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Lo que no se toca con las manos según el escultor Omar Ortiz

Especial para En Rojo

 

Mario Benedetti, en su poema Asunción de ti, escribe: “He conservado intacto tu paisaje, pero no sé hasta dónde queda intacto sin ti.” Se contrapone la presencia y la ausencia, hasta que lo ausente se presenta, se vuelve tan importante como lo que se encuentra ahí, tangible, a la mano. Por un instante se completa el vacío, sentimos lo esencial, la presencia de la ausencia que plasma la obra de Omar Ortiz.

En la entrada de su hogar en San Sebastián, frente a la escalera, hay un busto del poeta, hecho por su mano. Desde allí, en la escarpada colina, se ve la cordillera, el gigante dormido, y todo el verdor circundante. Nace en 1971 en Nueva York, y al mes de su nacimiento sus padres, quienes habían sido parte de la diáspora puertorriqueña de los cincuentas, deciden volver a la isla.

Su taller se desplaza entre espacios abiertos y cerrados, se desborda y fluye entre cuartos hasta el espacio bajo su hogar. Por un lado, la obra en potencia: la piedra recinto, volcánica, oscura y porosa, traída desde Méjico como modo de conectar sus obras a la tierra latinoamericana, de hacer presente la importancia del material. El acero inoxidable, el bronce y la madera se contraponen a la fuerza dialéctica de transformación: los martillos, las gubias, los cinceles, los moldes, la prensa, el cortador de plasma.

Para 1990 ingresa en la Escuela de Artes Plásticas del Instituto de Cultura Puertorriqueña, concentrado en la obra gráfica. Pero allí descubre su inclinación por la expresión física en tres dimensiones, por la escultura, y se desarrolla bajo la tutela de quien sería su máximo maestro, Rafael López del Campo. Hoy Omar Ortiz es heredero de su tradición escultórica. López del Campo se ve en sus contornos, en sus líneas, en la nitidez de su obra. Se entendían en su amor al campo, a la tierra, al verdor que les rodeaba desde pequeños. A su vez, fue discípulo de Andrés Sierra Pagán, escultor barranquiteño. Recuerda cuando Sierra Pagán dibujó un árbol de gran copa en la pizarra, preguntándole, “Omar, usted que también es como yo, ¿alguna vez ha visto algo grande crecer bajo un árbol así?” “No, profesor.” respondió Ortiz “Siempre debemos recordar eso.”, notó Sierra Pagán, puntualizando la honestidad propia, el enfrentarse al sol.

Subimos la escalera y, al abrir la puerta, vemos las formas, numerosas, inequívocas de la historia del arte puertorriqueño. Las obras cubren las paredes de manera elegante y se erige estatuaria a nuestro alrededor. Nos acercamos a la estantería, y estamos frente a Múcaro hoja. El acero inoxidable de este plasma el ave nocturna, pero la abstrae a su esencia, rememorando una hoja caída, perchada de manera precisa en el extremo de la base. Como en la concepción taína, es el “depredador que piensa”, pero también el que había robado plumas a todas las aves para vestirse. A su vez, la figura del múcaro denota un acto de reverencia ante López del Campo, quien trabajaba la imagen.

“Es tan importante lo que falta como lo que está.”, dice el escultor. El instante de cómo funciona la mirada; en ese espacio de lo no representado, se impregna lo propio, y por un instante, se rompen las leyes del universo. Ortiz trata que no toquen el suelo, buscando que cuestionemos, ya sea por un instante, si la obra flota. A su lado se posa el boceto para un monumento al escritor Enrique Laguerre; un busto elevado tras un azar de crucigrama con los títulos de sus obras literarias, en el que se pierde el soporte; levita sobre nosotros. “Nosotros nos manejamos bajo las leyes físicas, ellos (nuestros hombres y mujeres ilustres) no. Trascienden desde que estuvieron aquí.” comenta el artista. Recuerda a la virtud Confuciana del “Xiao”, que destaca la reverencia desde la humildad, el aceptar y venerar a aquellos que han estado por encima de nosotros. Ortiz busca elevar la representación de próceres, en su sentido pleno, a otro plano, porque plasmar su grandeza es materializar lo intangible.

En el 2005, Omar Ortiz crea un monumento que parte desde la reverencia: El monumento a Eugenio María de Hostos en su “Gesta Itinerante”, situada frente al Museo de Hostos en Mayagüez. Hostos no nos mira, se encuentra de espaldas a nuestra mirada, situando barcos de papel (elaborados en bronce) sobre el mapa de las Américas, en cada lugar donde difundió sus ideas. “Él es el maestro,” nos dice “él está frente a la pizarra, nosotros tenemos que mirarlo a él.” El barco de papel no viaja, pero las ideas se diseminan sobre este. Es una composición literaria, que nos plasma la vida, sus viajes, su influencia, su razón de ser “El Ciudadano de las Américas”. Se exalta eso que no se toca con las manos: las ideas. “El lenguaje del Hostos es el lenguaje que yo he tratado de perimetrar en todo lo que he hecho.” dice Ortiz.

El primar la idea y su capacidad de maravillarse constantemente le permite apreciar lo bello de lo cotidiano. Sus Mariposas utilizan de manera simbólica la forma de la pieza mecánica, la tuerca que, mediante sus dos pestañas, permite ser aflojada y ajustada con la mano. El vuelo que parte de las manos, la creación misma en la metamorfosis del material, de la idea a la obra, de lo intangible a lo tangible. En su taller, una de estas, de tamaño monumental, descansa sobre su costado en un soporte de madera. Se conectan de manera sutil, imperceptible. El aleteo de las mariposas envuelve a Torso de Mujer, obra conjunta entre él y López del Campo póstumamente, del quien, luego de fenecido, salva de su taller una escultura incompleta, un torso en guayacán, que completa en honor, deuda y herencia de su maestro.

Lo básico se sobrepone a una estética mayor, hay un intercambio entre el metal, la madera, la piedra, donde se mimetiza la naturaleza. La opacidad de la tierra, la brillantez de los astros. Hay algo primitivo, primal de manera más acertada, que captura lo intrínseco de lo que representa: el viento del aleteo de las garzas, la curvatura del brinco parabólico del sapo, la serenidad y protección de la paloma en su nido. A su vez, hay tensión entre las fuerzas: el diseño y su consecuencia gravitacional, la soledad del trabajo escultórico y la estructura de soporte, lo lustre y lo opaco.

Al fondo de su sala hay una escultura. Nos paramos frente a ella y subimos la mirada “Este es el David Negro” comenta Ortiz “Son los Proverbios del África Negra. Su cuerpo está escrito con los proverbios que heredamos sin saberlo.” El David se suspende sobre una caja de acrílico transparente, que guarda versos bíblicos, cadenas, un carimbo entre otros símbolos. Pero el David se eleva sobre todo ello, hay un despegue, una ausencia de conexión directa que se presencia en su lejanía, y una presencia que se ha ausentado. Mira por encima de todo sin mirar a nadie. En su pecho tiene escrito “Puesto que el corazón no es rodilla, no es lógico que se doble.” y Benedetti, en su poema Incitación, plasma un verso: “En el muro quedan los tatuajes del juego, el tiempo camina, pero no me doblego.” Y Omar Ortiz no se doblega.

 

 

La onda expansiva

Reproducido de la página de FB de Rafah Acevdo

La Onda Expansiva fue una reunión de tres generaciones de poetas (1970-2000) organizada por Aurea María Sotomayor, Vanessa Droz y José Luis Vega, del 17 al 22 de marzo. Se trató de un proyecto de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española con la colaboración de Humanidades Puerto Rico. Ofrecemos a los lectores dos testimonios sobre la creación poética de la autoría de John Torres (Undead) y Eddie Ortiz-González (Estrategias de combate)

POESÍA PUERTORRIQUEÑA

1970-2000

John Torres

La poesía comenzó como un juego en mi, me movía el ejercicio lúdico, la deformación de la forma y el sentido. Desde la imaginación desbordada, insistía en la búsqueda de comunicarme con lo inasible, con el espíritu, con el archivo de las voces, desde la heterogeneidad del ser. Inspirado por corrientes como el simbolismo, el dadaísmo y el surrealismo, navegué felizmente, suspendiendo la realidad y sus crudezas como en un juego de infancia que me llevaba a ese allí que no es un lugar más allá del placer. Los poetas me guiaron hacia una escritura que sondaba lo desconocido como las lejanas prácticas espiritistas de mis padres.

Con el tiempo y nuevos referentes y experiencias vividas me movió el deseo de usar la forma y los quiebres para explorar el sentido desde una escritura urgente, donde forma y sentido libraran duelo, como poseídos por las lenguas polvorientas de los pecadores. Armando y desarmando el lenguaje que nos amenaza como diría Lezama. La poesía cambió mi vida. Aprendí a renunciar a las convenciones y las conveniencias. Pedro Pietri me enseñó a renunciar un día en que me sentía demasiado feliz para ir al trabajo. Aunque pronto me di cuenta de mi error, y un amigo poeta, Julio César, me aconsejó regresar a mi empleo como si nada hubiese pasado. Llevé una libra de pan como señuelo, y funcionó por un tiempo, gracias a la confusión pasajera pude cobrar unas quincenas. Esa fue la lección de Pietri: la poesía es la reinvención del fracaso, la revancha de los nerdos, una ciudad nueva para los parias, de esa que escribe Pepe Liboy, el poeta que escribe cuentos.

Recuerdo a Lizza Fernanda decir sobre mi poesía que no recordaba a otro escritor tan interesado en el tema de la muerte desde la generación del setenta. Me pareció bien eso, pensar la muerte en colectivo, porque hay gente que piensa que uno se muere solo, sin ver que todos nos estamos muriendo.

Busqué en Google «onda expansiva» y encontré el horror de Gaza, la onda expansiva del imperialismo. Recordé la explosión del Humberto Vidal de Río Piedras, los muertos derramados por el viento en la plaza fueron treinta y tres, los huesos caían pesadamente, cuando todo era huesos revestidos de fuego. Recordé los miles de muertos tras Maria. Recordé mi infancia en las parcelas Falú. Las detonaciones cotidianas de aquellos tiempos y sus reverberos. Las balas perdidas que encontraban un hogar tras el techo de zinc de nuestra casita, las historias de detectives que mis tíos contaban, la música, las canciones, las despedidas, los silencios. Recuerdo a mis padres, él dijo adiós en calma y ella se nos fué de prisa. Las veces que he estado al borde de volver a verlos.

La poesía destila y reinventa todo, las arañas de luz, las puertas de escape sin salida, los sonidos, las formas, los romances químicos, los apagones, la falta de aliento, de signos vitales, el estar de vuelta, los colores de la muerte en las aceras regresan como un torrente que lo arropa todo cuando menos lo esperas. Recuerdo la explosión de la cocina en la que trabajaba que casi me mata, la muerte instantánea de quien me salvó. Recuerdo el asombro fúnebre dibujado en sus ojos después de muerto, y yo tampoco lo creía, era mi espanto dibujado en el rostro de otro que ya no estaba, uno nunca está sin el otro. Recuerdo una lenta multitud de personas perplejas, y me vi sordo y aturdido tras la onda expansiva del propano en llamas, una ola de presión que se propaga rápidamente desde el punto de la explosión, causando daños estructurales y lesiones neurofisiológicas que para que les cuento. Recuerdo a la buena amiga que me contó que la noche anterior tuvo que intervenir porque me había metido con gente que no debía, y me abrazó como nos abrazamos en los adioses, como diría Gamoneda, como queriendo que exista un poco de justicia en nuestro corazón.

Escribir es una deuda con el destino me dijo la poeta Lilliana Ramos. He perseguido el poema porque se que a mí no me fue mal, ni el gas ni el fuego ni las balas de la infancia lograron cegarme la voz. A otros que crecieron conmigo sí, y los recuerdo. Otros que no murieron son como fantasmas, aunque he vuelto a hablar con ellos no estoy seguro de que sigan vivos. Escribo desde los mellow breakdowns, ante las partidas de los amigos partidos. Aquí todos se han vuelto rotos, las despedidas tienen los ojos quebrados y el hocico partido, hasta el mas feo es un agujero negro que no toca fondo. El tiempo ya no está del lado del corazón. Ya no podremos escribir tonterías para decir que uno hace algo sin decir nada. La poesía es el arte de guardar silencio, por eso el contrasentido, porque también la luz está de tu lado, y para colmo me lo reprochas.

La escritura deviene de la pluralidad de nuestros cuerpos en crisis, de la disonancia de sus voces, desde nuestras islas todas, las alegóricas y las precarias, islas cicatrizadas por la sal de sus mares. En fin, si abrazo mis voces me caigo en pedazos, pero son nuestros pedazos. Como si la aflicción fuese una ficción que ocupa todos los mundos al mismo tiempo, una irrealizable adicción por lo numinoso, un gesto único que pueda separar lo uno de lo meramente relativo, lo perfecto y sumo, de uno de sus grados, de sus formas de nombrar la muerte.

Parafraseando a Angela Maria, a Nemir, a Vanessa, a Aurea, a Che, a Nestor, escribimos por nuestros muertos, porque los escuchamos, porque he a visto a Susan hablar con ellos, porque estamos vivos.

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La Onda Expansiva

POESÍA PUERTORRIQUEÑA

1970-2000

Eddie Ortiz-González

 

Informe a la Academia

(para Ana Marina y Eduardo, ambos amor y norte)

 A la memoria de Mara Negrón, de Fernando Cros.

 

He perseguido el poema. Debajo de un camión en un taller de mecánica, deshojando matas, cortando paneles con acetileno o cortadora de plasma. He logrado vislumbrarlo en medio de tareas repetitivas que no conducen a otra cosa que a los nùmeros de producción. Con las manos cansadas de tanto movimiento, con el embotamiento del sujeto al final de la jornada de trabajo. He logrado vislumbrar el poema. He logrado rozar la belleza.

Recuerdo a ese joven, el ímpetu vital conque prometía devorar libros y mundo. Por aquel entonces escribí un primer manuscrito titulado Requiem. Poemas insufribles. Es por ese momento ahì, que asomo a la apertura al mundo a raíz del descubrimiento y lectura obsesa de Lezama, quien todavía me acompaña en una foto enmarcada, allí en el pequeño studio en el que vivo.

Pero hubo otro más joven. Ese, el de la escuela superior, la vocacional Miguel Such y la profesora Hernández. Algunas tardes coincidíamos en la AMA de regreso luego de la escuela. Fue a ella a quien mostré mis primeros poemas, y con ella conocí a Julia de Burgos, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni. Ese joven, que acostumbrara caminar por la Barbosa hasta el terminal de Capetillo, comenzó a desviarse hacia la UPR por la entrada de Estudios Generales hacia el portón de Pedagogía primero, luego el del Camino Real. El roce con la belleza estaba ahí. El ojo comienza a discernir la presencia con el mundo.

De la mano de Lezama, llego a Darío, a Cavafis. De la mano de Cavafis, a Borges, Pessoa, Mallarmé, Rimbaud, Verlaine, William Carlos Williams, Ezra Pound, T.S. Eliot, Emily Dickinson, Wyston Hugh Auden. Ché Meléndes, Luz Ivonne Ochart, Marina Arzola, Ánjelamaría Dávila, Vanessa Droz, Evaristo Ribera Chevremont, Salvador Arana Soto, Manuel Ramos Otero, Roberto Net Carlo, Aguinaldo 1984, con Nora Dávila, Servando Echandía, Sofía Irene Cardona, Carlos Alberty. La biblioteca crece. El cubano Arcocha, el peruano Emilio Adolfo Westphalen, el mexicano Cardoza y Aragón, entre otros, me guiaron por una escritura supurante que lindara con lo esquizo. La revisión de Requiem pasa a llamarse La casa de las estaciones, que permanece inédito. Pero, aún.

El descubrimiento del psicoanálisis se convirtió en una segunda apertura a la que ya vislumbrara el mundo. Por aquellos días comencé sesiones en las que terminaba volcado en lectura y texto, lo que siempre agradezco a Otto Berdiel. Gracias a su silencio siempre oportuno, comencé a descubrir y entender que el poema, como el psicoanalista, habla justo cuando calla. Encontré en la mot juste el equivalente en la forma y entrenamiento marcial. Ché Meléndes, el regreso obseso a Pound, fueron y siguen siendo una refefencia indiscutible.

Como también lo han sido, entre muchos, Juan Gelman y Watanabe, mentores ambos de dos heterónimos de los varios que tengo presentes en mi escritura, y hermanados por un sólo nombre: Hiroshi Akatagawa. El primer Akatagawa surge por aquellos dos o tres años antes del cierre de La Tertulia, el segundo tras el cierre.

Todo este periplo para decir que cada día, insisto en la belleza a pesar del horror. Que tengo compañeros de labor que preguntan por qué llegué allí y no a otro lugar, que hacen lo posible por entender las cosas que hablo, y que, por ese tratar de entender, escucho la belleza, palpo la belleza.          El poema late ahí donde lo difícil y rutinario toman lugar. El poema es el aún, el a pesar de eso. A pesar de este uniforme de trabajo que no pocas veces deja de sentirse como uniforme de recluso, y que cuando me miro en el espejo, no pocas veces me humilla. No puedo aquí jactarme de becas, premios y menciones, así como tampoco burlarme de quienes lo hayan logrado. Tampoco ha sido esa mi meta. Agradezco el privilegio de estar sentado en esta mesa. No estoy donde habría querido estar, pero donde estoy, en la penumbra que colma, susurro este verso de Borges:

A los otros les queda el universo;
a mi penumbra, el hábito del verso.

 

Guaynabo, 12 de marzo de 2025

 

 

Reescribir la historia desde la derecha

Javier Milei

 

 

Especial para En Rojo

¿Por qué para las ultraderechas es tan importante reescribir la historia de las dictaduras del siglo pasado latinoamericano? Primero, porque condenar los crímenes de aquellos regímenes forma parte del consenso democrático de nuestros países. Entonces, necesitan negar aquellas atrocidades o bien matizarlas para justamente desmontar los cimientos sobre los que se han construido nuestras jóvenes democracias. Y, una vez desmontados esos cimientos, reescribiendo la historia bajo una lógica según la cual todo lo que nos han contado del pasado sería un «relato», pues se amplía el campo de lo que pueden decir. En ese marco es que hoy día vemos a los ultraderechistas abiertamente reivindicando dictadores del pasado. Algo que, bajo el consenso democrático anterior, no era posible hacer.

Segundo, porque fueron casi todas dictaduras de derecha y reaccionarias. Y, si para estos ultraderechistas la «izquierda es asesina» y el «comunismo mató 200 millones», pues deben reescribir la historia para que sus genocidas favoritos no parezcan como tales. Sino como “patriotas” que tuvieron que matar porque de lo contrario ganaban los «malos. Por ello el énfasis que ponen en presentar lo que pasó como violencia de ambas partes; siendo que una parte actuaba en nombre del bien (los dictadores) y la otra del mal (las izquierdas que fueron masacradas). Este relato, además de ser una aberración moral, constituye una absoluta transgresión a lo que sería un mínimo análisis del poder. Porque es imposible que se pueda hablar de «dos bandos» entre el poder de un Estado totalitario y grupos subversivos que actuaban clandestinamente. No había equivalencias en fuerzas ni capacidades.

Tercero, porque fueron dictaduras de hace ya mucho tiempo atrás. Por lo que sus hechos pueden ser convertidos en interpretables a la luz de las nuevas formas de debate y construcción de identidades colectivas. La gente que sufrió aquellas dictaduras de derecha o ya es muy mayor o falleció. Entonces, frente a los jóvenes de ahora que no tienen vínculos sustantivos con ese pasado pues se puede reconstruir la historia para presentarla de otra manera.

Decía Koselleck que los conceptos políticos se politizan e ideologizan con la distancia del tiempo. Pasa lo mismo con el significado de esas dictaduras: se ha ideologizado y, así, para las actuales subjetividades derechizadas y manipuladas desde algoritmos de redes sociales pueden representar lo contrario de lo que fueron. Hoy es fácil reescribir la historia porque ya no hay marcos comunes de referencia; de manera que se ha eliminado la frontera entre verdad y mentira. Cuarto, porque las ultraderechas necesitan convertir toda experiencia política en una cuestión de estímulos emocionales. Y, reescribiendo la historia de las dictaduras de derecha crean una causa emocionalmente movilizadora. Porque si todo lo que nos han contado del pasado es un “relato” y, en consecuencia, hemos estado manipulados durante años pues hay una razón trascendental que justifica negar la historia. Así pues, se convierte en una causa movilizadora y emocionante decir que esos dictadores no fueron tan malos, que había “dos bandos”, que nos salvaron del “comunismo” (el cuco por excelencia en tiempos fascistas como estos), etc.

 

La guerra Palestina es una guerra colonial

Wafica Ibrahim, directora para América Latina de la cadena noticiosa Al Mayadeem. Cortesía Nelson Del Castillo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La guerra contra el Líbano y Palestina se trata de una guerra colonial. Es una guerra estadounidense que se realiza a través de Israel, el cual es parte integral de los intereses de occidente, Estados Unidos y Europa, señaló la periodista Wafica Ibrahim, directora para América Latina de la cadena noticiosa Al Mayadeem.

La periodista libanesa expuso sobre la situación del Medio Oriente, las tensiones políticas, el genocidio palestino, la propaganda y la desinformación en el Cuarto Coloquio Internacional Patria, celebrado en La Habana, Cuba, del 17 al 19 de marzo. De entrada, Ibrahim apuntó al peso que tienen  las relaciones de Estados Unidos con Rusia. Al respecto, se refirió a la  reciente llamada entre ambos mandatarios, Trump y Putin, en la que  analizaron la posibilidad de mejorar las relaciones entre ambos, incluidos importantes acuerdos económicos, y la estabilidad  geopolítica, una vez alcanzada “la paz”.

Para la experta en la política del Medio Oriente, eso podría cambiarlo todo, en especial  para el futuro de los europeos, dado a que  la  discusión podría llevar al levantamiento de las sanciones de EE. UU.  impuestas a Rusia, lo que a su juicio colocaría a los europeos en una trágica crisis económica y financiera. Expuso que la decisión de  EE. UU. de cerrar su conflicto con Rusia en sus propios términos,  obviando a los europeos y destruyendo los aliados de Ucrania, es volver al panorama que quedó en Europa después de la Segunda Guerra mundial: el occidente de Europa bajo la influencia de Estados Unidos y el este bajo la influencia de Rusia.

“Porque aquí fríamente nadie en Estados Unidos estaría dispuesto a normalizar las relaciones con Rusia por amor a la paz o por al arte”, expresó.  Sobre el particular, apuntó que se sabe que el competidor militar de EE. UU. es Rusia y su competidor económico es China, por lo que, en el tema militar, Trump le ha cedido el poder a Rusia. Los intereses del presidente de EE. UU., dicho públicamente, es quedarse sobre tierras ucranianas para venderle gas y petróleo a Europa occidental. China, dijo, resiste frente a todos estos cambios y embates.

 

Palestina es nuestra causa central y lo seguirá siendo

En lo que respecta a Medio Oriente, la guerra contra el  Líbano y Palestina se trata de una guerra colonial, ya que Israel es parte de los intereses de Occidente, por lo que es una guerra estadounidense que se realiza a través de Israel. Ibrahim denunció que el interés de EE. UU. es ocupar  el Medio Oriente sobre las ruinas de los Estados árabes.

Explicó que no existe nada que justifique al Estado racista-sionista de Israel. En tono enfático, Ibrahim expresó que ya es hora de entender que en el diccionario de la mente sionista y estadounidense no existe un Estado palestino en el territorio de Palestina. Evidencia de esto son las declaraciones de Netanyahu sobre los palestinos: “O muertos o desplazados  a territorios de Arabia Saudita, Egipto, Jordania; donde les dé la gana, pero fuera”.

La periodista libanesa manifestó que ya era  hora de entender que la solución de dos Estados, a pesar de su realismo político, no tiene perspectiva de éxito porque contradice la naturaleza expansionista, colonial,  racista de Israel y entra en conflicto con el sionismo de la extrema derecha religiosa de establecer un Israel desde el Éufrates hasta los Altos de Golán.

Explicó que ante estas pretensiones de la otra parte, es hora de entender que la resistencia es el método más eficaz y el camino acertado a la victoria y el fin de la ocupación. La insistencia de EE. UU. de eliminar a la resistencia palestina y a la resistencia del Líbano, lo que pretende es eliminar la causa palestina. En el mismo tono, censuró a los sionistas estadounidense que plantean la solución de los dos Estados y no hacen nada para lograrlo. Al punto, señaló las resoluciones de la ONU relacionadas con Palestina.

Para Ibrahim, uno de los resultados directos de la guerra es el retorno de la causa Palestina a ocupar  un lugar en la conciencia del mundo árabe e internacional, que después de que casi había sido olvidada, el 9 % de las manifestaciones en el mundo han sido a favor de Palestina y solo el 5 % han sido a favor de Israel.

Respecto a las negociaciones en Gaza, dijo que Netanyahu tiene un gran problema, y es que si deja el acuerdo que firmó, su gobierno colapsará, así como si no logra la liberación de los prisioneros.

Sobre la situación en el Líbano, reconoció que la división política interna no le permite desempeñar por sí solo un papel protagónico ante la confrontación con Israel. Añadió que las declaraciones de Trump  sobre el Líbano y su llamado a desarmar la resistencia y condicionar la ayuda para la reconstrucción de lo que destruyeron sus propias armas de la guerra sionista contra el Líbano es una evidencia del papel de Estados Unidos en la guerra, así como su papel en la guerra contra Gaza y los ataques israelíes.

En lo que respecta a la situación en Siria, Wafica Ibrahim anotó que ese país tiene un bloqueo económico por parte de EE. UU. desde hace 13 años. Esta no se aventura a juzgar si era necesario la caída del gobierno, pero sí dijo que la gente de a pie en Siria apuesta a que con el nuevo  presidente (Ahmed al-Sharaa) se levanten la sanciones y reviva la economía. Estima que como el nuevo presidente es  enemigo de la resistencia, los sirios piensan que Israel no los va a bombardear de ahora en adelante. Pero trajo a la atención a que después de 10 días del nuevo gobierno, la gente común en Siria está convencida de que los israelíes no se detendrán ni como amigos ni como enemigos y que aunque su presidente no quiere  la guerra con Israel, a Israel no le importa si quiere o no quiere. Los sirios ya están convencidos de que Israel no se detendrá y que su objetivo es subyugar a Siria. Resaltó que Siria es muy importante para el Líbano, tanto, que  si Siria está amenazada hoy, entonces el Líbano está amenazado. “Lo único que puede salvar al pueblo sirio es abrazarse a la bandera de ser un pueblo resistente contra Israel y salvar su  unidad nacional”.

En el caso de Yemen, el único país de la región que le ha hecho frente a EE. UU. e Israel, atacando barcos estadounidenses en el Mar Rojo, consciente del papel que juega, ha entrado a ajustar un poco la balanza negociadora para que se cumplan los acuerdos del alto al fuego. La condición de Yemen para dejar de atacar los barcos en el mar Rojo es que dejen en paz al pueblo de Gaza. Observó que la actual administración de Washington, su establishment,  es muy consciente de que un pequeño país como Yemen, con gran potencial y con gran fuerza de voluntad, si sale de la ecuación, muchas cosas cambiarían en la región e incluso en el mundo.

Sobre el ataque reciente por parte de EE. UU. sobre Yemen, indicó que si Trump hubiese querido poner fin al bloqueo a Yemen, a los ataques israelíes en el mar Rojo, habría presionado a Israel a cumplir los acuerdos del alto al fuego del cual Washington fue un patrocinador.

Por último, la directora de la cadena noticiosa Al Mayadeem se refirió a la propaganda y políticas de censura de los medios de EE. UU., Israel, Europa y de algunos canales árabes.  “Lamentablemente, cuentan con un enorme ejercito: israelíes que apoyan su narrativa. Estados Unidos diseña un proyecto, lo pone en práctica y lo repite aunque sea a base de mentiras, calumnias puras, para crear una opinión pública, engañar y encubrir la guerra a la que nos tiene sometidos”. Recordó que la invasión de Irak se llevó a cabo con la mentira de que el país tenía armas nucleares.

En cuanto a la relación a los medios de comunicación que narran la realidad de la guerra en Gaza y el Líbano y se solidarizan con la causa palestina y con todas las causas árabes legítimas, la periodista de  Al Mayadeem exhortó a los medios de comunicación a transformarse para un estado de guerra, a combatir las noticias falsas.

“Tenemos que estar preparados y practicar el periodismo bajo estado de guerra. No es dar una noticia sin desmontarla, sin comentarla, sin trabajarla, como si las bombas estuvieran ahí mismo. Nos comen la cabeza con la libertad de expresión; claro, si somos los mártires de la libertad de expresión. Estamos pagando sangre por la libertad de expresión. Vale la pena luchar, porque tenemos patria, este es un espacio donde nos encontramos, y escucharnos unos con los otros por nuestras causas”.

 

 

 

Proyecto ciclista en Rincón: “Es destruir la costa”

 

El proyecto enfrenta oposición de distintos grupos

 

CLARIDAD

 

Rincón- A pocos pasos del faro de Rincón, se escucha la embestida de las olas contra una orilla que poco a poco pierde más terreno. Más arriba de este paisaje, unas escaleras rotuladas informan que esta playa conforma la zona marítimo terrestre del litoral y el área de anidaje de tortugas regionales.

La costa es contigua al bosque comunitario La Armonía, por donde corre una carretera que termina en la famosa torre del faro. Al otro lado de esta recta, hileras de barriles de construcción escudan un espacio baldío, talado por maquinarias pesadas. Por aquí, entre los almendros y pinos enhiestos, la Autoridad de Carreteras y Transporte (ACT) pretende asentar un paseo para ciclistas.

En respuesta al proyecto, que ha cobrado interés por los distintos proyectos costeros en el país, distintos grupos de ciudadanos montaron casetas de acampar para detener el desarrollo imprudente de la playa de Rincón, una de las más afectadas por el cambio climático.

“Este proyecto es destruir la costa para construir un paseo de bicicletas que va a tomar seis pies en una muralla, más cuatro pies de unas barandas. Esto implica todos los árboles que están sosteniendo la costa, resistiendo la erosión. Lo que va a crear es más marejadas que van a socavar aquí, porque no va a haber una barrera natural que aguante”, expresó Emmanuel Alicea, tecnólogo ambiental, a CLARIDAD.

De la misma manera, Alicea amplió sobre el efecto nocivo que tendría la deforestación de esta área. Desde aumentos de temperatura, derrumbes hasta inundaciones, remover las diversas especies de plantas que anclan la costa impactaría en todo el espacio aledaño a esta costa.

“Nosotros estamos diciéndole a la compañía Tamrío (empresa que aparece en el informe de la ACT), a los ingenieros y a los constructores que el proyecto se puede hacer fuera de la zona marítimo terrestre. Hay espacios de más donde pueden trabajarlo sin afectar la orilla, pero ellos siguen empeñados en ponerlo dentro del agua”, comentó Alicea, quien integra parte del campamento que lleva desde el 11 de marzo en el bosque comunitario.

Asimismo, el tecnólogo ambiental destacó la parte del diseño que planea construir una rotonda sobre un humedal de la reserva natural Tres Palmas. De removerse esa vegetación, que contiene mangles y provee balance a los niveles del agua, el terreno cercano quedaría más “pantanoso”. Además, la construcción afectaría a los crustáceos, moluscos y aves que habitan allí.

“El terreno se haría menos sólido, y tendría menos cohesión para aguantar la infraestructura que ellos quieren hacer. Van a arrancar los pocos árboles que le están dando soporte”, expuso Alicea, quien criticó el hecho de que la construcción se esté tramitando con estudios y conclusiones de hace 30 años.

Para el arquitecto Pedro Cardona Roig, en Puerto Rico hace falta un sistema de transporte alternativo que incluya cicloruta. No obstante, el experto en planificación planteó, en entrevista con CLARIDAD,  que esas ciclovías no pueden invadir bienes de dominio público, lugares que son peligrosos o espacios que prometen la inversión de capital.

“Ese es el caso de la cicloruta en Rincón. Por un lado, se ha levantado el asunto de que este fue un proyecto concebido hace muchos años. En ese momento, se levantó un deslinde en que no se tomó en cuenta todos los aspectos que debieron tomarse en cuenta. Entre ellas, que no pueden haber estructuras en áreas inundables, y aquí estamos viendo eso”, elaboró “ El Urbanista”.

Igualmente, Cardona Roig coincidió con Alicea respecto al efecto barrera que crearían las murallas de seis que proyecta el diseño del paseo. Como resultado, las olas hundirían en suelo en que se construya. También, el arquitecto detalló que las características de la ruta, en ocasiones, se asemejan a las de una carretera, más que las de una vereda.

“Desde el principio, esto se concibió de una manera equivocada. Tenía que haberse retirado, tenía que haber tenido otras características, pero lo que hicieron fue utilizar el área que no le pertenece a nadie pero nos pertenece a todos: los bienes de dominio público. Es un acto imprudente e ilegal de la Autoridad de Carreteras y Transportación”, resaltó el profesional.

Sobre la ACT, Cardona Roig reiteró la exención que tiene la agencia de solicitar permisos para obras de construcción, una exención que no le exime de cumplir con leyes y reglamentos de otras instituciones. En ese sentido, la construcción resulta ilegal con relación a la zona marítimo terrestre que establece el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

“El paseo no cumple y no respeta las disposiciones del Plan de Uso de Terrenos, y es una de las razones por las que no puede ser aprobado. Este proyecto no puede continuar. Un paseo en Rincón tendría que ubicarse fuera de área de riesgo, fuera de áreas inundables. Si se plantea fuera de estas áreas, el proyecto pudiera ser autorizado. Como está, no puede continuar… Así lo establece el Reglamento 4860 del Departamento de Recursos Naturales”, acotó el ex vice presidente de la Junta de Planificación. En fin, Cardona Roig aseguró que se trata de una aprobación errada en una zona donde la construcción y la naturaleza son “irreconciliables”.

El próximo viernes, 28 de marzo, habrá vistas en el Tribunal de Aguadilla para discutir el proyecto, donde se dieron varios arrestos a principios de este mes. En rechazo al proyecto, una multitud se presentó el sábado pasado, cerca del bosque comunitario La Armonía.