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Salud no tiene política pública frente al alza de COVID

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El curso que sigue la pandemia del COVID-19 en Puerto Rico, denunciado por médicos y científicos miembros de la organización Ciencia PR, es de un alza en contagios y el abandono de una política de salud pública por parte del Departamento de Salud (DS). Ese departamento no ha seguido con el rastreo efectivo de casos y no ofrece información sobre las consecuencias serias de salud a largo plazo. El peligro del COVID-19 no ha pasado.

La denuncia de la inacción por parte del DS para atender de manera proactiva la situación del COVID-19 en el País, a partir del comienzo de este año, fue presentada en un foro, moderado por la periodista Edmy Ayala, con la participación de los doctores Alberto Rosario, Brenda Mariela Rivera Reyes, la epidemiológa Fabiola Cruz López y el investigador de enfermedades infecciosas Marcos Ramírez Benítez.

La epidemiológa destacó que la positividad de 30 % de contagios que se está viendo en el país representa una cifra de 4,000 casos diarios. “Esto no es de la semana pasada, esto es que ya llevamos varias semanas dentro de esta misma carga”.

Añadió que los casos que no se están reportando afectan la positividad. Además, se está perdiendo de vista la educación que esos casos recibían por medio del sistema de rastreos municipales. Estos eran llamados y contactados por los sistemas municipales, la información que se obtenía guiaba sus investigaciones y servía para identificar otros contactos. Este proceso ya no se está dando en aquellos casos que se realizan las pruebas caseras y, por ende, no se están reportando al DS.

“Salud pública no es restricciones, salud pública mucho menos es solo hablar de tratamiento y de vacunas. Salud pública es la base para nosotros requerir que el pueblo tome decisiones individuales.  Tenemos que proveer las herramientas, y son las herramientas del conocimiento”, reclamó.

La iniciadora del proyecto de rastreo municipal en el pueblo de Villalba denunció que a partir de mayo del 2021 esos informes desaparecieron. Subrayó que cuando habla de informes de casos no habla de números, sino de cómo se le dice a las personas estos cuáles son los cinco síntomas principales, cuáles son las exposiciones principales, no tan solo en Puerto Rico, sino por regiones, para entonces tener la educación dirigida de cómo va la efectividad de la vacuna, dado a que se sabe que su efectividad va  menguando a través del tiempo.

Hay que saber a qué nos enfrentamos

 El doctor Marcos Ramos Benítez indicó, por su parte, que es importante entender el contexto en que estamos para poder entender  lo que tenemos de frente. Repasó que las vacunas, y más sin el refuerzo, no están 100 % garantizadas. Algunas personas que están en grupos de alto riesgo pueden desarrollar la infección aunque estén vacunadas y, aunque estén vacunadas y tengan el refuerzo, se pueden enfermar y terminar en la muerte. Una vez se entienda eso todo va a depender del contexto en que las personas se encuentren.

Este alertó de que cuando se tiene una tasa de positividad de 31 % significa que aproximadamente una de cada tres personas tiene COVID. Eso quiere decir que ya la probabilidad de que alguien dé positivo es alta. Estamos hablando de que si una persona entra a un sitio en que hay otras diez, es muy probable que tres de esas diez personas den positivo a COVID. Frente a esta situación, las medidas que se tienen que tomar son diferentes a las de un escenario saludable. “Tenemos dos años de práctica y, de repente, parece que lo olvidamos. Es ahí donde tenemos que ser mejores”.

Ante este contexto, recabó la necesidad de evitar la infección regresando al uso de la mascarilla en lugares cerrados y abiertos, mantener la distancia, procurar actividades al aire libre, campañas de educación y la vacunación.

Los científicos —todos— recalcaron que esta enfermedad no es un ‘catarrito’, como muchas personas creen.

En ese aspecto el médico primario Alberto Rosario, expuso su experiencia.

“Desde abril-mayo, que es cuando comienza todo este desbarajuste, el Departamento de Salud realmente se rindió en lo que es la prevención, cuando basó sus esperanzas en decir que no va a haber restricciones porque ahora hay tratamiento, hay antivirales, monoclonales, que ya no hay que presentar restricciones, me di cuenta de que había dejado de hacer lo que es salud pública. Eso no es salud pública”.

El doctor Rosario destacó que la labor de la salud pública debe ser prevenir que las personas lleguen a usar medicamentos. Este entiende que el DS falló en su rol salubrista al descansar en los tratamientos y los medicamentos cuando la mejor herramienta para evitar hospitalizaciones y consecuencias es la prevención. Este difiere de la posición del DS de que una persona vacunada que estuvo expuesta a una persona con covid no tiene que hacer cuarentena.

“Comoquiera, se está expuesto, la vacuna no evita que uno contagie a otras personas. Entonces vimos ese boom de aumentos”.

La crisis del COVID persistente

El DS no está atendiendo la prevención y tampoco está tomando en consideración  lo que es el COVID persistente, subrayó el doctor Alberto Rosario.

“Como médico primario estoy viendo el covid persistente de toda esta ola que surgió de diciembre-enero. Me he encontrado con pacientes para los que la realidad del covid no es un catarrito. El COVID causa una respuesta inflamatoria en todo el cuerpo especialmente en las células Tenemos que personas que no eran diabéticas ahora son prediabéticas; prediabéticas que ahora son diabéticas; hipotiroidismo con crisis hipertiroidea, personas que tuvieron COVID asintomáticos que llegan con fibrosis en los pulmones, personas con problemas neurológicos por la famosa neblina mental, que es un daño neurológico por la pérdida de memoria”.

Expuso que hay una serie de condiciones que poco a poco están revelando la crisis que deja el COVID persistente, que además de provocar una crisis hospitalaria, deja al descubierto la crisis de especialistas que hay en el país. Reveló que en el área norte está viendo que los hospitales están dando de alta a los pacientes para que el médico de cabecera los refiera al especialista. Esto antes lo hacía el hospital antes de dar de alta al paciente. Y ahora la carga está recayendo en los médicos primarios.

La doctora Brenda Mariela Rivera Reyes, al comparar este año  2022 con los dos anteriores, declaró: “Nunca nos pudiéramos imaginar que estaríamos ahora mismo peor que cuando comenzamos, desgraciadamente. Tuvimos un excelente control de infecciones hasta que llegó ómicron. Después de ómicron todo pasó a un tercer plano como si fuera un chiste realmente de mal gusto”.

Esta aclaró que la carga principal que crea cualquier enfermedad no es la muerte, sino  la morbilidad, que es lo que eventualmente va a ser el saldo a pagar. Expuso que en el caso de Puerto Rico, de acuerdo con lo que dicen los informes, hay un número entre 5 % a un  40 % de personas infectadas que van a desarrollar alguno de los síntomas de COVID persistente. Si a esto se le añade que alrededor de 30 % de la  población de Puerto Rico  tiene como mínimo una condición crónica, estas personas están más propensas a contagiarse del virus.

En Puerto Rico, desgraciadamente, no se tiene una clínica de covid persistente, reveló. Estas clínicas y la información sobre el covid persistente comenzaron en abril y mayo del 2020 en otros países.En Puerto Rico no.

La preocupación de la doctora Rivera Reyes  es que en Puerto Rico tenemos dos poblaciones dentro del COVID. Una, la población entre los 60 a 65 años con alguna enfermedad crónica. Ese va a ser del grupo donde habrá mortalidad. El otro grupo, según los números de contagio totales, está entre las edades de  20, 40 a 50 años: “Ese grupo de nuestra sociedad— que viene siendo el motor, los que trabajan, los padres, cuidadores—, dentro de esa población estamos desarrollando personas con enfermedades crónicas . Esto va a tener otras consecuencias no solo en la salud de esas personas, sino sociales y económicas”.

La doctora Rivera Reyes insistió en que todavía hay muchas personas que no se han dado cuenta de esta parte de la pandemia del covid, cuando ya está probado que el COVID persistente provoca una discapacidad. Esta es una población que en el futuro va a necesitar ayuda económica, social y mental.

 

 

 

Fue un placer cubrirte, Miguel Cotto

 

 

Especial para CLARIDAD

Sin quererle quitar mérito a otros atletas que he cubierto en mi carrera, siempre he dicho que sin duda el atleta élite que más he disfrutado en casi 20 años de crónica deportiva ha sido el boxeador puertorriqueño Miguel Cotto, quien al momento de este escrito ya ha sido exaltado al salón de la fama del boxeo en Canastota, NuevaYork, convirtiéndose en el púgil # 11 de nuestra historia, el 13.0 en total.  Ya también son miembros del prestigioso museo el árbitro Joe Cortez  y el periodista Mario Rivera Martinó.

Recuerdo como hoy la primera vez que lo vi  pelear en vivo. Fue el sábado 11 de septiembre del 2004. Esa noche Cotto peleaba por un campeonato vacante de las 140 libras frente al también invicto Kelson Pinto. El brasileño había vencido dos veces al boricua en aficionado y recuerdo el nerviosismo en aquel Coliseo de Puerto Rico (ese fue su primer evento deportivo en ese recito). Sin embargo, tan pronto sonó la campana, Miguel demostró ser superior. Envió a Pinto a la lona en tres ocasiones y ganó el primero de sus seis campeonatos mundiales. Esa sería su primera división en donde eventualmente se convertiría en el único atleta masculino en ganar campeonatos en cuatro divisiones.

Lo más memorable

Entre los otros eventos de su carrera que jamás olvidaré, hay tres en particular.El primero fue su combate contra el estadounidense Shane Mosley, en noviembre de 2007. Recuerdo los comentarios de que Cotto era bueno, pero no élite y que la velocidad de Mosley sería demasiado para el nuestro. El boricua utilizó su preciso jab para neutralizarle la velocidad al estadounidense, acumular una buena ventaja y luego demostrar sus habilidades boxísticas para ganar el último asalto y asegurar el combate. Esa sería su primera victoria sobre un miembro del Salón de la fama.

Más adelante  tuve la oportunidad de cubrir la revancha de Miguel Cotto y Antonio Margarito. La controversia que provocó su primer combate sobre la sospecha del posible uso ilegal de guantes alterados por parte del mexicano, al propinarle al boricua su primera derrota, hizo que esta tuviera un sabor más picante. Por primera vez uno veía malestar en la figura de Cotto y sabía que ésta era de carácter personal para el nuestro. Una segunda controversia explotó cuando el ojo de Margarito se convirtió en un asunto importante para que se le otorgara la licencia de boxear. Miguel peleó una pelea sumamente disciplinada y utilizó su superior velocidad para golpear el ojo de manera constante y obligar a la comisión de Nueva York a parar el combate después del 9.0 asalto.

Por ultimo, está el combate contra el argentino Sergio Martínez. Esa victoria, ocurrida precisamente, en una de las vísperas de la parada puertorriqueña de Nueva York, convirtió a Cotto en el primer atleta boricua masculino en  ganar campeonatos en cuatro divisiones distintas. Cotto dominó el combate de principio a fin y lo envió a la lona en 4 ocasiones. Considero que esa fue la mejor actuación de su carrera.

Aun en derrota Cotto demostraba

De las seis derrotas que Cotto sufrió en su carrera, tuve la oportunidad de estar presente en tres de ellas: ante el filipino Manny Pacquiao, el estadounidense  Floyd Mayweather y el mexicano Canelo Álvarez. Pero tengo que admitir que aunque el resultado no fue el deseado, en ninguna de ellas sentí que Cotto no había dado el 100 %. Todo lo contrario, las peleas de Canelo y Mayweather son consideradas entre las más difíciles de sus ilustres carreras (al día de hoy se argumenta que venció a Canelo), mientras que en la primera parte de la pelea frente a Pacquiao,  Miguel le dio todo tipo de problemas antes de ser noqueado en el último asalto.

Siempre cordial con la prensa

Miguel Cotto es reservado, y eso en ocasiones se confunde con arrogancia. En realidad, este prefería que fueran sus guantes los que hablaran por él. Aun así, mi experiencia fue que siempre trató a los medios con respeto aunque se sintiera incomodo con alguna pregunta.

Hoy que es inmortal, le agradezco haberme permitido cubrir algunos de los momentos más importantes de su carrera y verlo convertirse en  una leyenda en el camino. Campeón, gracias por los recuerdos.

No comparemos chinas con botellas

 

 

 En el año 2010, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos emitió su decisión sobre el caso Citizens United v. Federal Electoral Commision. Este caso buscaba revertir decisiones previas del mismo foro sobre el financiamiento de campañas políticas. La decisión del tribunal estableció que constituía una limitación a la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos el prohibir las donaciones económicas a campañas políticas por parte de empresas y sindicatos.

Aunque la decisión judicial quedó circunscrita al concepto de la libertad de expresión, como derecho fundamental protegido en la constitución, no cabe duda de que ésta trasciende por mucho estos lindes. Todos y todas valoramos y defendemos nuestro derecho a la libertad de expresión, máxime cuando se trata de impulsar y adelantar causas políticas que nos impactan en nuestro diario vivir como ciudadanos y ciudadanas. Pero la decisión del Tribunal Supremo encierra mucho más que eso y, por tanto, debemos problematizarla en su justa perspectiva para comprender de qué va realmente.

Opino que abrir la posibilidad del financiamiento privado de las campañas políticas es una de las grandes puertas de la corrupción gubernamental. La experiencia abrumadora con el asunto de los PAC es que las empresas, al tener mayor poder económico, son las más que se benefician de la decisión pues pueden donar millones de dólares a partidos políticos o candidatos particulares. Con estos donativos buscan beneficiarse del partido que obtenga el poder. Existen propuestas y proyectos legislativos para eliminar en Puerto Rico la financiación privada de campañas políticas, buscando cortar las gestiones corruptas en el quehacer de la administración pública. El Movimiento Victoria Ciudadana así lo propone en su Agenda Urgente y su equipo nacional lo ha presentado pero no existe voluntad de aprobarlo por parte del verdadero “junte demoniaco” rojo y azul.

El estado de derecho actual permite que entidades privadas tales como empresas, fundaciones, bancos, asociaciones, sindicatos, entre otros, hagan aportaciones económicas a las campañas de partidos y/o candidatos políticos. Por supuesto, esta gestión es una altamente regulada por la oficina del Contralor Electoral lo que implica que toda donación a campaña política debe ajustarse a unos parámetros legales muy específicos.

Las empresas donan dinero. Lo hacen para ganarse el favor de los partidos y los políticos. Ese favor, dentro del marco legal, sería para que los partidos y /o candidatos incluyan dentro de su agenda de trabajo asuntos de interés para los donantes. Dentro de esas reglas de juego, los sindicatos nos hemos visto en la necesidad de igualmente donar dinero a campañas de partidos y/o candidatos que se comprometan a adelantar los intereses de la clase trabajadora. Aún oponiéndonos al financiamiento privado de las campañas, hemos asumido como necesario hacerlo pues de lo contrario estaríamos jugando en una terrible desventaja frente a las empresas que desean adelantar agendas en contra de los derechos de los y las trabajadoras.

Fue bajo esa premisa que el SPT analizó, deliberó entre su matrícula y aprobó conformar un PAC para apoyar al partido cuya plataforma de gobierno representara un avance para la clase trabajadora y para la justicia social que Puerto Rico necesita.

Ese PAC se conformó para hacer una campaña independiente no coordinada, que es uno de los requisitos de ley y estoy sumamente orgullosa de que jamás tuvimos señalamiento alguno. Todo se hizo en perfecto orden. El récord de nuestro PAC es público. Nada que ocultar pues así se informó a la matrícula, se aprobó por todos los foros de la organización y lo hemos sostenido donde quiera que se nos cuestiona.

La pregunta obligada es: ¿cómo se diferencia nuestro PAC y el PAC por el cual el amigo del gobernador se declaró culpable? Es importante hacer esa distinción para no comparar chinas con botellas.

La diferencia crucial aquí es que mientras el nuestro cumplió con todos los requerimientos que exige la ley, y pasó las debidas auditorías del Contralor Electoral, el del amigo del gobernador violentó la ley en múltiples instancias. Primero que todo, el creador del PAC a favor de la campaña del gobernador mintió en sus informes con la intención de ocultar información de donantes. Esa mentira estaba destinada no solo a dejar en las sombras las cantidades de dinero donadas sino los nombres de los donantes. El detalle no es cualquier cosa pues, al omitir los nombres de los donantes o mencionarlos por nombres falsos, se imposibilita la debida fiscalización de quien dona y cuál sería el efecto inmediato de ello. Como han mencionado conocedores del tema, si un donante no es debidamente identificado pues no sabremos si luego recibió un favor del gobierno en forma de contrato u otro trato preferencial. Esto sin entrar en el detalle de los millones con los que contaba ese PAC versus lo que pudieron aportar las y los trabajadores. La diferencia es abismal.

Además, uno de los señalamientos levantados sobre ese PAC es la supuesta vinculación entre el creador de este y el gobernador. Como si fuera poco, también se sospecha sobre la coordinación directa entre el creador del PAC y personal de la campaña del gobernador, lo que supone una crasa violación a la ley.

Ante todo ese panorama, la distinción mayor entre uno y otro PAC es que el nuestro fue uno transparente. Cumplimos con la ley a cabalidad. Nos sometimos a las auditorías reglamentarias y salimos sin ninguna mancha. Eso es algo que nuestra matrícula sabe y mantiene presente. Que lo sepan los enemigos de la clase trabajadora. Nuestra gente esta clara. No inventen cuentos ni pretendan crear confusión para que se confundan chinas con botellas.

La autora es Vicepresidenta y Directora Política  Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras

Las Cumbres, un monroísmo agotado

 

Por Juan J. Paz  y Miño Cepeda

La Doctrina Monroe (1823) garantizó la influencia de los EE.UU. en América Latina durante el siglo XIX y justificó su expansión en el XX.

Bajo ese marco, la I Conferencia Panamericana (1889/90) realizada en Washington, se propuso crear la unión aduanera americana, implantar una moneda de plata única, unificar aranceles, regular el tráfico comercial y la solución de conflictos. En medio de la inédita situación internacional creada por la I Guerra Mundial (1914-1918), un nuevo intento de coordinación económica continental fue el Primer Congreso Financiero Panamericano, convocado en Washington (mayo 1915). Los intereses centrales de los EEUU en ese congreso fueron: “establecer relaciones financieras más estrechas y más satisfactorias” entre los países del continente, desplazar los créditos europeos (cerrados por la guerra) con los norteamericanos, asegurar la posibilidad de establecer sucursales o agencias de la Federal Reserve en los diversos países, fortalecer “los medios de transporte oceánicos”, arribar a una “legislación uniforme” para imponer el “patrón oro” y regular lo relativo a documentos de comercio. No logró sus objetivos. De modo que décadas más tarde fue convocada la I Reunión de Ministros de Hacienda de las Repúblicas Americanas (Guatemala, noviembre de 1939), que concluyó sólo en proyectos y recomendaciones, aunque sumamente ambiciosos, en diversas áreas: monetaria, cambiaria, bancaria, aduanera, tributaria y sobre libre comercio. La II Guerra Mundial volvió a alterar el panorama. Pero la conferencia de Bretton Woods (1944) finalmente resultó exitosa, pues fue el punto de partida efectivo para intentar la mundialización económica hegemonizada por los EEUU. Allí nacieron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF, generalmente conocido como Banco Mundial), que concretaron las perspectivas de coordinación en dos áreas: la monetario-financiera y la relativa al desarrollo. Más difícil fue lograr un acuerdo en el campo comercial, aunque en 1948 entró en vigor el GATT (General Agreement on Tariffs and Trade), que funcionó de facto entre las partes contratantes, hasta la constitución de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995, con la cual surgió un mercado internacional regulado en forma obligatoria para sus miembros, en cuanto a bienes, servicios y propiedad intelectual.

Aunque las décadas de la Guerra Fría implicaron el uso del monroísmo para preservar al continente del “peligro” comunista y para cercar a Cuba en aras de la democracia occidental, el desarrollismo impulsado en América Latina logró despegar al capitalismo en la región. Le siguió la globalización transnacional bajo hegemonía de los EEUU en las dos décadas finales del siglo XX, favorecida por las políticas del presidente Ronald Reagan (1981-1989), las cartas de intención del FMI para garantizar el pago de la extendida deuda externa en América Latina, la ideología neoliberal del “Consenso de Washington” y finalmente el derrumbe del socialismo en la URSS y Europa Oriental. En esas circunstancias, también tomó auge la recurrente idea histórica de constituir el área de libre comercio; y bajo esa perspectiva se convocó la I Cumbre de las Américas, realizada en Miami en 1994, cuyo propósito central fue el “libre comercio” y la “comunidad de democracias” de las Américas, vinculada a la OEA (https://bit.ly/38Zzu7g). En la II Cumbre realizada en Chile (1998) quedó constituida el “Área de Libre Comercio de las Américas” (ALCA), que reunió a 34 países del hemisferio, con la exclusión de Cuba.

Al realizarse la IV Cumbre (Argentina, 2005), también se reunió la Cumbre de los Pueblos, donde los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Néstor Kirchner (Argentina) e Inácio Lula da Silva (Brasil) condenaron y frenaron el ALCA. En 2012, el presidente ecuatoriano Rafael Correa anunció que no asistiría a la VI Cumbre (Colombia) si se excluía a Cuba, una posición asumida igualmente por los países del ALBA, lo que obligó a la presencia de Cuba en la VII Cumbre (Panamá, 2015). Fue un hecho histórico que permitió la apertura diplomática entre los EEUU y Cuba, que arribó a la visita de Barack Obama a La Habana (marzo 2016), un proceso revertido por el presidente Donald Trump (2017-2021), en una época de predominio de gobernantes conservadores y neoliberales en América Latina. Para la VIII Cumbre (Perú, 2018), el presidente venezolano Nicolás Maduro, no fue invitado, aunque estuvieron presentes varios representantes de la oposición, pero tampoco asistió el presidente Trump, aunque sí el vicepresidente Mike Pence.

Con el nuevo presidente Joe Biden, la convocatoria a la IX Cumbre en Los Ángeles (junio 2022), con la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela, ha vuelto a remover el escenario continental. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador fue el primero en cuestionar esa exclusión (https://bit.ly/3slcjed), despertando iguales reacciones de otros mandatarios. Finalmente, no asistieron a la Cumbre ocho presidentes (https://cnn.it/3QhUIhR). Alberto Fernández, presidente de Argentina, pronunció un fuerte discurso de cuestionamiento a las exclusiones, a la OEA, al BID y al “pensamiento único” que se ha querido imponer (https://bit.ly/3xpCaDu); mientras el presidente Biden trató de minimizar el asunto enfocando la necesidad de la unidad continental, ante los desafíos que enfrenta la democracia actual en el mundo (https://bit.ly/3xE3yz8).

Lo que se advierte como una fuerza indetenible en esta larga historia, es que el desarrollo de las cumbres ha demostrado la creciente polarización de dos tendencias: la americanista de tipo monroísta y la latinoamericanista que la cuestiona. EEUU confía en los gobiernos conservadores y neoliberales, pero avanzan los gobiernos progresistas, democráticos y de nueva izquierda que toman definiciones propias. Y esta tendencia se proyecta como una nueva realidad histórica, en la cual el viejo americanismo monroísta cada vez sirve menos para la unidad de propósitos continentales bajo los intereses privilegiados de los EEUU. Se ha juntado a éste la geoestrategia que trata de convencer que China y Rusia son “amenazas” al continente, mientras en la región, gobernantes de ideologías contrapuestas encuentran en esos mismos países posibilidades económicas y opciones para el desarrollo (https://bit.ly/3mDjnj7). Históricamente está agotada la visión neoliberal, bajo cuyos conceptos nunca se promovió el bienestar colectivo en América Latina y, como se experimenta en la actualidad, no solo agrava las condiciones de vida y trabajo, tampoco soluciona los problemas económicos y, sobre todo, agudiza las confrontaciones sociales y políticas.

Las nuevas realidades, en un mundo que avanza al multilateralismo, presionan al cambio de la visión continental. Un orden internacional basado en reglas, como postulan hoy los EEUU, forzosamente se inclina al reconocimiento de la diversidad latinoamericana, en la cual los mejores “aliados” y “socios” para la unidad continental han dejado de ser los gobiernos sujetos al tradicional monroísmo y esclavizados a la ideología neoliberal, que impiden conquistar los objetivos del bienestar y la democracia, reconocidos en palabras, mientras afianzan una cultura de privilegios para las capas ricas.

Reproducido de www.rebelion.org

La segunda vuelta en Colombia es un tercer round

Por Alfredo Serrano Mancilla

“No es Churchill, pero es lo que hay”.

Esta fue la frase, tan lapidaria como elocuente, que escuché en la mesa de al lado en el aeropuerto de El Dorado de Bogotá (Colombia) mientras tomaba un café esperando la partida de mi vuelo. Un señor de corbata le hacía este comentario a su colega de trabajo en clara referencia al resultado electoral de Rodolfo Hernández en primera vuelta y con miras a lo que podría suceder el 19 de junio.

El ‘candidato sorpresa’ había llamado la atención de propios y extraños por colarse en la gran final contra Gustavo Petro. Un desconocido para muchos, sometido ahora a infinitos intentos (forzados) de encorsetarle a través de categorías sencillas.

Pero no. En política, como en la vida, no hay atajo simple para fenómeno complejo.

¿Quién es Rodolfo Hernández? En parte, es un viejo político que ha podido reinventarse como nuevo y diferente gracias, precisamente, a la victoria política de Gustavo Petro y lo que la Colombia Humana representa. La alternativa progresista amplió el marco de lo posible en este país.

¡Qué (democrática) paradoja!

Aunque parezca que estamos en una segunda vuelta, en verdad nos encontramos en el tercer round.

El primero tuvo que ver con la disputa Petrismo vs. Uribismo, con todo lo que ello significa. Y, en gran medida, esta partida ya fue saldada. Uribe dejó de ser el centro de gravedad de la política colombiana. Tiene su fuerza institucional, mediática, económica y militar, sin lugar a dudas, pero en cuanto a apoyo popular quedó relegado a una minoría. Desde hace unos años, la matriz de valores y sentidos comunes en Colombia no es uribista. Es otra ‘cosa’.

El segundo está vinculado a la idea de ‘Cambio’, que en Colombia es mucho más que un eslogan de campaña. Esta batalla también está ganada. El país cambió y sigue cambiando. La gran mayoría quiere dejar atrás el viejo país con sus desigualdades e injusticias; y anhela un Estado que garantice derechos sociales; más paz que violencia; un modelo económico más productivo, sin mafias ni corrupción; un sistema tributario sin privilegios; con relaciones internacionales soberanas. Este cambio también tiene su correlato electoral: los dos candidatos más votados acapararon dos tercios de los votos válidos. Ambos representan el cambio, cada uno a su manera. Petro en un sentido muy definido y Hernández de manera mucho menos nítida.

Y ahora estamos ante la segunda vuelta electoral que realmente constituye un tercer round político. Lo que está en juego a partir de ahora es hacia dónde ir. El cambio implica dejar atrás un estadio anterior, pero no necesariamente se conoce cuál será el rumbo a seguir.

Se viene un nuevo plebiscito político que deberá definir, por un lado, si las dos victorias anteriores (Fin del uribismo y Cambio) serán duraderas o si, por el contrario, fueron meramente coyunturales. La propuesta de Hernández se moverá entre marcos superficiales sin que nada de lo profundo sea modificado.

Y, por otro lado, está en disputa el modelo económico y social. Hernández seguramente optará por el goteo hacia abajo sin querer afectar los Privilegios de los de Arriba. Un clásico de la doctrina del Empresario llegado a la Presidencia. A lo Piñera, a lo Cartes, a lo Macri, a lo Lasso. Ya conocemos sus resultados. Ganan los de siempre a costa de los de siempre. Y, frente a ello, Petro pretende un Estado de Bienestar como pivote, en el que la Justicia Social sirva como palanca del crecimiento. Y donde la economía real se imponga a la especulación financiera y la producción interna a la exportación de materia prima sin valor agregado. Son dos vías en pugna. Ambas en el marco del capitalismo, pero diametralmente opuestas.

En definitiva, en esta tercera contienda política, que coincide con la segunda vuelta electoral, se elige entre Hernández, “es lo que hay”, y otra opción, Petro, que no sabemos si llegará a ser una suerte de Churchill colombiano, pero que seguro sí posee todos los atributos para ser un gran Estadista.

El autor es Doctor en Economía y Director Celag

Reproducido www.pagina12.com.ar