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La vida homérica de don Rafa: documental de Ana María García

 

 

Especial para En Rojo

Después de treinta años estoy de vuelta al teatro de la Universidad de Puerto Rico (UPR), es un miércoles 15 de septiembre por la tarde y se me iluminaron los ojos sentado en la plaza Antonia Martínez. Estoy de regreso a mi alma mater para estar en el debut del documental “I’m not sorry for what I did”.   Ana María García ha dedicado un documental a  la vida épica de Rafael Cancel Miranda,  nació en Mayagüez en 1930 y muere en San Juan el 2020. Fue líder independentista, nacionalista y poeta. Su vida fue muy intensa, su trayectoria fue una forma de entender la vida con veinticinco años de calabozos en los Estados Unidos. En 1954 cuatro nacionalistas atacan el Congreso son arrestados y condenados de por vida detrás de las rejas.En 1979 el Presidente Jimmy Carter excarceló a Lolita Lebrón, Irvin Flores, Oscar Collazo y a Rafael Cancel Miranda. Los presos nacionalistas de inmediato que tocaron suelo boricua se dedicaron con alma y corazón a disfrutar la libertad personal pero siempre estrechamente ligada a la independencia a su pueblo, el objeto de sus vidas. De lo que he leído en la prensa comercial del país “I am not sorry what I did» es la ópera prima de Ana María García. Sin embargo, es un error. Es suyo el formidable documental «La operación» (1982) y «Cocolos y rockeros». La apertura me permite volver a pisar el teatro de la Universidad en un clima de halagos y de mucha alegría que me hace reflexionar en esa extensa oda del distinguido nacionalista en la pantalla grande.

Es un vibrante documental,  temo estar exagerando, ha embelesado a una especial concurrencia que desde luego fue acompañante de la gesta del héroe nacionalista. En su momento, esta audiencia entregó el todo por el todo al lado de Rafael, el inspirador del país, lo abrazaron   en las tertulias con él y en las marchas  en la calle le pisaron los talones a Rafael como su fuera el hermano mayor. Esta audiencia que intento elogiar, me causa asombro y optimismo. Pienso que son los renovados y flamantes  nacionalistas de la nueva resiliencia pero hoy con distintos matices sin poner entre dicho el temple de los generosos nacionalistas históricos. La familia inmediata de Rafael, se dirigió a la audiencia con palabras y anécdotas de gratitud. Ellos  iniciaron ese gran preludio de devoción y familiaridad que dieron paso a grandes emociones de júbilo en el debut de “I’m not sorry for what I did”.

En la apertura le tocó el turno a la artista, a la docente, a la directora, a la amiga de la familia de Cancel Miranda, de inmediato la audiencia se puso toda de pie y le brindaron un extendido aplauso a Ana María García. Emocionada por el debut de  “I am not sorry for what I did”  la autora nos habló de su hazaña alcanzada, no cabía la menor duda, después de escucharla el público se fundió entrañablemente con héroe nacionalista. Cuando la pantalla se iluminó, nos quedamos pegados a ella sin pestañear, sin mover las cabezas siquiera, había comenzado la riqueza visual, la riqueza de significados sin melodramas. Ana María García nos dio un regalo inesperado en un Puerto Rico patas arriba, encamado, gobernado por estafadores y, aún más,  agobiado e idiotizado por la prensa y la radio mediocre, trastornada por la bulimia 24/7, por décadas acostumbrada a  la violencia sensacionalistas en la TV y su homólogo el cine comercial.  “I am not sorry for what I  did” es  un documental de la madurez que ha sido capaz de expresar y remontar la vida de Rafael, a escala testimonial completa. El documental se nutre de épica y de poesía porque Rafael era así, y gracias a esa vida homérica García pudo proyectar escenas llenas de sutileza en los calabozos.  El ostracismo se presenta con líricas imágenes, los diálogos son conmovedores y tiene la dicha de inspirar nuestro día a día. Uno se siente desahogado como si estuviera llenando un vacío de conocimientos y emociones porque el documental no es relato de enmiendas ni de imputaciones, por el contrario a mi me creo bienestar terrenal y espiritual  porque todo concuerda al milímetro con la gesta de Rafael y con dramático el paisaje histórico de reclusión que le tocó vivir.

En “I am not sorry for what I did”, tiene el cuidado de presentarnos detalles tras detalles que en ningún momento de la cinta se separan del protagonista. Me marcó mucho aquella escena, que se repite en momentos claves, cuando el niño Rafaelito tira el trompo en el suelo adosado de su casa natal en Mayagüez. Este detalle tiene mucha certeza biográfica, y sobre todo, cuando aparece se emplea como un emplazamiento a un  importante acontecimientos en la vida del protagonista. No solamente nos invita a lo próximo,  el trompo, encabulla y tira, tiene un ritmo óptimo y hábil, tiene sutilezas y la aceleración atornilla la  incertidumbre, la rebeldía y furor.  El trompo de madera es lanzado por las manos del niño que lo hace  girar, pero es más que un juguete, los giros son vinculados en el film  a la sensibilidad  que se expande con sus órbitas desde la infancia del héroe hasta más allá de prisión y de la vida homérica. Es decir, el trompo es una fuerza reparadora e incansable en la imaginación intuitiva de la autora de “I am not sorry for what I did”.

De modo que, agarrar el trompo y soltarlo es reanudar la vida, es dar otro desplazamiento de cambio, es un tiro de vuelta a otro encierro  entre el calabozo y la libertad. El artefacto candoroso crea suspenso, es poseedor de simbolismos en la narración del tenaz prisionero político. De cualquier manera, el trompo  nunca es  abandonado, es un talismán que tiene una fuerza secreta para sobrevivir, es un arma amorosa porque dentro de la circunferencia cónica  hay un sentimiento de lucha germinado en el hogar. El trompo es un vigor urgente que se repite  en momentos claves que son referentes entre el decir y el hacer en la vida ejemplar de Rafael Cancel Miranda. El trompo  y su significado es parte fundamental de la poesía del testamento fílmico creado por Ana María García, su obra es una fuerza que abarca tanto la claridad como la oscuridad. “Lo que resulta claro y evidente se explica por sí solo, pero el misterio tiene efectos creadores”. Cito a Stefan Zweig en la introducción de su monumental biografía sobre los secretos de la vida de María Estuardo.

Perdonen la lata del trompo es que la imagen es genial, está bien realizada, tiene de todo. Sin embargo, el trompo no se rompe en pedazos, gira hermoso y es fuerte, su punta es capaz de herir, de hacer un agujero, es decir, la lucha puede doler, tiene cicatrices, dejó heridas abiertas en el niño, futuro héroe, que sabe no puede ser indiferente a las imágenes de horror de los compañeros de partido. El trompo es la recarga del héroe en la encrucijada que nos enseña a superar la deshumanización, el calabozo, la desnacionalización cultural; su fuerza interior no se quiebra, la trayectoria personificada es eleva a un campo ético que esculpe la dignidad del ser puertorriqueño. Entre Rafael y su pueblo se extiende  una cuerda de nudos que los atan a los dos.

Por supuesto que, Rafael Cancel Miranda es un referente de la construcción de lo humano, tanto en lo extraordinario como en lo cotidiano y tanto él como muchos otros nacionalista que fueron de mucho calibre y que no fingieron su nacionalismo militante y pedagógico. Ellos adoptaron una auténtica y plena ciudadanía puertorriqueña de carácter congénita, activista,  espiritual, cultural y cívica que sin duda hoy está bien tazada, tiene peso, es dinámica, tiene literatura, salsa y reggaetón. Creo que los nacionalistas históricos se encargaron de engrandecer ese orgullo público de ser puertorriqueño, sin dudarlo, esa es una de las mayores herencias identitaria de don Pedro Albizu Campos. Los puertorriqueños nacionalistas del siglo XX, lucharon por esa dignidad ciudadana, independiente y separada de toda soberbia imperialista. Me pregunto, ¿Quiénes fueron los que  levantaron el telón y nos enseñaron las claridades  de los auténticos valores de la vida como el trabajo, el amor, la amistad, la cultura, el arte y el respeto a nuestra dignidad y naturaleza? En su exquisito documental  Ana María García nos lleva de la mano a un hermoso paseo histórico, sin lujos ni exuberancias, donde gana terreno la belleza, donde se ha prestado atención a la palabra justa y necesaria, mientras tanto, también hace un valiente énfasis en el alumbrado nacionalista en tiempos muy oscuros para el país.

Ya en los últimos minutos de documental aludido uno comienza a tener la fuerza verídica de que nuestra relación colonial está llena de mucha brutalidad que estremece hasta un extraño ermitaño de cualquier parte del mundo. Este film esta al servicio de la reflexión. El peligro mayor de hoy es la advertencia del héroe nacionalista de cuidarnos de la  inducida deshumanización, es decir, lo digno de lo puertorriqueño, hay que defenderlo cueste lo que cueste sin importar los peligros y sin distracciones.  Desde luego que García, una artista sensible y patriótica, anida en toda su obra este misterio de anhelar un país mejor y distinto.  Y lo hemos hecho felizmente en el verano de 2019.  Este teatro a tope ha disfrutado del debut de un documental histórico. El espectador atento comienza a atar cabos sueltos, desenreda acontecimientos, se contesta preguntas importantes. Durante todo el film se adquieren muchos conocimientos y se trasmiten emociones que sitúan al espectador en veraces memorias que nos revelan que “es prohibido olvidar”.

El film es una ocasión histórica pero debemos recordar que detrás del “film” está la maestría de la artista Ana María García con una propuesta documental única que a la vista está para las generaciones venideras que quieran enderezar o decidir por un nuevo país. La manera de trabajar de García, a fuerza de lo verídico y de la incertidumbre, hace de su obra una llena de belleza, de ternura que mira al pasado de Rafael con admiración y  relevancia. La obra de García hoy día tiene mucha pertinencia, es una joya documental que formará parte de nuestra cultura, es un relato portentoso de las luchas de ayer que se sueltan y se entrelazan similares al colapso de hoy. García es como un duende determinante que de  estudiante en la ciudad de Nueva York, vio y escuchó al héroe decir  “I am not sorry what I did”. No me arrepiento de lo que hice le contesto Cancel a un periodista americano buscando respuestas de culpabilidad de cada uno de los cuatro nacionalista que atacaron el congreso de los Estados unidos en 1954.  Cuenta García en su presentación que ese fue el momento de inflexión cuando ella escuchó al héroe poeta intacto de convicciones, ese giro le puso las cámaras en sus manos para hoy felizmente darnos una conmovedora película de Rafael Cancel Miranda. Bien sabía la autora que  la vida del héroe sucumbe cuando se repiten las canalladas de políticos y periodistas coloniales. La figura del nacionalista ha encontrado narradores como Enrique Laguerre en su novela La Resaca. El cine y el teatro han hecho su tanto, también.

Horas después de la Masacre de Ponce en 1937, los padres de Rafael Cancel Miranda llegan a la casa en Mayagüez,  Rafaelito jugaba con su trompo en un suelo adosado cuando los padres abrieron la puerta, su hijo vio a su madre con su vestido blanco ensangrentado porque se tuvo que arrastrar en la calle ensangrentada  para evitar las ráfagas de balas de los fusiles de la guardia nacional americana. Este es el momento donde cuenta Rafael entró él en la historia nacionalista de su país.  Era un niño de siete años, sus padres poseían poco pero no le faltó la pasión y el amor excesivo que abarca con tenacidad el universo de un país ocupado por extranjeros cuyas ambiciones imperiales estrangulaban a los puertorriqueños.

Su padre fue el fundador del Partido Nacionalista en Mayaguez, su madre también nacionalista y Rafaelito se hizo adolescente en un hogar patriótico donde se le educó que no es bueno vivir para sufrir, que no es bueno vivir esperando más estupideces imperialistas. La Masacre de Ponce fue la hora nacionalista que determinó la vida entera de Rafael consagrada a la lucha por la independencia, la paz y la democracia para su país.  En la bendita masacre murieron 17 puertorriqueños nacionalistas y una niña que salía de la misa del Domingo de Ramos. El nacionalismo se expandía por toda la isla, nuevos adeptos se unen diariamente. Las prédicas y la claridad de las voces nacionalistas rendía sus frutos. El despegue del movimiento nacionalista a finales del la década del treinta del pasado siglo  permitió que los puertorriqueños dejara de ser una muchedumbre sin norte.

Don Pedro Albizu Campos nos dio un vozarrón de esperanza, fue una escuela de sabíduría y valor, fue el más hermoso patriota del mundo, fue la figura clave en todo esto porque su mensaje trasformaba a la muchedumbre ambivalente en un avispero de abundancia nacionalista, unidad y de un amor propio capaz de pensar en un destino hondamente patriótico. Ese magnífico optimismo de los nacionalistas alzó un profundo sentimiento de nación nunca antes experimentado en nuestra historia. Los nacionalista no se cruzaron de brazos no podía tolerar que el imperialismo sea la única existencia permitida a los boricuas. Los americanos solo reconocen su sistema como único, la suya propia es la verdadera, la imponen contra la libertad e independencia, la imponen con arrogancia negando los derechos humanos, alimentos, escuelas y la tierra. Nuestros nacionalistas pusieron al imperio en jaque. Conocían muy bien de la pata que cojean, sabían dónde llevaba el talón de Aquiles.

La tormenta nacionalista estaba preparada y comenzó a darle azotes al imperio colonial enclavado y casi intocable en Puerto rico. La respuesta yankee fue el uso de la violencia contra el Partido Nacionalistas por toda la isla.  Desde la invasión en 1898, ya éramos prisioneros del imperialismo pero a partir de la fundación del Partido Nacionalista nos convertimos en enemigos, y de ahí, descendió una borrachera de totalitarismo,  intolerancia, de hostilidad, calabozos, difamaciones, y desprecio por la vida de los nacionalistas. En el montaje García configura una paleta de colores por medio del calabozo y la libertad para pintar el personaje, que elige la ruta del relato nacionalista.

“I am not sorry for what I did” es un breviario intenso de las luchas épicas de nacionalismo fuera y dentro de la figura heroica de Rafael Cancel Miranda. No cabe duda que es su película como bien él le expresó a su autora. Hay que ver este documental donde se aprende un montón de lo que se presenta y de lo que falta por hacer en la cinematografía nacional. Es provechoso para un crítico de arte real o un escritor imaginario, que un documental de una hora provoque tanto interés por escribir e interpretarlo. En mi caso escribo de lo que me interesa, le saco el jugo a lo me apasiona de una obra, hasta me permito confesarme para hablar con el lector desconocido para acercarlo a una indispensable pieza documental que me arrancó emociones y que me hizo pensar que este documental es de todos los puertorriqueños. Si las generaciones venideras quieren un Puerto Rico mejor deben estudiar y saborear la fuerza emancipadora  de  “I am not sorry for what I did”. En la apertura de su obra en el teatro de la UPR,  Ana Maria Garcia llenó de plácemes a la afectuosa audiencia porque ella y su corillo nos dieron una buena sorpresa que siempre son buenas si están  pensadas para perdurar.

 

 

 

 

 

Esta semana en la historia

 

20 de octubre de 1901

Yankis imponen sus medidas

La Gaceta de Puerto Rico publica que el gobernador de turno, McLeary, indultó a los ciudadanos Américo Cintrón y Ladislao Dávila. Ambos habían sido convictos por no pesar mercancía en kilogramos. (upr.contentdm.oclc.org/digital/collection/PH/id/9477)

20 de octubre de 1935

Finaliza la Larga Marcha

En China, el grupo de Mao Zedong, con 8,000 de las 86,000 personas que habían comenzado a marchar un año antes dan final de la Larga Marcha.

20 de octubre de 1944

Derrocan a presidente en Guatemala

Una coalición de estudiantes, trabajadores y activistas, encabezada por Jacobo Arbens, derrocan al gobierno derechista. Arbenz luego es electo presidente en el 1950, pero fue derrocado en 1954 al intentar impulsar reformas económicas que incluían nacionalizar fincas de la United Fruit Company – pagándolas por el valor que la misma compañía reportó.

20 de octubre de 1946

Populares botan a independentistas

Expulsados los independentistas del Partido Popular Democrático, fundan en Bayamón el Partido Independentista Puertorriqueña, dirigido por Gilberto Concepción de Gracia.

20 de octubre de 2011

Imperialismo asesina opositor

Muamar el Gadafi es asesinado tras dirigir a Libia a ser el país con mayor ingreso per cápita, paridad económica y nivel educativo de la zona. Desde el golpe apoyado por la OTAN, EUA y Francia, Libia sigue siendo un campo de batalla sangriento.

21 de octubre de 1625

Lucha entre imperios quema San Juan

Puerto Rico, Balduino Enrico, invasor holandés, incendia la ciudad de San Juan y el bastión español, La Fortaleza. Derrotado al final, Enrico abandona el país el 2 de noviembre.

21 de octubre de 1950

Hacia el 30 de octubre

“Los nacionalistas organizaron campamentos militares para adiestrase en el tiro al blanco y acostumbrarse a los ruidos de los artefactos de guerra. Se desarrollaron área de tiro, y de pruebas de bombas explosivas e incendiarias. Los campamentos se establecieron en la finca de Rafael Burgos Fuentes, en Jájome, Cayey, otro en Río Piedras, otro entre Arecibo y Utuado, en la finca la Jácana, en el Barrio Espinosa de Dorado, propiedad de José Encarnación Zacarías y Dimas Bermúdez y en la finca de Amado Eulogio Peña, entre Las Marías y Mayagüez”. (p. 347, M. Rosado, Las llamas de la aurora,  2006.)

23 de octubre de 1929

Comienza a desmoronarse la bolsa de valores

Lo que luego se conoció como la Gran Depresión de 1929, comienza a marcarse con descensos en valores de Wall Street. De la crisis salieron varias grandes fortunas como la de William Boeing, el patriarca de los Kennedy, Walter Chrysler, J. Paul Getty, Howard Hughes, et al.

24 de octubre de 1935

Masacran nacionalistas

“El 2 de octubre de 1933 llegó a Puerto Rico el militar estadounidense Elisha Francis Riggs para ocupar la jefatura de la Policía colonial. Meses después, el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, nombró a Blanton Winship, otro militar estadounidense, como gobernador. Según el historiador Juan Rodríguez Cruz, Roosevelt lo nombró con dos misiones: la de implantar efectivamente las medidas económicas del Nuevo Trato para la isla, y la erradicación de la insurgencia del Partido Nacionalista de Puerto Rico… “

Esa intención imperó el 24 de octubre cuando en la UPR, Río Piedras, se daba una asamblea organizada por colonialistas para repudiar a Albizu Campos. “En los alrededores de la UPR en Río Piedras se ubicaron policías armados con carabinas. La Policía también reforzó la entrada del pueblo de Río Piedras para impedir que los nacionalistas se movilizaran a defender a los estudiantes nacionalistas que contrarrestarían la actividad. … [L]a Policía abrió fuego contra el automóvil en que se encontraba Pagán en la calle Brumbaugh cerca de la universidad. Pagán estaba en el vehículo junto a los nacionalistas Pedro Quiñones, Eduardo Rodríguez Vera y Dionisio Pearson. Pagán y Quiñones murieron en el acto, Rodríguez Vera murió en el hospital y Pearson terminó gravemente herido, pero sobrevivió. Les dispararon sin que se pudieran defender y, según Corretjer, aunque Pagán estaba muerto, con la cabeza caída sobre la rueda de guiar, un policía de apellido Colón, le levantó la cabeza y le descargó un balazo en el ojo.

“. . . José Santiago Barea, miembro del Partido Nacionalista y sargento de los Cadetes de la República de dicho movimiento, se encontraba en Río Piedras al momento de ocurrir los sucesos, y al percatarse de lo que sucedía abrió fuego contra los oficiales. Luego del tiroteo, Santiago Barea fue perseguido, alcanzado y asesinado por la Policía. Según el historiador y nacionalista Ramón Medina Ramírez, Santiago fue fusilado sin remisión, cuando se entregó desarmado e indefenso. Estos sucesos se conocen como la Masacre de Río Piedras” (tomado de enciclopediapr.org/ la-masacre-de-rio-piedras).

Fuentes principales:
historia.nationalgeographic.com.es; www.hoyenlahistoria.com, facebook.com/dariow.ortizseda; Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; takemeback y otros calendarios consultados por José M. Escoda

 

Hay que educar sobre el cooperativismo

 

Entrevista a Rubén Colón Morales

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“Nunca en la historia moderna, por lo menos en las últimas décadas, en el país había sido tan importante el cooperativismo como un modelo alterno para el desarrollo del país mediante unos emprendimientos económicos que provean una justa distribución de las riquezas, pero además que amarre localmente el desarrollo empresarial en nuestro país”.

Con esta descripción el exdirector del Instituto de Cooperativismo (IC), programa adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, destacó la importancia de este modelo económico para Puerto Rico en estos momentos. El  profesor de Derecho Cooperativo del IC, Rubén Colón Morales, explicó que el cooperativismo no es una empresa donde inversionistas extranjeros, foráneos, pueden invertir y controlar desde fuera. El modelo cooperativo es una empresa en la que necesariamente sus riquezas se quedan ancladas en el país y en las regiones en las que opera al crear capital local y que, desde una perspectiva ambiental, tiene unos objetivos de situación económica sostenibles.

“Así que ante la debacle del modelo neoliberal mundial, de las consecuencias en Puerto Rico del mismo y de toda nuestra condición colonial, el cooperativismo debiera ser la herramienta principal para el desarrollo del país sobre unas nuevas bases”.

Aunque la firma Estudios Técnicos, Inc. (ETI) acaba de publicar un informe en que reveló que el movimiento cooperativo de ahorro y crédito tiene al presente la cifra de $84 millones en depósitos y 1.1 millón de socios, el licenciado Colón no necesariamente considera que esas cifras están cumpliendo con el fin del modelo cooperativo. En esa dirección señaló que el problema es que si se va a medir o evaluar los aportes del cooperativismo al país a la cantidad de activos que tiene y de socios, que en nuestro país son básicamente clientes, si se usan los mismos parámetros financieros para las cooperativas de ahorro y crédito, que se usan para la banca, es una noticia  buena.

“Pero la realidad es que la misión del cooperativismo es una misión social de resolver necesidades de las personas, necesidades financieras en el sector de ahorro y crédito para la gente pobre del país”. Subrayó que el cooperativismo debe estar orientado a la creación de empresas locales y al desarrollo local autogestionado y de empresas democráticas. “Si tú simplemente miras números consolidados y te olvidas de esa función social  y un poco de la transformación social y económica del país, te puedes dar por satisfecho. Si empiezas a escarbar lo que eso significa, realmente, no se está cumpliendo la  función como un modelo alternativo socioeconómico para el país; sino que el cooperativismo de ahorro y crédito en particular está cumpliendo una función a la banca y al comercio capitalista. Eso no nos puede satisfacer a los que realmente pensamos que es un modelo distinto de hacer economía, que es anticapitalista”.

Preguntamos entonces a qué se puede atribuir que el cooperativismo no se haya podido extender a otras actividades productivas; si es por falta de  conocimiento, a que la ideología que impera es la capitalista y  el cooperativismo se ve como una cosa de pobres o a elementos estructurales de legales.

“En primer lugar, creo que se ha desatendido la verdadera educación cooperativa. El que haya un millón de socios no significa que todos son cooperativistas. La realidad es que si hubiese un millón por lo menos, seríamos Suecia”.

En segundo lugar, la  mentalidad de que se participa en una cooperativa porque se cree en el modelo cooperativo de hacer economía no existe en general en Puerto Rico. “Es una de las grandes batallas de Monseñor Antulio Parrilla. Hay que fortalecer esa parte educativa para que nuestros socios cooperativos sean verdaderamente gente que quiera transformar el país a base de modelos de autoayuda y cooperación, no con  fines de lucro”.

El también profesor de la Escuela de Derecho indicó que el Gobierno ha establecido unos parámetros de medición de la actividad del cooperativismo que básicamente lo equipara con los mismos parámetros de medición de la banca privada y los han obligado reglamentaria y legalmente a operar bajo las mismas medidas de éxito. Eso las desnaturaliza en muchos aspectos, porque entonces no  se usan otros parámetros para medir su eficacia social y económica.

En tercer lugar, algo que tiene mucho que ver es la ideología liberal de estos últimos 50 años, que ha permeado o corrompido todo.  “Esa forma de pensar neoliberal se ha metido también en la conciencia humana y el cooperativismo, con el agravante de que en Puerto Rico en un momento muchos gerentes de bancos que estaban quebrando y cerrando fueron a parar a las filas de nuestras cooperativas de ahorro y crédito y aceleraron el proceso de la pérdida de la entidad cooperativa, adoptando esas prácticas y experiencias que traían de un modelo totalmente distinto”.

Colón Morales estima que son muchos los espacios económicos en los que el modelo cooperativo podría incursionar en estos momentos en nuestro país. En el mundo en general hay un movimiento muy fuerte hacia el modelo cooperativo en el tema energético, porque son las comunidades controlando sus fuentes de energía y  buscando modelos alternativos a nivel más pequeño, pero más responsivos a las necesidades particulares y más resilientes. En todo lo que tiene que ver con producción agrícola industrial el cooperativismo a nivel mundial  tiene ejemplos extraordinarios de que no solo ayuda a preservar los empleos, sino a que la riqueza sea distribuida de forma equitativa y administrada de forma autogestionada de forma democrática, lo que empodera a las comunidades. En fin, cualquier tipo de operación comercial productiva se puede montar bajo un modelo cooperativo; pero donde está primando este modelo es en el de trabajo, en donde los trabajadores toman el control del proceso, dijo.

En particular comentó que en el caso de Puerto Rico se debería  otra vez buscar alternativas para el consumo de los bienes primarios y otras necesidades básicas, así como del modelo cooperativo mutual para reformar un  sistema integral de salud.

 El papel del gobierno

 El profesor del IC explicó que en Puerto Rico el Estado lo que promueve son las entidades privadas.  Además, que los funcionarios de gobierno no comprenden sobre lo que es el modelo cooperativo. Hay un desconocimiento bien grande, incluso en las mismas escuelas de administración de empresas de Puerto Rico. Estas facultades se centran en promover un solo modelo, que es promover los fines de lucro, y se olvidan de otras maneras de generar la actividad económica que establecen otro tipo de resultado, no la acumulación irrestricta de ganancia.

En cuanto al papel del  Gobierno, Colón Morales denunció la politización y gestión de la Comisión de Desarrollo Cooperativo (CDCOOP) y de la Corporación Pública para la Supervisión y Seguro de Cooperativas (COSSEC). Recordó que en el 2008 se eliminó la Administración de Fomento Cooperativo y la Oficina del Inspector Cooperativo y se creó la Comisión. La intención original era elevar el nivel de promoción del cooperativismo de la agencia a una comisión, que ocupa un cargo casi de gabinete, que estableciera la política pública cooperativa y reducir la función fiscalizadora a una de menor importancia. Se supone que COSSEC es la supervisora de las cooperativas de ahorro y crédito y se  le adscribió el supervisar a las cooperativas de tipos diversos de forma especial. La ley estableció que COSSEC tenía que crear unos nuevos reglamentos para las cooperativas de tipos diversos y que tenía que tomar conciencia de que cómo no era un sector de ahorro y crédito. Además, tenía que tratarlas  con deferencia, no como una  industria que está obligada a supervisar.

No obstante, lo que ha pasado es que se ha nombrado gente, tanto en la Comisión como en COSSEC, por motivaciones políticas, censuró Colón Morales. En el caso de la Comisión se ha nombrado gente que tienen muy poco conocimiento y comprensión del cooperativismo y no lo pueden fomentar. Por su parte, COSSEC en lugar de atender la ley, ha querido supervisar al sector peor que el inspector porque ha querido supervisar al sector de  tipos diversos como si fueran el sector de ahorro y crédito y los mira con la misma lupa. Nunca ha enmendado los reglamentos y sigue con los mismos reglamentos del inspector que la ley le ordenó cambiar, pero con mayor rigurosidad, porque los tratan como si fueran aseguradas cuando no aseguran nada.

“Para  colmo, en estos momentos de la historia, la jefa política desde el punto de vista de la administración PNP está en COSSEC: Mabel Jiménez Miranda.  Y la supuesta jefa de la Comisión, licenciada Glorimar Lamboy Torres, que en términos del organigrama organizativo se supone es la que manda, la realidad es que funcionan al revés. COSSEC es la que manda y la otra hace lo que COSSEC  diga. La que establece la política pública y la que tiene que velar porque COSSEC  no exceda su papel es la que está subordinada desde el punto de vista político partidista a la otra, y lo que hace es seguir instrucciones”, manifestó.

Por parte de la UPR las cosas tampoco están muy lejos. Según dio a conocer Colón Morales, se supone que el director del Instituto de Cooperativismo sea miembro de la junta de CDCOOP. El propósito de esta representación es que desde la posición académica la Comisión pudiera evaluar las políticas públicas y hacer recomendaciones. Desgraciadamente, la UPR también ha politizado el puesto y no ha nombrado un director para el Instituto, y en su lugar ha nombrado un coordinador para que no pueda ir a representar al Instituto a la junta de la CDCOOP.

El profesor Colón Morales considera que la Universidad no está haciendo su labor de promover el Programa del Instituto de Cooperativismo. De hecho, una de las peleas que ha tenido el programa en general es que cuando hay ferias empresariales y otras actividades, no se les incluye.

En cuanto a esas circunstancias, expresó: “Los estudiantes realmente son un bálsamo de esperanza porque son jóvenes muy comprometidas con su país, están buscando cómo hacer economías desde otras formas, no para hacerse ricos, sino para contribuir al país y ofrecer una vida decente y digna. Realmente, son de lo mejor que hay en el país en términos de su compromiso social y su interés de aprender”. Indicó que el programa es uno muy completo no solo en términos de cooperativismo, sino de economía social y solidaria, en gestión de empresas cooperativas y organizaciones solidarias. Es el único programa que existe en el país sobre el modelo cooperativo.

 

 

 

 

 

Editorial- Enorme el precio de nuestra dependencia energética

La dependencia en Puerto Rico es consustancial a nuestra condición colonial, que nos mantiene en un perpetuo estado de subordinación política y económica a Estados Unidos desde hace más de un siglo. La mentalidad colonizada alimenta el sentido de dependencia, lo cual también es promovido por los anexionistas del patio y demás miembros de la élite criolla que se benefician de múltiples maneras al mantener a nuestro pueblo mirando solo hacia Estados Unidos para la solución de nuestros muchos problemas. Estos problemas están condensados ahora en una crisis monumental que se profundiza cada día más, y que le roba a nuestro pueblo sus mejores recursos económicos y humanos y entorpece su capacidad de imaginar un país construido por y para las y los puertorriqueños.
El mito de la dependencia inevitable se quiebra cuando el pueblo comprende que el colonialismo y la dependencia van de la mano y son la camisa de fuerza que impiden su desarrollo. Esa es la gran disyuntiva que vive nuestro pueblo hoy, cuando tiene que cargar sobre sus hombros el peso de la colonia que colapsa, y pagar el alto precio de la dependencia en todas las áreas  fundamentales de su quehacer cotidiano, como por ejemplo, la energía.
Es imperativo que el pueblo puertorriqueño tome el control de su sistema energético y lo conduzca por otro rumbo. Sin energía eléctrica estable, asequible y sostenible  no es posible un desarrollo económico y social vigoroso para ningún conglomerado humano y ningún país. En Puerto Rico, la crisis del sistema eléctrico tiene su raíz en nuestra condición colonial. La odiosa privatización del sistema de transmisión y distribución eléctrica a través del contrato con LUMA Energy,  y el estado frágil y caótico de las plantas generatrices de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) son solo las dos manifestaciones más visibles de una crisis más profunda que incluye la enorme dependencia que tiene Puerto Rico de combustibles fósiles importados que no posee, como el petróleo y sus derivados, y el gas natural licuado, junto a la cadena y candado de las leyes de cabotaje (Ley Jones de 1920), que atan a nuestro país al trafico marítimo en embarcaciones de matrícula estadounidense. La ley Jones de 1920  tiene el efecto de encarecer artificialmente el transporte de combustible a Puerto Rico, y prohíbe el libre tránsito de embarcaciones desde  mercados energéticos alternos a Estados Unidos.  También nos obliga a pagar el costo de la marina mercante norteamericana, la más cara del transporte marítimo en el mundo.
En días recientes hemos visto dos ejemplos flagrantes de la injusticia colonial de las leyes de cabotaje, cuando se obligó a Puerto Rico a solicitar dispensa especial del presidente de Estados Unidos para recibir dos barcazas con combustible de emergencia, una con diésel para los hospitales de Ponce, sin luz por el paso de la tormenta Fiona, y otra con gas natural para la planta Ecoeléctrica, y así tratar de evitar más apagones generalizados. El que un país deba vivir a merced de las dispensas caprichosas de otro para recibir y transportar energía no sólo es esclavitud colonial, sino un desafío a los derechos humanos de una población de millones de personas.
Un estudio de agosto 2022 por analistas del Instituto Cato de Estados Unidos, entidad de análisis sobre políticas públicas e  impacto económico de tendencia conservadora, concluyó que las leyes de cabotaje son dañinas y discriminatorias contra Puerto Rico. » La ley Jones (1920) ha estado haciendo daño a Puerto Rico por largo tiempo. Es el resultado inevitable del proteccionismo del transporte marítimo  que obstruye la.competencia y requiere el uso de embarcaciones significativamente más costosas para construir y operar que las de otras marinas mercantes de banderas internacionales. Aunque esta ley hace daño a todo el país ( Estados Unidos) , es particularmente onerosa para una isla con grandes retos económicos y altamente dependiente del transporte marítimo. Esa es una realidad que no se puede soslayar ni ignorar, no importa cuántas denuncias sobre «estudios defectuosos» hagan los defensores de la ley Jones».
Para Puerto Rico debía ser obvio hacia donde dirigir sus miras energéticas: hacia las energías renovables del sol y el viento que abundan en nuestro trópico. Está claro que en la transición hacia el logro de esa meta, la utilización de combustibles fósiles importados será necesaria por un tiempo, e igualmente como reserva para emergencias. Lo que no puede seguir siendo es la costosa dependencia casi exclusiva de combustibles fósiles  que tenemos hoy,  la cual unida a la esclavitud de las leyes cabotaje, y al mal gobierno de Puerto Rico y Estados Unidos, tienen a nuestro país sumido en esta crisis profunda.

Edgardo Román Espada: Paladín de los derechos humanos

Edgardo Roman. Fto Cheo Marti

Aunque el  derecho al aborto se ve como uno aislado,  ningún derecho humano es un  derecho aislado. Los derechos humanos todos están ínter-relacionados  y no solo  están ínter-relacionados, sino  que unos dependen de los otros por lo que se tienen que ver siempre como un conjunto porque cuando se  limita un derecho humano, se tiene el efecto cascada sobre los otros derechos humanos. A nivel del plano internacional se ha reconocido que precisamente los derechos humanos deben verse de manera coherente, ínter relacionados, interdependientes ya que esa es una de sus características”.

Palabras del compañero, licenciado Edgardo Román Espada, a CLARIDAD en ocasión de la marcha del Día Internacional de Acción para la salud de las Mujeres, este pasado mes de marzo en el Viejo San Juan.

En la mañana de este martes 18 de octubre recibimos la triste noticia de su  repentino fallecimiento. El compromiso con la defensa de los derechos humanos de Román Espada se recoge no sólo en sus palabras, sino en su trabajo de día a día. Al momento de su deceso era portavoz del Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico. De hecho el domingo Román Espada participó en la presentación del libro, Mujeres Libertarias a través  del Arte, de  la firma de la compañera Delia Cabrera Cruz, actividad celebrada en la placita Roosevelt.

Su trayectoria  incluye haber colaborado en la creación de la Comisión Contra la Pena de Muerte del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, representante por Puerto Rico en la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte. Fue presidente del Colegio entre el 2018 y el 2020 Al presente también era asiduo participante como analista del programa Fuego Cruzado. Militante destacado del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y parte de un sinnúmero de proyectos por la justicia social.

La Junta Directiva y el Colectivo de CLARIDAD se unen a la pena que embarga al pueblo patriota ante la pérdida inesperada de tan valioso compañero. Reciba su familia, la de sangre y la extendida un abrazo fuerte y los deseos de mucha fortaleza ante estos momentos difíciles.

¡Hasta la victoria, siempre!

Los actos de celebración de vida serán el viernes 21 de 9am a 12m en el Colegio de Abogados y Abogadas de puerto Rico y desde las 2:00pm en la funeraria Ehret de Río Piedras.