Inicio Blog Página 462

Los asedios a la realidad en Stalker y Beetlejuice Beetlejuice

 

 

Especial para En Rojo

 

Lo que busco es la transformación de un mundo. Esto es lo que logra el buen arte, una bofetada metafórica que estremece nuestra percepción. Canalizando a uno de los teóricos que más me ha marcado, Antonin Artaud, busco la crueldad de una realidad que irrumpa en la mía. En su texto, El teatro y su doble, Artaud se refería al teatro. Para él, en el espacio escénico se construye una vida que respira, que atenta con romper la frontera que la separa de los espectadores y que cruelmente derrama su radiación entre nosotros. Una dimensión alterna contamina la nuestra. Este concepto se ve en la más reciente producción de A24, Sing Sing (dir. Greg Kwedar, EE. UU., 2024). En la película, un grupo de presos en la prisión de Sing Sing forma una compañía de teatro para sobrellevar la rutina deshumanizante que viven. Los convictos vuelven a ser humanos y respiran la libertad de su creatividad en cada ensayo y en las discusiones sobre la obra que llevan a escena, demostrando así el poder transformativo del arte. El gozo y la pasión que viven estos actores se esparce violentamente a través del auditorio derritiendo las prisiones que se repiten hasta más allá de Sing Sing. Nuestra existencia se torna en una distorsión de la belleza de esos mundos imaginados dentro de la penitenciaría. Pero esa existencia que irrumpe en la nuestra se hace traumática para aquéllos que vivimos anclados en la actualidad. ¿Qué nuevos peligros trae esta fuerza alienígena? Si nos sumimos en ella, ¿qué parte esencial de nosotros muere? ¿En qué nos convertiremos? No siempre estamos preparados para este impacto con potencial devastador. Por eso, cuando regresamos extenuados del diario vivir, recurrimos a textos aparentemente inofensivos con los que descansamos. En mi caso, veo películas de horror y de acción que ya conozco para descansar la mente. Su familiaridad me alberga con el candor del abrazo amoroso de una abuela. Pero, tengan cuidado, ya que estos textos también esconden la capacidad de estasajar nuestra preciada estabilidad existencial. Las películas sobre las que escribo, Stalker (dir. Andrei Tarkovsky, Unión Soviética, 1980) y Beetlejuice Beetlejuice (dir. Tim Burton, EE. UU., 2024), representan a su manera esos mundos que amenazan realidades similares a las nuestras.

En Stalker, los personajes pueblan una distopía en la que una extraña fuerza atenta contra la realidad. Esta contaminación está limitada a un área a la que llaman la Zona. El stalker (Aleksandr Kaydanovskiy), una persona que sirve de guía para los que quieren explorar la Zona ilegalmente, adentra en el área con un escritor (Anatoliy Solonitsyn) y un profesor (Nikolay Grinko). El stalker y sus dos compañeros de viaje se mueven lentamente para evitar los peligros y trampas que la Zona ha dejado para los que osen cruzar sus fronteras. El guía depende de una serie de rituales de supervivencia para transitar el espacio contaminado y así lograr emerger ileso. Stalker ejerce una fuerte influencia sobre películas como Blade Runner (dir. Ridley Scott, EE. UU., 1982), pero tiene una conexión narrativa más directa a la joya de ciencia ficción, Annihilation (dir. Alex Garland, EE. UU. y Reino Unido, 2018). En esta última, un grupo de científicos del ejército bajo el mando de Lena (Natalie Portman) entran en una zona misteriosa donde ocurren unas mutaciones debido a una presencia extraterrestre que aparece en el área. En Annihiliation, la amenaza es visible y clara para el espectador, que hace más interesante cómo nuestra visión de lo que ocurre va cambiando. Gradualmente entendemos la nueva realidad. Pero en Stalker, nunca estamos seguros de lo que ocurre. Vemos unos destellos de los efectos de la zona, como en la hechizante escena final, pero nunca sabemos con certeza. El misterio de la película se devela a través de la alucinante fotografía de los tres cinematógrafos que colaboraron con Tarkovsky durante diferentes etapas de la aguerrida producción, Aleksandr Knyazhinskiy, Georgi Rerberg y Leonid Kalashnikov. El mundo exterior es muy diferente al de la Zona. Fuera de la Zona, el mundo es gris, sucio y depende de maquinaria vieja y torpe. La textura visual que le dan a este mundo es impresionante y resalta las paupérrimas condiciones de vida de los personajes. Sin embargo, en la Zona, el color verde de la naturaleza predomina. Los fragmentos de nuestra realidad (una estructura industrial abandonada, un revólver enmoheciéndose en un charco, pedazos de metal olvidados) añaden al poder de esa naturaleza que ha desplazado a toda tecnología humana. La Zona se torna en una representación de un desastre nuclear que ocurrió en la Unión Soviética en la planta de Mayak en el 1957, treinta años antes de Chernobyl. El ritmo lento de la película obliga al espectador a adentrar en este mundo, pero sus proporciones monumentales nos sumergen en la rareza de la historia.

Por otro lado, Beetlejuice Beetlejuice, la secuela de Beetlejuice (dir. Tim Burton, EE. UU., 1988), estalla en colores y presencia. En esta segunda película, la familia Deetz pierde a uno de sus miembros. Esa muerte desencadena una serie de sucesos que vuelven a acercar a Lydia (Winona Ryder) y a su hija, Astrid (Jenna Ortega), a Beetlejuice (Michael Keaton), el espíritu truquero que ansía regresar a la vida. La película incluye una cantidad de personajes interesantes entre los que cuentan Wolf Jackson (Willem Dafoe), una estrella del cine de acción que murió por su arriesgado trabajo, y Delores (Monica Bellucci), que busca el asesino que la descuartizó. Los muertos que pueblan el más allá son raros, coloridos y, dentro de su frustración por la larga espera para discutir sus casos con alguna autoridad, reflejan un gozo contagioso. En contraste, los vivos llevan vidas cuadriculadas y aburridas. De hecho, la familia Deetz, que incluye a la artística y demente Delia (Catherine O’Hara) y a la siempre vestida de negro Lydia, sobresalen en su entorno por su sensibilidad artística y sus vínculos al mas allá. Los Deetz son bichos raros en una existencia vacía. A través de su carrera, Tim Burton ha estado fascinado con el mundo de los muertos, como también demuestra en Corpse Bride (dirs. Tim Burton y Mike Johnson, EE. UU., 2005). La concepción del más allá en el cine de Burton tiene ecos del disfrute que sienten los habitantes del cementerio en la maravillosa canción de Mecano, “No es serio este cementerio.” El divertido plano de la muerte interviene en nuestra realidad cuando personajes como Beetlejuice luchan por regresar a la vida. Para mí, su invasión a nuestra dimensión es más que bienvenida.

Con sus estilos particulares, Stalker y Beetlejuice Beetlejuice reflejan las ansiedades de sus personajes al enfrentar una experiencia desconocida que contraviene la normalidad. En ambas, la belleza bizarra de esas zonas transgresivas contrasta una existencia gris. Stalker es una joya del cine cuyas imágenes oníricas dejan una marca profunda. Por otro lado, Beetlejuice Beetlejuice es una divertida comedia que me sorprendió. Aunque no soy devoto de Tim Burton, no he dejado de disfrutar de Beetlejuice desde que la vi en los cines de Plaza las Américas en el 1988 a mis 16 años. Mi gusto por el cine de Burton ha ido decayendo aceleradamente después de Ed Wood (1994). Aunque me encantan su Sweeney Todd (2007) y sus diseños y conceptos para The Nightmare Before Christmas (dir. Henry Selick, EE. UU., 1993), Tim Burton tiene visuales fantásticos que carecen de una narrativa interesante. Sin embargo, aunque muchos críticos no están de acuerdo conmigo (y para mi grata sorpresa) me divertí con Beetlejuice Beetlejuice de principio a fin con sus canciones; las actuaciones de Dafoe, O’Hara, Keaton y Ryder, entre otros; y sus giros inesperados.

Pueden alquilar Stalker en cualquier plataforma de streaming. Pero si avanzan, pueden acceder a la edición de Criterion Collection que está completa en YouTube. Beetlejuice Beetlejuice se exhibe en las salas de cine de la isla.

Esta semana en la historia

Jose Rafael (Fefel) Varona

 

5 de septiembre de 1775
Nace El Empecinado
El guerrillero español Juan Martín, o El Empecinado, fue uno de los principales líderes guerrilleros en la guerra de independencia de España frente a la ocupación de Napoleón, durante la que llegó a comandar a 5,000 patriotas. Cuando Napoleón fue derrotado y se reinstauró la corona española, el guerrillero se opuso al absolutismo. Fue derrotado, apresado y ahorcado como a un criminal.

6 de septiembre de 1946
Nace José Rafael (Fefel) Varona
Joven estudiante puertorriqueño muerto en Viet Nam en 1968 por la aviación yanqui cuando representaba a la Organización Continental Latinoamericana y caribeña de Estudiantes (OCLAE) y a la Federación Universitaria Pro Independencia (FUPI).

6 de septiembre de 1963
Apoyo a poeta comunista
Piquetes y contrapiquetes entre independentistas y anexionistas del Frente Anticomunista Universitario por el caso del profesor José María Lima, confeso marxista-lenista recién llegado de un viaje a Cuba.

6 de septiembre de 1966
Mulato ejecuta al padre del Apartheid
Hendrik Verwoed, primer ministro de Sudáfrica, co-arquitecto del Apartheid que separaba a negros de los blancos, fue quien propició el retiro del derecho al voto de los negros y la represión -incluyendo el encarcelamiento de Nelson Mandela- y asesinato de luchadores por la libertad. El asesino fue ejecutado a cuchillazos por el mulato Dimitri Tsafendas. Tsafendas había sido calificado oficialmente de “blanco”, pero había apelado para que lo calificaran “de color” para poder convivir con una mujer.

6 de septiembre de 2005
I Cumbre de Petrocaribe
La I Cumbre de Petrocaribe en Montego Bay, Jamaica, se efectuó con el objetivo de suscribir acuerdos energéticos en beneficio de la región.

6 de septiembre de 2007
Israel ataca a Siria por prevención
La ciudad siria de Deir ez-Zor ha sido bombardeada en varias ocasiones por tropas yankis, aliadas y de Israel, por diversidad de razones. En 2007 fue por Israel con el fin de supuestamente evitar que Siria pudiera desarrollar su programa nuclear.

Rafael Cancel su llegada a Puerto Rico junto a Oscar Collazo. Archivo CLARIDAD

6 de septiembre de 1979
Liberados nacionalistas boricuas
El Presidente de EEUUAA, Jimmy Carter, bajo presión internacional, decreta la amnistía de los Nacionalistas boricuas Oscar Collazo, Rafael Cancel Miranda, Lolita Lebrón y a Irvin Flores.

Oscar Collazo, de 65 años, estaba cumpliendo sentencia de cadena perpetua, por su intento de magnicidio contra el presidente Harry Truman, de 1950.

Las otras tres figuras heroicas indultadas por Carter fueron Lolita Lebrón, de 59 años; Irvin Flórez Rodríguez, de 53, y Rafael Cancel Miranda, de 49 años. Todas ellas fueron condenadas a penas de cárcel comprendidas entre 50 y 75 años por el ataque, el 1 de marzo de 1954, contra el Congreso norteamericano. Las tres, junto con Andrés Figueroa Cordero (quien murió de cáncer, tras haber sido puesto en libertad en 1977) dispararon desde la tribuna del público contra la Cámara de Representantes del Congreso, hiriendo a cinco.

La clemencia es incondicional y la cuarteta heroica regresó a Puerto Rico, y reanudaron sus actividades patrióticas.

8 de septiembre de 1652
Nace La Roldana
Luisa Ignacio Roldán, de Sevilla, vivió de su talento como escultora hace sobre tres siglos. Trabajó fundamentalmente en figuras religiosas y fue la primera mujer escultora amparada por la corte española.

8 de septiembre de 1941
Comienza genocidio alemán
En su guerra imperialista, tropas alemanas bombardearon y bloquearon a Leningrado por 872 días, ocasionando entre 750 mil a un millón de muertes. Las historias de como sobrevivió la población incluyen versiones de canibalismo.

11 de septiembre de 1609
España culmina expulsiones
Tras la conquista del territorio en 1492, en el pacto de paz, los Reyes Católicos garantizaron el derecho a permanecer viviendo y practicar su religión en España a miles de descendentes de la población musulmana. España no cumplió el pacto y los derechos fueron cortados a través de todo el siglo 16. Al comienzo del siglo 17, el emperador Felipe II expulsa a cerca de 300 mil personas; a quienes “todos los bienes muebles … les serían expropiados y pasarían a manos de sus señores”. “Como se había temido, se produjo una grave crisis agrícola: aunque se intentó suplir el vacío con mano de obra cristiana, los nuevos agricultores no tenían un conocimiento profundo de las técnicas de regadío que se habían desarrollado en época andalusí, por lo que en muchos lugares se cambió el tipo de cultivo, lo que a su vez tuvo repercusiones en la economía y en los impuestos.” (historia.nationalgeographic.com.es).

11 de septiembre de 1857
Masacre de Mountain Meadows
En Utah los mormones masacraron a sobre 120 inmigrantes en ruta a California porque “invadieron” su estado. Mataron a hombres, mujeres y adolescentes, perdonando solo a 17 infantes y luego cuando el gobierno federal de EUA los reclamó, los mormones le pasaron una factura por su manuntención. Brigham Young, el presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, no fue procesado, en su defecto el gobierno de EUA arrestó y fusiló a un subalterno de nombre John Doyle Lee.

11 de septiembre de 1973
Golpe de estado en Chile
Salvador Allende, es confirmado presidente electo de Chile en 1970. Desde el inicio de su presidencia tomó medidas de nacionalización de recursos y mejor distribución de las riquezas. A pesar de ser un gobierno electo y reformista, desde Washington DC apoyaron el golpe de estado, desde las esferas militares chilenas.

“Los documentos de la CIA, el Pentágono, el departamento de Estado y el FBI señalaron que desde la elección de Allende en 1970, el entonces  presidente Richard Nixon autorizó al director de la CIA, Richard Helms, a socavar al gobierno chileno por temor a que el país se convirtiera en una nueva Cuba.

De hecho, la agencia realizó operaciones encubiertas en Chile desde 1963 a 1975, primero para impedir que Allende fuera electo –sobornando a políticos y legisladores-, luego para desestabilizar su gobierno y, tras el sangriento golpe, para apoyar la dictadura de Pinochet.” (lavanguardia.com… golpe-militar-chile-salvador-allende-augusto-pinochet-dictaduras-latinoamerica.html)

11 de septiembre de 2023
Dominicana suspende visas a Haití
En una polémica sobre la construcción de un canal de agua en el río Masacre, el presidente de República Dominicana suspendió la emisión de visas a la población haitiana. La suspensión perjudica principalmente a trabajadores y gente pobre de Haití, mientras la construcción del canal la propicia la clase adinerada haitiana. El canal se inauguró y en mayo 2024 se desbordó

 

Fuentes principales: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda; historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe del CSC de Puerto Rico; efemeridespedrobeltran.com; Calendario Histórico Nuestros Mártires 2024; https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-62616853, rumboalterno.net, calendarz.com/ y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

El fenómeno de José Luis Vargas

 

En Rojo

 

0.José Luis Vargas es un fenómeno. Me refiero a que se trata de un artista visual formidable porque, además, es performero, tallerista de arte, líder comunitario y creador de un personaje, El Santo de Santurce, con el que interviene en los paisajes urbanos con propuestas artísticas.

Entonces, en el Museo de Arte y Diseño de Miramar podemos comprobar que se ha alimentado a lo largo de su vida y maduración artística, de ese espectáculo de fenómenos que es nuestra isla. Fenómeno, así se llama la exposición de su obra en MADMI. Y a mí me pareció que entraba, como en el título de una de las piezas, a El Museo de Historia Sobrenatural (2015) un imponente óleo sobre letrero circense en el que se asoma un niño de blanca mirada sobre un OVNI en un fondo rojo.

  1. Aquí hay de todo: fenómenos naturales propios de nuestro clima y a mí me pareció ver los ciclos biológicos mutando. Además, este catálogo de seres propios de un delirante freak show de ciencia ficción me propone un ensayo sobre fenómenos sociales: comportamientos, actitudes y eventos que suceden dentro de nuestra sociedad, movimientos sociales y tendencias culturales.

Por otro lado, un cuadro como Ya llegamos (2011) me recuerda el Puerto Rico que viví en los años 70. Ahí está en primer plano el tristemente olvidado garadiávolo, uno de los mejores ejemplares de la criptozoología nacional, que para mí forman parte de los fenómenos psicológicos: las experiencias o comportamientos que se manifestaban en la prensa como una invitación a colocarse en el ámbito de la mente, como si lo monstruoso fuese la percepción, la emoción, los sueños y las actitudes de todo un país.

Digamos, se me perdonara que repita, que esta exposición de José Luis Vargas es un fenómeno cultural. Aquí hay, sintetizadas en expresiones artísticas, tradiciones populares, rituales fantásticos, creencias legendarias que caracterizan a nuestra cultura.

Screenshot
  1. Fenómeno es parte de una larga práctica artística desde la que podemos pensar una posible metafísica caribeña influenciada por creencias ancestrales. La región del Caribe – a veces me veo tentado a aclarar que Puerto Rico está en el Caribe-es un crisol de culturas. Este sincretismo ha dado lugar a sistemas de creencias que combinan elementos de religiones africanas tradicionales, como la santería, el vodú y el candomblé, con el catolicismo y otras tradiciones. Esto puede dar lugar a una metafísica que contemple la interconexión entre lo espiritual y lo material, así como la importancia de los ancestros y los espíritus en la vida cotidiana. Pero Vargas añade a la cuestión no solo la impronta surreal -la amada imaginación que no perdona- sino la ciencia ficción popular, los OVNIS y la criptozoología que vemos aquí en el susodicho garadiávolo pero que podemos trazar desde el chupacabras hasta las gárgolas perseguidas por un pintoresco alcalde.

Si bien las creencias ancestrales enfatizan la relación armoniosa entre los seres humanos y la naturaleza, en esta metafísica caribeña de Vargas se incluye una visión del mundo que reconoce los elementos naturales (sobre todo el mar y el río) como seres con significado y poder junto a los seres imaginarios y de otro mundo, lo que no sugiere una cosmovisión holística y respetuosa hacia el entorno sino que posibilita el delirio destructor o reconstructor de la imaginación. Observe Este es mi mundo (2020).

Desde mi percepción, esa máscara del Santo en Maravillosa. ¿Por qué me llamas? (2016), Niño en OVNI (2019) también son parte de una metafísica caribeña como un acto de resistencia cultural frente a la colonización y la homogeneización global.

  1. No quiero excederme en teorizaciones pero pensé en Édouard Glissant, que ha explorado la identidad caribeña y su relación con el mundo a través de conceptos como la «creolización» y la «opacidad». Estos enfoques sugieren una metafísica que desafía las narrativas lineales y busca comprender la complejidad de la experiencia caribeña -puertorriqueña, entonces- en un mundo globalizado. Si fuese a resumirlo todo en una imagen escogería Místico (2021), un óleo sobre lienzo que reúne lo ancestral con esos seres imaginarios que todavía nos habitan. Lo que pasa es que no quiero lanzarles encima una biblioteca. Más bien quiero invitarlos a ver la obra de José Luis Vargas y me cuentan qué les pareció.

 

Bailar

10/ 2- 3- 4 /2021 Durante el fin de semana se llevo a cabo el velatorio y sepelio del Sr. Bongo Roberto Roena Vazquez. En los pueblos de Hatillo su pueblo natal Mayaguez en el sector Dulce Labios Palacio de los Deporte y el Colosieo Roberto Clemente el Residencial Luis Llorens Torres el sepelio cementerio Monte Calvario Caguas CALLE Manuel Monge # 176 Frente al hogar donde nacio RR Edwin Mendez interpreta una plena José Rodríguez ©

 

 

Dicen que la tierra pulsa como las estrellas titilan. No sé si es cierto, pero me gusta suponer que sí. Me gusta entender que el baile responde al hecho de que el ser humano instintivamente busca formas para conectarse con esa energía pulsante. El cuerpo se sincroniza con esa energía y su dueña entiende, llega a entender algo, aunque no se lo plantee de forma consciente la persona pensante que hace rato se estuvo moviendo y ahora suda y busca agua y aire.

Bailar es una de esas cosas que las personas hacemos que parecen inútiles. ¿Para qué bailar? Parece un desperdicio de energía visto desde un contexto utilitario. Pero aprendemos a bailar (los ritos comunitarios en torno al baile) de nuestros mayores. ¿Será un modo de mantener cierta memoria social? Es en ese sentido que el baile es político.

El baile de bomba sigue muy cercano a su raíz ritual. Hay ritmos para el duelo y para la catarsis. Con la plena se decía el mundo desde una perspectiva que no contaba con avales institucionales. Con el birimbao de fondo, en Brasil todavía se baila o practica capoeira: un híbrido entre baile y arte marcial. Los esclavos tenían permiso para–en ciertas festividades–reunirse a celebrar. Ellos conspiraban. Aprendían a luchar con las manos peladas o tal vez utilizando instrumentos de trabajo; herramientas. Nuestros pueblos transculturados sincoparon la música. No se olvidaron de hacerla inclusiva, comunitaria, participativa, sea en los coros, los soneos, o en el baile, todos aspectos comunitarios del la práctica de la música salsa. En los bailes de salón también se produjo música transculturada: el danzón, la danza, por ejemplo, tienen mucho que ver con ritos de paso y el cortejo. Se baila para enamorar, para agradecer o liberar energía en un bautismo o una boda. Deberíamos bailar cada vez que regresamos del supermercado para celebrar la buena cosecha, la buena caza. Yo lo hago.

Si la vida moderna nos ha ido alejando cada vez más de la tierra y sus formas, tal vez debemos acordarnos de bailar más a menudo, pues no todo conocimiento se adquiere por medio de la cabeza. Pensar demasiado atrofia el cuerpo. Piensen en “Funes el memorioso”. Es un personaje de un cuento del argentino José Luis Borges. Él tenía memoria exacta. Se acordaba de todo. Funes no podía abstraer. Es decir: él no pensaba en la abstracción perro cuando le venía en mente la idea perro, sino que se acordaba de todos los perros que existen, todas las razas, todos los perros que había visto en su vida en todas las posiciones: callado, contento, gruñendo, ladrando, corriendo, comiendo, durmiendo, alerta. Funes había tenido un accidente de caballo y había quedado paralítico. Esto no le importó porque no necesitaba el cuerpo para pensar, tarea en la que ocupaba todo su tiempo. Podía, por ejemplo, recrear un día completo; acto que le tomaría otro día completo. Pero es también ese cuerpo paralizado en cama una metáfora. Sin abstracción estamos paralizados. Por el contrario, sin pensamiento ninguno, que no sea una reacción (codificada y ensayada tal vez), a partir de un movimiento para acá o para allá, es como se baila. Cuando se piensa mucho se baila mal. Se baila mejor cuando la mente y le cede el turno al cuerpo.

Incluso en la danza moderna los movimientos que se practican son procedimientos para reflexionar sobre el cuerpo; sobre los modos en que lo usamos, los modos lícitos e ilícitos que tenemos de estar en el mundo. En esta disciplina se reflexiona en movimiento sobre los modos de caminar de las personas, sus gesticulaciones, su contención o su apertura, las maneras de ser libres o de estar atrapados que tenemos las personas. ¿Por qué atribuimos ciertos significados a ciertos movimientos? La danza contemporánea experimenta y nos ilumina sobre ello.

 

Se desprende de todo esto la conclusión de que bailar es un modo de acercarse a conocimientos de lo sagrado.

Trump se repite. JGo también

Jennifer González Foto por: alina Luciano/CLARIDAD

 

En Rojo

Trump se repite. Y eso es terrible. Me hace recordar la frase «la historia se repite. Primero como tragedia y luego como farsa», que inicia el ensayo El 18 Brumario de Luis Bonaparte de Carlos Marx. Hay ahí una profunda reflexión sobre la naturaleza cíclica de los acontecimientos históricos y la condición humana. Pero está claro -a veces Marx lo es- que, aunque las circunstancias pueden parecer similares, el contexto y las implicaciones de cada repetición varían significativamente.

Ciertos patrones de comportamiento y estructuras de poder tienden a repetirse. Uno piensa hoy en el fascismo, en Mussolini, en Hitler. Sí, pero no.

Marx se refiere a eventos históricos que, aunque pueden parecer distintos en su superficie, encierran similitudes fundamentales en las dinámicas de poder, lucha de clases y conflictos sociales. Por ejemplo, la Revolución Francesa se puede ver como una tragedia en la que las aspiraciones de libertad y justicia se encuentran con la brutalidad del poder.

La idea de que la historia se repite como farsa sugiere que las luchas y aspiraciones originales de una tragedia fundacional son distorsionadas por las fuerzas del poder establecido, convirtiendo un potencial revolucionario en una representación superficial. En el caso de Luis Bonaparte, el personaje de esa novela histórica de Marx, la forma en la que se consolidó el poder fue una burla de las promesas de la Revolución, donde un nuevo régimen se instauró en nombre de la libertad, pero terminó perpetuando la opresión. Al menos le debemos la transformación de París en una ciudad paradigmática. Bueno, a Haussmann. O más bien, a los obreros que trabajaron en esa transformación.

Que vuelva Trump – o Milei, Bolsonaro, Ortega- es el resultado de una falta de aprendizaje de las experiencias pasadas que nos lleva a concluir que estamos condenados a equivocarnos. Que el olvido domina en la praxis humana. Que aprendemos a usar herramientas, a mejorarlas, pero no el modo de administrar comunidades grandes. La farsa no solo se refiere a la superficialidad de los eventos, sino también a la manipulación de la memoria colectiva y a la forma en que las narrativas históricas son reconstruidas para servir a intereses específicos. Esos intereses son la esencia de la tragedia.

Marx sugería que la clase trabajadora y los movimientos sociales deberían ser conscientes de su historia para evitar caer en la trampa de la repetición. Comprensión crítica. ¿Es esto posible hoy? ¿Quién piensa en lo que piensa la clase trabajadora? ¿Qué es la clase trabajadora hoy?

¿Quién se dedica a descomponer información compleja en partes más manejables para entender mejor sus componentes y relaciones? ¿Los directores de campaña de la repetición? ¿El director de campaña de Bolsonaro, Milei y Jgo? ¿Quién juzga la credibilidad y relevancia de la información y las fuentes? ¿Quién trabaja en la identificación de sesgos, falacias lógicas y determina la calidad de la evidencia presentada, si alguna? En el mundo dominado por las redes, ¿esto es posible?

Alguien dijo “El infierno es la repetición”. No recuerdo si fue Victor Hugo, Calvino en “Las ciudades invisibles” o Marguerite Durás. Quien fuera tenía razón. Trump se repite. Yo no quiero sonar trágico pero ¿Kamala no es también repetición? ¿Todo es una farsa?