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Alertan sobre el contagio con leptospirosis tras el paso de Fiona

CLARIDAD

gortiz@claridadpuertorico.com

El Departamento de Salud (DS) comenzó una investigación el pasado lunes, 26 de septiembre, sobre casos sospechosos de leptospirosis en la isla tras las inundaciones que dejó el paso del huracán Fiona. Al momento, el DS ha registrado 19 posibles casos de esta enfermedad bacteriana que puede afectar a cualquier persona que entre en contacto con agua contaminada con la orina de animales infectados.

Si la persona tiene alguna cortadura o rasguño, ese es el foco de infección propenso para el desarrollo de la infección, cuyos síntomas comienzan a manifestarse en un periodo de 5 a 14 días después de la exposición al agua contaminada. Según ha informado la agencia gubernamental, el periodo de incubación de la leptospirosis es de dos a 30 días.

En entrevista con el doctor Arturo García, director médico del Centro de Servicios Primarios de Salud de Patillas, este explicó que “aunque no tengamos una cortadura, las manos sucias pueden transmitir la infección al tener contacto con los ojos, nariz y boca, mucosas que absorben las bacterias”. Por eso, una de las recomendaciones del Dr. García es tener precaución y lavar las botellas de agua y latas de refresco antes de beber directamente de ellas. “La gente acostumbra a comprar mucho botellas de agua y refrescos enlatados y no se dan cuenta de que pueden permanecer rastros de orín de ratón durante 1 a 30 días”.

A juzgar por el Dr. García, lo importante es que la gente conozca cuáles son las medidas preventivas a tomar y que los médicos también sepan y tengan idea de las enfermedades infecciosas para que puedan hacer el diagnóstico. “Es importante alertar a los pacientes, pero también a los médicos para que sepan que dentro de esta época de inundaciones una de las infecciones que puede salir es la leptospirosis”, dijo.

Recientemente, en el contexto del huracán María, se registraron 57 casos de leptospirosis en Puerto Rico, según ha expresado el doctor Carlos Díaz Vélez, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico. Este doctor ha mencionado que algunos síntomas de esta infección pueden ser: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, ojos enrojecidos, vómitos, diarrea, tos y  dolor abdominal. “El problema es que esta bacteria destruye el hígado y los riñones. Se trata con antibióticos; pero es una infección altamente contagiosa y peligrosa”, alertó públicamente.

“En estos momentos no se está para complicar los sistemas de salud, que están tan congestionados y con tanta dificultad”, añadió el Dr. Díaz Vélez mientras exhortó a la población a hervir el agua antes de ingerirla, a no recoger frutos del piso ni consumirlos antes de lavarlos y a usar zapatos cerrados o botas al momento de limpiar áreas que se inundaron.

Casos de gastroenteritis y condiciones respiratorias

El Dr. García, quien dirige el Centro de Servicios Primarios de Salud de Patillas, dijo a este medio que ese centro y los otros tres que tiene bajo su administración en los pueblos de Maunabo, Salinas y Santa Isabel han estado ofreciendo servicios a las comunidades a pesar de que han estado funcionando con generador eléctrico y cisternas de agua. Al momento de la entrevista, ninguno de los centros se encontraba con servicio de energía eléctrica.

Según comentó, aunque las necesidades apremiantes que se están atendiendo en esas clínicas varían dependiendo el pueblo, un factor común en todas es la asistencia a personas que llegan contagiadas con COVID 19, por lo que considera que tras el paso de Fiona han aumentado los casos. De igual forma, han atendido muchos casos de gastroenteritis, que surge por el consumo de agua contaminada y de alimentos que han estado sin refrigeración por mucho tiempo.

“La recomendación que se está dando a nivel del CDC es que no se ingieran alimentos que hayan pasado dos días o más sin refrigerarse. Estos se tienen que descartar aunque se hayan puesto en hielo porque no están en la temperatura ideal para preservarse”, explicó.

Otra de las infecciones que se producen después de mucha lluvia es el dengue. “Nosotros conocemos que es una condición endémica, pero hace falta el medio propenso para que este salga, y es la lluvia, las aguas estancadas, la humedad”, educó el Dr. García.

El doctor recordó que estos centros continúan ofreciendo servicios de vacunación contra el COVID 19 y la influenza a la comunidad. Estas clínicas son parte de la red de centros 330, por lo que atienden a cualquier paciente, tenga o no plan médico. Alrededor de todo Puerto Rico hay unas 28 clínicas 330 con sus ramificaciones de clínicas satélites.

La asistencia a personas sin plan médico en estos años tan difíciles ha aumentado. “Entiendo que hoy por hoy estamos más fortalecidos que el Departamento de Salud”, comentó el doctor. Estas clínicas satisfacen las necesidades que el DS no puede. “Nos gustaría que en vez de trabajar aparte trabajáramos en conjunto para ofrecer un mejor servicio al país; pero la burocracia no lo ha permitido”, abundó.

 

 

 

 

El puente de Utuado y la sentencia de Bad Bunny

 CLARIDAD

Una de las imágenes que dejó el huracán Fiona es la de un puente en Utuado arrastrado por la corriente del río como si fuera de papel. Todavía el huracán propiamente no había llegado, tan solo había aparecido la lluvia que se adelanta a los vientos, pero aquel puente no aguantó el primer empuje, dejando a varias comunidades totalmente incomunicadas.

La imagen del puente arrastrado como si fuera una mata de plátanos, además de tragedia, es una excelente metáfora de lo que ha ocurrido en Puerto Rico en los últimos cinco años. El puente original, que había servido al área por décadas, se había perdido en 2017 durante el terrible huracán María. Las escenas que produjo aquel primer colapso también aparecieron en muchos medios de prensa estadounidenses, porque las comunicades aisladas debieron ser asistidas por los militares utilizando helicópteros. Tras aquella primera experiencia debió construirse un puente nuevo, resistente a huracanes, utilizando una pequeñísima parte de los miles de millones de dólares que supuestamente se habían asignado desde Estados Unidos “para la reconstrucción de Puerto Rico”. Sin embargo, lo que el nuevo huracán encontró fue una estructura «provisional», de metal barato, que la primera crecida arrastró como si fuera de lego.

El puente de metal barato de Utuado, que al colapsar volvió a dejar aisladas a cientos de familias, dramatiza lo que ha ocurrido en Puerto Rico desde que el 20 de septiembre de 2017 el terrible huracán María nos lanzó casi de vuelta a las cavernas. Desde entonces han transcurrido cinco largos años escuchado, casi a diario, sobre los miles de millones asignados para la reconstrucción, pero ya ven el resultado.

¿Qué pasó durante ese quinquenio?

Durante la última semana se ha escrito mucho sobre este tema y, como es lógico, la atención se ha puesto sobre lo que ocurrió, o más bien no ocurrió, en Puerto Rico, pero hay que comenzar por Estados Unidos. Desde la invasión de 1898 la primera y última palabra sobre nosotros la ha tenido el “dueño” de la posesión porque, según su propia jurisprudencia, desde entonces Puerto Rico “pertenece, pero no forma parte” de Estados Unidos. Esos “poderes plenarios” sobre el “territorio” que les asigna su propia constitución, además de oportunidad para explotar la posesión, extrayéndole azúcar y mano de obra barata, también suponen algo de responsabilidad sobre lo que le pueda pasar a sus habitantes.

Luego de septiembre de 2017, en Estados Unidos se cacareó mucho sobre los “miles de millones de dólares” asignados por el Congreso para la “reconstrucción” de Puerto Rio. En el papel, ese fue el caso porque las resoluciones del Congreso efectivamente se aprobaron, pero en los tres años que le siguieron la administración de Donald Trump boicoteó sistemáticamente esa ayuda. En el sur estadounidense tachaban de parásitos indolentes a los exesclavos, y esa es la visión que el troglodita que entonces estaba en la Casa Blanca tenía sobre los puertorriqueños. Además de boicotear la ayuda, ya se sabe que durante esos años consideró intercambiarnos a Dinamarca por Groenlandia, lo que delata, no solo sus enormes prejuicios, sino su mentalidad de mosquito.

Ese boicot trumpista se mantuvo hasta hace apenas un año y, mientras tanto, acá chapoteamos con la incompetencia del PNPPD, el infantilismo resellista y la negligencia criminal de quienes le siguieron. Sólo hay que recordar que de los moradores de Fortaleza durante ese lustro, uno salió huyendo en las sombras de la noche, otra está bajo fianza tras ser acusada de entregarle una agencia pública a un mafioso a cambio de dinero y el tercero consume sus días entre el whiskey y la bachata mientras el país se derrumba.

El puente que naufragó en Utuado resume muy bien lo ocurrido. Su construcción estuvo a cargo de uno de los “contratistas de suerte” que siempre se arriman a los gobiernos del PNPPD, bajo la supervisión del pundonoroso Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EU. A pesar de lo que había ocurrido con el puente anterior, y de la supuesta pericia de los supervisores, lo que se erigió fue uno “provisional”, que en los años que siguieron nunca se sustituyó por otro permanente. Por eso se fue con el primer soplo.

El huracán que llegó luego de cinco años de María no solo encontró puentes provisionales. A su vista estaban también miles de toldos azules, todavía en el mismo lugar donde antes hubo techos. Y no hablemos de las carreteras con los agujeros que se han ido multiplicando durante el quinquenio.

Las “asignaciones millonarias” para la “reconstrucción” incluían de manera destacada la creación de una nueva “red eléctrica”, capaz de resistir hasta un huracán categoría 4 como fue María. Lo que pasó con esa tarea, que tanto amos como vasallos tacharon de prioritaria, lo hemos estado sufriendo durante los últimos años y, sobre todo, ahora mismo. Un huracán categoría 1, que en la mayor parte del país no llegó a tormenta, nos devolvió a septiembre de 2017.

No es necesario seguir escribiendo sobre lo que todos sabemos. Y en cuanto a lo que tenemos que hacer si de verdad queremos recuperar el país que nos quitaron, tampoco es necesario recurrir a ningún prócer ni revisar sabidurías antiguas. Basta con escuchar al rapero del momento, a Bad Bunny, quien desde la tarima de su último concierto pronunció la verdad más elemental: “Puerto Rico se levanta cuando tumbemos a la gente que nos quiere en el suelo”.

Pierluisi sigue apoyando a LUMA

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A más de una semana del paso del huracán Fiona, todavía con pueblos totalmente sin recibir los servicios de luz y agua, alcaldes amenazados con ser arrestados si osan activar brigadas municipales, el gobernador Pedro Pierluisi se mantiene ignorando una petición de exempleados de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de que se les permita participar en los trabajos de recuperación.

A unos cuatro días del evento, en su página de Twiter, el presidente de la UTIER, Ángel Figueroa Jaramillo, le presentó una propuesta al gobernador para que los trabajadores de la AEE que fueron trasladados a otras agencias del Gobierno fueran movilizados para atender la emergencia. El presidente de la UTIER confirmó a CLARIDAD que no hubo ninguna reacción por parte del gobernador.

“Lo que hemos visto es que LUMA está viendo esto como una oportunidad de negocio, contratando a sus matrices. No es lo que se le pague a los celadores que vienen, es cuánto están cobrando las compañías subcontratadas para hacer el trabajo con sus celadores. El contrato le permite a LUMA contratar a sus matrices”.

Representantes de los trabajadores desplazados de la AEE acudieron en días recientes a programas de televisión reiterando su disposición, e incluso decenas de ellos llevaron a cabo una conferencia de prensa el viernes pasado frente a las oficinas de LUMA, que antes fueron de la AEE.

El presidente de la UTIER dijo que la oferta no se limitaba a celadores, sino que incluye a grueros, ayudantes que tienen conocimientos, todos los que conformaban una brigada de trabajo que  la AEE tenía para este tipo de situación. Comentó que en tiempos ordinarios la AEE tenía a más de tres mil trabajadores y que aun así hacía falta más gente.

En entrevista, el representante del interés de los consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE, ingeniero Tomás Torres Placa, apoyó que los extrabajadores se reintegren a la AEE, no solo en esta emergencia, sino en las laborees ordinarias de día a día del manejo del sistema eléctrico. “Les estamos pagando su sueldo y, ahora mismo, cuando más los necesitamos, están en otras agencias haciendo laborales totalmente no relacionadas con su entrenamiento. Por lo tanto, deben ser integrados inmediatamente. Esto no es decisión del operador, esto es decisión del Gobierno de Puerto Rico, de   política pública del Gobierno y la Legislatura”.

A más de una semana del azote atmosférico, la Asociación de Alcaldes, en conferencia de prensa (el lunes 26 de septiembre) se solidarizó con el alcalde  de Isabela, Ing. Miguel Ricky Méndez, a quien el consorcio LUMA le radicó una querella en la Policía para que se abstuviera de activar brigadas municipales para energizar las comunidades. La Asociación  que agrupa a los alcaldes del Partido Popular Democrático (PPD) dio a conocer en la conferencia que  otros  municipios también estarían activando sus propias brigadas municipales.

El presidente de la Asociación y alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, señaló que los primeros ejecutivos se tirarán a la calle con brigadas municipales y privadas para reconectar el servicio eléctrico ante la desesperación de miles de ciudadanos en todo Puerto Rico que siguen a oscuras tras el paso del huracán Fiona.

Hernández Ortiz emplazó al gobernador  a que emita una orden ejecutiva para activar a los exempleados de la AEE  que están destacados en agencias del gobierno luego de la transición a LUMA Energy. Señaló que el Código Municipal vigente sí permite a los alcaldes tomar acciones para que la ciudadanía pueda tener los servicios de agua y luz en situaciones de emergencia como las de ahora.

En la conferencia estuvieron presentes los alcaldes de Aguadilla, Julio Roldán Concepción; Rincón, Carlos López; Hatillo, Carlos Román; Hormigueros, Pedro García; Comerío, Josian Santiago; Dorado, Carlos López; Aguada, ingeniero Christian Cortés; Caguas, William Miranda Torres; el alcalde interino de Mayagüez, ingeniero  Jorge Ramos, y el anfitrión , el alcalde de Isabela, doctor Miguel Ricky Méndez.  Ante la amenaza de arrestar a alcaldes que inicien dichos procesos, los presentes señalaron que estarán en fila y en solidaridad con sus compañeros.

A la vez que ignora la disposición de los miembros  de la UTIER,  el gobernador Pierluisi en reacción al reclamo de los alcaldes declaró que los municipios debían firmar un Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) para activar brigadas municipales. Con relación a este documento el alcalde de Villalba considera  que no es casualidad que lo recibiera posterior a la conferencia de prensa y dijo que lo analizaría en “calidad de abogado”.

Una falta de respeto

 Por otra parte, un grupo de legisladores también emplazó al secretario del Departamento de Justicia, Domingo Emmanuelli, a  que certificara  y asegurara  que ningún fiscal del Departamento encauzará a los alcaldes por atender la emergencia en sus respectivos municipios. En el grupo  figuran los legisladores Jesús Manuel Ortiz, Héctor Ferrer, Eladio Layito Cardona, José Cheíto Rivera Madera, Angel Tito Fourquet, Estrella Martínez, Jorge Alfredo Rivera, Ramón Luis Cruz, Kebin Maldonado, Deborah Soto, Domingo Torres, Orlando Aponte, Juan José Santiago, Luis Narmito Ortiz, Jocelyne Rodríguez, Sol Higgins, Edgardo Feliciano y las senadoras por Mayagüez, Migdalia González y Ada García.

Los legisladores catalogaron como una falta de respeto el que LUMA amenace a los alcaldes por tratar de resolver la situación que ellos están obligados a atender con premura y que no han logrado. Catalogaron de  increíble, la posibilidad que el DJ  le siga el juego a LUMA y procese de manera judicial a los alcaldes por cumplir su deber de responder a los reclamos de los ciudadanos de atender sus necesidades por la emergencia.

Por último, reclamaron al gobernador que expresara su posición y su política pública ante las amenazas y actos de intimidación de LUMA a los alcaldes. “No repudiar y rechazar las expresiones de LUMA y permitirlas, sin duda alguna, refleja que estas acciones cuentan con el aval de la Administración y del gobernador”, expresaron.

 

 

 

 

 

 

 

 

Con-textos: Mi ‘field of dreams’

 

Especial para CLARIDAD

“What baseball is [in many ways] is reconnecting with your dad.»
Bob Costas

A la memoria de ‘Michel’ Poupart Cuadrado,

con quien tuve el honor de jugar softball

y de ver a Roberto Alomar ser exaltado al salón de la fama

en Cooperstown.

Cumplió años el 22 de septiembre.

Si el béisbol fuese un género literario, sería poesía. Si fuese un género musical, sería jazz. Desde que tengo uso de razón, pienso que las tres actividades humanas son metáforas de la incesante búsqueda de la verdad sobre la razón de nuestra existencia en el planeta.  Perdonen.  Dos oraciones apenas y ya comencé a disgregar.

Mi padre y mi tío me llevaron a ver por primera vez un juego de béisbol.  Por instrucciones de el primero, mi mamá me obligó a dormir por la tarde luego de que el autobús del Colegio Espíritu Santo me llevase a casa de mi abuelo, un duplex de la CRUV pared con pared, aledaño al caserío San José, donde vivía con mis padres y hermanos frente a un flamboyán gigante.  Mi excitación era tal que sólo pude fingir estar dormido.  Era el año 1958.  El juego era de noche y había clases al día siguiente.  Era el año 1958.

La memoria visual y auditiva del momento en que llegamos a los bleachers del jardín izquierdo del parque Sixto Escobar -no había ‘estadios’ entonces-  no se ha ido de mi recuerdo.  «Batean más jonrones para acá», me dijo mi padre.  Yo sabía que había más bateadores derechos que zurdos.

Yo solía escuchar los juegos por medio de un inmenso aparato marca ‘Admiral’ de ocho bandas, por el que mi padre escuchaba la emisora WCMQ de La Habana que transmitía los sábados un programa de la orquesta Lecuona Cuban Boys, dirigida por Ernesto Lecuona, compositor de Siboney.  Con un hermoso timbre de primera voz aficionada de tríos, mi padre cantaba los boleros e imitaba a José Luis Moneró, cantante principal de la orquesta de Rafael Muñoz, en la que sobresalían los hermanos Rafael (“El ronco”) y Luis González Peña, de Humacao (el pueblo donde nacieron mis padres), que luego habrían de ser mis maestros de clarinete saxofón en “la Libre” de Hato Rey, circa 1963-66.  Vicio.  Vuelvo a disgregar.

Imaginen el escenario. Llevábamos pedazos de cartón para ponerlos al sentarnos en las duras gradas de cemento a donde accedíamos por 25 centavos.  Era la Serie del Caribe y un joven Juan ‘Terín’ Pizarro -nacido en Santurce-  esa noche ponchó a 17 panameños  -todavía un récord-.  Recuerdo el ‘crispé’ –pop corn dulce, morado, envuelto en papel celofán- a 2¢; el maní tostado con cáscara y envuelto en papel de estraza, a 2¢;  el gofio en cucuruchos de papel blanco, a 5¢ y el algodón rosado, a 10¢.  Las chinas  -la mayoría de los latinoamericanos les llamarían naranjas-  mondadas allí en vivo en un rudimentario aparato de manigueta, a 5¢.   Los pegajosos fragmentos de azúcar me duraron en los dedos hasta el siguiente día en el colegio.  No me lavé las manos.  Era mi evidencia de que había ido al juego.

Pero mi recuerdo más vívido es auditivo.  Aún escucho los “waaaaa» de los fanáticos en el parque, repleto “hasta las teleras”;  había gente en el techo, en los pasillos y hasta trepados en las torres del alumbrado, toda la escena enmarcada en el canvas del rumor de la fuerte brisa del Atlántico al pasar como un swing fallido del mar entre palmeras, cada vez que el zurdo de Barrio Obrero concluía su “wind-up”.

Ha llovido mucho desde entonces. Como casi toda actividad humana  -incluyendo las deportivas-  el béisbol navega en el océano de las fuerzas económicas que siempre han dominado el mundo.  Estas son hoy más poderosas y de mayor talante mediático.  Por eso, cuando veo la colorida fanfarria promocional que precede la entrada del naguabeño Edwin Díaz  -lanzador de los Mets-  para cerrar un juego en el City Field de Nueva York, la ciudad donde residen más puertorriqueños en el mundo, disfruto y reflexiono a la vez. Tengo sentimientos encontrados.  El deporte está cambiando.  Es inevitable.

 

Estoy seguro de que Edwin lo disfruta como joven estrella en el mejor béisbol del mundo.  Lo debe sentir como una reivindicación del país que tiene tatuado en su corazón.  Yo lo siento igual que él.  Es decir; esto no es en modo alguno un reproche.  La fanfarria es algo que él no controla, sino el negocio y la gerencia de su «empresa».   Es más, se me paran los pelos seguramente igual que a él cuando se acerca el montículo desde el bullpen y lo veo en la pantalla de la televisión.  Pero la última vez que lo presencié, me vino a la memoria la lejana figura de Terín Pizarro en el montículo, y los  “waaaaa» a cada lanzamiento que se insertaron en mi recuerdo, al igual que el susurro de la brisa salada y el olor a hot dogs en anafres de carbón y las manos de un niño de siete años  embarradas de azúcar, presenciando su primer juego de béisbol junto a su padre.

Por eso, mi campo de ensueño o field of dreams  -válido y auténtico como puedan ser los maizales de Iowa-  es el Sixto Escobar: sus sonidos, imágenes, olores, sabores, sensaciones y memorias.  Es como si fuera mío solo y de nadie más.  Es posible que algunes me entiendan, sobre todo, ahora que se urde y planifica en cuartos oscuros convertir la mágica geografía costeña de ese histórico lugar en un estacionamiento soterrado para un hotel de lujo.

Estoy seguro que aquella memorable noche, comenzando en el dogout y después del juego, en alguna barra de Puerta de Tierra Terín se dio una cerveza por cada ponche.  Sólo 17, y no una por cada “waaaaa» de sus fanáticos. No hubiese sobrevivido.

Estoy seguro también de que, siguiendo el hilo de la historia del béisbol de su tierra, Edwin  -sin haber estado allí en el año 1958-  hace lo mismo después de cada juego que cierra con los Mets.  Sin saber que Terín lo hizo antes, recuerda -igual que yo- la primera vez que asistió a un partido de béisbol con su padre.

Lula fuerte en la recta final

 

Por Dario Pignotti

Si las elecciones fueran hoy, Luiz Inácio Lula da Silva podría ser electo presidente en primera vuelta. Así lo indica una encuesta de la consultora Ipec que le dio más del 52 por ciento de los votos válidos. Los número se conocieron poco después de las 18 horas de este lunes cuando artistas, políticos e intelectuales comenzaban a llegar a un centro de convenciones de San Pablo donde se iba a realizar un acto en apoyo del líder del Partido de los Trabajadores (PT).

A las 19 horas ya habian llegado estrellas como Daniela Mercury y Pablo Vittar, y no se descartaba la presencia de Chico Buarque y Caetano Veloso, así como de la popularísima Anitta, la diva del pop que ha superado todos los récords de venta y es una formidable propagandista del voto de izquierda entre los jóvenes. Al mismo tiempo en una pantalla gigante se proyectaban imágenes del encuentro de Lula con líderes como el papa Francisco y otras personalidades internacionales que han demostrado simpatía por el ex tornero y pavor por la permanencia del actual gobernante de extrema derecha.

Según el sondeo de Ipec, una de las empresas demoscópicas más confiables, el petista cuenta con el 52,7 por ciento de los votos válidos contra el 34 de Jair Bolsonaro. Un apunte técnico: para la legislación brasileña no se toman en cuenta los votos nulos o en blanco, sólo valen los emitidos por alguno de los candidatos en pugna.

Ahora bien, estos guarismos no deberían llevar a la euforia a los lulistas, dado que la consulta se realiza con un rango de error de dos puntos, por tanto ese 52,7 por ciento puede caer al 50,7, un exiguo margen por encima el cincuenta por ciento necesario para ganar en la primera vuelta este domingo 2 de octubre y evitar el ballottage del 30.

 

 

Autoritarismo

Tampoco debe ser desestimado que restan seis días para la votación de los comicios más anómalos desde el fin de la dictadura militar, bajo un gobierno autoritario dispuesto a cualquier golpe de timón para perpetuarse en el poder. En Brasil no hay una dictadura, tampoco una democracia plena. Por eso Lula y otros líderes del frente amplio que lo respalda plantean que este 2 de octubre lo que está en juego es la recuperación de la democracia.

Bolsonaro lo dijo en Londres, durante los funerales de la reina Isabel hace una semana y lo repitió al volver a su país: «si no gano por el sesenta por ciento» será porque hubo una conspiración del Tribunal Superior Electoral (TSE), aliado a la oposición. El ataque permanente al TSE, que ha calado en la percepción de los votantes bolsonaristas, se complementa con la presión de las fuerzas armadas para hacer un conteo paralelo de los votos en las urnas electrónicas con la nada disimulada intención de cuestionar el conteo oficial.

Imaginemos que Lula se imponga con el 50,02 por ciento el domingo a la noche, según el TSE y los peritos -hasta donde se sabe, poco calificados- enviados por el ministerio de Defensa aleguen que en algunas urnas hubo irregularidades por lo que no homologan esa victoria.

¿Bolsonaro aceptará la derrota? ¿ Habrá movilizaciones para repudiar el «fraude» anticipado desde el año pasado por Bolsonaro? ¿Ocurrirá un asalto al palacio de la Corte en Brasilia emulando la toma del Capitolio estadounidense en 2021?.

Factor miedo

En los días que restan hasta el domingo Lula seguirá trabajando para conquistar el «voto útil» de los candidatos sin chances de victoria, como Ciro Gomes y Simone Tebet, a fin de garantizar los puntos para superar con cierta holgura el crucial cincuenta por ciento. Y gastará la voz ronca que aún le queda para pedir que todos vayan a votar a fin de aumentar tanto como se pueda el presentismo: los análisis cualitativos de las encuestas indican que el presentismo alto favorece el voto progresista y de izquierda.

En cambio, el ausentismo lleva agua al caudal derechista, y es por ello que el oficialismo mueve sus hilos para inhibir una participación masiva diseminando el miedo. Este mismo lunes se informó sobre el asesinato de un simpatizante de Lula a manos de un bolsonarista en el interior del estado de Ceará, en la región nordeste. El asesino, Edmilson Freire da Silva, ingresó a un bar preguntando a los gritos quién era elector de Lula, y cuando Carlos Silva Lima se identificó como seguidor del ex tornero, recibió varias puñaladas en la espalda y falleció.

Otros dos petistas fueron asesinados por bolsonaristas en julio en el estado de Paraná y a principios de setiembre en Mato Grosso do Sul. Estos crímenes son fruto del odio que ha engendrado un presidente, declaró Gleisi Hoffmann, titula del PT.

Carnaval blindado

En medio de esta atmósfera pesada fueron redoblados los recaudos para resguardar a Lula, quien este domingo encabezó un acto en Río de Janeiro, en las instalaciones de la escola do samba Portela, donde se presentaron bailarines y cantantes que han desfilado por el Sambódromo carioca.

A lo largo de su discurso el candidato propuso dar un basta al gobierno de una persona «peligrosa» y no mezquinó críticas a los pastores oficialistas que en Río andan de la mano de las milicias parapoliciales haciendo proselitismo para la reelección del mandatario. Aseguró que los pastores socios del presidente «no creen en Dios».

Entre los aplausos a los artistas carnavalescos y los vivas a Lula, pocos repararon en que uno de los hombres de su custodia portaba un maletín. En realidad, era un escudo antibalas plegable, listo para cubrirlo ante un eventual atentado.