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Las brillantes colores del apocalipsis en Furiosa: A Mad Max Saga

 

 

Especial para En Rojo

 

La esencia de los Spaghetti Westerns vive en las películas de Mad Max. Sus personajes pueblan mundos caóticos donde el más fuerte se traga al débil, reflejando una versión menos épica de nuestra realidad. En The Good, the Bad, and the Ugly (dir. Sergio Leone; España, Italia y Alemania Occidental; 1967), los Estados Unidos de la Guerra Civil, representados en la árida campiña española, están presentes en los desiertos australianos del Wasteland de la serie de Mad Max. Aunque los Estados Unidos de la segunda mitad del siglo 19 no son un mundo postapocalíptico tal cual, su reinvención en la película de Leone demuestra la misma civilización derrotada de Mad Max. En la primera película de la saga, Mad Max (dir. George Miller, Australia, 1980), Max (Mel Gibson) es un policía vestido de cuero negro, la vestimenta que lo define como personaje a través de la serie, que lucha contra Toecutter (Hugh Keays-Byrne) y su ganga de motociclistas. Aunque todavía se ve cierta estabilidad social en esta primera, The Man With No Name (Clint Eastwood) y Max (Mel Gibson/Tom Hardy) sobreviven en estos territorios inhóspitos donde la humanidad se reduce a su lucha por la gasolina, que mantiene corriendo los vehículos de Mad Max 2: The Road Warrior (dir. George Miller, Australia, 1982); por el control del gas metano que suple energía eléctrica y define las dinámicas de poder en el Bartertown de Mad Max Beyond Thunderdome (dirs. George Miller y George Ogilvie, Australia, 1985); y por el agua que consolida el control de Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne) sobre las masas que se arrastran al pie del Citadel en Mad Max: Fury Road (dir. George Miller, EE. UU. y Australia, 2015) y su precuela, Furiosa: A Mad Max Saga (dir. George Miller, Australia y EE. UU., 2024). The Man With No Name y Max son figuras románticas que se rigen por un código sencillo: lucha con uñas y dientes por sobrevivir y no abuses de los débiles. Este código torna a Max en una figura heroica dentro de un mundo donde villanos carismáticos manipulan sus seguidores armados hasta los dientes y conduciendo transportes alucinantes. Es también de este mundo donde surge una nueva héroe, Furiosa. Diferente a Max, cuyo nihilismo es una manifestación de la vida en el Wasteland, Furiosa lucha por su redención y por la esperanza de un respiro de naturaleza en medio de la destrucción.

En Furiosa: A Mad Max Saga, la protagonista es capturada por los hombres de Dementus (Chris Hemsworth) cuando era una niña (Alyla Browne). Dementus es un nómada que junta un sinnúmero de tribus de motociclistas bajo su mando. En su búsqueda por un reino, Dementus establece una alianza tan volátil como su liderazgo con Immortan Joe (papel que actúa Lachy Hulme, después de la muerte del actor original, Hugh Keays-Byrne), el líder religioso del Citadel. Para cerrar su pacto, Immortan Joe le exige la entrega de Furiosa, la niña aparentemente muda que acompaña a Dementus. Esto explica la manera en la que Furiosa, que Charlize Theron encarna en Mad Max: Fury Road, llega a las alturas de la ciudadela. A medida que Furiosa continúa madurando (Anya Taylor-Joy asume el personaje en su juventud), ella encuentra su lugar en el reino de Immortan Joe mientras espera el momento para vengarse de Dementus por haberle robado su infancia. En Mad Max: Fury Road, Furiosa y Max son los protagonistas de una historia de proporciones operáticas con explosiones de colores, músicos que tocan para las tropas de Immortan Joe durante las batallas épicas y los vehículos con mecanismos letales que demuestran las maravillas del uso de efectos prácticos. La película es un espectáculo que demuestra la poderosa narrativa visual de George Miller y el director de fotografía, John Seale. La más reciente precuela, Furiosa: A Mad Max Saga, es otra épica con los bríos visuales de Mad Max: Fury Road, pero enfocada más en el conflicto entre Dementus y Furiosa. Por un lado, Chris Hemsworth actúa un villano que es una explosión de presencia con un lenguaje poético que recuerda al hablar de Alex de Large (Malcolm McDowell) en A Clockwork Orange (dir. Stanley Kubrick, Reino Unido y EE. UU., 1972). Por otro lado, Anya Taylor-Joy destila una fuerte presencia con unos ojos fríos que lo expresan todo en un rol que casi no tiene líneas. Ambos personajes se dirigen a un encontronazo final que desemboca en el principio de Mad Max: Fury Road.

Siempre fui fanático de las dos primeras películas de Mad Max y prefiero olvidar la charrería ochentosa de Beyond Thunderdome porque, en mi opinión, desvirtúa el Wasteland. Sin embargo, tanto Fury Road como Furiosa son dos obras maestras que expanden gloriosamente el universo de Mad Max. No pierdan la oportunidad de ver la grandeza visual de Furiosa: A Mad Max Saga en los cines de la isla que hace evidente la genialidad de Miller y su director de fotografía, Simon Duggan.

El oscuro despertar neonacional “mesiánico” de la Maripily maníaco-manía

 

Especial para En Rojo

 

Durante estos últimos cuatro meses, ha estado generándose y apreciándose toda una conmoción nacional en los medios comunicacionales de masas (radio, televisión, podcast, redes sociales, etc.) acerca del trivial programa “La Casa de Los Famosos”. Gracias a la agresiva propaganda mediática de Telemundo, entre otros esfuerzos, la polémica e incluso sugestiva imagen de Maripily diseñó un efecto psicoemocional muy propio al que defino como la “Maripily maníaco-manía”. Este ha ido favoreciendo el desarrollo de una subcultura basada en la afectividad capitalista pasajera que se caracteriza por el oscuro despertar de sus ídolos1. Es decir, que como bien exponía Carlos Marx & Federico Engels (1841), entre otros autores como Marshall Berman (1981) “todo lo sólido se desvanece en el aire” por el intenso movimiento del hiperconsumo y necesidades del momento. Este particular fenómeno corresponde a los múltiples giros socioculturales que vivimos de manera apresurada y alocada, cosa que evita por completo que asimilemos a cabalidad los procesos de cambio. Tales efectos, donde directamente se nos vuelcan e incluso manifiestan es en el imaginario social, permitiendo perforar por completo nuestro aparato psíquico2.

Si seguimos por esta línea de pensamiento a nivel psicoanalítico, encontramos que, al estar situados bajo un momento histórico muy peculiar, nuevamente surgen alteraciones al discurso nacionalista puertorriqueño, el cual recibe hoy otras connotaciones transfigurativas. Han sido las mismas crisis socioeconómicas e inclusive psicoemocionales como las que enfrentamos hoy día, que ante tanto ataque hacia la estabilidad identitaria nacional logran subvertir la imagen cultural. A dicho procedimiento dentro de la perspectiva psicoanalítica se le conoce como transferencia. Jacques Lacan en su seminario número 6 (1960) nos expone:

«La cuestión de qué es la identificación debe aclararse a partir de las categorías que desde hace años promuevo aquí ante ustedes, a saber, las de lo simbólico, lo imaginario y lo real (…) Atengámonos a los primeros aspectos, los más evidentes, de la experiencia del duelo. El sujeto se abisma en el vértigo del dolor y se encuentra en cierta relación con el objeto desaparecido que de alguna manera nos es ilustrada por lo que ocurre en la escena del cementerio. Laertes se arroja a la tumba y, fuera de sí, abraza al objeto cuya desaparición es causa de ese dolor. Es obvio que el objeto resulta entonces tener una existencia tanto más absoluta cuanto que ya no corresponde a nada que exista». (p.371)

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Evidentemente, es desde este enfoque que nuestra figura del yo va no solo reinventándose al antojo de lo que sea tendencia, sino también reorganizando sus emociones e incluso relaciones interpersonales según nos delinea Eva Illouz (2012). De ahí la necesidad de recurrir en un personaje ambivalente, pero a su vez pueblerino para resignificar no solo el análisis discursivo de los sentimientos patrios, sino también lo que es la representación de la “mujer puertorriqueña”.

Empíricos sociales como García-Toro (2024) reafirman que “Maripily” es un fenómeno que refuerza la noción de pueblo”. Sin embargo, el que haya cierto paralelismo entre lo que la psicología de masas proclama idealizar y fijar a un solo espacio para muchos celebrar, no significa que se esté construyendo un sacrosanto lema, capital cultural o predica nacional. Si no más bien, lo que estamos propulsando a nivel imaginario, simbólico e incluso “real” es la auto- aniquilación del pensamiento crítico- reflexivo ya que el verdadero afecto nacional en sus orígenes no descansa en esta gesta de baile, botella y baraja. Y esto es debido a que lo único que se le está rindiendo homenaje es a lo banal, vacío e inclusive profano, justamente como sucede con la moda. (Lipovestsky, 1987). Tanto es así, que si nos insertamos a los diversos comentarios que se promovieron en el emblemático e icónico recibimiento que históricamente absorbió a sus predecesores (Tito Trinidad, Miss Universo, etc.) el enunciado que repetitivamente corría por todos los medios (Nuevo Día, Vocero, Primera Hora, Canal 2, entre otros) “Maripily es nuestro sex symbol”3, “Maripily es la representación de la mujer puertorriqueña”4, “Maripily es el orgullo de la raza boricua negra y pobre”5, entre otras blasfemas expresiones que solo aplauden insultos y reyertas de Maripily “admirablemente”.

Muchos podrán tildarme de antisocial, anti-empoderamiento femenino, teórico conspirativo, aberrante, anti- Maripily o anti-mujer, etc., pero si algo podemos constatar es que el programa secular de la “Casa de los Famosos” fue diseñado como un idóneo entorno para guiar a los sentimientos ajenos hacia un comportamiento psicosocial de las masas. Al encontrarse no solo el mundo bajo un estado de incertidumbre socioeconómico y político, resulta imprescindible la confección de este tipo de transmisiones, puesto que permiten suprimir, reprimir, sublimar y hasta transferir toda esa angustia social en un sentimiento patriótico fallido. Carlos Pabón (2003) señala que “el discurso neonacionalista reduce nuestra nacionalidad a una esencia étnica (la hispanidad) o lingüística (el español) (p.19). De hecho, este alternativo oleaje neo- nacionalista que constantemente acontece por X o Y situación, sea cuando juega Puerto Rico contra los Estados Unidos, vayamos a otra latitud del mundo a culturizarnos o se realicen ciertos “reality shows” como este (La Casa de los Famosos) el imaginario social puertorriqueño se reconstruye a imagen y semejanza de lo que es tendencia.

Rampantes problemáticas como el desempleo, el proceso de las corrompidas primarias del próximo 2 de junio, ausencia de sentimiento de pertenencia y liderazgo han ahondado esa sensación controversial entre angustia versus ansiedad social. De hecho, esto trae consigo una posible transferencia identitaria de fuga momentánea la cual rellena ese estado de vacío psicoemocional. La desaparición de esa facticidad impulsa la emergencia de encontrar sustitutos o figuras como Maripily para enaltecer ese yo ideal e imaginario social por encima de ese sinnúmero de problemas y hasta frustraciones que se nos suscitan en la vida cotidiana. De esta manera, Eva Illouz nos señala que (2012) “el yo privado se manifiesta más que nunca en la esfera pública, en las esferas económicas y las relaciones íntimas” (p.76). Quiérase decir, que el modo en cómo el capitalismo intensifica sus condiciones materiales es propulsando este tipo de programaciones y personajes míticos/ambiguos, para así forjar una plena coacción de nuestra figura del yo existente. Por lo que es indispensable el repensar: ¿Qué es hacer patria en esta fase histórica donde lo que es tendencia fracasada se ensalza y rinde culto a lo selvático?

Gran parte de toda esta conmoción, tanto nacional como mediática ha desplegado un resultado psicoemocional unificador hipomaníaco pasajero y sobre todo confuso puesto que aún hoy sigue siendo centro de resignificación la figura de Maripily. Cabe agregar, que este efecto resultó a su vez ser uno des-unificador sociológicamente hablando, dado que los fines con los que aunaron dichos esfuerzos no fueron para nada articulados a lo representa ser en esencia Puerto Rico. Aunque la identidad nacional como toda identidad sea étnica, sexual, racial o de clase es un derivado del construccionismo social e imaginario, lo que “realmente” estamos promoviendo es una retransformación ideológica y crisis de identidades acerca de la cuestión nacional-patrio (Pabón, 2003). Por tal motivo, es que Don Pedro Albizu Campos (1938) declaraba en uno de sus múltiples discursos “la ignorancia es el peor manicomio con el que se puede condenar a un pueblo”. Traigo a colación esta cita, para poner en relieve la inexplicable, pero insurgente unidad que fomentó la Maripily maníaco- manía la cual más bien reafirma el estado estupefaciente y de descomposición psicosocial en el que se encuentra el país.

Es en ese sentido, que dentro de nuestra atmósfera distintos maremágnums emocionales hacia lo que aparentemente figure ser el efecto “Maripily maníaco-manía” se resalta, concibe, vislumbra y hasta conceptualiza su hazaña como la idónea manera de reavivar “el valor y sacrificio” de Don Pedro Albizu Campos (1938) o el “patria o muerte” de Ernesto Guevara (1964) con el objetivo de brindar a los senos hogareños de Puerto Rico “felicidad” y “modelo a seguir”. Tales señalamientos, bien son descritos y hasta percibidos por la masa que a diestra y siniestra dan su voto a ciegas a Maripily si en algún momento esta decide lanzarse a legisladora o cantante. Así que, la noción de hacer cultura nacional aparte de estar entrelazado con todo tipo de cosa que este globalizado a su vez integra lo superficial y efímero para dar cuentas que ha mutado totalmente el sentimiento histórico- cultural de hacer patria.

En fin, el que exista una figura tan controversial como ha sido desde sus inicios Maripily, genera en la psicología social puertorriqueña todo un estado maníaco u obsesivo que hace de esta un significado sociocultural neonacional. Lo particular de esto es que siempre como seres sociales moderno- tardíos estamos contemporáneamente inmersos en un plan de consistencia6 siguiendo la línea de Gilles Deleuze & Félix Guattari (1982) conceptos como la identidad, nacionalidad, subjetividad, entre otros tienden a variar de acuerdo a las circunstancias materiales (modos de producción) e inmateriales (modos de subjetivación) de la época.

Es por ello, que toda esta solidificación imaginaria de hacer de la imagen empoderada de la Maripily maníaco-manía como una parte integral de la feminidad puertorriqueña según dictaminan los medios de comunicación de masas es precisamente apostar a un posible “mesianismo”. La representatividad de la mujer puertorriqueña e inclusive caucus de múltiples sectores feministas como la colectiva feminista en construcción7 puntualizan que es plausible como la efigie de Maripily bajo este “reality show” permitió cambiar la percepción de las masas acerca de su persona. No obstante, el que se hayan constituido ciertas modificaciones pro-Maripily y mujer, no significa que esta sea el perfecto estandarte para expresar el sentir de la mujer afrocaribeña y sobre todo puertorriqueña empoderada. Es importante agregar, que tales efectos no fueron con la intención de menospreciar y/o subestimar a esta mujer puertorriqueña.

Nos expresa la feminista Monique Wittig (1969) en su distintivo texto ‘Las Guerrilleras’ “Si me apropio del mundo, que sea para soltarlo inmediatamente o para crear nuevas relaciones entre el mundo y yo” (p.50). Dicha declaración contrapuntea con el mensaje “inspirador” que Maripily Rivera (2024) emitió a todas esas niñas y mujeres que la conceptualizan e incluso identifican como modelo a seguir el cual pivoteaba en estos tres elementos: amor propio, creer en ti y tener fe8.

Todo lo que se ha ido rearticulando dentro del actual arrastre de falsas promesas, incertidumbre social, ausencia de valores, menosprecio hacia la mujer y angustia social es precisamente la reconstrucción narrativa de un personaje histórico contemporáneo. Este aparte de ilustrar un supuesto desarrollo de conciencia social trae consigo la pesada carga mesiánica capaz de reabrir la nociones imaginarias, simbólicas y reales sobre los valores patrios y tornarlos en un verdadero hito del momento. Dentro del constante dinamismo social e histórico que estamos encarando, el fast-track cultural transiciona, tanto política como económicamente figuras míticas como influencers fatulos, artistas urbanos artificiales y personajes como Maripily para eclipsar la necesidad de la repetición en transferencia. Considero, que esto se apoya a lo que Jacques Lacan (1960) definió como transferencia la cual define de la siguiente forma “En la transferencia, el sujeto fábrica, construye algo. Y, en consecuencia, me parece, por fuerza hay que integrar inmediatamente a la función de la transferencia el término de ficción” (p.203).

Nos queda como responsabilidad nacional y social el reflexionar desde otros referentes, cómo podríamos sembrar concienciación en estos tiempos de guerrilla tomando como punto de partida las siguientes premisas: ¿Qué es hacer patria en momentos de búsqueda de falsos ídolos? Y, ¿Cómo esta hoy se redefine bajo la mirada multicultural que no solamente habita en Puerto Rico, sino también en el mundo?

 

 

Referencias
Chul-Han, B. (2022). Infocracia. Digitalización y la crisis de la democracia. Taurus. España.
Chul- Han, B. (2015). Psicopolítica. Herder. España.
Deleuze, G & Guattari, F. (1982). Mil mesetas: Capitalismo y esquizofrenia. (Parte II). Paidos. Argentina.
Illouz, E. (2012). Intimidades congeladas: Las emociones en el capitalismo. Katz- Discusiones. España.
Maldonado Denis, M. (1972). La conciencia nacional puertorriqueña: Pedro Albizu Campos. Siglo XXI- Editores. México.
Lacan, J. (1960). Seminario 8: La transferencia. Paidos. Argentina.
Lipovetsky, G. (1987). El imperio de lo efímero: La moda y su destino en las sociedades modernas. Anagrama. España.
Pabón, C. (2003). Nación Postmortem: Ensayos sobre los tiempos de insoportable ambigüedad. Ediciones Callejón. San Juan.
1Ver: Federico Nietzsche (1889). El ocaso de los ídolos o cómo se filosofa a martillazos. Hago énfasis en el presente texto nietzscheano para exponer cómo en la actualidad eso que definimos como ídolos e idolatría no es más que una práctica sociocultural fallida dado a que cuando tienen que pasar por el cedazo o martillazo se desintegran por no estar a la altura de la transvaloración de valores ético- morales. Tal es el caso de la Maripily-manía hoy.
2Cuando hago alusión al concepto de aparato psíquico me remito más bien a la línea psicoanalítica la cual estructura al mismo bajo las nociones de preconsciente, consciente e inconsciente.
3Comentario tomado de Alexadra Fuentes, Canal 2 de su show el miércoles 22 de mayo del 2024.
4Comentario tomado de una fanática entrevistada por el periódico Vocero. Ver: https://www.elvocero.com/escenario/television/detalles-del-recibimiento-a-maripily-es-un-triunfo-para-celebrarlo-con-mi-gente/article_10338f80-176d-11ef-ba3e-1b801fcb0fa8.html
5Comentario tomado del periódico Primera Hora.
6Según Gilles Deleuze el planomeno o plan de consistencia se opone por completo con el esquema organizativo tradicional ya que este estriba en los ámbitos de forma y sustancia que constantemente varían o cambia de estado dependiendo de las circunstancias contextuales.
7Tomado del show “La Prendía” el día 23 de mayo del 2024. Ver: https://www.facebook.com/Colectiva.Feminista.PR/videos/la-prend%C3%ADa-s2-ep-14-el-estado-no-le-importa-la-vida-de-las-mujeres/684773790440806/
8Ver el periódico el Nuevo Dia (26/05/2024) “Maripily Rivera envía un mensaje a las niñas y mujeres que la ven como una inspiración y ejemplo a seguir”

 

Bordados de familiares de víctimas de Pinochet en la UPR Ponce

 

Conocidos centros de detención y tortura, protestas callejeras, cadáveres tirados por las calles y lápidas anónimas son algunas de las escenas que se recrean en los bordados que conforman la exposición “Las arpilleras de Chile, la historia tejida de un pueblo oprimido (1973-1990)” que se exhibe en la biblioteca de la Universidad de Puerto Rico en Ponce como parte de la Poli/Gráfica de Puerto Rico: América Latina y El Caribe.

La muestra incluye una veintena de arpilleras -bordados hechos sobre tela de costal o “arpillera”- en las que se cuenta, con tejidos y trozos de tela, las violaciones a los derechos humanos de las que eran víctimas los opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, que estuvo en el poder desde 1973 hasta 1990.

Las obras son propiedad de Mario Puchi, chileno residente en Puerto Rico desde hace 45 años y profesor retirado de la UPR de Río Piedras, quien también fue detenido y torturado por agentes del régimen.

“Un trabajo como este, con tanto valor histórico y artístico, merece ser conocido. Y qué mejor que el espacio universitario, centro universal de luchas históricas, para que nuestros estudiantes -y toda la comunidad- conozcan parte de la memoria que nos hermana con el resto de América Latina», explicó Ana Nadal Quirós, directora del departamento de Humanidades de la UPR en Ponce.

Mario Puchi adquirió estas obras durante los primeros viajes que hizo a Chile a principios de los ochenta, cuando las autoridades le permitieron regresar de visita al país desde el exilio. Para él es muy importante mostrarlas en todos los lugares posibles. “Lo que está ahí plasmado es arte expresado por los propios afectados en los procesos de sufrimiento del pueblo de Chile durante la dictadura”, comentó.

En tanto, la curadora educativa de la Poli/Gráfica 2024, Ismari Caraballo, expresó su satisfacción por tener como parte de la programación satelital obras que «representan un hecho político trascendental para el continente como es la dictadura de Pinochet y los detenidos desaparecidos”. Agregó que “al llevar el título Under Pressure, bajo presión, esta exposición cabe totalmente dentro de los ejes temáticos de la muestra”, que persigue a su vez “descentralizar el arte y la cultura del área metro”, concluyó Caraballo.

 

La exposición estará abierta al público general hasta el 15 de septiembre, día en que concluye la Poli/Gráfica.

 

 

 

Miki Punsoda, te recordaremos siempre

El Comité Ejecutivo, el Comité Organizador del Festival y el Colectivo de trabajo de CLARIDAD, envía un abrazo fuerte y solidario a la familia de Miguel Punsoda (Miki).

Miki fue un amigo incondicional de CLARIDAD, un luchador por la independencia y un gran trabajador en nuestros Festivales. Si alguna vez pasó por la CLARITIENDA allí se iba a encontrar con unos ojos verdes y una sonrisa de lado a lado que le iba a vender la camiseta conmemorativa del Festival. Ese era Miki, a quien ya echamos de menos.

A su hermano José, a su hermana Marilú, a la familia de sangre y a la extendida les deseamos mucha fortaleza frente a esta muerte tan inesperada.

Solo muere quien se olvida, a Miki lo recordaremos siempre.

¡Hasta la victoria de la Idea!

Incertidumbre en la comunidad de la Escuela Vocacional Miguel Such

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CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La comunidad de la Escuela Vocacional Miguel Such, se encuentra en la incertidumbre de si su plantel está en la lista de planteles a reconstrucción, o sí está en la lista de escuelas a cerrar.

Las dudas surgen ante el desarrollo de los hechos a partir de inicios de mayo. Jessica Villegas, madre de dos estudiantes del Programa Vocacional expresó que la preocupación surge debido a que no se ha seguido el proceso para la renovación del plantel lo que levanta dudas de qué va a pasar con la escuela. La situación comenzó tras una reunión a la cual su hija que estudia el grado 11 y es la representante de los estudiantes en el Consejo Escolar, fue convocada a asistir a una reunión citada por el Departamento de Educación (DE).

“La llamaron y le dijeron que iba a haber una reunión sobre la reconstrucción de la escuela y que querían que ella recogiera la opinión de los estudiantes. Ella hizo lo humano que pudo porque la reunión era lunes y la llamaron domingo, ya ahí dijimos que aquí no hay algo muy normal”.

Aun así dijo que su hija recogió opiniones de los estudiantes a través de sus grupos en las redes. Tras la reunión, sus compañeros estudiantes le preguntaron sobre lo discutido en la reunión y ella les informó que dijeron que iban a cerrar la escuela para remodelación. Según alegan la estudiante y la madre el maestro que estaba a cargo del grupo le dijo que se suponía que la reunión era confidencial. No obstante Villegas reclamó que en la reunión no se dijo nada de que fuera una confidencial.

Luego de esta reunión no se habló mas del asunto hasta que mas tarde en mayo se reunió a los padres de los estudiantes de Educación Especial y les informaron que la escuela iba a ser cerrada y que los estudiantes se iban a repartir entre las escuelas Vila Mayo, Miguel Such y la Vocacional Eienstein, según su programa de taller.

“El mismo derecho que tienen los estudiantes de Educación Especial lo tienen los regulares, pienso. Tu me va a decir que yo tengo que esperar a agosto y cuando llegue a la escuela me digan no, se tiene que montar en esta guagua para ir a esta escuela lo encuentro injusto, sino peleamos estamos aceptando lo que quieren hacer”.

La madre de los dos estudiantes, uno en grado 10 y la otra en grado 11 contó que tuvo una experiencia similar en la Escuela Quiñones Vidal, en Caimito, en la que cambiaron el director a última hora y el que llegó les cerró la escuela. “Lo mismo que me pasó allá me está pasando en esta otra escuela, porque el director que estaba era uno excelente y de momento lo cambiaron”.

En entrevista por separado el representante del área de San Juan de la Federación de Maestros (FMPR), Jeremy Rodriguez, confirmó que comparado con otras escuelas en la Miguel Such el DE no está siguiendo el proceso que se sigue para la reconstrucción de un plantel.

“En otras escuelas se han comunicado con la comunidad escolar, madres, padres, maestros la reunión se ha transmitido en vivo por FB los arquitectos e ingenieros han estado presente, representantes de las regiones, de la administración central, se ha presentado todo el proyecto, qué tipo de reconstrucción va haber, cuánto tiempo va a tener, qué impacto va a tener, a dónde va a ir la comunidad”.

Rodriguez, quien es maestro en la Escuela Central de Artes Visuales, comparó que en su escuela, la cual también está en proceso de restauración, se compartió con la comunidad escolar, antes de comenzar toda la información de lo que conlleva el proceso de reconstrucción. Reconoció que la Miguel Such necesita la reconstrucción y puntualizó que la comunidad escolar no se niega a que se reconstruya o se habilite, la queja que están teniendo es que quieren información de a dónde va a estar la comunidad magisterial, y estudiantes.

El delegado de la FMPR -quien antes trabajó en la Miguel Such- trajo a la atención que antes del 2017, en la escuela se hicieron muy pocos trabajos de mantenimiento estructural de bajo nivel. Los últimos de envergadura fueron antes del 2005. Luego del paso de los huracanes Irma y María (2017), el DE no realizó trabajos de recuperación estructural. Reclamó que la limpieza parcial de ese entonces la hicieron algunos maestros y empleados de custodia. En la actualidad denunció sobre el 40% de las estructuras están en desuso, y el DE las está utilizando para guardar documentos, materiales y equipos decomisados por otras escuelas.

La Escuela Miguel Such, tiene sobre 25 cuerdas de terreno en un área cotizada, en la avenida Barbosa, al pie del recinto de Rio Piedras, de la UPR. Ofrece un Programa Ocupacional de 13 disciplinas, algunas de ellas, Facturación Médica, Dibujo Arquitectónico, Diseño de Alta Moda, Barbería, Artes Gráficas, Mecánica Automotriz y Mecánica Diésel. Tiene una matricula de sobre 700 estudiantes.