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Música y silencio en gratitud

La Casa de España en Puerto Rico presenta el concierto Música y silencio en gratitud. El evento celebra de forma reflexiva las bondades recibidas y compartidas en el Orfeón San Juan Bautista, a la vez que reconocemos la labor de aquellos orfeonistas que por más de una década han integrado el conjunto. Se unirán a la puesta algunos exorfeonistas de diferentes épocas en el contexto de la celebración del 25 aniversario de fundación del coro.
El repertorio está integrado enteramente por música de arte sacra medieval, renacentista, romántica y contemporánea. Nos acompañarán la soprano Gladys Rodríguez Olleros, el pianista Abimael Viana Figuero y el clarinetista Víctor Emanuel Carrión Morales.
La admisión es gratuita.
La pluralidad de las voces patrias resuena en el Orfeón San Juan Bautista.

Orfeón San Juan Bautista

PO BOX 363884, SAN JUAN, 00936-3884

 

Rosie Pérez presenta «Our Thing: The Birth of Salsa in Nueva York», un nuevo podcast de Futuro que narra la historia jamás contada del origen de Fania Records.

 

Estreno el martes 26 de mayo de 2026.

La actriz Rosie Perez, oriunda de Brooklyn y nominada al Óscar y al Emmy, presentará Our Thing: The Birth of Salsa in Nueva York , una serie de podcasts de ocho episodios producida por Futuro Media, ganadora del Premio Pulitzer. Se trata de la narración sonora más completa realizada hasta la fecha sobre el origen y el auge de la salsa, un género que sigue marcando la cultura global en la actualidad.

En un momento en que la música latina domina la cultura global, la historia de sus orígenes nunca se ha contado adecuadamente. Nuestro libro, Our Thing: The Birth of Salsa in Nueva York, se remonta a 1964, cuando un músico dominicano y un ex policía italoamericano fundaron un pequeño sello discográfico llamado Fania Records en la ciudad de Nueva York y, sin querer, desencadenaron una revolución cultural mundial.

La serie narra el ascenso de Willie Colón, Héctor Lavoe, Celia Cruz, Rubén Blades y los Fania All Stars, quienes fusionaron ritmos afrocubanos, el estilo neoyorquino de origen puertorriqueño, jazz, R&B y un mensaje político contundente, creando algo nunca antes escuchado. Llenaron el Yankee Stadium en 1973 y congregaron a 80 000 fans en Zaire (actualmente República Democrática del Congo). Su influencia se extiende directamente a los artistas que dominan las plataformas de streaming hoy en día, como Bad Bunny, Rauw Alejandro y Karol G.

La serie sigue la tradición de la aclamada LOUD: The History of Reggaeton de Futuro Media , con un diseño de sonido envolvente, grabaciones de archivo inéditas y entrevistas con los músicos y aficionados que estuvieron allí.

 

 

Chucho adelanta la Navidad junto a La Tuna de Cayey y Los Cantores de San Juan

 Este año las Navidades arrancan en septiembre con el primer fiestón navideño ocasión en que Chucho Avellanet presentará en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes, en Santurce, su nuevo espectáculo Todo el año es Navidad con Chucho, el domingo 13 de septiembre a las 6:00 p.m.

En este primer fiestón no se escatimará en ofrecerle a la concurrencia un banquete musical con recordados éxitos navideños de Chucho Avellanet, así como una buena dosis de éxitos románticos que el público siempre espera. “Estos años han sido uno muy fuerte con todo lo que hemos vivido y lo que arrastramos de otros. No tenemos otra alternativa más que comenzar a gozarnos la Navidad desde septiembre y prolongarla hasta las Fiestas de la Calle San Sebastián. Olvídate de las penas… ¡Nos lo merecemos!”, explica Chucho, una de las voces más privilegiadas del pentagrama musical puertorriqueño.

Para este primer gran fiestón navideño ya se confirmó la participación nada más y nada menos que de La Tuna de Cayey y Los Cantores de San Juan como agrupaciones invitadas. La fiesta está garantizada.

Los boletos ya están a la venta en Ticketera, Ticket Center y en Bellas Artes. El espectáculo en una presentación de Producciones Tropical.

Trabajando con Archivos

Estamos trabajando en los Archivos Históricos, los podrán accesar muy pronto. Gracias siempre por la solidaridad.

Cualquier duda o pregunta pueden llamar al 787-777-0534  y comunicarse con Alida Millán.

Junta de Control Fiscal: diez años que pesan como siglos

» Nadie sabe y nadie supo» por qué en 1984, bajo el gobierno del Republicano Ronald Reagan, con un Senado de mayoría republicana y una Cámara de Representantes de mayoría demócrata, el 98vo. Congreso de Estados Unidos decidió sigilosamente enmendar la Ley de Quiebras Federal y excluir a Puerto Rico de la protección de dicho estatuto, bajo el cual estuvo cobijado- como todos los «Estados»-  desde el año 1938. Ni siquiera el entonces Comisionado Residente de Puerto Rico en Washington, el celebrado jurista Jaime Fuster Berlingeri, advirtió el cambio. Si lo hizo y lo informó al entonces Gobernador, Rafael Hernández Colón, igual mutismo practicó este y todos los gobiernos de Puerto Rico hasta 2014, cuando, para subsanar tan grave omisión, se aprobó en Puerto Rico la fallida Ley de Quiebra Criolla, que el Tribunal del Circuito de Apelaciones de Boston desestimó de un plumazo como inaplicable, porque la ley federal de 1984 prevalecía sobre ella.

Por eso, cuando en 2015 la deuda pública de Puerto Rico, que en ese momento ya alcanzaba la inimaginable cifra de $73 mil millones, se hizo insostenible e impagable, Alejandro García Padilla, entonces Gobernador de Puerto Rico, y Pedro Pierluisi, Comisionado  Residente acudieron en dupla a Washington a pedirle al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al Congreso que aprobaran una ley especial de quiebra para Puerto Rico

Así nació la Ley PROMESA, de claro corte colonial, y se nombró, también por el Congreso y el Presidente metropolitanos, la primera Junta de Control Fiscal (JCF). Desde entonces, han transcurrido ya diez largos años, y tres Juntas de composición diferente,  todas igualmente enajenadas de nuestro pueblo, atornilladas en su burbuja,  engordando una creciente burocracia interna y una corte interminable de asesores y contratistas- la mayoría extranjeros- que viven y facturan como si Puerto Rico, en vez de un país pobre y en quiebra, fuera dueño de los ríos de dinero de los casinos de Las Vegas o Montecarlo.

En el año 2025, la entidad de análisis económico Espacios Abiertos  publicó un informe que colocaba los gastos de la JCF, hasta fines de 2024, en $2, 200 millones, principalmente en pagos a abogados, asesores y contratistas. Ese dinero ha salido de los menguados recursos de Puerto Rico.

Cuando el Congreso aprobó PROMESA, estimó que la JCF estaría en Puerto Rico por un término aproximado de cinco o seis años y que sus gastos totales por dicho término no serían mayores de $370 millones. Por lo cual, el Congreso, el Presidente de Estados Unidos y el Gobierno de Puerto Rico -por servil e incondicional que sea- deberían cuestionar cómo es posible haberse equivocado tanto en las proyecciones originales de tiempo de estadía y costos de PROMESA y la JCF.  Hasta donde se sabe públicamente- porque la secretividad y falta de transparencia es otro de sus defectos- ese cuestionamento no ha ocurrido y la JCF sigue gastando el dinero de Puerto Rico como si no hubiese mañana.

Es imposible ignorar, además, la incompetencia, la desidia y la indiferencia ante las carencias del pueblo demostradas por la JCF. La mayoría de sus supuestas medidas correctivas han sido dirigidas a penalizar a los sectores trabajadores y a los más vulnerables. Repasemos solamente algunas de las más evidentes:

– Pensiones: recortes masivos a las pensiones de los empleados públicos y eliminación de beneficios laborales.

– Salud: recortes en fondos destinados a hospitales, incluyendo Centro Médico y el Hospital Pediátrico Universitario.

– Educación: cierre de cientos de escuelas públicas y reducción de presupuesto operacional.

– Servicios públicos: consolidación de agencias y eliminación de puestos de trabajo regulares. Aumento de puestos de confianza, que son nombramientos políticos y responden principalmente al gobierno de turno.

– Transporte- reducción en las rutas y aumento en las tarifas de la Autoridad Metropolitana de Autobuses

– Universidad de Puerto Rico: reducción del 48% de fondos del Fondo General entre 2017 y 2024, lo que ha provocado aumentos en costos de matrícula y servicios a estudiantes, eliminación de puestos de trabajo docentes y no docentes, y deterioro de la infraestructura en los recintos del sistema de educación superior público.

Estas medidas de austeridad y recortes de servicios impuestas por la JCF, junto a la ausencia de iniciativas de revitalización económica para el país, han tenido el efecto de estimular la emigración reciente de cientos de miles de profesionales puertorriqueños, educados y diestros, que se van del país en búsqueda de las oportunidades que aquí se les niegan.

Pero, la peor nota en el récord de la JCF ha sido su caótica gestión de la crisis de energía en Puerto Rico y la quiebra de la Autoridad de Energía Eléctrica ( AEE), cuya resolución es todavía incierta después de 10 años, y cuyos efectos nefastos afectarán el desarrollo económico de Puerto Rico por años y décadas. La JCF ha sido responsable de impulsar la  privatización de nuestro sistema eléctrico, en un proceso atropellado y poco transparente, y de haber aprobado la contratación de engendros como LUMA y GeneraPR, que apenas pueden mantener el sistema eléctrico operando. La JCF también es reponsable de haber avalado el rescate financiero de la empresa privada AES, que quema  carbón para producir energía. También aprobó el contrato de siete años otorgado a New Fortress Energy, la empresa gasífera en riesgo de bancarrota que tiene el monopolio de la importación y distribución de gas metano a las unidades de generación en manos de su subsidiaria, GeneraPR. La otra cara de la moneda la representa una ciudadanía puertorriqueña que vive de apagón en apagón, y que es rehén de empresas energéticas mediocres en capacidad y servicios,  que priorizan sus ganancias sobre el  compromiso con sus abonados.

La aprobación de PROMESA y la JCF,  y su toma de control de las finanzas públicas de Puerto Rico, ha sido una de las expresiones más cínicas, arrogantes y prepotentes del colonialismo estadounidense en Puerto Rico. Es más humillante aún que las leyes Foraker y Jones que la precedieron, porque ha develado, de golpe y porrazo, la farsa del gobierno propio y del supuesto «pacto bilateral» que representó la creación del llamado Estado Libre Asociado (ELA).

Puerto Rico, bajo la Junta de Control Fiscal, es un país más empobrecido, maltratado y desgobernado que diez años atrás. Aquí los principales beneficiados han sido los bonistas, los buitres, McKinsey & Company, Alvarez & Marsal, Proskauer Rose, y toda la caravana de contratistas y asesores que acompañan, nutren, adulan y deciden a nombre de la JCF. Esa es la realidad de nuestro país a diez años de PROMESA y la Junta. Diez años que pesan como si fueran siglos.