Editorial: Crece la crisis en el Departamento de la Familia
El Departamento de familia otra institución que no funciona
CLARIDAD
Un departamento dirigido por personas ajenas a la profesión de trabajo social, problemas sociales agudizados por la complejidad de la sociedad actual, bajos salarios, falta de recursos y la falta de una política pública de bienestar social a largo plazo son las circunstancias que rodean al llamado Departamento de la Familia. A finales de diciembre, la secretaria del DF, Carmen Ana González Magaz, renunció a su posición y hasta el presente la dirección es ocupada de manera interina por Ciení Rodríguez. Ninguna de las dos es graduada en Trabajo Social (TS).
El presidente del Colegio de Profesionales de Trabajo Social de Puerto Rico (CPTS), Larry Emill Alicea Rodríguez, ha señalado que es bien difícil que el DF pueda funcionar con una secretaria o secretario interino debido a que se le impide establecer política pública a largo plazo. “Parte de los problemas que tiene el DF, precisamente, es eso. Le hace falta unos cambios estructurales que van a ser medidas a largo plazo. Y sin una persona en propiedad, es muy difícil lograrlo porque por lo regular esa persona a lo que está es a la expectativa de que venga otra persona. Es muy poco lo que se puede lograr de un interinato”.
Alicea Rodríguez subraya que además de una dirección en propiedad, el CPTS entiende que tanto el DF y sus divisiones, como la de la Administración de Familias y Niños, deben estar dirigidas por trabajadores sociales, por ser agencias de prestaciones de servicios sociales. “Es como si el Departamento de Salud estuviese dirigido por un abogado o sociólogo. Se espera que sea un médico, se espera que Justicia sea dirigida por un abogado. Pues se esperaría que el DF, que presta servicios sociales, sea dirigido por uno o una o trabajadora social”.
Recordó que tanto la reciente secretaria como algunos de los nombramientos de la entonces gobernadora Wanda Vázquez, luego de haber destituido Glorimar Andújar, que tampoco era TS, todos han sido abogados. “En este país hay una tendencia a pensar que los abogados pueden atender todo y muchos de estos departamentos tienen unas áreas especializadas que requieren una persona especializada para poder hacer el discernimiento del servicio”.
El presidente del CPTS reconoció que los profesionales de TS han ido disminuyendo en los últimos años, producto de la precariedad de las condiciones de trabajo, aparte de que hay un éxodo hacia Estados Unidos por las mejores condiciones de trabajo que s les ofrecen. Añadió que “los problemas sociales hoy son más fuertes que hace unas décadas porque la complejidad de la sociedad ha ido evolucionado y cada día los problemas son más complejos, más multidimensionales y se complican con otro tipo de desarrollo económico, la tecnología, aparte de la precariedad económica que vive el país”.
A la pregunta de si consideraba que los protocolos del DF para el manejo de casos están atemperados a los tiempos, dijo que el problema no es tanto los protocolos, sino las condiciones laborales. Describió que los trabajadores sociales tienen protocolos, pero con una sobrecarga de casos, por lo que es difícil cumplir con ellos. Por ejemplo, según el protocolo, una investigación de una querella de maltrato no debe durar más de 72 horas sin ser investigados; pero se sabe que hay casos desde el 2016 que no se han podido investigar.
Alicea Rodríguez señaló que la raíz del problema, no importa quién esté en el DF, es que las condiciones laborales no se transforman y no hay un mejoramiento en las condiciones salariales. Hizo la aclaración de que salario no es lo mismo que condiciones laborales; el problema es la carga de trabajo del TS, la falta de personal de apoyo y de facilidades para poder trabajar. Incluso denunció que hay muchas oficinas del DF que están en condiciones precarias.
Reveló que en un momento dado el DF tenía cerca de 2,000 TS y que ahora no llegan 1,000. Eso se complica con la falta de personal de apoyo que fue despedido con la Ley 7 de Fortuño. Se despidieron choferes, asistentes de familia, supervisores, especialistas y secretarias, trabajadores que apoyaban el trabajo de los profesionales y que ahora mismo no existen en el DF. Toda esa carga ha ido recayendo en los trabajadores sociales, que cada día son menos.
“Ahí tienes un problema: dificultad para trabajar, porque nadie quiere trabajar en esas condiciones, y dificultad para retener”. Describió que un TS puede tener hasta 40 casos, o 15 casos por turno, para investigar. Se supone que luego que los casos se investigan, y si se fundamenta que hay maltrato, se envían a la oficina local para el seguimiento. Aquí el TS puede tener de 35 a 40 casos. Alicea Rodríguez reconoció que quien investiga un caso lo puede hacer de manera inadecuada porque en un turno no se pueden investigar bien 15 casos. La respuesta a esto es que se pone en riesgo la seguridad de la niñez y la juventud e incluso la del mismo TS, que en muchas ocasiones va solo en su propio vehículo, a ver qué se encuentra, a lugares con problemas de seguridad.
Al presente, el sueldo básico de un TS con bachillerato que investiga es de $1,300. El sueldo fluctúa entre $1,500 a $1,700, según los años de servicios.
En entrevista por separado, la directora de Monitoreo y Cumplimiento de los Programas de la Red por los Derechos de la Niñez y Juventud, Emibell Chong Trinidad, calificó la falta de un profesional del trabajo social en la dirección del DF como un asunto ya casi histórico. Consiste en la práctica de invisibilizar la importancia del TS ante un departamento tan importante. “Una persona que su preparación académica es abogada, su pensamiento va ir dirigido a lo punitivo, no necesariamente a la prevención. No tiene la experiencia, bagaje y peritaje para desarrollar un plan estratégico para trabajar con familias”.
Su apreciación es que cuando hay un TS dirigiendo el Departamento, se ven cambios, se ven proyectos nuevos para las familias dirigidos a la prevención, contrario a cuando los profesionales no tienen la preparación académica en Trabajo Social.
En Familia hay que enfatizar la prevención del maltrato
CLARIDAD
Los recientes casos que han atraído la atención pública, en los que el Departamento de la Familia les ha arrebatado la custodia de menores a sus padres, dejan en evidencia un departamento con una política pública tergiversada en cuanto a cómo se deben atender casos en los que se sospecha que existe algún tipo de maltrato hacia un menor. A eso se une la falta de recursos y una dirección por personas ajenas a la profesión.
Los casos en cuestión son el de la joven Lisha Ramón Mejías, de Cayey, a la que el DF le removió a su hija de dos años por una alegada orden de protección en su contra, y el de otra pareja de jóvenes, a los que se le removió a su hija de cuatro meses por alegado maltrato. Aun cuando se confirmó por documentos médicos del Hospital Auxilio Mutuo que la menor tiene una condición genética y que no ha habido maltrato, la menor no le ha sido devuelta a sus padres. Esta fue removida en noviembre y, al momento de este artículo, los padres solo han podido ver a su hija en cuatro ocasiones.
Para la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud (RDNJ), el Departamento de la Familia (DF) no tiene un plan estratégico para la prevención del maltrato y actúa al revés en los casos en que se presume existe un patrón de maltrato contra un o una menor. En entrevista, la trabajadora social, Emibell Chong Trinidad, directora de Monitoreo y Cumplimiento de los programas de la Red, indicó que desde el 2008 la organización ha impulsado una transformación del sistema infantil del DF. “Sabemos que la Ley 246, que es la ley de protección del bienestar de menores, establece que a la mínima sospecha cualquier persona, no solo el DF, puede asumir una custodia de emergencia de un menor al sospechar o al presenciar violencia”. Aunque se supone que primero se investigue, se sabe que en la mayoría de los casos, el DF acude al tribunal por una orden remoción y luego investiga.
“Vemos realmente que el sistema, y lo hemos dicho anteriormente, tiene que accionar no tan solo un salario digno para los TS, sino a un reclutamiento exhaustivo y adiestrar a los que tienen. En muchas ocasiones hemos visto a TS recién graduados, que respetamos, pero que hay que adiestrarlos. Esto no se trata de un objeto, sino de que vamos a remover, retirar a un niño de su entorno familiar, que muchas veces se ha visto que son entornos seguros, y aun así se pide al tribunal la remoción”.
Reclamó que a lo que el DF se debe encaminar es a la prevención, para llegar a tiempo a la vida de las familias y no a ser punitivos. La Red ha tenido conocimiento de estas situaciones a través de su línea de apoyo familiar y otra de apoyo a jóvenes sin hogar, en las cuales reciben referidos de diferentes organizaciones privadas sin fines de lucro y de personas que llegan de manera voluntaria buscando ayuda o buscando algún tipo de orientación o asesoría.
La trabajadora social destacó la experiencia que ha tenido la Red con los servicios enfocados en la prevención. “Ahora mismo tenemos el centro alternativo en Juncos, que brinda servicios paterno filiales con las familias. Ahora mismo, en la comunidad donde estamos, llevamos dos años en los cuales no se ha recibido referidos de parte de la comunidad, cuando anteriormente sí los había”. El centro tiene un equipo interdisciplinario: trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras, nutricionistas, abogados, clases en las tardes.
“Lo que realmente decimos es que las familias lo que necesitan es apoyo, acompañamiento. Ahí nosotros apoyamos a las familias con grupos socioeducativos donde se trabaja el manejo de las emociones, la inteligencia emocional. A partir de nuestra experiencia en el servicio directo en cuanto a la prevención, hemos logrado trabajar un ecosistema de servicios integrados de prevención basado en la comunidad”.
Para la directora de monitoreo de los programas de la RDNJ, se está viendo que, con la práctica del DF de recibir el referido y remover al menor para luego investigar, los resultados han sido adversos porque lo que desarrolla son traumas en los menores y en las familias. Comentó que hay cientos de estudios que lo establecen.
La familia primero
Desde antes del 2017, la Red trabaja impulsando que se apruebe el proyecto de la Cámara de Representantes PC 537, para implementar lo que en inglés se conoce como ‘Family First’. “Realmente, nosotros creemos que el primer paso para comenzar a transformar el sistema y hacer justicia a la niñez y a las familias es la prevención”.
El proyecto se encuentra detenido en la Cámara por las facciones fundamentalistas, que objetan alusiones a la perspectiva de género. La miembro de la Red dijo saber de esta oposición, pero que no obstante estaban llegando a acuerdos para que todas las partes se sientan cómodas en aprobar la medida y que se pueda transformar la ley, que lo que plantea es el respeto a las decisiones a los niños y las niñas, el respeto a la equidad y que se enseñe sobre la equidad. Agregó que esta fue presentada por organizaciones sin fines de lucro y el Colegio de Profesionales de Trabajo Social (CPTS).
La medida parte de la práctica comprobada de que el DF, más allá de remover a un menor, no ofrece ningún tipo de servicios a las familias. Chong Trinidad confirmó que ahora mismo la Red de Albergues, que tiene 74 albergues activos para niños y niñas, ya está transformando sus servicios a lo que es el ‘Family First’, que es convertirse en centros terapéuticos para las familias, donde más allá de separar al menor, se le brinda apoyo y acompañamiento a las familias, que es lo que tiene que hacer el DF.
“El DF tiene la responsabilidad de asegurar el diseño y la implementación de esta fase educativa enfocada en la prevención, acompañada de una evaluación de resultados, que es lo que quiere el ‘Family First’. Que más allá de brindar un servicio de remoción, brinde un servicio terapéutico enfocado en trauma. Así que los profesionales se deben estar capacitando para presentar evidencia basado en trauma, para que mas allá de dar un servicio se evalué y presente resultados; que se acompañe a la familia. Eso no se está viendo”.
Larry Emill Alicea Rodríguez, presidente del CPTS, confirmó su respaldo al PC 537. Esta entidad considera que muchos de los casos en que hoy en día hay remociones de menores podrían evitarse con esta nueva ley.
A nombre de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud, Chong Trinidad hizo hincapié en la necesidad de desarrollar un plan estratégico diseñado para la prevención, con base en la comunidad. Pero, sobre todo, “que se trabaje desde el amor y la alegría. Cuando se trabaja desde el amor y la alegría no tenemos acciones como las que se están viendo en la prensa”.
Mirada al País: 75 años en la defensa y promoción del cooperativismo
MIRADA OOPERATIVISTA
Especial para CLARIDAD
¿Sabías que Puerto Rico fue pionero en el desarrollo del cooperativismo en este lado del hemisferio? Casi tres décadas después, en el periodo del 1873 al 1920, comienzan en Puerto Rico procesos asociativos que dan base al surgimiento del cooperativismo que conocemos hoy.
Hay varias clases de cooperativas. Las que son formadas por sus socios se les conocen como de primer grado. También tenemos las de segundo grado, que están dirigidas y formadas por otras cooperativas. Ese es el caso de la Cooperativa de Seguros de Vida (COSVI), el Grupo Cooperativo Seguros Múltiples, la Central de Servicios Funerarios y el Banco Cooperativo de Puerto Rico.
El organismo de tercer grado es aquel que está integrado por representación de todas las cooperativas del país. En Puerto Rico solo hay uno: la Casa Grande del Cooperativismo, el organismo cúpula, la Liga de Cooperativas de Puerto Rico. En este año, 2023, este cumple 75 años de labor ininterrumpida en la educación, promoción y defensa del modelo cooperativo en el país.
Antulio Parrilla Bonilla destacó (1971) que la LIGA fue organizada por líderes que en la década del 40 llevaron por nuestros campos la semilla del cooperativismo. Se incorporó en el verano de 1948 y celebró su primera asamblea el 23 de enero de 1949. Asistieron a ese evento delegados de 56 cooperativas afiliadas. En la actualidad la organización tiene aproximadamente 200 cooperativas afiliadas. Se destaca por una estructura de dirección que tiene representación de seis áreas geográficas del país: Consejos Regionales. Además, en ese liderato hay representantes de tres Comisiones Sectoriales: ahorro y crédito, tipos diversos y el sector de vivienda cooperativa. Completan esa dirección los presidentes de los organismos de segundo grado y una representación de las centrales cooperativas. En total son 13 los miembros del cuerpo rector. Es un organismo que sin lugar a duda representa el cooperativismo del país. Cada uno de los que componen el cuerpo dirigen estructuras que tienen sus planes de trabajo y diversos comités que se reúnen y realizan actividades mensuales. Por si fuera poco, desde hace varias décadas el sistema cooperativo liderado por la LIGA desarrolla en consulta con sus afiliadas a través de sus líderes un plan estratégico. El plan vigente se extiende hasta el 2024 y está enmarcado en aspectos de identidad cooperativa y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (2015) impulsados por la Organización de Naciones Unidas que nos convidan a promover acciones que contribuyan a erradicar las desigualdades en el mundo, preservar un mejor entorno para futuras generaciones y trabajar por la paz y la prosperidad en una agenda común hacia el 2030.
La educación y la promoción del cooperativismo son funciones que se ejercen con gran entusiasmo y determinación en ese organismo. Dar impulso al cooperativismo es una tarea que han desarrollado a través de estos 75 años junto a líderes profesionales, voluntarios y empleados (as) de todo el país.
Sobre los Consejos Regionales destacamos que son espacios de concertación que impactan todo el país. Es donde se desarrollan actividades de educación, esfuerzos de integración, concertación y movilización cuando es necesario. Es, además, donde se desarrolla el punto de encuentro de los cooperativistas y desde donde se trabajan las discusiones de base y movilizaciones. El mejor ejemplo fue la inmensa movilización de los cooperativistas efectuada el 5 de junio de 2014. En ese momento impulsaron en la legislatura los proyectos P del S 1082 y P de la C 1912 proponían una asignación recurrente anual de 9.5 millones de dólares del presupuesto de la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas conocida por COSSEC. El dinero estaba destinado para la creación de un fondo de incentivos a la industria lechera. Es necesario recalcar que estas medidas causaron indignación en los cooperativistas. COSSEC es una corporación pública que se sostiene únicamente por fondos que provienen de las cooperativas de ahorro y crédito. Estas emiten pagos anuales para honrar la prima del seguro de acciones y depósitos de los socios y socias del sistema. Ese fue un intento más de varios de los gobiernos de turno meter las manos en el dinero del cooperativismo. A su vez fue la chispa que encendió la llama de un día inolvidable y por supuesto exitoso. La magnitud de la movilización no tuvo precedente anterior en muchas décadas.
Esa labor de levantar la voz por el sistema cooperativo en defensa del patrimonio generado con el esfuerzo de muchos de los que nos antecedieron es la función que hace tan pertinente la existencia de un organismo que agrupe y que salga cuantas veces sea necesario para defender y promover el cooperativismo. A lo largo de estos 75 años hay muchas historias como esas porque tristemente con varios intervalos han sido las autoridades gubernamentales las que, en distintos momentos, en ocasiones por desconocimiento o porque no decirlo con intención han promulgado legislación adversa.
Por otro lado, el cooperativismo ha tenido momentos de concertación donde el respeto a la autonomía de las cooperativas y la apertura al diálogo han prevalecido. Se destaca la defensa de la exención contributiva desarrollada por la LIGA. Esta ha sido amenazada en varias instancias y la organización siempre ha salido presta a demostrar su importancia y los resultados positivos socio económicos en el país de ese beneficio. También, se han escuchado reclamos del sector que han generado cambios positivos en el marco legal que las ampara.
Lo cierto es que falta mucho por hacer para adelantar y fortalecer el cooperativismo en el país. El camino será más llevadero en la medida en que el sistema cuente con organismo que los organice y represente efectivamente. ¿Qué puede ser una voz nacional más fuerte? Coincidimos. Muchas veces, por haber tenido que colocarse a la defensiva, esta ha sido menos vocal de lo que debiera. Aun así, ante los asuntos apremiantes que han afectado al pueblo ha levantado su voz. En esos momentos, la invitación que recibieron los cooperativistas, de parte de Antulio Parrilla Bonilla para superar la neutralidad que provoca la inmovilidad ha sido vencida. De este ilustre precursor los cooperativistas aprendieron que todo lo que afecte el bien común debe inspirarnos y unirnos para vencerlo.
En este 75 aniversario celebremos la existencia y valentía de esta institución que ha dejado desde ya una estela única en favor del cooperativismo patrio. ¡ENHORABUENA!
Comentarios a: mildredkairo@gmail.com
La educación al consumidor es vital
CLARIDAD
Portavoces de organizaciones que cabildearon en el Congreso para que se le asignara a Puerto Rico la cifra de $1,000 millones para apoyar la instalación de sistemas solares y de almacenamiento de baterías en techos de comunidades vulnerables de bajos recursos afirmaron a CLARIDAD que se mantendrán atentas a que el dinero llegue a las comunidades.
La asignación fue aprobada en la última sesión de diciembre del Congreso de Estados Unidos, como parte de su proyecto de ley de asignaciones suplementarias de emergencias. En entrevista, David Ortiz, director del Programa de Puerto Rico para Solar United Neighbors (SUN), organización sin fines de lucro, explicó que esto fue un esfuerzo en el que participaron múltiples grupos —comunitarios, pequeños negocios, iglesias— para abogar por una asignación que en principio era de $5,000 millones. La petición de esta cifra se hizo a base de un estudio del profesor Marcel Castro, de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Mayagüez, que indica que unas 200 mil personas en Puerto Rico estuvieron sin electricidad por cinco meses después del huracán María. Dijo que la Casa Blanca apoyó la asignación de $3,000 millones y terminó con la asignación de $1,000 millones. Se supone que el dinero pase por el Departamento de Energía de Estados Unidos, junto con HUD (Departamento de Vivienda Federal) y por último, FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencia).
Ortiz indicó que aunque todavía no se sabe cómo va a ser la estructura para la asignación del dinero, tanto el SUN como las otras organizaciones van a estar tratando de que este llegue a las comunidades y de que puedan solicitarlo. En ese propósito se centra el trabajo del SUN, cuyo fin es orientar y educar a las comunidades para que puedan hacer compras colectivas de sistemas solares, lo que redunda en precios y beneficios que de manera individual no tendrían. La otra parte es la educación sobre los derechos del consumidor, información sobre la energía renovable, políticas públicas y créditos que puedan estar recibiendo. Además, trabaja en la política pública protegiendo los derechos del consumidor sobre cómo moverse a la energía renovable y los derechos sobre esta.
Este hizo hincapié en que es importante que la gente sepa que el dinero no es algo que le va a llegar a todo el mundo, es decir, a cada casa, por lo que también se promueve los proyectos de microredes comunitarios. El SUN se enfoca en la educación para que la información llegue a las comunidades y “que los fondos no se queden sin usar, como en otras ocasiones”.
Por otra parte, a la luz de esta asignación, CLARIDAD le planteó a la licenciada ambiental Ruth Santiago, quien también participó del cabildeo para su logro, si no consideraba que hay una falta de coordinación entre los esfuerzos por avanzar en la instalación de sistemas de energía renovable y las asignaciones que ha recibido la Autoridad de Energía Eléctrica para la reconstrucción del sistema ($9.6B de FEMA, $4.B de fondos de mitigación) y los 18 proyectos de fincas a escala industrial, promovidos por la AEE, el Negociado de Energía de Puerto Rico y la Junta de Control Fiscal.
“Sí, creo que lo que estamos viendo es perderse una oportunidad de transformar nuestro sistema eléctrico desde la entidad pública para servir mejor al interés público, pequeños negocios, etc., a través de toda esa cantidad de fondos de FEMA y HUD para nutrir los sistemas fotovoltaicos en techos con baterías a todos y todas en Puerto Rico, empezando por la gente de medianos ingresos, y proveer una resiliencia que podría salvar vidas”, reaccionó.
En particular, la licenciada Santiago, quien es miembro del Consejo para el Cambio Climático de Casa Blanca, se expresó en contra de los proyectos a gran escala de fincas solares, por entender que es innecesario que se sacrifiquen los mejores terrenos agrícolas, las áreas sensitivas y otros espacios abiertos con proyectos que siguen dependiendo de una red de transmisión y distribución que es vulnerable a huracanes y otros eventos. “Vimos con Fiona cómo LUMA no había hecho el mantenimiento necesario a la vegetación. Con un mero huracán categoría 1, que mayormente fue una tormenta tropical que pasó por el sur de Puerto Rico, nos tumbó todo el sistema. LUMA lo que pretende es usar esa cantidad histórica de dinero para reconstruir lo mismo: un sistema centralizado. Eso no va a proveer la resiliencia que la gente necesita para vivir”.
Hasta ahora no se sabe cómo se van a canalizar los fondos. “Eso está por verse. Estamos pendientes de que se avise, inclusive, cómo vamos a incidir en el proceso. Es un poco atendiendo los reclamos que hemos hecho los distintos sectores. Vamos a hacer todo lo posible para que lleguen a los residentes de bajos ingresos y diversidad funcional que requieren tener un servicio confiable. Esperamos que no pase como con los fondos de CDBG, tenemos una objeción muy seria a los proyectos solares, no es necesario sacrificar terrenos”.
La ingeniera Ingrid Vila, presidenta de Cambio, otra de las organizaciones que cabildeó por la asignación, advirtió: “Esperamos que se establezca un proceso de participación transparente y amplio que garantice que las organizaciones y comunidades locales participen en la planificación, diseño e implementación del programa”.









