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Editorial: El 2023 será un espacio de tiempo crucial

 

En el año que apenas comienza veremos cómo se repiten muchos de los eventos de 2022 que, a modo de resumen, se reseñan en esta misma edición de CLARIDAD. Será así porque en las colonias, como en aquel cuarto donde la familia Buendía guardaba los pergaminos de Melquíades, el tiempo da vueltas en redondo y siempre es lunes. Es el administrador imperial el que controla el movimiento del tiempo y solo camina hacia adelante cuando aquel ordena. A pesar de esa realidad, el 2023 pudiera convertirse en el instante en que los puertorriqueños decidieron, al fin, echar a caminar hacia adelante la rueda del tiempo por ellos mismos.

Esa rueda puede echarse a caminar si somos capaces de atender de forma seria una palabrita que en 2023 cumplirá 125 años: el estatus o, dicho en términos correctos, nuestro problema colonial. En 2022 se mencionó mucho la susodicha palabra y hasta llegó a aprobarse un proyecto de ley en la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense para supuestamente encaminar su “solución”. El proyecto se aprobó en uno de los cuerpos del legislativo estadounidense gracias al esfuerzo honesto de congresistas puertorriqueños, hijos de nuestra diáspora, quienes lo impulsaron aun sabiendo que no tendría futuro porque el Senado ni siquiera lo iba a considerar. A pesar de esa condición de natimuerto, algunos en Puerto Rico lo celebraron como si fuera verdadero, lo que nos hizo recordar a Ramón Emeterio Betances: “Allí están borrachos con las reformas que no les han dado. Se han embriagado con el olfato.”

El proyecto de ley que, sin haber nacido, murió en diciembre de 2022 es uno de muchos. En los 125 años de colonialismo gringo se han presentado decenas de medidas que siempre tienen una muerte temprana. Este llegó un poquito más lejos que los anteriores, pero con su fracaso confirma una vez más que los ruegos ante el Congreso no son el medio correcto pata encaminar un proceso descolonizador serio.

El colonialismo se mantiene porque el colonizador lo quiere, pero también porque no hemos sido capaces de articular un reclamo que pueda imponer cambios. Ese reclamo requiere de un apoyo amplio del pueblo y de un consenso mínimo entre las fuerzas políticas sobre el mecanismo que nos permita caminar a la solución final. Para llegar a esa simple ecuación -apoyo popular más consenso procesal- será necesario superar de una vez a los dos partidos políticos que, proclamándose defensores de dos “fórmulas de estatus”, en realidad no han hecho otra cosa intentar retrasar la verdadera solución, el PNP y el PPD, que se han repartido el poder político colonial durante 83 años.

El primero de ese binomio retardatario, el PNP, siempre ha dicho que su principal objetivo es terminar con el colonialismo, pero se trata de una afirmación falsa y no solo porque la fórmula que propone, la anexión, necesitaría de la destrucción de la nacionalidad para que pueda ser aceptada por el colonizador. Además de esa realidad, o tal vez por ella, siempre han boicoteado la búsqueda de un consenso procesal que pueda agrupar a la mayoría del pueblo, como sería una asamblea constitucional de estatus. La boicotean porque, en última instancia, lo que más quiere ese partido es seguir administrando la colonia para continuar con el saqueo de fondos públicos. A pesar de los arrestos ocasionales que vimos en 2022, la mayor parte de ese saqueo permanece impune y por eso el partido sigue amparándolo desde sus instancias de poder.

El inmovilismo de la otra cara del binomio, el PPD, es aún más rancio. A pesar de que hasta el propio colonizador les ha dicho de diversas maneras que su “fórmula” de estatus, el “ela” que tenemos, no es otra cosa que colonialismo clásico, siguen apostando a él. Por tanto, la probabilidad de que puedan unirse a las fuerzas descolonizadoras es totalmente nula. Además, las veces que han anunciado su apoyo a un verdadero mecanismo descolonizador, como la asamblea de estatus, lo han hecho por puro oportunismo. Antes de las elecciones de 2012 hicieron ese anuncio y, tan pronto alcanzaron el control tanto del Legislativo como del Ejecutivo, renegaron de su promesa.

El análisis anterior nos dice que el camino hacia un verdadero proceso descolonizador comienza con terminar con el bipartidismo tóxico y corrupto que se ha alternado en el poder colonial desde 1968. A ninguno de esos dos partidos de verdad le interesa inmiscuirse en ese proceso, más bien lo contrario. En todo momento tratarán de boicotearlo.

El 2023 que comienza no es año de elecciones, pero representa un espacio de tiempo crucial para construir un instrumento político capaz de superar el bipartidismo que vive de y para la colonia. Con honestidad y buena fue puede ser posible crear una fuerza que sea capaz de asumir el gobierno. Desde allí podrá demostrarse a los puertorriqueños que podemos acabar con la corrupción por nosotros mismos, logrando de paso que todos los recursos del País puedan estar disponibles para un verdadero desarrollo económico y social. El movimiento que puede manifestarse en las elecciones de 2024 tiene que construirse en 2023.

Solo con un movimiento amplio impulsando cambios, el tiempo puertorriqueño dejará de dar vueltas en redondo y encaminarnos a dejar atrás nuestros 125 años de soledad.

En jaque la comunidad de Puerta de Tierra

Participantes de la conferencia de prensa. Foto Víctor Birriel

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Residentes de la comunidad Puerta de Tierra junto a la senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciada María de Lourdes Santiago Negrón, denunciaron la complicidad del Gobierno en el desplazamiento de su comunidad, por medio de la Administración para el Financiamiento de la Vivienda (AFV).

En conferencia de prensa, dieron a conocer que la AFV, titular de cinco estructuras en el sector de Puerta de Tierra, otorgó una escritura pública que eliminó las restricciones que albergaban a cinco edificios designados como vivienda de interés social para personas de bajos recursos. Coincidiendo con la fecha de otorgación de la escritura, personas vinculadas al inversionista de la Ley 22, Chaim Hazan, comenzaron a realizar trabajos de remodelación en las cinco estructuras.

Se dirige a la prensa la senadora María de Lourdes Santiago. Foto Víctor Birriel

Santiago Negrón denunció que “con esa acción se continúa el desplazamiento de la comunidad tradicional de Puerta de Tierra y con un proceso de sustitución de población enfocado en inversiones realizadas por millonarios para convertir el espacio en su totalidad en hogares y alquileres de corto plazo”.

El asesor de la senadora, licenciado Adrián González Costas Costas, quien investigó sobre la escritura, indicó que la última transacción en cuanto a esas propiedades por parte de la AFV fue precisamente la liberación de las condiciones restrictivas el 1.0 de noviembre del 2002.

“Hay un mar de dudas que preocupan a la comunidad, a nosotros y al país. Hay un privado ocupando las propiedades; la concertación es obvia. A menos de un mes de la escritura, ya esa gente tenía los aparatos listos para la remodelación; el 20 de noviembre lo están anunciado”, reveló. Las propiedades en cuestión van desde la calle San Agustín hasta la calle Pelayo,

Fueron los residentes quienes alertaron sobre unas publicaciones en las redes sociales de una entidad denominada San Juan 901 que anunciaba “Lo mejor está por venir”, con fotos de trabajos de construcción en los edificios de la AFV. CLARIDAD comprobó la existencia de la página, sus fotos de los trabajos de construcción y el anuncio de futuros negocios para la calle Pelayo.  Entre las fotos hay una  de un grupo de personas en las que aparece el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Cidre.

González Costas, quien hizo ya una investigación el pasado mes de marzo sobre la compra de edificios en Puerta de Tierra por inversionistas de la Ley 22, describió que los edificios que rodean a las cinco estructuras propiedad del pueblo de Puerto Rico fueron todas adquiridas por compañías de uno de los inversionistas extranjeros que se benefician de la nefasta ley.

En tanto, la senadora del PIP emplazó al secretario del Departamento de la Vivienda a que conteste cuáles fueron los criterios para nunca rehabilitar estas propiedades que se alegaba tenían asbestos; cuáles fueron los criterios para eliminar las restricciones de interés social; cuáles fueron las conversaciones con los inversionistas, que evidentemente se dieron porque esa gente ya está instalada ahí; a cambio de qué y cuáles fueron las acciones del DV y la  Administración  para atender la necesidad de vivienda en Puerto Rico, en especial a las comunidades de escasos recursos.

La líder comunitaria nacida y criada en Puerta de Tierra, Caroline Sánchez Feliciano, recordó que los edificios estuvieron habitados hasta temprano los años 90. “Primeramente, causa tristeza que el Gobierno se preste para eso; lo que da es vergüenza y bochorno, sobre todo, viendo la lucha que está llevando la comunidad. Para colmo, siguen actuando a nuestras espaldas. Recuerdo cuando era pequeña haber entrado en ese edificio. Allí vivían jefas de familia, jóvenes y personas de escasos recursos en general”.

Eugenio Hopgood Dávila, residente del Falansterio y miembro del movimiento Puerta de Tierra no se Vende, advirtió del peligro que representa el que todas estas personas inversionistas aportan a las campañas de los políticos. Exhortó a estar vigilantes de que para las próximas campañas vayan a estar controlando el sistema político electoral. También trajo a la atención que la mayoría de los negocios en la calle Pelayo pertenecen a la misma persona: Chain Hazan.

Mientras, el joven Yadiel Torres manifestó que “Puerta de Tierra va a seguir dando la batalla. El Gobierno le está mintiendo a la gente con la excusa de que van a remodelar. Esto viene pasando desde hace tiempo. La comunidad conoce su historia, conoce a su gente y conoce la capacidad que tiene. Si esto se trata de ocupar espacios, Puerta de Tierra le vamos a dar la batalla y exigimos respuestas del gobernador y del secretario de la vivienda”.

 

 

 

 

 

 

El balance económico del 2022

 

Especial para CLARIDAD

Vivimos en dos Puerto Rico, uno donde el Gobierno dice que todo va bien, se gasta mucho dinero, aparece dinero, para repartir bonos a unos pocos y tenemos crecimiento.  Y el otro donde viven los que día a día salen a trabajar y tienen ajustado el presupuesto familiar. El desarrollo económico y social no se ve, el crecimiento económico tampoco. Entonces, ¿cuál es el balance del 2022?

Para decir que hay desarrollo se utilizan cuatro aspectos: Crecimiento económico; Mejora de las estructuras económicas, sociales y políticas; Mejoras en el bienestar económico; y Mejoras de la calidad de vida. Si medimos el crecimiento económico, las estadísticas dicen que Puerto Rico está en vías de recuperación. La Junta de Planificación en su informe hace sus proyecciones macroeconómicas donde señala que la economía creció en este año 2022 aproximadamente en un 4%. Esto debido a la inyección de fondos federales de desastres. Pero también advierte que no se espera el comportamiento similar para el próximo año. Por su parte el Departamento de Hacienda proyecta mayores recaudos fiscales (debido a la inflación), el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos dice que el desempleo disminuyó y la Junta de Control-Supervisión Fiscal (JCF) reparte dinero del sobrante luego de pagar la deuda. Según estos datos la economía va mejorando y creciendo, aunque no tienen expectativas positivas para el año 2023.  No hablan de los efectos de la inflación –esos aumentos en los precios- en nuestros bolsillos donde el ingreso cada día alcanza para menos. Aunque tuvimos crecimiento, si miramos los otros tres aspectos tenemos un déficit en los mismos, o sea no tuvimos desarrollo económico y social, crecimiento sin desarrollo, mala combinación.

Este crecimiento de la economía se debe a la inyección de fondos federales, o sea a la dependencia de fondos no recurrentes. La recuperación viene impulsada por el arranque de la actividad económica relacionada con los fondos de los desastres; huracanes, terremotos y pandemia. Pero se ve afectada por los aumentos en precios: en la energía eléctrica, además, los efectos nocivos de los desajustes en energía eléctrica, aumento precio del petróleo, aumentos en peajes y en el costo de los alimentos, o sea la inflación. Esperar crecimiento debido a la inyección de fondos federales, es vivir de la ilusión con una economía con esteroides, o sea fondos federales que llegan lentamente, por eso no hubo mejoras en las estructuras económicas, sociales, en la infraestructura (carreteras y viviendas) y por ende en la calidad de vida.

Definitivamente las estadísticas están bien, pero carecen del análisis crítico para interpretar las mismas con la realidad, son meros números sin contexto. Por eso el Gobernador señala que mejoramos y que en 12 años estaremos recuperados, pero no debido al crecimiento de la producción, a la fortaleza de las empresas, sino a la danza de los millones. Encontramos informes de los contratos millonarios (danza de los millones) que se otorgan sin consultar, si evaluar, en un total despilfarro de fondos públicos donde algunos rallan en la corrupción.

El crecimiento sin desarrollo, según las estadísticas, la economía de Puerto Rico está en vías de recuperación que se detiene debido a los efectos de la falta de eficiencia en las políticas públicas y la corrupción del Gobierno y de la Junta de Control-Supervisión Fiscal, afectando la calidad de vida.

La realidad es que el país va al garrete, carecemos de un Plan de Desarrollo que recoja las aspiraciones sociales del país a corto, mediano y largo plazo. Vivimos de la dependencia, de atraer empresas extranjeras e inversionistas individuales dándole subsidios y exenciones, y de recibir fondos federales y crecemos artificialmente por el consumo. Por eso los efectos sociales, cada día la violencia nos arropa, la violación a derechos humanos es constante, los desplazamientos de la población, la falta de vivienda, la inequidad y el empobrecimiento se nota.

Que debemos esperar para el año 2023. Un verdadero Plan de Desarrollo consultado con el pueblo que comience hablar de indicadores de equidad: disminuir la pobreza, disminuir el desempleo, aumentar el acceso a la educación y la salud, que exista inclusión, acceso a la vivienda, que exista seguridad, ingreso con poder adquisitivo y que vele por el cuidado del medioambiente que son indicadores de desarrollo en un medio ambiente empresarial diversificado y fortalecido. Desarrollo con seguridad para lograr equidad:

*Seguridad económica que se garantice un ingreso suficiente regular y con poder adquisitivo (capacidad de compra), disminuyendo la pobreza y creando empleos dignos.

*Seguridad alimentaria que asegure el acceso a una alimentación básica.

*Seguridad sanitaria garantizar servicios sanitarios básicos.

*Seguridad personal o protección de las personas contra cualquier tipo de violencia, delincuencia, abusos, etcétera.

*Seguridad comunitaria y cultural, protegiendo los valores, la recreación y la cultura de la comunidad con elementos de solidaridad.

*Seguridad educativa, con educación pública y universitaria de calidad y diversa y que incluya investigación, desarrollo e innovación.

*Seguridad en la inclusión, integrar a todas las personas en la sociedad, con el objetivo de que estas puedan participar y contribuir en ella y beneficiarse en este proceso, con las mismas posibilidades y oportunidades para realizarse como individuos.

*Seguridad de alojamiento, viviendas seguras y accesibles.

*Seguridad de género, combatiendo la violencia contra las mujeres y personas de preferencias sexuales diferentes, reconociendo que la igualdad de género es esencial para el desarrollo, el desarrollo humano y la erradicación de la pobreza para lograr equidad.

*Seguridad medioambiental donde asegure el mantenimiento de los ecosistemas locales y los recursos naturales básicos a las generaciones actuales y futuras.

*Seguridad comercial que nos aleje de la dependencia y genere inversiones en empresas diversas incluyendo las cooperativas en el ecosistema empresarial.

*Seguridad política que asegure los derechos humanos fundamentales la población. Que asegure la administración democrática sin intervención de la Junta de Control-Supervisión Fiscal que es la que maneja todo y con un Gobierno que gobierne con el pueblo.

Entonces ¿Cómo medir ese nivel de desarrollo? Si bien se usa los indicadores tradicionales de crecimiento del Producto Interno Bruto y el ingreso per cápita, que reflejan los niveles de consumo, tenemos que evaluar los demás componentes como la inversión e incluir otros indicadores. Añadir otros indicadores de bienestar social (son los factores que participan en la calidad de vida) que señalen cómo conseguimos equidad, integremos perspectiva de género y protegemos nuestro ambiente, recursos naturales y recursos culturales.

Qué ha ocurrido en el 2022.

Políticas neoliberales

Se imponen políticas neoliberales que son contrarias a una sana política fiscal. Se supone que si se tiene un exceso de recaudos se traslada ese dinero al próximo presupuesto del año fiscal para balancearlo. Pero como todo funciona al revés en Puerto Rico, el Plan de Ajuste Fiscal del Gobierno Central (creado por la JCF) dispone que si hay exceso de recaudo se pasa a un bono de desempeño luego de pagar a los bonistas por medio del instrumento del valor contingente. Cuando pensamos que ese exceso se debió a las aportaciones de todos, por medio de pagar impuestos y que se debió utilizar en el colectivo. Pero en vez de revertir al colectivo va a unos pocos, es parte de las trampas que la Junta de Control-Supervisión Fiscal introdujo en esos planes que fomenta ese individualismo neoliberal y la compra de consciencia.

O sea, no se mira las necesidades del pueblo, no se fortalece la inversión social o en infraestructura. En este negocio se pierde el sentido del colectivo (inversión en educación, salud, seguridad…) por el individualismo (neoliberalismo puro). Se detiene la economía debido a los efectos de la falta de eficiencia en las políticas públicas del Gobierno, de la JCF y la falta de inversión social, en salud, la educación, la vivienda y la infraestructura y por el mal uso de los fondos (corrupción). Aunque los fondos federales sigan fluyendo como la salvación de la economía.

El capitalismo-neoliberal en el que vivimos fomenta un clima de inseguridad y de violaciones a los derechos humanos. La seguridad personal o protección de las personas contra cualquier tipo de violencia, delincuencia, abusos, etcétera se ve amenazada por el crimen o por proyectos de ley que pretenden quitarnos nuestros derechos.

Paraíso fiscal

Fomentan la evasión fiscal y creamos paraísos fiscales para inversionistas individuales (enclaves individuales) que no generan los empleos necesarios. Los incentivos económicos de antes era a empresas (enclaves industriales), que generaran empleos, hoy es a individuos (Ley 22). Estas políticas públicas quita dinero a las arcas públicas, debilita al Estado, lo que conlleva a generar desajustes sociales, desplazamientos de las poblaciones (por falta de vivienda), crimen, desesperanza, migraciones y empobreciendo a los trabajadores.

Si reducimos estas exenciones contributivas, permitiría tener más dinero para tener un presupuesto más alto y atender las necesidades del pueblo. Entre las corporaciones foráneas y las empresas especiales el costo de esa exención es aproximadamente de $20 mil millones o el 20% del Producto Interno Bruto (PIB), esto sin contar lo que se desvía por Ley 22 y lo que otorga en subsidios. En el mundo somos de los países que más otorga exenciones (es un 8% del PIB en otros países).

No hay Plan de Desarrollo

El ejercicio de pensamiento crítico y de análisis del país no existe y por eso son incapaces de crear un Plan de Desarrollo. No se habla de crear una base productiva puertorriqueña que invierta, genere capital y cree empleos. Mucho menos se habla de las aspiraciones sociales, en educación, salud, vivienda, seguridad e infraestructura.

Carecemos de un Plan de Desarrollo que recoja las aspiraciones sociales del país a corto, mediano y largo plazo. Vivimos de la dependencia, de atraer empresas extranjeras e inversionistas individuales dándole subsidios y exenciones, y de recibir fondos federales. Cuando el Presidente Biden los reúne para escuchar el Plan de Desarrollo con una economía diversificada, con energías solares y crecimiento económico, de lo que hablaron fue de cómo gastar los fondos federales.

Además, el 2023 nos desafía a que retomemos la agenda ambiental de Puerto Rico, enfrentamos retos ambientales globales, como el calentamiento global y aquí estamos desmontando y desreglamentando toda la política ambiental. No hay desarrollo sin políticas ambientales. En el 2022 se presenta el Borrador para Discusión y Vista Pública del Reglamento Conjunto, 2022 de la Junta de Planificación requiere una revisión profunda y una discusión pública seria para entender las implicaciones para la economía, la sociedad, la cultura y el ambiente.

El salario estancando

En esto no se menciona el salario estancado y su poder adquisitivo disminuido (capacidad de compra). Esa disminución en el poder adquisitivo, que hace más pobre a la ciudadanía, se da cuando tus ingresos no crecen al mismo ritmo que la inflación. La inflación que la notamos en el aumento de los precios, que hace que la estabilidad financiera de las familias se afecte. Nuestro dinero pierde valor frente a los precios del mercado en productos o servicios que solías adquirir. La encontramos en el aumento del precio de la energía, de la gasolina, de los peajes, de los alimentos y en otros bienes y servicios que consumimos. Inflación que afecta al individuo como al empresario.

El empleo

Si bien medimos la tasa de empleo, no la clasificamos en empleo formal y sub empleo, para tener una idea de cómo evoluciona el empleo. Se dice que crece, pero sospechamos que es en empleo por contratos a corto plazo y sub empleos. Las estadísticas están bien, la interpretación no. Veamos algunos ejemplos, probablemente, la recesión hizo que muchas personas desistieran de buscar trabajo, lo cual aumentó el número de personas inactivas (conformado principalmente por estudiantes, amas de casas que se han constituido en cuidadoras, los retirados, los incapacitados). Estas personas que desisten de buscar empleo son personas que no se reportadas como desempleadas, dando la impresión que disminuyó el desempleo. A eso se une las personas que se van de la Isla, la población se redujo un 1.3% entre 2021 y 2022. Recordemos que el desempleo es producido por la incapacidad de la economía formal para crear suficientes puestos de trabajo, pues quienes no consiguen empleos formales, optan por crear su propio puesto como empleados formales unos e informales otros.

La pobreza que se disfraza

Si bien las estadísticas dicen que la tasa de pobreza disminuyo, de 40.5% a 37.44% (según Espacios Abiertos) y que gracias a los Crédito por trabajo local y el Crédito por menor dependiente federal, este año ha causado que sean menos los pobres, existe un empobrecimiento del trabajador. La realidad es que, si bien esa aportación de dinero ayuda a las familias, no disminuye la pobreza. Siguen siendo pobres con un poco más de dinero para gastar. La inseguridad económica se sigue manifestando, la falta de empleos y los aumentos continuos de los precios afecta más a los que menos tienen. A eso se une el ataque continuo a las pensiones amenazando la calidad de vida de los pensionados y disminuyendo sus ingresos y beneficios. La disminución en la cantidad de pobres es otra ilusión de las estadísticas, el aumento en el empobrecimiento de la población es una realidad. Y los más pobres tiene rostro de mujer, así que hacer la evaluación con perspectiva de género es urgente.

La violencia es parte del problema de la falta de equidad, y se manifiesta de diversas formas, una de ella la violencia de género, contra mujeres y personas de preferencias sexuales diferentes. La equidad de género es esencial para erradicar la pobreza, y conseguir equidad y desarrollo.

El consumo

El consumo interno va a incrementarse debido a la inyección de dinero de fondos federales, de una forma gradual, pero se estanca debido a los efectos en el alza en los precios y el estancamiento en el salario. Además, como la mayor parte de lo que se consume viene del exterior, ese alto coeficiente importaciones hace que ese dinero se vaya y no se invierte en Puerto Rico para seguir generando efectos multiplicadores. El consumo interno es un motor clave en el crecimiento del país, por eso lograr que se quede y se re invierta debe ser la política pública además de controlar la inflación que erosionando la capacidad adquisitiva de las familias. Pero encontramos un Gobierno y la JCF que se complace en el aumento de los precios de todo porque entonces se pagan más impuestos y aumentan los recaudos, la insensibilidad y falta de empatía con el pueblo es evidente, volvemos al individualismo en vez de fomentar el colectivismo. Y a su vez aumenta el Producto Interno Bruto dando la impresión de crecimiento económico.

La corrupción

Topamos múltiples casos de corrupción pública y privada fruto de las políticas neoliberales de privatización y contratos que fomentan las políticas corruptas en el mal uso de los fondos públicos. La falta de transparencia y de fiscalización en el uso de los mismos es uno de los problemas que debemos corregir.

Energía

El contrato de la compañía LUMA Energy ha sido fatal para la economía de Puerto Rico, los apagones continuos, los aumentos en el costo y la ineficiencia administrativa, lo que ha generado son daños a las personas y la economía. El Gobernador no se atrevió a prescindir del contrato, penalizando al pueblo con un contrato que le cuesta a la economía de Puerto Rico. Esos aumentos de kilovatio hora genera daño al Producto Interno Bruto, confrontando problemas la estructura económica del país con daños a las empresas y las familias.  Sin considerar las propuestas que existen para cambiar la Autoridad de Energía Eléctrica, despolitizarla, lograr capacidad de generación confiable y hacerla transparente, con fuentes alternas de energía y del pueblo que es parte de las aspiraciones de Desarrollo que tenemos.

La energía es un derecho fundamental que facilita el consumo de bienes esenciales y sostenedores de la vida, la prosperidad humana, y es un bien público esencial o servicio esencial. Buscar alternativas que permitan tener un sistema energético fortalecido y a bajo costo debe ser la aspiración. Con los fondos federales que se han asignados y los nuevos que se llegaran se puede ofrecer a cada familia (residencia, apartamentos y comercios) un sistema eléctrico solar que los ayude a enfrentar los costos de energía y a la vez tener un sistema de protección en caso de fallo. A la vez permite que podamos ir transformando a la AEE en una menos contaminante, con producción para la demanda que tenemos hoy diversificada. Pero el Gobernador y la Junta de control-Supervisión Fiscal no escuchan y prefieren causarle daño a las personas y a la economía.

Estancamiento secular

La consecuencia la economía se detiene y se produce lo que se conoce como estancamiento secular que se refleja en un producto bruto interno bajo debido a que no se invierte en capital productivo.

Resumen

En resumen, este año 2022 será recordado por el aumento de la inflación, el retraso en los fondos federales de reconstrucción, los apagones, el bajo desempeño del empleo formal –precarizando al trabajador-, el subempleo a niveles elevados, la falta de información debido al retraso en la publicación de las estadísticas del gobierno que crea incertidumbre, a los que se une la corrupción pública y privada rampante y la desreglamentación ambiental. El nivel de pobreza se incrementa, y el trabajador está cada vez más empobrecido y la calidad de vida disminuye debido a los apagones continuos y la criminalidad.

Tuvimos crecimiento económico, pero no logramos desarrollo donde las mejoras de las estructuras económicas, sociales y políticas (cada día tenemos menos poder y la JCF domina). En cuanto a las mejoras en el bienestar económico y de la calidad de vida cada vez estamos peor, vivimos en un clima de violencia en las calles y en los hogares, la inequidad se refleja en muchas políticas públicas que además pretenden quitarnos los derechos humanos, y esa inseguridad afecta todas nuestras relaciones sociales. Y los planes de ajustes y recortes afectaron la educación pública y universitaria, los servicios de salud, las viviendas (con amenazas de gentrificación), los servicios sociales, carreteras, además de generar una deuda cada vez más grande y aumentos en costos de servicios esenciales, como la energía eléctrica. Definitivamente nuestra calidad de vida, ese bienestar del individuo en su relación social, familiar y consigo mismo no mejoró. La decadencia se nota en los satisfactores de salud, economía, seguridad, educación, vivienda y medio ambiente.

La política fiscal de austeridad, recortes, privatizaciones y contrataciones de la Junta de Control-Supervisión Fiscal no ha contenido la corrupción, elimina servicios esenciales y necesarios y encarece el costo de la vida por medio de la negociación de la deuda pública. Las negociaciones de la deuda son nefastas para nosotros el pueblo y la deuda pública sigue creciendo. Cada nueva reestructuración genera que la deuda aumente a largo plazo y compromete los activos del país.

La inversión social en salud, la educación, la vivienda y la infraestructura se deteriora. La evasión fiscal es grande, se sigue fomentando sin medir las implicaciones que tiene para las arcas públicas y los servicios que se deben ofrecer por el Gobierno. La Junta de Control-Supervisión Fiscal no tiene un Plan de Desarrollo, aplica recortes y políticas de ajuste sin medir las consecuencias y sólo trabaja para pagar la deuda pública, sin considerar las implicaciones que tiene para el pueblo. Ambos, el Gobierno y la JCF no tienen un Plan de Desarrollo para diversificar la economía, generar empleos y mejorar la calidad de vida, sólo planes para gastar los fondos federales.

Hace falta un Plan de Desarrollo Integral que recoja las aspiraciones sociales colectivas y alejarnos de la agenda neoliberal que han impuesto. Un Plan de Desarrollo que haga buen uso de los fondos

Disponibles para reconstruir un país diferente. Esperamos que el año 2023 traiga esa reflexión donde colaboremos en diseñar el Plan, en especial cuando se han asignados fondos para crear una economía diversificada y con energías solares, ya que aprobaron $1,000 millones en fondos federales para instalaciones solares y de almacenamiento de baterías en techos en comunidades.

El uso de los fondos federales de reconstrucción deberían ser la palanca para cambiar el modelo económico de Puerto Rico en uno que genere crecimiento hacia adentro (endógeno para crear una base productiva puertorriqueña que invierta y que genere empleos) donde se diversifique las empresas y se creen empresas que provean para las necesidades del pueblo, puedan vender y a su vez se refuercen con empresas extranjeras que logren ese balance entre lo de aquí y lo externo. A su vez se asegure los servicios esenciales, se re invierta en calidad de vida y capital humano como educación pública, universitaria, investigación, vivienda adecuadas, salud, seguridad, así como en infraestructura. Para eso necesitamos un Gobierno que escuche al pueblo, un proyecto de país de Desarrollo Económico, Social, Cultural y Ambiental. Eso esperamos del 2023, sembrar esperanzas y equidad.

Qué esperar del año 2023, que reflexionemos y retomemos la ruta del desarrollo con equidad e inclusivo en la recuperación de Puerto Rico. Y no repitamos lo peor del año 2022.

 

 

Grand Rapids y Ponce* Stephen Crane, 7 de agosto de 1898

 

(*Versión en proceso escrita, traducida y traicionada por Rafael Acevedo)

 

Cuando uno de los barcos de despacho del Journal circulaba lentamente los barcos de guerra y los transportes hacia el puerto de Ponce, los corresponsales, los veteranos de Santiago y otras campañas comenzaron a organizarse de manera vergonzosa. Se pusieron calzones de pato marrón y camisas con los tonos de casi todo tipo de vegetales. Sus sombreros eran holgados, sucios, retorcidos y un descrédito para ellos. Los corresponsales también se armaron. Al final,  parecían un poco a delincuentes empedernidos, que es el negocio de los hombres buenos en el juego de la guerra.

El yate echó anclas y llegó otro corresponsal desde la orilla. Había llegado dos días antes. Al ver al formidable grupo en el alcázar, estalló en una carcajada ronca. Más tarde explicó las maravillas de Ponce. No fue un Daiquiri. No era Siboney. No era una estación de cable en Guantánamo. Ponce, sin duda, era una ciudad con hoteles y tiendas y barberos y barberos públicos y helados y cervezas, vinos, licores y puros. Si un hombre perdía todos sus lápices, podía salir tranquilamente a la calle y comprar más. Si un alma infeliz se quedaba sin tabaco, no habría un período de angustia intolerable. En caso de necesidad, por ejemplo, se podría encontrar un dentista. Y el corresponsal continuó diciendo que los generales y los periodistas tenían la costumbre de ir al frente, el frente terrible, en carruajes. La ferocidad desapareció de los corresponsales de guerra que llegaban. ¿En carruajes? ¡Nombre del cielo!

Visto en tierra, Ponce, a dos millas de su pequeño puerto marítimo, había  cuatro cosas sorprendentes de inmediato: carritos estadounidenses, bebés desnudos, árboles cargados de flores carmesí en llamas y la enigmática sonrisa del puertorriqueño. Todos ardían al sol y empañados por el polvo blanco de una ciudad tropical. Todos estaban custodiados por el soldado estadounidense, un hombre tranquilo, bronce y azul con una bayoneta. Y aquí radica el interés supremo, el interés de la yuxtaposición de Michigan y Porto Rico: Grand Rapids serenamente juzgando los asuntos de Ponce. Esto hizo una maravilla; esta fue la situación extraordinaria que aturdió al pensativo estadounidense. Fue como si un diario hubiera anunciado: «Un tranvía de Rochester ha chocado con una carreta de bueyes en Buenos Aires». No se pudo calibrar la cosa; te quedas simplemente asombrado.

Después apareció la enigmática sonrisa del puertorriqueño. Al principio es enigmático porque lo pensamos demasiado. Lo cavilamos demasiado. Reflexionamos sobre ello hasta que se convierte en una simple confusión: una sonrisa conciliadora, alegre, temerosa, astuta, honesta y mentirosa. Pero al fin surgió este hecho: el puertorriqueño, tomándolo como una figura simbólica, un tipo, estaba contento, contento de que los españoles se hubieran ido, contento de que los estadounidenses hubieran llegado. Lo que recibieron las tropas en Ponce fue una bienvenida. Los vítores fueron liderados por los hombres responsables, los comerciantes, los terratenientes, la gente con carteras. Cuando un hombre con un bolso aplaude, tiene que ser sincero. De lo contrario, se ahogaría hasta morir.

En el aplauso hay un rastro de engaño, pero lo proporciona principalmente el campesinado, a quien se les ha enseñado a la fuerza que los españoles son invencibles y que seguro volverán. Mientras tanto, el soldado estadounidense expresa su opinión sobre esta probabilidad en una nueva palabra:

Espínaquer. El negro de Jamaica no puede decir español. Su lengua cómica le hace decir Spaniol. El soldado estadounidense dice Espinaquer porque cuando una cosa se vuelve común, está obligado a extraer de ella todo lo que pueda transmitir de nuestro tipo de ironía.

Ponce, por supuesto, lleva el sello de España, ese sello que quedará para siempre en México y en los estados de Centroamérica y Sudamérica, aunque sean imborrables en Cuba. Es algo que no puede ser conquistado ni siquiera por tropas tan soberbias como los regulares de los Estados Unidos. Puedes dispararle a un hombre en la cabeza, pero no puedes quitarle de la cabeza el amor por la muerte sangrienta de un toro. Está la inevitable plazuela en el centro de la ciudad, sombreada con hermosos árboles y rodeada de amplios paseos. En la tarima de la banda morisca tocaba apenas ayer una banda española. Ahora, de vez en cuando, una banda estadounidense toca allí por la noche. En la plaza también está la catedral, una hermosa seña del español antiguo, como se ve incluso en California. Desde la plaza irradian calles y escenas como las que se encuentran en la Ciudad de México, lo único que falta son los gritos persistentes y ásperos de los vendedores ambulantes. El hotel principal es el habitual y pintoresco lugar, con un patio en el que los hombres se sientan y toman su coñac o café. Las paredes están decoradas con lamentables cuadros al óleo: leones gordos y sin forma, palmeras, urnas absurdas, palacios blancos, lagos. El sol del trópico ampolla la pintura, y pedazos de piedra, árbol, palacio han caído al suelo. La dilapidación es cuidadosamente prominente aquí como en toda la ciudad. Cada puerta, cada ventana es tan alta como la aspiración y casi tan lúgubre como la satisfacción. El español, una vez que se le persuade a pulir, es una persona terrible. Crea una novedad mil veces más espantosa que su suciedad ordinaria. Una casa limpia y recién pintada en un pueblo español es irreal y aterradora. Y así, la ciudad vieja yace al sol, sucia, romántica y patrullada por la Wisconsin.

Fragmento de escritura en proceso  (sin título, aún )

 

 

Glendalys Marrero Torres

Mientras la aguja rasga como la navaja de un patín sobre hielo y este disco gira,  permanezco en hipnosis absoluta observando las líneas finas y alguna que otra gruesa dando vueltas. Grafías del silencio. Lo que calla no es oculto, es un relieve. La aguja es una flor cadáver que se asemeja a una bailarina haciendo un clavado en el agua púrpura que se dispara al cielo. Amorphophallus titanum. Su inmensa arquitectura es un proceso. Dicen que hay  espíritus que hierven y bailan alrededor de la flor. Es el olor de los movimientos lentos en el abrir de sus páginas pétalos una  cápsula que guarda su  geometría imperial. Porque es lo oculto, lo enigmático, la ausencia acaso de alguna palabra exacta lo que contiene esta música que ahora es agua, hueco en el papel dentro de un agujero como esos que pueblan el espacio y  que atrae para sí todo léxico en busca  de sentido.  Alguna vez escribí algo que titulé la palabra de hielo ¿ lo recuerdas? eran tiempos gélidos.  Aquella escritura era un laberinto así de flores gigantescas, un hilo de fuego haciendo camino de espesura vegetal y como en aquel cuento, yo estaba alejada del personaje, un poco más adentro de la parte más frondosa de la selva grabada sobre una gran pieza de hielo.  Todos tenemos un bosque incendiado  en el centro del pecho. Llenos de bestias y fauces que apretadas sueltan ríos de lágrimas y una baba espesa como la espuma del último mar en el que se sumerge uno ante la ausencia de un trazo memorioso. Inútil transitar esas dosis de imposibles gestos que súbitas nos estremecen como un deja vu.

Era una ristra de maldiciones pequeñas e inevitables, contenidas en cada una de las letras de aquella palabra grabada como sendero ataviado de navajas, bóveda de nuestro más guardado sortilegio. Destrozos de conjuros. Hacía viento. La palabra estaba escrita. Y al llegar te recibí con la velocidad de saber que era tremenda estupidez pero nos reíamos y eso era suficiente. Luego estuve soñando por meses el mismo sueño. Un cúmulo de arañas azuladas con ocho ojos salían disparadas de las grietas en el hielo dejando sus crías atestadas entre aquellos cuchillos helados. Siempre pensé que eso significaba algo. Alguna señal de lo insólito sería tal vez u  otro modo de  pensar lo lejos que ahora te encuentras de mí con esa distancia de Andrómeda y Vía Láctea acercándose a un ritmo imposible. Cuán obsidiano aquel beso debajo de una campana que anunciaría tu lejanía.  Son las tres de la mañana. Tengo las manos cansadas. La piel en la yema de los dedos son pequeños pañuelos raídos. Esto lo tecleo en una Underwood que me salió a 12 pesos en un flea market de la Main Street; más barata que la de Cassady aunque casi nueva como aquella en la que escribió largas cartas de amor, palabra escurridiza esa, manoseada hasta el hartazgo, un asir fuerte a  lo oculto por donde mismo parte la soga del sentido . Un clavado al agua púrpura es esta carta que no sé si llegará intacta. Hay cierta fragilidad en la huella dactilar que sella el sobre. El disco sigue girando.  La palabra sobre el hielo es mi signo de hambre que comienza donde acaba tu deseo. Conflagración hospedada en la piel como paisaje. Fósil de hielo que transmuta en fuego.

 

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