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Será Otra Cosa-La deriva, vida

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Especial para En Rojo

 

Habiendo cruzado, honraron todas las cosas con la sabiduría de Aché. Viento. Cielo. Tierra. Fuego. Trueno. La depositaron en los otanes, las piedras, en los musgosos sotobosques de cuevas agrestes; en la caricia de cascadas elegantes; en bosques lo suficientemente imponentes como para asumir el nombre de Montaña; en agua salada y dulce, para así probar lo opuesto en las cosas. En todas las criaturas aladas, incluyendo la mariposa. En todas las de cuatro patas. En todas las de dos. […] Y en aquellas que aún no habían nacido. Porque, una vez intuyeron que lo humano estaba profundamente empeñado en la captura, conspiraron para poner su Verdad a descansar en todas partes. Y en las más simples de las cosas. […] Estar en todas partes era la única manera, razonaron, de evadir la captura y de asegurar la permanencia del cambio –[ésta era] una de las Verdades del Océano.

(M. Jacqui Alexander, Pedagogies of Crossing, 289-290, mi traducción)

Admito que ardo por caminar junto a la contaminada desembocadura del río por aquí, a la playa erosionada por allá, y a la sombra, más adelante, de unos árboles enormes, sobrevivientes de la fiebre deforestal y herbicida en mi país. En ausencia de una franja lateral continua en la que poner un pie frente al otro, me obligo a conformarme con lo que puedo absorber, fugaz y encabalgado, mientras conduzco con las ventanillas abajo. La PR-102 es una carretera rural sin pretensiones. Rebosa de “las más simples de las cosas.” No es postal de la máquina turística, ¡y que por nada del mundo lo sea! Conecta a Mayagüez, Cabo Rojo y San Germán, desde el barrio obrero y pesquero El Maní en el primero, pasando por la galopante captura elitista de la costa en el barrio Joyuda del segundo, y desembocando en el casco del pueblo espírita y masónico del tercero. En esa ruta, el tramo entre Cabo Rojo y San Germán es uno de mis más atesorados paisajes en Puerto Rico.

Como la luz solar atravesando el dosel de un bosque tupido, allí perviven chispazos de pasado lo suficientemente contundentes como para encandilar la imaginación con lo que tal vez fueron, antes de más de cinco siglos de catástrofe, los valles del oeste de la “isla grande,” contiguos a los acantilados de la punta suroeste, de Mona y de Monito, y en comunicación subterránea, submarina, con el estrepitoso Canal de la Mona. Los rastros de ese pasado remoto conviven con la superposición de pasados más recientes, produciendo la indiscutible belleza del país de cafetines y panaderías, machetes y matas de plátano, casas en ruinas y en pie con balcón y piso de terrazo, caballos chongos y lagartijos de insólito agarre. La sazón es una vegetación imposiblemente verde y un mujerío de armas tomar.

Hemos hecho evolucionar esa hermosura –aquí y en toda nuestra región sujetada y sublevada– del humus de la captura esclavizada, la liberación sangrada, la desgracia por diseño. No todo ha sido, es ni será apropiable por “el desastre” ni por los fondos que subvencionan su ejecución y posterior “recuperación” y “estetización.” Siento en este tramo de carretera una madeja de espíritus, Aché en Viento, Cielo, Tierra, Fuego, Trueno, en las vidas de cuatro y dos patas, históricas y especulativas, conjugadas en una interrelación a la que nadie podía apostar. Junto a la toma de la calle, al calentón de la presión a las élites, a la organización y movilización políticas que tradicionalmente reconocemos, ese panal de fenómenos casi invisibles, irresistiblemente cotidianos, a medio camino entre nuestra herencia y nuestro legado, también lleva el nombre de lucha.

Habría que recordarse siempre al santalucense Derek Walcott: no quiero escribir –al menos no exclusivamente– una literatura de recriminación, venganza o desesperación. El llamado del arte no es a la servidumbre de la Historia. Diré que a mi país nos lo han naufragado, pero que no es un naufragio. Nuestra historia, la pequeña, que es también hoy, demuestra que hemos sabido, podido, inventarnos islas rehaciéndolas de sus restos, como hongos hambrientos en hojas caídas. Casi al punto del ahogo en alta mar, sí, pero volviendo la deriva, vida. Esa es otra de las “Verdades del Océano.”

 

Filmes flotantes 10

En Rojo

 

En esta última entrada de filmes vistos en plataformas—no en salas de cine por estar fuera de la Isla Grande—incluyo The Convert, otro filme situado en un momento histórico protagonizado por Guy Pearce, Simone, le voyage du siècle la vida en casi estampas de la activista francesa, Simone Jacob Veil (1927-2017), y The Piano de 1993, un Rescate del pasado que se vincula con The Convert por su época y lugar.

The Convert
Director: Lee Tamahori; guionistas: Shane Danielsen, Lee Tamahori, Michael Bennett; autor: Hamish Clayton; cinematógrafo Gin Loane; elenco Guy Pearce, Tiorere Ngatai-Melbourne, Antonio Te Maioha, Jacqueline McKenzie, Te Kohe Tuhaka, Lawrence Makoare, Dean O’Gorman, Jared Turner, Jack Barry, Marris Colins, Duane Evans Jr, Andrew G. Hill.

El año es 1830, pero las embarcaciones, el mal tiempo, la despoblación, la naturaleza dominante dan la impresión de ser época de exploradores del nuevo y desconocido mundo. Poco a poco, entendemos que estos viajes son frecuentes—de la metrópolis a las áreas pobladas por colonos europeos—y su propósito es, como en la frontera del oeste de los Estados Unidos, hacerse de tierras, establecer negocios y lucrarse lo + posible en el poco o extenso tiempo que queden aquí. Por eso la necesidad de conseguir a “un hombre de Dios” para predicar la moralidad europea que pretenden seguir. Este es el propósito del viaje de Thomas Munro a Nueva Zelanda que se presenta como un hombre secular cuyo propósito es acercarse a Dios al hacer el bien al resto de lxs humanxs. En una situación de vida o muerte, de inmediato decide por salvar la vida de una desconocida que estaría condenada a la muerte o esclavitud.

Lxs pobladorxs se presentan en dos grupos: por un lado el capitán y su tripulación que trafica lo que sea por dinero unida y al servicio de los pobladores que ocupan las tierras de lxs Mãori, supuestamente a través de canjeo de sus necesidades o pedidos; y por el otro, los clanes/tribus/grupos de poder de los Maõri: Maianui y Akatarewa. Seremos testigxs de las negociaciones, persuasiones, violencia, odios entre todos estos grupos y cómo Munro intenta todo el tiempo de convencerlos a vivir en paz para el bien colectivo e individual. Aquí nadie es santo; todxs tienen su agenda y persuadirles es casi como escalar una montaña sin retorno. Entendemos la dedicación de Munro para construir un mundo de respeto a la vida y el bien colectivo cuando le confiesa al poblado de Maianui que su vida anterior fue una de constante guerra donde el ser humano se transformaba en una máquina de matar. Por eso está dispuesto a viajar tan lejos, a interferir en conflictos, a buscar siempre la paz y la convivencia. El filme se caracteriza por su diálogo parco, sus extraordinarias tomas de la naturaleza, el respeto a la cultura de los Mãori y una acción contenida la mayor parte de las veces, pero igual de violenta del recuerdo de la guerra de Munro.

Simone, le voyage du siècle/Simone: Woman of the Century (2022)
Director y guionista: Olivier Dahan; cinematógrafo: Manuel Dacosse; elenco:Elsa Zylberstein, Rebecca Marder, Elodie Bouchez, Judith Chemla, Olivier Gourmet, Mathieu Spinosi.

La 1era escena de este filme biográfico visto a través de episodios que desafían la cronología, es de Simone Veil como la Ministra de Salud que tiene que defender su proyecto del derecho al aborto en 1975, durante el gobierno de Valéry Giscard d’Estaing. Mientras la mayoría de la población apoyaba esta ley, los miembros del parlamento y partidos de oposición, en especial la derecha liderada por Jean-Marie Le Pen del Frente Nacional, se lanzaban en una guerra feroz contra la Ministra. Interesantemente, en este abril de 2024, casi 50 años después, se culmina la labor de Simone Veil con la aprobación del Parlamento para que la libertad de abortar esté inscrito en la Constitución de la 5ta República. Esos debates públicos sobre el derecho al aborto, la atención médica de los empobrecidos—en especial las mujeres encarceladas—y de los descartados médicamente (los enfermos de SIDA) se entrelazan con los recuerdos de la niñez de Simone en Nice.

Lo que predomina en estos recuerdos remotos, es la unión familiar de su padre, madre, hermano y dos hermanas. Crean un mundo ideal en el sentido de valorar y proveer educación y cultura para todxs y confiar inocentemente que la estructura gubernamental que siempre han conocido seguirá en su lugar intacta. Puede que los avisos estuvieran presentes, pero el patriarca escoge no verlos y por eso no están preparados para la ocupación alemana a través del gobierno Vichy (1940-44). Los episodios de la separación de la familia a través del arresto y su traslado a campos de concentración por las autoridades francesas siguiendo las directrices alemanas se mezclan con escenas de su vida en la posguerra, su educación y primeras posiciones gubernamentales, su vida personal y su interés en la vida política. Ya fuera como parte del Ministerio de Justicia (1956-1974), Ministra de Salud (1974-79), Presidenta de la Unión Europea (1979-1982) o asesora de múltiples proyectos hasta la edad de 90 años, siempre se proclamó una ciudadana francesa que velaba por el bienestar de su país y la preservación de la paz a través de un trabajo colectivo entre naciones.

Rescate del pasado: The Piano (1993)
Directora y guionista: Jane Campion; cinematógrafo: Stuart Dryburgh; elenco: Holly Hunter, Harvey Keitel, Sam Neill, Anna Paquin, Kerry Walker, Genevieve Lemon.

Los tres personajes principales de The Piano son gente desubicada en el espacio y el tiempo. Ada es una mujer escocesa, muda (no sabemos si de nacimiento o por alguna experiencia traumática) que vive sola con su hija de 9 años. Su familia hace arreglos para casarla por correspondencia con un hombre de Nueva Zelanda que habita la selva de los Mãori. Hacia allá se traslada Ada con su hija, llevando baúles llenos de ropa y pertenencias y su piano, lo + preciado que posee. Después de esperar algún tiempo en la playa, llega el marido, que nunca ha visto, a reclamarla. Stewart es un hombre que proviene del comportamiento victoriano del Reino Unido del siglo 19. Aún en esta selva donde ha venido a buscar fortuna comprando con baratijas las tierras de los Mãori, Stewart trata de seguir las costumbres de su cultura, junto a la pequeña comunidad de habla inglesa que habita en este lugar. Por eso recibe a su esposa con su mejor traje y recuerda peinarse antes de verla por 1era vez, aunque sí había recibido un daguerrotipo al cerrar el trato del matrimonio. Aunque trata de agradar a Ada en este 1er encuentro, tiene que afirmar su autoridad frente a los Mãori y jugar su papel de esposo. Por eso se niega a llevar el piano que tanto empeño puso Ada en traer desde su antiguo hogar. Entre los trabajadores al servicio de Stewart está Baines, un “inglés” que no sabe leer ni escribir, que habla el idioma de los Mãori y prefiere convivir con ellos la mayor parte del tiempo. Tanto él como los Mãori quedan fascinados por la palidez de Ada y por ese hermoso mueble tan pesado y tan extraño que ella parece amar tanto. Baines decide complacer a Ada cuando esta le pide que rescate su piano de la playa y negocia con ella su uso al pedirle que le dé clases que luego se transformarán en momentos de seducción, de apasionamiento y de amor incondicional. Ese piano será la medida de la sensibilidad de cada uno de los personajes. Para Ada es la voz y la pasión que no puede expresar; para Stewart es un mueble inservible en esta selva; para Baines es descubrir un mundo nuevo donde la música y la pianista despiertan el lado tierno de un hombre al parecer brusco e ignorante.

Las imágenes visuales de este filme nos arrebatan por su belleza y capacidad de decirlo todo sin enunciar una palabra. La escena donde Baines lleva a Ada y a su hija a la playa para ver y tocar el piano, tiene tres planos que se complementan: Ada extasiada al poder tocar nuevamente este instrumento; su hija bailando y corriendo cerca de las olas; Baines caminando a lo largo de la playa y alrededor de Ada y el piano tratando de entender el éxtasis de esta mujer. Todos los personajes están minuciosamente desarrollados sin decirlo todo e insinuando casi todo. Stewart intenta ganar el amor de su esposa sin presionarla y dándole todo el espacio y tiempo que ella necesita, pero no puede permitir que ella le brinde su amor a un hombre que, según Stewart, no tiene derecho a ello. Stewart abandona su rol de autoridad cuando oye la voz de Ada en su mente o su sueño, y es eso lo que lo persuade a tomar su decisión. Baines desea a Ada y sabe que la puede ganar negociando con el piano, pero el amor que nace y crece no le permite aprovecharse de ella. Una de las escenas + memorables es Baines caminando desnudo alrededor del piano en la penumbra y frotándolo con su camisa. En The Piano, todos los personajes se transforman; todos logran quitar o modificar lo aprendido para escuchar su corazón. El piano, sus teclas blancas y negras, su madera tan trabajada y su símbolo cultural es utilizado por Campion a través de esta historia. Siempre queda la indefinición, la contradicción, la posibilidad de ser varias cosas a la misma vez.

 

 

 

 

Capacitan intercesores legales para víctimas de violencia de género

La iniciativa busca abastecer la necesidad de este recurso en los procesos jurídicos

En alianza con la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM), la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género creó una academia ante la escasez de intercesores legales que apoyen a víctimas de violencia de género y agresión sexual en sus procesos dentro de los tribunales.

“La Academia de Intercesoría Legal, en estos momentos, ya se está llevando a cabo. La primera academia comenzó el 19 de agosto. Con esta academia, la Red Nacional de Albergues intenta cubrir un vacío donde se puedan atender los servicios a estas víctimas, sobrevivientes, de violencia de género”, compartió la presidenta de la Red, Jessica Fuentes Catalá.

Actualmente, la Academia tiene 30 participantes que, al terminar, podrán apoyar a víctimas de violencia de género en sus procesos legales. Empero, esta nueva academia agrega un enfoque de agresión sexual con “la intención de abordar esta problemática desde la idea del trauma informado”, dinámica que considera otros aspectos como el trauma vicario los propios intercesores. A pesar de ser una iniciativa que nació a petición de la OPM, la jefa de la agencia- Madeline Bermúdez- no estuvo presente para la presentación de este proyecto.

“Todo esto surge de un proyecto de ley, una iniciativa, de poder autorizar a las organizaciones sin fines de lucro que trabajan con este tema tan importante […] para que puedan certificar a intercesoras e intercesores legales. Esa ley es la Ley 90 de 2023”, destacó el licenciado Ángel Rodríguez, quien representó a la procuradora interina de la OPM.

La Ley se añade a una serie de legislaciones dirigidas a mitigar la crisis de violencia de género en Puerto Rico, como la Ley 54 para la Prevención e Intervención contra la Violencia Doméstica. Todas las iniciativas, incluyendo la de intercesoría, han sido financiadas por el gobierno.

A pesar de que, actualmente, hay 115 intercesores legales capacitados para tratar temas de violencia de género en los tribunales, solo 25 están repartidos entre las salas judiciales del país.

“Con esta academia, pretendemos apoyar a personas que tienen el interés de convertirse en intercesoras para llenar ese vacío. Estamos hablando de que la expectativa que tenemos es que puedan estar allí trabajando 24/7. Porque la violencia de género no tiene horario”, explicó Coraly León Morales, presidenta de la Red.

Para completar los requisitos de la Academia, los participantes deben completar dos talleres de 40 horas. Uno consiste en terminar 40 horas de teoría; el otro, para cumplir con las 40 de práctica supervisada. La segunda Academia comenzará el 28 de octubre y culminará en diciembre de este año.

“Para mí, el delito de la agresión sexual es el más asqueante que tiene nuestro Código Penal porque va en contra de la intimidad y de la vulnerabilidad de víctimas de este delito”, dijo Ángela Jiménez Hernández, una de las intercesoras legales encargadas de adiestrar en esta academia.

También, la Red reveló que, de acuerdo con la Policía, este año se han reportado 660 incidentes relacionados con el tema de género. El año pasado, el saldo de víctimas fue de 1,087. De esta cifra, 79% eran mujeres, 75% menores de 17 años y, en cinco de cada diez casos, los incidentes se originaron con algún familiar.

“Ninguna víctima debe estar sola en los tribunales, así que nuestro desempeño debe ser estar en esos escenarios, acompañándolos […] tenemos unas expectativas grandísimas para esta academia”, aportó, por su parte, la directora de la academia actual, Yenitza Soto Torres

Sin embargo, en un aparte con CLARIDAD, ambas intercesoras coincidieron en que, aunque la iniciativa aumentará la cantidad de expertos, no hay forma de garantizar que se amplíen los servicios a la demografía de menores. Este sector poblacional depende del consentimiento de sus padres o tutores.

“En el caso de los menores, ya papá llegó al tribunal, y en el plano civil, a papá es a quien le toca la responsabilidad de buscar las herramientas”, detalló Jiménez Hernández.

Las candidaturas de la Alianza alcanzan todo el país

Foto: Alina Luciano

CLARIDAD

Desde legisladores municipales hasta la gobernación, el acuerdo político presentó aspirantes a todos los cargos disponibles

La Alianza de País entraña mucho más que la dupla de los licenciados Juan Dalmau Ramírez y Ana Irma Rivera Lassén, los rostros de esta colaboración electoral. De hecho, el candidato a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) enfatizó a este medio, que aspira a gobernar junto a “candidatos y candidatas a todos los puestos electivos”.

“En todo Puerto Rico ha habido unas colaboraciones. Por ejemplo, en el caso de los senadores por Distrito, uno es del PIP y uno es de Victoria Ciudadana. Ha habido colaboraciones de esfuerzos conjuntos en la campaña. En alcaldías donde hay candidatos únicos, también hay unos apoyos mutuos para llevar el mensaje”, respondió Dalmau Ramírez a preguntas de CLARIDAD.

El modelo más notorio de la Alianza entre ambos partidos se da en San Juan, donde el licenciado Manuel Natal Albelo, del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), aspira a la poltrona municipal junto a candidatos legislativos como: Rosa Seguí Cordero (MVC), Adrián González Costa (PIP), Pedro Cardona Roig (MVC), Adriana Gutiérrez Colón (PIP) y otras personas de las dos franquicias.

No obstante, el caso de San Juan solo encabeza la lista de pueblos que replican este andamiaje electoral.

“Quiero llevar mi activismo a la alcaldía de Arecibo para salvar la ley e implementar política pública que ponga en práctica lo que los activistas hacemos. Debemos ser nosotres, los activistas, los organizadores, los sindicalistas, las personas que están en la calle las que deben ocupar todos estos espacios de poder. Por eso esta Alianza es tan esperanzadora”, aseguró Lauce Colón Pérez, candidato del MVC a la alcaldía de Arecibo. A pesar de no ser la única candidatura a este cargo, Colón Pérez y su equipo electoral sostienen una relación sana con sus contrapartes.

Para Taíra Barretto Canals, este acuerdo entre ambas colectividades representa la posibilidad de crear foros para voces de sectores marginados, como la comunidad LGBTT+. Además, la también periodista y aspirante del PIP sostuvo que su candidatura permitiría la creación de nuevas políticas públicas que eduquen a la población de estas problemáticas.

“Durante todas estas décadas, las administraciones penepés y populares han estado alternándose en el poder, y no ha habido cambio. No ha habido ningún desarrollo económico, no ha habido ninguna creación de empleos”, denunció Cristina Pérez, candidata al Senado por el Distrito de Arecibo y compañera de papeleta de Barretto Canals.

A preguntas de CLARIDAD, Pérez apostó a que la Alianza logre incentivar a que los puertorriqueños que se han ido del país regresen. Sin embargo, la joven sostuvo que esa idea debe estar acompañada de un plan que atienda a aquellas personas que el sistema relega.

“Las madres puertorriqueñas tenemos que insertarnos en la política porque, desde ahí, se toman las decisiones que afectan la calidad de vida del país donde viven nuestros hijos. En los pasados años, les  hemos dejado a nuestros hijos un país en quiebra fiscal, económica. En crisis de violencia que nos afecta a todos los niveles”, urgió Anamarie Ojeda Vilá, pipiola,  candidata a la Cámara por el Distrito 12, y madre de 16 hijos; tres niños y 13 perrunos.

En una entrevista conjunta, todos los candidatos coincidieron en que la política carece- y necesita- de ideas nuevas que innoven las narrativas sociales, la cultura y la organización comunitaria. Para Reynaldo Torres Quiles- candidato a la legislatura municipal de Arecibo- esa lucha integra la conciencia de clases.

“Tenemos que dar el primer paso. Ser ese movimiento que esté para ayudar al pueblo. Eso es lo que nos motiva a nosotros. Ser ese enlace con las necesidades que hay y poder llevarle un cambio a todo el mundo. Tenemos que hacernos disponible, y nos hacemos disponibles para nuestro pueblo”, agregó Fernando Babilonia Aguilar (PIP), candidato a representante por el Distrito 15.

 

Artistas respaldan el proyecto de la Alianza

Durante la presentación de las candidaturas, dos personas muy conocidas del mundo artístico prestaron sus voces histriónicas para mediar el evento: René Monclova y Cristina Soler. Ambos compartieron, a este periódico, las razones que los llevaron a apoyar esta colaboración política.

“Nosotros tenemos la materia prima del artista, igual que la de todo ser humano, que es la libertad. Por lo tanto, tener un aliado que defienda esa libertad creativa va a redundar en beneficio de nosotros, los trabajadores de la cultura del país”, expresó el actor Monclova, quien aseveró que apoya la Alianza “desde antes de que se dio”.

Para Soler, la Alianza presenta un espacio en que los puertorriqueños y puertorriqueñas pueden ir “uniendo” intereses más allá de las líneas que delimitan la militancia partidista.

 

De cara a las elecciones

Para Juan Dalmau Ramirez, las prioridades de esta contienda- el próximo 5 de noviembre- dependen del reclutamiento de funcionarios de colegios electorales, de una campaña educativa relacionada con educar al elector y asegurarse de que la mayor cantidad de personas se inscriban antes de las fechas límites, los días 17 y 21 de septiembre. En términos electorales, el pipiolo confía en la oferta que la Alianza presentará en poco más de dos meses.

“Nosotros tenemos un andamiaje electoral, de candidatos y candidatas, espectacular. En estos dos meses y tanto que nos quedan, lo van a poder ver contundentemente”, precisó el exsenador.

En cuanto a la campaña, Dalmau Ramírez cree que la elección, en lugar de usar el dinero recaudado por candidato como métrica, se palpa mejor con los votos de la ciudadanía. No obstante, el pipiolo reconoció que los fondos con que cuenta su comité- que superan a los del candidato del PPD-  reflejan “la esperanza”que mucha gente invierte en la Alianza.

“Mientras más de medio millón de personas no tenían energía eléctrica, Jenniffer González estaba de baile, en un hotel con energía eléctrica, recogiendo dinero a $2,500 la taquilla. Ahí está el contraste. Ella tendrá el apoyo de los inversionistas; yo tengo el apoyo del pueblo y los votos”, consideró uno de los rostros de la Alianza de País.

 

 

!Basta ya! dicen Mujeres contra LUMA

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Mujeres de distintas colectividades se manifestaron este pasado lunes 26 de agosto en horas tempranas de la madrugada, en el Expreso las Américas, para reclamar la anulación de los contratos con las privatizadoras de energía eléctrica LUMA y Genera PR. La primera, encargada del sistema de transmisión y distribución y la segunda, encargada de la generación.

Ángela Acosta, portavoz del grupo Mujeres contra Luma, manifestó que desde que LUMA comenzó operaciones el 1ro de junio de 2021 anticipaban el caos que crearía en el País.

“Desde su entrada hemos tenido un sistema con interrupciones continuas, consecuentes pérdidas de equipos y comidas, apagones de gran magnitud, explosiones e incendios amenazando vida y propiedad en residencias y comercios. Hoy, tras el paso de la tormenta Ernesto y las constantes y masivas interrupciones, la mayoría del pueblo puertorriqueño se ha convencido de que la privatización de todo el sistema eléctrico ha sido una de las peores decisiones de quienes han gobernado el País”.

Las manifestantes enumeraron que los efectos de las interrupciones se han sentido en los hogares, comunidades enteras, en los hospitales, las escuelas, las universidades, los centros de trabajo, el comercio, la industria. Pero los casos más lamentables, y que han llamado la atención, son los de adultos mayores encamados y personas con condiciones médicas que precisan de aparatos eléctricos para su sobrevivencia.

“Si esto ocurrió tras el paso de una tormenta, tendremos un desastre de grandes proporciones en la eventualidad de un huracán”, expresó Acosta.

 

Mujeres contra LUMA denunció que la falta de sensibilidad y desfachatez de los privatizadores es de tal magnitud que un día después del paso de la tormenta, el directivo Juan Saca, que gana más de $600,000 al año, se atrevió a decir que tendrían que se tendría que aprobar un aumento tarifario para poder costear lo que para ellos es la causa del problema, la abundante vegetación de Puerto Rico.

“En estos momentos se proponen arrasar con 16 mil millas de vegetación a cambio de $1,200 millones, un crimen ambiental de gran magnitud. Esto refleja el verdadero interés de los privatizadores: generar ganancias; no es procurar un servicio esencial confiable para el Pueblo”, se denunció.

Las manifestantes reclamaron el que LUMA y Genera tienen que salir de nuestro sistema energético. “Nos matan. Desplazan a nuestros trabajadores de sus trabajos y desplazan a nuestra gente de su país.

Queremos que se anulen esos contratos ya. Son ilegales desde su origen y está demostrada su incapacidad para operar el sistema”.

Acosta reaccionó a este medio sobre el hecho de que LUMA y Genera se estén utilizando como parte del debate político, en particular por la posición asumida por la candidata a la gobernación del Partido Nuevo Progresista (PNP), Jenniffer González, quien durante la campaña de primarias de su partido dijo que cancelaría el contrato de LUMA, y ahora ha cambiado de posición diciendo que lo que se necesita es supervisión.

“No nos asombra la posición de Jenniffer González. Para nosotras siempre ha estado claro que ella está a favor de la privatización y que ciertamente Genera PR es el segundo donante principal que ella tiene ahora mismo para esta campaña, y lo hace a sabiendas de que promueven el gas natural. Una lucha que ya este país dio hace mucho tiempo, en contra de traer la gasificación a nuestro país porque nos aleja de movernos a fuentes de energía renovable”. Agregó que LUMA no atiende ni arregla las situaciones a propósito, ya que esa compañía no existía y no tenía experiencia en manejar el sistema energético de un país.

“Queremos una nueva entidad pública que opere todo el sistema energético, con la gente que conoce nuestro sistema en los campos y las ciudades. Queremos una administración conocedora y representativa de todos los sectores que tienen que aportar al buen funcionamiento del sistema energético, no politizada, donde se colocan amigos del alma por favores políticos, una nueva autoridad de energía eléctrica.”sentenció.