martes, octubre 27, 2026
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Las miradas silenciosas del proyecto Esencia

 

Los tres inversionistas del proyecto Esencia en Cabo Rojo asistieron a los dos días de vistas públicas sobre la Declaración de Impacto Ambiental presentada a la Oficina de Gerencia de Permisos. Las vistas continúan hoy, jueves.

Por Luis Joel Méndez González

Centro Periodismo Invistigativo

Aun costado del Salón de Vistas de la Asamblea Municipal de Cabo Rojo, en la Casa Alcaldía, está sentado Roberto Ruiz Vargas, uno de los desarrolladores del proyecto Esencia que se propone construir en el barrio Boquerón de ese municipio. A su lado, con ropa negra y audífonos, están los otros dos proponentes, Will Bennett y Harish Venkatesh, a quienes dos intérpretes traducen simultáneamente al inglés las decenas de ponencias que se presentan durante las vistas públicas acerca del proyecto residencial-turístico.

Con brazos cruzados, inclinados hacia adelante y recostados sobre las butacas azules acojinadas del salón municipal, los tres inversionistas extranjeros escuchan la vista organizada por la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) que tiene ante su consideración la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada por Cabo Rojo Land Acquisition LLC, empresa a cargo del desarrollo de 530 unidades de hotel, 1,132 residencias turísticas, una escuela privada con 500 dormitorios para estudiantes, campos de golf, así como áreas recreativas, de servicio médico, de agricultura, para comercios y para entretenimiento.

Pancartas en la calle denuncian que el proyecto será exclusivo para “un pequeño grupo de multimillonarios”.
Foto por Brandon Cruz González | Centro de Periodismo Investigativo

Esencia, según los proponentes, tendría cuatro accesos públicos vehiculares a la playa, los cuales están en controversia. Los ciudadanos denuncian que para acceder a la playa por esos caminos habría que atravesar accesos que privatizan el área debido a que la entrada con vehículos será controlada.

Fuera del ayuntamiento, ciudadanos se manifiestan en contra del proyecto financiado por la firma de inversión británica Reuben Brothers y la desarrolladora Three Rules Capital. Al ritmo de música y estribillos levantan pancartas dibujadas a mano en cartulina con consignas en contra de Esencia.

El salón no es lo suficientemente grande para acoger a todos los que se presentan para escuchar y expresarse a favor o en contra. Casi no hay sillas vacías. Así que los menos afortunados tienen que esperar afuera bajo una carpa blanca y ver la vista pública a través de un televisor que instaló alguna de las organizaciones que se han movilizado en contra del proyecto. Para entrar a la alcaldía, unos cuatro policías municipales solicitan a los asistentes que firmen una hoja de registro, les inspeccionan con un detector de metales y revisan sus bultos.

Durante los dos días de vistas públicas deponen ciudadanos de diferentes clases sociales, ideologías y profesiones: pescadores, agricultores, ingenieros, planificadores, biólogos, ecólogos, abogados y ciclistas.

El primer día

Las calles del casco urbano de Cabo Rojo están repletas de afiches rojo y negro que rechazan la construcción del proyecto con consignas como “¡No a Esencia!”.

Es el primer día de vistas públicas y los desarrolladores del proyecto llegan escoltados. Un vehículo negro se estaciona prácticamente frente a la alcaldía, aunque la calle está cerrada con vallas de seguridad por la Policía Municipal.

La llegada de los desarrolladores a la alcaldía llama la atención y se esparce como pólvora en las redes sociales.

El salón de vistas está copado de residentes de Cabo Rojo, de municipios aledaños y del resto de Puerto Rico.

Daniel “Danny” Hernández, ex oficial de prensa del expresidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló, me llama por mi nombre y me saluda tras entrar al salón. Me parece curioso porque no recuerdo que hayamos conversado antes.

Entre los relacionistas públicos de Esencia están, además de Hernández, Misael Vargas, oficial de prensa del Municipio de Hormigueros y de varios legisladores, todos del Partido Popular Democrático (PPD). Entran y salen de la sala de control técnico del salón, donde están las consolas de sonido y de las pantallas en las que se proyectan las presentaciones. El Municipio también transmite las vistas públicas por medio de su cuenta de Facebook, y lo mismo hacen periodistas ciudadanos de Observadorxs Press Comunitario y El León Fiscalizador. Otros asistentes también transmiten las ponencias en sus redes o por videollamada para familiares, amigos o compañeros de lucha.

La arquitecta Natasha Jordán de la firma de arquitectos Álvarez-Díaz & Villalón presenta el diseño de Esencia.

Junto a la arquitecta están Celio Cruz y Vionette Benítez, abogados del bufete Muñoz Benítez Brugueras & Cruz en representación de Esencia. En la fila de atrás también están los expertos de VAG Transportation Engineering Consultants, PSC y Estudios Técnicos Inc. a la espera de su turno. Estas firmas, así como otras, trabajaron en la confección de la DIA sometida por Cabo Rojo Land Acquisition LLC.

La vista pública es moderada por los oficiales examinadores de la OGPe, Viviana Pereira y Miguel Mijalhevich.

  • “No estamos juzgando la belleza del proyecto, sino el impacto [ambiental] sobre esos recursos [naturales]”, le recordó el oficial examinador a la arquitecta tras su presentación.

En múltiples ocasiones Pereira y Mijalevich tienen intercambios con el público, el cual reclama que se extiendan las vistas para que se les honre el turno a los deponentes que no podrán expresarse por falta de tiempo y que se busque un salón con mayor capacidad para que más personas puedan entrar.

— “Nos tenemos que escuchar”, repite Pereira ante los gritos de la audiencia.

— “Les pedimos respeto a los deponentes”, insiste Mijalevich.

Los oficiales examinadores regañan al público por sus aplausos a los deponentes con los que coinciden y por sus abucheos a aquellos con los que no.

Foto por Brandon Cruz González | Centro de Periodismo Investigativo

Unos días antes de las vistas públicas, los proponentes del proyecto comenzaron a pagar anuncios en medios de comunicación locales como La Voz Digital para mejorar la percepción del proyecto entre los residentes de Cabo Rojo. También han surgido cuentas en  redes sociales y páginas web anónimas como Conoce la verdad para promover Esencia.

La vista pública es una secuencia de miradas y gestos. El más expresivo de los inversionistas es Ruiz Vargas. Durante las deposiciones de los exintegrantes de la Junta de Planificación, Luis García Pelatti y Pedro Cardona Roig, el inversionista sonríe. Entre otras observaciones, los planificadores mencionan que la DIA carece de un estudio hidrológico y que no precisa cuáles serán los impactos ambientales de la propuesta en la infraestructura pública y en los sistemas naturales aledaños. El desarrollador levanta sus cejas con asombro y mira de vez en cuando a Bennett o a Venkatesh. Ocasionalmente, los inversionistas también bromean entre sí durante las ponencias.

Junto a los tres desarrolladores del proyecto, se sientan políticos y funcionarios del Partido Nuevo Progresista (PNP), como el alcalde de San Germán, Virgilio Olivera, y la exdirectora de la Oficina de Ética Gubernamental y ahora comentarista política, Zulma Rosario.

El alcalde de San Germán es abucheado por el público mientras se expresa a favor del proyecto: “Las leyes 20 y 22 son las nuevas 936 para Puerto Rico”, asevera durante su exposición. La Sección 936 del Código de Rentas Internas de Estados Unidos era un incentivo fiscal que se aplicó en Puerto Rico para atraer inversiones de corporaciones foráneas. Se eliminó en 1995. Las leyes 20 y 22 (hoy bajo el Código de Incentivos o Ley 60), aprobadas durante la administración del exgobernador Luis Fortuño (2009-2013), tienen el objetivo de atraer inversionistas extranjeros a cambio de exenciones contributivas.

Olivera dice que el proyecto generaría empleos bien remunerados para sus residentes y que sería un motor económico para la región oeste.

El segundo día

Media hora antes de que comience el segundo día de vistas públicas, ya hay personas en fila para asegurarse un asiento en primera fila.

Escucho a un señor de edad mayor, con una camisa alusiva a Puerto Rico, que le grita a otro con pantalón corto, camisa roja:

— “¡Estás en candela!”

— “¡Yo soy popular de corazón!”, responde el hombre de rojo.

— “Hay que defender las playas, lo que es nuestro, del abuso que tienen”, añade el señor mientras se aleja de la fila y repite la consigna como grito de guerra.

El alcalde de Cabo Rojo, Jorge Morales Wiscovicth, finalmente se presenta en el salón. Es viernes por la tarde y se sienta calladamente junto al analista político y portavoz del proyecto, René “Chile” Comas, afiliado al PPD. El alcalde del PNP ha sido duramente criticado por residentes y organizaciones ambientales por apoyar el proyecto de forma condicionada a que el agua para el mantenimiento de las áreas verdes, campos de golf y limpieza de áreas comunales sea producto del tratamiento y recirculación de aguas usadas debido a las limitaciones de la infraestructura pluvial del municipio, entre otras condiciones.

Una vez en la mesa frente a los oficiales examinadores, se mantiene en silencio mientras los asistentes le abuchean y gritan.

— “¡Nadie te quiere aquí!”, exclama una mujer. “¡Que ceda su turno!”, insiste.

El ambiente está tenso. El Alcalde no voltea su mirada en ningún momento.

Morales Wiscovitch declara que Esencia generaría empleos para los caborrojeños y caborrojeñas, especialmente durante su construcción. Que las viviendas construidas como parte del proyecto pagarían impuestos sobre la propiedad y arbitrios, lo cual produciría millones en ingresos para el ayuntamiento. Que ha sido un proyecto divisivo y polarizante para el pueblo.

La Compañía de Turismo de Puerto Rico, además de otorgar casi $498 millones en créditos contributivos para el desarrollo costero, concedió varias exenciones contributivas, como el ahorro de 90% en impuestos del Centro de Recaudaciones de Ingresos Municipales.

Luego de echarle flores al proyecto Esencia, el Alcalde advierte: “No deseamos una buena economía a cambio del detrimento ambiental”. Asegura que solicitará a las agencias gubernamentales que ejecutan las leyes ambientales que atiendan las preocupaciones de los deponentes.

El desarrollador Roberto Cacho Pérez ha estado por momentos en las vistas públicas. No se le ve con los demás proponentes del proyecto. El asiduo donante del PNP, que ha favorecido principalmente a Pedro Pierluisi y Miguel Romero, lleva varios años impulsando proyectos similares a Esencia y estuvo involucrado en la compra de parte de los terrenos del proyecto.

En otras partes del salón, se encuentran el ex representante PPD por el Distrito 20, Joel Sánchez Ayala; el senador independiente Eliezer Molina; y el senador por el Partido Independentista Puertorriqueño, Adrián González Costa.

La sala está fría. Destaca un cuadro inmenso del prócer caborrojeño conocido como “el Padre de la Patria” Ramón Emeterio Betances, con la bandera de Lares en su brazo mientras una bandera de Cabo Rojo ondea sobre una catedral. Betances aparece acompañado de una familia de esclavos libertos, y de fondo, hay un mapa de las Antillas Mayores.

Una señora de cabello rizado negro y piel bronceada tiene lágrimas en sus ojos. Está parada debajo del cuadro mientras el ingeniero y desarrollador Ángel Cabán González depone en contra del proyecto. Sus palabras la conmueven:

— “Yo tengo un sueño de que los caborrojeños compren esos terrenos y los conviertan en una gran reserva natural”, proclamó el hombre.

Al otro lado del salón, frente a la pintura de Betances, Ruiz Vargas ríe tímidamente mientras escucha al ingeniero. Mira con cara de incredulidad a la persona a su lado, y tras los aplausos eufóricos del público, fija su mirada en el suelo. Mientras, los oficiales examinadores fijan una tercera vista pública para el jueves, 13 de marzo, nuevamente en la Casa Alcaldía.

El autor es integrante de Report for America.

 

Ensalada Deportiva

 

 

Especial para CLARIDAD

Carrera “Maratón Malelo”

Algunas de las carreras más longevas del Fondismo Boricua son: El Medio Maratón San Blas, que es una carrera internacional y tradición por más de 60 años. Comenzó en 1963 como un evento de vanguardia, pero no es hasta la década de 1970 cuando se popularizó fuera de Puerto Rico como un evento elite. El Maratón La Guadalupe en Ponce, establecido en 1970, el Ché Márquez y el maratón internacional Abraham Rosa en Toa Baja, el maratón de la Virgen del Pozo en Sabana Grande también caen en ese grupo. La “Carrera Maratón Malelo” que comenzó a celebrarse en 1977 a la distancia de 21.5 kilómetros o 13 millas lleva más de 40 ediciones, aunque no consecutivas y otro evento de tradición en nuestro Fondismo. La ruta original durante 5 ediciones fue la de medio maratón o 13 millas. En 1982 a petición de los corredores que señalaban la ruta como una “muy difícil” se cambia a 13 kilómetros o 8.07 millas. La misma se estuvo celebrando hasta el 2006 donde hubo problemas con la organización de esta y dejo de celebrarse por 4 años consecutivos.

En el 2010 se rescata la carrera y vuelve a celebrarse, pero esta vez a la distancia de 6 millas o 10 kilómetros. En el 2011 se vuelve a la ruta de 8.07 millas hasta que llegan los años difíciles de la Pandemia y en el 2019 y 2020 se lleva a cabo a 3.5 millas a petición del comité de Fondismo para mantener la carrera en calendario.

Durante sus 40 ediciones de historia, la carrera ha atraído a grandes fondistas nacionales como los puertorriqueños Jorge “Peco” González, César Lam, Pipa Vizcarrondo y Orlando Ceballos, quien posee el récord de este evento (40:57 minutos) entre otros grandes atletas.

En el 2021 cuando el cierre del país por la Gobernadora en ese momento, Wanda Vázquez, solo se celebraron 2 carreras en Puerto Rico y fue de forma Virtual. Ellas fueron el Medio Maratón San Blas de Coamo y la Carrera Malelo de Luquillo. Este fue un hecho sin precedentes en la historia del Fondismo donde se celebra una Carrera Virtual. En Malelo ese año participaron más de 500 corredores de forma virtual y cubriendo distintas distancias.

Por situaciones de salud de los organizadores se tomó una pausa en la carrera y en el 2024 se lleva a cabo un “Fogueo” donde participaron más de 500 personas programado por Orlando Camacho. Julio Cruz y Víctor Vega.

Para esta edición 2025 ya hay inscritos más de 500 corredores y se llevará a cabo el domingo 23 de marzo a las 6:30 am en su edición número 41 en la Plaza Pública del pintoresco pueblo de Luquillo bajo la dirección técnica de Orlando Camacho, y la cooperación de su esposa Elida Rivera, Julio Cruz, GGo runners, el Municipio Autónomo de Luquillo, Víctor Vega, Jesús Jerry Márquez Rodríguez (Alcalde) y firmas comerciales, además de, auspiciadores locales. Esta edición será dedicada a Julio Cruz Rivera “Chago”, quien es el fundador y asiduo obrero del Malelo durante 41 ediciones. Hablar de Chago es hablar de Malelo. Muy merecido reconocimiento.

(Par ver videos de entrevistas y fotos de conferencia de Prensa visitar: La página de YouTube El Fogón de Jorge/ Prensa Pitirre (https://www.youtube.com/@elfogondejorge-prensapitir2576/featured)

Brilla el atletismo Boricua

“Se puede motivar con el miedo, se puede motivar con la recompensa. Pero esos dos métodos son sólo temporales. La única cosa duradera es la auto motivación”. Homer Rice

La gran actuación de dos jóvenes Boricuas en Francia, en la prestigiosa competencia 10km y 5 km en Lille, Francia (Label F.F.A Or), Víctor G. Ortiz Rivera y Alondra Negrón Teixidor pusieron en alto nuestra bandera rompiendo dos récords nacionales en la misma jornada.

Víctor Gabriel Ortiz Rivera, de 26 años, destrozó la marca nacional de 10K en carretera con un impresionante tiempo de 28:42 minutos, demostrando que está listo para competir con los mejores del mundo.

Además, en la misma competencia a nivel femenino, Alondra Negrón Teixidor, de 26 años, por su parte, escribió historia al imponer un récord nacional femenino de 5K en carretera con un espectacular tiempo de 16:05 minutos, mostrando su enorme potencial y coraje en la ruta.

El establecimiento de estas dos marcas nacionales es muestra del talento joven que viene subiendo con una nueva generación de excelentes semi fondistas y fondistas.

Además, los velocistas Gladymar Torres y José Figueroa están luciendo muy bien y World Athletic (es la asociación que regula el atletismo a nivel mundial, anteriormente conocida como la asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) los ha ubicado en la posición #2 y # 29 respetivamente a nivel mundial. Gladymar con su marca de 11:23 en 100 metros lisos y José con 10.27 en 100 metros (además de 20.82 en 200 metros) están entre los mejores marcas registrados a nivel mundial en el 2025. (https://worldathletics.org/athletes/puerto-rico/gladymar-torres-14887556 ).

CLARIDAD felicita a estos atletas por inspirar a toda una nueva generación de atletas elites y poner nuestra bandera en alto.

(Parte de la información tomada de https://www.facebook.com/por Romualdo Galarza Figueroa -Atletismo Puerto Rico)

Comienza el Baloncesto Superior Nacional

La Temporada 2025 del Baloncesto Superior Nacional comenzó el pasado sábado, 15 de marzo cuando los Santeros de Aguada visitaron a los Indios de Mayagüez en el Palacio de Recreación y Deportes Germán “Wilkins” Vélez.

El historiador deportivo Carlos Uriarte señala lo siguiente en sus redes sociales sobre el Baloncesto superior Nacional y la nueva temporada:

“La temporada que se inicia el 15 de marzo de 2025 y dedicada a Flor Meléndez será el torneo #97 en 95 años. Los que se conoce hoy como el BSN tuvo su primer torneo en 1930 al sumar los años al 2025 son 95 años y así el BSN hizo sus pautas y artes para este torneo”.

“En esos años se ha jugado de forma ininterrumpida, pero el torneo del 2025 será el 97, sucede que entre los años de 1942 al 1943 se jugaron 3 torneos. La temporada de 1942 comenzó el 22 de febrero y terminó el 28 de junio con San Germán de campeón Santurce subcampeón. Ese mismo año hubo otro torneo que comenzó el 1ro de noviembre (1942) y finalizó el 21 de febrero de 1943 con San Germán campeón de forma invicta 10-0, primer equipo que ganó un campeonato invicto en el BSN”. “Seis meses después el 6 de agosto se jugó otro torneo que terminó en diciembre y el equipo de Tortuguero ganó el campeonato con marca colectiva de 15-3, superaron a San Juan en una serie final, 3 juegos a 1”. “Esos torneos fueron organizados y dirigidos por Germán Rieckehoff Sampayo (GRS), es por eso por lo que contando los torneos jugados llegan a 97 con el campeonato que abre este 15 de marzo”.

“Los equipos campeones en el BSN suman 95, ya que en la temporada de 1954 no se definió un equipo campeón entre Ponce vs San Germán en torneo organizado por la Administración de Parques y Recreos Públicos que dirigía Julio Enrique Monagas”.

En el partido inaugural de la nueva temporada los Indios de Mayagüez dominaron a los Santeros de Aguada con marcador de 85-65 en el Palacio de Recreación y Deportes “Wilkins Vélez”. Con una ofensiva balanceada y una defensa intensa, los Indios se impusieron desde el segundo periodo y nunca miraron atrás.

Los Indios fueron más efectivos con un 50% en tiros de campo (33/66) y un sólido 43% desde el triple (13/30). Aguada, en cambio, tuvo dificultades ofensivas, tirando para un 32% en general (23/70) y apenas 26% en triples (7/26). Ambos equipos igualaron en pérdidas de balón con 17 cada uno, pero Mayagüez superó en asistencias (20-15) y robos (9-6).

Para noticias, calendario y estadísticas visitar: https://www.bsnpr.com/indios-dominan-a-santeros-en-noche-inaugural/

 

 

 

 

 

Esencia: proyecto que no es claro ni transparente

Foto por Louis Irizarry

 

 

Por Francisco Arroyo Vélez

Estimado Sr. Green Morales y demás evaluadores;

Soy el Sr. Francisco Arroyo Vélez, nacido y criado en la playa de Joyuda, Cabo Rojo, el 27 de junio del 1960. Vengo de un padre que se ganó la vida en la agricultura, pescando y pelando cocos para completar el sustento de la semana. Si volviera a nacer, le pediría a Dios que me diera el mismo padre pues siempre nos dejó saber de lo importante que era ser un hombre honesto, responsable y trabajador. Mi madre fue ama de casa y se buscaba la vida haciendo y vendiendo dulces. La perdí a la temprana edad de 11 años.

Mi preparación académica culminó con el cuarto año de escuela superior en la Luis Muñoz Marín de Cabo Rojo. No leo, ni escribo en inglés y lo entiendo muy poco, pero no por haber solo completado la escuela superior, sino porque en mi juventud lo veía como una imposición del país que nos había invadido. En la década de 1970, el inglés aún se percibía como un intento de borrar nuestra identidad cultural, una lengua impuesta en las escuelas como parte de la influencia colonial de Estados Unidos en Puerto Rico.

Hoy día reconozco que fue un error no aprender inglés, y quizás lo hice tarde. Un hermano de infancia, que luego se convirtió en militar, me dijo una vez: «Si quieres derrotar a un oponente, conócelo». Tenía razón. Aprovecho esta ocasión para denunciar que este documento de impacto ambiental, escrito únicamente en inglés, excluye y viola los derechos de quienes no dominamos ese idioma. En Puerto Rico, no existe ninguna ley que impida a sus habitantes el acceso a información crucial en su lengua materna. Sin embargo, al presentar un documento de esta magnitud en un idioma que muchos ciudadanos no comprenden, se nos niega la oportunidad de entender y participar plenamente en decisiones que afectarán nuestras vidas.

Emplazo a los desarrolladores, si este documento es tan legítimo como afirman y no tienen nada que ocultar, exijo que sea traducido al español para garantizar mayor transparencia. Además, se nos debe otorgar el tiempo suficiente para leerlo y evaluarlo antes de tomar cualquier decisión.

En una nación donde el español es la lengua materna predominante, el idioma no puede ser un obstáculo para la toma de decisiones informadas y responsables, especialmente cuando dichas decisiones impactarán no solo a nuestra generación, sino también a las futuras. Esto incluye el impacto ambiental, social y económico que podría traer consigo este proyecto, cuyas consecuencias podrían transformar irreversiblemente nuestra comunidad.

Desde niño fui testigo de cómo se fueron cerrando los accesos a la playa de Joyuda, haciendo cada vez más difícil su disfrute. Esto ha sido consecuencia de la mala planificación de quienes nos han gobernado, quienes no han sabido desarrollar estrategias sostenibles, conscientes y respetuosas para el aprovechamiento de nuestros recursos naturales. Esta falta de visión también ha impactado negativamente la Laguna Joyuda y, a pesar de lo evidente que esto resulta, hoy se discute en este salón el Mega Proyecto Esencia.

Para mí, que con el tiempo he desarrollado una mayor conciencia sobre el impacto de estas decisiones, tengo razones más que suficientes para oponerme a este proyecto.

Hago un llamado de advertencia a todos, a quienes presentan el proyecto, a quienes lo apoyan y a quienes creen que este llamado «desarrollo» traerá progreso a nuestra región y, en particular, a nuestro amado pueblo de Cabo Rojo.

Es importante entender que desarrollo y progreso no son exactamente lo mismo, aunque puedan estar relacionados. El progreso implica avance y mejora, mientras que el desarrollo es un cambio más profundo y complejo que no siempre garantiza el bienestar de una comunidad. Por eso debemos preguntarnos: ¿este proyecto representa un verdadero progreso o simplemente un desarrollo que beneficiará a unos pocos a costa del bienestar de muchos?

Me pregunto, y dejo esta pregunta a los desarrolladores, al alcalde de este municipio y a sus asesores: ¿cómo es posible que un proyecto que NO es claro ni transparente, y que ha sido cuestionado por expertos en la materia -entre ellos economistas, planificadores, geólogos, antropólogos, historiadores, agricultores y ambientalistas­ pueda realmente mejorar la calidad de vida de los Caborrojeños y de quienes viven aquí o nos visitan a diario?

Este es un proyecto exclusivo para un grupo de personas con gran poder adquisitivo, y no tengo problema con ello, siempre y cuando su dinero haya sido obtenido de manera justa. Sin embargo, mi preocupación va más allá de eso. Como han demostrado la mayoría de los profesionales que han testificado, con argumentos incuestionables, el Mega Proyecto Esencia no representa un beneficio económico real para el municipio debido a sus amplias exenciones contributivas. Además, conlleva la destrucción de reservas naturales de gran valor ecológico, agravará el problema de acceso al agua y a la energía eléctrica, aumentará la cantidad de desperdicios sólidos y tendrá un impacto negativo en la vida marina, la flora y la fauna.

Me pregunto: ¿por qué ir en contra de la corriente y no proteger esta área como se debe? ¿Por qué no aprovecharla de manera sostenible, consciente y respetuosa con la naturaleza? El gobierno debe actuar con responsabilidad, expropiar estos terrenos y desarrollar un proyecto sostenible que, a largo plazo, genere mayores ingresos para las arcas municipales, preserve estos valiosos recursos naturales y permita que vivamos en armonía con nuestro entorno.

Desde mi niñez, me he ido desarrollando y progresando poco a poco, siempre con la firme convicción de creer en mí mismo. Esto me ha permitido forjar un profundo sentido de orgullo y respeto propio, y ha cultivado en mí valores fundamentales como la solidaridad y la disposición a ayudar al prójimo siempre que me ha sido posible.

Este camino de crecimiento me ha llevado a convertirme en el presidente de Empresas Boriqué, lnc., una fábrica dedicada a la fabricación de todo tipo de muebles residenciales, comerciales e industriales, además de la remodelación de interiores, por los últimos 37 años. Actualmente, operamos en Mayagüez, en un local de 23,500 pies cuadrados, con un equipo de 37 compañeros de trabajo.

Lamentablemente, aunque mi empresa contribuye con patentes, IVU y otros impuestos, estos van a un municipio distinto al que me vio nacer y crecer: Cabo Rojo. Esto es algo que, como hijo de esta tierra, me duele profundamente.

A lo largo de estos 37 años, he tenido el privilegio de trabajar con ingenieros, diseñadores de interiores, decoradores y arquitectos, entre ellos Cristina Villalón y Ricardo Álvarez, quienes saben bien que no todo lo que se diseña en papel resulta tal cual en la práctica. Cada proyecto puede tener tanto efectos positivos como negativos, dependiendo de su contexto, tiempo y lugar de ejecución.

Un proyecto tan ambicioso como el Mega Proyecto Esencia, con su impacto potencial en tres reservas naturales, no puede tratarse simplemente como un conjunto de planos impresos. Este es un tema que afecta a todos nosotros como comunidad y, por eso es crucial que se escuchen las voces de los expertos que ya han presentado sus argumentos con datos y evidencia sólida. Si quienes defienden este proyecto creen que esos expertos están engañando al pueblo, deben refutar sus argumentos con la misma o más contundente evidencia.

Algunos podrían preguntarse por qué me opongo a un proyecto que, en teoría, podría generar más trabajo para mi empresa, dado que nos especializamos en construcciones de gran envergadura. Sin embargo, mi compromiso no es solo con el beneficio económico, si no con el bienestar de nuestra comunidad. Cabo Rojo y su gente merecen ser escuchados. Más allá de cualquier beneficio a corto plazo, mi prioridad es la protección de nuestros recursos naturales y la calidad de vida de todos los que habitamos este país y de todos aquellos que nos visitan, hoy y para las futuras generaciones.

Nuestro futuro como pueblo y como nación no debe medirse solo por los beneficios económicos inmediatos, sino también por nuestra capacidad de mantener una convivencia armónica con nuestro entorno, respetando lo que realmente nos pertenece: nuestra tierra, nuestras playas, nuestras reservas naturales.

Luego de las experiencias vividas en Dorado, Bahía Beach, Paseo Caribe, Palmas Del Mar, entre otros, surgen varias interrogantes:

  1. Los extranjeros que llegan, no vienen a adaptarse a nosotros, sino a imponer sus costumbres y su Esto también ha sucedido con puertorriqueños que adquirieron propiedades en estos lugares desde el principio y se han visto obligados a irse.
  2. ¿Por cuánto tiempo son válidos los decretos contributivos?

¿Estos pueden ser extendidos a las personas que compren viviendas en este lugar? De esto ser así, seguirá aumentando el ingreso que dejará de recibir el municipio y el Estado.

  1. Me pregunto o les pregunto, si también económicamente esta este municipio y el estado, para dejar de recibir esta millonada de ingresos, porque no hacer lo mismo con esta juventud que se ha levantado y por los altos costos, no pueden tener casas propias. Queremos que se queden, pero indirectamente los echan del país, que los vio nacer.
  2. Cuando se abra la puerta para este Mega Proyecto Esencia, ¿cuántos otros proyectos similares llegarán?
  3. ¿Tendremos una costa, desde La Parguera en Lajas hasta la antigua correccional en Cabo Rojo, llena de complejos similares o de mayor magnitud?
  4. ¿En serio se crearán los empleos que se prometen y se les dará paso a los suplidores locales? Tengo conocimiento de que ya traen muebles y equipos de fuera, y no pongo en duda que también traerán empleados extranjeros, pues es de público conocimiento que muchos comercios en Puerto Rico tienen dificultades para conseguir empleados.
  5. ¿Quién nos garantiza que, si este proyecto es aprobado y comienzan los trabajos de remoción de terrenos, el mismo será terminado? Un ejemplo, aunque diminuto comparado con la magnitud de este proyecto, lo podemos ver en la entrada de nuestro pueblo, donde nos encontramos con un desastre que demuestra la incapacidad de los gobiernos de adjudicar responsabilidades a quienes prometen grandes proyectos y luego no cumplen, dejándonos con estos estorbos públicos.
  6. Aquellos que dicen que un proyecto de esta magnitud tarda unos 15 años en realizarse, le mienten al Este proyecto puede tardar al menos de 35 a 40 años en completarse, debido a su complejidad y a la ubicación en un área susceptible a terremotos y fuertes huracanes.
  7. Este proyecto cerrará otro acceso a las playas, no solo para los Caborrojeños, sino también para los turistas locales que vienen de otros pueblos, y para los turistas extranjeros que llegan a Cabo Rojo atraídos por sus playas y que consumen en nuestros comercios y restaurantes.

¿Desarrollo y progreso para quién?

Un desarrollo como este está diseñado para personas con gran poder adquisitivo y trae consigo repercusiones que afectarán a los habitantes del área a corto, mediano y largo plazo. A corto plazo, ya vemos las inquietudes de muchos ciudadanos que no tienen claro cuáles serán las consecuencias de este proyecto. Los desarrolladores prometen cosas, pero ellos serán los únicos beneficiados, independientemente de que el proyecto se dé o no. Mientras tanto, los ciudadanos, preocupados y ocupados por lo que se promete, deben invertir su dinero y tiempo para demostrar que lo que dicen los desarrolladores no concuerda con lo que debería ser una zona protegida.

A mediano plazo, aquellos que amamos y protegemos nuestro ambiente seremos testigos de la destrucción de un hábitat que estaba y debió permanecer protegido, lo que traerá efectos psicológicos en muchos, pues verán cómo van perdiendo su sentido de identidad.

A largo plazo, sin tener que hacer mucho esfuerzo, este proyecto causará el desplazamiento de los que habitamos en el área y sus alrededores, y para mí, esto incluye todo el pueblo de Cabo Rojo. Si esto se lleva a cabo, abrirá las puertas a otros proyectos similares. El alto costo de vivir en esta área será tan grande que, sin querer, nos veremos obligados a irnos. Porque estas personas no vienen a adaptarse a nuestras costumbres ni a nuestra cultura, vienen a imponer la suya.

Caborrojeños, ciudadanos del área oeste, de todo Puerto Rico, y aquellos que, aunque no lo sean, sienten el compromiso moral de defender nuestra tierra, NO permitamos que nos arrinconen. Defendamos nuestro patrimonio. Y sí, creo en el progreso, pero en un progreso sano, balanceado y para todos. ¡Se puede! Claro que se puede, aunque los incompetentes que son manipulados por el sistema quieran hacernos creer lo contrario.

Hoy, como esposo, padre, abuelo, empresario y, sobre todo, orgulloso de ser ciudadano Caborrojeño, me opongo a este Mega Proyecto Esencia, que más allá de traer progreso, será un desarrollo negativo para los ciudadanos que nacimos y vivimos aquí, ahora y siempre, al igual que para las nuevas generaciones que estoy seguro atesorarán este paraíso, sintiéndose orgullosos de aquellos que lo defendimos y no los traicionamos.

¡Gracias, Siempre!

El autor es presidente de las Empresas Boriqué

La Casa Blanca defiende la deportación de 250 venezolanos a El Salvador y Bukele lo celebra


Pese a que un juez prohibió la iniciativa de la administración Trump

 Estados Unidos expulsó a decenas de supuestos miembros de pandillas sin ningún tipo de proceso judicial, invocando una ley usada por última vez en la Segunda Guerra Mundial. El presidente Bukele escenificó su llegada a una hacinada megacárcel.

La Casa Blanca expresó este lunes su «plena confianza» en la legalidad de la decisión del presidente, Donald Trump, de deportar a presuntos miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua (TdA) a El Salvador, aplicando la Ley de Enemigos Extranjeros, una norma usada por última vez en la Segunda Guerra Mundial, pese a la orden de bloqueo de su aplicación por parte de un juez federal.

«Esta administración actuó dentro del marco de la ley», afirmó la portavoz del Gobierno, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa el domingo. «Tenemos plena confianza en que ganaremos este caso en los tribunales«, zanjó la vocera. En un mensaje en X, Leavitt enfatizó que la suspensión judicial «fue emitida después de que los terroristas TdA, extranjeros, ya hubieran sido expulsados del territorio» estadounidense, por lo que «no ‘se negó a acatar’» la orden.

Será Otra Cosa-Cercanías contra la totalcolonialidad

Especial para En Rojo

[Sobre Elogio a las cercanías: crítica a la cultura tecnológica actual (EEE, 2024) de Héctor José Huyke]

Hace tiempo que los efectos de la tecno-hegemonía nos inquietan. La misma internet está plagada de artículos, libros, vídeos y podcasts sobre el asunto. Escritoras, pensadoras, educadores, psicólogos, científicas y un largo etcétera opina, debate, pregunta y responde, sobre la inteligencia artificial, la educación a distancia, la autonomía del pensamiento, el poder, la libertad. Nuestra imaginación está repleta de representaciones de un futuro robótico e intergaláctico desde nuestra infancia más temprana. De adultas nos fueron fascinando los nuevos aparatos de aquel futuro según entraban a nuestra vida: el VHS, el CD, el DVD, la cámara digital, la computadora personal, el beeper, el celular, etcétera. Llegaron todos esos maravillosos aparatos al son de vibrantes campañas publicitarias que nos aseguraban estar amueblando el futuro, mejorando nuestra vida sobre la tierra: carros computarizados, la internet, el power point, el guasap y el facebook. Entonces llegó la era de la ansiedad pospandémica, y este desastre de la oligarquía tecnológica que ha tomado rostro en el segundo mandato de Donald Trump y sus secuaces.

En Elogio a las cercanías: critica a la cultura tecnológica actual (EEE, 2024) el filósofo Héctor José Huyke reflexiona sobre la cultura tecnológica actual y las transformaciones que ha testimoniado y vivido nuestra generación, esa que se maravilló con la llegada de los relojes digitales. Venimos de un mundo en el que las cosas se tocaban y manipulaban – el libro en el anaquel, el teléfono instalado en la pared, las páginas de la pesada guía telefónica – y algunas cosas se echan de menos: el azar de encontrarse en el pasillo, la fortuna de apreciar otro ángulo de un rostro, la posibilidad de perderse en el camino y conocer otra ruta, otro paisaje, otro destino. La ocasión de exponerse al accidente, al azar, al pensamiento en su forma más libre y leve, la que se abre siempre a una nueva posibilidad no prevista en el algoritmo. Nuestro mundo era el de las Cosas. Las tocábamos. Las sentíamos. Nos estrujábamos contra los bordes de las habitaciones como los gatos. Marcábamos territorio con la mirada, con el cuerpo, y en el momento en el que empezamos a ser conscientes de la vulnerabilidad y nos avisaron con cambios químicos, prescripciones médicas, biopsias, que éramos seres hechos para la muerte, miramos alrededor y nadie más miraba. Borrachos del azúcar del futuro, encantados por el espejito mágico y el relojito de dicktracy, con la promesa del túnel del tiempo y el teletransportador de strar treck, los habitantes del planeta amanecieron inclinados sobre una pantalla, arando como bueyes los caminos. Por eso es a nosotros, que venimos del otro lado del espejo, a quienes toca advertir de los peligros, somos nosotros los que podemos contar del encanto de las cercanías. Y eso hace Héctor Huyke en su libro.

Elogio a las cercanías inicia con cinco epígrafes, reflexiones entre la filosofía y la sociología, de Theodor Adorno, Lao-Tse, Shoshana Zuboff, Aníbal Quijano y Byung-Chui Han, que remiten a temas que se articulan en la tesis del libro: los efectos de la tecnología en la sociedad, las amenazas del capitalismo de vigilancia, la necesidad de la prudencia, la posibilidad perpetua de otro futuro, y el valor de la quietud, ese no hacer-nada que nos conecta al mundo natural. Acto seguido, en el prólogo, declara su propósito aleccionador; dice Huyke: «discuto contigo la ruta errada de la cultura tecnológica actual y cómo el concepto popular del progreso se traduce en un abanico de reacciones humanas que colaboran con la acelerada pérdida de las cercanías…» así pues, nos advierte de una amenaza que merece nuestra atención. Esto que tomamos ya como algo habitual y necesario, esta entrega absoluta a los «maravillosos» aparatos, nuestro desplazamiento de socialización al mundo virtual, conlleva un costo que debemos sopesar.

Con este propósito presenta primero los conceptos fundamentales de su razonamiento: cercanía, lejanía, ambientes sustitutivos (esos espacios tecnológicos digitalizados); y plantea una pérdida de balance que lleva a la sustitución de los espacios de cercanías por lejanías, provocado por un equivocado concepto del progreso, y de cuya engañosa apariencia urge protegernos.

Una vez establecidos estos puntos de partida, se adentra a criticar el concepto de «La Tecnología» como mero instrumento, así como la práctica del solucionismo. Denuncia las consecuencias de una noción de progreso que ensalza toda novedad técnica como promesa de un bienestar absoluto y prepara el terreno fértil para la terrible totalcolonialidad. Nos prometen maravillas, y nos maravillamos, queremos ser seducidos, y nos seducen. A cambio, como efecto de una especie de compulsión colectiva, se desatan la desorientación, la obsesión y la ansiedad que generan el uso de las redes sociales, y se transforman nuestros modos de relacionarnos con el mundo. Mientras tanto, sin darnos cuenta, cedemos nuestra voluntad al capricho del Capital, que es un monstruo grande y pisa fuerte.

*  *  *

Sabemos que todo cambia, como bien se ha apuntado desde la antigüedad. Nuestro entorno se revuelve y deja dispersas las piezas viejas, las piezas nuevas, y en medio de esa batidora, tratamos de asir la realidad, siempre escurridiza. Es difícil ver el presente. Yo añado que todavía más, si la mirada está puesta en una pantalla que nos manufactura una idea particular de mundo que no proviene de la experiencia concreta del individuo, y además no está consciente de lo que pierde al dejarse llevar irreflexivamente. Esto es lo que el libro de Huyke se propone señalar y resolver.

Hablemos de la totalcolonialidad, concepto que Huyke propone en su ensayo, y define como «una condición imperial capitalista» que coloniza toda cercanía, y «quiere hacerlo todo suyo». No hay mejor prueba de esas siniestras intenciones que lo que se ha manifestado desde las últimas elecciones estadounidenses, el siniestro poder de los tecno-oligarcas. Recordemos la imagen de Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, acomodados de perfil como tres próceres posando para un monumento, en la inauguración del segundo término del infame Donald Trump: los broligarchs. Responden, según Sigal Samuel, a una ideología inspirada en la ciencia ficción y la fantasía de futuro [y yo preciso: ¡de progreso!]: la peregrina idea de que son ellos, estos macharranes billonarios, una especie de supermanes que, como tales, no se deben a ninguna ley porque están haciendo algo importantísimo: rehaciendo el mundo a su propia imagen como si fueran dioses[1].

Es puro dominio cibernético. Nos advierte Huyke en su libro: «La idea es amarrar a la gente a como dé lugar, según la información que van extrayendo de cada cual, y que se queden pegadas ahí para sacar más información que pueda traducirse en esos incrementos en ventas.» Lo terrible, lo tremendo, lo que asusta, es, precisamente, esa manipulación, sobre todo cuando el sobre estímulo y la contundencia de las imágenes nos hacen dudar de lo que vemos, dudar hasta sumirnos en un perpetuo estado de perplejidad. ¿Esto está pasando? ¿Es esto real? Ojo. Es precisamente lo que quieren ellos, que nos quedemos alelados, inmóviles en casa, alejados, mirando las pantallas. Embebidos. Embobados. Embelesadas.

Por otro lado, somos conscientes del constante espionaje digital al que nos sometemos voluntariamente, claudicando a nuestra privacidad: localizadores, cámaras, reconocimiento facial y dactilar, almacenamiento digital de toda información personal, depositarios virtuales accesibles para hackers y autoridades. Somos mercancía que se trafica muchas veces sin nuestro consentimiento; lo sabemos (lo terrible es que lo sabemos), y nos resignamos.

¿Y ahora, qué hacemos? Huyke presenta algunas estrategias para atender la situación y describe en las conclusiones de su libro «los contornos más generales de una genuina alternativa de progreso». ¿Cómo lograr un cambio de ruta sin renunciar a aquellos beneficios que puedan traer, después de todo, las tecnologías? ¿Cómo combatir esa totalcolonialidad? Responde:

«¿La solución? Mantenernos el mayor tiempo que podamos fuera de la pantalla. Usar las redes, sobre todo, para acordar vernos. Evitar la proliferación de ambientes sustitutivos. Procurar ser gentes que pueden estar a solas consigo mismas y con otras gentes en la proximidad, en las cercanías. Es en las cercanías en las cuales en última instancia hacemos realidad todo proyecto ético, no es en ningún sustituto digital, meta-verso, vida humana 2.0, ni nada por el estilo.»

En esta última parte del libro traza algunos perfiles de las tecnologías arraigantes más deseables, aquellas que, en resumidas cuentas, protejan el medio ambiente, nos acerquen como cuerpos y garanticen la vida en el planeta: «Démosle switch on a otra cultura tecnológica, a una cultura alterna y mucho mejor. Y que llegue a ser cierto que la historia del futuro de este animal humano será otra y diferente a la que hoy se anuncia.»

En vista de todo lo que ha sucedido en estos días, concluyo yo, podríamos seguir las recomendaciones de Héctor José Huyke en Elogio a las cercanías y procurar proteger lo más humano que tenemos, nuestro tiempo. O bien, para castigar a los broligarcas o al monstruo de la totalcolonialidad, podríamos desconectarnos del todo. Perdernos de vista. Tumbar la electricidad. Apagar el celular. Y, si queremos ser radicales, morder fuertemente el sim card, para que no haya forma de que nos encuentren los siniestros radares que gravitan la Tierra.

 

[1] Traduzco muy libremente del artículo de Sigal Samuel, «The broligarchs have a vision for the new Trump term. It’s darker than you think. The real reason Musk, Zuckerberg, and Bezos are supporting Trump» Vox Jan 20, 2025 URL: https://www.vox.com/future-perfect/395646/trump-inauguration-broligarchs-musk-zuckerberg-bezos-thiel
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