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Nuestro mal llamado exilio

 

 

There is a popular but wholly mistaken assumption that being exiled is to be totally cut off, isolated, hopelessly separated from your place of origin. Would that surgically clean separation were true, because then at least you could have the consolation of knowing that what you have left behind is, in a sense, unthinkable and completely irrecoverable.

–Edward Said

 Porque una literatura de derrotados no es forzosamente una renuncia al proyecto transformador, sino un paréntesis interrogativo que permite avizorar los conflictos en su mayor latitud.

 –Ángel Rama

Hagamos la salvedad desde el saque. A mi trayectoria personal, al igual que a la de la gran mayoría de puertorriqueñxs, les queda enorme la carga semántica que arrastra el término exilio. Como se ha debatido hasta el cansancio, los destierros políticos que han caracterizado a los regímenes totalitarios de los pasados siglos nada tienen que ver con la experiencia migratoria boricua en sus rasgos generales contemporáneos. Por otra parte, aunque con cierta relación, me parece importantísimo restringirme el mote de exiliado cuando el término está tan imbricado con la identidad del intelectual moderno. Edward Said ha escrito extensamente de su condición exílica concreta, pero quizá aún más sobre la capacidad metafórica de dicha experiencia, particularmente en cómo le otorga a un(a) intelectual una marginalidad tan inhóspita como edificante[i].

Lo que quiero decir con todo esto es, que, de la misma manera en que siempre se pone el grito en el cielo cuando alguien se atreve a declararse en un exilio estando fuera de Puerto Rico, principalmente por nuestra facilidad de tránsito o nuestra cercanía con el territorio, no vaya a pensarse que quiero también hacerme de esa identidad, que, por extensión lógica, me queda bailando. Me quedo contento con ese entremedio al que hemos decidido relegarnos mutuamente: me someto a la condición de ser medio intelectual.

Hace casi diez años salimos de Puerto Rico. Veníamos a terminar la preparación académica, a formarnos, a hacer lo que nos tocaba. Desde entonces, la austeridad ha arrasado con nuestras posibilidades de regresar y ejercer como docentes en el sistema universitario del país. El plan de austeridad ha arreciado bajo la mano dictatorial de la Junta. La imposición de un nuevo régimen neoliberal sobre las instituciones puertorriqueñas ha convertido al primer centro docente del país en la sombra de su imagen en el pasado. La precarización programada ha impedido nuestro desarrollo pleno en nuestra tierra.

Sin embargo, por aquello de mantener el decoro, continuemos con las salvedades. Hilemos fino en torno a nuestra gentil expulsión, aunque, como ha señalado el pensador uruguayo Ángel Rama, las migraciones “sólo por esquematismos del razonamiento pedagógico pueden distinguirse nítidamente de los exilios políticos”[ii]. Mantengamos esa distinción, “algo jerárquica y aristocratizante” (97) entre una persona migrante y una exiliada y, de paso, recordemos que nuestra feliz condición migratoria, tan tenue, también nos compromete a ser personas medio-exílicas, es decir, a vivir a medio camino entre la indómita libertad de la persona intelectual y la placidez ingenua de quien enaltece el statu quo.

Al fin y al cabo, lo que me interesa es proponer una actualización a nuestras concepciones de la migración, o el desplazamiento forzado por motivos económicos. La polémica de los términos exilio / persona exiliada me han obligado a pensar de más el tema. El antiguo castigo de desterrar y desposeer a alguien, prohibirle entrada e intercambio con la comunidad (ese colectivo que intercambia regalos) ha resurgido en diversas manifestaciones jurídicas o militares en la historia humana. En cambio, nuestra historia reciente desdibuja los mecanismos de exclusión y expulsión y los reviste con el discurso de la precariedad: no es que nadie te haya desterrado, es que nunca hubo tierra para tanta gente. Por eso últimamente sospecho que mi mal llamado exilio poco tiene que ver con mi ubicación.

Mientras pasan los días, se me inundan las redes sociales con noticias de esa tierra prohibida: allí hay hasta empleados de confianza adscritos al Departamento de Educación que ganan más que el sueldo combinado de mi hogar en Massachusetts. Los titulares que anuncian la descalificación legal de candidatas y candidatos que amenazan el orden clientelista de ese sistema político y económico cierran aún más el acceso al edén. Confirma lo que hace un tiempo intuyo: las políticas de expulsión y exclusión no se rigen por los límites geográficos de nuestro archipiélago. No podemos pensarnos en el mismo exilio de Ovidio, relegado a las orillas del Mar Negro, en la última frontera de su civilización, allá donde ya no escuchaba el latín. La condición exílica de nuestros tiempos no necesita de la distancia física como castigo; su maquinación siniestra se abalanza sobre los medios y recursos que necesitamos para vivir y prosperar.

Dentro de pocas semanas, repetiremos el mismo proceso de siempre. Compraremos pasajes, empacaremos maletas, dejaremos de ser esto por algún tiempo. La frontera aérea volverá a desplomarse con esa facilidad burlona. Apareceremos, como espectros, en los mismos lugares, con las mismas historias de cansancio y esperanza. Volveremos a los brazos de la gente querida. Allí comprobaremos que, en efecto, todas y todos existimos a medias: tendremos la misma sensación de seguir mar adentro.

 

[i] Said, Edward. Representations of the Intellectual. Vintage Books, 1996.
[ii] Rama, Ángel. “La riesgosa navegación del escritor exiliado”. Nueva Sociedad, num. 35, 1978. pp. 95-105.

Anténor Firmin: un intelectual rescatado del olvido

 

En 1885, Joseph-Anténor Firmin, miembro de la delegación diplomática de Haití en París, publicó una obra titulada De l’Égalité des Races Humaines (Sobre la igualdad de las razas humanas). La obra fue una reacción a las ideas y teorías racistas que estaban dominando el ambiente antropológico y científico de la época y que establecían la superioridad de la raza aria sobre la raza negra y las demás existentes según se tenían establecidas. El planteamiento de Anténor Firmin era uno contrario a esta idea. Para Firmin ninguna raza estaba por encima de otra. Cada una de ellas estaba dotada de cualidades y defectos, pero no existían factores que determinaran el fracaso o el dominio de unas sobre otras. Su teoría, muy controversial en ese momento, fue dejada a un lado por los estudiosos de la época, aunque Firmin la podía sustentar con datos empíricos e históricos. Su obra quedó invisibilizada y no fue hasta casi 100 años luego que vino a resurgir y ser expuesta al mundo entero.

Firmin nació el 18 de octubre de 1850 en Cabo Haitiano, una ciudad y puerto en la costa atlántica de Haití. Su educación formal la realizó en su país natal. Allí tuvo la oportunidad de tener una educación de altura que incluyó la lectura de los clásicos, así como acceso a la literatura científica contemporánea. Su desempeño en las letras lo llevaron a ejercer de maestro a los 17 años, aunque continuó estudios en contabilidad y leyes. Laboró como empleado de la Aduana y en la empresa privada. Su capacidad humanística lo llevó a enseñar griego, latín y francés. En Cabo Haitiano, dado a su interés en la política y como miembro del Partido Liberal, fundó el periódico Le Messager du Nord. En 1879, Firmin aspiró a una posición en el parlamento nacional, pero no es elegido. En cambio, fue seleccionado para representar a Haití en la celebración del centenario de Simón Bolívar en 1883. Al año siguiente (1884) llegó a Francia como diplomático y es invitado a pertenecer a la Sociedad Antropológica de París.

En la Sociedad Antropológica de París, Firmin vivió de cerca el racismo que predomina en la comunidad científica y antropológica. De hecho, las actas de la Sociedad Antropológica evidencian que en solo dos ocasiones tuvo la oportunidad de exponer argumentos en contra del racismo. No obstante, utilizó las letras para expresar sus ideas y de allí surge una voluminosa obra que es titulada De l’Égalité des Races Humaines (De la igualdad de las Razas Humanas). En ella se establece que las razas humanas están en igualdad de condiciones y que es un mito la existencia de superioridad de alguna sobre las otras. La obra contenía sobre 660 páginas y presenta de manera empírica y con información histórica los argumentos de Firmin. De l’Égalité des Races Humaines fue recibido por la Sociedad Antropológica, aunque nunca hubo una reacción sobre ella. Firmin continuó participando en las reuniones de la Sociedad y realizando sus labores diplomáticas hasta que en el 1888 regresó a Haití.

En los siguientes años, Firmin ocupó varias posiciones en el gobierno de Haití, entre 1889 a 1891 fue ministro de agricultura y de relaciones exteriores. El papel que desempeño en el sonado caso de Môle Saint Nicolas (1891) y su defensa a la soberanía haitiana sobre los intereses estadounidense son bien reconocidos en su país. Entre 1896 a 1897, nuevamente, ocupó el puesto de ministro de relaciones exteriores, finanzas y comercio.

Es importante reconocer que Firmin era partidario a la confederación antillana. También fue uno de los propulsores del Primer Congreso Panafricano celebrado en Londres del 23 al 25 de julio de 1900.

En 1902 intentó obtener el puesto de presidente de Haití, pero no lo logra. De allí sale exiliado hacia San Tomás (Islas Vírgenes), donde muere en 1911.

La figura de Anténor Firmin es reconocida en Haití, sin embargo, algunos de sus escritos quedaron en el olvido. En el caso de la obra De l’Égalité des Races Humaines esta quedó básicamente engavetada y fueron pocas las copias que se preservaron. Carolyn Fluehr Lobban nos indica que, en 1988, mientras daba una clase sobre raza y racismo en Rhode Island College un estudiante haitiano, Jacques Raphael Georges, le preguntó si conocía la figura de Anténor Firmin. Su contestación fue en negativa, pero le llamó la atención la información recibida por el estudiante. Años luego, en 1994, Fluehr Lobban conoció a Asselin Charles, un académico haitiano que, aunque conocía a Firmin, no había visto el libro en referencia.

Con la curiosidad académica que pudiera caracterizarlos, ambos se dispusieron a tratar de encontrar una copia de la obra. Charles fue el afortunado, dado a que encontró un ejemplar en los archivos del Instituto Smithsonian. La magnitud de la obra llevó a que ambos académicos se aliaran y le hicieran conocer al mundo angloparlante las ideas avanzadas y revolucionarias de Firmin. Contrario a lo que Charles y Fluehr Lobban pensaban, la obra había sido publicada en Haití en 1968 por la editorial Panorama y en 1985 salió otra edición con Fardin, aunque ambas en francés.

Al fin, Asselin Charles realizó la traducción al inglés y Carolyn Fluehr Lobban escribió la introducción y los comentarios. La universidad de Illinois la publicó en 2002. A partir de esa fecha, la figura de Firmin alrededor del planeta se comenzó a conocer, al igual que sus obras. Son varios los estudiosos que han trabajado la figura de este personaje. En los Estados Unidos, la comunidad afrodescendiente lo ha estado colocando entre los promotores iniciales de la lucha por la igualdad.

Otros de los escritos de Firmin que ya han sido traducidos al inglés son The Africans of Haiti (2015) y Bookman and the 1791 Slave Revolt in Haiti (2015). Otras obras de este autor son:  Haïti et la France (1891), Une Défense (1892), Diplomate et Diplomatie (1898), M. Roosevelt, Président des Etats-Unis et la République d’Haïti (1905) y Lettres de Saint-Thomas (1910).

 

Referencias:
Crespo Vargas, Pablo L. “La conceptualización del término raza: del Corbacho a Ebenecer López Ruyol”, prólogo a Ebenecer López Ruyol, Un embeleco llamado raza, Lajas: Centro de Estudios e Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2023, pp. 5-12.
Drouin-Hans, Anne-Marie. “Hierarchy of Races, Hierarchy in Gender: Anténor Firmin and Clémence Royer”. Ludus Vitalis, México: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, vol. XIII, n. 23, 2005, pp. 163-180.
Fluehr Lobban, Carolyn. A 19th Century Haitian Pioneering Anthropologist: An Intellectual Biography of Anténor Firmin”. Bérose – Encyclopédie internationale des histoires de l’anthropologie, Paris, 2018. Consultado el 20 de diciembre de 2023.
https://www.berose.fr/?A-19th-Century-Haitian-Pioneering-Anthropologist-An-Intellectual-Biography-of&lang=fr
_____. “Antenor Firmin predicted America’s first Black president in 1885”. University of Illinois Press Blog, January 23, 2013. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.press.uillinois.edu/wordpress/antenor-firmin-19th-century-haitian-author-of-the-equality-of-the-human-races-predicted-america%e2%80%99s-first-black-president-in-1885-by-carolyn-fluehr-lobban/

_____. “Firmin, Anténor”. Encyclopedia of Race and Racism. New York: MacMillan Reference, 2008, pp. 476-478.

_____. “Anténor Firmin and Haiti’s contribution to anthropology”. Gradhiva: Revue d’anthropologie et d’histoire des arts. Paris: Musée Du Quai Branly Jacques Chirac, n. 1, 2005, pp. 95-108. Consultado el 21 de diciembre de 2023.

https://journals.openedition.org/gradhiva/302

Thomas, Margaret. “This day in Linguistics History: Anténor Firmin (1850-1911)”. Linguistic Society of America. Washington D.C., 18 de octubre de 2020. Consultado el 21 de diciembre de 2023.

https://www.linguisticsociety.org/content/day-linguistics-history-ant%C3%A9nor-firmin-1850%E2%80%931911

“Who was Anténor Firmin?” Página Web de la Embajada de la República de Haití en Washington D.C. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.haiti.org/antenor-firmin-2/

Nota: Este artículo fue utilizado como epílogo en la obra de Miguel A. Virella Espinosa, Haití: un pueblo atrapado por el hombre (Lajas: Centro de Estudios en Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2024).

 

Liuba María Hevia llega a Puerto Rico

Liuba María Hevia. Foto cortesia de Misuko

Especial para En Rojo

Conversación de Liuba María Hevia con Benjamín Muñiz para «En Rojo», suplemento cultural del Periódico Claridad, como antesala al primer concierto de la cantautora cubana en Puerto Rico el 6 de abril en el Teatro de la UPR.

BM: Desde que escuchamos tu primer disco, «Coloreando la esperanza» en los años 90 y seguimos con avidez tu extensa trayectoria, muchos amantes de la música cubana hemos soñado con un concierto en Puerto Rico. Se acerca el momento del encuentro, el 6 de abril en el Teatro de la Universidad en Río Piedras. ¿Qué significa para ti ese evento? ¿Qué añoras y qué podemos esperar?

LMH: Me consta que el disco «Coloreando la esperanza» y otros se vendían en tu tienda de discos Saravá, y tuve el honor de que difundieras mi música y la de infinidad de cantautores y, desde que hice un recorrido en el 2015 por los medios de comunicación en Puerto Rico, actuar en este país ha sido uno de mis sueños más recurrentes. Cantar para el público puertorriqueño, quizás porque es también una isla caribeña, muy parecida a Cuba, más pequeña, pero con mucho en común, sobre todo el mismo encanto, siempre pensé que ahí iba a encontrar un público cómplice, cálido, ese que históricamente ha distinguido y consumido los más disímiles géneros de la música cubana.

Deseo mucho que los boricuas, y también los cubanos y latinoamericanos que viven en esa mágica Isla me acompañen, porque ese día se van a reencontrar con sus raíces, con su historia. Espero y deseo que el programa que he elegido para este concierto cumpla todas las expectativas que pueda tener el público en particular y en general. El repertorio hace un recorrido por temas emblemáticos de mi carrera y sé que voy a disfrutar mucho porque además tendré la oportunidad de compartir ese trabajo con varios músicos puertorriqueños que interpretarán el violín (Olga Juliá), el chelo (Keren Torres), la percusión (William García) y muy particularmente el cuatro (Maribel Delgado), instrumento que tanto me emociona, por lo que decidí integrarlo a mi formato.

Tendré además el acompañamiento de dos cubanos: Yusa (tres), por iniciativa de Myrna Rivera, lo cual me complace mucho, y por supuesto, contaré con la presencia imprescindible de Arnulfo José Guerra (bajo y guitarra), mi director musical, quien ha hecho y adaptado los arreglos de todos los temas en función de la composición que soñé para este concierto. Dentro de esta selección donde aparecen temas de prácticamente todos mis discos, hay momentos especiales de mi más reciente producción, «Canciones que no se extraviaron», disco con el cual estoy muy contenta porque he recuperado obras que estrené alguna vez a dúo o, que formaron parte de algún disco colectivo, realizadas para el teatro, o para algún documental, que nunca fueron grabadas solas en mi voz, junto a otras absolutamente inéditas. «Canciones que no se extraviaron» ya se encuentra en todas las plataformas y cuenta con una carátula muy atractiva realizada por una gran artista y amiga colombiana, Carolina Caicedo, con la que me siento contenta y honrada. (www.youtube.com/@LiubaMariaHeviaofficial)

BM: Además de la riqueza armónica y rítmica, tu obra se caracteriza también por un lirismo que te distingue. Puedo intuir que, además de escuchar música diversa, eres lectora ávida de poesía. ¿Cuáles han sido algunas influencias?

LMH: Realmente crecí en un entorno musical amplio y colorido. Mi madre era una mujer melómana que escuchaba los más diversos géneros musicales, la poesía la fui conociendo primero a través de las canciones, porque los textos de la Trova, desde la Vieja Trova hasta la Nueva Trova, se entroncan con la belleza y era muy fácil sumarse a esa poética musical y diferenciar esos temas de otros, que aunque algunos también me gustaban, iban por caminos distintos. Quizás por esto, básicamente desde mi adolescencia, todo libro de poesía que cayó en mis manos en esos años, fue devorado, y en la lectura descubrí que me encontraba en lugares donde me sentía hechizada, feliz, desandando imágenes que me llenaban de libertades y me hacían cómplice de poetas tan diversos como José Martí, Mario Benedetti, Dulce María Loynaz, Eliseo Diego, Nicolás Guillén, César Vallejo, Jorge Luis Borges, Gioconda Belli, Alejandra Pizarnik, entre otros.

BM: Hay una gran diversidad de tu registro interpretativo, desde la Trova tradicional y la Nueva, hasta la música infantil y el tango. ¿Cuáles han sido algunas de las fuentes más constantes e importantes?

LMH: Son muchas las influencias y casi todo sucede a partir de la guitarra, que es una de mis obsesiones amorosas. En primer lugar, la nueva Trova, quiero decir Silvio y Pablo básicamente. Pero también me gustó mucho la Trova tradicional que era muy escuchada en mi casa en los diversos programas de la radio. También me sentí atraída por la música latinoamericana y puedo mencionar nombres como Chabuca Granda, Violeta Parra y géneros como el tango, la música brasileña, el jazz, incluso la música clásica y en cuanto a esta última, quizás sea el motivo por el cual en mis arreglos hay elementos clásicos y no son casuales, es una afinidad que tengo por diferentes períodos. No es difícil encontrar en una obra mía una fuga entrelazándose con una guajira o con una canción, por ejemplo “En el surco de la ternura” o “El sitio de los ángeles”. Siempre he querido mezclar pasajes clásicos con la música autóctona de mi país, por eso es que en mi formato base aparecen instrumentos como el violín, el chelo, el tres, el laúd, que en el concierto de Puerto Rico será sustituido por el cuatro boricua. Esos son los instrumentos con los que yo prefiero acompañar mis canciones, además de las percusiones y las guitarras, y otros timbres a los que tampoco renuncio y disfruto sumar cuando creo que son oportunos.

BM: Cada uno de tus producciones se caracteriza por un fino balance entre el rescate de tradiciones musicales y la innovación, un gran reto para cualquier artista. ¿Cómo lo has logrado?

Sí, la verdad es que siempre he tratado de diferenciar los discos, intento lograr que cada uno tenga su propia personalidad, porque cada uno responde a momentos diferentes, busco que las canciones congenien unas con otras desde la complicidad. Siempre digo que los discos son las casas donde viven los hijos, que son las canciones, y hay constantes, por supuesto, en las temáticas que abordo, porque son fundamentales y rigen mi vida: la defensa de la belleza, la esperanza, los sentimientos, el amor la familia, las reflexiones desde el simbolismo. Soy una cronista de mi vida y la vida me sorprende en canciones muchas veces.

BM: Además de tu intensa agenda habitual de trabajo, has dedicado desde tus comienzos un esfuerzo enorme y constante a una obra social, comunitaria y solidaria, a través de presentaciones musicales en diversos lugares y escenarios, y para públicos diversos. Háblanos de esas experiencias.

LMH: Es una de las labores que para mí es esencial y comienza a finales de los 80 con una gran amiga, Alba Pérez, quien lamentablemente partió muy joven, compositora de una buena parte de las canciones infantiles que yo interpreto. Comencé esa labor y la sostengo hasta hoy y no solo en Cuba sino en diferentes países que he visitado. Me honra haber sido nombrada Embajadora de buena voluntad de UNICEF pues me permite llegar a hospitales públicos, barrios y otros espacios alternativos muy importantes. Dar alegría a los más necesitados, porque con frecuencia permanecen mucho tiempo en hospitales o están en casas de acogida y requieren y merecen una atención directa y especial, personalizada.

Y hablo también de los ancianos, tan solos y desvalidos a veces. Cantarles a sus penas, en sus residencias, llevarles un poco de alegría, que coreen mis canciones y las de otros compositores, dejarles un poco de fe, conseguir que aflore la sonrisa… eso no tiene precio. Es algo que sobrepasa la cuestión artística, pasa por lo espiritual, lo emocional, que para mí es vital porque me renueva, me reconforta para vivir y para sentir utilidad a través de mi trabajo. Creo y ojalá así sea, que me hace mejor persona.

BM: Eres una referencia imprescindible respecto a la difusión discográfica de un excelso repertorio infantil, cubano y latinoamericano, que no subestima la capacidad de la niñez para apreciar la mejor música. ¿Cuán relevante ha sido esa gestión y cuál ha sido tu experiencia con el público a lo largo de toda tu carrera?

LMH: Me alegra y me honra saber que estas canciones han sobrepasado las fronteras de mi país, donde creo que efectivamente he trabajado mucho para todos los públicos, y en especial para los niños, de manera que, si he conseguido proyectarlo en otros países, eso ennoblecería el tiempo que dedico al trabajo social que tanto merecen los pequeños. Uno de los mayores premios que he recibido ha sido encontrarme, (cosa que me ocurre con frecuencia), con jóvenes en diferentes países que se acercan y me dicen: «Liuba, yo crecí con tus temas infantiles, pero además me enamoré con tus canciones para adultos y ahora a mis niños les devuelvo las canciones con las que crecí». Un círculo mágico, absolutamente mágico que me hace feliz y le otorga un sentido a un trabajo de cuatro décadas, además de un propósito a mi vida.

BM: Ya hemos establecido que si bien la guitarra, de la cual eres una intérprete excepcional, ha sido tu eterna compañera, en tus discos y conciertos has experimentado con una amplia variedad de instrumentos y conjuntos musicales en la interpretación de diversos géneros musicales. ¿Podrías hablar de ese proceso de rescate, recreación, experimentación y difusión?

LMH: Bueno, son más de 20 discos y ha sido una fiesta cada uno de ellos, como visitar un
planeta nuevo cada vez. Soy una mujer que ha tenido y tiene inquietudes, curiosidades profundas sobre los géneros musicales y el rescate de la memoria. Es una urgencia para mí preservar el antes y tratar de transmitir a las nuevas generaciones las maravillas que a veces se quedan en el camino injustamente, por lo cual he realizado varias antologías: como la de habaneras, la única antología que se ha hecho en Cuba. La hice gracias a la doctora María Teresa Linares, gran musicóloga, en ese momento Directora del Museo Nacional de la Música, que me convocó y me retó para que también yo expusiera algunas de las mías. Tengo antologías dedicadas a la música de María Elena Walsh (Argentina), Gabilondo Soler (México) y de Teresita Fernández (Cuba), las tres grandes voces del cancionero infantil latinoamericano. También una sobre el Grupo de experimentación sonora del ICAIC, porque con las canciones de Silvio y de Pablo aprendí incluso a tocar la guitarra.

Otra especial fue la que realicé sobre el tango, género telúrico, que me cautiva desde la infancia, pero no solo he sido feliz realizando estas antologías, que son mi modesto homenaje a esos grandes creadores, sino que también me he sentido plenamente dichosa y agradecida con las grandes versiones que le han hecho a un grupo de mis canciones. Algunas son realmente un sueño y un regalo para mí, algo inesperado, como la versión de «De monte ciudad», junto al “tren de la música cubana”, la Orquesta Los Van Van.

He compartido mis canciones con artistas de la talla de Ana Belén, Silvio, Pablo, el boricua Danny Rivera, Omara Portuondo y grandes intérpretes han interpretado una de mis más emblemáticas canciones, «Ausencia», cantada por Ivette Cepeda, Sara González y Silvio, de Cuba, y Maridalia Hernández, que es una voz extraordinaria de República Dominicana. En fin, he sido feliz de muchas maneras, especialmente gracias a la música.

BM: El año 2023 fue un año extraordinario, con cerca de 25 conciertos, especialmente en Cuba, Colombia y España, ¿qué esperas en el futuro próximo?

LMH: Quiero siempre que el año que vivo sea el mejor y sinceramente este 2024 ha empezado de manera excelente, porque hice en enero, un concierto con el pianista y amigo querido Miguelito Núñez, quien fuera director musical de Pablo y arreglista durante muchos años, y con la chelista Alicia Fernández Báez en el Teatro Monumental de Madrid, sede de la Orquesta Sinfónica de la Radio y Televisión española. Ese concierto fue grabado y en breve se transmitirá en la propia televisión española. A partir de ahí fui al Festival Barnasants, uno de los más relevantes y antiguos de la canción de autor que se celebran en Europa y donde he estado cuatro veces. Ahora me espera Puerto Rico. Cuando regrese a España estaré en otro importante Festival de autor que tiene lugar en Granada y donde actuaré en la Sala Magna de la Universidad de Granada, y en mayo tengo previsto realizar un documental sobre mi abuelo Hevia, quien tanto ha influido en mi vida, además de haber inspirado una de las canciones más emblemáticas de mi repertorio, «Con los hilos de la luna», también conocida como «El abuelo», y será una experiencia tremenda porque iré a la zona donde él vivió y desvelaré por primera vez cosas de las cuales nunca he hablado.

No sé si sabes que también tengo la experiencia de haber dirigido cortos sobre grandes figuras de la música, como Cecilia Todd, entrañable amiga venezolana, Teresita Fernández, Lucía Huergo y ahora en Asturias también dirigiré este audiovisual junto a un pequeño equipo que me acompañará. Mi abuelo es mi talismán y esta es una deuda que tenía con su memoria y que saldaré. Luego tendré un concierto en Langreo, Asturias, cerca también de donde nació el abuelo Hevia. Termino el semestre con una gira por Suramérica que se inicia en Bolivia el 13 de junio en el Teatro Doña Albina, y continúa en Chile el 18 de junio en la Sala de la Radio de la Universidad de Chile, concierto en la Sala Master de la radio de la Universidad de Chile, y todavía hay países que están pendientes de precisar, así que el año no puede ser más espectacular.

Quiero añadir que también en junio haré en La Habana mi evento «Alma creadora», que este año celebra su novena edición, espacio que realizo en defensa de la creación protagonizada por mujeres. Yo soy, insisto, una defensora de la recuperación de la memoria, esa que nos reafirma, que nos convoca, de manera que hemos realizado homenaje en distintas ediciones a algunas de las maestras que nos precedieron, como por ejemplo María Teresa Vera, Marta Valdés, Teresita Fernández, Miriam Ramos, Sara González, y otras grandes compositoras e intérpretes imprescindibles latinoamericanas como Chabuca Granda, Violeta Parra, Eladia Blázquez, María Elena Walsh, entre otras. Hemos tenido como invitadas a figuras como Zoraida Santiago de Puerto Rico, María Pretiz, de Costa Rica, o Marta Gómez de Colombia. Y por supuesto, también es una prioridad de este evento difundir y dar a conocer la obra de las jóvenes compositoras, quienes serán mañana las maestras de las nuevas generaciones. Soy defensora del papel de la mujer en todos los frentes, pero especialmente lo hago desde mi trinchera, la canción de autor, donde creo que aún hay mucho que hacer, para que tengamos la presencia que merecemos.

BM:  A pesar de tener una amplia discografía, con temas muy reconocidos y que parecen el fruto de «Tantas vidas», como se titula una de tus canciones, sigues componiendo y produciendo discos que sorprenden por la calidad y diversidad, por ese fino balance entre rigor e inspiración ya mencionado. En resumen, alcanzas también una meta muy elevada: no repetirte.

LMH: Para ser exacta son 24 discos los que ahora mismo tengo. Mientras mi alma me lleve a componer y expresar mis sueños y desvelos seguiré defendiendo mis canciones, independientemente de lo que me alegra que otros también las canten y las hagan suyas. Crear está en mi ADN, es una necesidad, yo vivo para la música, es el amor más profundo y al que he sido más fiel en mi vida.

No quiero terminar sin dejar patente mi agradecimiento más profundo a Carmenchi García, primera gestora de este sueño de cantar en Puerto Rico; a Pro Arte Musical y a su presidenta Myrna Rivera, productora que ha materializado este sueño; a Espectáculos y ediciones, la empresa española que lleva con tanto cariño mi trabajo y ha colaborado en conjunto con Pro Arte para hacer realidad este sueño; a Radio Universidad, donde se ha difundido mi música por décadas y a ti, querido amigo Benjamín, seguidor de mi trabajo desde hace tantos años.

Boletos en https://ticketera.com/liubamariahevia/ Más información en www.liubamariahevia.com

Filmes flotantes -1ero: Bob Marley: One Love, The Zone of Interest, Passages

 

En Rojo

 

Flotantes quedaron Killers of the Flower Moon (Martin Scorsese) y The Holdovers (Alexander Payne) en mi resumen del año 2023 porque Juan Ramón Recondo escribió excelentes reseñas que contenían muchos de los puntos principales para incluir la 1era, en mi sección de “Propuestas fascinantes”, especialmente el resaltar las tradiciones originarias con tomas y coloridos de todo su esplendor y la 2nda, en “Comedias que a veces dan ganas de llorar” por las historias medias contadas de cada uno de los personajes. Incluyo en este escrito, filmes vistos tanto en salas de cine y por streaming ya que las gigantescas Netflix, Prime y Apple TV son ahora productoras muy importantes con estrenos en salas y luego accesible por su plataforma (los precios fluctúan según la producción).

Bob Marley: One Love

Director: Reinaldo Marcus Green; guionistas: Terence Winter, Frank Flowers, Zach Baylin, Reinaldo Marcus Green; autores: Terence Winter y Frank Flowers; cinematógrafo: Robert Elswit; elenco: Kingsley Ben-Adir, Lashana Lynch, James Norton, Tosin Cole, Umi Myers, Anthony Welsh, Aston Barrett, Anna-Share Blake, Gawaine ‘J-Summa’ Campbell, Naomi Cowan, Alexx A-Game

Siempre que algún grupo decide que reproducir la vida de un/a gran artista/atleta/políticx/escritorx al cine es una manera de darle reconocimiento y plasmar su trayectoria para que las futuras generaciones no lxs olviden, temblamos ante lo que puede ser el resultado. Cuando el escogido es un icono de la música que muere a los 36 años y que es reconocido mundialmente, el nerviosismo aumenta. Pero el proyecto fílmico (con la figura de Ziggy Marley como parte del grupo de productores) dirigido y co-escrito por Reinaldo Marcus Green, criado en Nueva York de madre puertorriqueña, sabiamente escoge solamente tres años cruciales en la vida de Bob Marley. Significativamente, son años de conflictos políticos en Jamaica donde, especialmente su población urbana de Kingston, es forzada a definirse entre la ideología, poder y violencia ejercida del People’s National Party (PNP), y el Jamaica Labour Party (JLP). En un intento de bajar ese nivel de violencia, se organiza el “Smile Jamaica Concert” el 5 de diciembre de 1976 a pedido del líder socialista Michael Manley del PNP, aunque la intención de Marley era la unidad sin partidos. Dos días antes, entran a la casa/lugar de ensayo de Marley y disparan contra Marley, su esposa, Rita y su manejador, Don Taylor.

Aunque el concierto se celebra, será la última aparición de Marley en Jamaica hasta el concierto del 22 de abril de 1978 en el National Stadium, “One Love Peace Concert”. En ese espacio de tiempo, Marley (Kingsley Ben-Adir) tendrá estadías cortas en varios lugares para luego instalarse en el Reino Unido desde donde lanzará sus nuevos álbumes con su grupo de músicos y sus giras a través de Europa, junto a su promotor Chris Blackwell (James Norton) y Island Records. Durante esta ausencia de Jamaica, Rita (Lashana Lynch), su esposa y compañera musical desde muy joven y quien sufrió heridas mucho más serias que las de las otras víctimas del tiroteo de 1976, residirá con Marley esporádicamente y recogerá toda la tensión de la separación, relaciones con otras mujeres, mal manejo de sus finanzas por su supuesto amigo, Taylor (Anthony Welsh) y la toma de decisiones que cambiará su vida, como su retorno a Jamaica y su pedido de unir las manos de los dos contrincantes políticos (Michael Manley y Edward Seaga) de este país en turbulencia. Pero lo que le da al filme un aura espiritual y hermoso—aparte de su música—es la religiosidad de Marley: Jah es su guía y su ruta la va definiendo junto a este ser poderoso, pero a la vez comprensible y paciente. Por eso, no se puede cargar la mente y el corazón de rabia, violencia o venganza. Hay que seguir el camino trazado ya sea para aprender y perdonar a los que le dispararon, los que le traicionaron y mintieron y llevar su paz y amor al mundo, no importa si esto implica poner en peligro su propia salud.

The Zone of Interest

Director y guionista: Jonathan Glazer; autor: Martin Amis; cinematógrafo: Lukas Zal; elenco: Christian Friedel, Sandra Hüller, Agnieszka Wierny, Julia Polaczek)

Este filme se ha vuelto un “must see” porque fue nominado para los premios más importantes de cine y ha ganado muchos de estos galardones. Y todo eso, con un encuadre tan sobrio que tenemos que esforzarnos para entender cómo esta familia no solo sobrevive, si no que goza de vivir en una gran casa con jardines y piscina, al lado de una “fábrica” donde se oyen llantos, disparos y se inhala el olor de las cenizas que inunda su espacio. Todos los miembros de la familia y la servidumbre están en constante movimiento, todxs parecen tener una asignación que cumplir, sin tiempo para pensar y analizar la razón de su privilegio. Cuando el marido, Rudolf Höss, alto militar a cargo de este campo de exterminio que nunca vemos su interior, recibe órdenes de traslado para ejercer un puesto de más responsabilidad, Hedwig, su esposa, le pide que use sus influencias para que la familia pueda permanecer aquí en Krakow.

En el espacio que ocupa la familia, no parece ocurrir nada transcendente. Todxs tienen una labor que atender y lo hacen como autómatas. Sí, hay señales que algo no está bien: una hija pequeña que no logra conciliar el sueño y se pierde en los pasillos, una mujer mayor a cargo de la bebé que deja llorar sin que nadie la venga a rescatar, dos hijos que se amedrentan e intentan parecerse al padre que apenas les habla, sirvientas que nunca hablan y que obedecen de inmediato cualquier orden de Hedwig; jardineros y ayudantes que limpian y ordenan en silencio. Y, especialmente, la visita de Linna, madre de Hedwig, que cuestiona el silencio de la casa y el contraste con los llantos que se cuelan por las murallas a su alrededor.

Passages

Director: Irs Sachs; guionistas: Mauricio Zacharias, Ira Sachs, Arlete Langmann; cinematógrafo: Josée Deshaies; elenco: Franz Rogowski, Ben Whishaw, Adèle Exarchopoulos

El imán principal para este filme era la intimidad plasmada en pantalla entre dos hombres. Para mi, el atractivo siempre fue Ben Whishaw (Perfume, Bright Star, Suffragette, Women Talking, los tres últimos James Bond como Q) quien marca todo filme en que interviene, ya sea como protagonista, o co-protagonista o reparto. Y aunque Tomas Frieburg (Franz Rogowski) es el centro de una supuesta historia de amor, el que mueve todas las fichas es Martin (Whishaw). Es una historia dolorosa donde los sentimientos de los personajes son pisoteados y no hay marcha atrás después del dolor y la traición que se produce. Tomas es un director muy cotizado dentro del cine independiente europeo. Sostiene una relación de largo tiempo—ya muy pesada y cansada—con Martin, quien está dispuesto a aceptar los ataques de furia de Tomas porque todavía cree que son una buena pareja. Toda esta seguridad se altera cuando Tomas comienza un affair con Agathe (Adèle Exarchopoulos) y disfruta de darle todos los detalles a Martin tanto para despreciarlo como pareja como para jactarse de que puede sostener ambas relaciones, todo sin pensar en el daño que le hace a otrxs. Su realismo y acercamiento a la intimidad, es como una herida que se sigue abriendo hasta que, casi como manera de no hacerse más daño, tanto Martin como Agathe, dicen basta.

El FBI visita a participantes de las protestas de Madres contra la Guerra

Foto por Víctor Birriel.

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

¡Que oiga el pueblo palestino: Puerto Rico está contigo!

Este martes, 19 de marzo, los gritos de apoyo al pueblo palestino resonaron más que nunca en la esquina frente al Consulado de Israel, en la avenida Ponce de León, en Hato Rey, ante la denuncia  del grupo Madres Contra la Guerra (MCG) de que, en un acto de intimidación, agentes de investigaciones del  FBI visitaron la casa de dos de sus integrantes.

La portavoz de MCG, Sonia Santiago Hernández, relató a la prensa que el viernes, 15 de marzo, en horas de la noche, tres agentes del FBI visitaron la casa de una de sus integrantes, la interrogaron junto a su esposo y les enseñaron fotos buscando identificar a una persona que alegadamente amenazó con poner una bomba. Los agentes les pidieron su número de teléfono y otros datos personales, petición a la que se negaron.

El lunes (18 de marzo), tres agentes volvieron a presentarse  a su casa con las mismas pretensiones y alegaciones. Santiago Hernández dijo que se negó a participar en lo que denunció como un acto de intimidación, y los refirió a sus abogados.

A preguntas de CLARIDAD, la portavoz de MCG indicó que nunca antes había visto a los agentes, quienes eran estadounidenses. No obstante, denunció que antes de la visita, durante las manifestaciones frente al consulado, habían visto movimientos que sospechan son del FBI. “A nosotros nos han sacado fotos continuamente; simplemente, se paran y nos sacan videos”.

La activista destacó que todos los martes, desde el 31 de octubre de 2023, las Madres contra la Guerra,  con el apoyo de decenas de buenas personas y de la Red de Solidaridad con Palestina, han estado denunciando el genocidio fascista israelí. “Lo hemos denunciado, además, desde otras actividades, como en las Olimpiadas Acuáticas en Arecibo, cuando apoyamos la acción de Alberto de Jesús ( Tito Kayak), que entró al mar ondeando la bandera Palestina, pues Israel participó en las Olimpiadas”.

Más aun, señaló y recordó que este pasado 5 de marzo ella, junto a otros integrantes, llegaron hasta el vestíbulo de la oficina del consulado de Israel con la intención de entregar una carta y declaración suscrita por más de 300 organizaciones de mujeres de todas las naciones, la cual hace un llamado a  detener el genocidio de Israel en Palestina. El cónsul honorario de Israel en Puerto Rico,  David Efrón, se negó a recibir a la delegación de MCG. CLARIDAD fue testigo de la acción de MCG.

Santiago Hernández confirmó que no tuvieron  ninguna reacción de parte del consulado por la entrega de la declaración. A la pregunta de qué de dónde creen que sale la acción del FBI, no vaciló  en manifestar: “Nos están tratando de intimidar, que nosotros dejemos nuestra lucha; pero eso no va a ocurrir”.

¡Israel fascista, con apoyo imperialista! se dejaba escuchar por la manifestación que continuaba en medio de nuestra entrevista. La portavoz de MCG añadió: “Definitivamente, estoy convencida que esta acción del FBI es a petición del consulado, yo estoy convencida, aunque cuando nos visitaron  nos dijeron que nosotras no éramos el objeto de investigación”.

¡Alerta, alerta que camina la lucha de los pueblos solidarios con Palestina!

Las Madres Contra la Guerra se reúnen todos los martes frente a las oficinas del cónsul de Israel para llevar un mensaje de paz. Foto de Víctor Birriel

“Vamos a dejar algo claro: aquí el terrorista es Israel. El único representante oficial de Israel en Puerto Rico es David Efron y este consulado. Continuaremos ejerciendo nuestro derecho a la libre expresión, haciendo todas las manifestaciones que queramos a favor de Palestina. El FBI tampoco es bienvenido, tienen un deshonroso historial de persecución de gente inocente, de fabricación de casos. No caeremos en su trampa”.

Presente en la manifestación, el portavoz del Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico  (CPDH), licenciado Kevin Rivera Medina, reaccionó a este medio sobre la acción del FBI: “Las personas que luchamos por diversos derechos humanos, civiles y constitucionales en Puerto Rico ya estamos acostumbrados  a ver lo que es la intimidación por parte de diversas entidades del Gobierno, tanto locales como federales, así que no es que nos sorprende en ese sentido. Lo que debemos tener claro es que, ya hace tiempo, aquí los grupos hemos perdido el miedo a este tipo de intimidación”.

Rivera apuntó que este tipo de acción resulta en todo  lo contrario: “Hoy aquí hay más personas que en otras ocasiones, y es en respuesta a este tipo de acción por parte del FBI. Así que aquí nadie se quita, todo lo contrario, aquí seguimos sumando gente para que haya paz en el pueblo de Palestina y que se le devuelva la tierra a sus habitantes”.

Respecto a si la acción del FBI es una a petición del consulado, Rivera no se aventuraró a decir a petición de quién. “Lo que tenemos que tener claro es que las personas que estamos aquí nos estamos manifestando a favor de que cesen los bombardeos y el genocidio en contra del pueblo palestino. No podemos estar, por otro lado, promoviendo que estén poniendo bombas en otro lugar. Eso es una contradicción enorme, nadie se la cree”.

¿Quiénes son los terroristas? ¡ Israel en Palestina!

 

Madres contra la Guerra urgió a la comunidad internacional, a todas las naciones, a intervenir de manera valiente para atender las necesidades de salud y alimentos en Palestina y a que se respete el derecho de la nación Palestina a vivir en paz, libre de colonialismo y apartheid. Además exhortó a mantener un boicot a productos que apoyan a Israel, como Coca Cola, Garnier, Texaco, Lancome, Zara, Revlon, McDonalds y Starbucks.