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Otra cadena de pago para el pueblo

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Por tercera ocasión la Junta de Control Fiscal volvió a enmendar el plan de ajuste de deuda (PAD) para la Autoridad de Energía Eléctrica (JCF), y presenta un plan que le coloca otra cadena de pago al pueblo de Puerto Rico por los próximos casi 50 años.

Este 10 de febrero la JCF presentó ante la jueza Laura Taylor Swain, que atiende el caso de quiebra del gobierno de Puerto Rico, mediante la ley especial Promesa, un escrito de divulgación del PAD enmendado. Este plan enmendado confirma la imposición de un cargo fijo -la Junta lo llama cargo híbrido- a todos los abonados residenciales no subsidiados de $13.00 mensuales; $16.25 para los abonados llamados comercios pequeños; $800 para comercios intermedios e industriales; $1,800 para comercios e industriales grandes. Estos cargos fijos subirán según se exceda el consumo de 500 kilovatio hora (kvh).

En entrevista el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez, indicó que ya presentado el escrito de divulgación del PAD, este próximo 28 de febrero se supone que comiencen las vistas de objeciones por parte de los acreedores. Si la jueza aprueba la presentación del PAD entonces se iniciaría el proceso de vistas para ver si el plan cumple con los requisitos de la ley Promesa. Entre los elementos que se supone que la jueza tome en consideración es si el PAD, es viable que se pueda pagar, si se ha obtenido la ley habilitadora, pero se supone que lo principal sea que el plan sea viable. “Habrá que ver si el pueblo de Puerto Rico puede aguantar ese cargo”, expresó Emmanuelli Jiménez.

Al planteamiento de quién o quiénes serían los que exponga la parte del pueblo de Puerto Rico, ya que es evidente que eso no lo hace el PAD que presentó la JCF; El experto en la ley Promesa, ley de quiebra y representante legal de la UTIER,que participa en el proceso dijo que hay espacio para que otras organizaciones participen en el proceso, como podrían ser la Cámara de Comercio, los industriales, el comité de acreedores no asegurados, MIDA. “Los llamados líderes empresariales de Puerto Rico, los que tienen capacidad económica que pueden acudir van a pagar ese cargo por 35 años, va haber un momento en que todas las organizaciones comunitarias empresariales tienen la opción de participar”.

El gobernador es un cero a la izquierda

El licenciado Emmanuelli Jiménez, le resto credibilidad a las declaraciones del gobernador de que iba a intervenir en el proceso, para oponerse al cargo. “La expresión del gobernador de que iba a intervenir es un cero a la izquierda porque esa no es la manera de intervenir lo que tiene que hacer el gobernador es aprobar una ley habilitadora que le ponga condiciones a la JCF para el plan de ajuste de la deuda como hizo con la Ley 53 de no recortar las pensiones”. Recordó que el gobernador ya ha vetado dos proyectos aprobados por la Legislatura (PS1429 y PC1883), en los cuales se le imponían condiciones a que un plan de pago entre ellas que no haya aumento en las tarifas, “entonces ahora está llorando por ahí diciendo que va a quejarse con la jueza con ese lloriqueo no llega a ningún lado tiene que hacer lo que debe hacer que es el único poder que tiene el gobierno aprobar la ley habilitadora”. El licenciado reafirmó que el único poder que tiene el gobierno es aprobar la ley habilitadora.

Respecto al PAD presentado denunció que de entrada el plan propone pagar el 50% del valor de la deuda, que primero no ha sido auditada y segundo la propia JCF dice que lo único que se debe son $16 millones.

“Entonces porque si le dice a la juez que lo único que debe son $16 millones ofrece en el plan $5.4 billones de dólares en realidad la Junta es todo un aguaje se tiene que haber gastado cientos de millones de dólares en un caso que lo echaron al zafaron porque le hicieron una propuesta a los bonistas de pagar el 50% conscientes de que no se debía esa cantidad”, manifestó.

Al respecto reparó que los abogados cuando dicen algo al tribunal tienen que estar convencidos de lo que están diciendo, por otro lado los mismos abogados que le dicen a la jueza que lo que se debe son $16 millones hacen ese plan y proponen pagar $5.4 billones, lo que calificó como una barbaridad, además de que debilita el caso. El experto en casos de quiebra hizo las mismas advertencias de economistas de que el PAD va a destruir la economía del país, va a ocasionar el cierre de negocios y la des conexión de la gente por falta de pago, afirmó que eventualmente la economía se va a poner tan mala que va a retrasar también el plan de deuda de los $350 millones de la deuda del gobierno central.

Un detalle que dijo nadie ha visto es que los municipios ahora no están obligados a pagar, pero la Junta se propone eliminar la sección de la ley que exime a los municipios de pagar ese cargo por lo que eventualmente los municipios también tendrán que pagar el cargo fijo.

Además de la deuda de la AEE que se propone la JCF pague el pueblo de Puerto Rico, ya pagamos la deuda del gobierno central $350 millones, y el pago de $1,245 millones de la deuda de la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) la cual está asegurada con los peajes a 40 años.

Editorial       PAD-AEE, hipoteca el futuro de Puerto Rico

 

Los abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (AEE), residenciales, comerciales e institucionales, que mensualmente pagan sus facturas de luz, verán aumentar las mismas por el llamado “cargo híbrido” que forma parte de la negociación del nuevo  Plan de Ajuste de Deuda (PAD) para dicha corporación pública, que aguarda por la aprobación final de la jueza Laura Taylor Swain del Tribunal de Quiebras de la Ley PROMESA. El propuesto PAD fue presentado por la Junta de Control Fiscal (JCF), a tenor con su facultad, otorgada por el Congreso y el Presidente de Estados Unidos, para fiscalizar y manejar las finanzas públicas y reestructurar la deuda de Puerto Rico.

Dicho así, sin mayores detalles, el propuesto PAD parecería casi una buena noticia, de esas que tanto le gustan a los mercados financieros. Pero, en la vida cotidiana del pueblo trabajador puertorriqueño pesa como un baldón la realidad de que habrá de recibir otro aumento más en la factura de luz,  un aumento fijo promedio de $19 mensuales, que deberá pagarse por los próximos 30 años hasta finiquitado el pago de la deuda. A cuánto realmente aumentará la tarifa no se sabe, porque hay varios cargos cuyos costos varían. Ni hablemos del impacto sobre los negocios y otros sectores productivos del país que verán aumentos aún mayores en sus facturas. Diecinueve dólares se dice fácil y debe parecerle poco a los miembros de la JCF, al círculo privilegiado de la alta oficialidad del Gobierno de Puerto Rico o al segmento del 1% de la población que cuenta con los recursos para pagar eso y mucho más. Pero, para la clase media y trabajadora que ya carga con el peso de los sucesivos aumentos en todos los renglones: tarifas de luz, agua potable, peajes y otros servicios públicos, más el alza en el costo de alimentos, medicamentos  y otros productos y servicios de primera necesidad. Para ellos, afrontar ahora otro aumento fijo, permanente y sustancial en la tarifa de luz, es abusivo.

Por otro lado, el acuerdo es desbalanceado.  Solo cuenta con el aval de tres de las principales clases de acreedores de la AEE. El resto se opone o resiste, en un caso de insurrección abierta de los bonistas al proceso de reestructuración de deuda pocas veces visto. Esos acreedores, grandes firmas de “hedge funds” de Estados Unidos, que compraron a precio irrisorio los bonos de la AEE, y ya han recuperado su inversión con creces, siguieron presionando para continuar multiplicando sus ganancias. Y la JCF cedió a sus presiones y  se rindió en su obligación de lograr un acuerdo de mayor balance y justicia para el pueblo de Puerto Rico que, después de todo, no es responsable por las malas acciones de sus gobernantes que lo endeudaron. Un recorte de deuda de apenas un 48% se queda muy por debajo de lo que pudo haberse logrado con una actuación más efectiva por parte de los negociadores de la JCF.

Este PAD es un golpe muy duro para la porción del pueblo puertorriqueño que trabaja, produce,  paga contribuciones al erario y cumple con todas sus obligaciones a fin de mes. Porque nuestra gente sabe visualizar lo que representaría esa condena adicional por 30 años sobre sus ya cargadas espaldas, que los compromete no solo a ellos y ellas, sino también a sus hijos y nietos. Para la clase media y trabajadora de Puerto Rico este es un acuerdo pésimo.

Grupos de expertos, con buen récord de análisis y pronósticos certeros, predicen que el PAD presentado no es sostenible en el tiempo y eventualmente nos conducirá nuevamente a la quiebra. Así lo concluye el Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA), entidad que insiste que este nuevo PA debe ser rechazado.  El análisis de IEEFA  considera factores tales como la capacidad de la economía de Puerto Rico para cargar con la deuda heredada de la AEE, el aumento en los precios de la electricidad que se necesitarán para pagar la deuda antigua y la incapacidad de la AEE y sus sucesores, LUMA y New Fortress Energy, para ofrecer mejoras operativas.  “Las implicaciones de la tasa de pago tanto de la deuda heredada como del uso continuo de combustibles fósiles de alto precio producirán una disfunción fiscal continua, incluida la falta de pago de la deuda, más cambios en el sistema de pensiones y un juego continuo de pagos a los productores de combustible. Este conflicto no es conciliable. El actual plan de restructuración de la deuda sacrifica el capital sólido y la planificación de la gestión de la deuda por las necesidades de los bonistas de la deuda heredada. En efecto, el plan hipoteca el futuro.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡A descubrir! ¡Y a fundar!: Sobre la poesía de Cristina Pérez Díaz

 

Decir que Cristina Pérez Díaz escribe como nadie aquí en Puerto Rico sería un cliché. Prefiero decir entonces que Cristina escribe como tu poeta lirico favorito. Y como tu poeta confesional preferido. Y como tu poeta de vanguardia o experimental o funky fresh predilecto. De hecho, escribe mejor que todos ellos juntos. Y para colmo tiene el descaro—y vamos, la generosidad infinita— para hacerlo en un solo tomo de 126 páginas. El libro es From the founding of the country y fue publicado por La Secta de los Perros, sello editorial bajo el cual han publicado algunos de los poetas líricos y confesionales y experimentales más respetados del país.

El libro está dividido en siete secciones y aunque yo odio las reseñas donde el crítico describe la estructura y contenido del libro, me permito hacer un repaso relámpago de los contenidos de From the founding.

El libro comienza con “La cena de la víspera” donde la autora escenifica un encuentro entre Platón, Manuel Ramos Otero, Walt Whitman, Virginia Woolf, James Baldwin, Jacques Derrida y Ramos Otero otra vez, solo que esta vez traducido al inglés por la autora. De estos, Whitman y el poeta de Manatí son los referentes-fantasmas que más se repiten a lo largo del libro. Cristina no ofrece traducciones ni del griego, ni del francés ni del inglés—porque vamos, si bien la poesía puede salvar vidas, la mejor literatura se hace así, sin salvavidas. En ese sentido, este libro es purito naufragio. Ahora bien, para efectos de esta reseña mejor quedémonos en puerto seguro. Cita la autora de Ramos Otero: “Cada isla nos seduce, nos obliga a naufragar, a llegar, llegar, llegar, a inventar un verbo nuevo.” El verbo es amar. Pero la autora opta por otros—mucho más inquietantes—en sustitución. Aquí cito de algunos poemas salteados:

 

We need a new verb, what would it be, elegy?

 

We need a new verb, what would it be, limb?

 

How we innovated!

How we cheered up!

How we exhausted!

 

En ninguna parte del libro dice “how we loved.” Pero de eso se trata el asunto. Conviene aquí recordar lo que propone el filósofo francés Alain Badiou—que yo leí en inglés—en torno al amor y el cambio radical que este provoca en quienes se aman: “What kind of world does one see when one experiences it from the point of view of two and not one?” From the founding contesta esta pregunta desde la perspectiva de dos mujeres (Josephine y la ‘yo’ de estas páginas) que se aman y que no se quieren levantar de la cama un domingo—todos los días son domingo—y que tienen la onerosa pero hermosísima tarea de fundar un país. Las restantes seis secciones, detallarán, a su manera, los pormoneres de esta gesta de la imaginación.

En la segunda sección, titulada “The Garden of Limbs,” la autora abandona el collage de la primera parte, y reúne 16 textos líricos, escuetos, algunos de los cuales leen como intrépidas declaraciones de amor:

 

Your body I will found onto the landscape.

And on the landscape a home.

And I will cut your outline and fold.

And the paper in the shape of a boat.

And I will sail you.

 

I promise endless expeditions.

Y otros vienen cargados de un sentido de pérdida o dejan asomar un duelo previo o previsto:

We begin.

Our country is plenty of us at 27.

Let us meet there: in between our ages.

I bequeath myself to the dust to grow from the grass I love.

Here we start.

On the rocky shore.

En “Sunday expeditions,” la tercera sección, los poemas no solo son más largos sino que tornan parlanchines, narrativos. Es aquí donde las amantes quedan enmarcadas en un contexto sociopolítico específico: están en el norte, Trump está en el poder, la ‘yo’ de los poemas se ha casado con alguien, un él, ante el riesgo de que lo deporten. Estos poemas brillan por su especificidad, por la capacidad de la autora de transformar los patrones y ritmos del diálogo in real life, así como del monólogo interno, en versos maravillosamente ejecutados:

Cat was sick,

She said so she could miss my Reading last night

Today morning, I replied here’s a récipe:

Two liters of wáter

One emergen-C every four hours

Go to Yoga

Rest

Use a Neti Pot

What’s a Neti Pot, she asked

I said omg it Will change your life

It’s a nose irrigator, thinking she is a rather delicate flower

I didn’t write that and the messaging came to an end

Even though I went so far as to suggest singing

Yo tampoco sabía que era un neti pot pero, santo díos, esos versos casi casi cambiaron mi vida. Es el giro, la capacidad de transformación en la poética de Cristina que le permite, de sección en sección cambiar dramáticamente su estilo y su registro sin perder el hilo narrativo. Sin que deje de ser el mismo libro.

En la cuarta sección, “The Future of dust,” el tomo toma un giro meta poético, y los poemas a su vez asumen formas más híbridas (for lack of a better word). Si en la sección anterior los poemas eran parlanchines, cotidianos, aquí la autora—se me antoja— juega con la jerga y el posturing de la academia, los estudios críticos, y los mitines de activistas académicos, que a veces le ponen de sombrero conceptos muy complejos a asuntos muy simples. Los poemas brillan precisamente porque la autora reconoce que todo esto es purito artificio y lo atiende desde el humor y la auto-conciencia:

Why did I write this poem/ instead of hitting on Josephine? What megalomaniac/ decides to found a country because she has/ fallen in love? And what does love, of all things,/ have to do with the business of founding a country?

Vuelvo a Badiou, ahora con la cita completa: “what kind of world does one see when one experiences it from the point of view of two and not one? What is the world when it is experienced, developed and lived from the point of view of difference and not identity? That is what I believe love to be.” La premisa del libro es precisamente esa: que no es tanto lo que vemos en la amada, mucho menos lo que vemos de nosotros reflejado en ella, lo que importa, en lo que concierne al amor, es cómo cambia el panorama, o más bien cómo surge un ímpetu compartido para cambiar el panorama. Hacer otro mundo.

…founding a country is not something one does by stepping into a boat and reaching a territory and erasing the bad verses. Rhyme demands so much more! Consequences ought to be anticipated! Forms should be studied! Ideas molded! Justice embraced! What kind of country do the lovers want to embrace?

La sección cinco—compuesta de un solo texto breve— es una especie de paréntesis y se titula así mismo, “paréntesis” en inglés.  Rescato el comienzo, donde Cristina, parecería profundizar en eso que decía el filósofo francés del “point of view of two and not one.” Y cito:

The lover stands still in front of a thousand/ universes: decompositon, waiting, expectation/ contemplating the landscape, lying on/ the bed, reverberating. But the lovers embark/ in countless expeditions, always in their quest of founding a country.

¡Cuánto depende de ese ‘but’, tal como si se tratara de una carretilla colorada junto a unos pollos! Una amante puede estar quieta en contemplación, y el panorama—no hay duda—es impresionante. Pero son las amantes—en plural—las que se aventuran, las que se exceden, las que se inventan que se fugan para fundar un nuevo país. Esa travesía es la que recoge la penúltima sección “To sail.” Aquí la voz poética se muestra, qué sé yo, algo cansada, o si no cansada, estropeada, y si no estropeada es simplemente que ha pasado tiempo y el trayecto es largo y duro y los verbos inventados para el amor “are depleted.” No obstante, escribe Cristina, “this is the poem and this is the time!” Con signo de exclamación al final. Aquí debo yo hacer mi propio paréntesis y decir algo alguito atrevido o provocador: Ningún otro poeta vivo en Puerto Rico pone signos de exclamación como Cristina. El libro está atiborrado de ellos. Ejemplo:

And you have breasts!

Milky breasts!

I really like it when they are erect.

 

I am erect!

I myself a jutting rock!

Where I am standing now!

From where not I turn my gaze away!

To the vast landscape!

Our country!

Our own country!

dust!

No sé apalabrar muy bien el efecto que tienen en mi como lector. ¡Pero funcionan! De la misma forma que sus cortes de línea y sus puntos finales funcionan también. Y digo más: Pocos poetas del patio versifican como Cristina. Todos leemos más o menos con la misma cadencia, el mismo flow, las mismas líneas que escribimos primero en forma de párrafo y que luego cortamos en la compu para hacerlas lucir como versos, sin pensarlo muchísimo. Esta es otra forma en que este libro representa un quiebre y un asomo hacía otra forma de escribir desde aquí. Hacia una mejor.

La última sección se titula canto primero y en efecto es en español. Y yo no sé si atribuírselo a un déficit de atención, pero cómo explicar que tardé en darme cuenta de que los dos poemas que componen la sección que cierra este volumen no son en inglés. ¿Será que el lenguaje—y aquí estoy parafraseando a la autora—no es más que un adjetivo para la voz? ¿Que este libro soñado en Brooklyn, escrito en inglés, y publicado en Puerto Rico es muestra de que, si bien la poesía es trabajo con y desde el lenguaje, el lenguaje es incidental a la poesía? No sé. Es una cosa muy loca. Y este libro es una cosa muy bella. La dedicatoria, de paso, es bellísima. Dice así: “para mi país.” Yo supongo que se refiere al país de Josephine y la ‘yo’ de estas páginas. Pero no hay nada malo con soñar que sea el nuestro también.

Texto leído en la presentación del libro en la Casa de los Contrafuertes.

 

 

 

 

 

 

No rotundo a la ubicación de una asfaltera en Bayamón

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

“Ninguna agencia ha dado información, estamos bien a oscuras. Cada día un  ciudadano descubre otra cosa. Hay muchas irregularidades e inconsistencias. Nos  han dado tan pocas contestaciones a nuestros reclamos que no nos queda de otra que comenzar a piquetear”.

La portavoz del colectivo Asamblea de Pueblo de Bayamón (APB), Jackeline Hernández Caraballo, se refiere a la negativa de la Oficina de Gerencia de Permisos (OGP), Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA ) y al mismo Municipio Autónomo de Bayamón, a ofrecer información sobre la ubicación de una asfaltera, DB Asphalt, justo al norte del mogote Santa Ana y al lado de la Reserva Natural del Parque Julio Monagas. Ante el silencio gubernamental, un grupo de más de100 residentes de Bayamón llevaron a cabo una manifestación frente a la planta de asfalto el pasado miércoles.

Hernández Caraballo, narró a CLARIDAD que personas que pasan diariamente por el área y  vecinos de las comunidades más cercanas, como Villa España, que queda detrás del mogote, comenzaron a notar movimientos de construcción en el área desde antes del paso del huracán Fiona, en septiembre. Luego, con el derrumbe de parte del mogote debido al huracán, bajo la excusa de motivos de seguridad, el alcalde de Bayamón bloqueó la carretera número 6. Entre los meses de noviembre y diciembre, las comunidades comenzaron a notar una chimenea y es ahí que comienzan a buscar información y se enteran de la intención de ubicar la asfaltera en esa área.

Tanto la APB como residentes de distintas comunidades han tratado de llamar a OGP, al DRNA  y a la alcaldía. En particular, en esta última, en ocasiones han reaccionado de manera grosera a la solicitud de información. “Creo que es bien característico que cada vez que hay algo mal, el gobierno responde con esa actitud, es bien característico. Es hora de que en Bayamón se sepa, porque aquí se vive bajo la mística de que aquí todo está bien, de que en Bayamón nunca se dice nada, porque se invisibiliza. Y ya hoy no”.

Además de colindar con el conocido Parque Monagas, justo al lado queda el Centro de Manejo de Emergencias del municipio; al frente, una empresa de suplido de gas; a pasos, los almacenes de alimentos de la empresa Goya; a metros, la cárcel de mujeres, y detrás del mogote (lado sur), las comunidades de Villa España y El Coquí.

La activista ambiental Myrna Conty, presente en la manifestación, denunció que la DB Asphalt comenzó su ubicación en Guaynabo Sur, en el barrio Guraaguo y Mamey. Describió que esta planta afecta ambos municipios porque está justo al lado del Río Bayamón, que es la colindancia entre Guaynabo y Bayamón. Compartió su sorpresa al visitar la planta en Bayamón y ver que queda detrás del mogote, cuya parte sur se derrumbó encima de la urbanización Villa España con unas fuertes lluvias.

Fotos: Axel Torres

Esta dio a conocer que en Guaynabo se está llevando un proceso de vistas públicas sobre la ubicación de la asfaltera, en el cual ella es interventora, y que en una recién vista se enteraron de que la asfaltera se retira de Guaynabo para irse a Bayamón. La activista denunció que el proceso en Bayamón se hizo en cuartos oscuros y responsabilizó al alcalde, Ramón Luis Rivera, por aprobar un permiso ministerial.

Ángel de Jesús, residente de Villa España presente en la manifestación, denunció a CLARIDAD, que lo primero que averiguaron fue que la Junta de Residentes no le informó a la comunidad sobre este proyecto. La comunidad tampoco recibió ninguna información por parte del municipio, el cual se mostró “tímido” en dar información, dijo. Este expresó preocupación por los efectos en la salud que pueda tener la asfaltera. “Lo que nos importa a nosotros es que tenemos condiciones respiratorias desde el  nacimiento y no queremos enfermarnos, ni nuestras familias. Vemos el deber del Estado, en este caso del municipio, porque es un municipio autónomo: es dejarnos saber el nivel de riesgo en que nosotros estamos”.

El especialista en medicina interna, doctor Ángel González Carrasquillo, también presente en la protesta, expuso que toda la  literatura que ha estudiado es bien concluyente en cuanto a los peligros a la salud pública que implican todas las emisiones de sustancias tóxicas, como el polvo de sílice (polvo cristalino abrasivo)  y el diesel, que provoca el proceso de fabricación del asfalto: “Es quizás de las  emisiones más tóxicas que se conocen”. Está comprobado desde el 2012 que igual que el benceno, que es una sustancia carcinógena que está bien presente en estas emisiones, las monopartículas que surgen de la gravilla que se utiliza en esa construcción y la cantidad de diesel de los camiones que van a circular cerca del proceso más el que se quema en el calentamiento del asfalto provocan emisiones tóxicas al aire.

El doctor, quien es  presidente del Comité de Salud Pública del Colegio de Médicos de Puerto Rico (CMPR), catalogó de  barbaridad el que hayan siquiera considerado colocar esa máquina tan cerca de las comunidades. Advirtió que el  área es una ya bastante peligrosa por toda las otras industrias que hay: “Está el Centro de Emergencias del municipio, el resto de los trabajadores del área, los que frecuentan el parque. Hay una cantidad  de gente que queda en peligro por esta localización, por el afán de lucro de los dueños de la asfaltera”.

Reacciona el alcalde

En horas de la tarde del miércoles, mientras transcurría la manifestación, se dio a conocer que el alcalde hizo declaraciones públicas alegando que el municipio de Bayamón estaba atendiendo las solicitudes de información sobre el proyecto y las querellas presentadas en la OPM . “He dado instrucciones para que dichas querellas se atiendan con todo el rigor y se verifique con las agencias gubernamentales concernidas que todo lo relacionado al proceso de endosos que se requieren para emitir el permiso esté en un cumplimiento con todo los requisitos y reglamentos aplicables”.

Por su parte, la Asamblea de Pueblo de Bayamón reaccionó declarando que lo anunciado por el alcalde era una mera respuesta administrativa y que este no ha asumido una postura en la que responda públicamente si está del lado de los intereses del pueblo o si está del lado de los intereses de los inversionistas del PNP.

“Exigimos el cierre de la asfaltera. Exigimos reparaciones a los daños con los que nos dejaría la construcción mediante la destrucción de un mogote. Y exigimos explicaciones”.

 

 

 

Mirada al País Entender la situación histórica: el fundamento de la convergencia

 

Especial para CLARIDAD

La crisis de los dos partidos de gobierno es inseparable de la política neoliberal que ambos adoptaron de forma oficial a partir de 1988. Es una expresión compleja de la crisis económica profundizada por el fundamentalismo de mercado. El neoliberalismo no creó la crisis, pero agudizó de forma inédita todas sus contradicciones. Al hacerlo alteró de forma nunca antes vista la relación entre lo público y lo privado. El proceso sigue todavía su curso sin ninguna reflexión. Sucede, sin embargo, que la crisis ahora viaja escondida bajo la vestimenta y el disfraz de los fondos federales.

La política neoliberal tiene ya una larga historia. No se pueden olvidar tres procesos principales de privatización ocurridos en la década del 90 del siglo pasado: el sistema de salud, la Telefónica y la administración de la AAA. El caso de la administración de la AAA desembocó en un fracaso doble y fue revertido. Ahora bien, sin dejar de lado pasos decisivos de la andadura neoliberal, como fue la Ley 7 de 2009, su movimiento adquirió una potencia mayor a partir de la quiebra fiscal del gobierno con la aprobación, en 2016, de la Ley PROMESA. Con la presencia de la Junta de Control Fiscal y sus propuestas reformas estructurales se hizo visible algo fundamental: el impulso principal de las privatizaciones viene del Congreso de Estados Unidos. La Junta de Control Fiscal (JCF), como criatura de la Ley PROMESA, ha puesto al descubierto la acción dictatorial directa del Congreso de Estados Unidos sobre Puerto Rico.

Ante esta nueva situación, que ha transformado cualitativamente la política neoliberal en Puerto Rico, la JCF ha desplegado ataques sistemáticos en tres direcciones: hacia la universidad pública (UPR), hacia los municipios, y hacia la Autoridad de Energía Eléctrica. Recientemente el secretario de Hacienda reveló un recaudo de $115.6 millones más de lo esperado, pero el gobierno no hace el más mínimo gesto para aumentar el presupuesto de la UPR, reducido de forma violenta e injustificada. Y aunque quisiera hacer algo, se lo impide su docilidad ante el poder de la JCF.  Me interesa ahora abordar el caso de la privatización de la AEE debido al trasfondo histórico de esta importante corporación pública. Me parece que se ha olvidado un aspecto fundamental de su desarrollo. La Autoridad de Fuentes Fluviales obtuvo el control de la producción de energía eléctrica en tiempos de guerra, con el fin de atender una severa crisis de combustible en la isla como resultado de la incesante actividad de los submarinos alemanes en el Caribe. La situación creada por la guerra, con una peligrosa escasez de combustible, llevó a Tugwell a decir que éramos “como sobrevivientes de un naufragio”. Ante la emergencia existente fue que el presidente Roosevelt firmó la ley de incautación que permitió acabar con las compañías privadas de energía eléctrica. Fue posible, entonces, la integración del sistema eléctrico bajo la Autoridad de Fuentes Fluviales. El desarrollo económico de Puerto Rico, para sacar la sociedad colonial de su terrible situación de pobreza, requirió expropiar los estrechos y mezquinos intereses de las compañías eléctricas privadas. Entre los enemigos principales del proceso expropiatorio estuvo el Congreso federal.

Vale la pena oír el relato de Rexford G. Tugwell, quien fuera entonces gobernador de la isla. “El genio del proyecto era el señor Antonio Lucchetti. Fue él quien, con la ayuda del señor Curry, manejó la incautación y tuvo la responsabilidad subsiguiente de rechazar los intentos por recuperar las propiedades, los cuales, por supuesto, comenzaron de inmediato y continuarían durante dos años. El señor Lucchetti había comenzado hacía un cuarto de siglo antes como ingeniero de irrigación en la costa sur donde el agua se traía de las montañas hacia las secas tierras costeras para utilizarse en las fincas azucareras. De estas operaciones nacieron los desarrollos energéticos gradualmente. Se había forjado su camino a través de muchas batallas legislativas, y una intervención tras otra en el Congreso Federal realizada por los cabilderos de energía privado. Los legisladores populares le habían premiado maravillosamente otorgándole una nueva ley que establecería permanentemente la Autoridad de Fuentes Fluviales; pero hasta ahora los tribunales habían encontrado razones para proteger a las compañías privadas de la expropiación. La orden de incautación convirtió esta temporada oscura en un día brillante.”

Los sicofantes que ahora hablan de una nueva era de energía en Puerto Rico es posible que no sepan que los pasos de la actual privatización de la AEE son un regreso a la temporada oscura del pasado. Tugwell se refirió en ocasiones a la falta de sensibilidad del Congreso y pudo observar que con la presencia cada vez más poderosa de grandes compañías y sus cabilderos, esa institución servía a grandes intereses económicos que bloqueaban los procesos democráticos. Entendió que para modernizar a Puerto Rico y sacarlo de la pobreza hacía falta un proceso de planificación. Debido a que “el capital era holgazán”, era urgente forzar la industrialización desde el gobierno. Tugwell no defendía a Puerto Rico frente al poder de Estados Unidos. No. El desarrollo planificado, con intervención del gobierno, era necesario para suavizar el colonialismo y evitar que Estados Unidos eventualmente perdieran su control sobre Puerto Rico.

La cruda realidad histórica de la política neoliberal ha desembocado en el desmantelamiento de aspectos fundamentales del gobierno cuyo propósito fue darle alguna estabilidad al coloniaje en Puerto Rico. Con la adopción de la política neoliberal, el PPD ha colaborado con el PNP en el desmantelamiento del gobierno y sus logros históricos. Ha propiciado el regreso a una política parecida a la política de la Coalición “anexionista” que combatió desde su fundación en 1938. Al adoptar la misma política neoliberal se parece cada vez más al PNP. Debido a ese parecido creciente comenzamos, desde 2012, a hablar de bipartidismo.

Este trasfondo histórico es necesario para entender los poderes reales que impulsan el neoliberalismo. Si no se insiste en el carácter dictatorial de la JCF, como figura del Congreso, las conversaciones de alianzas, tan urgentes, pueden estar caminando sobre la ilusión. Ante la posibilidad de articular alianzas y transformarlas en un poder de cambio social deben tenerse presente las enormes movilizaciones sociales que se han manifestado contra la política neoliberal durante décadas. Son múltiples y persistentes: marzo 28 de 1990, 1 de octubre de 1997, la huelga del pueblo en julio de 1998, la movilización contra la marina de guerra estadounidense a comienzos del 2000, las movilizaciones contra la Ley 7, sobre todo el 15 de octubre de 2009, las huelgas universitarias de 2010-11 y 2017, las enormes movilizaciones laborales del primero de mayo de 2009, 2017, 2018, las movilizaciones que obligaron la renuncia de Ricardo Rosselló en julio de 2019, y la movilización magisterial del 9 de febrero de 2022, que obligó al gobierno y a la JCF a conceder un aumento salarial de $1,000 mensuales al personal docente del sistema público.

El diálogo de la convergencia es, sin duda, electoral. Pero no debe perder de vista que su contexto es laboral y comunitario. La enumeración de las movilizaciones entre 1990-2022 no se dieron en el ámbito electoral, aunque tuvieron el efecto de debilitar a los dos partidos de gobierno. Mientras ellos desmontaban el gobierno, en un lago de corrupción, la población movilizada fue desmontando su poderío electoral. Ahora ambos partidos tienen estructuras débiles en el contexto de una economía privada en crisis y un estado debilitado. La presencia congresional a través de su figura local, la JCF, lejos de fortalecer el coloniaje lo ha debilitado, desnudándolo. No hay peor exhibición que un rey desnudo caminando por las calles de su colonia. Tienen el poder de los fondos federales, pero cargan con la debilidad de la corrupción federal y local que los acompaña. Una convergencia electoral laboral-comunitaria, en tiempos de cambio climático y campamentos de lucha por el ambiente ante la voracidad del capital, puede dar frutos inesperados si predomina una cultura de respeto y entendimiento.

Publicado en la edición impresa de Enero 2023.