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Crucigrama: Heriberto Marín Torres

Especial para En Rojo

Horizontales

2. Heriberto _____ Torres; Héroe de la Patria puertorriqueña. Militó en el Partido Nacionalista y participó en la Revolución de 1950.

5. Del verbo raer.

7. _____ Blanco; antigua cárcel en San Juan en la cual Marín fue encarcelado por su lucha patriótica.

10. Antes del mediodía.

12. Símbolo del erbio.

13. 23 de noviembre de 1929; nacimiento de Marín.

17. Hombre fuerte y muy valeroso.

19. Apócope de la palabra nada.

20. Segunda nota musical.

21. Hogar.

22. Organización de las Naciones Unidas; siglas.

24. Aproximan.

25. _____ Suárez Díaz; autora de «El Antillano: biografía del Dr. Ramón Emeterio Betances, 1827-1898».

26. Ajusta una pieza al sitio donde deba colocarse.

28. Coabey, el valle heroico; (1995) libro de memorias personales y políticas de Marín.

30. Nombre de la letra b.

31. Símbolo del rubidio.

33. Los tres llantos _____ don Pedro; testimonio de Marín para el libro de Aline Frambes-Buxeda, «Huracán del Caribe: vida y obra del insigne puertorriqueño, don Pedro Albizu Campos».

34. Tate, interjección.

35. Pronombre demostrativo.

37. _____; isla municipio donde el pueblo boricua combatió a la marina yanqui hasta sacarla. Marín fue apresado y condenado por su participación.

39. Necesidad de agua.

40. Pájaro chileno de plumaje gris y pico amarillo.

41. Se atreve.

42. _____ Marín Torres; estuvo preso en La Princesa y Oso Blanco. Autor de los libros «Coabey, el valle heroico» y «Eran ellos: memorias de un patriota encarcelado». Recibió en 2014 el Gran Premio Homenaje de la XVII Feria Internacional del Libro de Puerto Rico.

46. Cólera.

47. Macizo montañoso del norte de Níger.

48. Sustancia que sobrenada la leche.

50. Instrumento musical de viento.

52. Existe.

53. Símbolo del calcio.

54. _____; pueblo natal de Marín.

55. Heriberto Marín _____; ayudó a Blanca Canales cuando ella izó la bandera puertorriqueña en la alcaldía de Jayuya y se proclamó la República de Puerto Rico, en la Revolución del 30 de octubre de 1950.

Verticales

1. _____ ellos. Memorias de un patriota encarcelado; libro testimonial de Marín.

2. _____ cuento con Abelardo; escrito de Marín para la revista Cultura, Edición Especial, abril 1997.

3. Negación.

4. Gustave _____; artista francés, uno de los grandes ilustradores del siglo XIX. Ilustró «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha».

6. Explosivo que contiene nitrato amónico, trinitrotolueno y aluminio en polvo.

8. Encargado de rondar de noche por las calles para velar por la seguridad del vecindario.

9. La _____; cárcel en el Viejo San Juan donde estuvo preso Marín.

11. _____ Albizu Campos; dirigente nacionalista. Marín le conoció en Coabey, barrio de Jayuya, cuando Albizu pasó una temporada en la vivienda de Blanca Canales.

14. Escudo de cuero de vaca o cubierto con ese cuero.

15. Del verbo bracear.

16. _____ de la República; rama del Partido Nacionalista a la que perteneció Marín.

17. _____; barrio jayuyano donde nació Marín y donde fue arrestado junto a otros, el 3 de noviembre, tras la Revolución de 1950.

18. Conjunto de dos.

21. Municipio de Malacky, Eslovaquia.

22. Con rayas, fem.

27. Número trascendente 3,141592…

29. Quejido.

32. Tomé del vaso.

33. Titubeé.

36. Pronombre personal masculino de tercera persona.

37. José de _____ y Clavijo; historiador, biólogo y escritor español.

38. Acción y efecto de sitiar.

39. Preposición.

42. Persona que profesa el hinduismo.

43. Hurta con destreza cosas pequeñas.

44. Capital del Reino de Marruecos.

45. Airear.

49. Carta de la baraja.

50. Lengua provenzal.

51. Cuarta nota musical.

El vuelo de las palomas

 Marilola Pérez

La 51A me lleva desde la estación de Rockridge en Oakland hasta mi parada en la esquina de Broadway y la Calle 40. Al bajar de la guagua todavía queda caminar alrededor de cuatro cuadras desde la 40 antes de llegar a mi edificio. Broadway separa a Piedmont del resto de Oakland. Yo vivo justo en la frontera de estos dos pedazos de Oakland.

Cuando la guagua me deja en Broadway, tengo que caminar esas cuatro cuadras que forman un hoyo negro entre dos zonas blancas. Si se mira la ciudad desde un helicóptero, hay pedazos en que Oakland parece una cebra. En ese parcho, las palomas picotean la acera con unos ojos perfectamente redondos, sin párpados ni parte blanca, y que hacen que parezcan permanentemente asustadas.

Esta vez el dolor en los dientes que siento cada vez que veo a las palomas taladrando la acera en busca de comida logra distraerme de los pensamientos que suelen ocuparme de lunes a viernes entre 4 y 7 pm. Estas son palomas grises, nada sofisticadas ni simbólicas. De hecho, estas palomas asquean a mucha gente. Pero ahí están, compulsivamente esperando que la violencia y la basura se conviertan en migajas.

Cuando una paloma agarra algo desconocido entre su pico: un sorbeto, un flyer, un cigarrillo, lo trata como si fuera familiar hasta que la forma o el tamaño no coopera y vuelve a caer al piso. Pero están dispuestas a tragar cualquier cosa y lo levantan otra vez con el pico. Casi parecería que piensan (¡que piensan!), que, si tratan lo suficiente, la basura puede convertirse en comida. En algún momento se dan por vencidas y dejan caer el pedazo de cualquier cosa, avanzan en tres brincos cortos y se elevan para volar pegadas al suelo en busca de otro pedazo de algo.

En el cielo, mucho más alto, veo cruzar un pájaro blanco, quizás una gaviota. El vuelo del pájaro es rápido y determinado. En el aire imagino un mundo de líneas largas que tejen redes y construyen avenidas que no conozco. Nada parecido a las líneas cortas que forma el vuelo de las palomas. Sin embargo, asumo que incluso ahí con la cara pegada al suelo el vuelo de las palomas ensaya redes y traza caminos que no puedo ver.

 

 

Murió a los 93 años La historia de Hebe de Bonafini, emblema de la resistencia a la dictadura y al neoliberalismo

 

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo pidió que esparzan sus cenizas en ese lugar donde desde 1977 reclamaba por sus hijos. La trayectoria de una madre parida en la lucha. El Gobierno decretó tres días de duelo por su fallecimiento.

Por Luciana Bertoia

 

A los 93 años falleció Hebe de Bonafini.

Murió Hebe de Bonafini. Hebe, la que salió a la calle buscando a un hijo desaparecido por la dictadura; después a otro y finalmente a todos los hijos y las hijas porque, para ella, la maternidad era colectiva. Hebe, la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y la que albergaba dentro de un mismo cuerpo a una dirigente política implacable y a la madre tierna que esperaba con el plato de comida caliente. Hebe, emblema de la resistencia a los genocidas pero también de la resistencia al hambre y al neoliberalismoSus cenizas quedarán para siempre en Plaza de Mayo, ese lugar que tantos jueves transitó con sus pies cansados de tanto buscar.

A las 9.20 del domingo murió Hebe –a los 93 años– en el Hospital Italiano de La Plata. Llevaba internada una semana, según cuentan las fuentes del gobierno provincial que seguían de cerca su estado de salud. El mes pasado había sido ingresada a esa institución, pero le habían dado el alta el 13 de octubre para que continuara con los cuidados desde su casa. Su hija Alejandra fue quien informó del fallecimiento y pidió llorarla en la intimidad.

Tanto el presidente Alberto Fernández como la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner despidieron con dolor a la Madre de Plaza de Mayo. El gobierno nacional decretó tres días de duelo. La Red Nacional de H.I.J.O.S se encontraba reunida en La Matanza cuando se conoció la noticia. La decisión que tomaron sus integrantes fue inmediata: llamar a una ronda para decirle «hasta siempre» desde la Plaza de Mayo, ese lugar en el que ella enseñó que no había que dar ni un paso atrás.

Antes de ser Hebe

Nació el 4 de diciembre de 1928 en una casita de pisos de material en El Dique, un barrio obrero de Ensenada. Fue la hija mayor de una familia en la que el padre se ganaba el pan trabajando en una fábrica de sombreros. Hebe –para entonces “Kika”– soñaba con ser maestra. Quería ir al Normal, pero ni la madre ni el padre estuvieron de acuerdo. La mandaron a aprender corte y confección. Después, siguió con telar.

A Humberto Bonafini –o “Toto”– lo conoció en el barrio. Él era un poco mayor que ella. También era obrero, como su padre. Para entonces trabajaba en Vialidad Nacional. Se casaron en 1949 en la Iglesia San Francisco de La Plata, donde cuatro años antes habían dado el sí Evita y Juan Domingo Perón. Al poco tiempo, Hebe quedó embarazada de Jorge Omar, su hijo mayor que nació en 1950. A los tres años, llegó Raúl.

La suerte le había empezado a sonreír a la familia Pastor-Bonafini cuando “Toto” consiguió trabajo como obrero de YPF. Con eso les alcanzó para mudarse a una casita más cerca de La Plata y, en 1965, nació Alejandra, la menor de los hermanos.

Los chicos pudieron hacer lo que ella no había logrado: estudiar. Los dos mayores terminaron el Nacional y entraron a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Jorge se destacaba como estudiante de Física en Ciencias Exactas y Raúl estudiaba Zoología en Ciencias Naturales. Los dos militaban en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML).

El final de los días felices llegó pocos meses después del golpe del 24 de marzo de 1976.

Parida por los hijos

Raúl fue quien la llamó para darle la noticia: se habían llevado a Jorge. “Kika” estaba entonces al cuidado de su hermano que estaba muriendo de cáncer. El 8 de febrero de 1977 comenzó la búsqueda, el hábeas corpus escrito a mano y presentado por su marido, los golpes en las puertas de las comisarías y de los regimientos para saber dónde estaba su hijo mayor.

Antes de la desaparición de Raúl, Hebe no había pisado la Capital más de una o dos veces –reconstruye el escritor Ulises Gorini en Hebe de Bonafini: Los caminos de la vida–. La búsqueda del hijo la llevó hacia donde estaban las instituciones de poder. Como muchas otras Madres, dejó de lado su apellido de soltera y adoptó el de casada –para que la identificaran más fácilmente con el de su hijo–.

El 30 de abril de 1977, otras mujeres que buscaban a sus hijos e hijas empezaron a juntarse en Plaza de Mayo. Hebe se enteró por la madre de un preso político y se sumó días más tarde. Con la primera madre que habló fue con Azucena Villaflor de De Vincenti. La búsqueda desgarraba, pero ya no era en solitario.

Cuando estaba abocada con otras madres a juntar el dinero y las firmas para publicar una solicitada en la que se denunciara públicamente lo que muchas familias sufrían, desapareció Raúl. Se lo habían llevado de su casa de Berazategui. Fue el 6 de diciembre de 1977, dos días antes de que se produjeran los secuestros de dos de las Madres en la iglesia de la Santa Cruz. Hebe se enteró de lo que había pasado con dos de sus compañeras, Mary Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga, al día siguiente. Ella quería dejar la solicitada a un lado, pero fue Azucena quien la convenció de que había que seguir adelante. Finalmente lograron que el diario La Nación publicara el texto el 10 de diciembre, el Día Internacional de los Derechos Humanos. Ese día, una patota de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) secuestró a Azucena.

Cuando secuestraron a las Madres todas las familias dijeron: ‘Dejen, las van a matar a todas, no van a aparecer’. Fue una batalla con nuestras propias familias porque el miedo es una cárcel, pero nunca pensamos en dejar”, contó Hebe a finales de septiembre en la Plaza. Los golpes siguieron. En 1978, secuestraron a su nuera, María Elena Bugnone Cepeda, la compañera de Jorge.

Al año siguiente, en una reunión que se hizo en la casa de Emilio y “Chela” Mignone, Hebe fue elegida presidenta de Madres –que, en agosto de 1979, se constituyó como asociación civil. Ya en democracia, en 1986, el organismo se iba a partir en dos: la Asociación, liderada por Hebe, y la Línea Fundadora.

Todos son tus hijos

Hebe se sentía más cómoda definiendo a las Madres como una organización política que como un organismo de derechos humanos. Su sector dejó de llevar los nombres de los hijos en los pañuelos y ya no portaban la foto de cada uno de sus desaparecidos: se socializó la maternidad. Todos y todas eran sus hijos. Tampoco aceptaban las exhumaciones de los cuerpos, que reclamaba el resto del movimiento de derechos humanos. “El revolucionario nunca muere”, dice en Ni el flaco perdón de Dios, de Juan Gelman y Mara La Madrid.

En los ‘80 denunció las leyes del perdón sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín y en los ‘90 los indultos de Carlos Menem. En la Plaza, fue la resistencia al modelo neoliberal de hambre y desempleo. Los más jóvenes se acercaban a ella, como recordaron desde H.I.J.O.S La Plata, a quienes consentía con alguna comida y, en la sobremesa, les daba los consejos políticos que no habían podido recibir de sus padres y de sus madres.

Sergio Schoklender también se acercó cuando estaba detenido en Devoto por el asesinato de sus padres y se ganó su confianza. La relación, que sorprendió a muchos, terminó cuando se conocieron las irregularidades en la construcción de viviendas del proyecto Sueños Compartidos. Para Hebe, fue más que una decepción. «Es una traición y el traidor es muy fuerte. Creo que es la peor palabra que se le puede dar a una persona. Traición a todo: sentimientos, la confianza, a todas las Madres. Somos un montón de viejas que luchamos y peleamos, que la gente nos respeta por todo eso», dijo entonces.

Cuando Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada, pensó que era “la misma mierda con distinto olor”. Al tiempo lo vio, se disculpó, le dijo qué no le gustaba y se entusiasmó con el proyecto de país que representaban Néstor y Cristina Kirchner. “Ya no tenemos un enemigo en la Casa Rosada”, sentenció.

En los últimos meses, había estado trabajando en un libro sobre la historia de las Madres de Plaza de Mayo de La Plata. En esa ciudad no son pocas las anécdotas de Hebe desafiando el terror. “La he visto hacer cosas heroicas”, solía contar María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani.  Quería que fuera una forma de reivindicar a esas mujeres que lucharon desde su lugar en el mundo, cuenta el subsecretario bonaerense de Derechos Humanos Matías Moreno.

En una entrevista que hizo con la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM), le preguntaron cómo quería ser recordada. “Que la gente sepa que no soy la mujer maravilla”, respondió. Pretendía que supieran que era una mujer común que salió a la calle a buscar a sus hijos, que se convirtió en una referente política amada por muchos y despreciada por algunos y que, en ese camino, se convirtió en la madre de los 30.000“El día que me muera no tienen que llorar”, dice en otra entrevista difundida por la Asociación Madres de Plaza de Mayo. “Tienen que bailar, cantar, hacer la fiesta en la Plaza porque hice lo que quise, dije lo que quise y peleé con todo”.

Reproducido de www.pagina12.com.ar

“LUMA tiene que irse”

Conferencia de prensa pidiendo la salida de LUMA. Foto Alina Luciano

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

¡ Fuera LUMA! es la demanda que un nutrido grupo de la diáspora, entre estos, oficiales electos de la ciudad de Nueva York junto a organizaciones de Puerto Rico, hizo al gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, para que no extienda el contrato de LUMA Energy, el cual vence el próximo 30 de noviembre.

Fotos: Alina Luciano/CLARIDAD

En conferencia de prensa frente a las oficinas centrales de LE, que antes fueron de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), más de un centenar de asistentes expresaron de manera contundente que “LUMA tiene que irse”. Entre las asistentes y conducentes de la conferencia de prensa estuvo la pasada presidenta de la Asamblea Municipal de NY, Melissa Mark Viverito. Otros presentes fueron el contralor de la ciudad de Nueva York, Brand Lander; la concejal Shana Hanis y la asambleísta estatal Jessica González Rojas; la organización Coalición Power 4 Puerto Rico, integrada por Vamos Puerto Rico, Todos Somos Pueblo, Boricuas Unidos en la Diáspora y la Coalición para el Pensamiento Energético (CPE).

“La diáspora sí existe. Las neoyorquinas hoy presentes representan a las hijas e hijos de Borinquén que fueron obligados irse de la isla. Esta diáspora con su español ratata, esta diáspora que tiene que enfrentar el racismo diariamente, esta diáspora desde Hawái a Nueva York, siempre tiene a Puerto Rico en su corazón. Por eso quiero presentar a las concejales Alexa Avilés y Tiffany Cabán”, indicó Érika González, directora de Coalición Power 4.

“Estamos aquí como mujeres boricuas de la diáspora. Ambas somos miembros del Concejo de la ciudad de Nueva York y estamos profundamente preocupadas por nuestras familias y seres queridos en la isla, que han estado sufriendo innecesariamente en condiciones que han empeorado y apagones más largos y frecuentes cinco años después del huracán María. Apagón tras apagón, las escuelas cerradas, aumentos, ponen en riesgo la seguridad de las personas más vulnerables, como nuestros abuelos, y matan las empresas pequeñas que pierden sus mercancías”, manifestó Avilés.

Las concejales defendieron que el país tiene las soluciones y que la comunidad demanda un sistema eléctrico descentralizado y renovable, un sistema que no priorice en las corporaciones, sistemas corruptos y estructuras contaminantes. “Eso significa no solo expulsar a LUMA, sino desmantelar los sistemas diseñados para producir ganancias para unos pocos ricos”.

Desmienten al gobernador

En tanto, la portavoz de la Coalición para el Pensamiento Energético (COPE), licenciada Jessica Méndez Colberg, se ocupó de desmentir y aclarar declaraciones por parte del gobernador que, dijo, son información equivocada y falsa.

 

Para empezar, señaló que sobre el contrato suplementario de LUMA, las expresiones del gobernador siempre han sido para defender el contrato. Por ejemplo, este ha establecido en tiempos recientes que cancelar el contrato de LUMA “es una locura” y que “el 1.0 de diciembre LUMA se queda”,  que aun a partir de esa fecha, continuará operando bajo un contrato de 15 años y que solamente es LUMA quien tiene la opción de cancelar el contrato. Otras expresiones del gobernador han sido que sería una película de horror volver a la AEE y que habría que buscar otro operador privado para sustituir a LUMA si esta se va. Todo lo anterior, con el propósito de distorsionar la información y de presentar falsamente al país que dejar sin efecto el contrato de LUMA es, si no imposible, lo peor que le puede ocurrir a Puerto Rico.

“Nada más lejos de la verdad. La cancelación del contrato de LUMA no es sinónimo de caos. Es posible, no es una locura. Y legalmente tenemos los mecanismos para que se pueda dejar expirar ese contrato”, declaró contundente Méndez Colberg. Esta explicó que el contrato suplementario expira por sus propios términos. Lo dice de manera expresa la cláusula 7.1 del contrato suplementario, que establece que el contrato puede terminar de manera automática sin necesidad de acción por parte del operador, que es LUMA, o por cualquiera decisión judicial o cualquiera de las partes. Más importante aun, expresa que puede terminar de manera automática en el momento en que a los 18 meses (los cuales se cumplen el 30 de noviembre) no se haya cumplido con las condiciones necesarias, lo que significa que la AEE deberá tener un plan de ajuste confirmado.

“Eso no lo tenemos en estos momentos, y todavía se espera que eso ocurra. Si es que ocurre, será en verano del año que viene. Si el contrato se extiende, es por obra del Gobierno de Puerto Rico. La misma cláusula 7.1 establece que es el administrador del contrato, que es la Alianza Público Privada, quien tiene que solicitar esa extensión del contrato, porque de no hacerlo expira, y tiene que ser por acuerdo entre las partes. Por lo tanto, si el gobernador extiende el contrato, será el gobernador el responsable de los desmanes de LUMA y de los daños que sin duda el pueblo de Puerto Rico va a sufrir con la extensión de ese contrato”, denunció la experta en casos de quiebra.

Foto Alina Luciano

Otro asunto que desmintió es sobre la intención del gobernador de hacer creer al pueblo que si cancela el contrato de LUMA hay que buscar otro operador privado. Recalcó que el contrato no dispone que si LUMA termina sus funciones, sea porque se cancele o porque expire el contrato suplementario, haya que buscar otro operador privado. El proceso de transición lo establece el propio contrato y dice que no va a durar más de 12 meses, por lo que LUMA tiene que seguir operando dentro de ese proceso de transición hasta que se complete. Durante ese tiempo le corresponde a la Asamblea Legislativa actuar para que podamos tener el modelo de compañía de energía eléctrica que le responda a los intereses del pueblo por estar en las manos del pueblo.

La miembro de COPE aclaró que ninguno de los grupos que aboga por que se deje sin efecto el contrato de LUMA plantea regresar a lo mismo que teníamos; es decir, a la AEE. “Así que esa película de horror que plantea el gobernador no es real; todo lo contrario, se plantea una nueva compañía eléctrica creada mediante una ley orgánica totalmente despolitizada y democrática con la participación del pueblo. Una corporación pública que con su nuevo modelo de gobernanza pueda impulsar la política pública de energía renovable y que por fin le responsa a los intereses del pueblo de Puerto Rico”.

En términos del costo del contrato, indicó que el contrato suplementario ahora mismo cuesta $115 millones anuales, cifra que continuaría si se extiende el actual. El contrato a 15 años sería a $106 millones, cifra que puede depender del acuerdo que se haga. En cuanto al dinero otorgado por FEMA para la modernización de la red, también aclaró que no es cierto que si se prescinde el contrato se pierde el dinero. Aunque el dinero lo administra LUMA, le pertenece a la AEE.

Se reafirma Queremos Soluciones

Los representantes de la diáspora dieron su respaldo a la propuesta de Queremos Sol. Migna Conty, portavoz de Queremos Sol, dijo que desde el 2018 se le presentó dicha propuesta al Gobierno. “Necesitamos un sistema descentralizado, la mayoría de la energía se produce en el Sur. La privatización ha sido un desastre, LUMA tuvo un año de transición. Exigimos que el gobernador no permita que se extienda el contrato y que se comience la transición con energía renovable. Se supone que para el 2025 el país esté en un 40 % de energía renovable y estamos en un 3 %. Tenemos tres años para transformar el sistema a 40 %, eso es imposible en tres años”.

Tanto miembros de la diáspora como activistas del patio se expresaron renuentes a dialogar con el gobernador y reafirmaron su demanda de que se cancele el contrato. Las concejales municipales y la asambleísta estatal indicaron que se disponen a presentar resoluciones de apoyo a la comunidad para cancelar el contrato.

Mientras, la directora de Sierra Club de Puerto Rico, Maritza Maymí, dio a conocer que su organización se ha reunido con muchísimas oficinas legislativas, tanto en el Senado como en la Cámara, para presentar la propuesta de Queremos Sol, y destacó que el problema fundamental que existe es que gran parte de los miembros de la Legislatura abraza el paradigma neoliberal de que la privatización es la solución a los asuntos “Por eso es importante que exista una movilización pública para exigir que la Legislatura actúe a favor de lo que es el interés del pueblo de Puerto Rico”.

Los reclamantes se reafirmaron todos en que la energía eléctrica es un derecho humano y en la necesidad movernos a la energía renovable y a una nueva corporación pública despolitizada y con participación ciudadana.

 

 

 

 

 

 

 

Notas sobre poesía sci-fi: asteroide Mara Pastor

 

En Rojo

 

0.Hay una nueva edición de Poemas para fomentar el turismo, de Mara Pastor. Restando el tiempo que la pandemia nos robó, se trata de una publicación para recordarnos que hace diez u once años se imprimió el libro por primera vez. Desde mi punto de vista, se trata de un clásico contemporáneo. Un clásico del presente.

  1. Llamar así, clásico, a un libro que se publicó apenas hace una década puede parecer una exageración. No me he leído a Tucídides ni todo Heródoto, pero probablemente al leerlos descubra cosas que me causen sorpresa e interés. En el caso de Poemas para fomentar el turismo supe que era un libro importante desde antes de que se publicara. Allí estaban, evidentemente, las huellas de libros que le precedían. Desde el título, un diálogo a veces lúdico, a veces en duelo, con los Cuentos (…) de Belaval. En los poemas, la formidable tradición poética del país (Dávila, de Burgos, Lima) y la alusión directa a Belaval daba ya la idea estratégica de asumir el campo de la voz ajena y construir una nueva caja de resonancia, una contravoz. Por supuesto, el nuevo contexto (aquel 2011) arrastra significados que cobran una vida distinta. Que una poeta asumiera esta tradición reformulándola como voz nueva causa interés: un porcentaje positivo sobre el saldo de la tradición que la lectura/el lector recibe. Ganancia. Me sorprendió -digo hace más de diez años- un poemario tan completo, tan redondo, sosteniendo en casi un centenar de páginas una gradación de tonos como en una ópera espacial. Nada raro en una escritora que desde muy joven llevaba libretas en las que hacía incontables ejercicios de métrica, versiones de un mismo grupo de versos, trazos de musicalidad en las palabras.  Ahí estaba el ejercicio de búsqueda descubrimiento e intuición.  Como nos enseñaba José Antonio Portuondo -injustamente olvidado- Pastor ya sabía que la poesía es instinto como propone Aristóteles o inspiración divina de la armonía y el ritmo, como sostenía Platón. Y ambos estaban equivocados. Al menos cuando leo este libro por enésima vez: hay un debatirse entre dos negaciones, el “no más”, y el “todavía no”, la ida y el regreso, el entusiasmo y la nostalgia. Ese debate es la poesía, con permiso de los antiguos griegos.
  2. Pero, entonces, la dedicatoria: a 300,000 mil puertorriqueños que emigraron del 2005 al 2009. Anticipa la escritora el éxodo masivo de la década posterior. Uno podría decir que Puerto Rico es un país diaspórico desde la mitad del siglo pasado. Ciertamente, pero esa dedicatoria es hoy espeluznante porque a diferencia de los exilios de mitad de siglo pasado, la población neta de la isla se ha reducido: de 3,810,605 habitantes en el 2000 a 3,193,354 en el 2018. Una disminución de 16%. Las razones son varias, pero lo que quiero señalar es que hoy, 2022, esta dedicatoria se transforma en un dictum dramático.
  3. Decía que es un clásico contemporáneo porque ha pasado un tiempo razonable y porque “un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir” (Calvino, otra vez). Eso resulta de la lectura del poemario de Mara Pastor. Algo comienza con aquella publicación y no se ha dicho lo suficiente sobre ello. La segunda parte del libro “Llámame láctea” es el primer “libro” de poesía de ciencia ficción que se haya publicado en Puerto Rico. Alguien podría objetar mi apreciación a partir de buenas definiciones de “poesía” y “ciencia ficción”. Parecería que no deberían andar juntas. Sobre la ciencia ficción Kingsley Amis ha dicho:

Ciencia ficción es aquella forma narrativa que versa sobre situaciones que no podrían darse en el mundo que conocemos, pero cuya existencia se funda en cualquier                      innovación. De origen humano o extraterrestre, planteada en el terreno de la ciencia o de la técnica, o incluso en el de la pseudociencia o pseudotécnica.

Esta es una definición que uso porque es la más simple. Varios autores echan mano de ella para definir el género y ese es el problema. Afirmar que la ciencia ficción es, exclusivamente.. una forma narrativa podría entenderse como que la poesía tiene prohibido narrar. Sin embargo, lo cierto es que la poesía épica narra y la poesía lírica puede fagocitar un discurso previo, científico, y mutarlo hasta convertirlo en un poema especulativo o en la estetización de la ciencia. Ella, la ciencia, también es una cantera de metáforas. ¿Acaso una hipótesis no es una mirada prospectiva que pretende cancelar una duda?

  1. Entonces, es en el siglo XXI cuando surge la poesía de ciencia ficción en la literatura puertorriqueña: “Llámame Láctea” es un relato en verso en el que Hikari y Maduk conforman una conversación interestelar que desafía el concepto del tiempo, esa magnitud física con la que se mide la duración o separación de acontecimientos. Lo que acontece en estos poemas, “decepciones atómicas”, construcción de la “memoria”; ;o que se suscita en esta narración, palabras que no se entienden, “amor, ciencia, por ejemplo”, son “un nuevo lenguaje que se asoma”, un lanzarse al espacio.

No quiero repetir lo que ya han dicho bien Nicole Delgado o Luis Othoniel Rosa en los sendos prólogos a esta edición conmemorativa. Cierro mis notas con el entusiasmo de haber leído El astronauta, de Emanuel Bravo y Ciencia ficción en el mirador, ambos de Ediciones Flamboyán, que también contienen versos que se regodean en la fabulación científica con placer.  Les invito a fomentar la literatura puertorriqueña leyendo esta brevísima selección de poemas de Poemas para fomentar el turismo, de Mara Pastor.

 

Decepciones atómicas

 

Quisiera saber cómo se afrontan decepciones atómicas, pensó Maduk en el laboratorio. Una decepción no tiene materia, aunque sí memoria. Se ha averiado el acelerador de partículas. No se sabe cuándo repondrán imanes. Dicen que se escapó el helio y todos sabemos lo que les pasa entonces a las voces.

Conversación

 A distancias vemos tu mano

y el engranaje

que la aguanta. Cómo

te abrazo por entre

las grúas cuando ya nadie

se fía de los metales.

 

Carta a Maduk

 La electricidad no nos permite

cruzar las paredes.

La gravedad es una fuerza torpe.

Los relámpagos nos sobreviven.

 

Todo eso he aprendido de ti

pero eso no impide mirar la estática de la tele vieja,

de esos televisores

que ya no reciben ni en los basureros.

 

Ceniza de Big Bang. Ven, astrónomo,

y cuéntame tus abismos.

Esa estática que nos choca

en la cabeza siempre que remendamos

un comienzo. Dicen que la radiación

es antimateria. Por eso nos mata.

 Conversación II

 El otro día palabras que no entendía (amor, ciencia, por ejemplo) las echamos a la lavadora. Las vestimos y vino el frío, la primera nevada. Anochece a las siete de la tarde. Nos da sueño. Llegamos a donde siempre, con un poco más de cansancio. Otras capas. El abrazo, y el engranaje de la ventana son aperturas inversas que nos definen hacia lo vasto. El aire frío es verdadero, es amor, es ciencia. A veces recogemos la habitación cansados. Yo quisiera recogerla siempre y guardar lo que se ha quedado mal puesto, regresar a ciertas formas que mejor nos cuidaron. A penas, digo algunas cosas a los más jóvenes y nos reímos mirándolos a los ojos como si nada o presentamos grandes filósofos contando las pequeñeces.