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Es momento de repensar el trabajo en las Naciones Unidas

 

 

Especial para CLARIDAD

 No te vistas, que no vas. Mi mensaje es distinto al de la columna anual en un diario de Puerto Rico cuando se asoman las vistas sobre nuestro caso colonial en las Naciones Unidas.

El colapso del Estado Libre Asociado, junto a sus estructuras y modelo económico, cada vez hace más evidente que habrá un cambio en la relación de Puerto Rico y Estados Unidos. No es segura la profundidad de ese cambio ni cuánto tardará, pero la crisis del coloniaje que anticipó el independentismo, en particular el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), en los años de la década de los 70, ya es realidad.

Ciertamente, el imperialismo se preparó para ello tomando herramientas de sus variadas opciones, como son la represión, el trabajo de inteligencia, la persecución, el aumento de la dependencia y, más recientemente, luego de la previsible crisis de la deuda  que arrebata los recursos y poderes al pueblo de Puerto Rico a través de la funesta Junta de Control Fiscal.

La imposición de políticas fiscales que favorecen a los acreedores en detrimento del nivel de vida del pueblo de Puerto Rico y sus instituciones, en particular la Universidad de Puerto Rico, que es de las más importantes, empeoró la crisis, pero también hizo más urgente la solución al estatus colonial. Aunque las condiciones en que se da la crisis no son las que esperábamos, donde habría un movimiento independentista y socialista pujante, el nuevo fortalecimiento del independentismo surge de la crisis. Además, ahora hay unos movimientos sociales y políticos cada vez más vocales y conscientes de la necesidad de la descolonización para el logro de sus reivindicaciones, una juventud deseosa de oportunidades y cambio, unas nuevas posibilidades electorales y un mundo, que a pesar de sus peligros e incertidumbres, al presente es cada vez más multipolar y multilateral.

En las condiciones actuales, en que se asoma un cambio en la relación de Puerto Rico con Estados Unidos, es claro que lo más que le conviene a Estados Unidos es que el caso colonial de Puerto Rico pase bajo el radar de Naciones Unidas, los No Alineados, los organismos de nuestra propia región, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, y del Derecho Internacional, que durante tantos años hemos reclamado se aplique a nuestro caso. De esa manera, podemos esperar que la respuesta que le dé Estados Unidos a la relación colonial con nuestro país sea una solo según sus intereses y no según los intereses del pueblo de Puerto Rico. Por eso es importante la ONU y la comunidad internacional.

Pero tenemos que ir más allá de la lista de oradores(as) durante las vistas anuales sobre Puerto Rico del Comités de Descolonización. Tenemos que hacer cuestionar las opiniones legales de Naciones Unidas, que durante años han impedido llevar nuestro caso colonial más allá del Comité Descolonización a pesar de lo consecuente de nuestros países amigos y de lo abarcadoras y fuertes que son las resoluciones adoptadas.

Las opiniones legales de más de 40 años, y ya arcaicas, si antes carecían de validez, la carecen aún más ahora que ya las ramas judicial, ejecutiva y legislativa del Gobierno de Estados Unidos le han corrido el velo al estatus colonial de Puerto Rico y han pronunciado en distintas instancias y de distintas formas que es el Congreso de Estados Unidos quien posee poderes plenarios sobre Puerto Rico. En Washington hasta ya dicen que el estatus colonial de Puerto Rico se debe resolver.

Naciones Unidas sigue teniendo un papel que jugar; no olvidemos tampoco el objetivo de elevar el caso a la Asamblea General. Debemos inyectarle un nuevo ímpetu al trabajo en las Naciones Unidas al cumplirse 50 años desde su primera resolución sobre Puerto Rico en 1972. El trabajo no saldrá de ese comité. Vengo diciendo desde hace años, y mucho me ha costado hacerlo, que el trabajo en Naciones Unidas y a nivel internacional, en general, debe ampliarse. Tenemos que hacer análisis nuevos y tomar iniciativas nuevas. Para todo ello hay que abrirse y hablar. Hay que mantener organismos que nos han servido bien, como es el Comité de Puerto Rico en Naciones Unidas.

Tenemos que mencionar que últimamente en el trabajo ha sido un factor las condiciones que impuso la pandemia del COVID-19 en Naciones Unidas, pero no permitamos que otras condiciones nos desvíen del curso de Puerto Rico en Naciones Unidas y la aplicación del Derecho Internacional a nuestro caso colonial.

Un desafío para Colombia: soltar amarras con EE.UU

 

Por Mercedes López de San Miguel

Colombia ha sido un aliado estratégico de Estados Unidos en el continente durante décadas. Paz Colombia, Plan Colombia, bases militares y contratistas en seguridad son muestras de ese lazo estrecho. Sobre esa base estructural, la posible llegada de un primer gobierno progresista, de la mano de Gustavo Petro, podría significar un hito en la política de ese país y de Sudamérica.

Los gobiernos conservadores de un país que por décadas estuvo atravesado por el conflicto con las guerrillas, el paramilitarismo y el narcotráfico actuaron bajo la tutela del Norte. Recién en 2016, con la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), Colombia dio un paso para suturar heridas y calmar la violencia. El entonces presidente estadounidense, Barack Obama, selló su respaldo a Santos con un paquete de ayuda económica de 450 millones de dólares que llamó Paz Colombia. El camino no ha sido fácil entre tironeos de poderes fácticos que no están dispuestos a ceder posiciones. Y las ejecuciones de campesinos y líderes sociales se siguen contando de a decenas por año.

La ligazón de Colombia con Estados Unidos es de larga data: la reunión fundacional de la Organización de Estados Americanos (OEA) se realizó en Bogotá el 30 de abril de 1948 y su primer secretario general fue el colombiano Alberto Lleras Camargo. Sucedió 20 días después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, candidato del ala progresista del Partido Liberal. Nunca se supo quién mató a Gaitán, pero el sello de la CIA parece claro para muchos colombianos.

“La política exterior de Colombia desde principios del siglo XX se ajusta a la doctrina Monroe y no ha cambiado, es de sujeción fuerte”, señala a PáginaI12 Javier Calderón Castillo, coordinador del Grupo de Pensamiento Crítico Colombiano del Instituto de Estudios de América latina y el Caribe de la UBA. Y agrega: “El gran desafío del próximo gobierno es ajustar la política exterior hacia la multilateralidad, construir un entendimiento bilateral, un diálogo con el bipartidismo estadounidense”.

En esa línea, el también investigador de Celag sostiene que una clave radica en reencauzar el acuerdo de paz. “Sería retomar el camino de Santos con mayor soberanía, cambiar la doctrina punitiva de la lucha contra las drogas, alivianando el peso sobre el campesinado y sometiendo a los grupos narcotraficantes”.

Como parte del acuerdo de paz unas 99 mil familias firmaron el compromiso de abandonar el cultivo de coca (existen en Colombia 160 mil hectáreas de esa planta) y el Estado se comprometió a un programa de sustitución.

Sin embargo, el acuerdo sufrió un atraso enorme durante del gobierno del saliente Iván Duque, un heredero político de Álvaro Uribe. “Paralizó el programa de sustitución de cultivos ilícitos y perjudicó el funcionamiento de las instancias del acuerdo. Tampoco hemos tenido un solo avance en la reforma rural integral” dijo Sandra Ramírez a la Agencia Regional de Noticias, segunda vicepresidenta del Senado y ex miembro de las FARC.

Duque, respaldado por Donald Trump, retomó la lógica del Plan Colombia: asistencia económica y de entrenamiento en seguridad para la ofensiva militar contra el narcotráfico y la insurgencia. En esa líneas se incribe la postura de los candidatos de la derecha, más o menos light, Federico Fico Gutiérrez y Rodolfo Hernández. Este último, que enfrentará a Gustavo Petro en segunda vuelta, dijo que continuará el proceso con las FARC, aunque votó NO en el plebiscito por la paz en 2016.

En contraste, Petro, exguerrillero del M-19, planteó que cumplirá con los compromisos de paz y además buscará un acuerdo con el Ejército de Liberación Nacional, la otra guerrilla colombiana.

A todo esto, Joseph Biden ratificó el lunes pasado a Colombia como aliado principal extra OTAN. Lo hizo días después de suavizar sanciones a Venezuela. Podría verse como una manera de limitar los cambios de la relación o, también, de adaptarse a las nuevas circunstancias.

Reproducido de www.pagina12.com.ar

Esta semana en la historia

 

2 de junio de 1899

Filipinos derrotan imperio español

Las fuerzas independentistas filipinas logran la rendición del último destacamento imperial español que estaba acuartelado en una iglesia en la isla de Luzón. Aguinaldo, el presidente filipino, garantizó la salida decorosa a España de los perdedores. Pero -por la rendición de España ante EUA-, el pueblo filipino tuvo que seguir luchando por su independencia. Para el 3 de junio, ya España y EUA habían renaudado sus relaciones diplomáticas.

2 de junio de 1953

Imperialismo corona a Isabel II

La reina de Reino Unido, Isabel Alejandra María, fue coronada hace ya casi 70 años.

Aunque con restricciones, ella es la jefa de Estado, de la Iglesia y de la Nación, es la que puede inaugurar las sesiones del Parlamento británico y su sello real es indispensable en cada una de las legislaciones que se aprueban en el Parlamento (rsvponline.mx/perfiles). Tiene el poder de concluir tratados, declarar la guerra y hacer la paz, reconocer a los estados y gobiernos extranjeros demás de anexar y ceder territorio. (www.protocolo.org). Su fortuna está estimada cercana a los 500 millones de dólares y de acuerdo con Forbes, el patrimonio total de la familia real es cercano a los 88 mil millones de dólares (elfinanciero.com.mx).

Primer ejemplar de CLARIDAD

1 de junio de 1959

Sale a la calle el primer número de CLARIDAD, que constaba de 8 páginas hechas en mimeógrafo. César Andreu Iglesias, Juan Mari Brás y el Movimiento Puertorriqueño Pro Independencia, fueron los gestores de este haber del movimiento independentista que ya dura 63 años.

 2 de junio de 1964

Terrorismo bacteriológico contra Cuba

Fidel Castro denunció en esta fecha el posible ensayo, por Estados Unidos, de armas bacteriológicas y virales contra Cuba como nueva modalidad en la larga relación de agresiones en su intento de derrocar a la Revolución Cubana. El moho azul del tabaco fue una de las plagas introducidas por el Gobierno de Estados Unidos al país.

3 de junio de 1945

Nace Ismael “Noel” Hernández

Nació en Patillas, de los pioneros del movimiento de canción de protesta en Puerto Rico, del grupo fundador de Taoné.

3 de junio de 1966

China lanza Revolución Cultural

Impulsada por Mao Zedong, entonces líder del Partido Comunista Chino, su objetivo declarado era preservar el comunismo chino mediante la eliminación de los restos de elementos capitalistas y tradicionales de la sociedad china.

3 de junio de 1994

Militares yankis comienzan cambio de presencia en Panamá

Según los acuerdos Torrijos-Carter, la milicia yanki comienza un cambio en su presencia en el canal, con la intención expresa de ceder el canal a Panamá. Cinco años antes tropas imperiales habían matado a entre 3 y 5 mil civiles cuando atacaron para “arrestar” a su ex-agente Manuel Antonio Noriega.

4 de junio de 1919

EUA concede voto a la mujer

Tras décadas de protestas, arrestos y procesos, el gobierno federal de EUA aprobó la enmienda que permite a sus mujeres votar en sus elecciones.

5 de junio de 1878

Nace  José Doroteo Arango Arámbula

El Centauro del Norte, guerrillero revolucionario mexicano, llegó a invadir a territorio ocupado por los yankis. Pobre, nunca fue a la escuela, “a los 16 años, el futuro Pancho Villa mató a su primer hombre, quien, según las versiones, podría tratarse de Agustín López Negrete, un terrateniente que habría intentado forzar a su hermana. (historia.nationalgeographic.com)”

5 de junio 1908

Nace Petronila “Nilita” Vientós Gastón

Nació en San Sebastián, pasó su infancia y adolescencia en Cuba y Nueva York, de donde regresa a los 15 años. Educadora, periodista, editora de la revista Asomante y defensora del idioma español.

7 de junio de 1867

Motín de los Artilleros en San Juan

Un grupo de artilleros de la guardia de San Juan intentaron amotinarse contra las autoridades españolas. Las dos razones básicas fueron documentadas por el historiador Jaime Morales en Los leales rebeldes: repercusiones del motín de los artilleros de San Juan de 1867. Por un lado, los soldados estaban descontentos por el atraso en el pago de sus salarios luego de su movilización a pelear contra los dominicanos en la Guerra de la Restauración de la independencia de 1863-1865.  También hubo simpatías políticas de algunos soldados partidarios del derrocamiento del gobierno monárquico y de la dinastía Borbón.

“Liberales prominentes puertorriqueños (reformistas e independentistas) no tuvieron nada que ver con el motín fallido. Sin embargo, el general y gobernador José María Marchesi lo aprovechó como pretexto para decretar a finales de junio de 1867 órdenes de destierro, con instrucciones de presentarse ante las autoridades en Madrid en plazo de dos meses, contra una docena de liberales acusándolos falsamente de estar involucrados. Uno de los perseguidos fue el doctor Ramón Emeterio Betances.” (Por Francisco Moscoso, en Mayagüezsabeamangó.com.)

7 de junio de 1937

Deportan a liderato albizuista

Tras la ejecución Elías Francis Riggs en febrero de 1936, el gobierno de EEUUAA arrecia su persecución contra el nacionalismo boricua. A diez días de la ejecución del agente federal, fue arrestado gran parte del liderato nacionalista encabezado por Pedro Albizu Campos. Fueron acusados principalmente de “ilegalmente conspirar parar derrocar, derribar y destruir por medio de la fuerza el Gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico”.

Tras un juicio amañado, fueron deportados a Atlanta junto a Albizu: Juan Antonio Corretjer, Secretario General del Partido Nacionalista y director del periódico nacionalista “La Palabra”; Clemente Soto Vélez, director del semanario nacionalista “Armas”, editado en Caguas; Erasmo Velázquez, Secretario de la Junta Municipal Nacionalista de Caguas; Juan Juarbe Juarbe, Secretario particular de Albizu Campos; Pablo Marrero Rosado; Luis F. Velázquez y Juan Gallardo Santiago. (Tomado de: Pedro Albizu Campos, Obras Escogidas, tomo II y Juan Antonio Corretjer, La lucha por la independencia.)

7 de junio de 2010

Tribunal exonera a eco-terroristas

En 1984, la empresa Union Carbide ocasionó el accidente ambiental de Bhopal, India, considerado el más grande de la historia. Dejó al menos 3 mil muertos y cientos de miles de posibles infectados. Tras décadas en juicio, nadie de EUA fue hallado culpable, las pocas indemnizaciones fueron devoradas por la corrupción y los 7 ejecutivos indios hallados culpables –26 años después–, fueron castigados pagando una multa de $10,600 y cumplir 2 años de cárcel, en su casa.

8 de junio de 1972

Una foto histórica

En la guerra contra Vietnam, el fotógrafo de AP, Nick Ut toma la foto premiada con un Premio Pulitzer de la niña Phan Th? Kim Phúc corriendo desnuda por una carretera, quemada por el napalm.

Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda, Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; efemeridespedrobeltran.com, y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

 

 

 

Algo más que ruinas y cerámica: La arqueología del olvido

 

En Rojo

A raíz de una nota publicada la semana pasada, hemos recibido información sobre el grave estado en el que se encuentran todos los asuntos relacionados con la conservación de lugares históricos y de importancia arqueológica. Uno de los problemas más importantes es aunque existe un Consejo para la Protección del Patrimonio Arqueológico Terrestre de Puerto Rico y que, al parecer, tanto el director del Instituto de Cultura Puertorriqueña(ICP), el señor Carlos Ruiz Cortés, como la doctora Nancy Santiago Capetillo -directora del Programa de Arqueología y Etnohistoria- tienen en el olvido.

En varias ocasiones se le han cursado misivas vía correo electrónico sobre varias preocupaciones de interés público al director del ICP, sin embargo, nunca se ha recibido contestación.

Hay muchos lugares de importancia histórica y arqueológica que han sido impactados por la desidia de la dirección del ICP y del Programa de Arqueología. Así, por ejemplo, en el caso del Batey de Jauca en Jayuya este fue impactado por el lado este y el caso se discutió en el 2019. Al Sr. Muntaner quien impactó el lugar sin algún permiso se le concedió vista ante el Consejo con su abogada. Al no haber dado seguimiento a este asunto, el pasado año volvieron a impactar el sitio por el lado oeste. Un batey o plaza ceremonial estaba ubicado en el centro del Yucayeque o poblado. También han sufrido Cueva León y Cueva Ventana.

Por otro lado, un colectivo de arqueólogos plantea que los cambios efectuados verbalmente por la nueva directora del Programa de Arqueología y Etnohistoria del ICP, son desacertados y traen complicaciones y extraordinarios retrasos al proceso de evaluación y comentarios de los informes sometidos al Programa de Arqueología. Según este grupo, si el propósito de esta nueva política pública estaba dirigido a agilizar los procesos de endoso de proyectos, el resultado, evidentemente ha sido todo lo contrario. Los trabajos se han visto seriamente afectados con retrasos de varios meses de demora para obtener los endosos, contratiempos en proceso de aprobación de sus proyectos y gastos económicos adicionales innecesarios. Los cambios hechos por la doctora Santiago Capetillo deben ser rechazados para regresar al proceso tradicional de “Evaluación y Comentarios”, establecido en el Reglamento para la Radicación y Evaluación Arqueológica de Proyectos de Construcción y Desarrollo del 8 de febrero del 2017, Sección 2 parte C, el cual, es el proceso que cumple con el espíritu de la Ley 112 del 20 de julio de 1988 para la Protección del Patrimonio Arqueológico Terrestre de Puerto Rico.

En tema relacionado, la arqueóloga Ethel Schlafer nos dice que “la arqueología en Puerto Rico está pasando por momentos muy difíciles. El Consejo de Arqueología no se ha podido reunir desde hace más de un año. La nueva ley de permisos quiere excluir la Ley 112 de Protección al Patrimonio. Los arqueólogos no se reuniremos próximamente para discutir el asunto”.

Nos preguntamos, ¿cuál es la razón para este desastre? No creo que los funcionarios del estado se sienten a maquinar este desastre. Más bien parecería ser resultado de la aceptación de un estado de cosas relacionado a la lógica neoliberal. Es decir, la arqueología es un conjunto de prácticas que van más allá de describir e interpretar una sociedad pasada a partir de restos materiales. Va más allá de la búsqueda y catalogación de objetos de piedra, cerámica, huesos, ruinas. Se trata de determinar configuraciones históricas de alteridad que llevan a producir una imagen del pasado como totalidad concreta. Esos objetos, esas ruinas, aquella cerámica, esa hacienda, son piezas para construir un relato material del pasado con el que podemos ver las relaciones de producción y los intercambios desiguales entre seres humanos reales, de carne y hueso. No le adjudico a funcionarios gubernamentales la capacidad de entorpecer el trabajo arqueológico para evitar el uso político -en un sentido amplio- del conocimiento científico que se logra con la práctica de esta labor. Pero, a fin de cuentas, el resultado es el olvido, la pérdida de memoria histórica, la ausencia de perspectiva. Seguiremos informando.

Fotos de Ethel Schlafer

 

 

Una historia de persecución obsesiva: Estados Unidos a Cuba

 

En Rojo

Estas últimas semanas han sido muy pesadas y tristes para nuestra isla hermana de Cuba: la muerte del compañero Ricardo Alarcón y el terrible accidente en el Hotel Saratoga de La Habana. Mientras tomaba notas sobre el documental Castro’s Spies de los irlandeses, Ollie Aslin y Gary Lennon, y revisitaba la serie “La red avispa/The Wasp Network” (2020), el nombre de Alarcón era central para la denuncia del arresto y encarcelación de los cinco cubanos encontrados culpables de espionaje y luego para todas las negociaciones de su retorno a casa. Son historias verdaderas que parecen guiones para filmes de intriga por ser tan increíbles dentro de la no cobertura o la distorsión continua de lo que acontece en Cuba y sus enlaces muy cercanos al imaginario cubano de los residentes de Florida. La más reciente novela de Leonardo Padura, Como polvo en el viento (2020), da fe de esos estrechos lazos.

Castro’s Spies (me imagino que la selección del título es para poder transitar por las áreas más reaccionarias de los Estados Unidos), como han señalado los críticos, es un documental que verdaderamente documenta los hechos según narrados por los protagonistas, sin intervenciones de entrevistadores. Su selección de pietaje de documentales hechos y guardados en los archivos del I.C.A.I.C., su cobertura de la prensa estadounidense durante estos años y las excelentes entrevistas a los participantes de esta madeja de intrigas hace de Castro’s Spies, un filme excepcional. El trasfondo histórico también es abarcador, pero sin tratar de cubrir cada época del desarrollo de Cuba. Lo importante es que todo se centra en la interdependencia de Cuba y los Estados Unidos desde que la isla caribeña se convierte en un territorio para explotar económica y militarmente. Y como bien dice uno de los cinco entrevistados: Estados Unidos siempre ha manejado los intereses e inversiones de Cuba como si fuera otra colonia, pero con tinte de independencia. Por eso el 1ero de enero de 1959 fue un golpe tan contundente para ellos.

 

No hay que esperar a la presidencia de John F. Kennedy para imponer el embargo y las sanciones que existen hoy. Es desde la administración de Eisenhower—cuando Cuba deja de ser su aliado incondicional con la huida de Batista y el triunfo de la Revolución—cuando se comienza a planificar una invasión secreta como ya lo habían hecho en otros países de América Latina y el Caribe. El documental presenta un extenso y poco visto pietaje de la invasión de Playa Girón que en 72 horas fue derrotada. Como sabemos, esto no detuvo los planes del gobierno de EEUU, con el asesoramiento, dinero y personal de grupos cubanos en Florida de derrotar la Revolución. Así lo atestiguan José Basulto y Orlando Bosch cuando admiten y se enorgullecen de los atentados con bombas dentro de Cuba y el 6 de octubre de 1976, la explosión del avión de Cubana de Aviación con 73 tripulantes a bordo. Vemos a más de un millón de cubanos reunidos en la Plaza de la Revolución escuchar a Fidel condenar este “abominable crimen”.

 

Para entender esa animosidad entre Estados Unidos y Cuba y las alianzas políticas y económicas de la burguesía cubana, el documental señala las instancias de esos acuerdos de legalidad cuestionable y cómo ya existe una defensa del capital invertido—con sus vertientes en Tampa y Miami—cuando se dan los primeros exilios del 1959 al 1961. El gobierno cubano nunca desvía su mirilla de los actos de esta “comunidad en exilio” y hasta el verano de 1998, le da evidencia al F.B.I. de las actividades terroristas planificadas y algunas llevadas a cabo en suelo estadounidense por grupos como Alpha 66 y los otros grupos bajo la sombrilla de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas/CORU. La respuesta de las agencias de inteligencia es hacer nada, a pesar de ellos mismos guardar archivos sobre Orlando Bosch, Luis Posada Carriles y José Basulto por actos terroristas organizados o cometidos dentro de EEUU (www.archives.gov’jfk/docid-32259814). Mientras estos terroristas residan en Florida o los estados más conservadores como Texas, estarán protegidos de las leyes que EEUU aplica al resto de la población. ¿Dónde estaban las leyes imparciales que le aplicaron a los cinco ciudadanos cubanos que eran parte de la Red Avispa y que, precisamente, hacían todo lo contrario de los exiliados “protegidos” al denunciar y detener posibles actos terroristas tanto en Cuba como en EEUU?

En Castro’s Spies, antes de escuchar los testimonios de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González reflexionando sobre los juicios en su contra en el lugar más prejuiciado y tóxico para cualquier persona que defienda a la Revolución Cubana, se incluye un detallado análisis de todo el proceso del juicio (que duró casi siete meses) y apelaciones de parte de dos de los abogados que estuvieron a cargo de su defensa: Philip Horowitz y Paul McKenna (los otros fueron: William Norris, Jack Blumenthal, Leonard Wineglass y Martin Garbus). El documental incluye las conferencias de prensa de los fiscales, los agentes a cargo de la investigación y arresto, encabezados de los periódicos dirigidos o subordinados a la comunidad ultra conservadora del exilio cubano. El ensayo y reseña de libro de José Manuel Prieto “The Battle Over the Cuban Five” en la revista The New York Review Of Books del 24 de septiembre de 2020 sobre el libro de Martin Garbus, North of Havana: The Untold Story of Dirty Politics, Secret Diplomacy, and the Trial of the Cuban Five, es un excelente trasfondo y análisis de todo este periodo.

Una de las personas que se dedicó a que este caso nunca fuera noticia de segunda plana, no importaba el tiempo que pasara, lo fue Ricardo Alarcón de Quesada. No importaba el foro en que estuviera, el tema bajo discusión, el marco trazado por agencias, periódicos, entrevistas, el caso de los Cinco siempre fue destacado. En 2009, publica una serie de escritos en la prestigiosa revista de izquierda en línea CounterPunch para poner en perspectiva los arrestos, las acusaciones, el juicio y la encarcelación de René, Gerardo, Antonio, Ramón y Fernando. CubaDebate los publica bajo el título “La historia no contada de los Cinco: Misión Imposible” y recorren los medios como una estrategia para que esta historia no tuviera conclusión, pues hasta que regresaran a casa, el caso no estaba cerrado.

Termino este escrito con uno de los contenidos más curiosos y atractivos de este documental por mezclar lo real con la ficción que resulta en lo imaginado volverse verdad. Tanto Gerardo Hernández como René González recuerdan el impacto que tuvo en las vidas de todos los cubanos la serial de 12 capítulos “En silencio ha tenido que ser” (cita de José Martí), dirigida por Jesús Chucho Cabrera, basado en documentos provistos por los Órganos de la Seguridad Cubana. El proyecto televisivo es de 1979 y filmado en Jamaica, Nicaragua y La Habana, con un elenco de primera: Sergio Corrieri, Mario Balmaseda, Consuelito Vidal y Reynaldo Miravalles. Es casi un “blueprint” y “deja vu” para lo que ocurriría en la década de 1990. Se puede ver todos los episodios/capítulos, de una hora de duración cada uno, por YouTube. Castro’s Spies fue nominado para competir este año en la categoría de documental por el Irish Film & Television Academy (IFTA).