mientras viajaba en una motocicleta por una carretera de Tiro, al sur del país.

El ataque fue filmado y publicado por el Ejército sionista y se puede encontrar en las redes.

Los hombres, alrededor del féretro, con las manos en el pecho, cantaban consignas que parecían plegarias o rezos que parecían reclamos.

Las mujeres, de negro, lloraban viendo desde las aceras pasar el féretro, enfundado en la bandera amarilla de la milicia islámica.

Desde los tejados se lanzaban amapolas rojas sobre el ataúd, al que acudieron a rendir respeto niños, soldados y líderes militares y religiosos.

El día de la muerte del comandante Kassab coincidió con un intenso intercambio de fuego entre los sionistas y Hezbolá, que esa mañana había disparado 55 cohetes, que ninguno fue interceptado, contra el norte de Israel, donde produjeron una decena de incendios.

El ataque desde el Líbano se había llevado a cabo después de que los sionistas bombardearan un almacén de armas en el municipio de Al Kour matando a diez sirios.

Ahmed, un taxista de Beirut, a una hora y cuarto por carretera de Tiro, me asegura “que ahora de lo que Israel está más preocupado es por los túneles”.

Este viernes, Hezbolá publicó un video de su red de túneles Emad-4 en la que se pueden ver grandes camiones y lanzaderas de misiles de largo alcance circulando por pasillos de tamaños monumentales bajo tierra.

“No han podido con Hamás, que lo que tiene son ratoneras por donde solo cabe una persona a la vez, en diez meses usando todas sus fuerzas, ¿qué se creen que van a hacer con Hezbolá?”, dice muy serio el taxista en inglés.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, llegó este domingo a Israel donde se reunirá este lunes con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el martes viajará a El Cairo para participar en unas conversaciones de paz a las que no asistira directamente Hezbolá.

Y mientras en Gaza los soldados sionistas siguen bombardeando inmisericordes y metiéndoles palos de escoba por el culo a sus detenidos y en el sur de Líbano no se puede estar tranquilo, en Beirut se vive como en una extraña realidad de una hermosa ciudad destartalada.

Conserva, tras haber sido el centro turístico y financiero del Medio Oriente, una sorprendente cantidad de edificios altos de apartamentos de lujo, hoteles de todas las categorías y restaurantes y cafeterías chics.

Este domingo, mucho beurutíes disfrutaban de las piscinas y los balnearios como si no pasara nada.

Pero las últimas décadas de guerras y crisis han provocado que todos esos espacios de ensueño sigan funcionando a un 10 o 20 por ciento de su capacidad.

Las joyerías y tiendas de ropa cara conviven con edificios abandonados salpicados de agujeros de proyectiles, con la ausencia de iluminación urbana y el inane gobierno.

Barricadas y tanquetas salpican algunos barrios estratégicos.

El gobierno depende absolutamente de Qatar para poder ofrecer servicios mínimos como la electricidad.

Precisamente este fin de semana, se anunció que Argelia suministrará inmediatamente al Líbano combustible para operar sus centrales eléctricas.

Y a pesar de los pesares, en Beirut se pueden ver a mujeres solas bebiendo cocteles, o fumando hooka con las amigas, o mostrando sus cuerpos al sol en las piscinas privadas.

Iñaki Estívaliz