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Reubican sin justificación a docentes de la escuela Padre Rufo

Escuela Padre Rufo. Foto Axel Torres/CLARIDAD

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La comunidad escolar de la Escuela Especializada en Idiomas Padre Rufo, en Santurce, denunció  la acción de la Oficina Regional de San Juan (ORSJ) del Departamento de Educación (DE) de trasladar a tres maestros y el anuncio de la remoción de otros cinco docentes, sin que mediara ningún diálogo con la comunidad escolar

La representante de la Federación de Maestros (FMPR), Lourdes Torres, en entrevista telefónica con CLARIDAD,  puntualizó que dicha escuela ocupa el número 10 de las mejores escuelas de San Juan.  “Nuestro señalamiento va dirigido en torno a que la ubicación de  maestros y maestras debe darse al finalizar el semestre escolar cuando se esté haciendo el proceso de evaluación para conformar una nueva organización escolar. Hacer esos traslados, y más bajo la manera que se hicieron, que no fue bajo el consenso de la facultad completa, fueron decisiones de carácter administrativos que se adjudicaron directamente de la Oficina Regional de San Juan”.

Añadió que esta acción al inicio del segundo semestre lo que provoca es inestabilidad en los estudiantes y maestros, por lo que esos cambios pudieron y debieron haberse atemperado para el nuevo año escolar. Censuró que los argumentos que se les ha dado del DE son de carácter técnico, que ellos tenían que garantizar los derechos de los estudiantes de otras escuelas a recibir educación y que no hay ningún problema porque los estudiantes de la Padre Rufo van a recibir la educación que necesitan.

Las maestras removidas fueron la especializada en Inglés, la especializada en Español Conversacional y la maestra de Salud. Torres expresó que estos cambios, que trastocan el ambiente escolar, no deberían partir solo de una perspectiva administrativa. Deberían también contemplar unos elementos importantes como la filosofía, la pedagogía, que incluye la metodología. Es una decisión que debe siempre poner al estudiante en el centro,  no un asunto tan mecánico como distribuir a un maestro entre tantos estudiantes. “Eso es un poco lo que nos preocupa, vemos que hay un elemento muy frío al momento de tomar las decisiones educativas”.

La representante de la FMPR trajo a la atención que la Padre Rufo es la única escuela pública bilingüe  en el Área Metro y que tienen el conocimiento de que para el próximo semestre el DE va a abrir una escuela charter o escuela alianza, como la llama el DE, en idiomas, lo que también les genera suspicacia de que se hagan cambios de este tipo cuando ya va a iniciar el proceso de matrícula.  Esta otra escuela podría generar un poco de inestabilidad en el proceso de matrícula.

Torres rechazó el argumento por parte del DE de que los traslados no afectarán la especialización de la escuela. “Nosotros entendemos que sí, porque había una maestra especializada en Español Conversacional que fue removida y la  maestra que le daba servicio a los estudiantes angloparlantes, que hablan totalmente en inglés y todavía no tienen las destrezas en español, no tienen maestra, así que nosotros entendemos que a largo plazo podría verse afectada la acreditación.

Por su parte, la orientadora de la escuela, Michell Cintrón, indicó en conversación con CLARIDAD que la escuela tiene una matrícula de 280 estudiantes de sexto grado a nivel superior. Los estudiantes que requieren  a la maestra especializada, en particular los que no hablan español, se quedaron sin esa maestra.  En torno al caso del traslado de la maestra de Salud, informó  que los estudiantes de octavo grado y los de 11y 12,  para los cuales la clase de Salud es requisito de graduación, fueron asignados al maestro de Educación Física para que este les dé la clase.

Expuso que la consecuencia de esto es que el estudiante de sexto grado que viene de la escuela elemental y que está en  un grado de transición viene con mucha energía, todavía están en etapa de la niñez  y la Educación Física  es una de sus clases favoritas, “y entonces, eso lo que hace es impedir  que esos chicos pasen esa etapa de transición con mayor facilidad, con mayor gusto.  Están desvistiendo un santo para vestir otro”. Observó, además, que la pericia del maestro de EF  no es Salud, “le podrá hablar de algunas cosa, pero adentrarse en profundidades para unos temas en específicos, no”.

La orientadora de la escuela Padre Rufo desmintió las declaraciones del secretario del DE, Eliezer Ramos Parés, publicadas en Noticel, de que en la escuela a la que fue trasladada la maestra de Salud, la Escuela William D. Boyce, había la necesidad de atender a 125 estudiantes versus 56 de la Rufo.  Cintrón afirmó que en Rufo son 56 estudiantes y en la otra escuela son 59. “Si  un administrador como la región  de San Juan  desajusta toda una organización escolar para proveerle a tres estudiantes más en otra escuela, para mí eso no es sana administración”, manifestó.

También desmintió las declaraciones del secretario de que el cambio había sido consultado con el Consejo Escolar. La orientadora lamentó que además de querer desarticular toda una organización escolar, no se les está informando ni a la facultad ni a los padres. Los chicos se enteran cuando entran al salón y preguntan qué pasó con el maestro. Defendió que la Escuela Padre Rufo es una de alto rendimiento en la cual los estudiantes  pasan por un proceso de admisión que incluye examen, entrevistas, ensayos y notas: “No es cualquier escuela para quitar maestros de manera arbitraria”. Dado a que la escuela es una especializada, la procedencia de los estudiantes es de diversos sectores,  no solo de Santurce.

El maestro de Educación Física, Carlos Santiago, igual desmintió las declaraciones de que la decisión se haya consultado con el Consejo Escolar. “Eso es falso,  nunca se nos citó, no hay minuta ni hay agenda. No hay nada de que eso haya pasado por el crisol del Consejo. Ningún cambio que se ha hecho ha pasado por el crisol. Todo ha sido tras bastidores”. Reparó que lo que está diciendo el secretario es la información que le da la ORSJ.  “Él no se ha reunido con nosotros, le están llevando información equivocada y él queda mal ante la prensa y ante nosotros”.

Al reiterar que todo ha sido atropellado y que existe un ambiente de desinformación en la escuela, en su caso, en el que ha recaído la responsabilidad de dar la clase de Salud, es obvio que va a atender a los estudiantes  aunque que no es experto en la materia. Tiene asignados seis grupos, cuando la carta circular dispone que sean cinco.

La portavoz de la FMPR indicó que se hizo una petición formal al secretario para una reunión, pero hasta el momento no hay una fecha pautada.

 

Textos para la Chelebración, Homenaje en vida a Joserramón Melendes

 

Testimonio Alberto Prieto

Irreverente y riguroso, Che vive la cultura con naturalidad para la lucha y el conocimiento que nos dé finalmente la libertad. Lo conocí como resultado del libro “La Casa de la Forma“, artefacto simbólico y detonante que supo enseñar el Ptyx mallarmeano, que es a la vez tic e impronta. En sus páginas nos habla de una odisea donde Puerto Rico es metonimia de la humanidad en lucha por liberarse. Es un caso único de erudición y sensibilidad, solo comparable a Alfonso Reyes (que abandonó la poesía) o a Jorge Luis Borges (menos poeta). Puede hablar con conocimiento del sánscrito, Virgilio o la teología medieval uniéndolas con la poesía más vanguardista. Pero que nadie se llame a engaño, debajo de toda su gran estructura cultural y de combate hay un poeta lírico que es quien irradia la magia que está siempre presente. Lo podemos constatar en la sorprendente exposición de su trabajo plástico que podemos ver en el Museo de la música en Ponce. Hoy celebramos a Che, pero también un acontecimiento editorial sin precedentes, los seis libros que acaba de publicar fruto del trabajo de 50 años que ahora por fin nos regala y que se añaden a su vasta biblioteca. Son historia de la poesía del siglo 20 y del 21, para dar sentido a lo que vendrá.

Así emos ido dando testimonio

de lo más frágil: del amor i del frío

solos echados a esta duemebela,

buscando la erbedera del milagro.

Es el misterio lo qe nos alimenta

el ministerio del lenguaje,

de donde medra el ser qe corre sido

str más ser: str naser, latiendo.

I, de nuevo, el fragor se desbarata,

revientan de pupilas las strellas.

(De Cansión de Cobre)

 

Testimonio Yara Meléndez Ordoñez (hija de Che)

Muy buenas noches. Queremos, obviamente, agradecer a todos y cada uno de ustedes por estar aquí. Hacerle un homenaje en vida a la gente no es fácil. A mí me parece que muchas veces es necesario. Como que, ¡caramba!, dejarle saber a la gente que son apreciados, que su trabajo es importante, que su labor es importante y que nutre la labor de otros tantos. Pero no es fácil. Hubiese sido lindo hacérselo de sorpresa, ¿verdad? Que llegara y “¡Eeeeh! ¡Sorpresa!” Pero eso no se dio así y a mí me alegra que eso no se haya dado así, porque como parte de eso y esa discusión, se dio un aspecto que a mí me parece que es bien importante de esta actividad, que es la exposición. Yo estoy segura de que la exposición ha sorprendido a mucha gente, ¿verdad que sí? Que es como que ¡Adiós! ¿Pero Che no era poeta y todas esas cosas? Pues sí, pero además hace aquello. Entonces eso te abre un poquito más la mente de quién es Che. Que para mí siempre ha sido uno de esos asuntos difíciles. Cuando uno es hijo de alguien que es famoso y que es importante para la gente, y que la gente se hace una imagen específica de esas personas, es bien loco para uno. A mí la gente me dice “¡Uy! ¿Ese es el papá tuyo? Ay, eso es un gruñón y es un no sé qué, y es un ‘todo lo otro’.” Y yo acá como que… ¿Ellos están hablando del que va conmigo al cine todas las semanas a ver películas de terror malas? En específico tienen que ser malas, porque vamos a relajarnos, a chavar. ¿Ellos me están hablando de mi papá? ¿El que cada vez que ve un nene chiquito, aunque sea al otro lado del salón va a hacerle gracias y a decirle locuras para que el nene se ría? ¿De verdad que me están hablando de esa persona? ¿El que me pide ir para la playa y le pide a los amigos ir a la playa para respirar salitre? ¿Ese? El que canta. ¡Y como canta! en el carro conmigo. Que me enseña todos los boleros viejos y que canta lindísimo. ¿Ese? ¿De ese es que me hablan? Entonces, pues, es bien curioso porque uno tiene que ver esa dualidad de esa persona pública. Entonces después uno se acuerda ¡Ah, claro! Ese es el mismo que cuando va la gente a que él lea las cosas que escribieron, es fuertísimo. ¡Es fuerte! El mismo que el día que yo saqué una B, me dijo “Eso hay que subirlo”. ¡Una, carajo! Ese mismo que escribe como escribe, por todo lo que sabemos y toda su propuesta, etc., pero por otro lado también, porque él no puede aguantar un lector pasivo. Tiene que ser un lector activo, presente y que esté trabajando duro con él ahí. Entonces, pues sí, ahí uno entiende. Hay esa dualidad, existe, en efecto.

Yo siento mucho que le voy a dar la decepción a él porque me pidió que cantara. Eso no se dio hoy, pero tal vez en otro momento. ¿Pero tú sabes qué? Hay cosas que se tienen que quedar entre uno, para uno. Eso es para nosotros, en el carro. Yo tratando de cantar los boleros que nunca me se las letras, ¡contra! Un día de estos me voy a aprender unos de esos boleros y le voy a dar la sorpresa, y va a ser una sorpresa bonita, para nosotros.

Entonces, pues, uno se tiene que acordar de que él es así de fuerte y que él es así de estricto, porque el arte es importante. A uno se le olvida. El arte es estricto porque es IMPORTANTE, y tú no lo puedes hacer así como así. No se puede. A mí siempre me han preguntado “Diache, ¿cómo tú saliste tan normal con esos 2 papás? No se suponía”. Mi marido dice que se lo pregunta todos los días, aunque él ve otros aspectos que no son tan normales. O sea, una mamá pintora, despistada hasta el tuétano y… Che. Y yo salí bien normal. Es que al fin y al cabo, al final del día ellos sabían que lo más importante de su misión como padres, era darme amor. Eso me lo enseñaron ellos y ahora a mí todo el mundo me dice que soy una madre maravillosa. Todo el mundo me lo dice y a mí me da mucha gracia, pues es como ¡qué chévere!, pero es que tuve los mejores padres. Me habrán dado mucho arte, muchas cosas, mucho conocimiento, mucho toda esa cuestión estricta de la importancia de hacer las cosas bien y todo eso, pero al final del día, mucho amor. Y yo quisiera pensar que todos estamos aquí porque sentimos mucho amor. Mucho amor por su trabajo, mucho amor por su labor, mucho amor por su poesía. Por su poesía. Sí, sí, nos gustan las otras cosas, lo otro que escribe, nos sorprende su arte plástico. Pero es verdaderamente su poesía lo que nos llena, es lo que nos eleva y lo que nos lleva a estar aquí con él. Y, pues, me encantaría que nos leyera algo. Che, ¿tú crees que puedes?

 

Testimonio Alejandro Medina

ARQUEOLOGÍA DE LA PUERTORRIQUEÑIDAD:

Sobre un poeta y la poesía

Conocí a Che en el verano del 2012. Yuri, el hijo de Esteban Valdés, quien fuera mi profesor de arqueología, me había hablado de su papá y de su poesía concreta. Su libro Fuera de trabajo demostraba que se podían reconciliar el compromiso con el arte y la lucha por la independencia en una misma obra, sin que ambos aspectos entraran en conflicto. El encuentro con la poesía de Esteban fue un azote positivo y cuando Yuri me explicó que ese libro se había publicado de manera independiente, a través de la editorial Qease en el año 77, y que el editor detrás de esa editorial era también otro poeta, quise conocer a la persona que, junto a Esteban, había hecho posible que semejante obra llegara hasta nosotros. También me había dicho que Che había publicado un libro suyo llamado La Casa de la forma, quien lo había hecho con las manos. Esto me pareció interesante, porque para ese mismo tiempo, se me había ocurrido publicar un libro de poesía de manera artesanal. Yo estaba trabajando en el Pepe Ganga de Río Piedras, donde diariamente se tiraban a la basura muchas cajas de cartón y se me había ocurrido utilizar ese cartón para encuadernar libros. Un sábado en que regresaba con algunas cajas al hombro pasé por el Burger King y vi a Che sentado en las escaleras de la librería Universitas. Me acordé de lo que me había contado Yuri del poeta, y sin previa presentación le pregunté que si él era Che Melendes. Como salido del “trasfondo de un sueño”, todavía un poco confundido por la pregunta, me contestó que sí, que él era en efecto esa persona. Procedí a preguntarle que si le quedaban copias de La forma de la casa, sin darme cuenta de que había invertido el título del libro; riéndose me corrigió y añadió que le quedaban copias. Le pedí que me trajera una al día siguiente y que pasaría por ella a la misma hora. Al otro día, con más cajas de cartón, pasé a la hora acordada. Me senté y comenzamos a hablar. Che me preguntó que para qué eran las cajas. Le conté que eran para hacer un libro de poesía con materiales reciclados. Preguntó que si yo ya tenía los poemas para el libro, porque no era posible hacer un libro sin tener el contenido de antemano; convirtiéndose, su comentario, en la primera de muchas enseñanzas. Estuvimos allí entre cuatro o cinco horas, en las que Che me habló de la poesía pura y el simbolismo francés hasta llegar al nacionalismo Albizuista y la lucha por la independencia y Corretjer. Yo no sé, al sol de hoy, la relación que tuvo todo eso, pero aquella vez me hizo un sentido cabrón. Azotado por la cantidad de información me despedí, recogí los cartones y me dirigí hacia el hospedaje. Cuando llegué, me senté frente a la mesa diciéndome a mí mismo que la poesía no era lo que yo creía que era y que tenía que ponerme a estudiarla. Entonces, comencé a visitar de manera recurrente la colección puertorriqueña de la Biblioteca José M. Lázaro, para leer y estudiar poco a poco nuestra poesía. Comentaba mis lecturas con Che y este me daba más referencias que nuevamente consultaba en la colección puertorriqueña. Así me fui haciendo de mi propio marco de referencias con relación a la poesía contemporánea en Puerto Rico. De aquel día en adelante las visitas al Burger King y las conversas con Che se multiplicaron sin detenerse a lo largo del tiempo que me tomó graduarme del bachillerato. Incisivo, intransigente siempre, a palo limpio, fue compartiendo conmigo todo lo que sabe. Yo fui absorbiendo lo que pude de esa mentoría ocasional. El acervo de Che es rico y abundante, y uno no hace más que captar a saltos y poco a poco las pistas a seguir. La precisión con la que maneja las referencias y la cantidad de información que te comparte sumen a cualquiera en una atmósfera muy densa que toma tiempo asimilar, pero que con la distancia y mediante la reflexión en solitario puede uno ir comprendiendo.

Su método: “el más heterodoxo de los ortodoxos y el más ortodoxo de los heterodoxos”, como suele decir, no respeta generaciones, pues jamás condescendiente, supone de cualquier de nosotros un compromiso radical con el conocimiento y la poesía, y un interés genuino de parte de quien le visita. Ese mismo verano conocí, a través de Carla Bello a Kenneth Cumba y por él a Félix Meléndez, José Luis Lolo Lebrón, Gegman Lee e Isamar Anzalotta, quienes también conocían el trabajo de Che como poeta y editor. A través de nuestras reuniones de lectura, que eran casi misas religiosas, y no miento, fuimos profundizando en la poesía de Angela María Dávila, José María Lima, Francisco Matos Paoli, Juan Antonio Corretjer, Pedro Pietri, entre otros, pero, sobre todo, los poetas con los que Che había trabajado en el pasado. Kenneth Cumba me manifestó la idea de hacer una revista de poesía y entre su idea y mis ganas de hacer libros con materiales reciclados se terminó estableciendo la base para la revista Parhelios. Siguiendo el modelo de Qease fundé MESA, con logo en xilografía de José Gabriel Miranda, con el propósito de que sirviera de plataforma para la publicación de la revista, iniciando, de ese modo, la gesta y la promoción de lo que estábamos haciendo como grupo. Con la intención de revolver un poco las dinámicas culturales entorno a la Universidad de Puerto Rico y de llenar el vacío literario que imperaba entre la juventud de aquel entonces, e inspirados por las anécdotas de Ché, sobre los recitales que durante muchos años él y otros poetas de su generación organizaron, se nos ocurrió hacer por nuestra cuenta lecturas de poesía abiertas a la comunidad estudiantil riopedrense. Luego, por iniciativa de Che, comenzamos a organizar las lecturas del 23 de septiembre frente al mural de la bandera de lares que había pintado Willy Bass en la calle Amalia Marín, esquina Gándara con Ponce de León. De esta forma fuimos generando, poco a poco, actividad literaria en esa zona, y nos fuimos consolidado como grupo, uniéndose otras y otros compañeros. Sin la presencia de Ché en nuestras vidas nada hubiera sido de la misma manera, porque a pesar de que todos teníamos la voluntad de hacer todas esas cosas, el insumo de su mentoría, las enseñanzas posteriormente internalizadas, cumplieron una función determinante en nuestro desarrollo. Sus lecciones de vida, su compromiso con la cultura puertorriqueña y con la lucha por la independencia de Puerto Rico, lo han hecho un ejemplo a seguir por múltiples generaciones y nosotros no hemos sido la excepción. Che para mí, y me atrevería a decir que para la mayoría de nosotros, ha sido un acceso directo a la poesía del país y a nuestra identidad puertorriqueña. Siempre ha sido el más dispuesto a estar entre los jóvenes, y como a todos nos cercenaron de nuestra historia e identidad colectiva, él ha funcionado como un eslabón entre nuestro pasado histórico inmediato y este presente tan incierto. Gracias a Ché hemos podido reescribir para nosotros la historia literaria de Puerto Rico, pero, sobre todo, la memoria histórica de nuestra lucha por la independencia y la relación que la poesía puertorriqueña tuvo y tiene con la misma. De ahí que la mayoría de nuestros más representativos escritores hayan tenido una relación cercana con el independentismo puertorriqueño. La poesía y la revolución, en nuestra tierra, se encuentran indisolublemente relacionadas. Conocer, asumir y atesorar esa historia nos permite gestar hacia el futuro. Yo espero que haya mucho Che pa’ largo, mucha obra siendo y por hacerse, para que haya un nosotros cada vez más grande, porque a las generaciones futuras les hará falta, como a nosotros, reconstruirse su propia historia nacional. Quisiera creer que, como diría Lima, pudieran “forjar su vuelo en nuestra huella”, como hemos hecho nosotros con las huellas de los que estuvieron haciendo desde antes, resistiendo y manteniendo viva la nación. Al igual que Che en Postemporáneos, quisiera pedirle a los más jóvenes “que sean más poetas y que exploten”, para que en la independencia podamos releernos y encontrarnos como pueblo. Gracias Che. Que viva el areito y la poesía. Celebremos.

Prosa Félix Meléndez

El lustro en el semblante; un bardo en el camino

Hay un camino iluminado que alberga guías. Es un camino de varias curvas, luengo camino de sombras, áspero camino de luces. Es la vía de valles y montañas, colinas y mogotes. Es un camino poblado, con huellas de profundidades diversas. De nombres que son lucha para siempre. Donde hay seres que, atravesando un momento de catarsis en su existencia rozan la chispa divina. Pero, obnubilados con la chispa, la usan para iluminarse el camino. Olvidan, quizá no se enteraron, que la luz no está para alumbrarles un camino, la luz ES el camino. Y que somos desde ella a partir de nuestra realidad. Realidad que forjó el carácter de quien en esta noche celebramos. Che encontró la luz y ha caminado en ella desde el momento que le iluminó. Es por eso que ha sido faro para quienes nos iluminamos con su trabajo. Trabajo que es la herencia de que somos. Que posa su musa en varias formas. Para iluminarse hay que buscarse desde lo auténtico, saber cómo encontrarse es su legado. ¿Cuándo comienza o cuando acaba el oficio de la escritura? El engranaje de la máquina diaria está formado de palabras. Trabajar sobre de ellas es magia que permite decir desde otras formas. El trabajo es continuo. El compromiso con refinarse no se le puede cuestionar. La insaciabilidad de decir lo que corresponde desde la voz que se tenga forma parte de sus lecciones. No se puede dejar de agradecer cómo Che, se ha ocupado de alumbrar su parte en el Acervo nuestro como Nación. Se ha dado a la tarea de comprender que el rescate de lo nuestro no se da desde las aulas o las oficinas que controlan lxs marionetas coloniales. Porque hay en muchas partes quienes intentan ocultar nuestra verdad. La verdad de quienes somos, de nuestras luchas, de nuestros aciertos y hasta de nuestras fallas. Pero existimos, somos la huella de todos y todas las que han estado antes. Desde el primer momento que nuestra voz voló, no hemos dejado de ser. Y Che es emisario del Mensaje. Si una de las palabras que a hoy, colectivamente, no está definiendo es la colonia, es porque no hemos logrado la cohesión necesaria para en conjunto cambiar esta realidad, pero sabemos por qué ha sido eso. Mas de algo tenemos aun una mayor seguridad, y es del hecho de cómo desde su flanco, Che no ha abandonado su compromiso con la lucha. El oficio de la escritura, y de su autenticidad, es su forma de persistir e insistir. Como manifestación genuina del ser puertorriqueño que somos y compartimos, y que late en quien siente profundamente. Es como sentirse o saberse escribidor o escribano, para que escribamos, de lo sencillo su complicidad, de lo complejo su ternura, de lo invisible la espesura, de la patria sus raíces y sus vuelos, sus señuelos. Mostrarle a la mesmedad a confiar en el camino que la luz traza. Esa es de sus mejores lecciones. Tiene el poeta que portar su rostro, y acarrea en sí el semblante de quien ha sido atravesado por La Palabra/ La Forma, así su destino es el complejo arte de contar, y de tantas otras cosas, claro y en esta nación con una coyuntura tan complicada. La imagen de Che, es una memorable, claro, es una memoria que muta, intercambiable está de acuerdo con la época que se alberga en la casa de la memoria del que o la que recuerda. Es como una fuente que es remanso, y riega en quien aprende tantas fuentes. Esto se explica en el Fondo de la máscara donde dice: “Para qe aya un bien debe ser compartido, i lo otro es egoísmo.” Por eso hoy se comparte este espacio. El camino iluminado con el que empecé estas palabras es Historia que carga la brisa para que habite la memoria, toca aprender el lenguaje de la luz. Las sílabas se trazan en el aire, después de plasmadas en la página. ¿O pasa al revés? Ya sabremos. Etéreas las pinceladas llegan al canvas de la oreja. Preparado o no, late el tímpano, y la resonancia atmosférica que orquestan las palabras de Ché nos hablan y nos muestran aquel camino. Celebramos en su escucha.

 

Homenaje a La casa de la forma

La forma es un temporal

en el agua de la mente

y el que cruza su agua ardiente:

¡Borincano general!

La concha es espuma y sal

que en la ola se transforma.

Mas junto al viento, en su norma

como una arena de ensueño

tiene en la barca del sueño

una casa de la forma.

 

La belleza, en una copa

-luego de un gran mestizaje-

se derramó en el paisaje

bajo la niebla que arropa.

Un día la vieja europa

vino a ver como se informa

la luz, dentro de una horma

hecha de fuego y de coco

que se vuelve poco a poco

una casa de la forma.

 

La palabra en el turey

es una estrella encendida

que ante el cielo de la vida

hace del mundo su ley.

El verbo es como ese rey

que todo el pueblo uniforma

sin que aplique la reforma

del silencio como un mueble

para que siempre se pueble

una casa de la forma.

 

La voz se ha vuelto un oficio

y la palabra del cangre

es la raíz y la sangre,

materia del sacrificio.

Cuando nos llama el indicio

de la voz que no deforma,

el lienzo es la plataforma

donde se pinta el sentido

de palabras, convertido

una casa de la forma.

Marcus Ortiz,Ponce, Puerto Rico,21 de enero del 2023

 

  1. “Com-porta-miento poético pa’ Che” de Isamar Anzalotta

*Adaptación de textos situados en Paradelfin, Secretum y Calaboso.

¿Es también parte de nuestra dignidad lo que creamos?

lo que creemos, es también parte

¿yankis o puertorriqueños?

se pasa una la vida entera

tratando de entender algo definitivo,

la vida sin vivirla, una entera

tratando de entender

sus manas y cataclismos

¿yankis o puertorriqueños?

-hay mucha gente hablando en mi cabeza-

cada neurona y cada axón

a su nada, puedo decir:

¿cumplí mi puñetera vida?

 

no hay esencia ni ciencia ni decencia,

es mejor estar sola

como una lapa,

es mejor que vivir

esta decencia

-y no seremos ya así tampoco-

 

cuando dejemos de ser la insistencia

además; ¿quién nos marcó la salida?

lo importante es que nunca es la llegada

lo importante es seguir

o que siga lo que impulsa esta quimera

de la nada a esta punta va bastante

de 0 a cualquier punto es suficiente

existencia para ya no ser nada

ahora a seguir,

he ahí la magia y el milagro.

 

Ponce, Puerto Rico 28 enero 2023

 

“La música puertorriqueña carga la nostalgia de la patria”: entrevista a Fabiola Méndez (final)

Foto: página de FB de Fabiola Méndez

 

Por Vianco Martínez

 

En la edición pasada la entrevistada Fabiola Méndez hablaba de lo que significa el cuatro en una orquestación, en esta última parte abunda en la importancia del cuatro en la música puertorriqueña.

 El cuatro siempre va adelante, siempre va a la vanguardia

Si. Incluso en los contextos tradicionales es el instrumento líder. El cuatro es el que hace el solo, el cuatro es el que acompaña, cuando se acaba la canción, cuando la canción termina -o si es una canción instrumental es la misma cosa-, el cuatro es el que da como que el “qiu” para terminarla. O sea, es bien líder en la música, el cuatro.

¿El cuatro se puede llevar bien con el merengue y la bachata?

Siiiii, por supuesto. Incluso, yo he tocado un poquito y suena un poco como la guitarra que usan en la bachata. Tiene, no exactamente el mismo timbre, pero con el punteito y el ritmo, pues sí se puede.

¿En merengue también?

En merengue creo que es más complicado. Ahí habría que verlo dependiendo de la agrupación, porque en el merengue el piano tiene mucho del montuno. Habría que ver cómo el piano estaría acompañando junto al cuatro, que es lo que pasa en la salsa un poco, que si hay piano y hay cuatro se tienen que poner de acuerdo en qué va a hacer cada cual porque si no puede chocar un poco.

Si el piano está haciendo montuno y el cuatro está haciendo montuno más o menos en el mismo registro, puede que choquen y se escuche como un revolú, como decimos nosotros.

En ese sentido, siempre es importantes establecer ah, pues tú vas a tocar esto, pues déjame yo irme en el registro más agudo o yo hago melodías más sencillas mientras tú estás ahí metiendo un montón de notas.

¿El cuatro ha sido sustento de la identidad puertorriqueña?

Yo diría que sí, totalmente, y especialmente en lo que son las expresiones culturales de la navidad. El cuatro es un instrumento que se utilizó mucho en estos cantos, aguinaldos y oraciones que se convertían en música, y que entonces se empezaron a asociar con la Navidad.

También está presente en este movimiento que vemos ahora en Puerto Rico, de emigración hacia los Estados Unidos, pues tenemos un país que está bien dispersado.

Yo siento que el cuatro es algo que le da un poquito de sentido de pertenencia al boricua, de que esto es mío, de que esto es nuestro, y que cuando lo escuchas, especialmente acá, en Estados Unidos, uf, eso es como escuchar, para muchos de ellos, recuerdos de los abuelos. Es como el sonido de la memoria. Uno rápido se va a ese momento en el cual escuchaba ese instrumento.  Y he visto mucho eso aquí en la diáspora.

¿El cuatro es un hacedor de patria?

Yo creo que sí. Tal vez no tanto el cuatro como algunas canciones. O sea, la música puertorriqueña, especialmente las obras que fueron escritas hacia la tierra, como homenaje a la tierra, se han convertido en hacedores de patria, yo creo que más que el cuatro.

Todavía, curiosamente, el cuatro es un instrumento que yo diría que la mayoría de los puertorriqueños lo conocen y lo han escuchado, pero hay unas generaciones tal vez más jóvenes que no necesariamente están familiarizadas con el sonido del instrumento, pero sí han escuchado una canción como Preciosa, de Rafael Hernández, que la popularizó Marc Anthony, y eso es como un himno para los puertorriqueños. La letra de esa canción es super super patriota. Incluso, habla de la libertad de nuestra tierra.

¿Las elites puertorriqueñas nunca objetaron la música jíbara, como sucedió con el merengue en una etapa de su evolución?

Yo no estoy cien por ciento segura, pero sí sé que en ese tiempo muchos cuatristas tocaban los bailes de los blancos con dinero. Incluso, de ahí nace uno de los géneros puertorriqueños, que se llama la danza puertorriqueña, que es un género bien parecido a un danzón cubano, por ejemplo, pero que vino de esa parte del baile de salón. La danza puertorriqueña tiene una estructura que va de acuerdo al baile, tiene el paseo, la primera parte, que es cuando los bailarines están entrando.

¿Puede hablar de los instrumentos tradicionales de la música puertorriqueña, especialmente, el tiple doliente y la bordonúa -el instrumento que llora-, de sus sonoridades y su perfil melódico, de su poética, de su historia y de su situación actual?

Esos tres son los instrumentos originales de la orquesta jíbara. Antes de que los jíbaros puertorriqueños tocaran la guitarra española o la guitarra de cuerdas de nylon, se utilizaba la bordonúa en ese contexto tradicional.

El primer instrumento, dicen los historiadores, que desarrolló el jíbaro puertorriqueño fue el tiple. Había muchísimas formas, encordaduras y afinaciones diferentes del tiple, dependiendo de la región de la isla. Pero se documenta gracias mayormente a la pintura. Y ahí uno se da cuenta cómo se conectan todas las artes para contar la historia de los pueblos.

Hay pinturas del jíbaro con el instrumento metido entre los pantalones yéndose a trabajar con su machete. O sea, que era un instrumento que lo hacían chiquito, primero porque era más fácil, se ahorraban más plata o más material, fácil de cargar y se lo llevaban para todos lados. Incluso, dicen los historiadores que a muchos músicos se les enterraba con el instrumento.

El otro es el tiple tradicional, el tiple que adoptó la isla entera. Tengo entendido que originalmente era de la región de Morovis, pero la toda la isla lo adopta. Ese es el tiple que todo el mundo va a utilizar, pero cada región tenía su tiple distinto.  Luego es que viene el cuatro, que tenía cuatro cuerdas y por eso viene el nombre de cuatro.

De la bordonúa sé que hay que tienen cuerdas de metal y otras que tienen cuerdas de nylon, que originalmente eran de tripa. Su función dentro de la orquesta jíbara es acompañar y ser los bajos. Es mucho más grande que el tiple.

Entre el tiple y el cuatro se dividían la melodía principal. Obviamente, el tiple tenía un registro más agudo, pues hacía como de requinto, por así decirlo, mientras el cuatro iba punteando también su melodía, y el trovador o la trovadora iban entonando su melodía.

Así que esa es, más o menos, la relación entre los tres. El tiple ahora mismo cuenta con cinco cuerdas sencillas, pero como te digo, dependiendo de la región de la isla, tenía cuerdas diferentes. Había unos de seis, había unos de tres, había unos de cuatro, con afinaciones diferentes, con formas distintas.

La bordonúa también tiene una variación en las cuerdas. Hay un instrumento que le llaman la vihuela puertorriqueña, aunque algunos historiadores dicen que es lo mismo.

¿El tiple se sigue usando en la música puertorriqueña de hoy?

Sí, pero es mucho menos conocido que el cuatro. Tú le preguntas a cualquier puertorriqueño por ahí y no va a saber lo que es el tiple.

¿Con la bordonúa pasa lo mismo?

Si, está fuera. Solamente los que nos dedicamos al arte de la música tradicional la conocemos y estamos tratando de incluirlo. Incluso, puede haber músicos puertorriqueños que no toquen música campesina y, por ende, no la conozcan.

Ha habido movimientos importantes para rescatar el tiple porque estuvo en peligro de extinción. Los mismos cuatristas que hicieron un disco de tiple, hicieron libros de tiple, hicieron métodos de aprendizaje como para que la gente se motivara y así lo pudieron rescatar un poco.

Cada canción siempre tiene una historia. ¿Cuál es la de Trigueña y cuál la de Dedicatoria, dos de sus canciones emblemáticas?

Las dos son poemas que no son míos. Todo ese disco de Afrorriqueña, al que pertenecen, excepto Sueños, son poemas que musicalicé de mujeres negras puertorriqueñas. Mujeres negras o que, dentro de su trabajo, exploran esa temática de la negritud, porque hay unas que no son negras, que son más mestizas.

Dedicatoria es de Angelamaría Dávila. Ella sí fue una poeta negra puertorriqueña, con su melena hermosa, rizada y casi todo su trabajo se enfoca en explorar ese tema.

Esa obra, Dedicatoria, es la dedicatoria de uno de sus trabajos que se llama Animal fiero y tierno. Me llamó muchísimo la atención porque recuerdo abrir ese poemario y estaba estudiándola a ella con la idea de musicalizar algunas de sus obras.

Cuando lo abrí no había ni llegado a los poemas oficiales del libro, y leí nada más que la dedicatoria y dije esto es como si se hubiera escrito para mí, en el sentido de las personas que ella nombra en esa dedicatoria: a su abuela, a su madre, y luego menciona tres nombres: Silvia Rexach, Julia de Burgos y Lolita Lebrón, que fue una luchadora por la independencia de Puerto Rico. Uno de sus actos más revolucionarios fue un ataque al Congreso de Estados Unidos, y dijo Yo no vine a matar a nadie, yo vine a morir por mi país. Es una figura de mujer fuerte. Y yo, que crecí estudiando y conociendo sobre estas tres figuras, sentí que esto tenía que estar en mi disco.

Y la melodía surgió bastante orgánica. Yo cogí la guitarra y salió bastante rápido.

Trigueña es un poema de Carmen Colón Pellot, que es esta mestiza que también explora sobre la negritud y la blancura. Escogí este porque, específicamente, la línea que más me llegó fue la que se escogió como coro: Se me ensortijó el cabello / en mil caracolas negras. / Y donde quiera que llevo / mi música de cadencias / voy despertando piropos / que ponen cada de fiesta.

Así que, jugando un poquito con la temática de ser negra, que eso también evoca, viniendo de otras personas, ese poema es como una celebración del color de piel. Y también surgió bastante orgánico. Incluso, en ese escribí los mismos acordes de la canción en el poemario. O sea, yo iba con el poemario así, oyéndolo con la guitarra, sacándolo con la melodía y escribiendo los acordes por encima. Así que, si agarro el poemario, así está con el lápiz marcado.

¿Las generaciones de boricuas actuales recuerdan y reverencian a Lolita Lebrón o ya se olvidaron su lucha?

Más o menos. Pero definitivamente, con todo lo que está sucediendo en Puerto Rico en los últimos años y en las últimas semanas, ha habido un despertar en los sentimientos antiimperialistas, por la realidad que estamos viviendo como país, yo creo que eso le ha hecho a mucha gente tener una postura distinta a la que tenía tal vez hace diez años.

Y figuras como Lolita Lebrón están volviendo a surgir entre la juventud. Ahora entre las redes sociales hay muchos grupos de juventud liberal que se la pasan compartiendo mensajes anticolonialistas, mensajes más de justicia social, de equidad para la mujer, de diferentes derechos de las comunidades marginadas de Puerto Rico.

¿Puede explicar el concepto de su disco afrorriqueña?

Afrorriqueña es la mujer negra puertorriqueña. Así que el disco buscaba honrar lo que para mí significa eso, con todas esas piezas de poetas y piezas de mi autoría, y utilizar esa palabra para empezar, poquito a poco, a hablar de que los boricuas nos amamos y nos queremos y somos una comunidad, pero no es lo mismo ser un boricua negro que ser un boricua con una tez un poco más clara. Que eso es lo que hago en mi documental Negrura.

La idea es empezar a hablar de estos términos, de que yo no solo soy puertorriqueña, sino que también soy afro puertorriqueña, afrorriqueña.

¿Cómo fue su experiencia en Berklee College of Music, más allá de la oferta curricular?

Había gente de todos los países del mundo. Berklee ha sido lo que ha formado muchísimo de lo que soy hoy día, no solo como músico, sino como persona. Y no tanto Berklee, sino también estar acá en Boston.

En la universidad, como no había nadie que diera clases de cuatro, me asignan un maestro de guitarra, que entonces es lo más cercano al cuatro. Como venía con todo este bagaje de educación musical en la isla, no era cuestión de enseñarme a tocar el instrumento, porque ya lo sabía tocar, sino cómo puedo profundizar más en la música, cómo conectar más con lo que estoy tocando, con lo que estoy componiendo. Y eso ya es un lenguaje que, de músico a músico, no importa qué toque cada cual, es un lenguaje universal.

Aun así, de parte de los maestros de guitarra pude recibir muchísima información. Como la guitarra, que eso es lo que hace mayormente. El cuatro tradicionalmente es más melódico. Los maestros me hacen más pensar en los acordes y eso ha inspirado y tiene un rol importante en lo que yo hago. Toco muchos acordes cuando estoy tocando mis canciones.

Humanamente, me hizo crecer muchísimo el hecho de salir de mi zona de confort, no solo en cuestión de idioma, en cuestión de cultura, en cuestión de familia, sino también, obviamente, en cuestión musical. Cambié muchas de las visiones que yo tenía de la vida.

Y una de las cosas más bonitas que te puedo contar del proceso es tener amigos, que considero hermanos y hermanas, de tantos países del mundo que también me han hecho una persona tan sensible a las situaciones que se viven en otros lugares.

Como puertorriqueños nosotros vivimos en una burbuja, a veces de los mismos problemas que tiene nuestro país, y nos ahogamos en un vaso de agua. Pero para mí, ver y conocer hermanos de diferentes países de Latinoamérica que estaban pasando situaciones mucho peores de las que yo he vivido con mi familia y de las que se han vivido en mi país, me hizo ser mucho más empática y ver la vida desde ese lugar y desde esa empatía.

¿Cómo asimiló Berklee el cuatro puertorriqueño?

Lo recibieron muy bien. Porque es un instrumento nuevo, que nadie conocía, que era interesante. Estamos también viviendo en unos tiempos en los cuales ser diferentes o traer algo diferente a la mesa es bueno, especialmente acá en Estados Unidos, donde todo el mundo quiere ser políticamente correcto, y todo el mundo quiere recibir a los latinos, aunque será tal vez por aparentar. Pero creo que sentí una aceptación genuina por lo que estaba haciendo y por mi instrumento.

Son tan buenos, tan líricos, tan espontáneos que no siempre necesitan de las academias. ¿Qué les da y qué no les da a los músicos populares la academia?

Yo creo que la academia les da la parte más técnica de la música, tal vez los nombres de las cosas. Es, básicamente, ponerle nombre y ponerle una imagen a lo sonoro. Yo diría que eso es lo que hace la academia.

Lo que no les da es lo que les da la calle, una conexión con eso sonoro, la parte como más espiritual, y como un swing, el no sé qué de la música.

Yo creo que la experiencia de estar con tu instrumento y tener todas estas vivencias; y crecimiento, que por más que tú leas un libro, eso no te va a dar eso de estar ahí haciendo el arte.

¿Cuál es la clave de una buena fusión y cuáles riesgos se corren cuando se comprometen géneros tradicionales?

Yo creo que el riesgo es que se pierda lo que es la tradición. De por sí, eso no nos hace olvidar de nuestra identidad. Si perdemos eso, perdemos nuestra identidad.

Pero yo creo que la clave en este caso, que es lo que yo trato de mantenerme haciendo constantemente, es que nunca dejo de hacer la tradición, como es la tradición, de la forma tradicional, valga la redundancia.

A mí la tradición me enamora cada vez que tengo la oportunidad de tocarla o de conocer algo nuevo de ella. Es impresionante la cantidad de historias que tiene. Es todo el balance, hacer la fusión, pero seguir buscando formas de honrar la tradición, de forma tradicional, redundando ahí.

América se hizo mestiza entera entre los dolores de su historia ¿El mestizaje también es un concepto válido en la música?

Si. La música de América es totalmente mestiza. Por ejemplo, la música puertorriqueña tiene elementos de África, de España, de los taínos que habitaban en la isla.

¿La fusión puede considerarse una forma de mestizaje?

También. Porque ahora mismo yo siento que mucha de mi música es una expresión de lo que es para mi ser boricua, pero también boricua en la diáspora.

Entonces, todas esas influencias de estar en la diáspora me hacen crear una expresión de lo que soy ahora mismo.

¿Cómo ha funcionado en usted la relación entre mujer, joven y artista, en un mundo en el que mandan los hombres?

Para mí lo más desafiante, especialmente mientras iba creciendo e iba teniendo mis experiencias de ejecutar frente a la gente, es que había momentos en que yo llegaba a un lugar y sentía que las personas me estaban mirando como menos, como diciendo ¡ay, aquí viene la nena esta a tocar! Y yo tenía que pararme en la tarima y ganarme el respeto, o sea, demostrar que puedo tocar el instrumento, que puedo dominar el instrumento para que todas estas personas, estos músicos que están acá, me respeten o me traten como igual, y no digan ¡ay, esta nenita, tú sabes! Así que eso, definitivamente, fue parte de mis experiencias y de mis retos.

Hoy en día, o tal vez en el espacio que estoy viviendo, entre Boston y Puerto Rico, y por el tipo de personas con que estoy trabajando, me parece que me es un beneficio ser mujer porque estamos en unos tiempos -me imagino que se ve también en la Dominicana- que muchas muchas muchas organizaciones quieren hacer lo que es políticamente correcto.

Sus instrumentos son alegres y alegres son muchas de sus canciones, pero a la música puertorriqueña se le siente el tufo de la nostalgia. ¿Es que su país no se repone de la nostalgia de su historia?

Cuatro puertorriqueño moderno de 10 cuerdas hecho por el co-fundador del Proyecto del Cuatro William Cumpiano en su taller de Northampton MA. Imagen tomada de Soypuertorico.home.blog

Creo que hay un sentido de patriotismo dentro de la música puertorriqueña, dentro de las temáticas que se exploran en la música puertorriqueña. Tú puedes escuchar cualquier canción de música jíbara, y muchas de las letras, si no son de cosas jocosas, pues tienen que ver con la nostalgia de nuestra tierra y del sentir de que ya en ese tiempo los gringos estaban aquí. Los discos que se han grabado, las letras tienen mucha de esa expresión y de la idea en contra de los gringos porque nos van a quitar nuestra tierra.

Entonces, aunque es música alegre y toda la cosa, en el fondo está ese sentimiento y muchos de los que la ejecutamos sabemos esa historia o tenemos ese mismo sentido. Así que la ejecutamos desde ese filin

Hay una larga tradición de lucha independentista en los artistas puertorriqueños. ¿Las generaciones actuales están dispuestas a seguirla?

Yo creo que sí, pero tal vez de una forma más indirecta. Es que siento que la juventud tiene otras temáticas, unas temáticas más relacionadas a identidad e identidades que a la situación política específicamente.

Yo, dentro de mis presentaciones suelo incluir un discurso siempre hablando sobre la libertad o sobre la lucha de nuestro pueblo.

Para reafirmar la identidad, las canciones no tienen que ser necesariamente políticas. Pero lamentablemente cuando los americanos vinieron por primera vez, ellos fueron bien intensos en contra del patriotismo en cualquier tipo. La bandera puertorriqueña era prohibida y eso hacía que la gente dijera amo a Puerto Rico o hacía canciones honrando la tierra, significa que tú eres independentista, que tú quieres que Puerto Rico sea libre.

¿Qué ha cambiado de la Fabiola que hace veinte años cogió un cuatro y empezó a andar a la Fabiola de hoy?

Yo creo que ahora tengo una conciencia por la profundidad que quiero detrás de mi arte, que no tenía en ningún otro momento en mi vida. Antes tenía un enfoque técnico en mi instrumento y en tocar y en tocar y en tocar y en tocar.

Ya toqué toqué toqué toqué y ahora estoy como que quiero decir algo. No simplemente tocar tocar y tocar y tocar, sino qué quiero decir y qué quiero inspirar a cambiar, o qué cosas quiero ver en el mundo. Y por ese tipo de mentalidad siento que le puedo llevar una profundidad a mi música que en ningún momento antes iba a lograr, porque si lo estaba haciendo por hacerlo y porque me gusta no es lo mismo porque estoy haciéndolo pues quiero que diga algo.

¿Qué tanto se compromete emocionalmente Fabiola Méndez con su música y qué relación personal, sentimental tiene con el cuatro?

El cuatro para mí el cuatro es como un escudo, es como llevar un pedacito de mi tierra a donde quiera que yo voy, porque metafóricamente y literalmente este cuatro fue confeccionado a mano en Puerto Rico. Así que es como si yo estoy llevando un cantito de un árbol que creció en Puerto Rico, pero hecho instrumento, y lo estoy llevando por doquier. Así que es algo bien conectado con la naturaleza, pero arraigado a mi raíz, a mi tierra.

Mi cuatro y yo estamos bien compenetrados musicalmente. Yo, emocionalmente, me comprometo bastante cuando toco, pero a la vez es como una liberación, como cuando uno respira hondo y suelta. Me vulnerabilizo un poco cuando toco y siento que estoy en una nueva etapa.

¿En un mundo roto como el de hoy la canción debe jugar un papel?

Yo creo que eso depende de cada cual. Yo creo que el que quiere hacer arte por expresarse tiene la misma validez que el que quiere hacerlo por crear un cambio en la sociedad o tener un impacto más allá.

¿Y cree que una canción puede cambiar algo?

Yo si, por supuesto. Lo veo con mi música. Se piensa en cambiar las cosas grandes, globales, pero yo lo veo en las cosas pequeñas. A veces una letra o una canción puede ayudar a cambiar el mundo.

¿Pase lo que pase, usted también sería boricua “aunque naciera en la luna”, como el poeta Juan Antonio Corretjer?

Si. Yo me siento bien orgullosa de ser puertorriqueña y bien arraigada a esta tierra.

¿Cuál es la canción puertorriqueña que la hace llorar?

Lamento borincano, de Rafael Hernández. Especialmente la parte que dice: Que será de Borinquen, mi Dios querido / que será de mis hijos y de mi hogar. Borinquen, la tierra del Edén / la que al cantar el gran Gautier / llamó la perla de los mares / ahora que tú te mueres por tus pesares / déjame que te cante yo también.

 

 

Editorial     En manos del pueblo el freno a la corrupción

 

Hace unas semanas la prensa de Puerto Rico publicó acerca de la gran cantidad de fondos con que cuenta el gobernador Pedro Pierluisi para su campaña de reelección por el Partido Nuevo Progresista (PNP) en 2024. Decía la noticia que, entre todos los actuales y potenciales candidatos políticos, ninguno se acerca  a Pierluisi en dinero disponible para su campaña. También se ha sabido que las arcas de fondos por donativos políticos de la comisionada residente, Jennifer González, están muy bien surtidas, lo mismo si decide aspirar nuevamente al cargo que ocupa que si reta en primarias a Pierluisi por la principal candidatura del PNP, como se especula fuertemente que ocurrirá en los corillos políticos y mediáticos del País.

No se divulgó información, sin embargo, sobre nombres de donantes, ni cantidad de donativos, ni nada específico respecto a los mismos. Sólo se ha dicho que ambos candidatos cuentan con cantidades considerables de dinero para sus campañas.  Esta es una información que el País debe conocer en su totalidad y con todo detalle porque va a la raíz de la corrupción pública y privada, el peor mal que nos ha dejado la trayectoria política mediocre y decadente del binomio PNP-PPD, los partidos coloniales que se han turnado la administración del gobierno en Puerto Rico con un saldo tenebroso de cientos de casos de corrupción, que han escalado de manera vertiginosa particularmente durante los últimos treinta años.

La raíz de esa corrupción está en el modelo de financiamiento de las campañas políticas de los partidos en Puerto Rico- copiado del de Estados Unidos- mediante el cual las campañas de los partidos y sus candidatos se nutren de donativos de fuentes privadas. Individuos, corporaciones y entidades que, a cambio de sus donativos, pueden compra el acceso a los candidatos y candidatas con potencial de prevalecer para beneficiarse de alguna manera individualmente, o adelantar alguna meta de sus negocios actuales o futuros. La corrupción pública y privada en Puerto Rico florece a través del nepotismo, el amiguismo y el desarrollo de claques partidistas, que se reparten los empleos de confianza y los privilegios y prebendas que estos conllevan. Otra vía para la corrupción son los contratos a individuos o entidades privadas, que figuran entre los donantes de dichos políticos, para que desarrollen proyectos u ofrezcan servicios que serán pagados con fondos públicos. La llamada “obra pública” que tan importante es para los políticos, viene de manos de empresas o firmas privadas de donantes bien colocados.  El entramado de la corrupción incluye la compra y venta de permisos, que se  detengan o inicien investigaciones, que se violenten procesos, reglamentos y leyes, todo en aras de prevalecer en la carrera desenfrenada por el poder que les permitirá enriquecerse y enriquecer a los suyos.  El veredicto unánime de culpabilidad emitido por un jurado contra  Sixto George la semana pasada es solo el desenlace del caso más reciente, el cual  pone en evidencia el alcance de la corrupción pública y privada en Puerto Rico, en una situación donde, mediante soborno y extorsión, se pretendió mantener en el puesto a un gobernador cuyos días estaban contados.

Esa corrupción es la que permite proyectos sin rendición de cuentas, como el puente Atirantado relleno de cartón, o las escuelas de “columna corta” que se desplomaron con los terremotos del suroeste, o el gasoducto subterráneo que no se construyó, pero que se pagó con decenas de millones de dólares al “contratista”, o las escuelas públicas que se cerraron para venderse al mejor postor o para ser objetos de trueque, como ya una vez había ocurrido con los hospitales públicos y el desmantelamiento de nuestro sistema de salud, o la vergonzosa lista de alcaldes y altos oficiales municipales acusados por aceptar sobornos de contratistas privados para el asfaltado de calles, o el recogido de basura y escombros, entre decenas de situaciones que se suceden una tras otra, año tras año.

Esa corrupción es la que ha permitido también el asalto y destrucción de nuestro medio ambiente, recursos naturales y patrimonio edificado, como las construcciones ilegales en zonas  marítimo- terrestres de nuestros cuatro puntos cardinales, Vieques y Culebra, como la piscina del Condominio Sol y Playa en Rincón, o la ocupación ilegal y destrucción de lugares protegidos de alto valor ecológico, como  Bahía de Jobos en Salinas o la Cueva de las Golondrinas, en Aguadilla. O como la construcción sobre un humedal en Luquillo, o los intentos de impedir el acceso a las playas públicas de Ocean Park y Dorado, o la proyectada venta del histórico parque Sixto Escobar para que el nuevo dueño del Hotel Normandie construya un estacionamiento de huéspedes, o la destrucción y desalojo de  vecindarios y comunidades históricas, como Puerta de Tierra, en la codiciada isleta de San Juan.

Mientras Puerto Rico siga gobernado por el binomio PNP-PPD, será imposible conocer el alcance real de la corrupción pública y privada,  y mucho menos comenzar a detenerla. Por eso, hay que seguir protestando y denunciando cada situación. Además, ya el 2024 se acerca y los puertorriqueños y puertorriqueñas indignados con la corrupción, que decidan votar, tendrán en sus votos la herramienta para comenzar la limpieza que saque la corrupción de la política puertorriqueña.

 

Los permisos y las violaciones de Aguadilla Pier

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La organización Salva Aguadilla, una de las que participa del Campamento Pelícano, movimiento que ha denunciado de la construcción sobre la cueva Las Golondrinas y de  la pretensión de demoler las estructuras históricas del Puerto de Azúcar de Aguadilla, compartió con CLARIDAD el trasfondo  del proceso de permisos para la construcción del proyecto Cliff Hotel& County Club.Este colectivo fue el que logró que el litoral costero conocido como Las Piedras y Crashboat fuese designado como la Reserva Natural Pelícano y la Reserva Marina Crash Boat.

La pruebas presentadas confirman que en agosto del 2018 el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU. (USCI) y el DRNA le aprobaron un permiso de emergencia a Aguadilla Pier Corporation para reemplazar algunos de los pilotes destruidos por el huracán María en el Muelle de Azúcar. Luego, en junio del 2019, una Evaluación Ambiental (EA) del DRNA identificó que el desarrollador violó la Ley 241 de Vida Silvestre con la destrucción del mogote.

Un mes después, en otra EA presentada por el desarrollador, este no identificó los mogotes, las cuevas ni presentó estudio de suelo o geológico. En septiembre se identifica que el proponente no siguió las recomendaciones de la Oficina de Gerencia y Presupuesto para el deslinde de la zona marítimo terrestre, por lo que ese deslinde también está siendo impugnado

En el 2021, específicamente en marzo, Román González solicitó al Banco de Desarrollo Económico un incentivo económico para la construcción del condo hotel.  Según Salva Aguadilla, esta solicitud no aplica debido a que los terrenos están clasificados como ‘Residencial de alta intensidad’ en el Plan de Uso de Terrenos del 2011.

En el 2022, la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) también emitió una orden de paralización a la remoción de terreno, por no contar con el permiso para el control de sedimentación y escorrentías, que son violaciones a Ley de Agua Limpia.

El mismo modus operandi

 “En este caso lo que ocurre es que estamos viendo cómo el sistema de permisos está roto y cómo el haberle retirado poderes al Departamento de Recursos Naturales  y al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), entre otros,  lo que ha hecho es dificultarle el trabajo a esas agencias”, reaccionó la representante Mariana Nogales Molinelli al planteamiento de CLARIDAD de que el desarrollo del caso de Aguadilla es uno similar a la controversia de la construcción en la playa Los Almendros en Rincón. Esta confirmó que en el caso del  DRNA  se le ha  impedido la entrada a los vigilantes para que puedan revisar el estado del plan de manejo del control de erosión y sedimentación y que desde el año pasado existe una orden de cese y desista contra  la construcción por no tener el citado plan.

Sobre la orden de demolición de las estructuras encima de la Cueva las Golondrinas, censuró que  el desarrollador Román González lo que hizo fue meter dentro de esa orden de demolición, de manera intencional para retrasar los procedimientos, las estructuras del muelle de azúcar, las cuales el ICP  dijo que no se debían demoler. Nogales Molinelli dio crédito a que en el memorial explicativo del DRNA figura la posición del ICP.  “Recursos Naturales,  dijo que no,  que las estructuras que dijo que se demolieran son el potrero y el salón de actividades. En ningún momento el DRNA ha solicitado, ni  exigido ni ordenado que se demuela el almacén ni el tanque de azúcar. Él lo metió porque es parte de su proceso de destrucción”.

Además de la orden de demolición del DRNA, ante esta agencia hay también la  impugnación del deslinde de la ZMT y hay un referido  de los profesionales autorizados que presentaron la documentación que indujo a error al Gobierno. Por parte de la Oficina de Gerencia y Permisos (OGP), no se atiende la situación de manera acelerada alegando que  hace falta un permiso de demolición, denunció.

Nogales Molinelli explicó que se supone que hasta tanto no se atiendan todos los señalamientos anteriores la construcción se encuentre detenida por completo. No obstante, denunció en tono crítico que  la parte de fiscalización del sistema de permisos tiene los huecos para que el interesado tenga la capacidad de continuar la construcción.

“Hay otro factor que creo se ha hecho con toda la intención: es que hay dos permisos para el mismo espacio de Cliff Corp., uno presentado en el 2021 y otro en el 2022”. Esto también lo denunció Salva Aguadilla. Precisó que así sale en el portal de la OGP, “y esa persona sigue la destrucción sin una evaluación de suelo ni una evaluación ambiental, solo con una evaluación ambiental del 2021, que es defectuosa, un deslinde defectuoso. Todas las personas que han intervenido, el ingeniero, el personal autorizado, han inducido a error al Gobierno, tienen que responder y enfrentar consecuencias”.

La representante por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) señaló que se supone que la agencia de gobierno que tiene la supremacía para actuar en todo este asunto es la OGP.  “Pero no lo ha hecho en este caso ni lo va hacer en ninguno otro. La OGP, como sabemos, hay un disloque en esa dependencia, porque está debajo del Desarrollo Económico  y la Junta de Planificación.  Igual es otra de las que ha perdido facultades en el proceso”.

En esa dirección, destacó que el proceso que se ha seguido tanto por OGP como por parte del desarrollador es  el mismo modus operandi de otros casos para lograr permisos. “Ya sabemos cuáles son las causas y qué documentos  buscar en la OGP”. Indicó que antes, en el portal de OGP, los documentos presentados por los desarrolladores estaban disponibles, pero desde que empezó a trabajar los casos de Salinas en enero del 2022, ocultaron los documentos y ahora hay que pedirlos. Esto se lo han confirmado otras personas.

Nogales Molinelli afirmó que el meollo, el origen, del asunto está en la Oficina de Permisos de Aguadilla como  municipio autónomo. Relató  que bajo la administración municipal anterior el director de la Oficina de Permisos le emitió órdenes de cese y desista y detuvo los permisos en contra del proyecto presentado por Román González. Con el cambio de administración, el nuevo alcalde, Julio Roldán Concepción,  votó al director de la OP, y al mes y medio se le volvieron a otorgar los permisos municipales a Román González.

Por su parte, en una acción que es evidente se hizo para lidiar con la oposición ciudadana, en  septiembre del 2022, el acalde Roldán Concepción  radicó una acción en el tribunal demandando  que se demolieran  las estructuras sobre la cueva. A juicio de Nogales Molinelli, el documento que  radicó el alcalde es uno mal trabajado: “Ha arrastrado los pies y modificado sus reclamos al tribunal”. Tanto así, que en  la última vista que se celebró el 4 de octubre del 2022, el  alcalde ya estaba hablando de requerirle a la corporación que presentara los permisos para la construcción, lo que se acordó se haría  en una vista este próximo 10 de febrero. Estas denuncias de la representante, que es una de las iniciadoras del campamento Pelícano, también  circularon en comunicado de prensa el pasado 30 de enero tras el ataque a manifestantes por parte de la empresa de guardia privada SJ Security Police, en el área de la cueva.

La vista de este 10 de febrero es una final y es la única acción sobre la controversia de la construcción que se encuentra en los tribunales. El resto son procesos administrativos en las agencias ya citadas.

A la EPA (Agencia Federal de Protección del Ambiente) se le envió una carta solicitando que vuelvan a inspeccionar para ver si están cumpliendo con la ley de Agua Limpia.

Legislatura se niega a investigar

Nogales Molinelli denunció que la Legislatura se niega a atender una resolución (RC 830) que ella presentó en septiembre. Según dijo, en diciembre preguntó por el curso de la resolución y le dijeron que no tenía prioridad. “Han dicho que es político y no lo van atender”.  El alcalde Roldán Concepción pertenece al partido que domina la Cámara, PPD.

“Vamos a seguir, estamos atacando este caso por todos los frentes. No solo desde mi oficina, sino desde  Salva Aguadilla y otras organizaciones, sabemos que el caso ya ha sobrepasado las fronteras y que la congresista Nydia Velázquez  ha estado al tanto de la situación y ha hecho gestiones con las agencias federales. Yo creo que el Gobierno tiene que meterle mano a este caso y atender la situación. La Cámara de Representantes, si tiene algo de respeto por sí misma, debería atender esta investigación”.