Inicio Blog Página 386

Gobierno de Colombia y ELN buscan en La Habana prorrogar el acuerdo bilateral de cese el fuego

Ilustración tomada de Cubadebate

 

 Corresponsal de CLARIDAD

 

La Habana, Cuba-El Gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) acordaron en La Habana continuar los diálogos con miras a una prórroga del cese el fuego bilateral que inició en agosto de 2023 y que debía culminar el pasado 29 de enero.

Durante el sexto ciclo de la Mesa de Diálogos, que se desarrolla en la capital cubana hasta el 6 de febrero, ambas delegaciones pactaron “proseguir la evaluación del Cese al Fuego Bilateral, Nacional y Temporal”, tras la cual debería poder firmarse una extensión del cese de hostilidades.

Las autoridades colombianas y la guerrilla del ELN regresaron a La Habana a finales de enero del corriente año, después de seis meses de haber acordado un histórico cese el fuego que contó con la presencia del presidente de Colombia, Gustavo Pedro, el de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el primer comandante del Ejército de Liberación Nacional, Antonio García.

Con el actual cese el fuego, ambas partes están comprometidas a no emprender acciones ofensivas en contra de la otra parte o cualquier acción no permitida por el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

La agenda de paz que hoy se vuelve a discutir en La Habana contempla el cumplimiento de seis puntos principales, a decir: participación de la sociedad en la paz, democracia por la paz, transformaciones por la paz, víctimas, fin del conflicto armado y ejecución de los acuerdos.

El ELN, por su parte, ha pedido “garantías” de que el cese cumpla “su función principal” de mejorar las condiciones de vida y los derechos humanos de la población civil colombiana. Por su parte, el Gobierno ha propuesto ampliar los términos e incluir aquellas “acciones violatorias, más allá del secuestro, que afectan a la población”.

Por el momento, las delegaciones han estado dispuestas a seguir dialogando hasta la primera semana de febrero, cuando se deberá decidir el futuro del cese el fuego.

El presidente Petro ya ha asegurado en el pasado que la paz entre el ELN y su Gobierno -que lleva más de 60 años de duración- podría llegar en mayo de 2025.

El gobierno de Cuba, una de las sedes rotativas del proceso de paz –junto con Venezuela y México– y país garante de las conversaciones, ha expresado su deseo de que esta nueva ronda de contactos en La Habana de paso a «nuevos avances» en el camino hacia la paz, expresó en redes sociales el presidente Miguel Díaz-Canel.

Crece la presión sobre Biden para que golpee a Irán

 

 

El presidente de Estados Unidos, Joe Bidenenfrenta una creciente presión política para tomar represalias contra Irán por el ataque mortal con drones que tuvo como blanco a tropas estadounidenses, algo que le plantea al demócrata un nuevo gran desafío en pleno año electoral. Atacar a Irán aumentaría drásticamente el riesgo de extender las acciones bélicas en la región, algo que Biden dice que pretende evitar, sin mencionar la posibilidad de que se produzcan más bajas de soldados estadounidenses en los meses previos a la ida a las urnas en noviembre.

Con los opositores republicanos llamando al presidente a «golpear a Irán», Biden no puede darse el lujo de mostrar debilidad contra Teherán mientras lucha con bajos índices de aprobación, antes de una probable revancha por la Casa Blanca con el expresidente Donald Trump. La Casa Blanca prometió el lunes una respuesta «consecuente» al ataque del domingo a una base en Jordania que mató a tres soldados estadounidenses, los primeros que mueren en una acción hostil desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamas.

El propio Biden dijo «responderemos», desde Carolina del Sur. Los iraníes niegan cualquier vínculo con el ataque, que Biden atribuyó a las milicias que operan en el área respaldadas por Irán. El tema fue convertido en un arma política por Donald Trump en su intento por volver a la Casa Blanca en noviembre.

Trump describió las muertes como una «consecuencia de la debilidad y rendición de Joe Biden» ante Teherán, centrándose en un acuerdo que la administración Biden hizo con Irán el año pasado para excarcelar a detenidos estadounidenses a cambio de liberar 6000 millones de dólares en fondos iraníes. El magnate republicano también tiene bajo su manga que él personalmente ordenó el ataque estadounidense que mató al general Qasem Soleimani, encargado de las operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución de Irán hace cuatro años.

Otros dirigentes republicanos también advirtieron que usarían la actitud hacia Irán como prueba de la fuerza de Biden, antes de las elecciones. El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo que Irán ahora llevaba «sangre estadounidense como insignia de honor». Pero otros fueron aún más intransigentes. «Golpee a Irán ahora. Golpéelos duro», reclamó Lindsey Graham, el principal legislador republicano en el comité judicial del Senado.

Reproducido de www.pagina12.com.ar

Israel o el futuro de un delirio

Especial para CLARIDAD

Quiero entregarte el fuego de los rayos y todos los truenos del Mar Caribe,
que mis versos vuelen en cada piedra que burla la franja,
que se detengan las bocas con dientes de hierro que comen de tu cuerpo
y que las marionetas compradas al precio de la muerte
caigan de rodillas como la guerra que se apaga.
¡Palestina!, compañera,
quiero que toda la mañana, la tierra y sus mártires
vuelvan al calor de tus manos y a la mesa de tu casa.
¡Viva Palestina Libre!

Trilogía a Palestina
Palestina, mi voz en ti (fragmento), dedicado a Ahed Tamimi. sol de su pueblo
Luis A. Torres Muller
Rumbo Alterno, 22 de noviembre de 2023.

Cuando algo nos resulta de alguna forma poco creíble tendemos a decir que quien insista en ello debe ser víctima de un delirio. Esa palabra cuya raíz es latina (delirare) muchas veces la intercambiamos con otras como ilusión y de hecho así lo permite el diccionario de RAE o lengua española que las considera sinónimos. Sin embargo para la psicología no lo son.[1] Las ilusiones son la percepción errónea de algo que existe y es fácilmente corregible. Las ilusiones ópticas son las más comunes y en libros de texto se pueden encontrar ejemplos como las líneas con arreglos que las hacen parecer más o menos extensas de lo que son. No implica un sistema de creencias o ideas fijas contrario al delirio.  En este último las creencias falsas se activan ante un estimulo externo y son   prácticamente imposibles de modificar ya que los procesos de controlar la atención están   muy alterados. Los delirios siempre son individuales, pero pueden parecer colectivos cuando muchas personas lo exhiben en un mismo lugar. Las razones pueden variar, entre las más comunes está el temor a disentir o las ganancias que se obtienen al exhibir el delirio. El delirio más famoso es el del Quijote ante los molinos los cuales no eran gigantes, pero la idea fija de enfrentar tremendos retos como caballero de Edad Media no le permitía considerar otra interpretación. El arte de la cinematografía tiene un legado impresionante de arreglos que dan pie a ilusiones ópticas siendo una de las pioneras la famosa escena en el baño de Psycho (de Alfred Hitchcock) en la cual el cuchillo jamás realmente rozó la piel de Janet Leigh.

Los delirios se clasifican en distintos tipos: de grandeza, persecutorios, religiosos y otros El tema es muy extenso particularmente cuando ha intervenido el uso de drogas o se dan en grupos que se han aislado.  Las colonias cargan con los que parece ser los delirios de las elites del poder colonizador y en nuestro caso deben resonar el destino manifiesto y su operacionalización en un momento dado con la doctrina Monroe, piedras angulares del ascenso imperial de Estados Unidos. Lo que sucede en el caso de Palestina podría parecer producto de un delirio de los ocupantes sionistas. Esta idea se conoce como pueblo escogido, pero no se trata de un delirio si analizamos lo que nos advierte Noam Chomsky, un reconocido estudioso del movimiento sionista. De lo que se trata es de añadir más y más tierras de palestinos para hacer más extenso territorialmente a Israel.[2] El Gran Sion no se trata de genética, de Biblia o de historia. El desenfreno de las acciones abiertamente genocidas de dicho gobierno parece apuntar a confusión mental pero las acciones han sido muy bien calculadas y orquestadas con otros gobiernos para tratarse de confusión mental producto de un delirio. Los sionistas saben lo que hacen, sus razones son políticas y la pregunta entonces es cómo lo hacen y no por qué lo hacen. Al final volveremos sobre el tema del delirio, término que por cierto, Noam Chomsky, que sepamos, no ha utilizado.

En el 1948 la llamada comunidad internacional cometió un grave error al reconocer el estado de Israel y este hecho revela el origen del modus operandi, o sea de la dinámica que habilita y da paso al exterminio que ha practicado Israel sobre Palestina. Los historiadores nos han advertido de las maniobras imperialistas de Gran Bretaña en todo el medio oriente en las décadas  que antecedieron a la Segunda Guerra Mundial  y el momento histórico en que coinciden esas maniobras con el desparramamiento de judíos en Europa huyendo de la persecución en países donde llevaban tiempo establecidos muy en particular, Alemania.[3]  Gran Bretaña promovió que estas oleadas de judíos identificados entre ellos como sionistas masivamente se establecieran en Palestina, cuyo territorio controlaba Gran Bretaña y los armó desde el principio para que desplazaran a la fuerza a los palestinos.  Los objetivos del imperio británico eran muchos, pero se destacan dos: su interés sobre los combustibles fósiles y su dominio sobre el Canal de Suez el cual perdería junto a Francia en la década del 1950. Para mantener lo primero estableció alianzas y promesas con diversos líderes árabes en la región con la intención de arrebatar tierras que en ese momento controlaba Turquía y entregarlas a éstos e inclusive desarrollando relaciones de sumisión con monarquías títeres en Jordán, Irak y Egipto. Los sionistas que se fueron estableciendo apoyaron los intereses de Gran Bretaña e utilizaron las armas que les proveyeron para masacrar a los palestinos y obligarlos a huir. Cuando en el 1946 Gran Bretaña intentó controlar el flujo de judíos hacia Palestina debido a las protestas de estados árabes, los sionistas atacaron a los británicos con las mismas armas que los británicos les proveyeron.

El empoderamiento de los sionistas no dependió exclusivamente de las maniobras de Gran Bretaña y la utilidad que la presencia masiva de sionistas en esa región le representaba. Muchos terratenientes palestinos inicialmente les vendieron sus tierras a los invasores dejando en estado de indefensión a los labradores palestinos que habían trabajado esas tierras por largo tiempo. El gobierno comunista de Checoslovaquia también les proveyó armas. Vaya comunismo… Por otro lado, es bueno recordar que los trotskistas británicos se opusieron a la partición de Palestina.[4]

La frase de nunca más que se atribuye a los sionistas para recordar el holocausto se convierte en una charlatanería pues los palestinos no fueron los culpables del mismo y a los culpables jamás Israel los ha atacado.  La misma charlatanería que exhiben las potencias europeas que obligaron a inocentes a pagar por el holocausto y hasta se atreven a decir que Hamas y todo grupo que ataque en defensa de Palestina son terroristas. Esa guerra comenzó desde que Gran Bretaña promovió y apoyó la invasión a Palestina y nunca ha cesado desde entonces. Es una hipocresía de dimensiones gigantescas ignorar los asesinatos que a diario Israel ha cometido contra Palestina desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Al igual que nuestros pueblos indígenas masacrados los palestinos enfrentan el no tener status de estado y si atacan para poder defenderse se les tilda de terrorista. ¿Se quemó la piel de las víctimas de Hiroshima y Nagasaki de una forma diferente porque el agresor, Estados Unidos, era un estado reconocido? ¿En serio? Los puntales del establecimiento  y avance de Israel han sido estirar la mano para recibir armas primero de Gran Bretaña y luego de forma descomunal de Estados Unidos y dar apoyo a las potencias europeas imperialistas  y a Estados Unidos mientras aterroriza a los palestinos. En el 1956 se unió a Francia y Gran Bretaña para atacar a Egipto luego de que el nuevo liderato encabezado por Abdel Nasser decidiera nacionalizar el Canal de Suez. En el 1984 fue uno de los países que colaboró con Estados Unidos para enviar armas a la oposición del gobierno sandinista de Nicaragua mientras se desarrollaba lo que sería el sonado escándalo conocido como Irán-Contra bajo la presidencia de Ronald Reagan.[5] Israel consistentemente ha votado en contra en las resoluciones que desde el 1992 se han llevado a cabo en la Asamblea de las Naciones Unidas para terminar el bloqueo que ejerce Estados Unidos contra Cuba siendo la única nación en apoyar dicho bloqueo en la votación de 2023.[6] (Ridículamente se le permite a Estados Unidos votar en este asunto siendo juez y parte.)

El desplazamiento que estamos experimentando en Puerto Rico nos debe recordar el experimentado por los palestinos con las diferencias obvias que existen lo cual ameritaría otro artículo. El tema del delirio que también nos puede recordar el de la superioridad aria que inspiró e inspira a los nazis (y se le atribuye sea o no cierto a Donald Trump) no nos debe distraer de lo esencial. No es lo que dicen creer sino lo que hacen. Difícilmente se puede creer que Biden y su séquito “deliran” por el Gran Sion y por eso apoyan a Israel de forma tan criminal. Si deliran es por el dinero y los recursos del Medio Oriente. El de la guerra es tan angustioso que a veces parece fijar la idea en el análisis bien intencionado de muchos que en la guerra hay reglas. Falso. Las guerras se llevan toda intencionalidad de relaciones humanas y humanizadoras. Por eso resulta tan fundamental detectar el engaño, el rompimiento de acuerdos y tratados, entre otras cosas, y enfrentarlos lo más temprano posible.  Otro mantra en el análisis parece ser el de la defensa propia. El nunca atacar primero depende de lo que se define como ataque y esa definición por lo general la impone la parte más poderosa en la contienda. En las relaciones más o menos simétricas, donde hay relativa igualdad, hace sentido no “atacar” primero. En las relaciones asimétricas y cuando esta desigualdad es enorme, no pueden aplicarse. Por eso es tan sensitivo el tema de Palestina, Hamas, Hezbollah…

Las ideas cristianas que nos han influenciado tanto, seamos o no creyentes, nos interpelan con la antítesis de la guerra, que es la paz. En el evangelio de Juan, Jesús anuncia que va a dejar y dar su “paz” pero no como la da el mundo.  Es significativo que no niega que el mundo da algún tipo de paz.  La paz anunciada de Jesús no habría permitido la partición de Palestina en el 1948 y si lo reflexionamos tampoco hubiera permitido infinidad de hechos terribles que hemos acumulado a través de la historia que conocemos como humanidad.  Pero esa paz que los humanos se pueden atribuir todavía es posible si se obliga a Israel a regresar a las fronteras delimitadas en 1967 antes de la llamada guerra de los seis días seguida por lo que se conoce como Naksa. No es ni sombra de justicia, pero sería una acción correctiva concreta. Para eso se necesita ejercer toda la presión posible sobre Israel y su cómplice principal, Estados Unidos. La intensidad del rechazo internacional es notable y parece haber sorprendido a Estados Unidos en lo que respecta a su propia población tan sometida al poder del dinero y la propaganda israelí dentro de sus propias instituciones como las universidades.  La propaganda ha fallado en contener muchos bastiones inclusive dentro del mundo del entretenimiento. Esta reacción recuerda la presenciada luego del asesinato de nuestro luchador, Filiberto Ojeda en el 2005 a manos del FBI.   Este cuerpo represivo por varios días anunció que vendrían arrestos a los que lo hubiesen protegido, pero no se materializaron ante la contundente respuesta de rechazo de nuestro pueblo. Pequeñas victorias siguen a las grandes.

¡Palestina siempre en nuestro corazón!

Comentarios a: unasolalira22@gmail.com

[1] https://images.app.goo.gl/dGrnHtsE7TyBjtUXA
[2]https://youtu.be/Mtcj9oTxgzA?si=ATGegc8tqubqmAOm
[3] Harman, Chris. 2017. A people’s history of the world: From the Stone Age to the New Millennium. London: Verso Pp 558-560.
[4] https://www.marxist.com/a-clean-banner-british-trotskyists-opposed-1948-partition-of-palestine.htm
[5] Howard Zinn. 1999. A people’s history of the United States. HarperCollins: New York, p 586.
[6]https://news.un.org/en/story/2023/11/1143112#:~:text=The%20UN%20General%20Assembly%20on,voting%20against%20and%20Ukraine%20abstaining.
Este articulo se publicó originalmente en nuestra versión impresa de diciembre.

 

Será Otra Cosa-Ojos que ven

 

Especial para En Rojo

 

La gata sale conmigo a primera hora a revisar el mundo. Primero se estira, y yo la imito. Mientras preparo el café, ella revisa las inmediaciones de la cueva. A esa hora pasan dos guacamayos hacia el sureste. Más abajo, a la altura de la baranda, comienza la silueta de los edificios que acordonan la avenida. El tránsito suena con la misma insistencia de una corriente de agua. Otro día más.

Me siento ante la computadora que abro como si adentro hubiera un tesoro. Me engaño. Allí doy con el rastro de los bombardeos del día anterior sobre ciudades que nunca he visitado ni visitaré: habitaciones abiertas con paredes derrumbadas, techos levantados que dejan al descubierto un orden personal: estanterías, camas con la colcha puesta, escritorios como los míos; debajo del desastre se adivina un orden anterior. Pienso en la gente que alguna vez puso esos muebles contra la pared y luego los movió hasta la ventana para aprovechar la luz, y ahora todo es un mazacote iluminado por el sol, pienso en el trabajo que será sacar tanta basura y trasto inútil, a dónde irá a parar tanto vidrio roto, cuánto cuerpo amado espera el abrazo bajo los escombros. Pienso en la paz y en el esfuerzo, tan pasajeros. Las ruinas de Gaza no son como las de Ucrania. En las ciudades ucranianas puedo adivinar todavía el contorno de los edificios, el acomodo de los muebles, en Gaza todo es derrumbe sobre derrumbe de mucho antes, polvo y más polvo, cascotes de piedras y muchos varones caminando sobre montañas de cataclismo. Las imágenes de los padres dolientes me desconciertan. Las madres llorosas, con sus telas, parecen figuritas de la Virgen. Los muertos aparecen alineados en inquietante orden, pudorosamente empacados para el último viaje. Los vivos no tienen a dónde ir.

¿Cómo escribir desde la paz? ¿Cómo hablar de las cosas que me ocupan, tan banales, qué hacer con tanto dolor ajeno que llega hasta acá, que no pierde intensidad aún repartido por el mundo?

Entonces, encuentro tal revuelo de cosas, como polillas enloquecidas revoloteando sobre la luz, que no sé qué hacer con tanta imagen, ni qué mirar, ni qué contar, y no tengo nada claro, si esto que veo es importante o una tontería, imaginario o real, algo en lo que vale la pena seguir pensando, palabras certeras para un verso, una idea magnífica para un relato que entonces tendría que escribir; pero para escribir habría que retirar todas las ideas revoltosas que impiden mirar bien la idea escogida, que la ocultan con sus rabiosos aletazos, piensa en mí, piensa en mí, parece que chillan; chillan sí, las muy cabronas, no son ideas ni polillas, son diabólicas criaturitas que me asolan, la plaga de una maldición.

Las historias se parecen, pero no son las mismas. Todo ha ido cambiando y es una maravilla percibir el paso del tiempo sigiloso, en puntillas como para una travesura. Paso siniestro en ocasiones, cuando esas cosas que pasan, en efecto son tan tremendas como la Guerra. Lo más tremendo es lo que no nos toca, pero a veces nos llega, en el sentido de que acude hasta nosotros, como el aleteo de un pájaro, algo que apenas avistamos a la distancia, como un celaje de terror, de injusticia, y qué hacer con ese zarpazo que ha dejado marcada su garra en este brazo que lleva a la mano con la que escribo.

Escribo otra vez. No nos queda más remedio que aletear, sacar el cuello, estirarnos como si de veras pudiéramos crecer, crecer, convertirnos en criaturas monstruosas, hermosas en su imposibilidad, dejarnos ir, aspirar, aspirar, creer en algo, en esto. Esto que hago con los dedos sobre el teclado es como el rumiar de una vaca, el zumbido de una abeja, como el cloquear de una gallina. No me detengo. Esto es lo que soy y lo que hago. Que ninguna vergüenza ni ningún temor me detenga, solo la mano atrofiada, el lento corazón, el ojo ciego. No hay tregua, hay que vivir, vivir por los que ya han muerto, que son otros, no soy yo que estoy plantada aquí hoy en esta mesa, dibujando letras sobre este papel. Luego hagan lo que quieran con ellos, con los papeles, con ellas, con las palabras. Como quiera, habrá un día en que no podrán descifrar lo que está dibujado en este recorrido de dibujos. Nada tendrá sentido. Igual habrá sido alimento de insectos, polvo al viento, ebullición, un momento de luz en la oscuridad silenciosa del universo que nadie podrá ver de tan lejos.

Termino. Cierro la pantalla como una caja mágica, como si pudiera apagar el mundo, apartarlo de mí para que descanse. Y allí queda sobre mi escritorio hasta el otro día, justo al lado de la cortina que he tenido que bajar para que no entre tanta luz.

 

 

 

 

Terapia para el miedo a la muerte

 

La primera vez en mi vida que vi un muerto, tenía ocho años.

Fue en la avenida del puerto cuando íbamos de pasada. El pobre estaba tirado en el piso y a medias cubierto con una lona. Había sucedido un accidente minutos antes de que pasáramos por allí y aún no habían recogido aquel cadáver.

Estábamos de camino a casa de mi abuela materna en San Miguel del Padrón y mi papá, como de costumbre, había ido por la Vía Blanca. Este era el camino más expedito entre Centro Habana y Guanabacoa. Nunca me había molestado aunque ya desde entonces, cuando siento que me alejo demasiado del mar y no lo huelo, me dan náuseas y mareos, así vaya en una limusina.

A veces, por complacerme, mi familia, en vez de hacer el periplo Centro Habana, Guanabacoa, Alamar (donde vivía mi tío paterno), cambiaba el orden de las visitas y así, al regreso, yo iba dormida sin sufrir la industrial y despiadada Vía Blanca.

Apenas fue un vistazo a aquel infeliz, los destrozos de su cuerpo disimulados por la lona, pero aún visibles la mano engarfiada y un pie descalzo. Bastó para que mi estómago marino descubriera que el mar estaba infinitamente lejos.

Llegué a casa de abuela hecha un trapo helado. Mi pobre Mami Paula había preparado un almuerzo de reyes. Arroz congrí, lomo de puerco asado, yuca frita, ensalada de tomates y champola de guanábana (de la de verdad) Pero yo, solo de oler la carne, me estremecí y salí corriendo al baño.

Mi papá le explicó lo impresionada que estaba aún con lo que había visto.¡Claro que no se puede comer eso! dijo ella.

Sin embargo, su corazón guajiro no podía descansar si alguien bajo su techo se quedaba sin comer. Así que escarbó en el refri y encontró un pozuelo de sopa de pollo, resto de la noche anterior. Y más abajo, escondidos tras un vaso de almíbar, dos huevitos criollos.

Calentó la sopa e hizo un revoltillo y me sirvió todo aquello junto en el mismo plato, acompañado de una tostada y un vaso de champola tan fría que dormía los dientes.

Mi madre estaba muy escéptica, porque aunque ahora soy una glotona, en mi infancia padecía de anorexia caprichosa. Cuando vio que me zampaba todo aquello sin respirar (asustada o no, tenía hambre) anotó otro capricho nutricional del que echar mano cuando quisiera darme de comer. Mientras, mi abuela me miraba, feliz, con su propio plato de almuerzo de reyes frente a ella y cara de Yo sí sé lo que te conviene

De aquel día me quedó un rechazo absurdo a la Vía Blanca, específicamente el tramo entre la Avenida del Puerto y los elevados; y una sensación de alivio y amparo cada vez que me regalo un plato de revoltillo con sopa de pollo.

¡Qué duraderas son las malas impresiones infantiles y qué caprichosos son los estómagos de las criaturas del mar!