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Mirada al País-La estadidad: ¿ideal o negocio?

 

Especial para CLARIDAD

 

En una entrevista que se le hiciera a Pedro Albizu Campos publicada el 8 de febrero de 1930, en el periódico El Mundo, el dirigente nacionalista afirmó que en Puerto Rico se vivía la hora del desencanto. En el contexto de una crisis económica, social y política de enormes proporciones, el desencanto, según Albizu, sería completo después de las elecciones de 1932 porque los partidos políticos se limitarían “a luchar como siempre por las posiciones coloniales”.

Hizo agudos comentarios sobre los diferentes partidos coloniales. Sus expresiones sobre el partido que afirmaba defender la estadidad para Puerto Rico merecen una cuidadosa atención.

“El llamado Partido Republicano de Puerto Rico cometió el más grave error al enajenar por medio del consejo ejecutivo a los intereses invasores todas las fuentes de riqueza: vías de comunicación, franquicias, etc., con la vana esperanza de que con su política suicida se iba a congraciar con los poderes norteamericanos y hacer viable de esa manera la creación de un estado norteamericano en Puerto Rico, cuando, en realidad, lo que hacía era destruir toda posibilidad para la creación de tal estado porque esa política ha conducido al desplazamiento del portorriqueño por el norteamericano convirtiendo a Puerto Rico de un país soberano en lo económico como lo era en 1898 en una colonia de peones perteneciente a una fábrica norteamericana en el 1930.”

El núcleo del pensamiento albizuista era sencillo: si el país, como conjunto de intereses económicos, permitía el desplazamiento de la riqueza social a manos de grandes intereses capitalistas estadounidenses, perdía la base material necesaria para negociar la transformación de la isla en un estado federado. En otras palabras, la entrega de la riqueza local a manos del capital extranjero bloqueaba el camino hacia la estadidad. La agudeza de la observación de Albizu tenía una base material muy concreta. Surgía de la aguda concepción de que la posibilidad o necesidad histórica de la independencia de Puerto Rico se apoyaba en la urgencia de recuperar la riqueza material del país. La independencia no podía reducirse a una cuestión jurídica, como tampoco podía reducirse a una cuestión jurídica la búsqueda de la estadidad. Ambas direcciones, aunque opuestas, se apoyaban en una misma necesidad: tener control de la riqueza del país. La actitud de docilidad de los estadistas, su disposición a entregar los recursos del país al poder imperial, reduciría su movimiento a una política de palabras vacías, sin capacidad de acción concreta efectiva. Es decir, a una retórica descolonizadora desplegada sobre un proceso de colonización que seguía su curso implacable.

Se trata de un pensamiento con curiosas consecuencias. La pérdida progresiva del control de nuestra riqueza local dejaba sin contenido la aspiración a la estadidad. Hundía el país en la tierra movediza del coloniaje. Ahora bien, también dificultaba el camino hacia la independencia. En este cruce de caminos opuestos había un punto de comunidad. Para ambas propuestas, estadidad e independencia, era imprescindible luchar por el control de la riqueza material del país. El rumbo de la historia llevó al movimiento estadista por el camino de un miedo cada vez más irracional a la independencia de Puerto Rico con el resultado de reafirmar el coloniaje. Sin embargo, hubo entre sus dirigentes más destacados una conciencia bastante clara de la importancia de batallar por recuperar la riqueza que se le había ido al país de las manos. Veamos, por ejemplo, las siguientes palabras de José Celso Barbosa, de julio de 1918: “Hagamos por el problema económico lo que hemos realizado por el problema político: dejemos ya de considerar por algún tiempo el problema político como el más importante y principal y dediquemos todas nuestras energías a solucionar el problema económico. Pueblo puertorriqueño: a trabajar sin descanso, con un solo propósito, con un solo objetivo: el de recuperar nuestras tierras y ser dueño de nuestro país.”

José Celso Barbosa detestaba la hipocresía de los que utilizaban la independencia como moneda electoral para ganar elecciones y no hacer nada en la dirección de lograr la soberanía del país. Llegó a pensar que entre estadistas e independentistas existía el punto de convergencia destacado por Albizu años más tarde. Escuchemos estas palabras de Barbosa, de mayo de 1921: “Yo quiero aprovechar esta oportunidad para declarar una vez más que los que verdaderamente son independentistas, sin trabas de ninguna clase, sin mordazas de ninguna especie, esos hombres tienen todo mi respeto y toda mi consideración porque defienden sus doctrinas y las predican y no se esconden para defenderlas ni para predicarlas. Pero a veces yo hablo con un independentista que se dice a sí mismo ‘enragé’ y le digo: ¿Qué le pasa, que no se le oye? Y me contesta: No; es que están tirando piedras, y hay que meterse debajo de la cama… ¡Ah! Y si de esa manera creéis, señores de la mayoría, que vais a ganar algo, estáis equivocados y estáis engañando al pueblo”.

Pero Barbosa no solo criticaba a los independentistas de palabra que, a su vez, actuaban de forma inconsistente, sino que añadía lo siguiente: “Yo no tengo que decir que si yo supiera, por una declaración a la que pudiera prestar verdadera atención, que Puerto Rico habría de ser una colonia permanente, un ‘branch’ de la factoría grande, seguiría protestando y protestando moriría. Por eso yo veo con simpatía a los independentistas a espuela limpia: porque se confunden con nosotros en la aspiración suprema. Ellos quieren la soberanía aparte, separada, la soberanía nacional de Puerto Rico; nosotros pedimos esa misma soberanía dentro de la gran Unión Americana. Lo demás… es querer seguir engañando al pueblo”.

Han pasado más de cien años desde que se pronunciaran esas palabras. La declaración que buscaba Barbosa para prestarle verdadera atención no puede ser más clara: se deriva de una experiencia colonial que no parece tener fin. Mientras tanto, el movimiento estadista se ha ido alejando del ideal de Barbosa que no podía concebir la estadidad como un proceso de pérdida consistente de la riqueza del país. Peor aún, el partido que hoy representa supuestamente la estadidad, el Partido Nuevo Progresista, ha sido el más enérgico de los dos partidos de gobierno en la política neoliberal de privatización y venta de la riqueza del país al capital extranjero. El resultado de tal política neoliberal ha sido hundir a Puerto Rico en un pantano colonial más profundo y pestilente. Como secuela de esta política, Puerto Rico ha vivido un alarmante retroceso histórico con la imposición congresional de la bochornosa Junta de Control Fiscal. ¿Dónde ha estado la protesta “estadista” contra esa política de mayor desnudez dictatorial?

No hay tal protesta porque tampoco hay un verdadero movimiento estadista en el sentido expresado por Barbosa. Lo que hemos visto es una pandilla de vendedores de la riqueza del país que se ha lucrado con las migajas que caen del plato grande de la entrega de las corporaciones y entidades públicas, y otra pandilla enriqueciéndose con el virus de la corrupción y mal uso de la enorme catarata de fondos federales que llega a Puerto Rico como resultado de huracanes, terremotos, pandemias, así como de la miseria que el capitalismo neoliberal ha ido regando por toda la isla.

No hay ya “ideal” posible relacionado con la estadidad. Lo que ha prevalecido es un negocio podrido que enriquece a muy pocos, hunde en la miseria dependiente a muchos, y desmoraliza a toda la sociedad con una política de entrega y corrupción. El viejo ideal de hace muchas décadas ha sido convertido en un negocio por un relevo de mercaderes, que incapacitados para la transformación agrícola-industrial del país, lo venden día tras día, envuelto en una retórica desgastada de igualdad. Mientras tanto, sus acciones cosechan una sociedad abrumada por la inequidad y formas irracionales de violencia diaria contra mujeres, niños- niñas, y ciudadana y cuidadanos mayores. Ante esta invasión de mercaderes en el templo del país, ¿quién sacará el látigo?

 

 

Rotundo No a las escuelas Alianzas en el casco de Río Piedras

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Sin la carta de certificación del Departamento de Educación (DE), sin permiso de uso de parte del Municipio de San Juan (MSJ), con toda una comunidad en contra, la corporación Paradiso College Preparatory, está operando como escuela chárter desde el 16 de agosto.

La situación fue denunciada por la Junta Comunitaria de Río Piedras, cuyo rol facultado por la ley (ley 75 -95) es el de velar y garantizar la participación ciudadana en los procesos de rehabilitación del casco urbano de Río Piedras. La Junta Comunitaria, en comunicado de prensa suscrito por su presidenta Jackie García y el vicepresidente Channiel Peñaloza, demandaron del Municipio de San Juan y de la secretaria del DE, Yanira Raíces Vega, a que cumplan con las leyes y no permitan que a padres y madres de la comunidad de Río Piedras se le creen falsas expectativas sobre el derecho a la educación de sus hijos e hijas.

Los denunciantes revelaron que el pasado 3 de agosto de 2023, la Junta Comunitaria y el Fideicomiso para el Desarrollo de Río Piedras, le comunicaron al representante de la corporación, al Municipio y al DE que, como resultado del proceso de consulta requerido por la ley que faculta a las escuelas “alianzas”, la comunidad riopedrense se opone a la instalación de las Escuelas Alianzas en el Casco Urbano de Río Piedras. Los argumentos esbozados fueron, entre otros, el incumplimiento de procesos de consulta de ubicación y construcción para establecerse en Río Piedras. Las comunidades afirman que su interés es dirigir los esfuerzos de la Ley 75 a lograr que las escuelas públicas de la Zona de Planificación Especial de Río Piedras reciban la atención necesaria.

La ubicación de la citada escuela chárter, en la esquina de la Avenida Ponce de León, frente al conocido edificio La Torre, está a pasos del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), de la Escuela Superior Vila Mayo, y de la Escuela Elemental Luis Muñoz Rivera, en la calle Robles. Si contamos la escuela UHS de la UPR, hay tres escuelas públicas que ya ofrecen los mismos grados que la citada escuela chárter. Otras escuelas públicas en el área de Río Piedras son la Vocacional Miguel Such y la República de Colombia. La Paradiso College -según se anuncian- ofrece los grados de quinto a octavo. Claridad obtuvo información de que se supone que cada año el estudiante sube al próximo grado hasta llegar al cuarto año de escuela superior, pero la escuela no anuncia que tiene esos grados. Los grupos son de 18 a 20 estudiantes, lo que contrasta con la imposición del DE a sus escuelas de que los grupos son de 25, en ocasiones más.

La Junta Comunitaria reveló que el MSJ les confirmó que Paradiso College Preparatory LLC no cuenta con permisos de uso para operar, ya que la propiedad está clasificada CT3, lo que quiere decir comercial turístico intermedio y se requiere de un proceso de consulta de ubicación y una vista pública, lo que no ha ocurrido. Esta clasificación no permite el uso de institución escolar, universidad, escuela o escuela chárter. La corporación con el nombre Paradiso College Preparatory está inscrita cuatro veces en el Departamento de Estado; una como escuela, otra como propietaria y administradora de escuelas, otras dos como bienes raíces. CLARIDAD confirmó que las cuatro corporaciones están inscritas como unas con fines de lucro. Las corporaciones están registradas a nombre de un Roberto Acosta.

En tanto el vice presidente de la JC compartió que madres de niños de Educación Especial le expresaron su preocupación de que después de haber matriculado a sus hijos, les llamaron y les informaron que sus hijos/as no podrían asistir a la escuela porque no contaban con el servicio de terapias para estudiantes de educación especial y asistencia para quienes lo necesitan.

Desde febrero de este año la Junta Comunitaria dio la voz de alerta sobre el establecimiento de la escuela chárter. La JC denunció que la corporación Paradiso College Preparatory ha estado relacionada con la inversionista Kira Golden a través de Brenton Nevares, quien es miembro del equipo de trabajo e incorporación de PCP. Brenton Nevares es a su vez miembro e incorporador de algunas de las cinco corporaciones PR Flips registradas en el Departamento de Estado, corporación de Kira Golden conocida por comprar y desarrollar hospederías de alquiler a corto plazo (Airbnb) en Puerto Rico y últimamente en Río Piedras. También es la propietaria original de los edificios donde serán instaladas las cuatro escuelas de esta corporación en Río Piedras.

Parte de la agenda de desplazamiento

El vice presidente de la Federación de Maestro (FMPR), Edwin Morales, reaccionó a CLARIDAD sobre el establecimiento de la escuela, el que eso es parte de una agenda premeditada que está ligada al desplazamiento de la comunidad de Río Piedras. “Esta persona trabaja con las bienes raíces y además de privatizar la educación con este modelo de negocio lo que busca es aumentar el valor de las viviendas para beneficiar a las personas que representa inversionistas de la Ley 60”.

Compartió que tuvo la oportunidad de reunirse con maestros de las escuelas Vila Mayo y Colombia, quienes le expresaron preocupación porque la escuela chárter les quite su matrícula y por ende se cierren ambos planteles. Apuntó a que el hecho de hacer una escuela en una zona que no tiene esa clasificación, después de nueve consultas en las que la comunidad rechazó la escuela evidencia “que a esa persona no le importa lo que dice la comunidad es obvio que es otro interés el que lo motiva”.

El vicepresidente de la FMPR trajo señaló y cuestionó el que la escuela pueda estar operando sin tener la carta constitutiva del DE, la cual también se requiere para adquirir los seguros de responsabilidad pública sin los cuales tampoco podría operar.

En entrevista por separado el presidente de la Asociación de Maestros (AMPR), Víctor Bonilla, reafirmó la oposición de dicho grupo magisterial a las escuelas alianzas, que es el eufemismo que usa el DE para las escuelas chárter. Señaló que la escuela Vila Mayo, fue una de las visitadas por la AMPR al inicio de este año y se encontró que es una escuela que se había trabajado y aunque faltan algunas áreas por trabajar, la escuela está lista para recibir estudiantes. “Los maestros estaban sumamente preocupados por la apertura de esa escuela chárter, podemos decir que está casi en el patio de la Vila Mayo”.

Precisó que le informaron que la matrícula de la escuela para este año había bajado, a alrededor de 240 a 260 estudiante y según entendía la directora del plantel, algunos de los estudiantes que tenían que estar en la escuela los había absorbido la escuela chárter. Resaltó que las escuelas chárter tienen un efecto dominó porque le cierra plazas a los maestros preparados y los deja fuera del sistema público, defendió que la escuela Vila Mayó tiene unos ofrecimientos extraordinarios. El presidente de la AMPR igual apuntó a que la escuela Paradiso no tiene una certificación para poder abrir.

Bonilla indicó que todavía la Asociación no había tenido la oportunidad de plantearle a la secretaria del DE su posición respecto a las escuelas chárter, pero van a estar muy pendientes. Para ello, dijo, han solicitado que se les incluya en el Comité Ejecutivo IDEAR con tres pilares en mente; uno, que no se aumenten las escuelas “alianzas” más allá de lo que dispone la ley; dos, hacer una investigación sobre el uso de los vales educativos y tercero la negociación colectiva.

CLARIDAD ha tratado de comunicarse con el DE pero no ha tenido respuesta de su oficial de Prensa Alexis Ramos.

 

 

 

 

 

 

Los Fachas no pasaron

 

 

CLARIDAD

La historia es un proceso de avances y retrocesos, pero cuando se produce un empujón hacia atrás de ordinario no se anula por completo el camino andado. Por eso avanzamos. En ocasiones, sin embargo, el retroceso es grande y el costo enorme. Eso ocurrió en Europa durante tercera y cuarta década del siglo XX, como consecuencia del fascismo y el nazismo. Tras el proceso democrático y revolucionario que siguió a la Primera Gran Guerra, el extremismo de derecha apareció y dominó el continente. El costo que esos movimientos representaron para la humanidad fue tan grande que todavía no tenemos una idea certera del mismo. Países enteros quedaron arrasados, comunidades étnicas, como la judía, casi desaparecieron y en uno solo de los estados destrozados, la URSS, la cifra de personas muertas superó los veinte millones.

Tras esa terrible experiencia, pocos pensaron que aquellas ideologías extremas, montadas sobre el exclusivismo racial y el nacionalismo de conquista, pudieran aparecer otra vez como fuerza amenazadora. Sin embargo, la realidad de los últimos años nos indica otra cosa, particularmente en la misma Europa que las creó hace 90 años. En país tras país, el extremismo de derecha está alcanzando el poder de forma directa o en alianza con partidos menos extremistas. En Italia, con Giorgia Meloni como figura principal, los descendientes de Mussolini ya controlan el gobierno, mientras que en Finlandia, dominan siete ministerios. En Austria las encuestas colocan en la delantera a un mal llamado “Partido de la Libertad” para las elecciones del próximo año, y en Alemania los neonazis del AFD ganaron recientemente una elección regional y por primera vez se ubican como una de las principales fuerzas políticas. Mientras tanto, en Francia los dislates del gobierno de Macron le pavimentan el camino a Marine Le Pen.

Una vez más, el odio hacia determinados grupos étnicos, en esta ocasión la constante llegada de inmigrantes alimenta el crecimiento de estos movimientos. Igual que el nazismo con los judíos, se inventan consecuencias apocalípticas como resultado de la inmigración para intentar justificar su odio y buscar apoyo popular fundamentado en el miedo. También enfilan sus cañones contra los avances del feminismo, los derechos de la comunidad LBJTT y la diversidad nacional que se manifiesta en áreas del viejo continente.

Hasta hace poco esos retrocesos que se dan en Europa parecían indetenibles. Por eso desde el resto del continente miraron con mucha aprehensión hacia España cuando el gobierno del socialista Pedro Sánchez optó por convocar elecciones adelantadas para el pasado 23 de julio. “Europa necesita que la apuesta de Sánchez salga bien”, decía un editorial del diario británico The Guardian publicado semanas antes de las elecciones de julio. La constitución y legislación española (y de la mayoría de los países europeos) facultan al ejecutivo en funciones a tomar una decisión de ese tipo, que podría implicar reducir su mandato o, si sale bien, expandirlo por otro término.

La decisión de Sánchez, jefe de gobierno y presidente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se anunció luego conocerse el resultado de las elecciones regionales o autonómicas celebradas el 28 de mayo. Con pocas excepciones, particularmente las de Cataluña y País Vasco, el 28M demostró que tanto la derecha representada por el Partido Popular, como el extremismo franquista que se concentra en Vox, estaban ganando terreno en España. En casi todas las comunidades autónomas la suma de los escaños conseguidos por ambas formaciones sumaba la mayoría absoluta, permitiéndoles controlar los gobiernos regionales. Hasta en regiones tradicionalmente dominadas por el PSOE, como Extremadura, se produjo el mismo resultado, aunque allí los socialistas siguieron siendo el partido más votado. Con el resultado del 28 de mayo se anunciaba en España la misma tendencia que ya recorría Europa y Sánchez optó por intentar detenerla ahora porque en diciembre tal vez sería muy tarde.

Cuando los españoles fueron a las elecciones anticipadas el 23 de julio ya habían transcurrido casi dos meses de las regionales de mayo y en casi todas las comunidades se habían constituido los gobiernos de la coalición PP-Vox. Desde semanas antes de la cita electoral empezaron a conocerse algunas de las acciones de estos entes regionales que retrataban la cara real, no retórica, del extremismo franquista. La censura literaria, desconocida desde hace cuarenta años, apareció en un municipio, mientras que en casi todos los lugares se manifestaron acciones contra inmigrantes, la limitación de derechos a la comunidad LBJTT, el discurso que niega la violencia machista y promueve el sometimiento de la mujer. De igual manera, cobró fuerza el discurso que pretende negar la realidad multinacional española para abrirle paso a la uniformidad al trágala del franquismo.

En ese ambiente se celebraron las elecciones del 23 de julio. Las encuestas anunciaban que aun adelantando elecciones la tendencia de Europa se repetiría en España, pero como ya sabemos, no ocurrió. A pesar de que todavía está por delante un difícil proceso de negociación que permita repetir el gobierno progresista del último cuatrienio, la extrema derecha fue detenida impidiéndoles que puedan formar gobierno junto con el PP. Ahora mismo las opciones son que se mantenga el actual gobierno progresista, lo que parece probable, o nuevas elecciones.

La “apuesta” que mencionaba el editorial de The Guardian le salió bien a Sánchez para alivio de muchos, pero la amenaza del nuevo fascismo sigue planeando sobre Europa.

Mirada al País-Desgobierno

 

Especial para CLARIDAD

Se viven, aquí y en todo el mundo, “tiempos revueltos”. Son muchos los males que coinciden en estos tiempos. Baste mencionar el calentamiento global, la pandemia, las continuas guerras, la violencia generalizada, las interrupciones en las cadenas de suministros, la inflación en precios, la desigualdad socioeconómica, la pobreza, el desamparo… Todo esto, y mucho más, se traduce en inseguridad, en incertidumbre. Siempre hace falta un gobierno efectivo, pero si en algún momento se ha hecho patente tal falta es justo ahora. En estos “tiempos revueltos” es dominante la transición del gobierno al desgobierno. Desde hace ya varias décadas todo parece ir de mal en peor.

El gobierno tiene, como mínimo, la indelegable responsabilidad de garantizarle a la ciudadanía una infraestructura física y social adecuada. La primera se resume en servicios vitales como los del agua y la luz así como los correspondientes a la transportación (redes de calles y carreteras) y al necesario albergue; la segunda está encabezada por la salud, la educación, el orden público y la seguridad social. Esto, huelga recalcarlo, tiene que apoyarse en una buena estructura de tarifas y en un justo y amplio sistema tributario.

Demás está decir que hay diferentes formas de organizar el descargue de tales servicios. La diversidad de resultados es igualmente abundante. En los muchos países de este mundo hay ejemplos que se pueden juzgar positivos, ejemplos a seguir; y también  hay ejemplos notoriamente negativos, ejemplos que no se deben imitar.

El espectro de posibilidades organizativas en la prestación de los servicios públicos es extremadamente amplio y complejo. No obstante, puede reducirse a dos modelos: agencias y corporaciones públicas organizadas para tales efectos o empresas privadas especializadas y debidamente reguladas en función de salvaguardar el interés público. Adviértase que en ambos casos el papel del gobierno es clave, ya sea como productor o como regulador.  Desafortunadamente, el neoliberalismo – la doctrina política de mayor alcance global en estos “tiempos revueltos” – impugna ambos modelos.

El neoliberalismo postula el protagonismo de la empresa privada inscrita en un mercado autorregulable. La fuerza motriz en tal orden es el lucro. El entusiasmo de sus portavoces es tal que en ocasiones se refieren a la propiedad privada como algo “sagrado”. La “libertad” a la que se refieren es a la del empresario, para que haga y deshaga a gusto y gana a nombre del sacrosanto “empresarismo”. Olvidan, convenientemente, que el mercado es una institución social, con su cuota de defectos, y no una deidad.

A la luz de tal ideario no resulta sorpresiva la oposición de los neoliberales – Junta de Control Fiscal, líderes del bipartidismo gobernante, organizaciones empresariales, consultores – al modelo en que las agencias y corporaciones públicas juegan un papel protagónico. Favorecen, claro está, al espacio privado sobre el público, a lo individal sobre lo común, a la competencia sobre la solidaridad. Pero también se oponen al modelo, aunque con menos saña, de las empresas privadas debidamente reguladas. Para ellos la gula no debe tener riendas. Debe estar abierta a la cacería de rentas: ganancias excesivas a base de contratos leoninos, de subsidios y exenciones tributarias, de incumplimiento de órdenes, de degradación ambiental, de privilegios monopolistas, de creatividad contable, de subterfugios jurídicos, de manipulación de precios… Por lo tanto, son los campeones de la desregulación, es decir, del desgobierno.

El desgobierno – eso sí, con presupuesto – es lo que impera en Puerto Rico. Por un lado, se torpedea al espacio público y, por el otro, se la abre el camino a la “libertad” del espacio privado. Basta ver la experiencia con servicios como el de energía eléctrica para apercibirse de esto. Los hoyos en las carreteras – no olvidemos al puente atirantado – resultan emblemáticos. Al descuido con la infraestructura física se añade la tragedia de la infraestructura social. El desastre en los campos de la salud y de la educación es vergonzoso. Los cazadores de rentas se tragan sus presupuestos. A esto hay que sumar el desmantelamiento de la seguridad social (planes de retiro). En fin, no se trata únicamente de privatización, sino de la más descarada claudicación de la gestión gubernamental.

 

 

 

 

 

 

 

 

Huelga sindical de la UPR concluye tras cumplimiento de reclamos

 

 

 

CLARIDAD

La administración universitaria garantizó los aumentos y beneficios que el gremio exigió el pasado febrero.

 El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Puerto Rico (UPR), David Muñoz Hernández, declaró el fin del proceso huelgario de la colectividad el viernes 18 de agosto, al “lograr el cumplimiento de todos los reclamos que exigían, producto del acuerdo de febrero”.

El portavoz del gremio agradeció, en declaraciones escritas, el apoyo de los distintos sectores de la comunidad universitaria durante la manifestación, que tuvo al Recinto de Río Piedras como epicentro. Igualmente, detalló los tres acuerdos concertados con la administración universitaria.

“Efectivo el 30 de agosto del presente, los trabajadores del Sindicato, a quienes corresponda el ajuste salarial, recibirán el retroactivo [salarial] de $8.50 por hora, que data del 2021 al 2022”, citan las expresiones oficiales del organismo representativo. El pago se desembolsará en una nómina especial a cerca de 1,000 empleados de mantenimiento y planta física, de acuerdo la organización sindical.

Por igual, el segundo acuerdo detalla que, a partir del 1 de septiembre, el salario de los empleados beneficiados será ajustado a $9.50 por hora, acompañado por un cheque retroactivo de julio pasado.

“En lo referente al plan médico, el Sindicato continuará el proceso legal que, al presente, está para la consideración del Tribunal Supremo de Puerto Rico”, agregó el grupo sindical.

La huelga comenzó el miércoles, 16 de agosto, en los portones del Recinto de Río Piedras. Al día siguiente, el juez superior del Tribunal de San Juan, Anthony Cuevas, prohibió la obstrucción de las entradas de la UPR.

Durante la noche del miércoles, el grupo sindical accedió a la orden del Tribunal. No obstante, insistió en que el proceso huelgario no cesaría hasta que la Universidad, que anunció una serie de propuestas para el gremio, identificara “otra alternativa para la consideración del Sindicato”.

Los trabajadores del Sindicato reanudarán sus labores el próximo lunes, 21 de agosto.

Representantes de la comunidad universitaria culpan a la gerencia institucional

En entrevista con CLARIDAD, Jannell Santana, presidenta de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND), atribuyó el descontento de los empleados del sistema universitario al desempeño inconsistente de la administración.

“A mí me parece que aquí el gran culpable de lo que está pasando es, simplemente, la administración universitaria con el hecho de no cumplir su palabra, de no tener una comunicación abierta con los gremios, de tomas decisiones unilaterales y ultraviles en algunos momentos, como está pasando con el Sistema de Retiro”, denunció Santana.

Asimismo, ejemplificó su argumento con la petición del presidente de la UPR, Luis A. Ferrao, que propone cerrar el Sistema de Retiros al 1 de agosto. Este fondo para empleados jubilados está protegido bajo un acuerdo fiduciario.

“Vemos aumentos en las matrículas, situaciones precarias en los servicios para estudiantes porque no hay convocatoria. Vemos personas que están haciendo [ocupando] tres o cuatro puestos porque no hay un reclutamiento. Al no haber dinero, parten la soga por lo más finito”, afirmó la portavoz de la Hermandad. También, Santana tildó a la gerencia institucional como “callada” ante las presiones presupuestarias impuestas por la Junta de Control Fiscal (JCF).

“Es bien fácil echarle la culpa a la Junta de Control Fiscal. Sin embargo, vemos cómo, en algunas instancias, uno logra enfrentar y aprobar sus peticiones con la Junta. La universidad, aparte de que no se comunica bien con la Junta, nunca expresa los reclamos”, indicó Santana.

De la misma forma, amplió en cómo la propia administración ha hecho un trabajo detrimental para la comunidad universitaria, como cuando se presentaron los controvertibles planes fiscales de Walter Alomar y Darrell Hillman, quienes presidieron la Junta de Gobierno y la Universidad, respectivamente. Entre otras cosas, los planes esbozaron aumentos de matrícula y ajustes a presupuestos menores.

“El problema es que la Universidad se ve como un gasto y no como una inversión”, aseguró la presidenta del gremio.

Por último, cuestionó que, si bien no hay fondos para contratar más empleados, ¿cómo la universidad aumenta el gasto de nómina continuamente?