Inicio Blog Página 468

Junta de Control Fiscal amenaza a las cooperativas de ahorro y crédito

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El Movimiento Cooperativo (MC) de Puerto Rico catalogó como “un contexto erróneo y desacertado y un adelanto inoficioso” la amenaza del director ejecutivo de la Junta de Control Fiscal (JCF), Robert Mujica, de acudir al tribunal para que se derogue la Ley 99-2024. Entre otros asuntos, esa ley contempla la mitigación de daños a las cooperativas de ahorro y crédito por el menoscabo a sus ingresos ocasionado por la compra de bonos del gobierno de Puerto Rico.

En carta enviada el 20 de agosto al director de la Agencia Fiscal y Asesoría Financiera (AFAF), Omar Marrero, Mujica le ordena “enmendar o derogar la ley”. La misiva indica que, de no acatarse la orden, la JCF se reservaría el derecho a buscar remedios para evitar la implantación del estatuto. En otras palabras, acudirían al tribunal. Dicho proyecto fue vetado por el gobernador Pedro Pierluisi, pero con los votos de dos terceras partes de sus miembros, la Asamblea Legislativa fue por encima del veto del Gobernador.

En entrevista con Claridad, el director ejecutivo de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico (LCPR) Heriberto Martínez Otero, aclaró que la disputa no es de un reclamo de las cooperativas de ahorro y crédito como bonistas y acreedores del gobierno, ya que dichas entidades financieras fueron incluidas en el plan de ajuste de deuda (PAD) del gobierno central. El reclamo contenido en la ley 99-2024 es para reclamar mitigación de daños sobre el menoscabo que provocó en las finanzas de las Cooperativas la mala administración del gobierno de Puerto Rico de su deuda con dichas entidades. Puntualizó que hacer esa distinción es importante porque las cooperativas no están buscando abrir puertas para que bonistas que ya están incluidos en el PAD puedan hacer una nueva reclamación.

“Aquí lo que se está haciendo es un reclamo de recapitalización a cambio de que las cooperativas ejecuten lo que pide el plan fiscal para el Movimiento Cooperativo a través de COSSEC”, señaló el ejecutivo cooperativista.

El director ejecutivo de la LCPR, órgano que aglutina al movimiento cooperativo de Puerto Rico, expuso que el plan fiscal de COSSEC (Corporación Pública para la Supervisión de las Cooperativas), pretende que las cooperativas de ahorro y crédito cambien su sistema de contabilidad y renuncien a su representación en dicho ente, para que este sea conforme al organismo que supervisa a las cooperativas en Estados Unidos, la Credit Union National Association (CUNA).

“La JCF quiere tomar control del movimiento cooperativo a través de COSEC. En Estados Unidos las cooperativas (“credit unions”) no tienen representación en el modelo de CUNA que aplica a las cooperativas federales. Por eso, la Junta está exigiendo a COSSEC que se parezca más a CUNA y elimine la representación de las cooperativas de Puerto Rico en el organismo que las supervisa”, explicó. Agregó que por años, el movimiento cooperativo ha deliberado sobre esa exigencia en los congresos de la LCPR, determinando que la renuncia a su representación en COSEC solo se daría cuando culmine el proceso de recapitalización de las cooperativas que fue aprobado en dichos congresos. “Eso es lo que está aquí en controversia, que la JCF quiere que el movimiento cooperativo haga unos cambios con respecto a su supervisión y contabilidad”, recalcó Martínez.

Detalló que las cifras del monto del menoscabo de las cooperativas todavía no están cuantificadas. La ley 99-2024 no incluye una sola cifra expresada en dólares. Lo que permite la medida es la posibilidad de que esas cifras se incluyan porque las cooperativas tenían hasta el 13 de agosto para enviar a COSSEC las cifras cuantificadas de su menoscabo.

Subrayó que la mitigación de daños es parte de los deberes reconocidos por los planes fiscales de COSSEC. “Para tener protección, las cooperativas llevan 44 años pagando primas y capital, montos que exceden por mucho los dineros que corresponden a la mitigación”, expresó el director de la LCPR. .

Martínez Otero censuró que “como siempre. la actitud de la JCF es amenazar con ir al tribunal. Hay que esperar que cada cooperativa presente su estado. Es decir, la exigencia de la JCF es adelantada e inoficiosa, porque la propia medida dicta que para que se haga cualquier transferencia de dinero a una cooperativa, tiene que ser con la autorización de la JCF. Esta amenaza de la JCF es un regaño, más bien para la Asamblea Legislativa por haberse ido por encima del veto del gobernador”.

El movimiento cooperativo alertó que la JCF ha insistido en que se vendan los activos de las cooperativas de ahorro y crédito fuera del sistema cooperativo, lo que demuestra “su agenda escondida de hacer con el cooperativismo lo que se hizo con la Autoridad de Energía Eléctrica cuando se transfirió su operación a LUMA y Genera PR”. Contrastó que mientras la JCF impulsa intervenciones y fiscalización contra las cooperativas, el gobierno mantiene billones de dólares depositados en la banca comercial (más de $19 mil millones en el Banco Popular, según informe radicado ante el Securities Exchange Commision (SEC). De igual modo, señaló que la JCF tiene una posición favorable hacia Luma, a la que le han destinado $750 millones, y hacia Genera, con otros $500 millones y a la banca comercial, mientras propone intervenciones y restricciones para las cooperativas que son las instituciones que atienden las necesidades financieras de más de un millón de puertorriqueños. De acuerdo al director ejecutivo de la LCPR, Mujica nunca ha aceptado la solicitud las cooperativas para reunirse ni tampoco lo ha hecho con el presidente de la Comisión de Cooperativismo de la Cámara de Representantes.

Martínez Otero, quien es economista, expresó a título personal que lo que la JCF está tratando de hacer es disciplinar a la Asamblea Legislativa y al Ejecutivo para que no aprueben políticas públicas sin el visto bueno de dicha entidad fiscal. “Es un ejercicio de poder de la JCF con respecto al gobierno de Puerto Rico,, y esa ha sido su conducta desde que llegó. La situación del movimiento cooperativo es de solidez y solvencia. Lo dice la propia JCF en COSSEC. Por lo tanto, la acción de las cooperativas no es para tratar de recibir transferencias del gobierno. Es un proceso de negociación, porque las cooperativas están bien, pero pudieran estar mejor sino fuera porque tuvieron que utilizar parte de sus reservas”.

 

Venezuela, segunda consulta popular nacional: Democracia comunal en plena acción

Miles de comunas venezolanas participaron en la Segunda Consulta Popular Nacional, una jornada marcada por la movilización masiva y la reafirmación del compromiso con la democracia directa y el socialismo comunitario.

La Constitución de 1999 abrió paso a un sistema de equidad y justicia social para reivindicar los derechos de la población históricamente olvidada. Este proceso emergió de un referendo consultivo que dio paso a una Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Carta Magna del país.

Esta página de la historia fue imprescindible para garantizar la paz y la soberanía del país. Se trata de una Constitución considerada una de las más avanzadas del planeta en materia de derechos humanos, identificada bajo principios humanistas y proteccionistas de sus recursos estratégicos y su soberanía. Entre sus puntos, la Constitución consagra la participación ciudadana y protagónica.

En la Comuna Agrícola El Maizal, ubicada entre los estados Lara y Portuguesa, el amanecer del 25 de agosto trajo consigo no solo los primeros rayos de sol, sino también una movilización masiva de comuneros que se preparaban para participar en la Segunda Consulta Popular Nacional.

A pesar de las dificultades climáticas y las distancias, miles de personas llegaron a este núcleo de organización popular para votar por los proyectos que consideran esenciales para su comunidad.

Y es que, en consultas anteriores, los comuneros han logrado construir una escuela, rehabilitar un centro de salud y avanzar en un proyecto de aguas, todo gracias a los recursos gestionados de manera autónoma.

La importancia de este ejercicio de democracia directa fue subrayada por el Ministro del Poder Popular para las Comunas, Ángel Prado, quien también es comunero de El Maizal.

Prado votó en la consulta y destacó que “hemos visto el rostro de nuestra democracia verdadera, la democracia socialista popular”. Afirmó que millones de personas se movilizaron con esperanza, ejerciendo su derecho al voto en un ambiente de paz y reencuentro popular.

La jornada no fue exclusiva de El Maizal. En otras comunas del país, como la Comuna Obrera Socialista Tierra Cafetalera en el estado Lara, la participación también fue significativa.

Víctor Pineda, vocero de esta comuna, describió cómo la comunidad se organiza no solo para producir, sino para preservar la naturaleza y garantizar el bienestar de todos sus miembros. “La consulta popular es un acto de responsabilidad y empoderamiento”, señaló, destacando la singularidad de este proceso democrático en Venezuela.

A medida que avanzaba el día, el balance fue positivo. Desde la capital, el secretario ejecutivo del Consejo Federal de Gobierno, Leonardo Montezuma, confirmó que se estaban decidiendo más de cuatro mil 500 proyectos a nivel nacional, lo que transforma la realidad de las comunidades. Montezuma instó a seguir profundizando la organización comunal y afirmó que “el pueblo habla y está decidiendo que el modelo que quiere seguir es el modelo de la Revolución Bolivariana”.

La jornada concluyó con un sentimiento de logro compartido. Los comuneros regresaron a sus hogares, muchos de ellos a pie, a caballo o en motos, con la satisfacción de haber contribuido una vez más a la construcción de un modelo que, para ellos, representa no solo una forma de vida, sino también un camino hacia un futuro mejor.

En cada rincón de El Maizal y más allá, la Segunda Consulta Popular Nacional dejó una huella de participación y compromiso, reafirmando la importancia de la democracia directa en la construcción del socialismo comunitario en Venezuela.

Tomado de Resumen latinoamericano, Fuente original  TeleSUR.

Cada vez más difícil permanecer en el país, según expertos

CLARIDAD

La organización Ayuda Legal preparó un conversatorio de múltiples temas relacionados con la recuperación

 

Para quienes viven en Puerto Rico tras los embates del huracán María y otros eventos naturales recientes, la recuperación ha sido un proceso largo y lleno de complicaciones administrativas. Desde la distribución de suministros hasta la provisión de servicios esenciales, la historia de esta reconstrucción está repleta de anécdotas de ayudas ausentes. Para discutir las causas y repercusiones del estado actual del país, Ayuda Legal Puerto Rico reunió a varios profesionales para ampliar en distintos subtemas del “Desastre tras el desastre”, nombre del VI Encuentro Hacia una Recuperación Justa.

“Nosotras llevamos seis años haciendo trabajo para reunir organizaciones y a personas afectadas por desastres para pensar, no solamente en temas de política pública, también en el saldo del proceso de recuperación, y en  temas que inciden. En este caso, este año nos estamos reuniendo alrededor del tema de la corrupción y del mal manejo de fondos”, dijo Ariadna Godreau, de Ayuda Legal.

Dentro de este marco, cuatro expertos conversaron sobre las condiciones socioeconómicas de Puerto Rico luego del paso de María y de la llegada de los fondos de emergencia.

“Lo que estamos viviendo es imposible. De alguna manera estamos sobreviviendo porque sobrevivimos; estamos aquí todavía, pero es en unas condiciones que no son dignas. En unas condiciones que no promueven nuestro desarrollo, que no promueven que podamos lograr las metas que queremos lograr”, expuso Nicole Díaz González, asesora legal y panelista del tema.

En esa línea, la abogada coincidió con el economista Iyari Ríos González en que la clase trabajadora está sometida a unas condiciones laborales precarizadas en los últimos años, especialmente desde la llegada de la Junta de Control Fiscal (JCF). Sin embargo, el doctor Ríos González argumentó que, a pesar de la inyección económica que ha recibido Puerto Rico tras los huracanes, terremotos y otros desastres, no ha habido una mejoría en las condiciones de vida de las personas.

“Ha habido una precarización del trabajo, no solamente en el sector público, sino también en el sector privado, y eso responde en parte a las políticas públicas que se han ido elaborando. Menciono algunas: la Ley 7 del 2009, que despidió miles de empleados públicos; la Ley 66 del 2014, que menoscabó derechos contractuales de los trabajadores y trabajadoras en el sector público; la Ley 4 del 2017, que fue una reforma laboral en menoscabo de los derechos laborales”, adujo el profesor Ríos González.

De igual forma, el economista agregó que ese “comportamiento macroeconómico” no se ha traducido en las condiciones de vida de la ciudadanía por factores como la importación de alimentos, que mayormente provienen de afuera, y otras estructuras sociales de Puerto Rico que dependen de recursos extranjeros.

“Creo que, viendo cómo nosotros pensamos en la ciudad de manera integral, es lo que provee que sea un lugar que no fomenta el aislamiento de las personas. Las ciudades y nuestros espacios comunales no están diseñados para ser de compartir, de intercambio”, opinó, por su parte, la ambientalista Isatis Cintrón Rodríguez. Ese “reflejo de nuestra humanidad” que significa el espacio, adujo la científico, desmoraliza a las personas que permanecen en Puerto Rico.

Desde el punto de vista energético, el exintegrante de la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) Juan Rosario esbozó, al igual que Ríos González lo hizo con las condiciones laborales, cómo la “bonanza económica” de este tiempo posdesastre agudizó la crisis que enfrenta el sistema eléctrico, sobre todo desde la llegada de los consorcios privados, LUMA y Genera PR. No obstante, el experto en temas de la AEE también responsabilizó a la ciudadanía por “comprar la narrativa” de que la corporación pública, por estar en manos del Estado, era el problema.

“Eso [la precariedad] no es a pesar del crecimiento económico, eso es debido al crecimiento económico. El crecimiento económico produce destrucción, injusticia, eso está requete estudiado. Todos los períodos de mayor injusticia en el planeta y de mayor miseria de la gente que menos tienen en los países son los períodos de bonanza económica”, amplió Rosario en su punto. “Tenemos que mirar lo que hemos creado colectivamente”.

Por otro lado, Díaz González explicó cómo estas condiciones empeoran cuando se trata de una mujer trabajadora. Muchas veces obligadas a criar sus hijos, cuidar a sus padres y cumplir con los pagos mensuales, este sector demográfico recibe un azote doblado por no contar con días de maternidad, mecanismos o redes de apoyo que nutran sus particularidades.

Mientras tanto, Rosario y Cintrón puntualizaron en los escollos que enfrenta la preservación ambiental entre tanta actividad económica. “Hay un patrón de desinvertir en nuestros servicios esenciales y privatizarlos […] por el mal llamado desarrollo hemos perdido. No hemos apostado a nuestro entorno”, agregó la ambientalista del panel

Los cuatro recursos concordaron en que una posible solución al problema es la organización comunitaria que, mediante colaboraciones, puede reconstruir aquellas partes que el sistema pierde de vista.

Ayuda Legal Puerto Rico organizó unos cuantos conversatorios que tocan diversos temas parecidos al del panel citado. Igualmente, la colectividad cuenta con documentos impresos relacionados con las elecciones, informes de la recuperación, políticas de vivienda y otros recursos dirigidos a apoyar a que las personas permanezcan en Puerto Rico.

 

 

`

Beirut: con el genocidio en los talones (2)

Beirut (Líbano), 23 ago.- El campo de refugiados de Burj El Baranjneh (la Torre de Torres), en una zona del sur de Beirut controlada en la actualidad por el movimiento chií político y militar Hezbolá, es uno de los más antiguos y poblados de la región. Fundado en 1948 por la Cruz Roja para tratar de atender la gran catástrofe del Pueblo palestino (Nakba), actualmente acoge, hacinados en un espacio de un kilómetro cuadrado, a más de 20.000 refugiados de Palestina y otros tantos de Siria. El estado libanés no tiene jurisdicción allí.

Antes de llegar al campamento, en los sucesivos controles atrincherados, atendidos con más o menos celo pero siempre con metralletas, hay que asegurarse de que la música del vehículo esté apagada y de detenerlo ante cualquier soldado que mire al conductor, que no debe llevar puestas gafas de sol y tiene que mirar con humildad a los ojos del militar para continuar circulando.

En la actualidad, se calcula que hay seis millones de palestinos refugiados o exiliados por el mundo que quieren regresar a su tierra. En Burj El Baranjneh sobreviven todavía 13 ancianos que llegaron al campamento en 1948.

En el Líbano, medio millón de palestinos malviven en 12 campamentos. Eran quince, pero tres de ellos no sobrevivieron a los habituales bombardeos de Israel a los campos de refugiados libaneses entre 1971 y 1982.

Entrar al campamento es como cambiar de dimensión a un laberinto de intrincados callejones oscuros, por lo estrecho y por el toldo de cables y tuberías suspendidas en el aire que arropan todo el asentamiento.

“No hay otro lugar en el mundo como este campamento”, asegura Jamil Abosamra, jefe de partido y coordinador de uno de los sectores de Burj El Baranjneh. Nació en Tulkarem, en Cisjordania, y tenía 6 años cuando en 1969 el ejército Israelí irrumpió por enésima vez en su pueblo. En aquella ocasión, le tocó a su familia despedirse de sus tierras ancestrales.

Explica que si bien otros campamentos de refugiados que se fueron levantando después contaban con una mínima planificación, Burj El Baranjneh era un terreno baldío donde comenzaron a llegar unas pocas familias de pequeñas poblaciones de Palestina.

Las tiendas de lona fueron cambiando a techos de cinc. Siempre con la esperanza de que sería algo temporal, las familias empezaron a construir.

“Pero estamos cercados. No podemos crecer hacia los lados. Tuvimos que crecer hacia arriba”, expone Abosamra. Los hijos levantaron casas imprecisas sobre las de sus padres por cinco generaciones y hoy, en la Torre de Torres, hay construcciones irregulares de hasta 14 plantas.

El líder comunitario lamenta la pobre ayuda que siempre ha prestado la ONU a los refugiados palestinos en Líbano: “dice que va a hacer diez cosas y hace dos. Dice que va a ayudar a 50.000 y llega solo a 5.000”.

La situación de los refugiados en Burj El Baranjneh, después de 76 años de temporalidad, sigue siendo lamentable. Muchas familias tienen que compartir el mismo baño y la privacidad es un bien escaso.

Los palestinos refugiados, en el caso de que tengan papeles, es la de ciudadanos de tercera clase en Líbano. No pueden comprar una casa ni acceder a estudios superiores de calidad ni trabajos profesionales por ser refugiados. “Mi hijo, cuando se casó, compró una casa fuera del campamento, pero está a nombre de otra persona fuera del país”, confesó el líder comunal.

“El gobierno libanés no siempre se ha portado bien con los refugiados, a quienes han considerado terroristas en el pasado”, lamenta Abosamra insistiendo en el pasado para evitar problemas en el presente.

La sociedad libanesa no vinculada a movimientos como el de Hezbolá, ve a los palestinos como un problema que los perjudica más que sentir solidaridad musulmana.

El campamento fue destruido en tres ocasiones en la década de los ochenta (1982, 1985, 1988), durante una guerra civil (1975-1990) envenenada por el sionismo con saldos de miles de muertos y la mitad de la población masculina encarcelada en cada ocasión.

Las familias en el campamento sobreviven con unos ingresos medios de 200 dólares al mes y dependen, más que de las ayudas de las organizaciones internacionales, de las aportaciones de familiares en Europa y Estados Unidos, principalmente.

Abosamra tiene una espina en el alma que no se le va a curar nunca. De todas las penurias que ha pasado en su vida no hay nada que le haya hecho más daño que no haber podido volver a su pueblo para el entierro de su madre.

“Es muy duro no poder decir adiós”, dice apenado pero convencido de que volverá.

“Aunque tenga que pasar tres años de los que me quedan preso en Jordania (donde fue expulsado la primera vez), estoy convencido de que volveré. Todos los palestinos queremos volver, aunque la ONU quiera cambiar esta manera de pensar”, insiste muy serio mientras tomamos café y fumamos en una especie de Casa del Pueblo. Nuestro guía y traductor, que quiso ser identificado como Mr. Harvey para esta nota, soltó una carcajada.

“Yo no pasaría ni un día en la cárcel por volver a Palestina”, afirmó el joven de 23 años, campeón de ajedrez, cuya mayor aspiración en la vida es mudarse a Estados Unidos, tener un Porche y nunca un jefe.

El joven Mr. Harvey nos llevó, entre otros sitios, a la casa donde nació. Subimos con él a la azotea, donde al ver un activo palomar pensé que estaba visitando el centro de comunicaciones revolucionarias del campamento. En pleno agosto, hacía mucho calor. Mr. Harvey no nos quiso cobrar absolutamente nada y no permitió que pagáramos ni por las necesarias botellas de agua. Un “fixer” como él suele cobrar unos trescientos dólares por llevar a periodistas a lugares como este.

A falta de infraestructuras, los niños se pasan el día jugando en la calle, corriendo entre los estrechos callejones y conduciendo motocicletas sin casco años antes de los permitido en cualquier otro lugar del mundo. Estoy hablando con la fotógrafa en una esquina esperando a Mr. Harvey. Siento un tironcito en la camisa a mi espalda. Me vuelvo y tengo que bajar la mirada para encontrar a una niña de unos cuatro años con la sonrisa más hermosa del universo que me dice: “Thank you”.

Vamos caminando y niños y niñas se acercan, no para pedir dinero, como sería normal, sino para posar con sus sonrisas que salvan el mundo y decir: “Thank you”. Mis niveles del síndrome del impostor se dispararon hasta marearme de la vergüenza.

Desde la desquiciada contestación de Israel a la incursión de Hamás en territorio ocupado el 7 de octubre, los periodistas gazatíes cubriendo el genocidio sionista se han convertido en los grandes héroes de la infancia palestina. Más de 160 han sido asesinados, muchos de ellos con sus familias. Otros han sobrevivido pero el ejército sionista ha matado a sus hijos y parejas.

Algunos de los sobrevivientes, como Wael Al-Dafidouh o Motaz Azaida, son los héroes de los niños y niñas refugiados que los ven como la única arma efectiva que tienen contra la injusticia que sufren.

Por poco me muero de la deshidratación por el sudor, pero también por las lágrimas que a cada poco ocultaba con la excusa de secarme la frente.

La Alianza AVANZA

Denis Márquez, María de Lourde Santiago y Juan Dalmau. Foto Alina Luciano

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Como un momento histórico que ofrece la oportunidad de romper con el bipartidismo, y un llamado a no dejar que los dividan y a trabajar duro en los 73 días que faltan para las elecciones, el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) presentaron a todos sus candidatos y candidatas a puestos electivos bajo la Alianza de País entre ambas colectividades políticas.

La actividad se celebró este pasado 25 de agosto en el Vivo Beach Club, en Isla Verde, y además de la presentación de las y los candidatos, tuvo el propósito de comunicar los avances de la campaña, el entusiasmo y aceptación con que las personas reciben sus mensajes, y la corriente de simpatías y adhesión por parte de los votantes, que les abre la posibilidad de triunfo en la contienda electoral del próximo 5 de noviembre.

“Hoy somos testigos de un acto de desprendimiento y patriotismo. Ya es una realidad que el MVC y el PIP se han unido en una alianza de país con una fuerza que no se detendrá hasta devolverle al pueblo el poder que le pertenece”, expresó el actor René Monclova, quien junto a la actriz Cristina Soler, sirvieron de maestros de ceremonia en la actividad a la que asistieron cientos de miembros y simpatizantes de la Alianza. En un salón lleno a capacidad, las y los candidatos a la mayoría de las alcaldías y legislaturas municipales, a representantes y senadores de distritos y por acumulación, y otros miembros y simpatizantes de ambas colectividades se unieron a una audiencia amplia y diversa de personas de todas las edades y sectores de la sociedad puertorriqueña.

“Este encuentro es una respuesta a esas personas que todavía tenían dudas sobre la posibilidad de esta alianza, que apostaban a que esto no iba a ocurrir. Que pensaban que cada uno de nosotros y nosotras iba a optar por la ruta individual, por el acomodo personal, o por lo que fuera mejor para cada organización, y no necesariamente poner al país por encima de cualquier consideración”, expresó el candidato de la Alianza a la alcaldía de San Juan, Manuel Natal Albelo, el primero en dirigirse a la concurrencia.

En esa línea, dijo estar seguro que luego de que se cuenten los votos el 5 de noviembre, cuando comiencen a informarse los resultados de la gobernación de Puerto Rico y de la comisaria residente, de las alcaldías, y de representantes y senadores, se verá que Puerto Rico optó por una forma distinta de gobernar. Dijo que quizás, hasta ahora, la imagen de la Alianza se ha visto concentrada en las figuras del candidato a la gobernación, la comisaria residente y la alcaldía de San Juan, “pero la realidad es que para llegar hasta aquí se ha requerido de mucho diálogo, de mucho entendimiento, de mucho encuentro entre personas cuyos nombres podrán ser menos reconocidos en el país, pero cuya aportación fue crucial para poder llegar a los acuerdos y entendidos que han cuajado en este junte”.

Natal repasó los resultados de las elecciones del 2020, en las cuales entre ambos, el MVC y el PIP sacaron el 28% de los votos, e indicó que los votos combinados de muchas alcaldías y legisladores superaron juntos a los del PNP y PPD, por lo cual exhortó a evitar que los votos de la Alianza se diluyan. Llamó a concentrar los votos en los candidatos de la Alianza a través de todo Puerto Rico, para asegurar que en enero del 2025 se tenga la mayoría, tanto en la Cámara como el Senado, “para que cuando el gobernador Dalmau presente legislación tengamos una mayoría para su aprobación”.

En su mensaje, Natal continuó señalando que la Alianza también ha definido acuerdos sobre un programa de gobierno común, ya que no se trata solamente de ganar la próxima elección, sino de poder gestar una agenda de cambios importantes para Puerto Rico. Afirmó que ni la esperanza, ni la euforia son pasajeras. “Luego de la victoria saldremos a gobernar y nos estamos preparando no solo para ganar, sino también para gobernar bien”.

Advirtió que en los próximos 73 días todo el enfoque del bipartidismo, al que calificó de corrupto, estará dirigido a sembrar la división entre unos y otros. “Ellos intentarán todo para derrotarnos, y la división sería su herramienta para intentar debilitarnos. Saben que sus candidatos jamás comparan en trayectoria con los nuestros, y también saben que el país está listo para votar de forma distinta”. Exhortó a los miembros de la Alianza a evitar los desacuerdos, a “resistir la tentación de aquellos y aquellas que apuestan a dividirnos. Nos tenemos que asegurar de ir juntos y juntas hacia esa victoria el próximo 5 de noviembre, y eso representa diálogo y disciplina. Por los próximos 73 días yo solo les pido una cosa: desprendimiento y trabajo, mucho trabajo”.

Además de la alcaldía de San Juan, la Alianza tiene nueve candidaturas municipales. Estas son en Fajardo, Vieques, Aibonito, Humacao, Caguas, Dorado, Coamo, Villalba y Las Marías. También se dieron a conocer los nombres de los 40 candidatos por distrito a la Cámara de Representantes y las candidaturas a la Cámara por acumulación de Mariana Nogales y Dennis Marquez Lebrón. También, las candidaturas por acumulación para el Senado de Rafael Bernabe y María de Lourdes Santiago.

Al Congreso a combatir la Junta de Control Fiscal

En tanto, la candidata de la Alianza a la comisaría residente, la actual senadora por el MVC, Ana Irma Rivera Lassén se expresó sobre las motivaciones que dieron paso a la formación del MVC, en particular la lucha contra la figura colonial de la Junta de Control Fiscal (JCF), el proceso de descolonización de Puerto Rico, y las funciones del cargo de comisionado(a) residente.

Rivera Lassén expresó que el tema del estatus es complicado y toma tiempo, por lo que aquellos que le prometen al país que en cinco años después de un plebiscito el problema de estatus se va a solucionar, le están mintiendo, “Cada una de las formulas descolonizadoras es un proceso que tiene mucho ir y venir con el Congreso, e igual con el pueblo de Puerto Rico para que éste pueda hacer una elección informada y vinculante con el Congreso de Estados Unidos. Eso no se logra de un día para otro”, recalcó.

Denunció que el puesto de comisionado (a) residente, el cual data de la Ley Foraker de 1900, ha sido secuestrado por los intereses de una colectividad, y que la mayoría de la gente piensa que ese puesto es para traer fondo federales a Puerto Rico, lo que no es cierto. En lo que respecta a la Junta de Control Fiscal, la veterana luchadora por los derechos civiles, y quien preside la Comisión de Derechos Humanos y Asuntos Laborales del Senado de Puerto Rico, afirmó que el mejor lugar para combatir y denunciar la gestión de la JCF es el Congreso, a la vez que cuestionó la llamada democracia en Puerto Rico. “Qué clase de democracia es esa donde una JCF determina qué leyes se pueden aprobar, como si fuera legislador, gobierna por decreto, como si fuera el ejecutivo y decide controversias, como si fuera un Tribunal Supremo, sin que el pueblo los haya elegido”, señaló.

«A la gente en Puerto Rico lo que realmente le importa es tener un retiro digno y buenas condiciones de empleo, sin sacrificar el desarrollo económico sostenible. Sin embargo, la Junta de Control Fiscal, creada por el Congreso de Estados Unidos, ha desmantelado nuestros servicios esenciales como las pensiones, el sistema eléctrico, la educación, la salud y la vivienda, sin hacer nada por impulsar nuestra economía ni mantener nuestra infraestructura funcional. Su obsesión por negar mejores condiciones laborales y salarios dignos es inaceptable. Por eso, desde Washington, DC, lucharé por la eliminación de la Junta y abogar por políticas que prioricen el bienestar del pueblo, garanticen nuestros servicios esenciales, e impulsen un desarrollo económico justo. Mi causa es Puerto Rico, y un voto por mí es un voto por nuestras prioridades y nuestras voces», concluyó.

Un mejor país es posible

En su turno el candidato a la gobernación por la Alianza, Juan Dalmau Ramírez, afirmó que, con los candidatos y candidatas a puestos electivos de la Alianza en la papeleta, el pueblo de Puerto Rico tiene la opción de dar al país un cambio urgente y necesario. En alusión al PNP, planteó el contraste de que a las y los candidatos presentes allí, nadie les cobró $1,500 por las sillas, lo que provocó aplausos y risas del público.

“Nos convoca algo común, nos convoca la esperanza, el amor que sentimos por esta patria nuestra que hoy día sufre las consecuencias de un bipartidismo en donde miles depositaron su fe y esperanza. Nos convoca el hecho de que en los últimos 55 años, hemos sido gobernados por un bipartidismos colonial. Más nadie es responsable por las circunstancias en que estamos, que el PNP y el PPD”.

El candidato a la gobernación por la Alianza dijo que las consecuencias del co gobierno entre esos dos partidos son la pobreza, la marginación, la corrupción, el desmantelamiento de las instituciones educativas, el abuso contra los pensionados, el colapso del sistema de salud, entre otros.

Dalmau Ramírez expresó que una vez se ganen las elecciones, se verá “un pueblo volcado celebrando en las calles, la gente con el rostro lleno de la esperanza y no arrugados con la angustia de los abusos del bipartidismo. Veremos a padres y madres abrazando a sus hijos que regresan del extranjero porque pueden volver a una patria que les abre las puertas y les da oportunidad. Una Universidad de Puerto Rico vibrante que honra a los estudiantes en su pensamiento crítico. Un Puerto Rico próspero donde el empresario puertorriqueño no sea discriminado por los privilegios que les dan a los empresarios extranjeros. Un Puerto Rico sin la Ley 22 para acabar con el abuso del desplazamiento de nuestras comunidades. Mi compromiso es que vamos a ver a un Puerto Rico sin el contrato de Luma y Genera y acabar con el abuso de este país. Vamos a poder ir, incluso con aquellos que hayan votado por los rojos y azules, y decirles: ´vamos juntos, sin rencores, a construir una Patria Nueva en alianza, honor y dignidad´.”

Al igual que su compañero Natal Albelo, Dalmau Ramírez advirtió sobre los ataques de los opositores a la Alianza. “Nos van a tirar con todo, con todo, nosotros tenemos que tener fe en la verdad, fe en lo que representamos, porque nosotros y nosotras no somos los que estamos en la papeleta, lo que está en la papeleta electoral son los sueños, los deseos, los valores, la vida que nosotros como instrumento representamos, pero que es el espejo en que se mira Puerto Rico”.

Igualmente, recordó que hay mucho trabajo por hacer como impulsar la inscripción de nuevos electores o su reactivación, y reclutar a los funcionarios de colegio que aseguren la validez de los resultados de la elección, y que se cuente cada voto por los candidatos de la Alianza.