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De la ceguera al tercer ojo.

 

En Rojo

«Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven».

José Saramago en Ensayo sobre la ceguera.

1.La cuestión de la ceguera es un debate filosófico importante en la modernidad. Para nosotros, los miopes, es una cuestión de vida o muerte. Levantarse en medio de la noche y no encontrar los espejuelos, más que un asunto gnoseológico, es una apuesta a vivir en riesgo. Me he fracturado algún dedo del pie izquierdo y mi frente muestra los estragos de esa condición tan poco comprendida.

Ustedes habrán leído la novela de Saramago. O habrán escuchado que Homero -el griego, no Simpson- era ciego. Hasta su nombre lo explica, Procede de Ὅμηρος (Hómēros), de ὁ μή ὁρῶν (Ò mē òrōn), «el que no ve», «ciego». Como soy especialista en literatura puertorriqueña podría referirme al relato de Alejandro Tapia, “Puerto Rico visto por un cegato sin espejuelos” que no pienso resumir ni reseñar aquí por cuestión de tiempo y espacio.

2. El más ilustre ciego de Latinoamérica, Jorge Luis Borges, escribía:

En el decurso de mis muchas, de mis demasiadas conferencias, he observado que se prefiere lo personal a lo general, lo concreto a lo abstracto. Por consiguiente, empezaré refiriéndome a mi modesta ceguera personal. Modesta, en primer término, porque es ceguera total de un ojo, parcial del otro. Todavía puedo descifrar algunos colores, todavía puedo descifrar el verde y el azul. Hay un color que no me ha sido infiel, el color amarillo. Recuerdo que de chico (si mi hermana está aquí lo recordará también) me demoraba ante unas jaulas del jardín zoológico de Palermo y eran precisamente la jaula del tigre y la del leopardo. Me demoraba ante el oro y el negro del tigre; aún ahora, el amarillo sigue acompañándome. He escrito un poema que se titula «El oro de los tigres» en que me refiero a esa amistad”.

Pensando en esto he tramado pintar las paredes de mi casa de amarillo. De ese modo al menos las paredes serán fieles a mi ceguera, tan poco célebre. Es lo más cerca que estaré del argentino más europeo que haya existido. La verdad sea dicha: es un color cálido que recuerda a los limones maduros y a las abejas que vienen a morir a mi cocina. Con eso bastaría. La ciencia, empero, confirma lo dicho por Borges, es lento en desaparecer. Por algo en el softball, deporte de dominical, se usan pelotas amarillas. Si me preguntan a mí, más allá de la belleza retórica de Borges y de la etimología del nombre griego, prefiero el azul. Además, eso aparte, siempre he querido tener al menos una pared roja. O un tigre. Quizás un leopardo.

3. Perdonen la deriva. El asunto es que no entiendo cómo algunos usan “ la ceguera” como una especie de metáfora fallida de visión alternativa, profunda. ¿Será que no han aterrizado la frente en una pared blanca cuando se dirigen a buscar agua a la cocina en la alta noche?  Las veces que me ha ocurrido tal accidente pienso en Saint Exupéry, y en esa chapucería intelectual de “lo esencial es invisible a los ojos”. Una pared, el filo de un peldaño, la esquina de un viejo acondicionador de aire, ¿son acaso esenciales? Está claro que buscar referencias literarias clásicas parece, paradójicamente, iluminador. A mí me parece de mal gusto. Eso a pesar de que debería pensarse que quien hace tales referencias es alguien con cierta cultura general. Pero por ahí vienen Edipo y Tiresias, favoritos de los pretenciosos.

No se trata tan solo de alusiones literarias. También hay una suerte de acercamientos espirituales que nos presentan la ceguera como proyecto. Como condición. Como puerta. ¿Morada interior?

4. ¿Qué me dicen del “tercer ojo”? Yo es que no tengo claro dónde es que está. Hay ciertas tradiciones espirituales que lo ubican en el entrecejo, pero otras en la glándula pineal. Otras creencias lo ubican en lugares donde el sol no da, Pero siempre es una especie de entrada a un estado de conciencia superior, a una clarividencia interesante porque la evolución nos ha dejado sin ese ojo, atrofiado si queremos, que no ve pero percibe.

Me pregunto si es con ese ojo, el tercero, con el que se mira la realidad cotidiana en Puerto Rico. País en el que la luz (eléctrica) apenas puede percibirse desaparece como herencia fundamental del mundo moderno, los funcionarios gubernamentales ven algo que el resto de los mortales no ven, es decir, perciben luz al final del túnel. La empresa privada que distribuye “luz” funciona por decreto de los que miran con un tercer ojo fruncido por signos de dólar. Lo más jodido es que estos que ven lo que nadie más ve, normalizan la violencia sobre los cuerpos individuales y colectivos. Una vez NO vemos, una vez se destruye una imagen (la de un servicio público, p.e.) se ejerce violencia sin consecuencias. Ese desprecio por lo e-vidente es peligroso. Nos costó 4665 vidas durante la tragedia del huracán María. Nos costó no tener luz durante par de semanas después de una tormenta tropical. Hay barcos varados con combustible porque nadie les ve la bandera norteamericana. Pero el gobernador, por ejemplo, ese iluminado, ve que todo está bien. Para mí que está mirando con ese tercer ojo secular, fruncido de dólares, atrofiado ideológicamente, y que necesitamos VER este cruel diseño como o que es, una guerra de la que tenemos que defendernos.  Usa espendejuelos para mirar.

5.Tenemos más que el leopardo, que el amarillo del tigre, o la parte amarilla del fuego. Nos tenemos. Hay que ver cómo nos organizamos para mirar el paisaje y el país nuevo en construcción.

Perdonen la deriva. No encuentro los espejuelos y lo miro todo con los ojos del corazón.

 

 

Entre las ocho mejores del mundo

Foto Alina Luciano

Especial para CLARIDAD

Al momento de escribir este artículo, apenas han pasado unas horas de la histórica gesta del equipo femenino de baloncesto de obtener por primera vez en su historia el pase a unos cuartos de finales del campeonato mundial adulto de baloncesto.El equipo obtuvo las primeras dos victorias de su historia al vencer a Bosnia y Herzegovina y Corea para adelantar a los cuartos de finales contra Canadá. Independientemente de cuál sea el resultado, el logro es de carácter histórico para nuestra selección. Ese grupo de baloncesto femenino lleva ya cerca de una década haciendo las cosas de manera correcta y ha acumulado un núcleo de jugadoras de primer nivel, entre las que sobresalen Arella Guirantes y la nacionalizada Mia Hollingshed, por mencionar algunas, y un grupo joven como Trinity San Antonio, y Narimar Vargas, quienes se han hecho sentir. Además, las veteranas líderes Tayra Meléndez  y Pamela Rosado han hecho de este un grupo muy especial.

Jerry Batista ha cambiado la cultura

La llegada del entrenador Jerry Batista en 2011 ha sido una bendición al transformar el equipo a uno con una mentalidad defensiva primero  y que mueve el balón constantemente y no juega mucho uno contra uno. Eso es algo que pese a los mejores intentos no se ha podido obtener en el baloncesto masculino y ha creado un ambiente exitoso en el camerino. Para muestra un botón basta: Jennifer O’Neill, quien por muchos años fue la jugadora ofensiva más importante del equipo, ha aceptado el rol de venir del banco y proveer puntos en la segunda unidad.  Eso solo se logra cuando los equipos obtienen un gran nivel de madurez y se pone el colectivo por encima de los personalismos.

Es necesario más apoyo

El baloncesto ha sido por mucho el deporte más discriminado en Puerto Rico en cuanto a su cobertura y forma de presentarse al público. Pero ha llegado la hora de abrir los ojos. Desde hace ya un tiempo, el deporte femenino nos viene dando nuestros mayores logros: Mónica, Jasmine, Amanda y  Adriana, entre otras, y es responsabilidad de todos visualizarlo. Sobre el todo el baloncesto, pues este es un equipo a observar por mucho tiempo. Su demostración de esta semana prueba que la posibilidad de volver al escenario olímpico en los próximos años es real y que de ahora en adelante hay que contar con el baloncesto femenino puertorriqueño.

¡Qué vivan nuestras doce guerreras!

 

Esta semana en la historia

 

29 de septiembre de 1871

Religiosos liberan esclavos en Brasil

Los benedictinos se convierten en la primera orden católica que libera a sus esclavos en ese país. La iglesia se había declarado en contra del tráfico, pero no de la esclavitud, que no fue abolida en Brasil hasta el 1878. Hoy día en el país el ingreso promedio del afrodescendiente es la mitad del ingreso promedio del caucásico con zonas como Bahía donde es apenas una tercera parte (bbc.com).

29 de septiembre de 1906

Invasión imperialista

Veinte años antes del nacimiento de Fidel Castro, miles de tropas yankis re-invaden a Cuba para ejercer control sobre el país y “proteger” a sus ciudadanos. Comienza un período de 2 años y 4 meses sin Gobierno legal: William Taft y Charles H. Magoon fungen como gobernadores provisionales.

30 de septiembre de 1868

Continúa el Grito de Lares

Mueren tres patriotas en lucha en San Sebastián.

30 de septiembre de 2019

Gobierno continúa abuso

Tras dos años del paso del huracán María, el periódico El Vocero destaca “En el limbo 40,000 abonados [de la AEE]”, por una polémica de qué unidades prender para dar servicio eléctrico. En una visita de Wanda Vázquez a la generadora privada Ecoeléctrica, que estaba funcionando a 50% de su capacidad, la gobernadora instó “a los ciudadanos a reducir el consumo de energía eléctrica”.

Octubre de 1945

Puerto Rico en la ONU

En octubre de 1945, al establecerse formalmente la Organización de Naciones Unidas (ONU), Albizu Campos se propuso lograr el reconocimiento por parte de dicho organismo internacional para el Partido Nacionalista como una organización no gubernamental, con la otorgación de un puesto de “observador”. En 1947, el Partido Nacionalista fue reconocido oficialmente por la ONU como una organización no gubernamental con una observadora (Thelma Mielke).

1 de octubre de 1908

Lanzan primer automóvil de venta masiva

El Modelo T de la Ford salió a la venta. El precio básico era $260.oo y con aditamentos subía a $400.oo. Al finalizar su producción en 1927, se habían vendido más de 15 millones de estos autos (marca.com.fordt). En 1908 el salario promedio en EUA (hombres blancos) era 22¢ la hora.

1 de octubre de 1924

Nace Irvin Flores

Nuestro héroe nacional participó del ataque nacionalista al Congreso de EUA el 1ro de marzo de 1954. De Cabo Rojo, junto a 5 hermanos y una hermana fue criado por una tía. Terminó la escuela superior y estudió un curso vocacional de electrónica. En la Insurrección de 1950 participó del ataque al cuartel de policía de Mayagüez, luego fue herido y eventualmente capturado por el FBI por evasión al servicio militar obligatorio. Cuando fue liberado, se mudó a Nueva York desde donde participó en el ataque con Lolita, Andrés y Rafael.

1 de octubre de 1949

Proclama de la República Popular China

Con el derrocamiento del último emperador en 1911, se instauró en China la República. Luego sobrevino una guerra civil de más de veinte años, entre el Kuomintang de derecha en el poder, y el Partido Comunista Chino, dirigido por Mao Zedong. En 1949, con el apoyo soviético, los comunistas resultaron victoriosos y proclamaron la República Popular de China.

1 de octubre de 1985

Represalia terrorista sionista

En búsqueda de destruir a la Organización de Liberación de Palestina, aviones israelíes bombardean la sede de la OLP en Túnez. Además de decenas de palestinos, murieron unos 200 civiles tunecinos.

2 de octubre de 1800

Nace Nathaniel Turner

Esclavo nacido en una plantación de Virginia, EUA, cuando cumplió 30 años organizó una rebelión que dejó un saldo de muertes de aproximadamente 70 blancos y 200 negros

2 de octubre de 1968

Masacre en México

Durante los Juegos Olímpicos, en México, una manifestación de entre 5,000 y 10,000 jóvenes que llena la plaza de Tlatelolco para mostrar sus desacuerdos, no sólo contra la política interna del gobierno federal, sino contra el orden mundial, es salvajemente reprimida a balazos. Al menos 400 estudiantes resultan asesinados.

4 de octubre de 1919

Nace René Marqués

Escritor puertorriqueño, independentista, ensayista, dramaturgo y novelista de una obra caracterizada por la crítica a las oligarquías criollas y la reivindicación de la identidad cultural y política puertorriqueña.

4 de octubre de 1957

Unión Soviética lanza primera nave al espacio

El Sputnik comenzó una “carrera” espacial que revolucionó la transportación humana.

5 de octubre de 1868

Capturan a Manuel Rojas

El jefe militar de la insurrección de Lares, fue capturado en el barrio Río Prieto de ese pueblo; fue condenado a muerte, pero su sentencia fue conmutada por diez años de prisión. Rojas fue torturado tan cruelmente que terminó desfigurado.

5 al 14 de octubre de 1582

Días desaparecidos de la historia

Estos días “no existieron”, al decretarse en Europa el calendario gregoriano, se pasó de la noche del día 4 a la madrugada del 15 de octubre de 1582.

Fuentes principales:
historia.nationalgeographic.com.es; www.hoyenlahistoria.com, facebook.com/dariow.ortizseda; Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; y otros calendarios consultados por José M. Escoda

 

 

Un País en la oscuridad

Foto Alina Luciano

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

No hay explicación técnica para que el país completo se haya quedado a oscuras tras el paso del huracán Fiona, mucho menos para que a más de cinco días todavía haya pueblos enteros sin el servicio. Entrevistados por CLARIDAD atribuyen la situación, no al evento atmosférico, sino a una empresa que no tiene ni la experiencia ni el personal necesario, que subestima los daños que puede ocasionar un evento de la naturaleza de una tormenta o huracán y a una política pública errada: la privatización sin supervisión.

Para presidente de la UTIER (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego), Ángel Figueroa Jaramillo, no se puede utilizar el impacto del paso de Fiona, huracán categoría 1, como una razón para que el país entero se haya quedado sin luz. Este relató que si se mira el historial de los huracanes desde Hugo en el 1989, solo en dos ocasiones ha ocurrido que el país se ha quedado el 100 por 100 sin servicio. La primera vez fue en el 2004, con la tormenta Jeanne, que sin la tormenta haber tocado al país el Gobierno decidió apagar el sistema; por lo tanto, no fue el efecto de la tormenta. La segunda vez fue María, un huracán categoría cuatro. Antes de María, el huracán que más porciento de personas dejó sin servicio eléctrico, el 96 %, fue George, en el 1998, que cruzó a Puerto Rico de un lado a otro con vientos de 115 millas por hora.

En el caso de Hugo, que impactó el lado este el país, el área sur y oeste se mantuvo con servicio. Es por eso que Figueroa Jaramillo insiste en que no hay una explicación técnica para que con el paso de Fiona todo el país se haya quedado sin luz.

A menos que LUMA presente una explicación coherente de por qué se apagó el país   —la cual no ha presentado—, no hay razón técnica para ello, añadió. Inclusive, se puede separar el norte del sur para efectos de que el sistema no se apague, debido a que cuando el sistema se apaga 100 % el problema es que para volver a prenderlo sí se tarda casi dos días, observó.

Al afirmar que LUMA no estaba preparada para enfrentar el huracán que pasó (ni de ningún otro), trajo a la atención la revelación hecha por el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, de que los pilotos de la Unidad de Operaciones Aéreas de LUMA no están certificados y que su jefe renunció en medio de la emergencia. Esa unidad cuenta con cuatro helicópteros que le fueron traspasados de la Autoridad de Energía Eléctrica a LUMA con la privatización. Figueroa Jaramillo dijo que se supone que estos pilotos tienen que estar certificados por la Administración Federal de Aviación (FDA, siglas en inglés), por lo que la falta de esta certificación no permitió que LE sobrevolara las líneas de transmisión de inmediato luego del huracán. Según reveló Acevedo Vilá, esta tuvo que contratar a la empresa privada Master Link para inspeccionar esas líneas.

“Por lo tanto, viendo ese escenario y, como pasó hace dos meses, que el sistema se cayó la mitad porque las líneas de transmisión estaban malas, uno puede pensar que las líneas se dañaron por falta de poda de vegetación”. El presidente de la UTIER entiende que todo apunta a que no se hizo mantenimiento preventivo.

Además refutó que la falta de trabajos de la reconstrucción de los daños que dejó María al sistema es lo que ahora haya ocasionado la falta de servicio. Lo que ocurrió es una cuestión operacional, precisó. A la interrogante de cuánto se estima que puede tardar el regreso al servicio por completo, explicó que eso va a depender de las líneas de transmisión que estén disponibles, de ser cierto, para que en los próximos días se comiencen a encender las plantas de generación.

Flojas las excusas de LUMA

Por otra parte, el profesor de ingeniería eléctrica Agustín Irrizary calificó de flojas las excusas que ofrece LUMA por la falta de servicio. “LUMA no tiene experiencia, no sabe a lo que se enfrenta, subestima los daños que puede ocasionar un evento de esta naturaleza. LUMA vino a aprender con nosotros”. El exrepresentante por los consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE también apuntó que la AEE sacaba sus helicópteros a inspeccionar los sistemas de transmisión tan pronto pasaban los vientos de un evento atmosférico, mientras que LE se tardó 24 horas.

El profesor Irrizary refutó la excusa de LUMA de que la falta de servicio se deba a la falta de generación. Al momento de esta entrevista —cuatro días después del evento—ya deberían haber entrado en operación todas las centrales grandes como Costa Azul y Aguirre, por lo que de ser así, debía de haber toda la generación necesaria. “La rapidez con que LUMA se está moviendo no pinta nada bien”, le preocupa. En el caso específico de Mayagüez, donde vive, no ha visto ningún camión de LUMA.

Para él, LUMA está jugando un juego político al anunciar cada vez que la luz llega a lugares del Área Metropolitana.Pero no ve que esté fluyendo información de los daños en los pueblos. Si LUMA, el Gobierno e incluso la Autoridad de Acueductos no sienten la presión de los residentes de esos lugares,“no se mueven”.

A su juicio, la pregunta clave que LUMA debe contestar es cuántas subestaciones de transmisión, de las 400 que tiene están operando; cuántas necesitan reparación; si hubo daño en las líneas de transmisión. Esa información daría una mejor radiografía de cuál es el estado de la situación. El profesor Irrizary, quien es miembro de la coalición Queremos Sol, observó que por nuestra posición geográfica, la alternativa energética para el país debe ser la energía solar dado que aun cuando el sistema de transmisión se pueda fortalecer, comoquiera somos vulnerables a huracanes. “No hay una línea de transmisión 100 % segura contra las huracanes, eso no existe”.

El fracaso de una política pública

“Lo que vemos aquí es el fracaso de una política pública, la forma en que se manejan los haberes del gobierno por parte del gobernador y la Legislatura. El depender para el manejo de la transmisión y distribución de un operador contratado al cual se les está dando poca o ninguna supervisión y además se le transfirieron todos los deberes y facultades de la AEE ha creado una situación de falta de control, de falta del establecimiento de una manera ordenada de cómo se soluciona, no solo esta crisis en que estamos, sino de cómo se opera de ordinario el sistema de energía en Puerto Rico”, manifestó, el actual representante de los consumidores en la JG de la AEE, Tomás Torres Placa.

El ingeniero y planificador se reiteró en su señalamiento que el operador privado del sistema de distribución y transmisión no está recibiendo la supervisión estricta que requiere, lo que demanda cambios en el contrato e incluso cambios en la gerencia de LE. Una prueba de sus denuncias es que la JG de la AEE no discute ni siquiera cuánto será el costo de la reparación del servicio, debido a que la ley 120 le removió todos los poderes y facultades a la AEE de la Transmisión y Distribución y se lo dio al operador, que solo es supervisado por la Autoridad de Alianzas Público privadas (AP3).

“Es fundamental derogar la ley 120. LUMA es quien único sabrá cuánto nos costó la emergencia y, dado a que el país fue declarado zona de emergencia, mucho de los costos van a ser subsidiados por el Gobierno federal. Por ahora aquí lo más importante es el tiempo. No vamos a saber cuál es la magnitud de esta avería, por qué se ha tardado tanto y por qué sectores que no fueron afectados directamente por el huracán, a cuatro días del mismo, siguen sin servicio”.

Según el portal del Gobierno de Puerto Rico, para este lunes, 26 de septiembre, a siete días del embate del huracán que pasó por el suroeste, solo el 58,% de los clientes tenía el servicio de luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Será Otra Cosa: Me pregunto

Especial para En Rojo

A dos días del paso de Fiona salí a caminar por el barrio. El recuerdo desolador del huracán María no se hizo esperar. Recordé las tardes en que después de la tormenta salíamos buscando no solo señal telefónica para intentar hablar con nuestros familiares y amigos, o carga para los aparatos electrónicos sino también agua fresca para tomar, hielo, alguna comida caliente y, de ñapa, quizá, toparnos con la cerveza fría que nos ayudaría a soltar un poco el nudo que llevábamos en la garganta. El alivio que nos proporcionaría el refrigerio no duraría demasiado, pues al anochecer, alumbrados por la luz de la luna y obligados por el toque de queda, volveríamos a la casa para en medio de la penumbra encender la radio. Ese radio de baterías con que muy probablemente nos aprovisionó un vecino, algún amigo o amiga, o simplemente un desconocido que supo de nuestra necesidad, sería el aparato que más conectados nos mantendría a la terrible realidad que enfrentábamos. Tanto que, a veces, los días y noches de mayor desasosiego había que apagarlo para no perder del todo la esperanza. A través de sus ondas, nos transmitía la preocupación de las familias que, a una semana, y hasta dos después del huracán, aún no tenían noticias de sus seres queridos; pero también nos llegaban los relatos como el del joven que clamaba por las autoridades pertinentes para que fueran a su casa a levantar el cuerpo de su madre, doña Carmen María Meléndez Aponte, de Utuado, quien falleciera del corazón a causa de la fuerte impresión que le provocó el huracán, según indicara su hijo. El joven esperó nueve días por la respuesta. A este reclamo se sumó el de la familia de don Teodoro Colón Rodríguez, de Orocovis, quienes igualmente tuvieron que esperar varios días para poder sacar su cuerpo de la casa.

Nos llegaban además las noticias de accidentes, muchos de ellos fatales, de ciudadanos que ante la desesperación por la falta de los servicios esenciales arriesgaron sus vidas intentando reestablecerlos. Madres y mujeres solas, muchas, también se vieron con la urgencia de llamar a la radio, día tras día, para pedir ayuda. Comenzaba a escasear la comida, el agua potable, las medicinas. Se les había ido el techo; necesitaban salir de sus casas porque ya no eran seguras; el tendido eléctrico, «vivo», cayó en los patios donde los niños jugaban. Muchos otros ciudadanos daban voces de advertencia sobre los árboles y postes que pendían de un hilo a la orilla de las carreteras amenazando con caerse, y también sobre los ya caídos que obstruían el paso y que de no ser por las brigadas voluntarias de la comunidad quedarían allí como escombros que probablemente nunca serían removidos por las agencias correspondientes por falta de equipo, personal, planificación, etc. Así, minuto tras minuto, las peticiones de ayuda y el reporte de situaciones de emergencia en lugar de ir disminuyendo con el paso del tiempo, aumentaban a medida que la gente lograba establecer comunicación. Entonces se sumarían nuevos relatos y reclamos, los de los familiares de las víctimas que todavía a tres meses (y hasta más) de la tormenta no pudieron recibir la debida atención médica, los tratamientos y demás cuidados requeridos para salvarles la vida, por causa del hacinamiento, la falta de generadores, medicamentos u oxígeno en los hospitales y demás centros de tratamiento y atención al paciente.

Tampoco tardaron en aparecer las denuncias sobre los suministros no repartidos o mal distribuidos, las declaraciones sobre el mal manejo de las ayudas económicas, sobre la respuesta tardía e insuficiente de FEMA, y posteriormente y para no dejar nada tras bambalinas, la advertencia sobre los vagones escondidos con posible ayuda humanitaria y sobre el ocultamiento de las cifras de los muertos. En fin, se trataba de informes, relatos, querellas, peticiones y denuncias que sacaron a la luz la realidad de la debacle de nuestro gobierno que, aunque fácil de intuir, era mayor de lo que hasta entonces habíamos visto. Quizá más que nunca quedó en evidencia su ineptitud; su incapacidad para el manejo efectivo de las emergencias, su falta de planificación, la fragilidad de nuestra infraestructura tras años de desatención irresponsable y negligente. Pero sobre todo dos cosas nos debieron haber quedado muy claras. La primera, la falta de empatía, solidaridad, compromiso y sensibilidad de nuestros dirigentes hacia el pueblo. La segunda, que somos un pueblo con tremendos ovarios, de esos que resisten y enfrentan la adversidad de manera extraordinaria, de esos que demuestran que «Solo el pueblo Salva al Pueblo».

Si bien fueron muchos, muchísimos, los días que escuchamos la radio en espera de mejores noticias, no hubo una sola transmisión que no diera cuenta de nuestra fortaleza, de nuestra capacidad para la brega y de nuestra solidaridad. Y a ese recuerdo es al que hoy después del azote de Fiona quiero aferrarme. Me aferro al recuerdo de que el radio de baterías que todavía conservo fue el regalo que me hiciera una señora querida que llegó a mí, desde lejos y a pie, dos días después de María solo para eso. Me aferro también al recuerdo de que hubo unos señores de la comunidad que ayudaron a la familia de don Teodoro Colón Rodríguez a sacar su cuerpo de la casa atravesando la maleza y la quebrada crecida, también al recuerdo de los amigos que nos dieron una visita para hacernos compañía, y al de aquél o aquellos otros, otras, que ofrecieron a quienes perdieron su casa un lugar seguro en las suyas o un plato de comida caliente y ropa limpia. Pero mientras escribo esto desde el mismo sofá en el que por largas semanas me hundí después de María y veo a la distancia mí pequeño radio de baterías confirmo que, de entre todas esas cosas que recuerdo sobre nosotros lo que no deberíamos olvidar jamás es que nuestro gobierno nos mintió, nos robó y se burló de nosotros. Y con Fiona constatamos, una vez más, que no ha dejado de hacerlo.

Entonces, me pregunto cuánto más podremos aguantar viviendo del orgullo de sabernos un pueblo resiliente y solidario, cuánto más tendremos que asumir nosotros, por cuenta propia, las responsabilidades que le corresponden a nuestros gobernantes. Cuánto más aguantar la jodienda de la planta eléctrica o de la penumbra, los baños a pañito húmedo, la jamonilla y las salchichas. Con tanta carencia que ni los servicios esenciales nos los pueden garantizar, ¿qué calidad de vida podemos darle así a nuestros ancianos, enfermos y niños?