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Haiti: Sanciones Canadienses contra Gilbert Bigio, Raynol Deeb, Sherif Abdallah, miembros muy destacados de la élite económica haitiana

Tomado de Resumen Latinoamericano

Canadá impuso sanciones, este lunes, contra Gilbert Bigio, Reynol Deeb y Sherif Abdallah, miembros muy destacados de la élite económica haitiana, según un comunicado de prensa de Global Affairs Canada (Ministerio de Foreign Affairs), consultado por la agencia online AlterPresse.

“Canadá tiene razones para creer que estas personas están utilizando su estatus como miembros altamente visibles de la élite económica de Haití para proteger y permitir las actividades ilegales de bandas criminales armadas, incluso a través del lavado de dinero y otros actos de corrupción”, dijo el comunicado.

Se les impone una prohibición de transacciones, que tendrá como efecto congelar cualquier activo que puedan tener en Canadá, especifica la resolución.

Estas sanciones, impuestas por Canadá, se toman “en virtud de las Regulaciones de Medidas Económicas Especiales (Haití), en respuesta a la conducta inaceptable de miembros de la élite haitiana que brindan apoyo financiero y operativo ilícito a bandas armadas”.

Su objetivo es presionar a los responsables de la actual violencia e inestabilidad en Haití, recuerda el gobierno canadiense, que pide a estas personas que dejen de proporcionar fondos y armas a las bandas criminales en Haití.

Alienta a todas las partes interesadas a “apoyar el progreso real hacia un acuerdo político que conduzca a un diálogo inclusivo y constructivo, y al fin de la crisis actual. Esta es la única manera de ayudar a crear el ambiente necesario para el retorno a la estabilidad, el orden público y la democracia en Haití”.

“Canadá juega un papel protagónico en sancionar a miembros de la élite para evitar que apoyen a bandas que cometen actos de violencia contra el pueblo haitiano. Canadá hace un llamado a la comunidad para que siga su ejemplo e imponga sanciones a las pandillas y sus seguidores para ayudar al pueblo de Haití a salir de esta crisis y restaurar la paz y la seguridad en su país”, dijo Mélanie Joly, Ministra de Relaciones Exteriores de Canadá.

Estos tres empresarios Gilbert Bigio, Reynol Deeb y Sherif Abdallah, se suman a una lista de ocho figuras políticas ya sancionadas por Canadá. Sus activos han sido congelados y tienen prohibidas las transacciones en Canadá o con canadienses.

Noche de trovadores por los derechos humanos

El Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico (CPDH) y la entidad cultural Decimanía presentan su ya tradicional concierto, Trovadores del Mundo, en Navidad.

Este concierto que originó en el 1995 del Festival Musical Latinoamericano, instaurado por el director y fundador de la Orquesta Nacional Criolla Mapeyé, Antonio ‘Tony’ Rivera, ha mantenido siempre una relación con la defensa de los derechos humanos. Tony recordó para Claridad que hizo los primeros diez festivales, y en todos ellos siempre dejo un día para la actividad de apoyo a la excarcelación de los presos políticos puertorriqueños y al CPDH, organismo que lideraba la campaña de excarcelación.

Luego, este compromiso lo asumió la entidad cultural Decimanía.  Para  Rivera es  alentador que se continúe con este concierto. “El hecho de que se pueda hacer un evento de esta naturaleza y lo podamos unir a esta campaña por los derechos humanos es interesante. Se deja una muestra bastante clara de por dónde andan las tradiciones en los distintos pueblos latinoamericanos, que son gente muy comprometida con los procesos de justicia social y los derechos humanos no solo en sus respectivos países, sino de toda Latinoamérica y el mundo”.

En entrevista por separado, Omar Santiago, miembro de Decimanía se expresó sobre el trabajo de dicha entidad cultural y el compromiso con el concierto en apoyo al CPDH.  Durante 13 años, Decimanía se ha dedicado al fortalecimiento de la Semana del Trovador Puertorriqueño. La semana se suele celebrar en octubre pero este año, debido al paso del huracán   Fiona, la retomaron ahora en diciembre. Por eso están de cara a Trovadores del Mundo en Navidad, por lo que será   la primera vez que se hace en este mes. “Vamos a estar en solidaridad para una noche de amigos en apoyo al Comité”. En esta ocasión vendrán trovadores de  Argentina, Uruguay,   Panamá, Colombia y México.

Sobre esa relación  del canto de los trovadores, de la música folclórica con el  concepto de los derechos humanos, Santiago resalta que los trovadores que vienen son trovadores de mucho compromiso social y tienen también una visión muy clara de los principales derechos humanos, la libertad y la vida. “Esos trovadores que van a estar con nosotros tienen también una historia que vincula la estrofa con  estos cantos y causas nobles de los pueblos, y se ha fusionado a lo largo de los siglos 19 y 20 y lo que va del 21. La décima siempre ha sido  portadora de los valores más importantes de los ciudadanos y en ocasiones ha servido para denunciar injusticias. En ese sentido, estamos muy bien identificados con esos trovadores que nos representan”.

Agregó que es muy importante la presencia de Mapeyé  como grupo emblemático del folclor de la décima en Puerto Rico, que será la representación puertorriqueña en el concierto.   “Será  muy interesante ese junte de voces por los derechos humanos”.

“Para nosotros es muy importante apoyar al Comité de Derechos Humanos  porque sabemos el compromiso que tienen con nuestra sociedad, con nuestro pueblo, con los derechos fundamentales que todos queremos y defendemos  para la humanidad y, en sintonía con ellos, a nosotros como organización nos da mucha satisfacción porque cumplimos también con la misión de hacer nuestra aportación a nuestro país”, expresó Santiago.

Por su parte el portavoz del CPDH licenciado Eduardo Villanueva Muñoz,  comentó que ya es una tradición del comité la celebración de este concierto como una manera de obtener fondos para el trabajo que llevan a cabo tanto por la excarcelación de los presos políticos y otras causas.

Esta actividad siempre se le ha reconocido o dedicado a una persona que se ha distinguido por su compromiso con los derechos humanos y causas justas, y este año no es la excepción. La actividad le será dedicada al recién fallecido licenciado Edgardo Román Espada, quien al momento de su muerte era el portavoz del Comité.  Fue activista contra de la pena de muerte, creador de la Comisión de Pena de Muerte del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, y representante por Puerto Rico en la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte.

La otra persona a quien se le dedicará el concierto es al militante independentista Raúl Laboy Abreu, mejor conocido por todas y todos como Ruli. Del barrio Mariana de Humacao, solidario con la causa de la excarcelación de los presos políticos puertorriqueños. Participó de las tareas del Comité, fue miembro del Partido Socialista Puertorriqueño, y es un colaborador incondicional de nuestro semanario. Recordamos su trabajo en cada Festival de Claridad y sus visitas al periódico, siempre trayendo una olla con un rico sancocho.

Todavía falta mucho por hacer

Aun cuando en  estos momentos no tenemos presos por la causa independentista, Villanueva Muñoz estima que falta mucho por alcanzar en cuanto a los derechos humanos de las y los puertorriqueños.  Esos derechos fundamentales que garanticen la dignidad de  los seres humanos,  que aparecen en la constitución de Puerto Rico y  en la Carta de Derechos son aquellos que procuran acceso a servicios de salud adecuados, educación, vivienda, empleo, seguridad pública y alimentación  nutritiva.

Este último  implica  el derecho a que se pueda tener una agricultura autosustentable, y que se puedan proteger los productos agrícolas y sus mercados. “Si miramos  esos derechos humanos que son consustanciales a las personas como seres humanos, vemos que en cada uno de ellos hay deficiencias significativas en Puerto Rico”.

La falta de personal para servicios de salud en todas sus dimensiones, la reforma laboral -que llama deforma- que le quitó derechos a los trabajadores, la  inseguridad pública y el comportamiento de la Policía, que viola el derecho a la libertad de expresión y asociación con conducta agresiva y hasta  pretendiendo limitar el tiempo que puede durar una manifestación, representan violaciones a los derechos humanos.

Todo lo anterior sin dejar de traer a la atención la negación al derecho del pueblo puertorriqueño a su autodeterminación. “A nosotros se nos ha violado ese derecho por décadas. Si miramos nuestra constitución, por ejemplo, tiene una sesión que limita específicamente las enmiendas que se le puedan hacer a la constitución y la inserta en la constitución federal, a la supremacía de lo que es el sistema republicano a nivel federal. Por lo tanto, un país que no puede ni siquiera considerar enmiendas a su propia constitución es un país al que se le está violando el derecho a la autodeterminación. Así que hay muchísimo trabajo por hacer y poquísimos recursos para las instituciones que se supone velen por esos derechos”.

Trovadores del Mundo en Navidad se presentará el martes 13 de diciembre a las 7:00 pm en el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico. Para el calendario completo de la Semana del Trovador, puede acudir a la página de Facebook o Instagram de Decimanía.

Ley de Legitimación Activa Ambiental: crucial para la defensa del ambiente y el acceso del pueblo a la justicia

Grupos ambientalistas y comunidades se mantienen a la expectativa de si el gobernador Pedro Pierluisi firmará o no el proyecto  PC 474 de Legitimación Activa Ambiental, cuyo plazo límite para firma o veto de bolsillo por el Primer Ejecutivo expira el próximo 18 de diciembre. Un veto de bolsillo significaría que el mandatario no tendría que dar explicaciones sobre por qué vetó el proyecto.

Esta medida buscar remediar lo que se considera un abuso y prejuicio contra individuos, grupos ambientales y comunidades cuando reclaman ante agencias y tribunales, y se les desestima bajo la doctrina de falta de legitimación activa. Esta es una doctrina comúnmente utilizada para desestimar reclamaciones o querellas por individuos o grupos a los que las agencias y tribunales no consideran participantes legítimos en controversias presentadas ante dichos foros.

Hernaliz Vázquez Torres,  organizadora de Justicia Ambiental, del  Sierra Club de Puerto Rico (SCPR), confirmó  a Claridad que no conocen las razones específicas por las cuales el gobernador aún no ha firmado el proyecto, aunque sí saben que se cuestiona si la medida está dirigida a frenar el desarrollo. Vázquez rechazó tajantemente que la medida tenga que ver con el desarrollo. Sí tiene que ver con remediar la falta de acceso de las comunidades para presentar querellas ante agencias y tribunales que sean aceptadas para resolverse en sus méritos y no rechazadas de plano por falta de legitimación activa.

Tanto SCPR  como otras organizaciones dijo que se preparan para  presentarle al gobernador sus puntos de vista.  La organizadora del SCPR expresó  su preocupación por el futuro de la medida, ya que conocen de  otras medidas aprobadas, como el PS 446,  para trasladarle la legitimación activa a los Municipios, lo cual le proveería una excusa al Gobernador para que vete el PC474 amparándose en la legitimación ya reconocida para los Municipios.

“Esto no sería lo mismo, porque no necesariamente el municipio objetaría un proyecto como ha ocurrido en casos como las ventas de parques y los choques de visiones sobre el turismo, como es el caso del municipio de Carolina. Darle legitimación exclusiva a los Municipios no asegura el verdadero acceso a la justicia de los individuos, grupos y organizaciones”.  Vázquez Torres fue enfática en rechazar  que se le dé legitimación activa a los municipios y se les niegue al resto. “Si el discurso es que hay una  política  pública de  defensa del ambiente, hay que cuestionar quiénes son los que tienen derecho a defenderse. Si todos los bienes son comunes, las playas y  los recursos naturales, entonces  todo el mundo debería tener la posibilidad de defenderlos”, reclamó. Trajo el ejemplo de la planta de New Fortress Energy en San Juan, la cual se construyó sin ningún tipo de permiso, por lo que el Sierra Club y otras organizaciones y comunidades acudieron al tribunal, y luego de lograr que les dieran todos los documentos del proyecto les negaron la legitimación activa para objetar la instalación.  “Eso no es tener acceso a la justicia”, señaló Vázquez.

Una barbaridad

En expresiones por separado, Francisco Cintrón Moscoso,  director de El Puente-Enlace Latino, otra de las organizaciones que respaldan el PC 474 describió como “una barbaridad” que el Gobernador no la firme. Resaltó que para El  Puente la aprobación es algo más que atender una controversia ambiental porque se trata de un asunto de derecho y de  ampliar la participación de los grupos e individuos que están interesados en participar en la protección del ambiente y la falta de legitimación activa les limita su participación. Señala que la medida es una forma de corregir esa injusticia.

“Nos parece increíble que el gobernador, que siempre alude a la ley y el orden, y que dice que  hay que  respetar la participación,  se haya tardado tanto en firmar esta Ley. Nos preocupa porque parecería que está dejando que pase el término para vetarla sin tener que dar explicaciones. Históricamente, la lucha ambiental le debe mucho a los grupos comunitarios y ambientales, y esta ley hace justicia a esa historia y ese compromiso. Para nosotros es fundamental que la firme. Sinceramente sería una barbaridad que no la firme”.

Otra entidad que aboga por la firma del proyecto es el Centro Legal de Desarrollo de Resiliencia (RLC, siglas en inglés) de la Facultad de  Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Contrario a la “preocupación” del ejecutivo de que la medida va  contra del desarrollo, el RLC explica la importancia de  la medida para la protección del ambiente, el desarrollo económico y la resiliencia. En un documento oficial, RLC establece que el fomento de políticas ambientales, como la legitimación activa, entre otros aspectos: diversifican el mercado y atraen nuevas inversiones, fomentan nuevas tecnologías y crean empleos, mejoran la industria del turismo, reducen costos y aumentan la productividad, reducen los efectos del cambio climático y aumentan la resiliencia a los desastres naturales.

La publicación también presenta ejemplos sobre cómo la protección del ambiente ha contribuido a la economía  sostenible en Estados Unidos, como por ejemplo el estado de  Oregon, el cual apostó por la restauración de sus recursos naturales e invirtió en la recuperación de una especie protegida de salmón, lo que ha generado empleos e impactado de manera positiva la economía.  Hawaii es otro ejemplo que tiene como meta alcanzar el 100% de energía renovable para el 2045, y así crear empresas y empleos en los campos de la energía y la construcción. Por último llama la atención hacia el peligro de que los ecosistemas vitales colapsen. Actualmente,  51 países  experimentarán una caída general de su  Producto Interno Bruto (PIB) del 10-20% para fines de esta década a causa del colapso de sus ecosistemas.

 

A 95 años del natalicio de Juan Mari Brás

(N de E: Por su importancia patriótica e histórica, CLARIDAD reproduce íntegramente la conferencia ofrecida por Rubén Berríos Martínez, Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, en el acto de conmemoración del 95º natalicio de Juan Mari Brás, realizado por la Fundación Juan Mari Brás el pasado 2 de diciembre de 2022 en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras)

Queridos compatriotas y queridas compatriotas:

Comienzo por agradecer a Rosi, a Mari, a Teresa y a Juan Raúl por su generosidad al invitarme para compartir con ustedes unas reflexiones sobre su padre, el insigne patriota Juan Mari Brás.

Para poder comprender a cabalidad sus extraordinarias contribuciones a la lucha por la independencia de Puerto Rico, tenemos, antes que nada, que estar plenamente conscientes del tiempo y las circunstancias en las que le tocó vivir. Juan muy bien sabía que los seres humanos hacen su propia historia pero en condiciones dadas y determinadas.

Exactamente un siglo después de que en el 1827 naciera en el oeste de Puerto Rico, en Cabo Rojo, el padre de nuestra patria, Ramón Emeterio Betances, nació muy cerca de allí en Mayagüez, Juan Mari Brás, cuyo natalicio conmemoramos en el día de hoy.

Cuando Juan era apenas un niño, la semilla sembrada por Betances, Hostos y de Diego floreció plenamente en la década del 1930 bajo la inspiración de don Pedro Albizu Campos. Durante su infancia y temprana adolescencia, fue, por lo tanto, testigo no solo del fervor independentista sin duda mayoritario en esa época, sino también de la persecución inmisericorde que culminó con el encarcelamiento de don Pedro y con la Masacre de Ponce. ¡Huellas sin duda imborrables en el espíritu de un joven sensible!

Aunque la persecución de los años 30 despertó en nuestro pueblo aún mayor indignación y fervor patriótico, el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial en el 1939 impidió que se hiciera realidad la libertad de nuestra patria. Los Estados Unidos habían invadido a Puerto Rico en el 1898 por razones geopolíticas y militares y no iban bajo concepto alguno abandonar su bastión militar en el Caribe.

La historia de los años 40 es harto conocida. El liderato máximo del Partido Popular, que advino al poder con la consigna de Pan, Tierra y Libertad y la promesa “la independencia a la vuelta de la esquina” abandonó el cauce libertario obedeciendo los dictámenes de Washington. Y ya, para mediados de la década del 40, en los inicios de la Guerra Fría, expulsó a los independentistas de sus filas y se abrazó al colonialismo. Claudicación imperdonable que Neruda condenó para la historia en su Canción de Gesta, libro incautado por las autoridades aquí en Puerto Rico. Basta citar solo un par de versos: “Humilde traductor de tus verdugos, chofer del whisky norteamericano”.

Fue para esa época que Juan Mari Brás comenzó, primero en la escuela superior de Mayagüez y luego en la Universidad de Puerto Rico, a convertirse en un destacado líder de la juventud independentista. No es de extrañar, por lo tanto, que durante este periodo de su juventud su militancia culminara, a raíz de la huelga universitaria del 1948, con su expulsión de la Universidad y su posterior traslado a los Estados Unidos para concluir sus estudios universitarios. Al mismo tiempo en el 1946 se fundó el Partido Independentista Puertorriqueño bajo el liderato de don Gilberto Concepción de Gracia, partido por el cual don Santiago Mari Ramos, fue candidato a alcalde de Mayagüez en el 1948 y cuya campaña dirigió su hijo, Juan.

Comenzando en esa época a Juan le tocó luchar por la independencia de Puerto Rico en uno de los periodos más difíciles, complejos y turbulentos de nuestra historia libertaria.

Repasaremos someramente ese periodo. Desde el punto de vista político: el inicio de la Guerra Fría en 1945 y la furibunda represión antiindependentista por el gobierno de los Estados Unidos; el viraje procolonialista y antiindependentista del máximo liderato del Partido Popular y su implacable persecución encarnada en la Ley de la Mordaza del 1948; la fundación del Partido Independentista en el 1946; el retorno de don Pedro Albizu Campos en el 1947 y su posterior encarcelamiento; la Revolución Nacionalista de 1950 y su secuela en Casa Blair y el Congreso de los Estados Unidos; y el embeleco colonial del Estado Libre Asociado del 1952, al cual muy atinadamente se refiriera un político puertorriqueño de la época como “un muñeco de trapo”.

De otra parte, Puerto Rico pasó de ser una economía agrícola latifundista de capital absentista a una semiindustrial, también de capital norteamericano. Ese proceso se fundamentó en el exilio masivo de puertorriqueños y en las particulares condiciones de la postguerra que incluían un mercado abierto a los Estados Unidos sin competencia internacional debido a la postración económica mundial. A esas particulares condiciones se añadieron la cada vez mayor dependencia de fondos federales para mantener la economía precariamente a flote y las exenciones contributivas locales y federales que prevalecerían por décadas.

Más aún, la persecución y constante propaganda antiindependentista del liderato popular llevaron a un crecimiento del asimilismo que culminó con la elección de un gobernador estadista en 1968 y con el decrecimiento del independentismo. Ese proceso desembocó en el nefasto bipartidismo que padecemos hasta el día de hoy.

Fue durante las primeras décadas de la Guerra Fría, “la época de la adoración del becerro de oro”, que les tocó a los discípulos de don Pedro, a don Gilberto Concepción de Gracia y a Juan, ser líderes independentistas. Fieles discípulos dieron a respetar al independentismo. Por eso años después cuando siendo yo candidato a Gobernador se me acercó un compatriota y de muy buena fe me dijo que me respetaba aunque no votaría por mí, yo pude contestarle: “Prefiero tu respeto aunque no votes por mí a que votes por mí y no me respetes”. Lo demás, añado hoy, vendría por añadidura. Es cuestión de tiempo y circunstancia.

Cuando entraba hacia mi oficina en la noche de hoy, no pude menos que recordar un suceso que aquí mismo aconteció. Subía yo por la escalera a mi oficina cuando alguien del salón de la facultad me llamó -Y quien me llamó fue alguien que muchos de ustedes conocieron, un gran puertorriqueño, Don Abraham Díaz  González-. Fue el día después de una de las muchas elecciones. Obviamente los independentistas nunca estábamos muy entusiasmados en esa época con los resultados electorales. Cuando llegué frente a Abraham me miró y me dijo: “Rubén, ¿Cómo está la cosa? “Para adelante siempre Abraham” y él me dijo: “No te preocupes, lo importante no son las flores, lo importante son los amores”. Y repito. Lo demás vendría por añadidura. Es cuestión de tiempo y circunstancia.

II

Y desde las primeras décadas de la Guerra Fría y hasta el día en que en el año 2010 partió más allá de las puertas del misterio, fue que Juan Mari Brás demostró su gran calibre y su creatividad como uno de los grandes en la historia de nuestra lucha.

Ante todo, y sobre todo, Juan fue constante e inquebrantable en el objetivo que une a todos los patriotas: el logro de la independencia de Puerto Rico. Siempre de pie frente a la más feroz persecución, llegando a padecer la pena incalculable de ver a su propio hijo asesinado por el pecado de ser su hijo. Ningún otro patriota en nuestra historia ha tenido que pagar ese precio.

Ante todas las tempestades de aquel entonces y las que tendría que enfrentar el resto de su vida, Juan Mari Brás dejó un legado imperecedero. Ya lo dijo Martí: “El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras”.

Siempre insistió en la necesidad de atar la lucha por la independencia con la lucha por la plena justicia social. Siempre estuvo del lado de los desposeídos, de los más necesitados, de la clase obrera, de los que trabajan y padecen. No puedo menos que recordar lo que hace años me dijo un compañero, hiperbólicamente pero con gran atino, “Juan Mari Brás le enseñó a Puerto Rico a piquetear y a marchar por sus derechos”. Y es que Juan le insufló bríos y militancia a la lucha por la libertad y la justicia social en tiempos de letargo y deslumbramiento colonial. Fue entonces que lanzó la consigna: “Despierta boricua, defiende lo tuyo”.

Y cuando se le cerraba una puerta, abría otra y otra. Ensayó y exploró todos los caminos, todos los métodos posibles; desde los clandestinos hasta los civiles y jurídicos.

Desde la escuela superior, pasando por su liderato en la huelga universitaria del 1948, su militancia y postulación a un escaño legislativo por el Partido Independentista en 1956 y su asesoramiento legislativo a don Gilberto, hasta la creación del MPI y la abstención electoral, la fundación del PSP y luego de Causa Común, el Congreso Nacional Hostosiano y el MINH, siempre tuvo un norte en su vida: la independencia y la justicia.

Pero la fecundidad y creatividad de Juan no paran ahí. Comprendió, como de Diego, que Puerto Rico “es parte de la bola del mundo” y amplió a nivel latinoamericano e internacional el apoyo a la independencia de nuestra patria. El respaldo de los Países No Alineados y de la comunicad internacional han sido, en buena medida, fruto de la incansable labor de Juan: desde las gestiones para la inclusión de Puerto Rico  en la agenda del Comité de Descolonización de la ONU hasta la comparecencia de innumerables puertorriqueños ante ese foro y las resoluciones demandando nuestra libre determinación e independencia, resoluciones que hoy se aprueban por unanimidad.

Juan estaba también convencido de que había que librar nuestra lucha, no solo a nivel nacional aquí en Puerto Rico y a nivel internacional, sino también en los Estados Unidos y, particularmente, entre lo que hoy en día se conoce como la diáspora. Por eso dedicó muchas energías a la organización y dispersión del mensaje libertario en los Estados Unidos. Testimonio de ese esfuerzo no fue solo el gran acto a favor de nuestra liberación en el Madison Square Garden en 1974, sino las innumerables organizaciones y personalidades que hoy enarbolan la bandera independentista en los Estados Unidos.

Podría extenderme exaltando también los valores extraordinarios de Juan como periodista y fundador del periódico Claridad y sus méritos como ensayista, jurista, profesor universitario y orador sobresaliente.

Pero resisto la tentación y prefiero destacar su calidad como ser humano. Hombre de honradez personal intachable, que para usar una frase, un poco cursi pero certera, de un viejo independentista de Cidra, “nunca se acostó en el mullido cojín de las conveniencias personales”. Y yo puedo dar testimonio de propio y personal conocimiento que nunca faltó a una palabra que conmigo empeñara.

Es posible que algunos de los aquí presentes (todavía no muy conscientes de lo complejo y contradictorio de la historia) se estén preguntando por qué me he limitado al análisis de los méritos de Juan sin haber hecho referencia a las diferencias tácticas o estratégicas que ambos tuvimos.

A esos les contesto con las palabras de Martí y cito: “Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz”. Yo soy de los agradecidos.

Pero voy más allá. Quiero recordar a todos que cuando comparamos nuestra lucha con otras luchas por la independencia, y gracias en gran medida a Juan Mari Brás, entre las diversas agrupaciones independentistas siempre se mantuvo, aún ante las diferencias y discrepancias, un alto nivel de respeto. Aquí en Puerto Rico, en contraste con otras luchas libertarias (incluyendo la latinoamericana, la estadounidense y en nuestros tiempos la palestina) la sangre nunca llegó al río. Sabemos que hombres y mujeres, patriotas todos, pueden diferir de la mejor buena fe. Y más aún, poco a poco hemos ido aprendiendo los unos de los otros.

III

Dicho todo lo anterior, quiero recalcar que, por fortuna, en la última parte de su vida Juan pudo ver cómo se iban derrumbando los obstáculos que han impedido nuestra libertad. Así, esperanzado, me lo manifestó personalmente frente al compañero Fernando Martín, allá en la playa de Vieques.

Luego del final de la Guerra Fría la presencia militar de los Estados Unidos en Puerto Rico contra la cual Juan luchó desde su juventud, y que fue la razón fundamental para la invasión del 98, recibió un golpe mortal en Vieques. De otro lado, durante las últimas décadas del pasado siglo, los privilegios contributivos coloniales fueron extinguiéndose paulatinamente y la internacionalización de la economía fue haciendo trizas de los viejos argumentos tarifarios y de mercado que se esgrimían contra nuestra independencia. El modelo económico colonial se iba derrumbando.

Pero, de otro lado, la historia también ha sido muy injusta con Juan ya que no pudo alcanzar a ver personalmente las muy favorables corrientes de los últimos años.

No pudo ver la derrota del colonialismo en el plebiscito del 2012. Tampoco pudo ver la confirmación, de lo que Juan sostuvo durante toda su vida, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos, ratificó la naturaleza colonial del mal llamado Estado Libre Asociado al resolver el caso de Puerto Rico vs Sánchez Valle del 2016; decisión que fue remachada por la rama legislativa federal con la aprobación de la infame Ley PROMESA.

Tampoco pudo ser testigo luego del plebiscito del 2020 del pavor y la renuencia del Congreso de los Estados Unidos ante la posibilidad de la estadidad. La estadidad es un fantasma y los Estados Unidos le huyen como el diablo a la cruz.

IV

Pero la historia le hará justicia a Juan, porque él también nos legó luz para alumbrar el camino en los tiempos actuales tan lisonjeros para nuestra libertad. Él también sabía luchar, como de Diego y don Gilberto, “dentro del régimen en contra del régimen” cuando la historia así lo demandara.

Esto lo demostró en innumerables ocasiones. No solo mediante su participación en eventos electorales, sino acudiendo a las cortes coloniales en defensa de los trabajadores y los derechos civiles y para lograr una más justa participación de fondos públicos destinados a campañas electorales para los partidos defensores de la independencia. También hay que destacar sus valiosos esfuerzos por desmitificar la ciudadanía americana y exaltar nuestra propia ciudadanía.

Y tan o más importante que todo lo anterior, Juan fue factor fundamental al anticipar y promover un mecanismo y una estrategia inestimable para la lucha del presente. Y me refiero a su insistencia en la Asamblea de Estatus o Asamblea Constituyente para resolver el problema del estatus y encaminarnos hacia la libertad.

Desde principios de la década de los 60, el compañero Juan comenzó a impulsar ese mecanismo de progenie albizuísta, tanto en la arena pública como en el Colegio de Abogados y Abogadas. Demás está decir que ese mecanismo –en sus diversas versiones y bajo diversos nombres– es hoy respaldado por amplios sectores de nuestro pueblo y que forma parte del programa del Partido Independentista Puertorriqueño.

El mecanismo es sencillo y se fundamenta en una realidad innegable. Los Estados Unidos no van a enfrentar el problema del estatus hasta que los puertorriqueños y puertorriqueñas no les causemos una crisis política que los obligue a enfrentarlo. Vieques así lo demostró.

Reitero hoy lo que ya he dicho anteriormente. Ante las nuevas realidades que vive Puerto Rico, hay que trazarse como objetivo obtener el poder político para establecer una administración honrada y justa y para encaminar un proceso, un mecanismo que nos lleve a la descolonización de nuestra patria y forzar a los Estados Unidos a reconocer su obligación descolonizadora.

Y, para el logro de ese objetivo, hay que impulsar una estrategia, un mecanismo, un procedimiento que les permita a los que todavía no son independentistas, pero que respaldan la descolonización, apoyar a un gobernador de intachable historial independentista y a un gobierno comprometido con la descolonización y con la voluntad necesaria para forzar a los Estados Unidos a enfrentar su obligación descolonizadora. De esa forma, los votantes, aunque todavía no sean independentistas, podrán, por ejemplo, votar en las próximas elecciones por un candidato a gobernador independentista y por una administración comprometida con un buen gobierno y con la descolonización.

Se abre, por lo tanto, la posibilidad de acciones electorales concertadas entre las diversas fuerzas que aspiran a la descolonización.

Ese procedimiento, ese mecanismo, esa Asamblea Constituyente o de Estatus, sería una institución compuesta por delegados elegidos por nuestro pueblo en representación de las diversas opciones de estatus no territoriales y no coloniales.

Hay que dejar claro que esa Asamblea de Estatus o Constituyente no es la que decidirá el estatus futuro de Puerto Rico. Eso lo decidirá el pueblo en votación directa. La Asamblea será el interlocutor indispensable y representativo para negociar con el Congreso de los Estados Unidos las condiciones y los procesos de transición de las diversas alternativas. De esa forma, en su día, nuestro pueblo estará en posición de decidir sobre alternativas reales y no imaginarias. Podremos, entonces, decidir entre la independencia, que es nuestro derecho inalienable, y las otras alternativas que el Congreso de los Estados Unidos esté dispuesto a considerar.

Reitero lo que he dicho anteriormente, al final de ese proceso llegará el momento de la suprema definición. Los independentistas aspiramos a convencer a quienes todavía no son independentistas para que respalden la independencia. A su vez, quienes promueven otras opciones de estatus tendrán igual derecho a promover sus respectivas alternativas.

Yo estoy firmemente convencido de que en ese momento de la suprema definición, nuestro pueblo respaldará la alternativa de un Puerto Rico libre, democrático y soberano con relaciones cordiales con Estados Unidos y con todas las naciones del mundo. Una república para unirnos al mundo.

En cuanto a la estadidad, además de ser contraria a la naturaleza de la federación americana, y por lo tanto inaceptable para los Estados Unidos, tengo la firme convicción de que muchos de nuestros compatriotas estadistas se darán cuenta de que la estadidad para Puerto Rico además de ser un fantasma y un mito, es incompatible con la preservación y fortalecimiento de nuestra nacionalidad que todos valoramos.

Descartada la colonia y natimuerta la estadidad, se vislumbra en el horizonte la Tierra Prometida. Agradecimiento eterno al patriota y compañero Juan Mari Brás que tanto luchó para que llegara este momento.

Martí, apóstol y maestro, nos enseñó y lo cito: “Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos”. También aprendimos que unos ven por hoy, que son los más; y otros ven por hoy y por mañana, que son los menos, que es como se debe ver en las cosas de los pueblos.

En la lucha por la libertad de nuestra patria Juan vio por hoy y por mañana. Estamos hoy aquí para honrar su memoria y para, agradecidos, decirle desde esta orilla, que el mañana se acerca.

¡Qué viva Puerto Rico libre!

Lo que no alcanzó a ver Mari Brás

En su reciente mensaje celebrando la vida de Juan Mari Brás, Rubén Berríos decía que la historia “ha sido injusta” con el patriota mayagüezano porque, entre otras cosas, no alcanzó a ver “el pavor y la renuencia del Congreso ante la posibilidad de la estadidad”. Juan siempre tuvo la convicción -igual que Rubén y la mayoría del independentismo- de que la fortaleza de la nacionalidad puertorriqueña sería la principal barrera frente a la anexión, pero es cierto que no alcanzó a ver en toda su magnitud cómo otros dos factores se unieron a la nacionalidad para levantar un muro que actualmente luce totalmente infranqueable.  Curiosamente, los factores que han estado alimentando “el pavor y la renuencia” del Congreso a la estadidad, han sido creados por los propios anexionistas. Me refiero al virus de la dependencia económica, que en Estados Unidos se percibe como mendicidad y aprovechamiento, y a la bochornosa corrupción de los gobiernos del Partido Nuevo Progresista.

En 1976, el entonces candidato a la gobernación por el PNP, Carlos Romero Barceló, publicó un folleto titulado “La estadidad es para los pobres”. Allí planteaba que la incorporación como estado supondría una bonanza para los puertorriqueños pobres que eran y son la mayoría de la población. Aquella estrategia pareció funcionarles porque algunos boricuas todavía recordaban los programas de ayuda que el Nuevo Trato de Franklin Roosevelt extendió a Puerto Rico en los años ‘30 (la PRERA y la PRRA) y muchos ya se beneficiaban de los “cupones de alimentos” que llegaron al país durante la gobernación de Luis Ferré.

Esas experiencias le dieron credibilidad a la nueva consigna de Romero que tuvo el efecto de ampliar la base del PNP, facilitándole un triunfo cómodo en las elecciones del ’76. La única victoria anterior de ese partido, la de 1968, había sido el resultado de la división del PPD, cuando una porción de sus electores apoyó el Partido del Pueblo de Roberto Sánchez Vilella. En 1976 ganaron por ellos mismos, en parte, gracias a la nueva prédica de Romero. Para 1992, cuando volvieron al poder con la candidatura de Pedro Rosselló, ya el PNP había abandonado la consigna, pero su imagen como partido asociado a las ayudas federales estaba establecida.

La razón por la cual el PNP dejó de usar la consigna “la estadidad es para los pobres” fue el impacto negativo que esta tenía en Estados Unidos, sobre todo en el sector conservador vinculado al Partido Republicano. Ante ese grupo, la consigna reforzaba su creencia, nacida del prejuicio étnico y racial, de que un eventual estado representaba una carga económica para Estados Unidos. También definía al liderato anexionista como una partida de oportunistas, que avivaban la dependencia y se aprovechaban de la pobreza.

El PNP dejó de mencionar la consigna de Romero, pero siguió difundiendo el mismo mensaje con otras palabras. Aunque ahora mencionan con mayor frecuencia la “igualdad”, la oportunidad de acceder a nuevas ayudas sigue estado el centro de su prédica, alimentando en todo momento la dependencia. De hecho, la tan mentada “igualdad” que ahora enarbolan, está unida al planteamiento de que ampliaría el acceso a más dinero federal.

Tampoco el abandono de la consigna romerista y la nueva insistencia en la “igualdad”, cambió la percepción que hay en Estados Unidos, sobre todo entre los Republicanos, de que los anexionistas son buscones de la pobreza. Tan reciente como el pasado 17 de noviembre, el congresista republicano Jody Hice le espetó al gobernador Pedro Pierluisi que siempre va al Congreso “estirando la mano para pedir dinero”, demás de pedir la estadidad. Como era la verdad, Pierluisi no puedo responder ante la humillación que sufría.

Lo anterior resume con mucha nitidez la contradicción a la que se enfrenta el anexionismo criollo.  Para ganar elecciones en Puerto Rico necesitan presentarse como los paladines de las ayudas para los pobres, pero esa prédica reduce aún más la exigua probabilidad de que las fuerzas políticas de Estados Unidos acepten la incorporación de Puerto Rico como estado.

El otro problema que enfrentan, como señalé al principio, es el de la corrupción. Desde hace 30 años, cuando se estaba a mitad del primer cuatrienio de Pedro Rosselló, se han producido decenas, tal vez centenares, de imputaciones de corrupción, la mayoría de ellas a figuras vinculadas al anexionismo. En casi todos los casos, el dinero escamoteado es de origen federal. Contra ese historial fue que giró Donald Trump cuando tachó a todos los gobiernos puertorriqueños de corruptos, percepción que prevalece entre la mayoría de los congresistas, tanto Republicanos como Demócratas. Cuando Pierluisi o cualquier otro líder del anexionismo se sienta ante ellos, solo ven a un corrupto que anda buscando la manera de lucrarse con el dinero de ellos.

Volviendo al planteamiento de Berríos, creo que Mari Brás, quien falleció en 2010 y siempre fue un observador agudo de la realidad nacional, tuvo tiempo de ver cómo la dependencia y la corrupción iban deshaciendo las aspiraciones anexionistas. Lo que no alcanzó a ver fue cómo el Congreso abandonó los eufemismos con que siempre adornaba la realidad colonial y nos impuso un supra gobierno en forma de Junta, al estilo de los viejos gobiernos militares. La colonia adornada que Juan fue a denunciar ante la ONU ya no tiene adornos y el desprecio del colonizador a sus alzacolas ya no se matiza.