Inicio Blog Página 272

No ha lugar a la Junta de Gobierno y al expresidente de la UPR

Tomada de la pagina de FB de la Junta de Retiro

El juez del Tribunal Superior Sala de San Juan, Arnaldo Castro Callejo, emitió una resolución de ‘No ha lugar’ a  una moción de desestimación presentada por 11 funcionarios de la Universidad de Puerto Rico (UPR), quienes fueron demandados por la Junta de Gobierno del Sistema de Retiro de la UPR.

Los funcionarios, entre los que se encuentra el expresidente de la institución, Luis A. Ferrao Delgado, la Junta de Gobierno UPR y otros altos funcionarios universitarios fueron demandados, todos en su carácter personal, por haber incumplido con sus deberes éticos, fiduciarios y legales al dejar de hacer el pago de las aportaciones patronales presupuestadas para el Fideicomiso del Sistema de Retiro durante el año fiscal 2023-2024.

“Es momento de que los funcionarios universitarios respondan al país por las acciones e inacciones temerarias que han ejecutado frente a nuestro fideicomiso de pensiones. Nos sentimos sumamente satisfechos con la decisión de nuestros tribunales en declarar no ha lugar la moción de desestimación. Creemos y estamos plenamente convencidos de que nuestra causa es justa y esperamos que en su día el tribunal conceda los remedios que hemos solicitado”, dijo Luis Vicenty Santini, presidente de la Junta de Retiro UPR en comunicado de prensa.

La demanda reclama daños y perjuicios ascendentes a $10 millones, así como daños punitivos no menores de un millón de dólares contra los demandados y sus respectivas sociedades de gananciales. Los demandados que sometieron mociones de desestimación alegaban que la Junta de Retiro UPR no tiene capacidad jurídica para demandar, que las decisiones de la Junta de Gobierno UPR son discrecionales y están protegidas por la inmunidad condicionada de funcionarios públicos y que la Escritura de Fideicomiso también provee inmunidad. En su determinación, el juez ha concluido que la Junta de Retiro UPR sí tiene legitimación activa para presentar la demanda, que las alegaciones de la demanda son suficientes para sostener las causas de acción y que la inmunidad condicionada no aplica en esta etapa, ya que las alegaciones sugieren que los demandados actuaron de manera irrazonable e ilegal.

Ante las conclusiones del tribunal, Vicenty Santini destacó que, “en un hecho histórico por primera vez, un tribunal decide que los funcionarios de la UPR tienen que responder por actuar de mala fe ante los hechos que se alegan. La administración universitaria y la Junta de Gobierno UPR deben entender, tal y como explica el juez en su decisión, que obrar de mala fe inhabilita la inmunidad que tienen los funcionarios públicos. Esa inmunidad no es de carácter absoluto. Esperamos que lo entiendan por el bien de ellos mismos y desistan de sus estilos de gerencia irresponsable”.

Sobre el argumento de legitimación activa presentado por los demandados y la posterior conclusión del juez en contra de ese argumento, el presidente de la Junta de Retiro UPR expresó que los demandados aún no han entendido la sentencia legal de octubre de 2020 que le otorgó la fiducia del Fideicomiso del Sistema de Retiro UPR a la Junta de Retiro UPR. “Nos parece que, a cinco años de la sentencia del Tribunal de Apelaciones, ratificada por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, aun los abogados y miembros de la Junta de Gobierno UPR y la administración universitaria se encuentran en negación de lo que es el fideicomiso y de quién es el fiduciario del Sistema de Retiro por virtud de la sentencia emitida en el 2020”, manifestó.

La administración universitaria tiene una deuda de $146.8 millones con el Sistema de Retiro UPR por dejar de hacer aportaciones patronales requeridas por ley. Al respecto, la Junta de Retiro UPR mantiene una demanda de cobro activa en los tribunales y en espera de que sea vista en sus méritos. También mantiene otra demanda activa contra la Junta de Gobierno por haber cerrado el plan de pensiones actual para nuevos empleados de la UPR. En ninguno de los casos han prosperado mociones de desestimación presentadas por la administración universitaria.

“Nos parece que los funcionarios de la Junta de Gobierno y la UPR se quedaron solos con sus inacciones e irresponsabilidades crasas. Este No ha lugar del juez Castro Callejo reafirma el consenso en el país de que las pensiones y los sistemas de pensiones se respetan. Tal y como expresamos ante la comisión de los sistemas de retiro, ya es hora de que los funcionarios respondan por sus acciones, omisiones y daños a terceros”, concluyó Vicenty Santini.

Ante un nuevo impago de $39 millones tras el cierre del pasado año fiscal, la Junta de Retiro UPR hizo un llamado a la nueva presidenta, Zayira Jordán Conde, y su equipo de trabajo a que tomen acción y les advirtió de que, en su momento, pudieran verse expuestos si continúan con los mismos estilos de gerencia.

 

Cuando termine la RESIDENCIA o YHLQMDLG

La Residencia

 

En Rojo

En poco más de un mes termina la Residencia de Bad Bunny en el Choliseo, Me causa un poco de ansiedad. ¿Qué va a pasar con este estallido de nacionalismo cultural? ¿Continuará la promoción de nuestra lengua boricua, la exhibición de los símbolos patrios hasta en el pelo? ¿Se fortalecerá después de septiembre el afán por la protección de nuestro patrimonio histórico y artístico?

No sé si saben que el Conejo Malo tiene vendido su concierto en Varsovia. ¡En foquin Varsovia! Esa es sólo una de las plazas (venues para ustedes). El tour de BB termina en el verano del 2026 y lo llevará a alguna ciudad en Australia. Down under! Quedan dos o tres taquillas para sus conciertos en Madrid y Barcelona. También va a poner a perrear a Lisboa. Un saltito y estará en Dusseldorf y Arnhem. Otro más y sentirán el calentón en Londres. Por si acaso, también Marseille, Nanterre y Estocolmo, que sentirá el síndrome de Benito. Pero antes de eso estará en México, Costa Rica, Perú, Chile y Argentina. Esto es la globalización de un cierto nacionalismo cultural puertorriqueño hasta julio del año que viene. Digo “un cierto” porque hay varios.

Debo suponer que muchos están pensando en que esto es un modo de propagar el nacionalismo político. Lo cierto es que eso es lo que piensa Rivera Schatz o el manejador de Maripily y Jgo. El nacionalismo político se centra en la soberanía y el control territorial. Esa no es responsabilidad de BB. Por otro lado, el nacionalismo económico promueve la protección y el desarrollo priorizando los intereses económico del país frente a los actores externos. Tampoco es una responsabilidad de Farruko, Chino Nino o Benito. Eso es lo que puede pensar el líder de la Juventud del PNP o el nieto de RHC, pero no tiene sentido. Sin embargo, todos, todas y todes podemos fomentar el consumo de productos fabricados y producidos en el país y apoyar a las empresas locales. Podemos defender los servicios públicos y los recursos como el agua, la agricultura y la producción y distribución de energía.

Entonces, en honor al nacionalismo amplio podemos exigir el aumento de la inversión pública en infraestructuras que apoyen el desarrollo de una economía nacional. Pero, claro, para gobernar a favor de los intereses de una nación se necesita soberanía política. Eso le corresponde a organizaciones de masas -sí, el pan también merece cariño-: sindicatos, cooperativas, organizaciones comunitarias, frentes, asociaciones, son quienes deben pensarse como productores de soberanía y desarrollo.

Celebro el goce. Me entusiasma que se revele y se rebele la jodedera porque se muestran las tensiones entre el deseo, la normatividad y las experiencias subjetivas. Pero no voy a pedirles a quienes armen la fiesta que tomen la palabra que yo y nosotres  debemos decir o la acción que debemos tomar colectivamente. Quizás, cuando estemos en la calle, en el trabajo, en la escuela, exigiendo soberanía política y económica nos apoye un perreo en Varsovia. Pero si eso no ocurre, que se joda: YHLQMDLG

Pitorro sin ICE

El Mundo, 19 de agosto 1966, p. 26.

 

José Orlando Sued

En los pueblos no metropolitanos en los que abuelo se desempeñó como guardia en las décadas del 1940 y 1950, los pitorreros lo querían. Cuento largo corto: cuando los federales planificaban las redadas en contra del ron clandestino, acudían a las autoridades a cargo del municipio para que los asistieran con el operativo. En ese contexto, todos los guardias eran convocados al cuartel o a la sala del juez municipal sin mediar explicación. El objetivo de esta acción era que los policías no supieran el porqué de la reunión y que una vez llegaran al lugar fueran acuartelados por varias horas para evitar que alertaran a los pitorreros sobre el operativo. En pueblos rurales, en donde todos conocían a todos, los guardias no solían meterse con el fulano o el mengano quien probablemente era amigo o primo del hermano o del vecino.

Al narrar esas historias, abuelo contaba con gran regocijo cómo el juez o el sargento solían llamarlo aparte, darle las instrucciones correspondientes y sacarlo del acuartelamiento con cualquier excusa. La encomienda era clara: “Avísale a los muchachos que van para allá. Diles que dejen un par de botellas de las malas para que se crean que confiscaron algo y no sospechen que ya sabíamos…”.  Aunque su superior no le hubiese dado esas órdenes, abuelo habría hecho todo lo posible por proteger a esos productores locales de ron artesanal.

Este tipo de historias y complicidades solían darse a lo largo y ancho de la Isla. Es curioso como el concepto “pueblo chiquito” suele emplearse por algunos para minimizar y ofender cuando en este término se esconden tantas cosas maravillosas. Este tipo de proximidades, más allá de fermentar chismes vecinales o de crear brechas a la privacidad, también son capaces de fundar solidaridades y empatías. Cuando conocemos a quién le hacemos daño y para colmo no hallamos un solo motivo para provocar ese mal, se activa algo en nuestra conciencia que nos detiene. Esta decisión se nos facilita aún más cuando quien nos pide que hagamos ese mal es un forastero prepotente, con traje y corbata y ajeno a nuestro entorno sociocultural.

Fueron muchas las historias de comunidades que protegieron a sus vecinos de intervenciones federales viciosas que solo buscaban imponer leyes que nadie pidió ni nadie necesitaba. Por más embustes que inventaron para criminalizar el ron clandestino no lograron frenar su producción. Hoy en día ese producto es considerado como un símbolo de nuestra cultura nacional al que se hace referencia en múltiples canciones. Incluso este ron clandestino es un manjar más cotizado que muchos licores legales. La persecución viciosa hacia los pitorreros logró hilvanar empatías, complicidades e historias de resistencia. Los discursos de odio tienen ese poder: o nos destruyen o nos hacen más fuertes.

Tan solo espero que esas historias de resistencia y complicidades que se vivieron y todavía se viven ante la criminalización del pitorro se repliquen en el modo en que tratamos y protegemos a los hermanos latinoamericanos que residen en Puerto Rico. Espero que las lecciones que nos dio el pitorro sobre qué hacer cuando se implementan leyes discriminatorias, sean una brújula que nos tracen el camino a seguir sobre el trato que les debemos dar a las trabajadoras y trabajadores inmigrantes que día a día enriquecen nuestra cultura y economía.

Confío que aprendamos de nuestra historia y no nos dejemos vencer por el miedo; espero que tengamos bien en claro que el buen pitorro no se toma con ICE.

 

 

¿De qué hablo cuando hablo de las fechas de entrega?

Foto: Laurie Garriga. Guadalajara, México.

Especial para En Rojo

 

 

Y así escribo, ahora bien, ahora mal,
ahora acertando con lo que quiero yo decir, ahora errando,
levantándome allá y aquí cayendo,

pero siguiendo siempre mi camino como un ciego obstinado
-Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)

Hace unos días Jorge me preguntaba que hacía cuánto tiempo no escribía. Antes que pudiera responderle, mi amigo me comentó que, en su caso, entre tanto trámite e ires y venires, habían pasado semanas sin que pudiera sentarse a escribir. Ahora, con menos ajetreo, por fin, había empezado a redactar una idea que venía rumiando hacía tiempo.

Parte de su pregunta, supongo, provenía del hecho de que compartimos profesión y esta columna. A pesar de tener, en teoría, tiempo para urdir nuestros textos, “los terminamos escribiendo dos o tres días antes de la fecha de entrega”, bromeaba Jorge, con muchísima razón.

Me quedé pensando en el hábito y el trabajo de escribir (en un sentido amplio). No sé si algún día podré desvincular la escritura de una responsabilidad con fecha límite. Para mí, se trata más de un deber —que alimenta una curiosidad puntual— que de una vocación con nombre propio. Aun así, para garabatear y redactar esta columna, leí varias reflexiones sugerentes de quienes sí se han dedicado a escribir crónicas, guiones, novelas y relatos.

Haruki Murakami insiste en la importancia de la perseverancia al escribir o concluir un proyecto, pero advierte que, si no lo disfrutamos, la tarea pierde su sentido. Por su parte, Juan Ramón Jiménez afirmaba que su obra estaba siempre “obra en marcha”, inacabada: “No pretendo, ni quiero, ni debo, ni puedo acabar nunca mi obra […] Poetizar es abrir siempre y no cerrar nunca”.

Elena Ferrante reconoce sus luchas entre escribir desde la ‘tradición masculina’ y establecer su propia voz: “Narro a la espera de que, en una escritura bien plantada en la tradición, surja algo que desordene los papeles, y la mujer abyecta y vil que soy encuentre la manera de hacer oír su voz”. Sus protagonistas manifiestan estas tensiones. Todas se desenvuelven con violencia en un orden que comienza a desintegrarse.

Pedro Almodóvar, en El último sueño, reúne doce entradas que pueden leerse como complemento a su filmografía (gérmenes de sus guiones) y como lo más cercano a una autobiografía “fragmentada, incompleta y un poco críptica”, según el director. Su mejor relato, para mí, es el que da título a la obra y describe las últimas horas de vida de su madre, y sus primeras sin ella.

La figura materna condensa los elementos más importantes —los más valiosos, diría yo— de su trabajo: la comunidad manchega y las vidas entre el pueblo y Madrid; el matriarcado a todo color y la dosificación del dolor y la tragicomedia. “Yo aprendí mucho de mi madre, sin que ella ni yo nos diéramos cuenta. Aprendí algo esencial para mi trabajo: la diferencia entre la realidad y la ficción, y cómo la realidad necesita ser complementada con la ficción para hacer la vida más fácil”, revelaba.

El prolífico Juan Villoro ha observado y plasmado en sus crónicas los lugares, barrios, personajes, monumentos y costumbres de la Ciudad de México, desde los enigmáticos vulcanizadores (gomeros de la mitología chilanga) hasta el rey de Coyoacán, pasando por Paquita la del Barrio y los puestos callejeros de comida. “Lo que estoy haciendo”, afirma, “es interrogar esta ciudad que nunca dejará de plantear preguntas, y en donde nunca habrá una respuesta definitiva”.

No llegué a responderle a Jorge. Hace tiempo, incluso ahora, que no escribo nada que no tenga un plazo o una fecha límite. ¿Por qué o para qué escribimos? No lo sé a ciencia cierta. Ojalá tuviera una respuesta más original o emotiva. La realidad es que, sin necesidad de nombre propio o nominativo, escribo por responsabilidad, y al mismo tiempo, a modo de fórmula pausada, para preguntar, para explicar y para entender aun a tientas. Gracias, Jorge, por recordármelo.

 

 

 

 

Felicitan a secretario general del PIP por sus conversaciones en Washington

 

 

 

El grupo Plan B: Independencia, felicitó y calificó las recientes reuniones del presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez, con varios congresistas, como una contribución significativa para avivar el interés en Washington sobre la necesidad de poner fin al estatus colonial de Puerto Rico y, a la vez, fortalecer  el ánimo de los sectores independentistas en la isla y en la diáspora.

En comunicado de prensa, el grupo Plan B: Independencia, que  hace unos meses promovió en la capital federal que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva para conceder la independencia a Puerto Rico, defendió que la iniciativa de dialogar con legisladores estadounidenses constituye un paso crucial en el proceso de reconocimiento de nuestra nación y reafirmar que la raíz de prácticamente todos los problemas que aquejan a Puerto Rico —económicos, sociales y políticos— es el coloniaje.

La iniciativa de Plan B, recordó que el licenciado Dalmau Ramírez, en expresiones públicas, reconoció que toda acción dirigida a abrir caminos hacia la independencia tiene su espacio, destacando que “todas las flores deben florecer” en la lucha por nuestra autodeterminación.

“Hoy, Plan B extiende un llamado al licenciado Dalmau Ramírez a continuar fortaleciendo la colaboración entre todos los sectores que buscan un Puerto Rico libre y soberano”.

Al respecto, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez, portavoz de Plan B, expresó: “Las gestiones del licenciado Juan Dalmau Ramírez en el Congreso son un paso afirmativo y necesario para que la independencia de Puerto Rico no solo sea una aspiración en la Isla, sino un tema de discusión serio en la capital federal. Esta labor ayuda a desmantelar la invisibilidad histórica que Washington ha impuesto sobre nuestra situación colonial y abre la puerta a un diálogo más franco sobre el futuro de nuestro pueblo.”

Por su parte, el doctor Carlos Rivera Lugo, también portavoz de Plan B, destacó: “En un momento donde la Junta de Control Fiscal y el estatus colonial asfixian nuestras posibilidades de desarrollo, resulta crucial que nuestros líderes se unan para abrir todos los canales posibles hacia la descolonización. La presencia de voces como la del licenciado Dalmau Ramírez ante congresistas estadounidenses refuerza que la independencia es la única salida digna y viable para Puerto Rico.”

De acuerdo a Plan B, ante la imposibilidad de la estadidad y la ignominia del actual Estado Libre Asociado, la independencia que incluye una asociación desde la soberanía es la única salida digna y viable para construir un país con justicia social, desarrollo económico y verdadera democracia. “Nuestra organización reafirma su disposición a colaborar con todos los sectores y liderazgos que, como el licenciado Dalmau Ramírez, promueven la descolonización de Puerto Rico ante foros nacionales e internacionales”.